Disclamer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto. La historia es mía, SasuHinista de corazón. ^^^


Oyó madera crujir detrás de sí y volteó súbitamente.

Ahí estaba él. Alto, imponente, perturbador.

El negro cabello húmedo que caía sobre sus hombros y parte de su cara hacían ver sus ojos más intensamente oscuros de lo que ya eran.

Ella se sonrojó. En qué momento había regresado que no se había dado cuenta. Se levantó como impulsada por un resorte, intentaba no temblar. ¡Cómo es que había sido tan descuidada! Debió haber mantenido activado el Byakugan para estar segura de que estaba sola, debió haberse mantenido alerta. Bueno, ahora lamentarse no servía de nada. Sasuke la miraba sin parpadear. El corazón comenzó a latirle estrepitosamente.

- Espero que te hayas divertido revisando mis cosas. ¿Qué buscabas Hyuuga? Porque tal vez te pueda ayudar. O es que acaso parte de esta estúpida misión era que te cercioraras si tramaba alguna cosa. Es eso, ¿Te ordenaron buscar en mi equipo para averiguar si escondía algo? - Su rostro parecía sereno pero el enojo que sus ojos irradiaban era estremecedor.

- Uchiha-san, Yo-yo…no...-balbuceó.

- ¿Quién fue? ¿Quién te ordenó hacerlo? ¡Contesta!

Sasuke se acercó a ella y la sujetó de las muñecas. La habían mandado con él para espiarlo. Ahora parecía entender sus extrañas miradas y su rara actitud.

- ¡Pero claro! ¿Quien habría sospechado de la delicada Hinata Hyuuga?-sonrió con ironía, él se había tragado todo su cuento de supuesta indiferencia y carencia de interés. De verdad la había creído distinta. Si hasta estaba empezando a agradarle y ahora sucedía todo esto.

- ¡N-No es lo que tú piensas Uchiha-san! No soy una espía, n-nadie me envió para revisar tus cosas, ¡Lo juró!- contestó enfrentando su mirada. ¡Oh Kami! ¿Cómo explicarle lo que estaba haciendo sin avergonzarse más de lo que ya estaba?

- Pensé… -suspiró.- Pensé que eras diferente a los demás….- la expresión de sus ojos cambió por un momento y un claro matiz de decepción apareció en ellos haciendo sentir a Hinata más mal de lo que ya se sentía. - Entonces dime por qué revisabas mi equipo. ¡Pero dilo ya Hyuuga!- estalló de nuevo. ¡Qué idiota! Había sido embaucado como un estúpido por una arpía con cara angelical.

Hinata respiró profundo, luego tragó con dificultad. Se lo diría, se lo tenía que decir aunque se muriera de vergüenza. Ya no podía esconderlo y no quería que Sasuke Uchiha pensara esas cosas mezquinas que estaba pensando sobre ella. De todas las situaciones agobiantes y bochornosas a las que se había enfrentado en toda su vida, ésta era sin duda era la peor. No sabía cómo iba a reaccionar él pero no podría ser peor de cómo estaba haciéndolo ahora. Resultara lo que resultara, ella se armó de valor.

- Es que yo…yo buscaba entre tus cosas porque quería a-averiguar... quería saber si tú… tú usabas algo perfume que hacía que…- la dura mirada de Sasuke la hacía titubear. ¿Cómo decirlo sin que sonara tan mal?

- Eres la peor mentirosa que haya conocido Hyuuga.- dijo con amargura

- ¡No es mentira Uchiha-san!- le dijo suplicante.

- ¡O acaso piensas que yo soy un imbécil! ¡¿Por qué demonios revisabas mis cosas? - repitió casi a gritos.

- ¡Esta bien!…Tú… ¡tú me enfermas!- le gritó también y cerró los ojos. Sintió como el rubor cubría toda su cara.

Eso no había sonado mal,… había sonado horrible.

- ¿Te…enfermo?- dudó, ¿De verdad la había escuchado bien? - ¡¿Qué estupidez es esa?

- Es… ¡Es verdad!…Tú… tú me produces un extraño malestar. - comenzó, ella abrió los ojos pero desvió la mirada resistiéndose a verlo.

¡Kami! ¿Por qué tenían que pasarle estas cosas a ella, por qué? Armándose de valor, con esa mirada extraña clavada por completo en su persona, continuó:

- Cuando te acercas, mi cuerpo se… debilita, no me responde… es como si mis energías repentinamente me abandonaran. El aire no… no llega a mis pulmones… mi ritmo cardiaco se acelera… y siento un raro hormigueo…aquí…- dijo mientras se tocaba el pecho soltando de las manos masculinas una de sus manos cautivas. No podía continuar estaba totalmente abochornada.

Sasuke le soltó la otra mano, luego se alejó de ella, aun mirándola fijamente pero ya no con furia. Un sin fin de pensamientos pasaron súbitamente por su mente.

Estaba totalmente pasmado, incrédulo a lo que acababa de escuchar. La analizó fijamente con su Sharingan, leyendo cada mínimo cambio en las facciones de su cara para ver si estaba mintiéndole. Nada. Lo único que denotaba el pequeño y sonrojado rostro de su compañera era vergüenza. Pura y clara vergüenza. La expresión de Sasuke cambió. La situación había dado un giro realmente inesperado. No, "Absurdo" era la descripción más adecuada. De pronto sintió ganas de reírse.

Unos silenciosos minutos incómodos pasaron, Hinata se atrevió a mirarlo. Sasuke la veía de otra forma, una que ella no alcanzaba a descifrar. Si al principio lució sorprendido ahora parecía como si su confesión lo estuviera… divirtiendo. Hinata soltó un suspiro de alivio no sabía si le había creído pero al menos se había alejado de ella.

- Y qué Hyuuga… ¿Qué más te sucede? - preguntó el Uchiha rompiendo el silencio. Su entrometida curiosidad masculina, que había despertado por la confesión de la chica, le incitaba a querer saber más detalles.

- Unas… unas nauseas extrañas se me presentan…- Hinata desvió la mirada de nuevo.

- Nauseas, ¿Eh? Y… ¿has llegado a vomitar Hyuuga? - preguntó mostrando apenas interés mientras metía las manos en sus bolsillos. ¿De verdad esa chica no sabía de lo que acababa de describirle?

- No… No aún - contestó con un hilo de voz.- Es por eso que revisaba tu equipo Uchiha-san, pensé que tal vez… algo que tú usaras te daba un olor que hacía que yo me enfermera de esa manera. Pero no encontré nada. Sé que no tengo disculpa pero…-

- Y eso te pasa sólo conmigo o ¿con alguien más? - preguntó de nuevo ignorando lo que decía. Hinata sintió sus ojos negros clavados en la cara.

Ahora a Sasuke su arrogante orgullo masculino le exigía saber si él era el único que causaba eso.

- N-no,… Sólo contigo, nunca me había sucedido antes. Pero sólo es cuando estás… demasiado cerca…- lo miró de reojo y volvió a apartar su mirada.

El orgullo de Sasuke se regodeó en su interior.

- Ya veo, mi cercanía te afecta. Hace un momento, cuando te sujetaba, ¿te sentiste mal? - la miró interrogante levantando una ceja.

- N-no, estabas muy molesto y yo no podía pensar en nada que no fuera el decirte por qué estaba hurgando entre tus cosas. – "¡Por Kami! Estaba aterrada como podía pensar en sentirse mal"

- Así que no sentiste ningún malestar, ¿No? Y qué pasaría si me acercara ahora…

Comenzó a caminar lentamente hasta Hinata. Iba comprobar con sus propios ojos si era cierto lo que decía. Se detuvo justo enfrente de ella, estaba ruborizada de nuevo. Le tomó el rostro con la mano y lo levantó haciendo que lo mirara. Su piel era muy suave. Hinata deseó cerrar los ojos pero se obligó a mirarlo.

Gran error.

Sasuke estaba a centímetros de su cara y parecía que… ¿sonreía? Sus opalinos ojos se encontraron con esos ojos negros y profundos. Hinata sintió que se estaba perdiendo en ellos. Tenía la boca seca, tragó con fuerza, el aire comenzaba a faltarle, sentía como su cuerpo bullía en calor. Y ahí estaban otra vez, esas nauseas tan conocidas y ese cosquilleante hormigueo. Pensó que iba a desmayarse.

Sasuke la miraba directamente a los ojos, las pupilas de Hinata estaban completamente dilatadas, y comenzaba a respirar con dificultad. Reconoció de inmediato los signos. Así que sí había sido sincera, no le había mentido ¿De verdad Hinata Hyuuga era tan ingenua para no saber lo que pasaba? ¿De verdad la inocencia de esa chica era tan grande para no darse cuenta de que era lo que sucedía con ella? Nunca había conocido a nadie igual, ni se había encontrado en una situación similar. Por algún perverso motivo eso le divirtió.

- Dime Hyuuga ¿estás sintiendo ese malestar de nuevo?- le preguntó con voz suave y grave, mientras le sonreía de modo malicioso.

- Ha-hai.- contestó apenas. Ver curvados los suaves labios del Uchiha la hacía enmudecer. Las sonrisas de Sasuke por una razón desconocida causaban estragos en su comportamiento, ya de por sí errático.

Él miró los labios de la chica, Hinata inconscientemente los entreabrió y pasó su lengua por ellos, humedeciéndolos. Sasuke sintió el zarpazo del deseo contenido e inmediatamente su mente comenzó a jugarle sucio. La recordó semidesnuda junto a la cascada usando esa lencería atrevida, con sus finas manos recorriéndose completa, acariciándose suavemente sus torneadas piernas y sus generosos pechos. El pelinegro bajó la mirada hacia ellos, ahora era él quien se humedecía los labios, pero no pudo ver nada porque la holgada ropa de Hinata los cubría completamente.

Volvió a levantar la mirada, ella respiraba agitadamente. La tomó de los hombros. Iba a besarla, tenía que besarla. No, quería hacer más que eso, quería arrancarle la ropa para poder contemplar y acariciar ese increíble y apetitoso cuerpo que ocultaba. Quería tirarla en el suelo, enredar sus cuerpos, unir la dureza de sus músculos con la suavidad de sus curvas, quería oírla suplicarle, rogarle, pedirle más y entonces él….

El vuelo repentino de las aves entre los árboles lo devolvió a la realidad. ¿Qué demonios estaba haciendo?

Soltó a Hinata. Apretó los puños con fuerza. Se supone que sólo pretendía averiguar si era verdad lo que le acababa confesar, no intentar seducirla allí mismo. Que era lo que en realidad había estado a segundos de hacer, gracias a que sus traicioneras hormonas parecían no querer calmarse. Tenía que tranquilizarse. No, este no era el momento para dejarse llevar por la lujuria. Aunque contenerse de ese modo, de verdad que lo hacía digno de una medalla. Sasuke deseó poder estar bajo el agua fría de la cascada de nuevo.

Hinata lo miraba aún absorta en su torbellino de sensaciones. Entrelazó ambas manos. Hacía apenas un momentos Sasuke la había mirado de una forma tan intensa que nunca le había visto, una mirada que lejos de debilitarla, la había hecho sentirse alerta, vibrante, ansiosa pero… ¿de qué? ¿Qué había pasado ahora?

- Está bien Hyuuga, te creo. -le dijo alejándose de ella, mientras cruzaba los brazos, no confiaba en tenerlos sueltos mientras el cuerpo de Hinata estuviera cerca de él.- Y no, lo que tienes no es por causa de que esté usando algún perfume o algo que se le parezca.- se inclinó y comenzó a recoger los equipos.

- ¡En serio! –Al fin salía de su trance.- Go-Gomenasai Uchiha-san. No era mi intención invadir tu privacidad revisando tus cosas, es sólo que eso fue lo único que se me ocurrió. No volveré a hacer algo así sin tu consentimiento. -le dijo sinceramente mientras inclinaba la cabeza disculpándose.- Pero, si no es algo que tu uses, entonces ¿Qué es?- lo miró interrogante. Si Sasuke no se perfumaba con nada ¿Cómo es qué olía tan bien?

Sasuke cerró los ojos con fuerza. ¡Kami! ¡De verdad que esto era absurdo! La ingenuidad de Hinata Hyuuga era una maldición. Si tan sólo fuera más mundana, podría dar rienda suelta a su pervertida fantasía de hacía un rato. Pero no Hinata Hyuuga era tan puramente inocente que le agobiaba. Y él ante eso, simplemente no podía hacer nada.

- Creo tener una idea de lo que te pasa, incluso a mí ya me ha pasado antes.- Hinata lo observo incrédula, no creía que existiera algo que debilitara o enfermara a Sasuke Uchiha. No por lo menos en este mundo.- Y conozco la cura para tu malestar, aunque no es necesario que yo te la diga, tú sola la descubrirás.-"Y cuando suceda, espero que me busques" deseó para sí.

- ¿Qué yo la descubriré sola? - Sasuke le pasó su equipo a la chica.

- Así es Hyuuga y ya no preguntes. - concluyó mientras su inquietante mirada se clavaba en ella. La frustración que sentía estaba empezando a ponerlo de mal humor. Se dio la vuelta, saltó sobre los árboles y emprendió de nuevo el rumbo hacia Konoha, dejando a una Hinata estupefacta a sus espaldas.

...


Hina es tan inocente, y Sasuke tan malo... XD

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Gracias por leer.

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