PRIMERA NOTA: Confirmo que esta historia NO es ninguna precuela, intercuela, secuela ni continuación de nada existente en todo el universo original de los videojuegos ni de las series animadas de Sega, aunque parezca que sí lo es.

SEGUNDA NOTA: Si piensan buscar drama o realismo negativo en esta historia, búsquenlos en otra y lean las mías con perspectiva de fantasía, pues en la mayoría de las mías pongo drama y realismo negativos solamente si resulta necesario usarlos y nunca es mucho, porque no me gustan, sino, uso la fantasía y por eso es que más del 50% de la trama, casi toda o toda se vuelve positiva.

TERCERA NOTA: Les digo anticipadamente, que en toda esta historia verán que nada es igual o totalmente igual a todo lo conocido en los videojuegos y las series creadas por la Sega japonesa y la estadounidense, los personajes no se comportan, ni hablan, actúan o piensan como en realidad lo hacen o lo hacen sin ser exactamente igual, así que, cuando vean todo eso mientras vayan leyendo, mejor intenten comprender que algunos pocos escritores somos diferentes a ustedes y NO andamos fijándonos, interesándonos ni preocupándonos de hacer o intentar que las personalidades, gustos, disgustos, formas de comportarse, actuar, hablar y pensar de nadie sean iguales o parecidas a las que tienen en sus fantasías originales, porque NO todos nos apegamos y acostumbramos a la idea de hacer que todo en nuestras historias sea exactamente igual a las fantasías sobre las que escribimos.

CUARTA NOTA: Esta nota está dirigida a los que no les gustan las descripciones o explicaciones demasiado explícitas en las historias. Si ven que en esta hay descripciones así, lamento decirles que así lo verán en todas mis historias y que me resulta más conveniente hacerlo así siempre, no porque yo quiera ser demasiado expresivo, sino porque, como otros escritores ya pueden haber visto anteriormente en historias de esta u otras fantasías, hay lectores que nunca se conforman con que en alguna escena o diálogo se deje ausente alguna aclaración que diga específicamente con qué emociones, sentimientos o formas de expresión hablan los personajes y que eso los orille a deber imaginárselo por sí mismos, sino que, se quejan por esas ausencias y piden que siempre se incluya las descripciones directamente, entre ustedes puede haber alguno que sea así, ya me sucedió a mí y en historias de otras fantasías he visto que a otros escritores también les sucedió de la misma forma, así que no tengo más remedio que seguir siendo siempre así de específico.

QUINTA NOTA: Si ven que las descripciones de los diálogos no expresan mucho o nada las emociones de los personajes, mejor piensen y traten de comprender que NO todos sabemos describir con gran maestría los sentimientos y emociones, algunos solo lo hacemos como mejor podemos, porque NO todos logramos aprenderlo muy bien.

SEXTA NOTA: Esta historia NUNCA tendrá ninguna secuela ni continuación y JAMÁS se autorizará a nadie a crearle ninguna precuela, intercuela, secuela ni continuación.

Disclaimer: La autoría de esta historia le pertenece a Sega.

Es el mediodía del 18 de Enero de 2004. Amy se encuentra sola en un campo abierto, cerca de unos edificios que se encontraban por el lado Norte del centro de Tokio. Estaba un poco emocionada, pues era la primera cita de su vida. Estaba echada sobre sus piernas y mirando la nieve. Tenía puesto su vestido rojo, unos zapatos cuyo diseño era de rojo a los lados y una línea blanca gruesa al medio, y por último, una cinta para el pelo con una flor blanca. De pronto, alguien le habló.

—Hola, Amy.— la saludó alguien, con una voz alegre y tranquila.

Ella reconoció esa voz, levantó la mirada y lo vio.

—Hola, Sonic.

Él vio la expresión que tenía.

—¿Algo anda mal?.— le preguntó, dejando de sonreír y sin voz feliz.

—No, solo estoy un poco emocionada por ser mi primera cita.

Él le sonríe con los ojos entrecerrados.

—Anda, levántate.— le dijo, hablándole de nuevo con voz y actitud alegres.

La tomó por los brazos para ayudarla a levantarse, pero cuando ella apoyó el segundo pie, accidentalmente, se resbaló y se fue para atrás, él no alcanzó a ponerse firme y cayó, quedando encima de ella, con su pierna derecha en medio de las de ella. Los 2 estaban muy sonrojados y mirándose con los ojos muy abiertos. De pronto, sintieron ganas de algo más. Él puso su mano derecha en la mejilla izquierda de ella, cerraron lentamente los ojos y se besaron en la boca por 30 segundos. Luego de esos segundos, separaron sus caras y se miraron de nuevo, pero ahora, se sonreían con los ojos entrecerrados y ella ya no se sentía emocionada, sino tan contenta como él.

—Así veo mi pregunta contestada. Durante una semana, me estuve preguntando por qué sentía que tenía amor corriendo por mi cuerpo y por qué lo sentía por ti, pero finalmente, veo que la respuesta es y siempre fue que me enamoré de ti.

—Si le pudiera hablar al mundo entero, le diría con toda sinceridad que me enamoré de ti. La misma pregunta me hacía yo durante esa misma semana, porque durante ese tiempo, tuve la misma sensación, y ahora, veo que mi respuesta a mi pregunta es la misma que la tuya.

—Hace seis meses escuché 2 canciones que con dificultad aprendí. Nunca pensé que llegaría un momento en que tuviera que decírselas a alguien, pero ahora, me alegra que ese momento estuviera destinado a llegar y que tú fueras la elegida para decírtelas. Fue difícil aprendérmelas, porque su idioma original es el español, y de tanto escucharlas y practicarlas, terminé memorizándolas, y ahora, te las cantaré en nuestro propio idioma.

—Adelante.— le dijo, con alegría por esta felicidad que le dará.

Comenzó a cantar una.

Respirando tu aire, soñando tus sueños y quiero que sepas que tú estás en ellos,

que eres la culpable de todos mis desvelos,

quiero que comprendas que tú eres mi anhelo.

Me paso los días, las noches enteras pensando en el amor que corre por mis venas,

pensando que buscaba alguien que me quisiera y que al fin encontré alguien que vale la pena.

Y quiero confesarte que mi vida eres tú, el ángel de mi guarda,

el que me entrega su luz, la que ilumina el callejón sin salida,

la que le ha dado una esperanza a mi vida.

Y quiero confesarte que mi vida eres tú, el ángel de mi guarda,

el que me entrega su luz, la que ilumina el callejón sin salida,

la que le ha dado una esperanza a mi vida.

Estoy aquí a la luz de la vela, escribiendo una canción a la mujer más bella,

porque quiero que sepa que me enamoré de ella

y la quiero llevar conmigo hasta las estrellas.

Esa sensación que recorre mi cuerpo cada vez que me miras y se detiene el tiempo cada vez que me besas,

me quitas el aliento, tú eres la princesa que me devolvió el cuento.

Y quiero confesarte que mi vida eres tú, el ángel de mi guarda,

el que me entrega su luz, la que ilumina el callejón sin salida,

la que le ha dado una esperanza a mi vida.

Y quiero confesarte que mi vida eres tú, el ángel de mi guarda,

el que me entrega su luz, la que ilumina el callejón sin salida,

la que le ha dado una esperanza a mi vida.

Respirando tu aire, soñando tus sueños y quiero que sepas que tú estás en ellos,

que eres la culpable de todos mis desvelos,

quiero que comprendas que tú eres mi anhelo.

El amor que es, el amor que será, el amor que sentí por tanto tiempo y verás que me expresaré segundo a segundo,

antes de que por fin se me acabe el mundo.

Y quiero confesarte que mi vida eres tú, el ángel de mi guarda,

el que me entrega su luz, la que ilumina el callejón sin salida,

la que le ha dado una esperanza a mi vida.

Y quiero confesarte que mi vida eres tú, el ángel de mi guarda,

el que me entrega su luz, la que ilumina el callejón sin salida,

la que le ha dado una esperanza a mi vida.

Volvió a hablar normal.

—Terminé con la primera.

—Es la canción más hermosa que nunca escuché.— le dijo ella, con una voz suave y muy contenta, junto con una sonrisa acompañada de un ceño triste.

—Ahora empiezo con la segunda.

—Adelante.

Empezó a cantar.

Cómo olvidar aquel instante en que te vi por primera vez,

te vi y juro que no supe qué hacer

ahora te tengo aquí y me tiembla la voz para poderte decir que,

me enamoré de ti, me enamoré y no sé qué hacer,

si tú ya estás en mí, eres parte de mi ser.

Me enamoré de ti, me enamoré y no sé qué hacer,

si tú ya estás en mí, eres parte de mi ser.

Tal vez pienses que estoy raro contigo,

pero es que por más que intento, no lo consigo,

encontrar la manera perfecta de decirte cinco flores y el viento te llevaré mis secretos sin tener que seguir así,

sin tenerte ni poderte decir,

que estoy sintiendo mil cosas más lindas que los detalles,

la luz o los chocolates que tengo,

mi deseo tú lo sabes que lleno de secretos que tú tienes, lo mismo que yo siento.

Me enamoré de ti, me enamoré y no sé qué hacer,

si tú ya estás en mí, eres parte de mi ser.

Me enamoré de ti, me enamoré y no sé qué hacer,

si tú ya estás en mí, eres parte de mi ser.

Y con solo mirarte, si con solo abrazarte,

pudieras enterarte que te amaré en silencio,

si por tanto tiempo y ahora quiero que entiendas lo que yo estoy sintiendo.

Me enamoré de ti, me enamoré y no sé qué hacer,

si tú ya estás en mí, eres parte de mi ser.

Me enamoré de ti, me enamoré y no sé qué hacer,

si tú ya estás en mí, eres parte de mi ser.

Ahora, con normalidad le dijo otras partes que no cantó.

—¿Por qué no cantaste esas partes?.

—Aunque también me gustan, prefiero no cantarlas, porque no se oyen como canción, sino con la normalidad con que las personas hablan cotidianamente.

—Ah, está bien, no hay problema.

—Gracias por serme comprensiva.

—De nada.

—Antes de empezar, quiero preguntarte algo verdaderamente importante.

—Adelante.

—¿Quieres ser mi novia?.

La respuesta de ella fue inmediata.

—Sí, Sonikku. ¿Y tú quieres ser mi novio?.

La respuesta de él también fue inmediata.

—Sí, Ames.

Se dieron otro beso de treinta segundos, dando inicio a su noviazgo.

—¿Comenzamos nuestra cita?.

—Sí.

Le ayudó a pararse.

—¿Hay algo que desees que hagamos?.

—Yo pensaba más bien, en ir a comer una pizza o ver una película juntos, pero, como me gustas, a ti te dejaré elegir cualquiera de las 2.

—Así que, solo esas opciones pensaste, ¿no?.

—Sí, y sinceramente, si fuera yo la que lo elija, preferiría que fuera primero la película y luego la pizza.

Él puso sus manos en las mejillas de ella.

—Entonces, va a ser como tú lo prefieres.

—¿Es tu decisión final?.

—Sí.

Él le besó la boca.

—Gracias, Sonikku.— le agradeció con todo amor y dirigiéndole una sonrisa luminosa con mirada entrecerrada, y a la vez, agradeciéndole con un tono amoroso.

Ella le devolvió el beso.

—Por nada, Ames.— le dijo, hablándole con la misma expresión y tono.

La tomó de la mano derecha.

—Vamos ya, mi amor.

—Sí, cariño.

Y se fueron. Pasaron 5 minutos hasta que él volvió a hablar.

—¿Se te ocurrió qué película te gustaría ver?.

—No, pensaba ver primero los carteles para elegir.

—No hace falta ir a ver los carteles.

—¿Por qué lo dices, mi amor?.— le preguntó, con curiosidad, un poco de desconcierto y dejando de sonreír ante lo que él dijo.

—Hace 5 días, pasé fuera de un cine y vi que uno de los carteles decía "Un Gracioso y Romántico Amor a la Luz del Sol".

—Oh, vaya, me gustó mucho ese título. Entonces, esa es la que ahora quiero ver.— dijo ella, levantando otra sonrisa y elevando ligeramente su tono feliz de voz.

—Entonces, hasta allá vamos. ¿Y deseas algo para comer mientras estemos mirándola?.

—No, preferiría esperar hasta la pizza, para tener más apetito.

—Como quieras, preciosa.

—Gracias por comprenderme.

—De nada.

—¿Sabes dónde queda el cine donde pasarán esa película?.

—Sí, está a 4 cuadras de aquí.

Dejaron de hablar por el resto del momento. Llegaron hasta la taquilla del cine, Sonic compró los boletos y entraron. La sala solo estaba llena en su mitad, pero un poco después, llegó más gente hasta que se llenó por completo y la película comenzó. 2 horas y 10 minutos después, llegó hasta la última escena.

Edward, mira eso.— dijo una mujer, con un tono feliz y tranquilo.

La mujer señaló una tienda de dulces que estaba al lado de una florería.

Quieres dulces y flores, ¿verdad, Mary?.— preguntó el hombre, hablándole con el mismo tono y expresión.

Sí.

Entonces vamos.

Fueron primero a la dulcería, donde él le compró una bolsa grande de caramelos y bombones para ella, y luego salieron.

Muchas gracias.— le agradeció, agregándole un tono muy romántico a su voz.

De nada. ¿Me esperas aquí por un momento?.

Claro, amor.

Edward entró a la florería y salió en menos de un minuto, trayendo un ramo de 8 rosas blancas.

Las traigo para ti, dulzura.— le dijo él.

Muchas gracias.

Lo que sea por ti.

¿Podemos ir a la plaza a comerlos mientras vemos la puesta de sol?.

Claro que sí, lindura.

Caminaron hasta la plaza y allí permanecieron sentados mirando la puesta de sol mientras comían los dulces. Mary apoyó su cabeza en el hombro izquierdo de Edward y así se quedaron hasta que la película terminó.

Los novios y todo el público aplaudieron, para luego salir. Ambos se fueron hasta donde la gente pudiera pasar sin tener cuidado de no chocar con ellos.

—Gracias por llevarme a ver una película tan hermosa como esa.— le agradeció Amy, hablándole con el tono amoroso con que la mujer le habló a su pareja en el final.

—Por nada.— le respondió, con el mismo tono con que el hombre le habló a su pareja en el final.

Se dieron besos una y otra vez durante un minuto.

—Cuando pensabas en ir a comer, ¿pensaste en cuál pizzería podríamos ir?.

—No, porque quería que tú eligieras.

—Ah, bueno. Ahora comenzaré a pensar.

—De acuerdo.

Sonic comenzó a pensar y en 7 segundos eligió una.

—Ya sé, iremos a la pizzería "Imperio de la Pizza".

—De acuerdo.

Fueron hasta esa pizzería. Una vez allí, comieron la pizza que ella quería comer con él en el onceavo capítulo de la serie "Sonic X".

—Yo pagaré la pizza, Ames.

Ella le asintió con la cabeza, él pagó y se fueron.

—¿Verdaderamente harías cualquier cosa por mí, Sonikku?.

—Sí, ¿por qué?.

—Haz por mí lo que el hombre de la película hizo por su amada.

Él entendió inmediatamente lo que ella quería.

—Sí.

Caminaron 11 calles hasta la dulcería favorita de ambos, y una vez dentro, Sonic compró las mismas golosinas que el hombre de la película, se las dieron en una bolsa, salió y se las dio a Amy.

—Muchas gracias.

—Por nada.

—¿No se te olvida algo?.

—No, sé qué otra cosa quieres. Vamos.

Caminaron 3 calles más hasta llegar a una florería.

—¿Me esperas aquí por un momento?.

—Claro, amor.

Sonic entró a la florería y salió en menos de un minuto, trayendo un ramo de 8 rosas blancas.

—Las traigo para ti, dulzura.

Amy quedó maravillada, no solamente por el tipo de rosas que él le regalaba, sino porque le dijo lo mismo que el hombre de la película y las rosas también eran las mismas.

—Muchas gracias. Hay algo que quiero decirte en privado. ¿Vamos a mi casa?.

—Sí, vamos.

Fueron hasta la casa. Una vez dentro, Amy dejó los dulces en el velador de su habitación y colocó las flores en un florero con agua.

—Siéntate en mi cama.

La obedeció. Seguidamente, ella se sentó a la izquierda de él.

—Hay algo que te quiero pedir, ahora que somos novios.

—¿Qué es, mi bella rosa?.

Ella hizo una pausa de 4 segundos.

—,, Ven a vivir conmigo.

Sonic quedó contento a más no poder. Era el mejor pedido que nunca le habían hecho.

—Sí.

Amy se emocionó ante su respuesta, al punto que sus ojos se llenaron de lágrimas que salían de ellos.

—Muchas gracias.— le agradeció, con toda gana y un tono emotivo.

Ella lo besó de un momento a otro. En 2 segundos, él cerró los ojos y le correspondió, ahora, acariciándole suavemente la espalda. Se apartaron después de 30 segundos, y ahora, él comenzó a acariciarle la nunca. A ella le tomó un minuto poder calmar su emoción.

—Ya que puede ser difícil encontrar compradores, prefiero que hagas lo que toda persona hace cuando quiere mudarse de su casa sin tener que vendérsela a nadie.

—La misma idea tenía yo.

—Qué bien. Y ya que, prácticamente, vivimos juntos desde ahora, quiero que compremos una cama de dos plazas.

—Sí. ¿Vamos ahora?.

—Sí.

Fueron al centro comercial, hicieron todo lo que había que hacer, esperaron el tiempo que debieron esperar para obtener su cama, hasta que, finalmente, fue suya. Ahora que la tenían, Sonic hizo lo que debía para dejar su casa. Y desde ese día y para siempre, ambos vivieron juntos y el amor total reinó en sus vidas por siempre.

FIN