Título: Hermoso Salvaje.
Traducido del originalBeautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage
Autor: Readingmama/Vampiremama
Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Este es el último capítulo de este fic. Si están leyendo esto, gracias. Si han comentado, este fic, si han agregado este fic a sus favoritos y o puesto en alertas, muchas gracias. Mi intención original cuando empece a traducir este fic fue compartirlo con otros, y me alegra que haya habido otros lectores interesados en la misma historia que me emociono lo suficiente para querer traducirla. Por ultimo si tienen alguna duda que piensan que podría responderlas no duden en contactarme, si mi computadora me deja de dar problemas (se rompió el cargador de mi laptop y todavía no llega el nuevo...a si que este capitulo esta siendo publicado desde una computadora de escritorio viejisima -tiene 12 años conmigo...- ) les respondere de inmediato, de lo contrario me tardare un poco...a menos que secuestre la tablet de mi madre...
Toma futura #2
Papi Salvaje/La boda
Edward escuchó el llanto antes que Bella, siempre lo hacía. Se dio la vuelta y salió del cálido capullo de cobijas que tenía con su esposa, y salió al frio aire nocturno. Las gemelas habían estado en su propio cuarto por tres noches y Edward ya extrañaba tenerlas cerca. No había entendido cuando Bella trató de explicarle que no dormirían todos en la misma cama. En algún lugar en el interior, sabía que él y Bella no podían tener relaciones sexuales con las bebes en la cama, pero su naturaleza le había enseñado que la familia se mantenía junta. Se sentía inquieto, no siendo capaz de amontonarse con su familia y proveer el mismo tipo de enlace que le habían dado en su juventud.
Se preguntó si es lo que su padre solía hacer con él. ¿Su padre se había levantado en medio de la noche para calmarlo en otra habitación, dándole a su madre la oportunidad de descansar un poco más? La pérdida nunca había sido tan real para él como lo había sido desde que sus hijas nacieron. Bella había sido genial, explicándole todo por lo que estaban pasando, pero eso dejaba a Edward sintiéndose un paso atrás. Estas fueron las cosas que el debería saber, y no lo hacía.
Todo en la habitación de los bebes había sido hecho por Edward, las cunas estaban llenas de bordes redondeados, pulidos hasta que eran casi tan suaves como la piel de las niñas. En la cabecera de cada cuna estaba la cresta de los Cullen, y bajo cada una estaban los nombres de sus hijas. Bella le bromeaba diciéndole que escribía mejor con sus herramientas que lo que hacía con lápiz.
Él bebe dejo de llorar en el momento en que el rostro de Edward apareció arriba de su cuna. La levantó, y no por la piel del cuello. Le habían advertido con su vida en riesgo que nunca lo intentara. Ella le había dado una muñeca para practicar antes de las gemelas nacieran, y la había levantado así, causando una muy larga discusión que lo dejó completamente regañado.
Por supuesto tan pronto vio a sus hijas, supo que no había manera en que pudiera levantarlos por el cuello, ni siquiera tenían mucho y sus cabezas eran demasiado inestables. No era la primera vez que veía un bebe, había otros en público, pero era la primera vez que veía uno tan joven.
Recogió a Esme y ella se arrulló en sus brazos, acurrucándose en su abrazo. La meció suavemente, moviéndose hacia adelante y hacia atrás de pie a pie. Su pequeña, y redonda boca se abrió y bostezo y sus ojos se cerraron de nuevo. Caminó con ella a la otra cuna, asomándose a ver a su otra hija. Las dos eran idénticas. Sus rasgos para la mayoría de la gente serian intercambiables, pero al crecer con los lobos, Edward había aprendido que incluso dos seres que se veían idénticos se comportaban diferente. Así que mientras Bella a veces tenia pequeños ataques de pánico sobre confundir a las bebes, Edward sabía quién era quien sin un problema.
Esme nunca dormía toda la noche, se despertaba una o dos veces. Tenía un temperamento y su cara se ponía toda roja y lucia enojada cuando no le daban lo que quería enseguida.
Acunándola en un brazo, Edward metió el otro y paso sus dedos por la mejilla de Carlie. Bella había llegado con el nombre, combinando los nombres de los padres de ambos. Y con dos orgullosos abuelos ángeles velando por la bebe, eso era exactamente lo que era. Carlie rara vez lloraba, en cambio usaba pequeños ruidos de gruñidos cuando quería algo. Jugaba constantemente, pateando sus pequeños pies en el aire y tratando de agarrarlos con sus manos.
Las dos tenían personalidades tan diferentes que incluso sin muchas expresiones faciales aun, Edward fue rápido en distinguir quien era cual
Colocó a la ahora dormida Esme en su cuna y se dirigió de regreso a la cama. Las mantas eran cálidas y reconfortantes. Cerró sus ojos y volvió a dormir.
~~HS~~
Bella contuvo un gran aliento, sosteniéndolo con fuerza mientras trataba de subir el zipper de su vestido. No le gustaba pensar que era vanidosa, pero las gemelas habían cambiado su cuerpo, y cuando no pudo entrar en algunas de sus ropas, aunque técnicamente estaba usando la misma talla, quiso llorar. Suspiró mientras se rendía y agregaba el atuendo a la fila.
El guardarropa entero había sido probado, y mientras un montón de cosas le quedaban otra vez, ciertas cosas, las cuales le habían quedado "apenas bien" ya no funcionaban en su nueva figura.
—Estúpidas caderas— se quejó mientras se dirigió al armario. Sus dedos pasaron por la bolsa de ropa, preocupada por el vestido dentro. Un profundo suspiro se le escapó. —Es ahora o nunca. —
Sacando la bolsa, la puso en la cama, y cuidadosamente la abrió. El vestido era simple pero cortado en los muslos, y Bella no tenía idea de si iba a quedarle. Su cuerpo pre-embarazo le hubiera quedado sin ningún problema, y simplemente había asumido que sería capaz de casarse en el vestido del que se enamoró.
Solamente tenía que haber escogido el corte sirena.
Cada pie fue cuidadosamente colocado a través de la parte superior, y Bella subió el vestido, hasta que se detuvo en sus muslos.
—No, no, no— gritó mientras tiraba de él en vano.
El vestido cayó al suelo y Bella lo miró fijamente, sintiéndose sin esperanza. Podía conseguir un nuevo vestido, no tendría ningún problema vendiendo este, pero era el que ella quería. Bella se sentó en el borde de la cama, llorando la pérdida de su posible vestido de novia.
~~HS~~
—¿Por qué no dices tus votos conmigo?— Edward preguntó con seriedad (1).
Habían pasado casi nueve meses desde que Bella había tenido a sus crías y no podía entender por qué no habían tenido su boda.
—Lo haremos— prometió. —No hay prisa.
Edward suspiró. Él le había restado importancia al tema antes, y todavía ignoraba como expresar su opinión. Sabía lo suficiente para saber la importancia del matrimonio y lo quería. Incluso le pregunto a Rosalie que hacer. Cuando le dijo, había pensado que parecía deshonesto ya que sabía que Bella si quería casarse con él, usaba su anillo y ya había dicho que sí, pero estaba desesperado por intentar algo en este punto.
—¿Tú ya no quieres casarte conmigo?— Inclinó sus cejas hacia arriba, justo como Rosalie le había indicado y su labio inferior sobresalía siempre tan sutil.
Cuando Bella lo miró, olvidó que su cuerpo no era lo que solía ser, se olvidó que una boda significaba que su madre viniera y conociera a Edward, todo lo que sabía es que estaba lastimando al hombre que amaba y ya no lo haría más.
—Ven aquí— suspiró. —Vamos a escoger una fecha.
Mientras era abrazada con fuerza, Bella se perdió la amplia sonrisa en el rostro de Edward.
~~HS~~
Renee había sido una tarea que mantener lejos, especialmente después de que nacieron los bebes, pero Bella seguía diciéndole que esperara hasta después de la boda, iba a ser pronto. No había sentido en hacer dos viajes. Por supuesto después de diez meses, la madre de Bella estaba inquieta y se estaba volviendo muy insistente sobre ir.
—Voy a ir— Renee dijo en el teléfono en vez de contestar con el usual "bueno".
—Escogimos una fecha—Bella respondió con la esperanza de deshacerse de su madre por un poco más.
—Buen Dios, hija. ¡Por fin! ¿Cuándo puedo venir y conocer a mis nietecitas?
Bella había esperado que el corto plazo para la boda fuera a disuadir a algunas de las personas que no quería que fueran. Había amigos de la familia y conocidos a los que se sentía obligada a invitar, pero entre el aviso de un mes y la inusual ubicación, la mayoría de ellos había declinado.
Después de la llamada telefónica con su madre, Renee había insistido que vendría y pasaría dos semanas antes de la boda con Bella y Edward, ayudando con las niñas y sin duda estorbando. Bella se había asegurado de que Edward supiera que absolutamente no iban a haber días desnudos mientras su madre visitaba. Fue firme sobre ello aun cuando él puso los ojos grandes y tristes.
Pero la llegada de Renee significaba que Bella necesitaba tener todo listo para la boda en solo un par de semanas. No había forma de que quisiera la "ayuda" de su madre de todas maneras. Quien sabía en lo que su madre estaba ahora, podría terminar casada en un Sari rojo, lo cual era perfectamente bonito pero no el vestido que quería usar para una boda en el bosque.
Edward no pudo evitar notar la energía nerviosa de Bella después de que habían escogido una fecha. Se preguntaba si en realidad ella no quería realmente casarse después de todo. No fue hasta que se ofreció a cancelar la boda que se enteró que tenía más que ver con la visita de su madre que cualquier otra cosa.
—¿No le caeré bien?— preguntó con curiosidad. Edward había conocido gente que no le agradara pero había siempre una buena razón, no pensaba que alguien pudiera tener una buena razón para que él no le agradara.
Bella se removió, insegura de cómo responder la complicada pregunta en una manera que Edward la entendiera. Su madre era conocida por avergonzarla y ponerla en posiciones que la hacían querer arrancarse su propio brazo a mordidas para salir de ellas, pero Edward no sabía nada de esta avergonzado y no cargaba ninguna noción preconcebida de cómo se suponía que la gente debía actuar, así que simplemente respondió. —Te va a amar.
~~HS~~
Su madre apenas había tocado antes de que irrumpiera en la casa demandando ver a sus nietecitas. Bella se había preocupado mucho por cómo iba a reaccionar a Edward que casi se sintió decepcionada cuando apenas le dirigió una mirada antes de apresurarse en correr hacías a las niñas.
Renee sostuvo a Esme alto sobre su cabeza mientras levantaba la vista a la bebe y arrullaba. —Eres la cosa más dulce, podría comerte. — Por supuesto Esme refutó con un fuerte gritó a la extraña mujer.
La común expresión hizo que Edward le lanzara una mirada preocupada a Bella, pero ella rápidamente lo tranquilizo con una sacudida de cabeza y una sonrisa. Bella miró a su madre con su hija y se sintió avergonzada por mantenerlas separadas por tanto tiempo. Renee era su único abuelo vivo y ambas niñas deberían tener acceso a toda su familia.
Dos días en la visita de Renee, Bella se sentó con su madre en la terraza mientras Edward jugaba en el césped con las niñas. Bella sorbia su limonada y sonreía cuando Edward, a cuatro patas, acariciaba el vientre de Carlie con la nariz. La niña pequeña y pateaba sus pies mientras Esme trataba de aventarle bloques de juguete a la cabeza de su hermana.
—Él es un hombre muy bien parecido el que encontraste ahí, Bella— Renee comentó.
Bella se volvió hacia su madre con sospecha y respondió, —sí, lo es.
—En realidad nunca me dijiste como se conocieron. Y él ciertamente no dice mucho.
Bella miró a su madre por un momento y suspiró. —Solo di lo que quieres, mamá.
—Parece un buen chico, ¿pero es lento? Parece haber algo raro en él.
Bella pensó de inmediato en lo lejos que Edward había llegado, no hace mucho él había sido incapaz de hablar, manejar o usar un inodoro, y se rio. —No, mamá. Edward definitivamente no es lento. — Miró una vez más a su familia y se dio cuenta que ya no necesitaba la aprobación de la mujer sentada a un lado suyo, así que le dijo a Renee la verdad. Dejo fuera algunos detalles, había ciertas cosas que una madre no necesitaba saber, pero la historia de Edward fue presentada para que su madre la diseccionara.
— ¿Así que te estas casando con un hombre salvaje?— Renee preguntó, incapaz de dejar de ver a Edward mientras jugaba con sus hijas.
—Sip— Bella respondió sucintamente.
Renee finalmente despejo sus ojos de Edward para mirar a su hija. Bella vio la sonrisa de satisfacción de Renee y la mirada de aprobación, y luego soltó una risita, ambas riendo entre dientes en poco tiempo. Cuando la risa murió, Renee habló de nuevo, —¿Por qué no me dijiste?
Bella le dio una sonrisa de disculpa. —Eres un poco impredecible cuando se trata de cosas como esta.
—No hay cosas como esta, cariño. De hecho. Estoy bastante segura que esta es la única cosa así, desde siempre. — Renee le hecho otro vistazo a Edward, mirándolo detenidamente de nuevo.— Y después de saber de dónde viene, tendrás que disculparme, pero tendré malos pensamientos sobre tu prometido por un tiempo.
— ¡Madre!— dijo Bella, sorprendida
—Oh, silencio— Renee dijo mientras juguetonamente golpeaba el hombro de Bella. —No estoy lastimando a nadie, y me mantiene joven. ¿Es muy rudo y crudo? ¡Oh, apuesto que le gusta el estilo perrito!
Bella se volvió rojo berenjena y le frunció el ceño a Renee, quien estaba de repente teniendo el mejor momento de su vida.
Renee escogía cada momento que podía para preguntarle a Edward sobre su vida anterior. Lo arrinconaría en la cocina o en el pasillo o realmente en cualquier parte que pudiera. ¿Cómo era vivir con los lobos? ¿Era raro usar ropa ahora? ¿Extrañaba vivir como un animal?
—¿Sabías sostener tu pene para orinar o solo colgaba por todos lados?— Renee puntualizó su pregunta usando sus manos para sostener la cabeza.
— ¡Mamá! Bella la regaño mientras los tres de ellos se sentaban juntos para almorzar.
—¿Qué?— Ella se encogió de hombros.
— No puedes preguntarle eso—continuó Bella.
—¿Por qué?— Esta vez era Edward preguntando. —Sé la respuesta— Había muchas preguntas que Renee le había hecho que no entendía, se sentía agradecido por una fácil.
—Ves, Bella. Él sabe esta. Deja que el chico conteste.
Bella cubrió su rostro con una mano y sacudió la cabeza, murmurando mientras se levantaba y dejaba el cuarto.
—¿Entonces? — Renee presionó tan pronto Bella salía del cuarto.
—Siempre recuerdo sostenerlo. Creo que era algo que sabía antes de que me perdiera.
—Eh— Renee respondió con gran interés, volviéndose a su sándwich satisfecho. —Apuesto que tienes todo un puñado ahí, también.
Edward sonrió educadamente, otra vez perdido en la conversación.
Aproximadamente una semana después, y mucho para la confusión de Bella, Renee y Edward habían desarrollada una especie de extraña amistad. Renee estaba claramente encantada con la inocencia infantil y su disposición para responder cualquier pregunta que pudiera pensar, bueno…las que podía entender, te todas formas. Bella trató de explicarle a Edward que no necesitaba decir ciertos detalles a otra gente, especialmente su madre, pero él no podía ver por qué su vida sexual sería algo para avergonzarse. Además, era un tema que disfrutaba.
—Edward rodó sobre la cama y rozó su mano sobre el estómago de Bella, empujó su camiseta mientras la besaba.
—Tocar— susurró y acarició su cuello con su nariz y barbilla.
—Oh, no— Bella respondió severamente, empujándolo hacia atrás. —Es suficientemente malo que mi madre ha escuchado sobre todo lo que hemos hecho, no necesita oírlo, también.
Edward frunció el ceño, y movió sus dedos alrededor, pasándolo por todos los lugares que por lo general la hacían temblar, pero todo con lo que se encontró fue con una mirada enojada. Retiró su mano como si hubiera sido regañado.
—No va a pasar, Edward— dijo Bella dándose la vuelta, presentándole su espalda a él. Usualmente eso excitaría a Edward aún más, pero aun sin ser capaz de entender todo lo que Bella le había dicho, recibió su mensaje fuerte y claro.
—¿No querer que le diga a tu madre sobre tocar?— preguntó para clarificar.
—No, no quiero.
Edward pensó por un momento, y luego tocó la espalda de Bella. —No decir a tu mamá otra vez.
Bella volteó y le miró la cara otra vez, luciendo escéptica. —No le digas nada.
—Está bien— respondió, y luego su mano se movió lentamente de su cadera. —¿Tocar ahora?
Bella sonrió y asintió.
~~HS~~
Bella no pudo evitar notar el mal humor que su madre había desarrollado un día después.
—¿Qué pasa?— Bella preguntó mientras las dos reunieron los huevos.
—¿Qué es exactamente lo que le dijiste a Edward?
Bella mantuvo la cabeza baja. —¿Qué quieres decir?— preguntó nerviosamente.
—Bueno le pregunte si le gustaba el café y me dijo que no tenía permitido decirme. Ya ni siquiera habla conmigo. Lo que sea que le dijiste lo tiene corriendo asustado de mí. No fui tan mala— Renee se quejó.
Bella se levantó y volteo para enfrentar a su madre con una mirada incrédula en su rosto. —Estas bromeando, ¿verdad?—
—¿Qué?— Renee se quejó defensivamente.
—Le preguntaste si sostiene su polla mientras orina.
—No le importó.
Bella no podía discutir, aunque se mantenía por el hecho de que era inapropiado preguntar. Ella prometió que hablaría con Edward otra vez, si Renee estaba de acuerdo en detenerse con las preguntas sexuales.
Después de haber recibido una lista de cosas que podía o no podía discutir con su futura suegra, Edward volvió a hablar con Renee. Todavía hacia pequeños comentarios que él no entendía pero las preguntas se fueron en su mayoría, remplazadas con pequeñas historias sobre su juventud. Edward no podía entender por qué Bella no parecía más feliz. Supuso que solo estaba nerviosa por la boda.
~~HS~~
Bella se sentó en la cama leyendo, Edward estaba en la ducha y con los planes de boda y ocupándose de su madre, necesitaba un descanso.
—¿Puedo entrar? — Renee preguntómientrastocaba en la puerta parcialmente cerrada. Bella quería decir que no, pero en cambio bajó su libro e invitó a su madre a entrar.
—¿Qué es?— preguntó mientras Renee se sentaba en el borde de la cama.
—Me agrada.— Renee declaró simplemente.
—A mí también— Bella no pudo evitar sonreír.
—Pero soy tu madre, así que hay algunas cosas que necesitan ser dichas— Bella iba a interrumpir pero Renee levantó su mano y continuo. —Déjame terminar. Es un buen chico, pero hay muchas cosas sobre él que podrían causar problemas. Todo es nuevo para él. El mundo es nuevo para él. Es como un niño y puede crecer algún día y querer estirar sus alas. No hay garantía de que vaya a haber un lugar para ti en su vida cuando llegue ese momento. Quiero que te asegures que estés preparada para eso. No quiero verte lastimada porque te precipitaste en algo solo porque compartes hijos con este hombre.
—No te preocupes, mamá. Se esto es todo. Somos para siempre.
—¿Cómo lo sabes?
—¿Amabas a papa?— Bella preguntó.
—Por supuesto que amaba a tu padre pero…
—¿Lo amabas tanto que te dolía estar separada de él, aun por un día?— Bella interrumpió. —¿Te has preguntado qué es lo que estaba haciendo cuando estaba con sus amigos? ¿Cuándo estabas con el pensabas en maneras en que pudieras hacerlo aún más feliz? ¿Aun cuando peleas, pensante: no hay nada mejor que esto, lo que tenemos?
Renee suspiró y acarició el rostro de Bella, sonriendo suavemente. —Tan lista, mi niña, aun enamorada.
~~HS~~
No era el que había elegido originalmente, pero Bella no pudo evitar sentirse como una princesa en su vestido de novia. La falda estaba hecha de muchas capas de gasa ligera, dándole una completa pero etérea imagen. El corpiño estaba ceñido y tenía mangas amplias que envolvían la parte superior de sus brazos. Si hubiera tenido un par de alas, hubiera lucido como un hada del bosque, lo que era perfecto para una novia casándose en el bosque.
Su madre había insistido en rentar una gran carpa para que Bella se arreglara, diciendo que no estaba bien que una novia se vistiera en medio del bosque. Bella realmente no había pensado en ello, pero pronto se dio cuenta que sería incapaz de vestirse para el largo recorrido en coche al bosque, así que estaba feliz que su madre había insistido.
—Voy a buscar mi lugar— Renee dijo, jugando con el cabello de Bella, dejando que los risos cayeran sueltos por la espalda.
Bella volteó y le dio la cara a su madre, dándole un abrazo. —Gracias, mamá.
Edward estaba caminando de un lado a otro. Sabía que había una razón por la que le pedido a Bella que se casara con él. Incluso sabía qué hace no mucho se había ofendido por que ella no escogía una fecha. Ahora sabía lo que ella había sabido.
Las bodas son estresantes.
Rosalie y Bella habían pasado por muchas revistas de bodas y Edward había observado mientras señalaban y escogían cosas para la boda. Había visto a todos los hombres en esmoquin y se preguntaba por qué Bella no lo quería en uno, en cambio optado por pantalones de vestir negros y una camisa blanca –desfajada-. Ahora estaba extremadamente agradecido, porque al menos una parte de él estaría cómodo.
La gente estaba en todos lados. No era que Edward nunca había estado en multitudes, es solo que era la primera vez que la multitud se dirigía a él. Además de esto, estaba preocupado por Bella. ¿Era esta la parte que no quería? Era claro que quería quedarse por siempre con él, pero no podía evitar pensar que la boda podría ser la parte que ella temía, no el "por siempre" después.
—Parece que te vendría bien un descansó. — dijo Billy, expertamente llevando a Edward fuera de la multitud.
El espacio informal le había dado a Edward descanso o espacio para tener sus propios pensamientos. Varios árboles habían sido decorados para crear un pasillo, pero los invitados eran bastante libres para levantarse o mezclarse como quisieran.
Una vez que los dos de ellos estuvieron lo suficientemente lejos de la multitud para no ser molestados, Billy se volvió para regresar.
—¿No te quedaras?—
—No, toma un minuto. Vendré a buscarte cuando estén listos.— Edward sonrió su agradecimiento y Billy asintió, rápidamente volviendo por donde vino.
Una vez solo, Edward estaba a gusto. El bosque siempre lo hacía sentir como en casa, y estaba tentado a caer en sus manos y salir a correr, pero sabía que se suponía que no se debía ensuciar. Rosalie se aseguró de que ese hecho se le grabara en la cabeza.
— Inclinándose contra un árbol, Edward todavía podía escuchar el parloteo de los invitados y deseaba que esta parte pudiera terminar para que él y Bella pudieran seguir con sus vidas.
Un espeso arbusto no lejos de él crujió, era el tipo de sonido que la mayoría de la gente atribuiría al viento, pero los sentidos de Edward eran mucho más agudos que los de la mayoría de la gente. Se agazapó, preparándose para el peligro. Una cabeza peluda salió del arbusto y Edward ladeo su cabeza mientras miró directamente a Leah. Sabía que era prudente mantener la posición y la dejo hacer el primer movimiento.
Saliendo del arbusto, su pata graciosamente toco el suelo, el ritmo lento hasta que su cuerpo completo fue revelado frente a él. Edward se sintió mucho más grande que antes. Siempre había visto a los lobos como sus iguales o incluso más grandes pero ahora veía justo que tan diferentes eran en tamaño. Toda su vida había sido sobre encontrar que los hacia iguales y ahora las diferencias lo deslumbraban. Aun así, Leah había sido parte de su familia por tanto tiempo.
Leah dio otro paso hacia Edward y él lentamente se levantó. Ella debería verlo por lo que era, un hombre. El lobo gris bajo su cabeza cuando Edward se volvió completamente erguido, y ella volteo y se fue corriendo rápidamente.
Edward esperó a sentirse herido por lo que había perdido, pero en cambio su corazón estaba halándolo lejos, de vuelta a donde estaba Bella esperando para convertirse en su esposa.
Los invitados tomaros sus lugares, el ministro de pie junto a Edward al frente. Rosalie de pie con una gemela mientras sonreía con orgullo, esperando que la boda comenzara. Sentada a su lado, una joven mujer tocaba un arpa, llenando el bosque con los sonidos de la marcha nupcial cuando Bella era llevada al altar improvisado del brazo de Emmett McCarty.
Edward nunca había visto a Bella luciendo tan hermosa. No era el vestido que estaba usando o la manera en que su cabello estaba arreglando, era la mirada de puso amor y felicidad en su rostro cuando lo vio de pie esperándola. Aun cuando Esme vio a su madre y empezó a llorar, sosteniendo sus brazos para que Bella la cargara. Edward no pudo apartar sus ojos de Bella.
Le habían dicho que esperar, y cómo reaccionar, pero lo que fue explicado para él fue solo una sombra de lo que estaba pasando. No siendo capaz de tolerar un minuto más sin tocarla, Edward se abrió camino por el pasillo para encontrarse con su futura esposa a medio camino. Cuando vio a Bella sonreír a su acción, acelero, cerrando la distancia entre ellos en unos pocos pasos. Hubo unos cuantos murmullos en la multitud y Bella escuchó a su madre reír, pero Emmett solo se hizo a un lado y permitió que Edward tomara su brazo y la guiara al frente.
El ministro habló de amor y la unión de dos almas. Edward tenía dificultades para seguir mucho de lo que se decía, y esperaba que su falta de entendimiento no significara que realmente no se estaban casando. Pero cuando los votos fueron leídos a él y él los recitó entendió. No había nada que no haría por Bella y sus niñas. Comprometerse a amarlas y proveer por ella en todas las formas en las que fuera capaz era una promesa fácil de hacer.
Por suerte Bella le había advertido que podría llorar, porque mientras sus lágrimascaían, Edward fue capaz de verlas por lo que eran, pequeños símbolos de felicidad. Infló su pecho, sintiéndose orgulloso cuando Bella regreso sus votos, y finalmente, con el sello de un beso, eran uno.
Anotaciones:
1: Otra vez la palabra earnest (ly). Seriedad, sinceridad, fervor (imagínenlo con los ojos de un niño chiquito, combinado con el gatito de Shreck.
Me gustaría agradecer a readingmama ( y a todos los que trabajaron con ella), a todos los que comentaron, y me pusieron en favoritos, a todos los que leyeron, a la gente de todos los diccionarios que consulte. The free dictionary es muy bueno para los modismos y expresiones (para ciertas obscenidades use the urban dictionary). es muy buena en la parte de traductor (cuando buscaba una palabra en especificado tanto en ingles como en español) y en la parte de los sinónimos y la real academia española que me dio pautas que ya había olvidado. No por eso, este fic esta libre de errores, estoy segura de que algunos acentos se me habrán escapado, que por accidente borre una palabra, o un simple error de dedo…o una regla ambigua (a la real no le importa, a mi corrector ortográfico si)…que decidí ignorar…
