Bésame un secreto
Capítulo 2

Summary: Ser un educador le ha enseñado conocer a cada uno de sus alumnos, pero una extraña experiencia le hace pensar que estaba totalmente equivocado, porque no todas las apariencias son lo que parecen algunas te pueden engañar lo suficiente como para atraparte sin darte cuenta.


Los ojos dudosos del chico nuevo le miraban constamente, notaba como cada vez que le prestaba atención sus carmesíes ojos desviaba la mirada, captaba perfectamente la idea de que no entendía nada de lo que había dicho, veía como sostenía el bolígrafo y escribía garabatos en su cuaderno como si no supera que hacer con las letras ni como acomodarlas apropiadamente, estaba hecho un caos y eso era evidente.

Continuo leyendo el contenido del libro mientras la explicación la aplicaba en el pizarrón, alguna que otra pregunta salía de la boca de algunos de sus alumnos, cuando no estaba de mal humor le era sencillo volver nuevamente a exponer el procedimiento.

Pasaron unas cuantas dudas de más que aclaro en ese tiempo antes de dar por terminada la clase mas sin embargo habían pasado tres días en los cuales ese chico nuevo no abría la boca para hacer alguna pregunta, que evidentemente en el rostro se notaba su gran cara de interrogación, pero tal vez la inseguridad gobernaba al chico, parecía que quisiera preguntarle algo pero que en el momento de hacerlo se callaba y retrocedía, como un conejo dudoso antes de ser atrapado.

Al escucharse el constante sonido agudo que anunciaba el fin de las clases todos los suspiros de alivio de los estudiantes se escucho casi en unísono, habían deseado ese momento que se les hizo eterno desde que comenzó la clase, ya que era aburrida, bueno la mayoría de todas las lecciones lo eran.

Como todos los días los jóvenes comenzaban a recoger sus cosas y marchándose a sus casas, el atardecer era la mera advertencia de que se hacía tarde.

Gareki ladeo a un extremo la cabeza masajeándose las sienes mientras presenciaba como su clase se vaciaba rápidamente mientras consecutivamente se despidan con formalidad. Se sentó casi aventándose contra la silla tomando asiento ante el cansancio para tomar un respiro antes de tomar sus cosas y partir igualmente.

Entre los últimos de cruzar la puerta estaba ese chiquillo de cabello albino, que era el último en quedar en el lugar, con el mismo cuaderno que utilizo para el intento de apuntes, lo llevaba en sus manos, no tuvo tiempo de siquiera guardarlo, los pies del nuevo fueron al mismo rumbo que sus compañeros, ya que algunos le esperaban en la entrada.

Era extraño, tan poco tiempo que llevaba en el colegio y ya había hecho varias amistades, si tan fácil era comunicarse con sus compañeros ¿Que tanto le costaba hacer una pregunta en clase? No comprendía a los jóvenes, simplemente no los entendía. Eran tan complicados.

Escucho al chico gritar mientras casi caminaba alegre hacia el resto que esperaba por su llegada afuera. No entendió porque motivo se movió, solo lo había hecho; agarro uno de los libros que estaban en su escritorio levantándose como si le hubieran dado de un empujón desde el asiento y se puso de pie, antes de que sus alumnos se marchasen fue camino hasta donde estos se ubicaban.

Más allá del pasillo se veían sus espaldas mientras conversaban amenamente entre ellos, como si hubieran recibido una descarga eléctrica se habían paralizado cuando escucharon la voz de Gareki, que aparentemente se dirigía a uno de ellos.

Oye, el nuevo.

Bingo, ya sabían a quien buscaba.

Los jóvenes donde todos eran únicamente hombres se miraron entre ellos curiosos, Gareki nunca hablaba fuera de la clase más que no fuera para regañar o dar advertencias. Ante esos recordatorios dejaron al nuevo solo, se despidieron lo más simple posible de su compañero mientras huían apresurados, que Nai se encargara solo de lo que Gareki tuviera que hacerle, que aprendiera solo lo que debía afrontar.

Nai se volteo a lo que bajo la mirada, esperando.

Mira a la cara a los mayores cuando te están hablando. Dio casi como regaño.

Con el miedo de ser reprimido, aparentemente el joven elevo la mirada viendo directo a la cara a su maestro que para su perspectiva no era tan mayor, incluso no aparentaba ser un maestro, se veía muy joven, si acaso unos tres o cuatro años mayor que él.

Se mantuvo callado, sin decir palabra alguna, sosteniendo todavía aquel cuaderno en sus manos.

Me molesta verte. Extendió el libro que hace poco tiempo había tomado de su escritorio que era de su propia materia— Tenlo, espero que con esto puedas ubicarte sin que tengas esa cara de tonto en mi clase.

Los ojos del chico se agrandaron asombrados, no se había esperado una reacción así del sensei, muchas veces le dijeron –tanto compañeros como profesores- que Gareki únicamente sirve para dar la lección, fuera de eso simplemente que se mantengan alejados de él ya que no hay muchas reacciones positivas cuando se trata de enfatizar algún otro interés que no sea la materia, claro el tema no iba lejos de lo mismo pero pudo presenciar amabilidad en sus palabras, o algo así.

Estaba agradecido con ello.

Tomó el libro, no tan delgado y sonrió, con una sonrisa sincera y sumamente alegre que llenaba todo su cuerpo.

¡Gracias! ¡Prometo esforzarme mucho más!

Eso espero. Se dio la vuelta dispuesto a volver por sus cosas, dejando al chico atrás.

Nai sostuvo entre sus delgadas manos el libro para luego abrazarlo contra su pecho, Gareki-sensei no era como muchos pensaban, tenía un lado amable, sonrió mientras veía el pasillo por donde el profesor se había marchado, en definitiva se esforzaría mucho más.

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Gareki-kun~

Le abrazo por detrás mientras le acariciaba el cabello enérgicamente, aquella acción molesto de sobremanera al nombrado, que de una patada mando a volar al rubio y continuaba con su labor de recoger sus cosas para marcharse, ahora además de una taza de café necesitaba también un buen baño caliente.

No trates así a las personas Gareki-kun, así nadie te va a querer.

Poco le importaba ese asunto. Se volteo mirando al rubio que estaba sobándose la mejilla.

¿No tienes cosas mejores que hacer? — Preguntó hastiado, como de costumbre.

Eres cruel conmigo, solo quiero que nos vayamos juntos — Se acercó nuevamente al moreno, pero este le fulmino con la mirada, lo que provoco que Yogi retrocediera, no quería recibir otro golpe.

Le ignoro saliendo del salón de clases, quería largarse lo más pronto posible, sin esperarse el de ojos violetas le seguía, poniéndose a su lado lo que provoco que Gareki frunciera el ceño, Yogi era una completa molestia andante, era como tratar de abandonar un gato.

El silencio estaba por todos lados, la mayoría de los estudiantes ya se habían marchado, como era lo habitual a esa hora, el sonido de unas gotas impactando contra las ventanas les llamo la atención. Yogi parpadeo un par de veces captando la imagen y luego miro a su compañero de trabajo.

¿Tienes paraguas Gareki-kun? — Preguntó por la lluvia inesperada que se volvía mas fuerte golpeando contra los vidrios, aquello le preocupo.

¡Tks! ¿Tú qué crees? No dijeron que hoy llovería como iba a saberlo —Dio un bufido de disgusto por el acontecimiento.

El de cabellos rubios callo un momento pensativo, el tampoco habría traído paraguas para la lluvia y aunque lo trajera lo más seguro se lo prestaría a su amigo. Una sonrisa deslumbradora se forma en la boca del de ojos entristecidos.

Vamos al salón de profesores, me pareció ver algunos allí.

No recrimino al hombre, tenía razón en muchas ocasiones las cosas perdidas de los alumnos terminan allí por descuido, un paraguas no podía ser la excepción.

Al llegar lo único que vieron fue a una hermosa mujer madura de cabellos turquesa y ojos del mismo tono sentada tomando una taza de café mientras sostenía unas hojas en sus manos.

¡Iva-san! —Llamo el rubio al verla, y esta le miro sin mucha importancia — ¿Has visto unos paraguas que estaban por aquí? — Sin esperar la respuesta comenzó a buscar por el lugar.

La mujer bajo las hojas poniéndolas sobre el escritorio, y revolverse el cabello coquetamente. — Estaban dos en esa esquina pero Hirato se llevo uno hace rato. Respondió dando un sorbo de su taza. — ¡Oh! Gareki-kun no te había visto ¿Cómo vas con tus alumnos?

El mencionado la miro de reojo y luego se arrecosto en la pared cercana a la entrada del salón —En vez de estar metiéndote en los asuntos de los demás encargarte de tus propios problemas.

No era que fuera grosero pero conocía las palabras ocultas de la mujer, quería una forma para poder burlarse de su trato con los jóvenes, sabía perfectamente las estrategias de esa astuta señora.

Que áspero eres, típico de ti nunca cambias —Sonrió, haciéndole caso omiso a la actitud del azabache, ya estaban acostumbrados a su trato y forma de expresarse. Dio un sorbo de su taza de café para al rato mirar casi pretenciosa a Gareki —Ahora que recuerdo me habían dicho que tenías un nuevo alumno.

¡Oh si! ¡Iva-san! Es un joven demasiado adorable, tienes que verlo hasta dan ganas de abrazarlo. Se incluyo en la conversación Yogi, quien nadie lo había llamado, con ojos llenos de ilusión con el simple hecho de recordar al albino.

Ara, ara que suerte tienes Gareki-kun, pero es una pena por ese pobre chico, le toco un ogro como profesor. Se burlo la única mujer a lo que ponía su dedo indice en su rostro sobre su mejilla.

Geez… — No soporto mas, era suficiente.

Se adelanto en la sala tomando el único paraguas disponible y salió disparado de allí, no necesitaba seguir escuchando. Ante eso el rubio quedo extrañado, Gareki debía aprender a tomarse las cosas con más calma, siempre se altera por cualquier mínimo comentario. Su mirada se volvió incluso más entristecida de lo que naturalmente ya lo es, le afligía la vida de su amigo le preocupaba que si seguía así terminaría solo por el resto de su vida.

Un respingo le hizo recordar que solo había un paraguas y ese era el que Gareki se había llevado y luego recordó que debía ir tras él, que al menos supiera compartir una simple sombrilla. Cuando se despidió de Iva salió corriendo para alcanzar al moreno no obstante una obstrucción le interrumpió el paso cuando choco contra alguien saliendo por la puerta.

No te han dicho que no debes correr por los pasillos, hasta los alumnos entienden eso —La grave voz que llego a sus oídos le era reconocida.

Miro para arriba de su cabeza detectando unas hebras de color rosa junto a esos orbes de matiz entre dorado y rosado, la altura del mismo le superaba por unos centímetros, no muchos.

Muévete, estas estorbando el paso— Dejo a relucir aquella ronca vozde nuevo.

Con pasos casi temblorosos le dio paso al hombre para que entrara.

Akari ¿Todavía no te has ido? — Se escucho la madura voz de Iva al verlo entrar.

Tengo algunas cosas pendientes que revisar —Tomó de entre unos anaqueles unas cuantas carpetas y ponerlas en orden sobre un mueble.

Bueno entonces suerte con ello— La maestra del lugar empezó a recoger sus cosas, entre ellas las ultimas, una cartera de mano y un celular, luego se despidió del hombre, pero antes de salir le llamo la atención el ver a Yogi todavía en la entrada —Yogi, ¿ Se te olvido algo?

El rubio negó y luego asintió con la cabeza indeciso, Iva sonrió acercándose a la puerta, cuando se cruzo con el joven le toco en el hombro, se aproximo hasta él diciéndole unas palabras en el oído. —No te preocupes por él que no muerde, ánimo.

Ante eso salió del lugar. La mujer era intuitiva, no por nada tenía un sexto sentido la tensión era palpable entre esos dos, a Yogi se le leía en toda la cara y aunque Akari era más reservado y sabia ocultarlo podía presenciarlo en el aire, solo era de darles un pequeño empujón.

Akari, creo que Yogi puede ayudarte con tu trabajo, ambos imparten una materia similar, sácale provecho — Giño un ojo al rubio al ver que este se ruborizaba un poco por el comentario de la mujer.

Iva en cuestión de segundos había desaparecido, dejando a ambos hombres solos, sabía que necesitarían privacidad. Yogi por su parte no sabía qué hacer, seguía parado en la entrada, como esperando ordenes o no teniendo el valor para acercarse al otro profesor.

¿Qué haces allí parado? Si vas a ayudarme toma estos papeles y revísalos —Le menciono mientas tomaba asiento en uno de los escritorios y revisaba su parte.

El nervioso chico se acerco hasta donde se encontraba el otro, sentándose cerca de donde este permanecía, con un bolígrafo leyó las letras de las hojas con un intento de prestarles atención.

Pasaron unos minutos, lo único que se escuchaba eran las gotas de lluvia golpear contra el edificio desde el exterior, trataba de tener su mirada concentrada en los papeles pero no podía hacerlo por la presencia de ese hermoso rostro encandeciendo sus ojos, era simplemente encantador, le distraía, en su mismo ensueño solo captaba que aquellas letras no eran más que garabatos sin sentido y aquello atraigo la atención del de cabellos rosas.

Pon atención a lo que haces — Le regaño mirándolo fijamente, con ello un rubor se asomo en las mejillas de Yogi que por inercia desvió la mirada nervioso y avergonzado.

Lo lamento—Puso las hojas sobre su rostro para cubrirse más sin embargo sintió que estas le eran arrebatadas de sus manos.

Si no vas estar concentrado será mejor que yo lo haga solo.

Se sintió idiota con esas palabras como si en vez de ser un profesor lo estuviera tratando como uno de sus alumnos.

Después de todo es mi trabajo. Volvió su vista a sus pendientes y tachaba con el bolígrafo algunos fallos que encontraba —Puedes irte.

Con ello termino con la conversación dispuesto de dejar a Yogi marcharse, pero lo que provoco fue como al rubio le hubieran oprimido el corazón con esas frías palabras. Pero a pesar de ello no pensaba marcharse quería estar más tiempo con Akari aunque fuera por medio de trabajos ajenos, aunque sea en las cosas más pequeñas quería ayudarle y que notara su presencia.

¡No! Yo puedo hacerlo— Dijo con determinación a lo que sus cejas se juntaban afirmando que estaba seguro de lo que decía.

Una imperceptible sonrisa apareció en el rostro del mayor dejando lo que estaba haciendo y simplemente concentrarse en la figura del rubio que estaba al frente de él. Extendió la mano tocando unos cabellos que se encontraban tapándole los violetas ojos del contario.

Tardaremos mucho tiempo aquí, permíteme llevarte a tu casa después de esto— Sus ojos no trasmitían aquella frialdad de siempre, no, esta vez eran amables y llenos de delicadeza, algo que completamente era nuevo para Yogi de mirar y eso en el fondo le hizo estremecer.

El sentimiento le hizo desear de que ahora quería llegar a admirar mas de esas expresiones de ese gélido hombre, quería ver todas y cada una de ellas. Le sonrió tomando parte del trabajo que ahora le correspondía.

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Agradecía al cielo que Yogi no lo hubiera seguido, no era como si tuviera que caminar mucho solo refugiarse de la lluvia hasta llegar a su auto, pero tener a Yogi pegado a su nuca no era algo que le agradaba solo con el hecho de pensarlo ya le molestaba.

Al llegar a la salida del edificio abrió el paraguas estando en sus manos dispuesto a adentrarse en la lluvia pasa salir del lugar y dar camino hacia la calle, mas sin embargo un especie de estornudo le llamo la atención, cuando miro hacia atrás se encontró con uno de los estudiantes que trataba de resguardarse de la llovizna y de paso fallidamente del frio al ver como este temblaba levemente con los brazos cubriendo su cuerpo, abrazándose a sí mismo.

Te vas a resfriar si sigues allí.

Los ojos rojos que se mostraron cuando el joven alzo la mirada le fueron reconocidos, claro era el chico nuevo, ¿Todavía no se había ido? Le observo disimuladamente notando que este no llevaba paraguas alguno, ese debía ser el motivo.

Y-Yo…

No digas nada, ven.

Le cayó mientras abría por completo su paraguas dándole paso para compartirlo con él, simplemente no podía dejar que uno de sus estudiantes allí mojándose y mas siendo tan tarde. El albino sonrió asintiendo aproximándose al profesor estando a su lado.

Habían caminado unos cuantos metros cuando Gareki se detuvo, sacando lo que parecían unas llaves de sus bolsillos.

¿Dónde vives? —Preguntó con seriedad.

Nai se mantuvo callado, pensativo y a los segundos le respondió, el moreno abrió la puerta de un auto que parecía que era de su propiedad.

Entra— Fue directo y el menor acato sus órdenes sentándose al lado de donde iba el conductor.

No le quedaba muy lejos podía hacerle un favor al chiquillo. Al conducir no hubo ninguna palabra dicha entre ellos, pocas cuadras mas y había llegado a la dirección indicada. Antes de que Nai se bajara del vehículo le sonrió en agradecimiento pero antes de poner un pie en el exterior el mayor le detuvo con sus palabras.

¿Acaso vives solo?

Aquella pregunta llego cuando noto las luces apagadas de la vivienda, para ser tarde al menos debería estar la madre en espera de su hijo, o eso había supuesto.

Al soltar lo dicho Nai le miro y luego volvió a soltar otra sonrisa, solo que esta escondía tras ella una tristeza.

Jm, mis padres están fuera del país.

Mintió, no había tales padres en toda su vida había vivido completamente solo, pero eso no era exactamente algo que debía saber todo el mundo, como otras cosas más. Al bajarse se despidió dándole las gracias a su adorable manera a su maestro dejándole algunas incógnitas al hombre.

Cuando el auto del moreno se había alejado, el albino se adentro a su hogar, tiro su mochila al primer rincón de la sala y se apoyo en la puerta mientras se deslizaba por esta hasta llegar al suelo, una mano termino en su cara, cubriendo su rostro y una sonrisa apareció en su boca.

En verdad Gareki-sensei era una buena persona, era perfecto.


Bueno hasta que por fin subo este cap, lo tenia a medias en mi ordenador y hasta ahora lo complete.

¿Akari x Yogi? Seh ya lo sé, alguien lo pidió y aquí la tienes, no soy fan de la pareja pero es linda, me gusta aunque no voy a enfatizar mucho con ella en este fic, pero es necesaria, depende de como vaya avanzando hasta puede que haya un lemon de ellos x3

Lamento si los personajes hasta el momento tienen un leve oc, la verdad no conozco muchos sus personalidades al 100% a Iva la hice lo mejor que pude al igual que el resto, pero se hace lo que se puede, espero que no les incomode.

Muchas gracias por sus reviews y por los favs, se los agradezco mucho y me es realmente especial que les guste este fic, la verdad no tengo idea de cuantos caps tenga ya que yo escribo conforme me viene las ideas.

En el siguiente cap ya a pasar algo muy extraño y puede que haya lemon, pero no prometo nada (?

Espero que les guste este capítulo. Espero con ansias sus comentarios, ideas, tomatazos...

Hasta la proxima~