Disclaimer: Naruto y todo lo relacionado a él, es obra de Masashi Kishimoto. Este relato es mío, una loca fan del SasuHina ^^


Saltaban silenciosamente entre los árboles. Hinata se resistía a hablar, aun estaba muy afectada por la vergüenza que sentía. Ir en silencio era lo mejor. Haber tenido que pasar todo esa situación abochornante y sin obtener ninguna respuesta. Y luego Sasuke diciéndole que ella sola lo descubriría, ¿por qué no se lo había dicho él de una vez?

- ¿Sales con alguien Hyuuga?- le preguntó Sasuke de repente.- Es decir ¿tienes alguna relación con alguien de la aldea?

- ¿Salir con algún chico?- se ruborizó de inmediato. "Eso a que viene." - No.

- ¿Con alguna chica entonces?- pareció bromear.

- N-no, ¡claro que no!

- Pero te gusta alguien de la aldea, ¿No es así?- insistió

- De momento no, hubo alguien una vez, pero… eso fue hace mucho y resultó que estaba confundida.- la voz sonó suave.

- Ya veo, Naruto.

Para Sasuke era más que obvio el asunto, recordaba a la pequeña Hinata sonrosada apenas articulando palabra en frente del rubio hiperactivo. Sintió un amargo sabor en la boca.

- No, no fue Naruto-kun - sonrió ella al recordar que todos la creían enamorada de él, cuando lo único que sentía era respeto y admiración.- Además él siempre ha tenido sólo ojos para Sakura-san. Es un gran chico, ella debería tomar sus sentimientos más en serio.- volteó a ver a Sasuke intentando leer en su expresión algo. Sólo había sonreído pero no parecía molestarle la posible relación de sus compañeros. Por alguna extraña razón eso alivió a Hinata.

- ¿Naruto y Sakura? – Tal vez eso ya estaba pasando realmente. Por eso Sakura ya no parecía interesada en él. Y la había pillado en ocasiones mirando de forma embelesada al rubio.- Siempre pensé que Naruto te gustaba, solías mirarle con tanta adoración... Entonces si no era él, ¿quién era? - preguntó intrigado, estaba seguro que ella había estado loca por ese baka.

- Uchiha-san, ¿Por qué me estas preguntando esto?- de repente parecía interesado en su vida personal.

- Sólo curiosidad, entonces si no sales con alguien, ¿cómo es que te diviertes? En muchas ocasiones te he visto sola. Eso es algo raro en una chica normal.

- Te-Tengo amigos, muchos en realidad. Sí me divierto, no salir con nadie no quiere decir que no haya diversión en otras cosas.- respondió con algo acritud. "Que no soy normal, ¿Y él qué?".- No creo que seas el más adecuado para hablar de diversión o soledad, cuando tú eres quien ahuyenta a las personas tan sólo con verlas y sólo tienes por amigos a Naruto-kun y Sakura-san.

Sasuke torció una mueca. Así que la Hyuuga sabía defenderse, pensó que se ruborizaría y callaría, pero no; había contestado y de manera ligeramente mordaz.

- Humph… ya no sé si ellos siguen siendo en realidad mis amigos, quiero suponer que sí.- un tono autosuficiente apareció en su voz. - Digo, después de todo, hicieron tanto para que yo volviera. Y si ya no les importo, me da igual. Estoy muy bien así, sin idiotas a mi alrededor que me griten o me digan que hacer. Sólo me necesito a mí mismo.

Mentía, en el fondo se sentía afortunado de saber que Sakura y Naruto siempre habían estado allí. Sin perder las esperanzas de que un día regresara. Sin cambiar sus sentimientos por él. Pero aun era muy difícil tratar de hablar de sus emociones, era más fácil ser duro y cerrarse a los demás.

- No-No puedo creer que digas eso… - Hinata se detuvo de pronto, sentía que algo dentro de ella iba a estallar pero se contuvo. - C-Claro que siguen siendo tus amigos. No recuerdo a ver visto a Naruto-kun más alegre y a Sakura-san más feliz desde hacía mucho tiempo. Ellos son estupendos, de las personas más maravillosas que pueda haber.

A unos metros de ella, él también paró sin molestarse en mirarla siquiera. Hinata continuó con el reclamo.

- No te atrevas a decir que no les importas, cuando se esforzaban día a día para hacerse más fuertes y poder hacerte volver, cuando arriesgaban sus vidas en peligrosas misiones para obtener una pista de tu paradero y cuando te han defendido de los comentarios desagradables de tantas personas.

El Uchiha escuchaba atento a la singular persona que al parecer no era como él pensaba.

- Yo no se los pedí… - dijo con esa particular voz glacial.

Eso que estaba a punto de estallar en Hinata hizo explosión al escucharlo hablar. Estaba enfadada, eso era inusual, raro en ella. Creyó que nunca nadie lograra que perdiera su tranquilidad. Al parecer una persona pudo hacerlo.

- U-Unos de tus grandes problemas es que siempre has pensado só-sólo en ti. No puedo creer que seas tan egoísta y… y cínico.- dijo Hinata sin pensar

En esa ocasión Sasuke sí volteó a mirarla. La retó con la mirada, esperaba que ella bajara la vista pero no. Hinata lo miraba de igual manera con esos grandes ojos de luna.

"Él si puede hacer comentarios inapropiados sobre mí pero no resiste una sola crítica" pensó todavía envalentonada. Pero luego de segundos ella tragó con esfuerzo al percibir la fuerza de la mirada negra. El corazón le latió rápido al creer que él de igual manera estallaría contra ella, pero no, Sasuke no parecía molesto.

- Gomenasai Uchiha-san. Yo no debí decir eso. – aunque lo cierto era que se lo tenía merecido.

- ¿Cínico, eh? Bueno tal vez en eso tengas razón, es una forma bastante conveniente de mantener alejados a los idiotas.

No importándole que fuera él su interlocutor había hecho una apasionada defensa de Sakura y Naruto. Eso lo había sorprendido; ya no creía que la Hyuuga fuera tan apacible y calma como parecía. En donde escondía todo ese fuego. ¿Cómo era Hinata en realidad?

- Pero en cuanto a egoísta, créelo Hyuuga a veces puedo ser muy generoso. - dijo acercándose peligrosamente a su rostro, ella parpadeó. - Tanto que he cambiado de opinión y me gustaría ser yo quien te ayude con la dosis que necesitas para tu… malestar.- sonrió de forma por demás sospechosa. El brillo de sus ojos estremeció a Hinata.

Ella se alejó instintivamente de él, no quería que su presencia la afectara otra vez. Sasuke se dio la vuelta y continuó andando. Minutos más tarde, vieron las puertas de la entrada de Konoha. Kotetsu e Izumo saludaron a Hinata, e ignoraron a Sasuke.

- ¡Eh, Hinata-san! ¿Qué tal su misión?- preguntó Kotetsu amablemente

- Muy bien, Arigato, Kotetsu-san.- Hinata le dedicó una gran sonrisa. Sasuke la observaba, ¿el chico podría haber sido ese tipo al que le sonreía de esa forma tan esplendida?

- Tsunade-sama nos pidió que en cuanto regresaran se reportaran con ella.- le notificó Izumo dirigiéndose sólo a ella.

- ¿Eh? Está bien, vamos para allá de inmediato.- volteó a ver a Sasuke pero ya no estaba.

Caminó por las calles de Konoha, todo estaba tan tranquilo. El espléndido sol seguía brillando en lo alto. La gente paseaba o hacía sus tareas cotidianas, los comercios lucían repletos. Hombres, mujeres, ancianos en una convivencia armónica. Los niños jugando felices, fingiendo ser ninjas. Suspiró, ojala y siempre se respirara esa paz en la aldea. Llegó al edificio de la Hokage y entró.

- ¡Oh! Ohayo, Hinata. No sabía que ya habías regresado.- Una acalorada Shizune caminaba por uno de los pasillos cargando un montón de pergaminos, documentos y una rara bolsa.

- Ohayo, Shizune-san. Apenas hace unos minutos que volvimos. - miró la extraña bolsa y descubrió unas botellas de sake vacías, no pudo evitar sonreír. Por más que Shizune intentará evitarlo, la Hokage siempre parecía encontrar la forma de meter botellas de contrabando a su oficina.

- Tsunade-Sama les espera, te dio el mensaje Kotetsu.- preguntó algo sonrosada. Hinata asintió.- Bueno, pues entonces no te quito mas el tiempo, nos vemos después.- continuó caminando de forma zigzagueante.

Tocó la puerta. Una fuerte y decidida voz femenina la autorizó a pasar. Se sorprendió al mirar la mesa de la Hokage. A pesar de la enorme cantidad de documentos que Shizune acababa de sacar, el escritorio de la Godaime rebozaba de papeles. Lo que no le sorprendió fue ver que Sasuke no estaba allí.

- Hinata, ya estás aquí.- dijo la Hokage sin verla.- ¿Todo estuvo bien? Es decir, no hubo ningún problema. -levantó la mirada observándola de forma analítica.

- No, Tsunade-sama, la misión se desarrollo sin complicaciones, los pergaminos están aquí.- depositó los pergaminos en el escritorio, atiborrándolo aun mas.

- Bien, y ¿qué tal tu compañero?

- Uchiha-san estuvo muy bien. - se sonrojó al recordarlo

- Ya veo, hice bien en ponerlos juntos, tenía mis dudas en asignarle alguna misión.- dijo levantándose y volteando hacia la ventana.- Debía encontrarle un compañero que no lo hiciera sentir, tú sabes, agobiado o despreciado; y tú siempre has sido una chica muy reservada e inteligente, no te metes en los asuntos de los demás a menos que ellos te lo pidan.- Hinata se ruborizó al recordarse hurgando en la cosas de Sasuke.- Además de que eres una excelente Kunoichi, digna heredera de tu Clan, sé que no habrías tenido problema alguno si Sasuke no se portara como debiera. No era una gran misión, pero era buena para empezar a ver como trabajaba de nuevo en equipo, con alguien diferente de Sakura y Naruto. ¿Cómo se comportó? No me refiero a la misión, sino contigo.

- Él, eh… fue algo indiferente, pero cortés, y… puede que Uchiha-san sea sombrío pero… al contrario de lo que piensen los demás yo creo que él… no es…una mala persona. - qué bueno que la Hokage miraba aun por la ventana y no podía percatarse de su sonrojo.

- La ventaja de este mundo Hinata, a veces para bien otras para mal, es que no todos somos iguales, ni pensamos lo mismo. - concluyó Tsunade. - Bueno, ya que las cosas marcharon bien y que la misión fue más rápida de lo que creí, descansen el resto del día y mañana. Pasado mañana volverán a salir los dos. Irán al País Nano. A dejarle a la Princesa Haruna-sama estos mismos pergaminos que acaban de traer.

"País Nano" "Princesa Haruna" esos nombres le sonaban, ¿Dónde los había escuchado antes? Un momento… ¡Tendría que ir de nuevo sola en una misión con Sasuke!

- Tsunade-sama, etto… yo no sé si sea buena idea ir con Uchiha-san.- no quería tenerlo cerca otra vez, tenía que poner alguna excusa.- No sería mejor idea asignarle algún compañero mas, ¿otro shinobi tal vez? Hacer equipo con un chico puede que le viniera mejor. – intentó sonar seria pero si era honesta eso había sonado absurdo.

- ¿Hinata me estas escondiendo algo? ¿Por qué de pronto te rehúsas a hacer equipo con Sasuke?- La Hokage había volteado de repente a verla, parecía que Hinata no le había dicho toda la verdad.

- Etto, ¡No-no, Tsunade-sama! - La mujer rubia la veía de manera inquisitiva.- Es que tal vez él quiera hacer equipo con alguien más... Además se separó de mí en cuanto llegamos y no sé en donde esté.- El rubor la invadió de nuevo.

- No te preocupes, Él no está en condición de negarse y en cuanto a su paradero descuida, yo me encargaré de que sepa.- volteó de nuevo hacia la ventana, Sasuke yacía acostado sobre el tejado.- La princesa Haruna pidió que de ser posible fueras tú y Naruto quienes le llevaran los pergaminos, pero ya que Naruto está de misión fuera de aquí, Sasuke te acompañara.

- Yo… Tsunade-sama, ¿Conozco a la princesa Haruna? - "¡Por qué Kami! ¿Por qué otra vez con él?" se lamentaba en su interior.

- Hace algunos años en la misión que tuviste con Choji y Naruto como acompañantes de unos mercaderes que se mudaban, ella iba de manera anónima allí, huía de su país.

- ¡Ah! Sí, esa chica, la recuerdo; al principio fue muy grosera, pero después se portó muy amable y valiente. Decidió regresar a su país de nuevo para luchar por su gente.- los ojos de Hinata brillaban emocionados.

- Sí, esa misma.- asintió Tsunade- Tiene muy buenos recuerdos de ti y Naruto. Me envió un mensaje pidiéndome amablemente que los enviara para saludarlos y agradecerles una vez más.- Tsunade se dio la vuelta recargándose en la ventana.

- Está bien Tsunade-sama, pasado mañana partiremos para allá, me dará mucho gusto ver a la princesa de nuevo. - Hizo una pequeña reverencia y salió de ahí.

Una ligera brisa veraniega se coló hasta la ventana por donde se asomaba la líder de Konoha moviendo un poco unas hebras rubias de su cabellera.

- Puede parecer débil y frágil, pero es una gran Jounin, una kunoichi excelente. - dijo Tsunade.- Así que no la subestimes sólo por su apariencia, Sasuke.- Mientras Godaime se sentaba y comenzaba a firmar papeles, continuó hablando, sabía que el shinobi escuchaba.- Puede ser letal cuando se requiere. Aunque tal parece que no le caes del todo mal.

- Nunca he dicho que la subestime, sabía que no me mandaría con cualquiera en mi primera misión- el pelinegro se levantó.

- Ahora son equipo, deben cuidarse el uno al otro. Puedes irte, deben encontrarse pasado mañana con ella a las seis de la mañana en la puerta de entrada, coméntale la hora a Hinata. –habiendo escuchado eso, Sasuke dio un salto y desapareció entre los tejados

...


¡Ay Sasuke puede ser bastante desquiciante para Hinata!

Espero esto les haya gustado.

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SasuHina rules… lol