Bésame un secreto
Capítulo 3

Summary: Ser un educador le ha enseñado conocer a cada uno de sus alumnos, pero una extraña experiencia le hace pensar que estaba totalmente equivocado, porque no todas las apariencias son lo que parecen algunas te pueden engañar lo suficiente como para atraparte sin darte cuenta.


Es todo por hoy.

Cerró el libro para dar por terminada la explicación al igual que la lección. Los jóvenes deseosos de que la clase hubiera culminado prontamente recogieron sus cosas casi con desesperación, el poco murmureo entre ellos era palpable mientras se disponían a tomar salida a la puerta, aunque la voz de su sensei de cabellos negros les hizo detenerse.

El escritorio del maestro estaba limpio, sus pocas pertenencias estaba siendo cargadas por su propio dueño, mientras retrasaba a los adolecentes, rebasándolos como si quisiera ganarles por quien salía antes por la puerta tras sus palabras cuando él seguía tomando camino.

Voy a estar libre así que pueden venir a mí, estaré pendiente por si tienen dudas.

Tan pronto termino dejo a sus alumnos atrás, no quería que alguno le frenara en medio de su camino, igualmente los chicos abandonaron la clase en poco tiempo, aunque algunos se tomaban el tiempo calmadamente, entre ellos aquel chico de cabellos albinos que sostenía aún en sus manos el libro que le había dado Gareki para su clase, hace días atrás.

Muy dentro de él había formulado una sonrisa que se escapaba por sus labios cuando una curiosa idea cruzo por su cabeza.

Sus pensamientos se detuvieron al escuchar como una de sus compañeras le llamo para que se fuese con ella aunque negando con la cabeza rechazo la propuesta de la chica.

Necesito ir donde Gareki-sensei— Soltó alegre mientras guardaba dentro de su mochila el libro.

¿No entendiste la clase? Preguntó la joven de cabello rubio –Si quieres mejor yo te explico, es mejor que lidiar con Gareki-sensei.

Aclaro la chica, tratando de mostrarle un lado amable ante no dejarle irse con el moreno, el profesor no suele tener un buen carácter cuando se le hacen muchas preguntas. Era mejor evitarle el hacerle pasar un mal rato a Nai, que a lo poco que conoce del chico es algo débil en ese aspecto y puede afectarle el estar mucho tiempo con Gareki con alguno de sus gritos y quien no quiera puede que termine hasta por dañarlo. Mejor abstenerse de llegar a algún daño de esa clase. Además de que Nai es alguien que es simplemente muy sensible, sin problema pasaría el tiempo necesario con él explicándole la materia, no había problema.

Vamos Nai, puedes venir a mi casa— Mencionó con una expresión levemente tranquila, muy perceptible, esperando la respuesta de su compañero.

Por segunda vez negó levantándose de su asiento y poner su mochila sobre su hombro.

Muchas gracias por tu generosidad Tsukumo-chan pero no es correcto que un chico vaya a la casa de una chica tan tarde— Sonrió con la mirada casi de una forma adorable ante cualquiera, hasta para un hombre. –Sera mejor ir con Gareki-sensei, además no quiero que te tomes molestias por mí.

Se despidió de la rubia mientras esta tomaba por bastante creíble la palabra de Nai, no era tan inocente para percatarse de aquel detalle al ofrecerse a llevarlo a su casa. Suspiro resignada, había hecho lo mejor que pudo, se toco el cabello a lo que observaba como Nai salía de la clase. Solo esperaba que el maestro no fuera muy brusco con él.

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El claro atardecer se presenciaba reflejándose por las únicas ventanas del salón de profesores que teñían de tonos naranjas el lugar, en un hermoso paisaje de diferentes siluetas Gareki se mantuvo en silencio ante la bella imagen que le era simplemente tranquilizante percibiendo como el cielo se oscurecía a cada segundo, retiro los lentes de su cara a lo que su espalda se mantenía recta y su cabeza tomó camino hacia atrás apoyándola en el respaldo de la silla y de paso subía sus pies puso el derecho sobre el izquierdo sobre uno de los escritorios que allí se encontraba, en una posición relajada disfrutando del sereno momento de silencio.

Escucho como la puerta se abría al paso que continuamente se cerraba, dejando saber que alguien había entrado, sin ponerle interés permaneció en su misma posición, de ser el caso debía de ser Yogi que había olvidado algo ya que después de unos pocos minutos de haberse despedido siempre suele devolverse por algo, suele tener la misma maña, tiene cerebro de pollo.

Sensei — Lejanamente escucho que alguien le llamaba, puesto que él era el único en el salón.

Abrió los ojos al sentir como aquella tranquilidad había desaparecido, se reincorporo mirando como un chico de baja estatura permanecía en la entrada con la puerta tras suyo,percatándose de cómo sus carmesíes orbes le observaban atentamente. — Gareki –sensei.

Volvió a llamarle.

Ah. Tu eres Nai — Menciono cruzándose de brazos.

¡Increíble! Recuerda mi nombre a pesar de que soy nuevo. —Cerrólos ojos a lo que al momento sonreía, estaba alegre de que el sensei simplemente supiera su nombre, de tantos alumnos no le extrañaría el olvidarse de alguno.

Naturalmente, llevas dos semanas en mi clase.

Volteo la silla en la que estaba en dirección al chico para mirarle directamente y colocaba sus lentes a lo que sería una lección de repetición de su clase, lo más seguro.

¿Qué quieres preguntar? — Y vino la pregunta, cuando sus manos ya sostenían su libro, abriéndolo entre sus manos.

Nai dejo lo único que sostenía en su cuerpo donde estaban sus pertenencias, abandono la mochila cerca de la puerta mientras se acercaba al azabache, y este por su parte estaba concentrado en las letras de la materia en las paginas, esperando la pregunta de su alumno, una que por cierto nunca llego.

Sensei, se ve mejor sin los lentes— Ágilmente extendió las manos y había arrebatado dicho accesorio del rostro de su maestro, dejando a este perplejo ante la repentina acción.

Las gafas habían terminado en el escritorio donde hace poco Gareki había utilizado para relajarse. Nai sonrió mientras miraba como el mayor fruncía el ceño levemente molesto y ante ello el chico se había posicionado sentándose sobre las piernas del sensei.

El hombre no había podido reaccionar cuando encima de él sentía el peso del albino. La cara del chico estaba muy cerca de la suya, algo que lo dejo con la expresión confusa, como si lo que estuviera pasando fuera una broma, una muy mala.

Gareki-sensei— Se aproximo tan cerca del nombrado así como robándole la respiración a lo que el moreno únicamente se estremeció ante la cercanía. — ¿Tienes amante?

¡¿Eh?!, ¡¿Qué clase de pregunta es esa?! — Gruño, se sentía ofendido con aquella pregunta.

El de menor edad entristeció su mirada centrándola había abajo, siendo como si fuera adolorida, a punto de llorar.

¿No lo entiendes? — Se digno a nuevamente dirigir sus ojos a los contarios casi como temblorosos pero en un mero contacto visual entre ellos — Estoy interesado en Gareki-sensei.

Al no recibir respuesta por parte del mayor prendió el valor de trazar camino con su mano por la superficie de la extensión de su cuello debajo del mismo deslizando un camino hasta llegar al cuello de la camisa cerca de los botones de la prenda, con la yemas de los dedos acaricio casi como un toque delicado por lo único expuesto de la piel, sin perder tiempo traslado su mano izquierda hacia la entrepierna del hombre, que inmediatamente la reacción de este no fue exactamente positiva ante el movimiento del chico, que le pareció demasiado atrevido por su parte.

¡No!, ¡¿Qué crees que haces?!

Le aparto casi al instante de sentir los delgados dedos del chico tocar su parte intima, cuando puso sus manos en los hombros del albino le empujo pero sin soltarlo, no quería azotarlo contra el suelo, sería muy grosero para el menor.

Solo quiero que Gareki –sensei se sienta bien.

Sintió como aquella inocente mirada de antes había cambiado, el chico había cambiado. Sus ojos carmesíes eran como si lo estuvieran seduciendo, eso le intimido.

Aunque quiso evitar cualquier acción de Nai, este por su parte se volvió a acercar al maestro poniendo su rodilla en el asiento entre sus piernas y con ella comenzó a frotar nuevamente contra su hombría, sobre la tela.

Un leve sonrojo apareció en el rostro de Gareki al momento que apretaba los dientes ante la acción del menor, ese mocoso estaba jugando con él, eso le molestaba sin embargo la rodilla del joven frotándose contra su entrepierna comenzó a reaccionar, pronto se distinguía una notable protuberancia saliendo de su pantalón.

Una sonrisa victoriosa con un toque de picardía apareció en su joven rostro al ver que su maestro estaba reaccionando, volvió a aproximarse robándole espacio personal y osó a tocar con la punta de sus dedos los definidos labios del moreno, delineándolos lentamente conforme se acercaba al mayor con prominente sensualidad sin dejar de frotar su rodilla contra el miembro del hombre, despertándolo cada vez mas.

Gareki-sensei, es lindo —Unió sus labios con los del azabache, lo beso tan repentinamente que ni el propio Gareki se había dado cuenta.

La mano de Nai descendió haciéndole compañía a su rodilla a lo que luego tomó por completo posesión lugar, acariciando sobre el pantalón el prominente miembro, se agarro de apoyo con la otra mano del escritorio que estaba de espaldas del sensei y separo el beso, su lengua paso mínimamente por los labios del contrario para después distanciarse unos centímetros a lamerse los suyos propios con una sonrisa petulante.

Gareki cerró los ojos por un momento ladeando la cabeza, no podía ser posible un alumno le había besado. ¡Mierda! ¡Le había besado! Sus mejillas se habían calentado ante la vergüenza y quedo sin poder reaccionar, apretó los dientes entre su mandíbula notando su cuerpo reaccionar de forma indecente y nada apropiada.

Se está poniendo cada vez más duro— Con una sutil risita Nai miró hacia abajo, al punto donde se concentraba la visible erección.

Su vista se guio hasta el mayor, mismo que le observaba casi sin poder asimilar la situación ante ello el albino sonrió divertido poniendo unos dedos sobre su boca y sacar un poco su lengua.

No podemos dejar eso así… déjame usar mi boca para ayudarte.

Se quito de entre las piernas de Gareki y en cambio formo otra posición, su cuerpo quedo a la altura del asiento del azabache con sus rodillas pegadas al suelo, su espalda se inclino sus manos terminaron sobre los muslos del hombre y su boca hasta la entrepierna del mismo, atrapo con sus dientes el zipper del pantalón y lo jalo hacia abajo, dando a simple vista los calzoncillos y con ello el duro miembro de Gareki abultado, siendo presa dentro de la ropa interior, de allí comenzó con la tortura, con la punta de su lengua lamio sobre la tela, dando ciertas mordidas por la zona pasando lamidas unas cuantas veces.

¿Qué demonios estaba pasando? Como ese mocoso podía conocer ese tipo de palabras tan sucias y es más que sepa ponerlas en práctica, no, debía ser una reverenda broma, no obstante su propio cerebro reacciono que no era una broma como creía ni que estaba imaginando cosas al ver al chico arrodillado enfrente suyo a lo que probablemente quería hacerle un oral.

Se dio un paro a sí mismo reaccionando, frunció el ceño y aparto al menor de un empujón que lo hizo caer de bruces en el suelo.

Eso no podía ser así, no era correcto, no era propio, debía detenerlo estaba llegando demasiado lejos.

¡Maldito mocoso! Los niños como tú no debería de hacer esa clase de cosas. —Se puso en pie precipitadamente, sus cejas permanecían juntas, estaba molesto, tanto con ese crio como consigo mismo por no tener más auto control.

Nai se puso de pie haciendo un puchero, estando algo decepcionado se acerco a su maestro y allí Gareki lo volvió alejar.

Yo solo quería que el sensei se sintiera bien. —Su vista se guio hasta al suelo en completa desilusión y angustia, unas gotas salieron de sus ojos cuando alzo la mirada al ver a Gareki — ¡Me gustas Gareki-sensei!

Gritó con las lagrimas deslizándose por sus mejillas en sus dedos tomó una parte de su ropa haciendo un puño en sus manos.

Gareki estaba sorprendido al punto de sentirlo absurdo e ilógico, apenas se había trasferido menos de un mes en su clase y sacaba esa clase de sentimientos, no, era irracional. Lo más seguro los demás alumnos pensaban hacerle una broma y se la idearon para que sacarse el clavo con el nuevo.

Sintió una presión sobre su pecho al tener los brazos del menor rodeándole, nuevamente intento apartarle.

Quiero estar al lado de Gareki-sensei — Las gotas salinas aún se desbordaban por sus rojizos ojos, suplicando — ¡Me gustas, no quiero que me rechaces!

El hombre se mantuvo frio, helado ante la situación de pretender que era una burla pero se comenzó a sentir incomodo, parecía realmente serio. Su garganta se torno seca captando su atención al chico que le volvió apartar y en esta ocasión Nai le había dejado.

Tks, me estas metiendo en problemas — Mencionó en completa seriedad rascándose la cabeza —Debes estar confundiendo las cosas, mejor búscate a alguien de tu edad…

¡NO! —Gritó desesperado, interrumpiéndole — ¡Yo quiero a Gareki!

Apenas había articulado se abalanzo hacia el nombrado, volviéndole a besar, casi en un apasionado e impaciente beso.

Escasamente logro contener el equilibrio ante el repentino ataque cuando sus labios habían sido atrapados por los del pequeño en poco tiempo, qué por cierto tenía experiencia en el tema. Tan pronto su cuerpo apenas reacciono para cuando Nai había introducido la lengua en su boca, sus ojos se abrieron expectantes sin poder creerlo sin embargo término sucumbido por una extraña atracción que le incito a seguirle el movimiento.

Una extraña ola de calor recorrió por completo su piel, no se percato el momento en el que su cuerpo empezó a moverse por sí solo empujando al menor contra la pared sujetándole el cabello profundizando el contacto de sus bocas.

Un gemido salió del albino cuando su cabello estaba siendo tironeado, su cabeza término mirando hacia arriba chochando su mirada con la de Gareki, sonrió al detectar una especie de deseo en la mirada de su maestro.

Bingo, había dado en el clavo ahora podía empezar con el juego.


Hello~

Pues me imagino que piensan muchas cosas despues de haber leido esto xD
No sé si lo puse en el primer cap pero habia dicho que seria un fic extraño asi que veran que no mentia, saquen sus conflusiones.

Si hay oc pues fue a breve, conscientemente ya que esa es la trama de la historia como la quiero llevar. Lamento si hay algunos errores, acabo de terminarlo y seguro no me percate, despues los arreglo.

Pues bueno es todo por el momento, espero les gustara y espero sus reviews, eso me anima mucho~