Disclaimer: Los personajes y el mundo de Naruto son propiedad del Masashi Kishimoto. Pero ya que él no se anima (aún) a juntar a estos dos, Mizu encantada lo hace en esta historia. Sí, la Mizuno ama el SasuHina.


******

El pelinegro dejó su práctica, aún se sentía molesto. Su ego herido, por no haber podido reparar la instalación eléctrica con sus propias manos, no dejaba concentrarle. Sasuke bufó con ganas, sin ser capaz de seguir entrenando por pensar en su ineptitud, se tiró sobre el suelo de hierba seca. Los orbes del color de la brea contemplaron como el cielo empezaba a cambiar de colores a causa del crepúsculo, para luego lentamente arroparse con el manto oscuro de la noche. Ese día habría luna llena. Le gustaban las noches de luna llena, le gustaba notar como la inmensa oscuridad nocturna se disipaba por la plateada luz de la diosa luna.

En ese momento Sasuke pensó en una diosa de piel cremosa y cabellos del color de la noche, una diosa humana que poseía dos lunas por ojos. Sasuke recordó estos brillando cuando estaba junto a ella, pensó en la sonrisa tímida que después se tornaba sensual cuando aceptaba sus besos, cuando se pegaba a su cuerpo. El pelinegro jadeó al recordarla moviéndose cálida bajo él, con sus piernas rodeándole; apretó la mandíbula y cerró los ojos con fuerza al sonar en su mente, saturado de su ser, la forma en que ella decía su nombre cuando hervía de deseo.

- Hinata…- Sasuke soltó un suspiro.

"Un chapuzón fresco te haría bien, Uchiha" le dijo una maliciosa vocecilla interna.

El vengador hizo una mueca; cierto, un buen baño de agua fría le calmaría los ánimos. Sasuke se pasó las manos por la cara, luego se mesó los desordenados cabellos. En un ágil salto se levantó del suelo. Se dirigió a los postes de taijutsu, desencajando su katana de uno de ellos. Levantó la vista otra vez al cielo, después los orbes oscuros se dirigieron en dirección al camino de la villa. Lo mejor sería no regresar a su apartamento. No quería encontrarse con otra escenita desagradable como con la que había sido sorprendido en mediodía.

Tal vez era el mejor momento de empezar a habitar su antiguo hogar. Ahora que sabía que su madre permanecería por siempre con él, estar en la Mansión Uchiha ya no le parecía tan doloroso. La esencia de Mikoto estaba allí, con su aroma y su calidez. Las facciones del moreno se suavizaron.

Sasuke no tuvo necesidad de hacer sellos, con sólo pensarlo un clon suyo apareció de pronto. Tampoco hubo necesidad de decirle que debía hacer, era absurdo decirse así mismo lo que deseaba. Sasuke soltó una exhalación y se dio la vuelta para encaminarse a la cascada, mientras su copia tomó rumbo a su apartamento.

El auto castigo que se impuso el Uchiha por tan mal entrenamiento fue no hacer uso de sus aptitudes ninjas para llegar al pequeño salto de agua; iría a pie, caminando como cualquier civil de Konoha.

Mientras observaba el paisaje, que conocía muy bien porque de niño, luego como Gennin, se había entrenado allí, se auto felicitó porque la caminata le permitió ver de otra manera el bosque, de apreciar la espesura y los distintos aromas que emanaban de los arboles. La quietud del lugar le calmó poco a poco las alteradas emociones que le ocasionaba el imaginar a Hinata. Su ritmo cardiaco de nuevo era normal, su respiración tranquila; su cuerpo de nuevo estaba relajado.

Pero al llegar a la rivera de la cascada y ver lo que acontecía, esas emociones se le dispararon nuevamente de manera incontenible en el cuerpo.

Sasuke estaba estático. Permanecía conmocionado sólo mirándola.

Pensó que de nuevo su cerebro y sus hormonas desequilibradas le estaban jugando una mala pasada. Creyó estaban enmarañándole otra vez en una nueva fantasía porque la imagen que sus ojos estaban absorbiendo con avidez, como un sediento que bebe agua en el desierto, era demasiado maravillosa e innegablemente sensual para ser verdad.

Hinata estaba allí, tan femenina, casi desnuda, con esa belleza serena que le arrebataba el aliento. Miró que daba vueltas con lentitud, con las lunas ocultas, tocando apenas con sus dedos finos el agua que llegaba a su cintura. Su piel nívea relucía, brillaba por el efecto de la luz de la luna, sus senos se encumbraban orgullosos, y la larga melena azabache se mecía suave acariciándole la espalda. La había visto sonreír y juraba que había murmurado algo.

Con la pequeña cascada de fondo, exhibiendo tan generosa su belleza etérea, la diosa de las dos lunas ahora parecía una seductora ninfa de las aguas que le atraía con su hechizo.

Sí, tenía que ser una fantasía, se dijo de nuevo. Él la escuchó suspirar con fuerza y decir claramente, con su voz melodiosa cargada de deseo, que lo necesitaba.

Fantasía o no él se acercó, pisando una rama que se quebró a su paso; fue entonces cuando ella, con visible sobresalto, se giró asustada. En ese momento al notar las lunas brillantes, que hicieron que el pulso le brincara, Sasuke supo que no fantaseaba. No era un delirio mental, ni una jugarreta de sus deseos, al fin el destino se apiadaba de él. El moreno pasó saliva con fuerza por la garganta ya seca, aún con eso, cuando le habló la voz le salió gruesa.

- Yo pienso lo mismo, Hinata…

Hinata parpadeó mientras llevaba las manos, de forma involuntaria, al pecho.

- Sa-Sasuke-kun…

Sin apartar los ojos de ella se descolgó la katana aventándola a un lado, luego se despojó despacio de la camiseta negra arrojándola al suelo. Con dos movimientos agiles se descalzó los zapatos para después en un instante por fin deshacerse del pantalón.

Hinata le miraba sin poder hablar, ¡Kami-sama! ¡Casi sin poder respirar! Los latidos del corazón eran más fuertes que el ruido que hacía el agua de la cascada al caer, sintió como la temperatura de su cuerpo comenzaba a subir.

Ella lo miró acercarse, contemplando estupefacta su anatomía. Su torso duro, su abdomen marcado, sus caderas estrechas y sus piernas fibrosas, cuyos músculos se delineaban orgullosos a cada paso, todo ese conjunto por completo hacía a su poseedor la masculinidad perfecta. Hinata tragó con fuerza. Sí, Sasuke Uchiha era el ejemplar masculino perfecto de la creación y estaba ahí para ella. Un familiar calor abrasante se situó en su vientre, sintió los senos pesados y sus pezones se pusieron rígidos.

Sin la menor vacilación Hinata le vio meterse al agua, adentrarse para dirigirse hasta ella, rozando con sus grandes manos la superficie cristalina. La peliazul le miraba con los labios ligeramente abiertos, en su rostro se notaba claramente la perplejidad y el asombro.

- Konbawa, Hime.- dijo al llegar pero no acercándose por completo. Agradeció al frío líquido que apaciguó el desenfreno de su libido. Él quería disfrutar, llenarse de la visión de ensueño que ella le representaba.

- Sa-Sasuke, es-estás aquí…

- Hai.- murmuró.- Contigo…

Él posó las manos húmedas en sus brazos delgados, subiéndolas con pereza, mojándole y acariciándole la piel suave de los hombros. Hinata se conmocionó al sentir el contacto de una de sus manos sobre sus cabellos y sintió, trémula, como acomodaba su cabellera larga a un lado de su hombro. Sasuke bajó la otra mano, tomando un poco de agua en ella para después dejar caer el líquido de forma lenta por la piel nívea del otro hombro expuesto.

- La luz de la luna hace que tu piel brille como la plata...- le dijo para luego acercarse y depositar besos pequeños sobre su fina clavícula. Ella se estremeció. - Te ves… maravillosa, increíblemente hermosa, Hinata…- confesó mientras se alejaba. Sasuke percibió la incredulidad en los ojos perlados que le miraban.

- Yo… yo no…

- Hermosa…- insistió él tomándole de la barbilla. - Preciosa… Encantadora como una ninfa del agua…

Ese sentimiento intenso que hacía que se le vaciaran los pulmones apareció otra vez al ver que ella le sonreía.

- ¿O es que no eres Hinata? - preguntó con actuada sorpresa.

Hinata sonrió al escuchar ese tono juguetón que siempre la divertía y gustaba, porque estaba segura que sólo con ella lo utilizaba.

- ¿Será acaso que en realidad eres la ninfa que habita en esta cascada y has lanzado un embrujo sobre este pobre mortal para poseerlo?- continuó él con algo de dramatismo.

Hinata al oírle, mostró sus blancos dientes en una plena sonrisa mientras movía la cabeza divertida.

- Porque yo sí soy Sasuke…. ¿O es que acaso piensas que soy parte de una de tus fantasías?- sonrió al ver que ella habría los ojos sorprendida. El gesto la delató. - ¿Fantaseas conmigo, Hyuuga?

A Hinata se le incendió el rostro y sin poder evitarlo volvió a abrir un poco la boca. Momentos después sus labios se cerraron y sus ojos brillaron con fuerza.

- No, Hentai.- contestó apretando los labios, luchando por contener una sonrisa. En frente de ella, Sasuke no pudo evitar que los suyos sí se estiraran por completo para sonreírle.

Hinata bajó la mirada, pero luego volvió a dirigir sus ojos vidriosos hacia él, mordiéndose un poco un labio, para atreverse a preguntarle.

- ¿Y tú? ¿Tú… fantaseas conmigo, Sasuke?

Las entrañas le ardieron a Sasuke al mirarla. De nuevo ese par de lunas le hipnotizaban, se apoderaban de su sensatez. Esas lunas hermosas que encerraban una mezcla perturbadora de deseo, e inocencia a la vez. Sasuke se estremeció, otra vez estaba experimentando ese deseo férreo, de nuevo esa necesidad tan intensa que sólo ella despertaba. Pero él quería aguantar, no perder tan pronto el control, a pesar de su enconado deseo iba a luchar por saborear el momento, disfrutarlo con lentitud.

Bajó las manos, tocando la cintura de Hinata, acariciando la suavidad de su piel estomago. Para su satisfacción la escuchó soltar un hondo suspiro.

- ¿Que si fantaseó contigo? - contrajo la cara para después deslizar las manos por detrás.- ¿Tú qué crees, Hinata?

- Yo… no sé…- dijo conteniendo un suspiro al sentir los roces lentos de sus dedos en el trasero.

- Tú, Hime, no sólo estás en mis fantasías….- susurró jadeante posando las manos en la carne suave de sus nalgas.

Hinata respingó colocando las manos sobre las caderas de Sasuke, quería hacer algo, tocarle, no permanecer estática, pero ¿Qué hacer?

Una sonrisa torcida de demonio nocturno apareció en el rostro del pelinegro cuando con lentitud se acercó al cuello pálido de ella, aspirando su aroma, y depositando besos suaves donde el pulso le latía con celeridad, para susurrarle después:

- También en mis sueños… unos muy atrevidos…

- ¿Su-sueñas conmigo? – ella suspiró al sentir que ahora su lengua le acariciaba la piel.

- Hai, Hime.- "casi constantemente" agregó en su mente.- Cuando te vi… creí que eras una de mis fantasías…

- ¿En serio?

- Hai, no tenerte me estas volviendo loco, Hinata…

Hinata soltó una leve carcajada, el sonido fue como un afrodisiaco que exaltó más la lujuria del moreno. Sasuke se dejó llevar por un momento, la estrechó entre sus brazos, cubriendo la boca con la suya. Hinata emitió un gemido de placer cuando abrió los labios para aceptarlo. Él deslizó la lengua dentro de ese delicioso calor, al tiempo que todo su cuerpo se agitaba de satisfacción.

Hinata lo rodeó de la cintura, aceptando gustosa ese fogoso beso, un beso profundo lleno de una honda y turbia pasión. La excitación de la que era presa era potente y arrebatadora. Su interior ardía y las llamaradas aumentaron cuando se pegó a Sasuke y lo sintió tan duro y excitado, estaba igual de deseoso que ella.

Sasuke se separó, respiró con dificultad, intentando controlarse. Se alejó un poco del rostro de Hinata, observándola y llenándose de nuevo de su aspecto de ninfa. Sonrió al notar que ella permanecía con los ojos cerrados, su semblante le robaba el aliento.

Los ojos de ella se abrieron cuando sintió que las manos masculinas se posabas sobre su sostén palpando sus senos, acariciándolos, de manera atrevida por encima del encaje.

- Sa-Sasuke…

- ¿Te gusta, Hime?

- Ha-Hai…- gimió.

No podía negarlo los pechos generosos de Hinata Hyuuga eran perfectos. Él necesitaba sentirlos plenos, las manos le cosquillearon. Sin dejar de mirarla subió las manos hacia sus hombros para bajarle los tirantes, después las desplazó por la espalda para entonces desabrocharle el sostén, quitándoselo y lanzándolo a la orilla. Sus senos fueron liberados y el aire fresco le rozó los duros pezones expuestos, Hinata se estremeció; pero más que hacerlo por eso lo hizo por la oscura mirada que los contemplaban.

Otra vez sus manos se posaron en la carne suave, la piel estaba caliente. Ahuecó sus manos en la redondez de esos pechos y después le acarició los pezones, tirando suavemente de ellos. Hinata exhaló con fuerza, echando la cabeza hacia atrás. Sasuke se deleitaba con cada gemido que ella empezaba a dar. En un acto reflejo, Hinata cerró las manos en las caderas de él.

Sasuke sintió las manos pequeñas tensas en su piel. Dentro de su burbuja de placer recordó que ella siempre le acariciaba de manera tímida, contenida. Las uñas hundiéndose ligeramente en su carne detonaron otro deseo fervoroso: él deseaba, no, Necesitaba sentir las manos de Hinata por todo el cuerpo, que le acariciara como él lo hacía con ella. Kami-sama si ella se lo pidiera le podría rogar. Entonces ella, apenas de forma perceptible, movió los pulgares en pequeños círculos sobre la piel que tocaba.

Hinata le oyó dar otro largo suspiro para luego verlo quedarse quieto; ella le miró fijamente, los ojos oscuros de Sasuke estaban saturados de pasión y deseo, pero ella también creyó de nuevo ver algo más que eso.

-Sa-Sasuke-kun, yo…

- Tócame Hime... - gimió.- No tengas miedo…

Los ojos de Hinata brillaron de incertidumbre, de dudas.

- No...no-no sé qué hacer.- dijo nerviosa. - No quisiera disgustarte...

"¿Disgustarle?"

Los labios de Sasuke se extendieron ligeramente, sus orbes negros refulgieron, Hinata, su Hinata tímida siempre le provocaba ganas de sonreír en el momento más insospechado.

- Es imposible…- exhaló.-… que eso me ocurriera contigo, Hinata.- dijo tomándole la mano.

Entonces Sasuke pasó la mano femenina de manera lenta por su torso. Un ronco gemido emergió de su garganta. Ella abrió los labios, ligeramente estupefacta. Sasuke soltó su mano y le susurró:

- Hazlo de nuevo…

Ella obedeció, le acarició de igual forma, deslizando con suavidad la mano, notando que su piel estaba caliente y como se contraían sus músculos por el leve contacto.

- ¿Te-Te gusta?- preguntó mientras extendía los dedos sobre su piel.

- Kami-sama, sí...- respondió con un gruñido. Las lunas se iluminaron por la sorpresa.

Hinata se sintió audaz, sólo con Sasuke podía sacar esa parte escondida en su ser. Sólo con él podía sentirse de muchas maneras que nunca creyó. La peliazul posó su otra mano en el pecho desnudo, bajándola lentamente, acariciándole las costillas.

- ¿Q-Qué sientes cuando hago eso?

Sasuke necesitó de toda su fuerza de voluntad para quedarse quieto y permitir que Hinata le explorase, Kami-sama era una dulce tortura.

- Me-Me late muy... fuerte el corazón...- dijo conteniéndose.

Era cierto, ella sintió el frenesí cardiaco dentro de su pecho. Hinata deslizó las manos hacia arriba.

- ¿Y... y esto?- dijo con los ojos vidriosos.

Sasuke tragó con fuerza al sentir la suavidad de sus manos en el pecho, acariciándole el tórax y las tetillas. El inocente recorrido de Hinata le iba a matar. Él se acercó a ella pegando su pelvis a ella, haciendo que Hinata sintiera su erección.

- Me excita...

Hinata abrió los ojos como platos. Sasuke tomó una de sus manos, la resbaló por su abdomen, sumergiéndola en el agua y deslizándola dentro de su ropa interior, haciendo apretar su dura erección contra la palma de ella.

- Tú me excitas… - dijo conteniendo un quejido.-… Como no tienes una idea, tienes un efecto poderoso en mí, Hime…

La boca se le secó a la chica. Hinata cerró sus dedos sobre el rígido miembro, Sasuke apretó los dientes al experimentar una oleada de placer inimaginable. Sasuke aguantó, con mucha dificultad, la forma en que se cerraba la suave mano de Hinata sobre su erecto pene. Las lunas se mantenían fijas en los lagos oscuros, Sasuke notó como ella podía percibir todo lo que estaba sintiendo él, la intensa excitación, el deseo candente, la necesidad desmedida.

Sin dejar de mirarla, él bajo por completo su ropa interior, liberándose al fin su dolorida erección. Hinata le rodeó con los finos dedos provocando que casi se le fuera la respiración, y aunque se movían lentos sobre él, con cuidado, casi le mataban de placer con cada roce. Intentaba contenerse que ella siguiera experimentando pero cuando Hinata cerró sus dedos sobre su miembro, presionándole ligeramente, él detuvo su mano.

- ¡Kami-sama, Hinata! – exclamó en un jadeo intenso.

- ¿Te… te lastimé? – dijo con aflicción. Él negó pero le sujetó la mano más fuerte.

- No… pero cuando haces eso…- jaló aire con avidez, tragando saliva después. Las lunas volvieron a brillar al entender que le pasaba

- ¿Qué- que sientes Sasuke?- susurró con voz gruesa.

- Ha-haces que… se me olvide que quiero ir despacio… haces que qui-quiera… perder el control…

Hinata sonrió complacida, la peliazul volvió a cerrar su mano sobre la virilidad adolorida, obteniendo otro gemido de Sasuke.

- Yo… quiero que pierdas el control, Sasuke.- dijo acercándose para darle una serie de besos en el cuello.

- A pesar… a pesar de que ya hemos estado juntos… aún eres… muy inocente, Hinata.- contestó sofocado.

- Nunca me siento… inocente contigo, Sasuke-kun…- le murmuró

Lamiéndole el cuello, Hinata volvió apretar con suavidad su erección mientras deslizaba con lentitud la otra mano libre por el abdomen duro del moreno, palpando sus músculos poderosos. Todo el cuerpo de Sasuke se tensó. No podía pensar en nada, ni quería. Sentía un ardoroso fluir en su interior al sentir la tibieza de su lengua al lamer, el contacto de sus manos, la sensación cálida de su piel de porcelana pegada a la suya, sus senos orgullosos oprimiendo su torso, los pequeños pezones rígidos que los coronaban incrustados en su pecho.

- Sólo… contigo me siento otra.- susurró, respirando con fuerza, el aroma de Sasuke le hizo sentirse mareada.- Tú haces que me sienta atrevida, traviesa... - ella le lamió el cuello de nuevo.-… Y muy, muy deseosa…

- ¿Sólo… conmigo?

- Hai… Sólo contigo…- le contestó con anhelo, acercando sus labios para besarle.

El contacto de sus labios en los suyos, su lengua entrando en su boca, probando la suya, y esas caricias intensas en su virilidad terminaron por arrebatarle el último vestigio de control a Sasuke. No podía más. La necesidad de entrar en ella era abrumadora, debía hacerlo antes que explotara en llamas y en sus manos de ninfa. Sasuke enroscó un dedo en sus bragas, bajándolas con habilidad hasta sus muslos, el agua hizo el resto.

- Agárrame de los hombros y rodéame con las piernas…- gruñó con un tono hambriento mientras la levantaba.

Hinata lo hizo, abriéndose por completo a él. Sasuke la escuchó suspirar.

Hinata sentía que el aire no era suficiente, su respiración era larga y profunda, el placer era insoportable. Sus dedos se enterraron con desesperación en los hombros de Sasuke cuando sintió que su lengua alcanzaba y lamía delicadamente uno de sus pezones para luego hacer lo mismo con el otro. Hinata soltó un hondo gemido que excitó más al moreno al sentir que él bajaba una mano y abría sus pliegues femeninos para después juguetear lentamente con su parte más íntima antes de introducir un dedo. La sangre corrió loca por sus venas y el corazón le latió con fuerza avasalladora en los oídos.

Sasuke sintió que su calor aterciopelado le envolvía el dedo, y su miembro dio un respingo. Estaba caliente y dispuesta, y él no podía aguantar más.

- Mírame, Hinata…- le murmuró retirando el dedo despacio, lo que provocó un gemido de protesta en ella. Volvió a llamarle. - Hinata…

Ella abrió los parpados.

- Di mi nombre, Hime.- pidió.

Los labios de Hinata se entreabrieron soltando un suspiro.

- Sasuke… - dijo apenas con voz, mirándole con deseosa urgencia.

- Hermosa…

- Sasuke-kun… ya, te necesito ya…

Sasuke experimentó una intensa satisfacción al ver su expresión. Estaba preciosa, perfecta y sus lunas brillaban por él, para él. Las lunas de su ninfa, su diosa, su mujer. "Porque ella es mía" se dijo.

Con la mirada absorbida por las lunas, la apretó de las caderas por fin entrando en ella, con desesperante lentitud. Su feminidad le envolvió como un cálido guante cuando él profundizo más, Sasuke sintió como si fuera fuego líquido el que lo rodeaba. Hinata soltó de nuevo una exclamación al sentirlo llenándola.

Entonces las uñas volvieron a enterrarse con más fuerza en la espalda del moreno y ella lanzó un prolongado suspiro cuando Sasuke se empezó a moverse dentro de ella en un lento vaivén de caderas. Sus femeninos músculos internos se cerraban tornó a él. Sasuke se retiraba para casi salir de su cuerpo sólo para penetrarla nuevamente y llenarla de placer. Cada vez que profundizaba más, ella se ceñía con más fuerza a él.

Sasuke empezó a temblar, la abrazaba con tal fuerza que no sabía en donde terminaba su piel y dónde comenzaba la de ella. Estaba totalmente fuera de control. Por un momento temió que su intensidad pudiera asustarla, pero entonces la escuchó:

- Sasuke… - gimió extasiada.- Sasuke, No… no te detengas…

Las piernas esbeltas le aprisionaron las caderas, sus brazos delgados le rodearon el cuello con desesperación, y sus senos se presionaron contra su pecho.

De nueva cuenta su deseo masculino se disparó. Sasuke se enterró en ella con fuerza, Hinata gritó de placer. Las respiraciones se tornaron en una serie de jadeos irregulares, que coincidían con las inhalaciones entrecortadas de Hinata conforme las embestidas de Sasuke se iban volviendo más fuertes y rápidas. El agua se arremolinaba a su alrededor, lamiéndole los cuerpos ardientes.

Un orgasmo intenso reverberó en el cuerpo de Hinata; el corazón le retumbó, sus caderas se sacudieron, su húmeda intimidad vibró alrededor de Sasuke y su boca exclamó con ardor su nombre, que recorrió la quietud nocturna del bosque, para después dejarse caer satisfecha sobre él.

Sasuke, incapaz de soportar más, la estrechó con fuerza y se hundió en ella al tiempo que la abrazaba. El clímax le alcanzó, sacudiéndolo en un estremecimiento.

Con la muda luna como único testigo, resplandeciendo sobre ellos, la pareja permaneció abrazada por varios minutos; en silencio total sólo disfrutando de su contacto. Lentamente sus respiraciones volvieron poco a poco a regularizarse.

Hinata tenía la mirada clavada en el agua. Apenas con fuerza se abrazaba a Sasuke, luego de unos momentos ella sin poderlo evitar soltó un suspiro.

- Oh Kami…

- ¿Aún respiras, Hina? – susurró él. Ella sonrió por la pregunta y por la forma en que le había llamado. Ningún chico le llamaba de esa manera.

Dando una fuerte inspiración más, se inclinó hacia atrás todo lo que se lo permitieron los brazos fuertes que la asían para mirarlo fijamente. Los ojos negros que se encontró hicieron que dentro, en su pecho, se colara un sentimiento cálido. Sasuke se acercó a ella besándola con cariño, sus ojos de luna, serenos, se volvieron brillantes otra vez.

- Hai, Sasuke-kun…

- Porque yo casi muero en tus manos…- le murmuró con una sonrisa torcida, disfrutando al mirar cómo se sonrojaba. - Una vez escuché decir que las manos de los Hyuuga son letales, no creí que fuera cierto. Pero ya veo que las tuyas lo son, Hina…

Hinata bajó la mirada. Instantes después las lunas, con un fulgor travieso en ellas, volvían a mirar de nueva cuenta los lagos oscuros.

- Entonces no me vuelvas a pedir que te toque, Sasuke-kun….

Sasuke soltó esa risita ronca y sexy que Hinata sintió era el premio a su comentario. Se sentía de nuevo orgullosa de que Sasuke sólo la hiciera por ella.

- Era inevitable, tarde o temprano lo harías. Nunca puedes mantener tus manos alejadas de mí…- dijo con esa arrogancia que ahora divertía a la morena. Luego con ese brillo malicioso continuó -… Como yo no puedo alejar las mías de ti.- sonrió de forma siniestra.

- ¡Sasuke!- chilló Hinata, respingando por el pellizco que le había dado en una nalga.

- Dime, Hina… - le murmuró con tono inocente.

- Eres un tipo manolarga, Uchiha…- reprochó jalándole un mechón de cabello.

- Pero sólo porque tú eres una muy tentadora, Hyuuga….- declaró besándola de nuevo, ella estiró los labios, sonriendo.- Y también muy traviesa y… atrevida…

Su sonrisa torcida era hermosa. El rubor intenso volvió a aparecer en Hinata.

- Mi hermosa kunoichi del agua…

Agua. La mirada perlada se clavó de nuevo en el líquido frio que los envolvía.

- No sabía que se pudiera hacer este tipo de... cosas en el agua.- le comentó con esa característica sinceridad ausente de malicia que la hacía tan especial a sus ojos.

- Yo tampoco.- contestó con seriedad. Ella le miró fijamente.

- ¿Entonces tú nunca lo habías…?

- Hecho en el agua, No. Es la primera vez.

Las lunas se iluminaron de genuina satisfacción, los labios de Hinata se explayaron en una encantadora sonrisa. Por un instante el corazón de Sasuke se detuvo, después esa sensación de calidez y ternura que sólo Hinata provocaba, le inundaron de nuevo el pecho.

- ¿Y… te gustó? – quiso saber ella.

- ¿Tú qué crees? – indagó también mientras le acariciaba la espalda.

- No sé… - ella se mordió el labio como queriendo contener una sonrisa.- Parecías muy… "desesperado" por terminar rápido…

Sasuke contrajo la mirada, el brillo malicioso volvió a aparecer.

- Bueno, un poco. Pero sólo fue porque tú me lo pediste con tanta pasión... y ya sabes que yo soy muy generoso, Hina.

- ¿Qué yo te lo pedí?

- Humm… cómo fue… - él echó la cabeza para atrás mirando al cielo y fingiendo pensar. Una gigante luna de verano los contemplaba.- Creo que fue algo así como: "¡Oh! Sasuke-kun… no te deten-

Hinata llevó una mano a su boca impidiendo que terminara. El bochorno de recordar que le había dicho eso hacía que le ardiera el rostro, pero no podía evitar sonreír por la manera en que Sasuke hacía su malicioso ataque.

- Eres terrible, Uchiha. Y por supuesto tan ca-

- ¿Caliente? – terminó él la frase, Hinata le tiró del cabello de nueva cuenta mientras se reía.

- Iba decir "Caballeroso", baka.- contestó entre risas.

Le encantaba Sasuke cuando se portaba así, que fuera divertido, entretenido y sexy.

- Soy caballeroso, Hina.- dijo serio.- Cumplí tus deseos ¿Ne?

- Baka.

Hinata desvió la mirada con falsa indignación, intentando dominar de nueva cuenta las ganas de sonreír. Sasuke aprovechó para acercarse a su oído a susurrarle.

- Aunque lo que mencioné yo… eso también se ha desarrollado de un tiempo acá.- ella enarcó una ceja. Luego le miró otra vez "indignada" aun, él le guiñó un ojo.- Pero de eso tú tienes la culpa.

- ¿Mi culpa? – replicó abriendo la boca con sorpresa.

- Sí, Hime, tú culpa.- ella contrajo la cara.- Tú me pones tan caliente Hinata, que me sorprende que el agua de este lugar no esté hirviendo…

Esta vez fue ella quien soltó esa risa aterciopelada que a Sasuke le apasionaba.

- Eres un Hentai…- dijo ella con otro sonrojo pero sonriendo ante su comentario

- Y tú eres maravillosa, Hinata.- dijo con seriedad, robándole un beso.

El semblante de la morena se tornó apacible para después sonreír, ruborizada aún.

- Y sobre la pregunta de si me había gustado. Sí, me gustó…

El rubor se hizo más fuerte al ver como los orbes negros se tornaban cálidos. Sasuke cerró sus brazos con fuerza a su alrededor, luego continuó:

- Jamás había experimentado algo tan intenso, tan… indescriptible…

Aunque era mentira, ya lo había experimentado, hacía más de tres meses, en el País Nano. Con ella. A Hinata se le anudó el estomago al escucharlo. El sentimiento acogedor que le calentaba el pecho aparecía de nuevo.

- A mí… a mí también me gustó, Sasuke-kun… - ella le acarició un labio con la yema de un dedo.- Tú siempre haces que sea así… increíble.

- Soy un genio, te lo había dicho… - dijo presuntuoso, ella volvió a sonreírle.

- Será mejor que salgamos, genio…- le murmuró, debía regresar a la Mansión.

Hinata desenroscó las piernas de las caderas masculinas, soltándose también de su cuello, pero los brazos del moreno seguían abarcándola. Segundos después, Sasuke sonrió muy ligeramente, dejándole para cargarle de nuevo, sosteniéndola por completo entre sus brazos. Ella ladeó la cabeza esperando que Sasuke dijera algo pero él sólo se limitó a mirarla. Entonces Hinata observó el brillo malicioso en esos ojos negros cuando él la apretaba de nuevo a su pecho.

Un ¡¡Kya!! no tuvo tiempo de salir de la garganta de la morena. Antes de que Hinata tuviera oportunidad de detenerle, Sasuke se sumergió en el agua con ella.

- ¡Sasuke! - riñó al salir, escupiendo y chorreando. El cabello largo parecía un velo negro que se pegaba a sus facciones sorprendidas.

- Vinimos por un chapuzón, ¿no? – contestó con una sonrisa con el agua escurriendo de sus cabellos negros.

- Pu-pues sí, pe-pero… debiste haberme avisado.- reprochó, pasándose la mano para quitar un poco del líquido que corría por su cara.

Iba a seguir replicando pero Sasuke de nueva cuenta fue más rápido. Sus labios se dirigieron veloces a su boca, atrapando los suyos en juguetones besos.

- Perdonado…- susurró ella cuando él cortó el encuentro de labios.

Él sonrió de lado. Aun cargándola, salió con ella del agua, Hinata se abrazaba de nuevo a él. Sasuke la depositó con cuidado sobre la orilla, su cuerpo suave resbaló sobre el suyo para separarse después. Sasuke la miró alejarse, gloriosa en su desnudez, hacia en donde se encontraba su ropa.

- Lindo paisaje, Hinata.- comentaron a sus espaldas.

Sasuke le escuchó hipar, no pudo evitar sonreír. Podía apostar que Hinata estaba ruborizada. Después ella, de nuevo con la timidez que parecía haber regresado, le pidió se diera la vuelta para poder vestirse. Hinata no se sorprendió de escucharle reír, sin embargo él aceptó girándose. La Hyuuga suspiró mientras le miraba agarrar sus pantalones y empezar a vestirse. Ella hizo lo mismo, quedando en pocos instantes cubierta de nuevo por su enorme chaqueta y sus holgados pantalones.

Sasuke pensó por un momento que no quería que se separaran tan rápido. Pero ella tenía razón debían irse. El deseo de pedirle que pasara la noche con él se le presentó, pero lo reprimió de inmediato, ella debía regresar a su casa. Sasuke se resignó a aceptar.

- ¿Lista?- dijo él, completamente vestido.

Un suave "hai" llegó a sus oídos. Un Sasuke de facciones serenas se acercó a ella de nuevo, quitándole el equipo para cargarlo él. Ambos regresaron a la villa. El viaje fue en silencio, se dedicaron a disfrutar del murmullo nocturno del ambiente y el fulgor pálido de una enorme luna llena. Pero Hinata disfrutó aún más de sus fuertes dedos entrelazados en los de ella; en todo el recorrido, Sasuke nunca la soltó de la mano.

Cuando llegaron hasta las inmediaciones de la Mansión del clan Hyuuga, Hinata se detuvo. Él pareció entenderle.

Sasuke le miró, sin necesidad de palabras, asintió. Pero antes de dejarla marcharse, un beso más se hizo presente, de nueva cuenta sus brazos se ciñeron perfectos a su alrededor, apretándola con fuerza a él, pareciendo como si no quisieran dejarla ir. Pero al final tuvieron que hacerlo.

- ¿Soñarás conmigo, Hime? - los lagos oscuros, reflejaban unas lunas brillantes

- ¿Tú lo harás?

Él le acarició el cabello húmedo, para dibujar una sonrisa.

- Tenlo por seguro.

- Entonces yo también soñaré… toda la noche…- sonrió. - Dulces sueños, Genio.- le murmuró sobre los labios delgados, depositando un beso. Entonces él le dijo algo, aún con sus labios sobre los suyos, que la estremeció.

Hinata sintió que el aire le abandonaba, en el estomago se le hizo un hueco enorme y el corazón le palpitó estridente. Sasuke se alejó, sus facciones se tornaron suaves al mirarla sonrojada, sorprendida con los labios ligeramente abiertos. El Uchiha sonrió con dulzura.

- Dulces sueños, Hime…Oyasumi-nasai.- dijo con una inclinación acariciándole después una mejilla encendida para entonces marcharse.

Mientras le miraba perderse en la oscuridad, Hinata se tocó justo en donde él había rozado con suavidad su pómulo. Hinata sonrió, una sonrisa que nacía de su corazón, de su alma misma. La kunoichi salió de su ensimismamiento dirigiéndose hacia su casa. Cruzó sigilosa los terrenos de la mansión no deteniéndose hasta llegar a su habitación.

Encendió la luz, lanzó su equipo sobre el suelo, luego se encaminó al baño de su habitación, abriendo las llaves de su enorme tina que en pocos minutos se llenó. Mientras entraba en la tina, la sonrisa continuaba adornando su rostro ovalado. Un sonoro suspiro inundó la habitación de la heredera del Clan Hyuuga, la sonrisa de su cara se extendió más y las lunas de sus ojos eran tan brillantes como nunca se habían visto. Hinata dejó el baño, olía a flores, pero ella aun podía percibir el aroma de Sasuke en todo su cuerpo.

Se metió, con lentitud entre las sábanas pero permaneció muy pocos minutos acostada, la inquietud que sentía en el interior era demasiada. Se levantó para contemplar, por la ventana de su habitación, con aire soñador, la luna llena que aun se mostraba orgullosa en lo alto del cielo oscuro. Entonces el Byakugan apareció en las lunas de la heredera.


*******

Sasuke llegó con bastante rapidez hasta el distrito de su clan. Los distritos de los clanes más poderosos de Konoha estaban muy cercanos. Una pequeña sección comercial y una unidad de viviendas, apenas de unas cuantas cuadras, les separaba.

Ingresó a los territorios de la Mansión Uchiha que, gracias a la luz de la luna, no se encontraban en completas tinieblas. El moreno se dirigió directamente a la gran cocina y encontró las velas que había pedido a su copia ninjutsu llevara, así como algo de pan, queso y fruta que estaban sobre la mesa. Sasuke encendió un par de velas. Probó algo de queso, luego lavó unas cuantas uvas. Mientras las comía, el pelinegro sonrió. Esa era la segunda mejor noche que había tenido en Konoha desde su regreso. La primera había sido en la que había visto a su madre.

Suspiró pensando en Hinata. "Hina" los labios masculinos se tiraron en una plácida sonrisa. Pero luego el gesto de satisfacción que mostraba Sasuke se tornó pensativo. ¿Por qué había dicho aquello antes de dejarla? Lo cierto fue que se le había escapado de forma espontánea. Pero… ¿Desde cuándo él era espontáneo? Sasuke se pasó la mano por sus cabellos casi secos. Tomó una vela encendida y se dirigió a su habitación.

En la que era su antigua habitación se encontró también con su futón nuevo y algo de ropa. Tomó sólo la ropa interior, metiéndose al baño a darse un duchazo. El agua, aun tibia por el efecto del calor del día, corrió por el cuerpo masculino. Sasuke permaneció varios minutos con los ojos cerrados y las manos apoyadas en la pared, sintiendo el caer parsimonioso del líquido sobre su anatomía.

En su mente se dibujó de nuevo la imagen de aquella ninfa de agua que había estado hacía apenas un par de horas entre sus brazos. El pelinegro suspiró ansioso. Al parecer era masoquista, ya que parecía le encantaba castigarse con esas imágenes. Sin embargo aunque "sufriera" no podía negar que era demasiado placentero recrear de nuevo ese encuentro en su cabeza. Sí, era masoquista y su mente demasiado calenturienta.

Salió del baño pasando la toalla por su cabello rebelde completamente húmedo otra vez. Notó que la vela se había apagado y luego miró sorprendido que el futón se encontraba perfectamente acomodado junto a la puerta corrediza que estaba abierta y dejaba pasar la luminosidad del astro nocturno.

Entonces el aroma a flores le llegó.

Sasuke permaneció plantado como una estatua en medio de su habitación. Cada poro de su cuerpo se alertó al percibir perfectamente cómo se acercaba. Los músculos se tensaron cuando sintió los brazos delgados que le abrazaban y un cuerpo cálido se pegaba a él por detrás.

- Hinata…- dijo en un hondo suspiro. Como respuesta un aliento cálido acarició su piel y su espalda obtuvo un beso.

Ella lo rodeó quedando enfrente de él. Sasuke iba a hablar cuando un dedo fino se posó sobre sus labios no permitiéndoselo. Sin necesidad de que hablara, sólo mirando las lunas, Sasuke volvió a entender. Él se mantendría quieto, en silencio. Como recompensa las lunas refulgieron.

El moreno miró como con lentitud ella se desabotonaba el pantalón que caía por el efecto de la gravedad sobre sus menudos y blancos pies, luego con parsimonia la observó bajar el cierre de su holgada chaqueta. Debajo no había nada. Sasuke inhaló con fuerza ante el panorama. Sintió que los bóxers se hicieron de pronto demasiado apretados.

Hinata se acercó más. Entrelazando sus manos con la de él, comenzó un recorrido de pequeños besos que desfiló lenta y suavemente por el torso pálido de Sasuke. Cuando llegó a sus clavículas, sus senos le acariciaban la piel tirante y otro profundo suspiro masculino se escuchó en la habitación. La peliazul de puso de puntillas para posar sus labios sobre el cuello fuerte de Sasuke. El placer hizo al chico tirar la cabeza hacia atrás. Justo en donde latía su vida, Hinata pasó su lengua provocando que Sasuke apretara las manos entre las suyas.

El viaje de labios carnosos siguió subiendo para luego deslizarse por la mandíbula. Hinata soltó sus manos y los brazos delgados se alzaron rodeando el cuello masculino. Hinata emitió un ligero ronroneó cuando llegó a la boca de Sasuke. El moreno rodeó la esbelta cintura, ella sonrió y ladeó la cara haciendo que las narices se rozaran. Pero no hubo besos intensos, ella se dedicó a apretar con suavidad los labios de Sasuke contra los suyos. Él volvió a suspirar cuando sintió sus dientes mordisqueándole, traviesos, el labio inferior.

Entonces Hinata se separó de él, sólo para tomarle de la mano y conducirlo hacia el futón. Sasuke la siguió, hipnotizado. La excitación era tal que apenas pudo caminar.

Ambos se tumbaron en el lecho. Esta vez el turno fue para Sasuke. Los hondos suspiros de Hinata llenaban una y otra vez la habitación. Sasuke exploró lentamente su cuerpo, con las manos, con los labios. Admiró cómo el resplandor de la luna de nuevo iluminaba de forma divina las curvas suaves de la hermosa mujer que ya consideraba suya. Sasuke besó cada centímetro de su piel, adoró cada pliegue de su cuerpo de diosa, despertándose en él esa pasión, esa sensación arrolladora que sólo ella era capaz de crear. Hinata se aferró a él como si su vida misma dependiera de ello cuando de nuevo él entraba en su cuerpo.

De nuevo sólo la luna era testigo de las caricias, los susurros, los besos y los suspiros sin fin que acompañaron a la danza ancestral y perfecta que hacían sus cuerpos desnudos. Hinata emitió un profundo gemido cuando por segunda vez en la noche Sasuke le hacía tocar el cielo y el nombre de Hinata inundó todo su hogar cuando él la alcanzaba hasta ese cielo.

Sasuke no podía ni quería moverse, estaba completamente exhausto sobre sus blandos pechos. Sintió los brazos de Hinata que le apretaron con suavidad y sus labios besarle los mechones negros con esa singular ternura, justo como lo había hecho la primera vez.

Sasuke giró poniéndose de espaldas con Hinata ahora descansando sobre él. Ella se movió para acercarse a él.

- Omedetou, Sasuke-kun y Okaeri, de nuevo.- dijo en un susurro suave acariciándole la marcada mejilla.

Sasuke suspiró. Sasuke se perdió otra vez en esos ojos lánguidos que parecían estar a punto de cerrarse a causa del sueño.

- Arigato, Hinata.- murmuró besando su frente.

Ella le sonrió. "Te quiero, Hina." Esas palabras que Sasuke le había dicho antes de dejarle en el distrito Hyuuga volvieron a sonar en la mente de Hinata mientras lo miraba casi dormida.

La sensación que sacudía a Sasuke desde el fondo del alma se hizo presente de nuevo cuando la miró sonreír de esa manera, pero al pelinegro ya no le inquietó. Ese desasosiego que antes le hacía sentirse confundido ya no lo experimentaba más. No había más confusión en su interior.

Porque mirándose en las dos lunas que eran los ojos de Hinata Hyuuga, Sasuke Uchiha supo que había encontrado su nuevo hogar.

....

Continuará….

*******


¡¡Hola a todas!!

Estoy muy emocionada porque esta capitulo a pesar de que me costó muchísimo de igual forma me encantó como quedó. ^^

Respuestas a reviews:

adimtzgza: ¡¡Adi!! Pues gracias sin fin por seguir leyendo Sólo Contigo ^^ ¡Me haces tan feliz! Espero que este cap te hay gustado. Mira que como tiene rato que no escribía lemon andaba medio oxidada XD. De hecho mis lemons no son tan buenos en comparación con otros que he leído. ¡¡Que ardes de sólo leerlos!! ¿Se oyó tan pervertido como pienso? (Oo) Creo que tienes razón en eso de que soy tremenda. Na! Poquito! XD Besos linda, cuidate y gracias otra vez por leer.

DarkAmy-chan: ¡¡Mizu-chan re adora a Amy-chan y exige con ojillos de cordero a medio morir su perdón!! ToT… ¿Te gustó el cap Amy? ¿Toy perdonada? *__* Yo se que Amy-chan es muy pervert XD (es la editora del Icha Icha de Jiraiya) y que tal vez esperaba algo mejor del lemon pero juro por el Feudal del País del Algodón de Azucar XD que Mizu-chan se esforzó mucho, mucho… Suigetsu es un amor XD me encanta. Creo que sólo en tu fic es maloson pero es porque tú adoras hacer sufrir a los morenos (¡malvada infeliz! XD) Te mando besos, linda… y espero ansiosa conti de Destiny.

betsy: ¿De Tamaulipas? Pues casi somos vecinas, yo soy de Veracruz (¡Yeah arriba el Puerto Jarocho!), y no te creas por aca las cosas tampoco andan tan bien.óò. Ojala las cosas ya cambien pronto… ¿Noña? ¡¡No!! A mí me alegra que leas muchos fics, y que dejes tus comentarios ^^ yo me siento muy feliz de leer tu apoyo. ¿Así que recomendarías un buen nido de amor para el SuiKa? O_O Con eso me caíste mejor… XD XD.. Espero este cap te haya gustado, gracias por seguir… Nos estamos leyendo, cuidate mucho, besos…

princesshina: ¡¡Holitas!! Tienes toda la razón mi pricess, la celebración Hyuuga será memorable XD. No dudo que Hiashi ponga el grito en el cielo cuando se entere, casi, casi le dará el patatuz XD. ¿Qué Kakashi ayude? No es mala idea Oo. El kunoichi time casi llega (lol) Muchas gracias por leer el fic y por dejar tus lindos comentarios. Espero que este cap te haya gustado, igual o mas que los anteriores. Te mando un beso enorme, muchos saludos. Ne, princess ¿de donde eres? Cambio y fuera XD.

lain: ¡Konichiwa lain-chan! Tengo que decir entonces mi linda tabasqueña que también somos vecinas *__* Sabes, no creo que Hiashi acepte a Sasuke, ni envuelto en oro. U_U pero ya veremos que idea Sasuke para estar con la Hina. Gaara estará en el festejo. Espero que el cap no te haya decepcionado, y que lo hayas encontrado por lo menos entretenido, mira que como me costó este bendito cap aparte es importante porque a Sasuke ya le cayó el veinte ^^. Espero verte por aquí otra vez.^^ te mando besos jarochos hasta Tabasco. Ciao, linda!

hyuuga: ¡Hola! Muchas gracias por decir que te emocionaste. Ese capitulo en particular fue creo que el más difícil de todos, y es que a mi el drama simplemente no se me da mucho óò. Ojala y este cap también te haya gustado igual. Nos estamos leyendo y te agradezco el apoyo. Un beso enorme y hasta luego, -hyuuga-chan ^^

kanako: XD el SuiKa ya era inevitable. ¿a poco no son una monada juntos? Pobre Sasuke, lo que tendrá que pasar por esos dos. No los quiero ni imaginar perdiéndose en la mansión Uchiha XD Espero este cap te haya gustado ^^ y que me dejes tu opinión. Muchas gracias continuar apoyándome. Nos estamos leyendo, espero pronto. Sobre Juugo, ya verás! Te mando un besote… Ciao bella!!

Leti's: ¡¡Holas!! ¿Eres nueva en el SasuHina o en seguir el fic?... Como sea ¡¡¡Bienvenida Leti's-chan!! Antes que todo, muchas gracias por tu halago, mi se sonroja ^^. Sobre mi imaginación "uff" XD Sí, lo acepto. Ya muchas me han dicho que soy tremenda y pervierto… pero pues sí; Así es esta pobre y débil mortal que quisiera ser Hinata XD. Espero que este cap que dizque tuvo lemmon te haya gustado, mira que casi ni dormi ayer por terminarlo. Te reitero el agradecimiento, y espero verte otra vez por aca. Besos hasta ¿ne, Leti's-chan de donde eres? Bueno hasta donde estés ^^ ¡¡Ciao, ciao linda!!

.....

Pues sin más me voy, ando desvelada por escribir pero espero que haya valido la pena hacerlo. Les dejo un beso enorme, mis agradecimientos por leerme. Espero sus comentarios que me levantan los ánimos hasta el cielo.

Sí, los reviews hacen muy feliz a Mizu. ¡Háganme feliz!… ^_^

p.d: YiYi, ¿When YE?

*******