Capítulo 2: Dulce y frío.


Estaba despierta antes de sonara el despertador. Seis en punto. A veces me pasa, por ansiedad o por otros motivos termino con los ojos abiertos más temprano de lo habitual.

–Buenos días pequeña – dije a mi pokémon.

–¿Chu?

–Vamos, ya es momento de levantarnos. No queremos llegar tarde ¿verdad?

Caminé con mis raras pantuflas en busca de algo para comer. De pronto, me fijé que había un bulto en el sofá. Al principio me asusté, pero luego recordé que Blue se había quedado la noche anterior a dormir y que acostumbra enrollarse de esa manera. Blue…

–Si no despierta en 10 minutos, la despertamos nosotras.

Serví dos platos de yogurt con cereal y los puse en la mesa mientras alimentaba a mis compañeros de manera habitual. Al terminar de desayunar, decidí despertarla.

–Esto… Blue – dije moviéndola un poco – Ya tienes que despertar, tenemos que ir a Olivo ¿recuerdas?

– Sí Green, si quiero ir a Narnia contigo…

–¿Qué?

–¡¿Qué?!

Se levantó de golpe.

–¿T-tengo que preocuparme por lo que dijiste?

–¡¿Qué fue lo que dije?!

Lo pensé un momento, lo mejor sería no alarmarla.

–Algo sobre tu Blastoise, pero no me hagas caso. Mejor, ya que se te quitó el sueño, alístate para ir a darle buenas vibras al profesor en su viaje. Te dejé yogurt con cereal en la mesa.

–Gracias, Yelly. Eres un amor – dijo mientras se volvía a hacer sushi con las mantas.

–¿No vas a comer? Se nos a hacer tarde, recuerda que tenemos que ir hasta Johto…

–¿Pika?

–No te preocupes, si quieres puedes ir a cambiarte y luego ponerte en camino… Les doy el alcance al rato.

Sí, a veces desconfío totalmente de Blue, sobre todo en asuntos como puntualidad y responsabilidad.

–No, yo te espero – dije sonriendo como para no enojarla.

–Crees que no voy a ir ¿no es verdad?

–Pues…


–Es demasiado buena para convencer personas – dije algo molesta mientras Kitty me llevaba rumbo al principal puerto de la región vecina. Sostenía a Chuchu en mis brazos.

Divisé mi destino luego de un buen rato. Agradecí a mi pokémon y lo regresé a su pokéball. Lo siguiente era encontrar a los chicos y al profesor. Cosa que no sería tan difícil, supuse que estaban en el terminal.

–Hola…

–¡Yellow! – Red fue el primero en saludarme.

–Hola – dijo seriamente Green.

–Qué bien que estés aquí, Yellow – pronunció finalmente el profesor.

–¡Pika!

–¡Pika!

Miré el reloj. Faltaban veinte minutos para las 7. Blue ya debe haber salido de la cabaña. Aunque, es Blue. De seguro está recién tomando el desayuno… Aunque… ¡Es Blue! ¡De seguro ni siquiera se ha levantado y sigue como un tamal en mi sofá!

Mi cara cambió a modo preocupación.

–Como siempre, solo falta que llegue Blue ¿Alguien sabe algo de ella?

–Pues…

Miradas sobre mí de nuevo. Sobre todo Green, que intuía que lo que se venía no era algo bueno.

–Se quedó en mi casa ayer, me dijo que saliera primero, que vendría al rato. Yo quería que viniera conmigo, pero me dijo que vendría luego…

–¿Le creíste a esa chica?

–Pues… sonaba muy convincente…

Green tomó su pokégear y le marcó a la llamada "chica ruidosa". Se alejó un poco y luego de maldecir algunas veces porque no le contestaba, se calmó para después empezar a regañarla. Primero por impacientarlo y luego por no estar presente en Olivo con ellos en ese momento.

Apagó el aparato y se dirigió a nosotros.

–Todavía está en tu cabaña. Algo me dice que aún está en estado zombinezco. Voy a ir a buscarla. Abuelo – dijo dirigiéndose al profesor, hizo una pequeña pausa – Si es que no llego a tiempo, quiero que sepas que puedes estar seguro que cumpliré la misión que me has encargado con mucho honor. Y que… bueno, se te va a extrañar mucho. Yo…

El profesor lo abrazó. Ya no era un trato formal o laboral. Lo abrazó como un abuelo a un nieto. Aunque Green era fuerte emocionalmente, sabía que tenía ganas de llorar.

La escena terminó cuando él tomó su Charizard y fue en busca de su próxima compañera de viaje.

–Red, Yellow. Quiero decirles que de ustedes espero lo mismo que de Green. Aunque, los dos se complementan de maravilla, no tengo que estar repitiendo lo mismo muchas veces… A ustedes también los aprecio tanto como… como a unos nietos. Y a ellos también – dijo señalando a nuestros pokémons.

–No se preocupe, yo seguiré sus pasos fielmente.

–Y yo evitaré que se incendié el laboratorio – pensé… ¿o lo dije?

–¡¿En serio crees que voy a quemar el laboratorio?!

Rayos. Lo dije.

–No es la única que lo cree…

–¡Usted también!

La risa camufló bien las perspectivas que teníamos con respecto a este experimento. Red al final se contagio de eso. Ya empezábamos a sudar frío. Pero, hay una parte de mí que tiene muchas esperanzas en Red, que sabe que hará un gran trabajo.

Dos minutos y el barco partía ¿Dónde se había metido ese par?

–Chicos, tengo que abordar. Me despiden de Blue, díganle que también confío mucho en ella. Más o menos – terminó sonriendo.

Abrazos. El profesor subió junto con muchas otras personas. No puedo creer que le haya llegado un viaje de esa magnitud a estas alturas de su vida… Él tenía que acompañarnos aún, somos unos críos en responsabilidades así de grandes. Él debería seguir enseñándonos sobre los pokémons, él…

Red se dio cuenta de cómo me empecé a sentir y me abrazó contra su pecho.

–Yo también lo voy a extrañar. Ha sido la figura de autoridad que necesitaba… y necesito.

Me puse a llorar, él seguí serio… pero una lágrima se asomaba por su mejilla. Sacó un pañuelo y me limpió las mías. Decidimos esperar a Green y a Blue sentados en un banco cercano.

Al rato, solo uno de ellos llegó.

–¿Y Blue?

–No quería venir. No era adecuado traerla a la fuerza, la gente pensaría que es un secuestro.

–Tienes razón – agregó Red – Pero, ahora que el profesor se fue… ¿no deberías estar alistándote para tu viaje a Kalos?

–L-lo… lo olvidé completamente.

–Blue debe estar en las mismas. Green, tienes que ser muy paciente con ella. No se te ocurra dejarla tirada en alguna ciudad. Sé que a veces es algo fastidiosa, pero en el fondo es muy buena – comenté.

Notamos cierta incomodidad.

–Hey, disculpa mi imprudencia… pero ¿ha pasado algo con ella? – preguntó Red.

–No, nada. No pasa nada – liberó nuevamente a su pokémon – Voy a empacar mis cosas. Nos vemos mañana en Carmín.

Nos dejó solos. No será que Blue…

–¿Tú crees que… se hayan peleado por algo?

–Presiento que es otra cosa.

Me miró de manera extraña. Pero luego retomó a su actitud normal.

–Oye ¿y ahora?

–No lo sé. Supongo que tenemos que ir al laboratorio a empezar a conocer nuestro ambiente de trabajo…

–Mejor vamos a pasear por aquí, hace tiempo que no visitamos Johto.

Y así fue como, por la insistencia de Red, terminé con un tour por otra región en vez de ocuparme de las responsabilidades. Tengo que aumentar mi fortaleza mental.

Red me llevó a casa luego de un día despreocupado. Volamos en su Aerodactyl y me dejó en la puerta de mi cabaña. La luz estaba encendida. Blue.

–Pero que no se te olvide que luego de despedirlos, tenemos que empezar con lo que nos dejó encargado el profesor…

–Tienes que admitir que la pasamos bien ¿o no?

–Bueno… sí… pero…

–Tranquila, también tengo un lado responsable. Lo verás mañana. Buenas Noches, Yellow. Paso temprano por aquí para recogerlas.

Despegó en su pokémon mientras yo abría la puerta. Grande fue la impresión al ver lo que vi.

–¡Yeeelloooww! Yo no quería…

–¡Mi helado! ¿Qué hiciste Blue?

–¡Pikaaachu!

–Es que… Green… ¡Es un idiota!

Ella, desparramada sobre la mesa con una bata encima. Envases de helado tirados en el piso. Muchos. La dulce borrachera de su vida.

–¡¿Desde qué hora estas comiendo?!

–No lo sé – dijo entre sollozos – No lo sé…

Se comió todos los sabores de helados que tenía en la refrigeradora. Todos. Lo supe al abrirla. Vacía.

¿Green? Me huele a que…

–Cálmate, no te voy a regañar. Pero dime… ¿qué te hizo Green?

–Yo… yo lo amo… pero él me odia… Ya no hay remedio.

–¿De qué hablas? ¡Si tú y él tiene un viaje mañana!

–Lo sé, sé que tengo que hacer que cambie de opinión sobre mí en ese viaje… En el que…

–Mejor te vas a acostar ¿Te has mirado en un espejo?

–No quiero hacerlo… Sé que me veo fatal…


Al despertar volví a ver el bulto. Pero esta vez no me asusté.

–Blue, tienes que ir a tu casa para alistar las cosas para tu viaje. Me tomé la molestia de despertar más temprano para que tuvieras tiempo de hacerlo…

Se movió. Se reacomodó. Me ignoró. Luego me di cuenta que emitía quejidos.

–¿Puedes quietarte esas frazadas de encima?

–Yellow… yo… duele…

–Tu voz… está extraña. De seguro es porque comiste demasiado helado ayer…

–También… mi estómago… duele…

La destapé. Estaba pálida. Lo peor estaba por venir. Está de más decir que tenía una infección estomacal y que vomitó en mi pobre e indefenso baño. A pesar de todo eso, tenía que ayudarla. Le serví una bebida caliente. Perdimos mucho tiempo y al final, incluso tenía fiebre…

–Blue, para que veas lo malo que es comer en exceso…

–Yeeellooow…

–Mejor no hables, que te escuchas fatal.

Toc Toc.

–Em, soy Red ¿puedo pasar?

Con el problema del helado, olvidé que Red me había dicho que pasaría por nosotras y nos acompañaría a Carmín.

Abrí la puerta, saludó. Entró y la vio.

–¡¿Q-qué…

–Helado. Litros y litros…

–Pero… no puede viajar así, si dices que incluso tiene fiebre – dijo preocupado Red.

–Reeed… Yo…

Llamé a mi amigo a un lado. La pobre de Blue estaba muy mal como para moverse incluso.

–Hay que llamar a Green, de seguro comprenderá que tendrá que viajar solo.

–Concuerdo contigo – dijo sacando el pokégear.

Contestó casi automáticamente.

–¿Ya están en camino?

–Esto… Green… ha pasado un incidente.

–¿Y ahora qué?

–Es Blue – dije yo, Red acercó el aparato hacia mí para que pudiera hablar mejor.

–¿Qué le pasó?

–Lo siento, no va a poder ir contigo. Ayer – Se comió todo mi refrigerador, por tu culpa – pescó un resfriado y también hoy vomitó, parece que es algo viral, pero está muy decaída y casi no se puede mover…

Meditó un momento.

–Pásame con Red.

Le devolví el artefacto. Creo que por indicación de Green, Red siguió la charla fuera de la cabaña. Hacía gestos raros, sus expresiones decían que la conversación estaba tornándose crítica.

Al rato, volvió algo apenado. Miró a Blue y luego a mí.

–Yellow, has tus maletas. Vas a... a tener que ir con Green.


Nota: ¡Hola! Aquí les dejó el capítulo 2, el cuál empecé a escribir ayer y terminé hoy :33

A veces me dan ganas de cambiar totalmente las cosas, como en este caso xD Pero, vamos... no sé que no se esperaban lo del helado ¿o sí? Blue es toda una loquilla ~._.~

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