Capítulo 4: Caminos que se alejan.
–Me siento… culpable…
–Deja de hablar. Te va a doler más – dije tratando de animarla – En todo caso, las cosas pasan por algo… No te sientas así, concéntrate en descansar.
–Pero, se fueron… Él se fue…
–Y ella también.
–Y todo gracias a mí y a mi maldito ímpetu de intentar congelarme el cerebro…
–¿En serio querías hacer eso? – dije sorprendido, volteando a verla. Estaba débil y se veía aún peor.
Se pasó las manos por la cabeza, despeinándose un poco. Seguía con algunas frazadas encima, ya no tenía fiebre… pero no recuperaba el espíritu.
–Yo… no quería… No pensé lo que estaba haciendo. Solo necesitaba desahogarme de laguna manera… Mi plan al principio era escaparme, pero no sé por qué abrí la refri…
–Pero… ¿por qué?
¿Le cuento o no le cuento? Yellow no le dijo nada y pensando como lo hace él, tampoco creo que lo deduzca. Si no se lo he dicho a mi amiga, será mejor que tampoco se lo diga a Red. Se me remueve todo cada vez que recuerdo cómo terminó nuestra charla.
~Flash Back~
–A-admite que te gusto, que por eso siempre me molestas e intentas seducirme.
–¿De dónde sacaste eso?
–Eso es lo que me haces pensar…
–Trata de no hacer eso. Si piensas demasiado, empiezas a alucinar cosas.
–¡Idiota! ¡¿Acaso vas a decirme que lo que acaba de pasar lo inventé yo?!
–No sé de qué me hablas.
Soltó una risa disimulada, pero yo sé que se estaba burlando. Me estaba tomando el pelo ¿por qué? No entiendo por qué se la toma contra mí la mayoría de veces. Admito que me gustaba su juego, pese a sus extrañas reglas. Pero era momento de aclarar hasta dónde quería llegar.
–Green ¿por qué haces esto? ¿por qué la mayoría de veces me reclamas cosas o me llamas la atención más que a los demás?
–Me gusta hacerlo.
–Entonces… ¿lo haces porque te gusto?
Me temblaban las piernas, incluso me dieron escalofríos al sentir su mirada matadora sobre mí.
–Claro que no, solo que es divertido ver cómo te pones ante ese tipo de cosas – luego de una breve pausa prosiguió – Enamorarme de ti sería un suicidio. Y tengo planes para el futuro, no quiero morir en tus circunstancias.
Su seriedad me mataba, pero no tanto como sus palabras. Dagas, enormes dagas acababan de clavar en mí. Suicidio ¡Estúpido Green! ¡Estúpidos ojos verdes que no me dejan responder!
–Por cierto, espero que seas más responsable mañana. A las once parte el barco. Trata de no quedarte dormida, chica ruidosa – dijo saliendo de la vivienda.
El chico al que veía como gallardo y tranquilo, hoy me había mostrado su peor faceta. Una que no solo me hirió como su amiga, sino que rompió toda la melancólica esperanza que tenía de agradarle. Fatalismo, intolerable llanto a punto de descontrolarse. Unas pocas palabras y ya me tiene en sus manos, solo juega conmigo… Solo soy un suicidio… Soportar ese tipo de pequeñas expresiones en mi contra era algo que había aprendido a hacer, sin que nadie se diera cuenta. Pero esta vez, se ha pasado. Ha jugado conmigo, estuve a punto de creerme la maldita ilusión.
~Fin del flashback~
El helado convirtió mis recuerdos en una dulce tonada. Todo iba bien hasta que percibí que ya no había nada más que comer… Sabía que Yellow me iba a matar. Bueno, sabía que no lo iba a hacer…
–¿Entonces?
–¿Eh?
Tuve una de esas crisis de ausencia sin querer. Esas donde te quedas mirando a la nada y ella no te responde. Él se dio cuenta que lo que quiero ocultar es algo no tan bueno. Pero, me mataría la vergüenza contarle que me gusta ese tipo de acosos de Green.
–Blue ¿me vas a decir o no?
–Red, prometo contártelo. Pero no ahora.
–No creo que te convenga saberlo – dijo sin dejar de mirar el mar.
Estaba ¿molesto? ¿Sorprendido? Imposible diferenciarlo. Green sabe camuflar bien sus expresiones cuando es necesario.
Según algunas teorías que planteó, lo más válido es que él haya rechazado a Blue de la manera más épica posible.
–Está bien si no quieras contarme, pero recuerda que algunas veces Blue es muy precipitada, por no decir siempre. Si es que ella ha querido apresurar las cosas…
–Esta vez, la culpa no ha sido de ella, aunque no lo quiera reconocer.
–¿A qué te refier…
–Estaré en mi habitación. Es la 207, al costado de la tuya. Avísame si sucede algo.
Y tomando su ligero equipaje, se fue.
–Entonces, iré un momento. Por favor, márcame al pokégear si te sientes mal.
Asintió.
Hace un rato se había quedado enganchada con uno de esos doramas románticos que dan en la tele. Estaba en sus anchas. En pocas horas, su semblante cambió. Blue tiene un metabolismo muy extraño.
Salí se la cabaña con Pika y saqué a Aero. Siguiente destino: Laboratorio Oak.
Pienso en muchas cosas. La primera, que es una enorme responsabilidad para mí. Es cierto, soy una persona muy relajada, pienso que si hago un buen trabajo, ese concepto que tiene de mí cambiará. Luego, está lo de Blue, que de seguro ya estaba algo mal en la mañana de ayer, por eso es que no quería despedir al profesor. Quizá Green le reclamó de manera muy prepotente por eso y la hizo sentir mal… lo del helado, aún no sé cómo incluirlo en la historia. Puede ser que haya pensado que sería la mejor manera de animarse, solo que se le pasó un poco la mano. Y luego está Yellow, la que se supone que debería reprenderme por estar recién apareciéndome por estos lares. Tendría que ayudarme para ver por dónde empiezo. La voy a extrañar demasiado. Pero es mejor es bueno que tenga la oportunidad de conocer más lugares. Pero no es bueno para mí.
Al llegar al laboratorio lo primero que pensé fue que necesitaba una limpieza y pintura exterior. Pura deducción.
Ingresé con la llave principal, ahora mía. El lugar estaba como la última vez que lo vi. Solo que ahora sin su máximo prodigio ¿Por dónde se supone que tengo que empezar? ¿Qué es lo que tengo que hacer?
Por inercia, caminé hasta la mesa de trabajo principal. Oak tiene mis respetos, me dejó una nota. Gracias, Arceus.
"Red, supongo que para este entonces te has dignado a venir a cumplir con tu nuevo puesto – Claro, porque estás leyendo esto – Entonces, déjame decirte que lo primero que tendrás que hacer es actualizar la base de datos de la computadora principal, solo es cuestión que conectes tu pokédex. Pero eso sí, luego tendrás que buscar si hay reportes de nuevos pokémons avistados por migraciones. Ya sabes, siempre pasa, siempre aparecen más. Luego tienes que proseguir con los pokémons iniciales que tenemos. Dentro de unos días unos niños vendrán por ellos, así que intenta darles algún tipo de entrenamiento para que no pase lo que… tú ya sabes. Ah, además dile a Yellow que…"
Instrucciones, ya no hay escusas para no empezar con el trabajo. Pero…
–No profesor... Yellow… no está conmigo.
–¡Bésala idiota! ¡Bésala de una vez!
El dorama estaba interesante. Solo una manera más de refugiarme. Pero de todos modos, estaba bueno.
El protagonista era un arrogante chico de preparatoria que, junto con sus pokémons, se creían lo mejor de lo mejor. Un día choca accidentalmente con la chica nueva y empieza a fastidiarla desde allí. Pero, se da cuenta que siente atracción por ella y no sabe cómo ser amable… algo cliché, algo nostálgico, algo parecido…
Tomé el control remoto. Cambié al canal 25. En el programa de cocina, estaban haciendo un reportaje sobre los distintos sabores de helado.
¿Ella no tuvo la culpa? Green es una adivinanza con piernas. Ahora, en vez de sentirme aliviada, me siento más preocupada ¿Sería prudente llamar a Red para ver cómo sigue Blue? No, creo que aún es muy pronto. Mejor espero.
Doscientos seis era el número de habitación que marcaba mi ticket. Decidí que era momento de meter mis maletas allí y merodear por el barco. Me gusta explorar los lugares nuevos.
–Chuchu, ayúdame con eso – dije señalando mi bolso.
Levanté mi equipaje con mucha dificultad. No había descubierto antes el peso de mi maleta porque Red la cargó hasta aquí.
–Besoin d'aide?
Idioma diferente. Boina. Ese chico tenía que ser de Kalos.
–Disculpa, no hablo kalinés.
–Oh, lo siento mucho. Decía que si necesitaba ayuda – dijo con una pronunciación extraña y elegante.
–¿También hablas…
–Sí, en Kalos la mayoría somos bilingües. Pero mi modo de hablag aún no es muy buena. Ahora ¿me pegmite llevar su maleta? Veo que no puede con eso.
Y antes que pudiera contestar, aquel extraño chico levantó mi equipaje y esperaba instrucciones mías de hacia dónde llevarla.
El barco tenía Wi-fi, así que pude conectarme a la red desde mi ordenador sin ningún problema. Tenía que quitarme la ansiedad o lo que sea que tenía de alguna manera, qué mejor que averiguando más de la región de Kalos y el sistema de las mega-evoluciones.
–Las mega-evoluciones solo se dan cuando los lazos de amistad pokémon-entrenador son grandes. Además, este último debe tener un brazalete/collar que permita el uso de las mega-piedras. Para el casi de Mewtwo y Charizard, hay dos tipos de mega-evolución – leí en voz alta de la página principal del profesor Ciprés.
Charizard X o Charizard Y.
Saqué la pokéball donde tenía a mi compañero.
–Y ahora… ¿cuál de los dos debería escoger para ti?
Sensual nota: Perdón por el retraso, esta semana ha sido horrible para mí, pero también ha tenido sus buenos momentos... sobre todo ¡Porque aprobé todos mis exámenes! *hace extraño baile*
Bueno, al capítulo. Lo siento, no puede con mis ganas de agregar un OC xD Lo demás, pronto se irá resolviendo. No tengo mucho que comentar, pero ustedes sí ;)
¡Adelante! ¡Tomates o chocolates! (?)
