Cada vez se hacen los capítulos más cortos . Pero no tengo la culpa! En realidad sí, pero bueno, qué se le va a hacer... Gracias por las reviews, de verdad que agradezco lo bien que me estáis acogiendo en fanfiction n_n Poco a poco esto llega al final, pero ya os dije que va a ser muy cortito este fic. Os dejo leer, que ya tendréis ganas... (o eso creo)
Tomé aire, lo solté, lo tomé, lo solté; así como unas cinco veces. Necesitaba concentrarme para no perder los nervios, sería un derroche de energía por mi parte. Puse mi mejor cara de indiferencia hacia todo y entré al instituto. Tan pronto como entré, todos los que estaban hablando se callaron de repente para después murmurar entre ellos mientras me miraban como a un bicho raro. Mientras iba andando por los pasillos podía escuchar cómo la gente murmuraba sobre mí a mi alrededor y de vez en cuando se reían y me señalaban, era realmente incómodo, pero yo seguía andando con la mirada perdida.
Me sentí feliz a mi aula, al menos ahí había menos personas que ignorar… Pero qué casualidad, justo cuando estaba entrando la puerta fue pateada y chocó contra mi cara. El golpe me dejó aturdido, tardé unos segundos en reaccionar. Con mi típica cara de indiferencia total recorrí uno a uno con la mirada todas las mesas de todos mis compañeros… Otra casualidad, todos menos Tweek y Clyde estaban estudiando; y más de uno lo estaba haciendo con el libro al revés…
Pero bueno, lo dejé pasar, de todos modos ya estaba acostumbrado a la inutilidad de mis compañeros de clase. Busqué mi mesa, y digo busqué porque no estaba en el lugar de siempre, o mejor dicho, ni siquiera estaba. Algún gracioso me había quitado la mesa y la había puesto en vete tú a saber dónde… Esa broma tan infantil también la dejé pasar y me senté en el suelo.
-¡Chúpame las bolas Cartman! –Gritó de repente Kyle, seguramente estaría en una de sus peleas diarias con el gordo de Cartman.
-Chss… Calla… Alguien se lo podría tomar en serio… -Respondió el de pelo castaño.
De repente todas las miradas se clavaron en mí, en menos de un segundo estuve siendo observado por todos los alumnos. ¿Cómo coño iba a mantener a Tweek ajeno a lo que pasó si cada dos por tres lo iban a estar recordando? Iba a tener que pasar unas dos largas semanas aguantando burlas y bromas de todo tipo…
-Me pregunto quién será ese alguien… Quizás deba decirlo de nuevo… -Cartman no pudo seguir hablando, pues un grito le dejó callado.
-¡Gaaaaah! ¡No quiero saber nada! ¡Gaaaah! ¡El gobierno no m-me controlará jamás! –Gritó Tweek a todo pulmón tapándose las orejas para no oír nada. El plan de momento me estaba funcionando muy bien…
De repente entró el Sr. Garrison, justo en el momento más inapropiado. Miró a Tweek, Tweek le miro y tembló. Me miró a mí, le saqué el dedo corazón como acostumbrara a hacer. El profesor frunció el ceño y abrió su boca, ya sabía lo que iba a decir.
-Tweek… ¿Qué es eso de gritar en clase? Y Craig, ¿quién te crees para sentarse en el suelo? ¡Dios! ¡¿Por qué he tenido que empezar a trabajar en el instituto?! ¡Ya tenía suficiente con aguantaros en el colegio! –Gritó histérico, o histérica, ya había perdido la cuenta de sus cambios de sexo. –Tweek, más te vale callarte; y Craig, levántate y ni se te ocurra moverte de ahí en toda la clase.
Y así estuve una hora entera, de pie y sin moverme como una estatua. Y lo peor es que cada dos por tres escuchaba alguna indirecta referida a mí o me tiraban bolas de papel. Y como antes… Lo dejé pasar… ¿Cuántas cosas había dejado pasar ya? Creo que hasta había perdido la cuenta… Pero, sin duda alguna, lo que más me cabreaba de todo es que Clyde estaba callado, ni me miraba. ¿Por qué? Estaba claro, él sólo iba contando los rumores y luego se callaba para quedar como el bueno de la película... Me sorprende cómo cada vez la idiotez de este instituto va subiendo por segundos...
Pasaron las horas… Ya estábamos en la hora del recreo, pero en vez de ir a la cafetería fui directo al patio. Por una vez en el día me sentí medianamente agraciado, pues al fin tenía un poco de tranquilidad en toda la mañana. Inspiré y espiré de nuevo para relajarme, inspiré y espiré, inspiré y espiré… Perdí la cuenta de cuántas veces lo había hecho, pero no pude relajarme. Al contrario de lo que pretendía, sólo conseguí alterarme. Mi respiración se alteró, mis ojos empezaron a picar y mi cuerpo comenzó a temblar. Eché a llorar ahí mismo, tapando mi cara con mis manos por pura vergüenza. No me gustaba llorar, pero la situación me había superado… En un momento, todo se me juntó: el maltrato físico y psicológico de mis padres, el miedo de que a mi hermana le pasase algo y los constantes insultos y agresiones de parte de mis compañeros de clase (y no sólo de ese día, antes también me rechazaban y eran crueles conmigo, pero ahora la situación se había agravado). Y por si todo eso fuese poco, también tenía miedo de saber que tarde o temprano Tweek se acabaría enterando de todo lo que había hecho… Joder…. Era consciente de que llorar no arregla nada, pero iba a llorar por el simple hecho de que me daba la gana. Tenía dos opciones, o lloraba o me rompía los puños por darle puñetazos a la pared; y personalmente, prefería la primera opción.
-¿Craig? –Me llamó una voz desde no muy lejos, era sin duda alguna la voz de Tweek.
Sacudí la cabeza, me sequé las lágrimas con las mangas de la camiseta y sonreí. Levanté la cabeza lentamente, Tweek estaba a apenas un metro de mí. Le miré a los ojos, ese fue mi error, pues en cuanto vi sus dos grandes orbes verdes sentí que de nuevo mis ojos se inundaban de lágrimas. Cuando éstas comenzaron a caer por mis mejillas, ensanché mi sonrisa y las sequé rápidamente con mis manos.
-¡Gah! ¿Qué o-ocurre? –Preguntó Tweek alarmado.
Se sentó a mi lado y se quedó observándome para que respondiese, pero no podía hacerlo, no debía saber nada…
-Nada. –Respondí adoptando de nuevo mi manera de ser indiferente, aunque las lágrimas que corrían lentamente por mis mejillas me delataban.
-Tampoco te pasaba nada el día en el que tu padre casi te mata a golpes. –Respondió con una sonrisa torcida.
Quise defenderme, pero cuando me quise dar cuenta estaba siendo abrazo por Tweek contra su pecho. Me quedé callado ante el gesto que había tenido conmigo, y por un momento me dejé apretujar contra su pecho. Mis lágrimas amenazaban con volver a salir, pero luché por retenerlas, hasta que no pude más y rompí a llorar de nuevo. Tardé varios minutos en calmarme, pero tenía tanto dolor dentro de mi cuerpo que sentía que iba a explotar si no lo soltaba. Después de un rato, me aparté de él. Me levanté y quise salir corriendo de allí cuanto antes, tanto dramatismo me estaba matando y más viniendo de mí. Pero como en las películas de amor que tanto odiaba, Tweek cogió mi mano para impedir que no me fuese. Mi corazón se aceleró al igual que mi respiración, todo era absurdamente parecido a una película de amor… Sólo que en éstas la protagonista cae en los brazos de su amado, y yo caí de culo al suelo por un tirón que el rubio me dio.
-Es la primera vez que me dejas verte llorar… -Hizo una leve pausa antes de continuar. –No soy muy bueno hablando, pero sí escuchando; así que… Cuéntame lo que quieras…
Sentí su espalda contra la mía, al igual que mi cabeza contra la suya. Mi corazón se volvió a agitar, se había sentado detrás de mí. Suspiré, sabía que estaba ahí pero no le veía, esa era la posición perfecta… Podía hablarle sin vergüenza alguna, podía desahogarme sin presiones… Pero, no pude decirle todo lo que debía decirle, sólo le dije lo que él ya sabía. Soy un cobarde, me doy vergüenza a mí mismo, pero no puedo cambiar.
-Pues, ya sabes…
-¿A-algo más?
-Dolor de cabeza, ojos cansados, estómago vacío y pensamientos suicidas; creo que eso es todo. –Respondí echando un bostezo, tanto hablar me estaba dando sueño.
-Vaya… Eso último es nuevo…
No lo esperaba, me tumbó de tal manera que él estaba recargado en la pared y yo con la cabeza apoyada en sus piernas. Empezó a acariciar mi cabeza y mis bostezos volvieron a entrar en acción. Los ojos se me cerraban solos, pero intentaba mantenerlos abiertos inútilmente.
-Tweek, debemos… Debemos ir ya a clase… -Se lo avisé, pues sabía que si esto seguía así me iba a acabar durmiendo en sus piernas, y aunque era lo que más me apetecía ahora mismo, no estaba en mis planes.
-No pasará nada, sólo duérmete… -Murmuró con una suave sonrisa, aunque en sus ojos podía leer perfectamente: "¡Gah! ¡Mis padres me venderán como esclavo si se enteran!"
No iba a buscarle líos a Tweek, y mucho menos por mi culpa. Sólo iba a cerrar los ojos un momento… Sólo para descansar los ojos, nada más…
¡Y una mierda! ¡Y una jodida mierda! ¡Me había quedado dormido! Y no sólo yo… ¡Tweek también estaba dormido! Cuando me desperté lo primero que vi fue al rubio durmiendo plácidamente, su cara tranquila me hipnotizó, pocas veces he visto a Tweek así. Apretó los ojos, bostezó y comenzó a despertarse lentamente. Abrió el ojo derecho, después el izquierdo. Su cara se tiñó de un hermoso color rojizo y sus grandes orbes verdes brillaban. No sé por qué, pero ver esa imagen frente a mí me apenó, porque en el fondo había traicionado a esa dulce carita de niño pequeño. En ese momento me di cuenta de que debía dejar de luchar, no tenía por qué seguir luchando por ese amor que jamás iba a llegar a nada más que al dolor, y lo último que quería era dañar a ese hermoso niño. Esos dulces ojos se merecían reflejar a una linda chica, pura y alegre; no a un sucio amargado. Yo no me merecía volver a contemplar tal belleza, por ello debía dejar a escapar a Tweek, porque no me merecía pasar toda mi vida siendo feliz a su lado, ya que él sería de todo menos feliz.
Me levanté sin siquiera hablarle y salí literalmente corriendo, ignorando las súplicas de Tweek para que parase. Era mejor tener con él una simple amistad, sin compromisos y sin ataduras. Yo le seguiría amando para siempre, pero no iba a permitir que el sentimiento fuese correspondido por él. Llámenme raro, pero algún día me gustaría ver a Tweek en el altar con una joven y linda muchacha jurándose amor por siempre. Eso sería lo mejor para él, aunque mi corazón se rompería en mil pedazos. Pero aún golpeado, dolido y roto; cada pedacito de mi corazón seguiría siendo propiedad de Tweek Tweak.
