Disclaimer: Naruto no me pertenece, es de Masashi Kishimoto. La historia es mía, retrasada pero segura de continuar.
Para Betsy: Por su cumple ¡Felicidades Lindísima!... Para Pazzy: Porque me hace sonreír… Para kamiry: Por su lindo mensajito.
Ranmaru miró la serie de kunais incrustados mucho muy cerca del centro de tiro. Se rascó distraídamente la cabeza, luego volteó a mirar a su "alumna" que también ahora era su prometida. Estaba agitada, sudaba un poco pero sonreía satisfecha. Haruna le había insistido una y otra vez a que le enseñara lanzamientos, al fin esa tarde él había aceptado. Así que tomaron una canasta con alimentos, que comerían después de entrenar, y se dirigieron a uno de los bosquecitos externos pero cercanos al palacio.
- Y bien, ¿Qué tal estuve, Ranma?
- Eh, pues,… bien. En realidad, eres bastante buena.- aceptó cuando se acercaba a retirar las armas incrustadas en las vigas.
- Tengo un buen maestro…
- Apenas llevas una clase, al paso que vas, creo que la alumna acabará siendo mucho mejor que él…- la sinceridad en la voz fue palpable. Ella se sonrojó, una de las cosas que más le gustaban de él era la devoción que mostraba en ella. Los ojos femeninos se tornaron cálidos al verlo acercarse a devolverle los kunais.
- Arigato, Ranma…- susurró abrazándole con fuerza. Ranmaru fue todo sonrisa. Un beso de enamorados tuvo lugar.
- Bien, un par de lanzamientos más y a comer. ¿Ok?
- ¡Hai, sensei!… - dijo enérgica. Ranmaru sonrió.
El brazo de Haruna se detuvo en seco, Ranma le miró desconcertado. El semblante de alegría que antes compartían ambos se volvió un gesto de sorpresa al ver que en la lejanía una persona, dando tumbos, se acercaba. Ambos la vieron caer de rodillas al suelo, luego se desplomó al parecer inconsciente. Los dos corrieron a su auxilio.
- ¡Es Tetsu! – gritó Haruna alarmada cuando llegaran hasta el desmayado y Ranmaru le diera la vuelta. Sin que le hombre dijera nada, ella corrió en dirección al improvisado poste de lanzamientos para buscar entre sus cosas algo de agua y un trozo de tela con que detener la hemorragia de un feo corte en una pierna.
El hombre lucía una serie de golpes amoratados en el rostro y mostraba una herida profunda en una de sus piernas. La herida era muy fresca, la sangre aun corría liquida por la piel rasgada. El shinobi pelirrojo se perturbó. Los hematomas en la piel de su primo estaban muy oscurecidos para haber sido ocasionados recientemente. Parecían golpes de días atrás. Pero ellos habían visto a Tetsu apenas hacía tres días cuando se marchara a Konoha, y su primo estaba en perfectas condiciones. ¿Qué estaba sucediendo? Ranmaru rasgó un trozo de mantel mientras Haruna lavaba la herida que seguía sangrando. El shinobi vendó lo mejor que pudo la pierna con la abertura expuesta. Tetsu lucía muy pálido. Haruna le acercó un vaso a los labios al herido. Luego de unos segundos Tetsu salió poco a poco de su inconsciencia.
- Ran-Ranma… él… fue por ella.
- Calma primo, no hables. Pronto te sentirás mejor y explicarás todo.
- Hi-Hinata-san… está en peligro.- fue lo último que logró decir antes de desvanecerse de nuevo. Haruna miró consternada a ambos. ¿Qué tenía que ver la kunoichi de Konoha en todo esto?
El pelirrojo realizó un ninjutsu de inmediato una copia apareció frente a sus ojos. En el Ranmaru original y su copia tomaron al malherido Tetsu y se dirigieron al palacio. Haruna presurosa corría tras de ellos, la velocidad con la que se movía el Jounin de la nube era increíble. Llegaron al palacio, el de la nube se dirigió de inmediato a una de las habitaciones para invitados. Al poco tiempo Haruna llegó con ellos junto con el médico del palacio. El hombre se apresuró a atender al herido sacando a todo los presentes del lugar.
Una ofuscada Haruna exigió saber que pasaba y a Ranma no le quedó más remedio que ponerla al tanto de todo. A cada palabra que avanzaba la información sobre Satoshi la cara de la Feudal se contraía más.
El doctor salió, el aliento se detuvo en todos pero el alivio volvió al escucharlo hablar sobre la condición del herido: Tetsu estaba fuera de peligro. Tenía huesos fracturados debido a las fuertes contusiones que había recibido pero para su fortuna no representaban daños internos. En cuanto a la herida de la pierna según el médico el torniquete que habían aplicado desde un principio había sido vital para detener la pérdida de sangre ya que si no está habría sido mayor. Ranma respiró aliviado cuando escuchó que a pesar de que el corte era profundo no significaría daño serio. El doctor iba a seguir hablando cuando la voz de Tetsu llamando a Ranmaru llegó hasta ellos.
Tenía un ojo casi cerrado, sus labios estabas resecos y agrietados pero ya no lucía esa palidez de muerte con la que le habían encontrado hacía unas horas.
- Ha-Haruna-sama…
- Tetsu… Me alegro que estés bien… Ahora sólo descansa… - murmuró amable Haruna poniéndole un paño húmedo en la frente.
- Así es primo, no te esfuerces… después nos dirás todo.
- De-Debo hablar contigo… a solas… sobre Satoshi… - sus ojos grises se dirigieron vacilantes a la Feudal. Ranma suspiró.
- No te preocupes, Haruna sabe… - le informó su primo, la Feudal asintió. Tetsu suspiró haciendo una mueca causada por el gesto, luego de unos segundos comenzó a hablar de nuevo.
- Hace una semana lo descubrí… peleamos, fui ingenuo cuando me dijo que no haría nada… aprovechó mi titubear y me aplicó un genjutsu.
- E-Entonces cuando estabas con nosotros…
- Era una copia o tal vez sí era él… To-Todo este tiempo… se ha estado haciendo pasar por mí…
- ¿Qué? – esta vez el desconcierto reinó en las facciones del pelirrojo.
El pelirrojo hacía una vuelta atrás a sus pensamientos. Hacía unos días cuando le habían confesado sobre la verdadera identidad y las intenciones de Satoshi. Tetsu había estado serio más de lo habitual, sus comentarios para con Hinata los había dicho con cierta indiferencia pero ahora que lo pensaba mejor había habido cierto dejo de frialdad y rencor. Y al hablar lo hacía como si se tratara del mismo Satoshi quien estuviera ahí, no de Tetsu.
- E-Eso no es t-todo…
Tetsu siguió relatando, con dificultad, lo que había averiguado sobre Satoshi. Sus sospechas hacia el Jounin de la roca comenzaron cuando los shinobis de Konoha se marcharan de País Nano; Satoshi había mostrado un ansia extraña por ser él solo quien les escoltara a la salida mostrándose molestia en sus ojos cafés cuando Tetsu había insistido en acompañarles. Desde entonces se había dedicado a investigar en la vida del shinobi de la Roca que pareció muy interesado y desdeñoso con la chica del clan Hyuuga.
Había descubierto que no era en realidad un ninja de la Roca, sino que originalmente venía de la Nube conociendo así el pasado oculto de su compañero. Sus investigaciones le habían llevado descubrir que utilizando ninjutsu se había hecho pasar primero por Ranma visitando a Hinata en el hotel en el cual seguramente no tomó cartas en el asunto debido a la presencia del compañero de ésta. Y después había robado su identidad, espiándole cuando se dirigían al palacio pero al parecer la presencia de Sasuke Uchiha siempre lo detenía para actuar. Así que cuando Tetsu le había revelado que sabía su secreto, Satoshi no había negado nada, enfrascándose con él en un combate. Al final Tetsu había sido derrotado cayendo en el genjutsu.
- Entonces, en éste momento…
- Él ya… ya debe estar en Konoha. – terminó el convaleciente Tetsu la frase no completada de su Feudal.
Pero Ranma parecía no escuchar. La imagen de un objeto apareció en la mente del guardia. Ranmaru pasó las manos nervioso por su cara. ¿Por qué no se detuvo en eso antes? Y es que si la venganza de Satoshi era en nombre de su padre ¿Por qué dejar algo tan importante como la placa de éste en País Nano? ¿Por qué no llevar algo tan valioso para él? ¿Y por qué aún no recibían noticias de él?
- ¡Debemos informarle a Hinata cuanto antes! …- dijo Haruna mirando a su prometido.
- Yo mismo iré a Konoha…- dijo Ranma mientras miraba a su primo que asentía mostrándose de acuerdo.
Se habían confiado, por qué hasta para Ren había pasado desapercibido el detalle de la placa. Y ahora debido a ese exceso de confianza le habían dado acceso directo a Konoha a un maniático. Porque habían enviado una notificación a la villa informando que uno de los miembros de la guardia de País Nano visitaría la aldea por motivos diplomáticos.
Ranmaru apretó los dientes; no debía ser tan pesimista. Hinata era líder del Clan más fuerte del País del Fuego y como tal nunca se encontraría sola. Además de que la chica amable que había conocido tenía un rango Jounin, estaría más que capacitada para enfrentar cualquier adversario. Entonces otra idea esperanzadora apareció en el pelirrojo.
- Espero que Sasuke este con ella si algo pasa…- musitó Haruna. Ranma le miró asintiéndole, eso era lo que justo había acabado de pensar.
Fuera la noche comenzaba a acercarse. Ranma junto con otro shinobi se encaminaron con velocidad vertiginosa rumbo a Konoha. Satoshi les llevaba ya varios días de ventaja, así que debían darse prisa.
Aún en la silla Hinata se estiró, un bostezo largo se le escapó. En el momento que se levantó las piernas se sentían entumecidas. Una larga semana había pasado y los días siempre eran una copia del anterior: Continuaba enclaustrada y atiborrada de pendientes (ahora entendía a la Hokage). Los asuntos que requerían su atención como líder temporal le estaban absorbiendo por completo y aunque Neji con Tenten le ayudaran con algo de papeleo, el trabajo parecía no disminuir.
Su padre tenía razón, eso de realizar en grande el Festejo por el Inicio del Clan era demasiado. Por lo menos para ella lo estaba siendo y si era verdad que el trabajo de logística y el diplomático estaban siendo demandantes, pero ciertos requerimientos particulares de algunos invitados en cuanto a alimentos o a ciertos caprichos -algo infantiles y de ego- eran el colmo, la gota que acaba de derramar el vaso de su tenacidad y paciencia. Que tal persona exigía que hubiera tal cosa como aperitivos, que cierto Feudal no podía comer tal cosa por su dieta, que cierto funcionario no quería sentarse junto a tal Feudal, que un líder de aldea deseaba ser tal número en presentarse por ser su número de buena suerte, que fulanito no quería llegar después de perenganito… ¿Por qué la gente de altos niveles tenía que ser tan complicada?
Le quedaban tres semanas pero sentía que el tiempo se escurría sin que pudiera hacer gran avance en los preparativos.
Aunque el tiempo le pareciera tan veloz como gacela para algunas cosas también lo percibía lento como caracol en otras. Porque ella sentía que la semana que llevaba sin ver a Sasuke había sido como una eternidad. ¿Ya habría regresado él de su misión al País del Arroz? ¿Pensaría en ella estando allá? ¿Cuándo tendrían oportunidad de reunirse de nuevo?
Estaba ansiosa, desgastada por esa ausencia. Deseaba verlo, como cierto era que necesitaba aire para respirar, necesitaba ver a Sasuke para sentirse en calma de nuevo.
Las piernas, ya más despiertas, la condujeron sin que ella dijera palabra alguna. Cuando llegó a las afueras de la mansión sus ojos fueron fugazmente cegados por el resplandor intenso del sol de la tarde. Llevaba todo la mañana, desde las siete para ser exactos, encerrada en el despacho de su padre. Volvió a estirarse y soltó un suspiro de cansancio.
A unos varios metros de allí, unos ojos grises le miraban. Una mano correosa, de entrenamientos y odio, apretó el metal labrado que sujetaba.
Mientras avanzaba entre las callecillas algo calmas de Konoha, Hinata se llevó las manos al cabello haciéndose el mismo tipo de coleta alta que se pareciera a la de Ino. De pronto sintió una singular presencia agitada a su alrededor y volteó. Con una sonrisa recibió a Akamaru, quien no llegaba solo ya que instantes después Kiba y Shino aparecieron a su lado. Kiba volvió a presumir del olfato de su compañero de cuatro patas. Akamaru ladró agradecido. Hinata les sonreía a los tres.
Los ojos grises se volvieron violentos al ver a los que llegaban.
Aquella vez, hacía cuatro meses, su actuar había sido detenido por la presencia de aquel otro compañero: Sasuke Uchiha. Pero si quería lograr su cometido debía una vez más tener calma. Llevaba una semana espiando, escondiéndose mientras a discreción recababa información sobre la chica aunque sólo había averiguado simples nimiedades sobre ella. Para su fortuna el líder actual, la mayor sombra de peligro para sus planes, no estaba en la aldea.
Con algo de inusual optimismo había esperado encontrarla a solas en alguna práctica (porque supo que realizaba entrenamiento en los campos ninja) pero en el lapso que llevaba en Konoha nunca le había visto salir de los territorios Hyuuga. Hacía dos días logró avistarla sola en las zonas comerciales comprando pero al final se encontraba acompañada por una cuadrilla del Bouke. Pensó que era clásico de los clanes de abolengo, traer a sus sirvientes como animales de carga. Y para él los Hyuuga no eran la excepción, después de todo el Bouke sólo existía para ser su grupo de criados.
Y ahora que al fin ella había salido sola, caminado varias cuadras sin nadie alrededor, su optimismo se volvía a ir por el caño. A ella habían llegado esos dos sujetos y el perro (sus compañeros de escuadrón) quienes como molestas moscas le imposibilitaban sus intenciones de llevar a cabo su misión.
Apretando la boca, guardó distancia considerable de ellos. Debía adoptar otro plan. Sus técnicas ninja de infiltración y camuflaje eran muy buenas, su experiencia en Nano lo constataba. Sólo tenía que encontrar el punto débil y crear la situación. Momentos después una torcida sonrisa apareció en el rostro hosco, agradeció internamente a Ranmaru que fuera un entrometido. La chica había mostrado un punto débil cuando estuvo en País Nano. Hinata Hyuuga pronto abandonaría la sonrisa que ahora portaba. Mirando a Hinata con frialdad Satoshi se evaporó del sitio.
- ¿Neji sugirió el descanso? – sonó la voz seria de Shino.
- ¡Vaya! Un punto a favor de Neji.- Kiba mostró sus incisivos.- Al fin hizo algo que lo acerca a nivel de ser humano normal. - momentáneamente Kiba recapacitó.- Bueno, en realidad, lo debe haber hecho porque eres su familia. Porque a mí me trata con la punta del pie. Saben, por ahí me llegaron rumores que podría dirigirnos en la próxima salida que tengamos.
- Deberías dejar de manipular a Sai para que te diga cosas…
- TSK, Shino tú no entiendes de mi amistad con el buen Sai… Ne, Hinata, dime qué podría hacer para que le agrade a Neji, dame una pista…
- Que te parece, dejar en paz a Hanabi-sama... – murmuraron junto a él. Shino miró la cara de susto que había puesto Kiba y amagó una sonrisa. Neji acababa de aparecerse a un lado de su prima.- Konichiwa, Shino.- El Aburame saludó con una sutil inclinación.
- Oe, Neji, te están olvidando de saludar a alguien… - enarcando una ceja Kiba azuzaba a Neji.
- Konichiwa… Akamaru –finalizó el Hyuuga.
El enorme perro soltó un ladrido amistoso. Kiba frunció la nariz, iba a replicar cuando Neji volteó mirándole fijamente a los ojos. Aunque se amedrentó por un momento decidió aguantar la mirada. ¡Ah no! Esta vez ese "cara de piedra" no le iba a ganar esa partida.
Resignados a ese extraño duelo, Shino y Hinata menearon la cabeza. Desde que Neji supiera que Kiba mantenía una relación con Hanabi era lo mismo a cada momento que se encontraban. La dura mirada de inconformidad de Neji retaba a la afanosa de Kiba. Y concluía siempre en la misma forma, luego de segundos de ver a Neji sin parpadear a Kiba le ardían los ojos y al final a pesar de que lo mucho que se esforzara, Neji era quien ganaba.
- Me alegra que vinieras Nii-san.
Neji asintió cambiando la cara de suficiencia con la que había mirado a Kiba por una de serena seriedad al girarse a Hinata. A un lado de él, ella sonreía. Entre pláticas del equipo ocho avanzaban por el camino, la mirada de Neji se concentró en algún punto a la lejanía de los que le acompañaban. Tal vez él se estaba haciendo ideas paranoicas. Por la mañana le habían informado que unos días atrás el chakra de Sasuke había sido percibido de nuevo por los territorios Hyuuga. Ya contaban dos veces, primero la vez que él mismo le había encontrado y ahora esa ocasión, justo el día que Hinata había pasado la noche fuera.
Si bien era cierto que los distritos tenían ubicación cercana, en ningún punto un camino en común los unía para decir que eso explicaba porque Uchiha estaba por ahí. Entonces si los caminos de los distritos no concordaban ¿Por qué rondaba tanto ese sujeto por el territorio Hyuuga?
"No te incumbe, Hyuuga... No aún…" Aquellas palabras de Sasuke resonaron en la cabeza de Neji.
Cuando entraron al lugar al que se dirigían, Kiba miró con un gesto de sorpresa a los clientes que almorzaban en el sitio. Hasta Shino que nunca parecía reflejar emoción alguna que se pudiera leer en su rostro, pareció contrito. El Aburame mantuvo su postura imperturbable, pero Kiba peleó por no voltear a ver el semblante del otro miembro de su quipo.
Los integrantes del original equipo siete comían. En realidad sólo los tres más jóvenes eran quienes almorzaban, su capitán en ese momento no quitaba el ojo a su lectura. Por discutir como solían hacerlo cuando eran niños, los tres una vez más habían perdido la oportunidad de verle el rostro. Se habían encontrado tan absortos en su riña verbal sobre la hosquedad de Sasuke que Kakashi había ordenado y comido –más bien devorado– su ramen sin que ellos vieran ni un solo trozo de piel.
Sasuke miraba a Kakashi, por lo menos el de pelo gris tenía en que fijar la atención, no como él que seguía ahí soportando el espectáculo grotesco que al parecer no terminaría pronto. Teuchi y Ayame veían con caras enternecidas a Sakura y Naruto haciéndose arrumacos, más no así él.
Luego de diversas misiones que había impedido el verse, el equipo siete por fin se había reunido para festejar el recién nombramiento como shinobi de su antiguo camarada, quien lejos de parecer a gusto mantenía una cara de querer que las chispas coléricas de sus ojos cayeran quemantes sobre esa pareja de exhibicionistas.
Sakura sentada sobre las piernas de Naruto, le daba de comer ramen en la boca. Naruto con la cara más estúpida –si se podía– sonreía casi hasta las orejas.
- Nop… abre más grande. Más…
- Si me das un premio antes tal vez me esfuerce ttebayo… - murmuró el rubio. Sakura sonrió pícara y lo besó rápidamente. Con gesto nauseabundo Sasuke alejó su plato de ramen, ¡Eso era el colmo!
- Kakashi podrías decir algo… - dijo Sasuke hastiado. Pero su voz se perdió entre el olor del ramen y las sonrisillas bobas de sus compañeros. Kakashi estaba más interesado en el nuevo tomo del Icha Icha que en lo que sucediera a su alrededor.
- Vamos, anda di: "A"- decía Sakura divertida a Naruto.
- ¡AAAA!
Sasuke miró asqueado como baka uno mostraba casi la campanilla para que baka dos le alimentara.
- ¡TSK!
Una vena saltó en la sien izquierda del Uchiha. ¿Por qué tenía él que padecer eso? ¿Por qué pasaba por esa clase de situaciones desagradables? No era suficiente tener que soportar a cada rato a baka tres y cuatro casi comiéndose uno al otro cada que supuestamente "nadie" les veía. "Anda sólo uno preciosa no hay nadie alrededor, sólo Sasuke..." siempre decía Suigetsu cuando estaban a solas ignorando por completo la presencia del pelinegro.
¿Desde cuándo tenía tan poca autoridad entre sus amigos? ¿Qué no sabían que esa clase de demostraciones era mejor hacerlas en privado? ¿Guardar para uno esa clase de intimidades?
Molesto, giró el rostro encontrándose con las miradas de los dueños de Ichiraku. Padre e hija al verle le ofrecieron una sonrisa indulgente, con ella parecían pedirle paciencia con sus amigos.
- Tú más que nadie debería entender a ese par, Sasuke…- le murmuró Kakashi detrás de su libro.
Sasuke rodó los ojos dejando escapar un bufido. Si eso era lo que iba a tener que tolerar por el apoyo incondicional que siempre le ofrecieron sus "amigos" definitivamente habría desechado desde un principio su maldita ayuda.
- ¡Oh! Mira… Es Hinata… - susurró con emoción contenida Hatake.
Sasuke entrecerró sus ojos negros, ya había caído una vez con esa broma, no lo haría dos veces.
- Sí, Kakashi, seguro…- respondió con fastidio.
Pero era cierto, el equipo ocho había aparecido en el lugar junto con un Neji Hyuuga quien se puso más serio de lo normal al mirar a cierta persona.
A Hinata se le encogieron los dedos de los pies debido al nerviosismo que le desasosegó, con un sonrojo que pudo iluminar un callejón oscuro por tan intenso que era, mantenía los ojos blancos fijos en el perfil del joven que pasaba los dedos por sus sienes. Pero no era la única que lo miraba. Otros ojos blancos se clavaron como flechas asesinas en Sasuke Uchiha.
- ¡Eh! ¡Mira Sakura-chan es el equipo ocho!
Sakura volteó haciendo que los palillos de ramen se estrellaran en el cuello del rubio. Sasuke dejó de masajearse las sienes.
- Gomene, Gomene…
- No te preocupes Sakura-chan. ¡Hey chicos!...
Sasuke tuvo que hacer uso de su control para no girarse. En frente de él, Kakashi se mofaba de la ansiedad que reflejaban los ojos negros de su alumno. Mirando a Sasuke se encogió de hombros y cerró el tomo del Icha Icha. Hacía unos momentos el ninja copia tenía pensado irse pero ahora al parecer tendría lugar algo muy interesante.
El equipo ocho pareció desconcertado. Kiba miraba (con toda la discreción que podía) a Hinata y Shino de forma intermitente. Hinata a su vez miraba sonrosada a cierto chico de pelo negro que parecía tenso con su presencia. Al final Shino fue quien dio el primer paso para acercarse. Kiba y Hinata le siguieron, detrás de ellos, Neji caminaba no muy contento de comer en la misma mesa que Sasuke Uchiha.
Cuando se sentaron una extraña conversación basada en raros intercambios de miradas empezó a llevarse a cabo.
"Ves, te dije que la linda Hinata estaba aquí... tu amorcito…" El ojo visible de Kakashi se enarcó mientras miraba a Sasuke, la malicia era obvia.
"¿Adivina quién pagará tu burla, Kakashi?" dijeron los ojos negros de Sasuke al entornarse furiosos.
Kakashi se turbó, su alumno había mirado con fugacidad y semblante vengativo el tomo del Icha Icha. Presuroso el ninja copia se guardó el libro en su pecho.
"¿Qué vas a hacer con ellos en el mismo lugar?" preguntaron ansiosos, los ojos jade al observar a Neji y Sasuke (quienes se ignoraban rotundamente)
"Yo-yo no sé…. ¡No puedo pedirle a ninguno que se vaya!" la desesperación en los ojos blancos de la heredera Hyuuga se revelaba.
Al intercambio entre Hinata y Sakura se unió la mirada de Kiba, el Inuzuka apretaba los labios cuando miró a la rosadita.
"¡¿Tú sabes lo de estos dos?" los ojos cafés miraron a la Haruno y luego a la pareja de morenos.
"Es obvio, ¿no?" contestó apenas con un parpadear
"¡Además, Naruto-kun fue quien nos llamó!" reclamaron los ojos blancos de la Hyuuga recapacitando en qué Naruto había comenzado todo..
"Así es Sakura, tu galancete es el causante de este aprieto…" apuntó la mirada color tierra de Kiba.
"Pero él sólo saludó, ¡nunca les dijo que se sentaran aquí!…" defendió Sakura fulminándoles con un verde más oscuro.
Echado a los pies de Kiba, Akamaru gimoteó hacia el de gafas que revisaba el menú. Un parpadeo y Hinata y Kiba miraban ahora a su compañero de junto que parecía tan ajeno a todo. Los ojos de Sakura se desviaron a él, aunque ocultos por las gafas los tres sabían que Shino podía verlos.
"Shino cómo puedes estar tan tranquilo…" dijo desencajada la mirada de la Haruno.
"¡Cierto! ¡Tú tan quitado de la pena cuando la culpa de todo esto es tuya!" refunfuñaba la mirada colérica de Kiba; su cabeza había rebobinado la situación y Shino era quien les había conducido a la mesa del equipo siete.
Shino giró la cabeza hacia Kiba, y aunque este no viera sus ojos, sabía claramente lo que denostaba su gesto:
"Eres tan infantil y revoltoso como siempre" una ligerísima mueca se percibió en los labios pálidos de Shino.
"¡Qué, qué!" Los ojos de Kiba se entrecerraron al volver a mirar al de lentes. Akamaru volvió a gemir como pidiendo paciencia a su compañero de clan.
"¡Kiba no es buena idea que armes tu show!" exigió Sakura al retarlo con los ojos.
"Sólo sean normales, actúen natural…" pareció decir el semblante calmo de Shino.
"Pero Shino-kun…" los ojos blancos de Hinata se contrajeron, dudaba poder actuar normal con Sasuke frente a ella entre tanta gente y más aparte su primo mirando a aquel con ganas de matarle.
"¡Normales ni qué ocho cuartos! ¡Me dará indigestión por comer junto a este sujeto!" increpó Inuzuka tocando de soslayo con la mirada a Sasuke. El Uchiha percibió la mala vibra.
"Lárgate si no te parece" se leyó en los ojos de Sasuke cuando miró a Kiba.
"¡Teme!"
"¡Basta, Kiba-kun!" miró ansiosa Hinata a su compañero quien cerraba las manos en dos puños.
Entonces los ojos de Sasuke se suavizaron al ver los blancos de Hinata. Una pincelada de rubor cubrió las mejillas de la Hyuuga y una sonrisa quiso aparecer. El tiempo se detuvo por instantes cuando ambos se prendaron de sus miradas. Los lagos negros se iluminaron al ver las lunas brillantes.
"Te eché de menos" se vio claramente en los pares de ojos de colores tan contrarios.
"¡Hey, baka, ni lo intentes conmigo aquí!" reprochó Kiba belicoso interrumpiéndoles.
"Vamos Kiba cálmate, tú debes entender a los enamorados…" vio claramente Kiba decir en el ojo visible de Kakashi.
"Kakashi-sensei… ¡¿Usted ya…?" interrogaron los ojos cafés abiertos enormes, a un lado de Kiba los de Sakura le copiaban el gesto.
"¡NA-NANI!" los avergonzados ojos blancos se incrustaron en el del ninja copia, luego en Sasuke.
"Nos vio por casualidad" dijo la mirada del Uchiha con mucho fastidio al ver a su sensei. Hinata se puso roja hasta las raíces del cabello al ver la diversión pervertida en el ojo de parpado caído de Kakashi. ¿En dónde podría haberles visto?
"Tú también ya lo sabes ¿cierto, Sakura?" indagó Hatake al mirar los verdes estupefactos.
Sakura asintió de manera milimétrica, entonces nerviosa apretó los labios al sentir el peso de unos nada amigables ojos negros. Los ojos verdes parecieron asustados ante los negros acusadores.
"Gomene, Sasuke-kun… Yo le dije a Sakura… No-no fue él…" dijo la mirada de Hinata al ver los ojos suspicaces de Sasuke que se habían desviado ahora a Kiba.
"TSK, por qué todos piensan que soy el primero en soltar la sopa" miró Kiba indignado a la nada.
"Aunque tú pudiste habérnoslo dicho, Sasuke-kun. Se supone somos tus amigos…" ya recuperados los ojos verdes atacaron indignados al de pelo negro.
"Cierto Sakura, él mismo debió decirnos,… Eres un mal tipo…" recriminó el ojo de Kakashi.
"Lo mismo creo… Un mal tipo que no merece a Hinata" se inmiscuyeron los de Kiba otra vez.
Los ojos negros miraron casi al mismo tiempo los verdes, los cafés, los ocultos tras las gafas y el solitario ojo derecho.
"Dedíquense a sus malditos asuntos, esto no es algo que les incumba" se pudo leer en los ojos portadores del Sharingan.
"¡Claro que nos incumbe!" dijeron todas las miradas al posarse en los ojos del Uchiha.
Ayame los miraba expectante, desde hacía un buen rato se encontraba parada junto a los recién llegados esperando que dijeran que querían comer pero extrañamente lo único que hacían todos era mirarse de forma rara unos a los otros.
- ¡Eh! ¿No van a ordenar? ¿O es que no piensan comer? - soltó al fin Naruto.- ¡HEY!... – el rubio pasaba la palma abierta de su mano por la mirada de cada uno.
Todos le miraron con gesto algo perturbado pero lo cambiaron por uno desentendido al verse recorridos por unos serios e interrogantes ojos blancos. Neji miró fijamente a cada uno sin excepción. Todos desviaron la mirada excepto el de los ojos negros. Los severos ojos blancos de Neji se clavaron en los retadores de Sasuke. De nuevo un encuentro de blanco y negro se daba, pero por mucho, todo lo contrario al primero llevado a cabo. El duelo de miradas se llevó varios instantes en silencio, hasta que Sasuke rompió éste.
- ¿Te pasa algo Hyuuga?
- Me pregunto por qué tendría que compartir mesa con alguien como… tú.
Los ojos negros se entornaron, un aire de suficiencia radicaba en ellos. Los ojos azules de Naruto miraban divertidos la pelea entre los dos shinobis más secos y callados de la villa. El rubio acomodó sus codos sobre la mesa posando la barbilla en ella. No quería perder ni un detalle. Una gran idea pasó por su cabeza. Presuroso se acercó a Kiba. El Inuzuka le escuchó atento, luego asintió. Ambos acababan de apostar quien ganaría esa singular batalla. Naruto lo hizo por Sasuke, Kiba confiaba en que Neji ganaría. Al fin algo bueno podría aportar Neji a su vida, pensaba Kiba.
- Curioso lo que dices Hyuuga, lo mismo pasó por mi mente al ver que te sentabas…
La boca de Neji que era una dura línea horizontal se volvía ahora una mueca gélida.
- El asunto se resuelve fácil, Uchiha. La puerta está por allá… - le indicó Neji levantando una de sus cejas perfectas.
- No me iré, si esa es tu sugerencia…- respondió ácido.
- No era una sugerencia, Uchiha.- dijo el otro con igual acritud.
Hinata sentía que a momentos el aire le abandonaba. No creía que su primo y Sasuke se enfrascaran en un combate directo pero la tensión que se formaba en ese momento alrededor de ellos era muy pesada. Debía hacer algo para detener esa discusión.
- Nii-san, Onegai,… E-esto no es correcto…
Pero el combate de miradas seguía. Ninguno apartaba la vista del otro. Todos se dedicaban a mirar ansiosos esa tensa conversación.
- Yo estaba antes de que tú llegaras, Hyuuga. Es obvio quien es el que está fuera de lugar… - la suficiencia regresaba al tono de voz de Sasuke. Los ojos de Neji brillaron con desprecio.
- Sasuke-kun, basta… - volvió a intervenir Hinata.
- El único quien pienso está fuera de lugar eres tú,… aquí, en Konoha… - atacó el de ojos blancos.
- Soy shinobi de la villa de nuevo… por si no lo sabes, Hyuuga.
- Lo sé,… pero eso no quiere decir que te aceptemos como alguien de los nuestros…
- Humph… No me afecta lo que piensen tú y la mayoría… Sólo me interesan unos cuantos,… y los más importantes están en esta mesa… -añadió agregando a su mirada más fuerza si era posible. Los ojos de Neji se entrecerraron.
- Mételo en tu cabeza, tú nunca serás parte de nosotros, Uchiha… - dijo Neji levantándose. El genio se acercó a Hinata quien ya estaba de pie.
- Esa no es tú decisión, Hyuuga… - los ojos negros le miraron con desdén mientras se levantaba de la mesa.- Te sientes con mucho poder siendo apenas un simple miembro de la INSIGNIFICANTE rama del Bouke.
- ¡Suficiente, Sasuke! –soltó consternada Hinata. Eso que acaba de decir el Uchiha era inaceptable, indignante.
Neji frunció el ceño, las cejas casi se juntaban, el prodigio del Byakugan nunca se había sentido tan furioso.
- Tengo el poder que me da el Honor, cosa de la cual tú desconoces. - con calma pasmosa respondió, luego casi escupiendo las palabras siguió: - Porque ¿Qué podrían conocer los traidores Uchiha de Honor?
Las mandíbulas de Sasuke se tensaron, unas aspas empezaron a aparecer.
- ¡Hey Neji! – intervino Naruto viendo que la cosa no iba para nada divertida ahora. Había un declarado gesto de odio en Neji y el claro deseo de pelea en Sasuke. Kiba miró de soslayo a Hinata, su amiga parecía sumamente desconcertada, acongojada.
- ¿Traición? No hables de lo que no sabes… - siseó Sasuke.
El resto de los presentes se levantaron. Aunque Sasuke ya no tuviera la restricción de las peleas no era buen inicio que montara una ahora recién levantado su castigo y a pesar de que Neji tuviera razón para sentirse ofendido, él en gran parte había comenzado todo.
- Sé de lo que hablo, la TRAICION es el estandarte de los tuyos. Las leyes de Konoha deberían reformarse,… - siguió Neji.- Un traidor a su gente es escoria que no merece ser perdonada, basura que sólo debería podrirse lejos.
- Neji ya es suficiente… – dijo Kakashi sintiendo que el nivel de chakra comenzaba a arremolinarse agitado en ambos, más en Sasuke.
- Debiste haber muerto junto con el otro traidor de tu clan. – la alusión a Itachi era clara. A Hinata se le fue el aire momentáneamente. El chakra de Sasuke se volvió violento y siniestro, el cruce de líneas del Sharingan hacía parecerlo una flor. - Eso es lo que en realidad merecen ustedes los Uchiha pudrirse solos en el olvid-
Un golpe seco resonó por todo el sitio acallando a Neji.
- ¡BASTA YA! - La furia de Sasuke fue reemplazada por la sorpresa. Los ojos de Neji estaban atónitos, los de Hinata llenos de lágrimas de indignación.
- Hinata tú… -murmuró el Hyuuga tocándose la mejilla antes pálida ahora enrojecida por la bofetada que le había dado su serena prima.
- Lo que Sasuke dijo fue grosero, pero lo que tú acabas de decir, Nii-san… Eso… es despreciable.- los puños de ella se cerraron intentando contener el temblor que azotaba sus manos. - No-no es justo que le hables así. No lo merece… Él… Sasuke tiene todo el derecho de estar con nosotros…
- ¿Qué te pasa, Hinata?…No entiendo, no entiendo ¿Por qué defiendes a este traidor?…- dijo Neji con un tono tan frío como vacío.
Hinata boqueó. Su inicial valentía se esfumó con el mirar duro e interrogante de su primo. De pronto sentía que no encontraría la fuerza, ni siquiera el aire para crear palabras que contestaran esa pregunta. Mentir no podía ser una opción, Neji al igual que Sasuke la podían leer como si de un libro abierto se tratase.
Antes de poder decir siquiera un "Es que" alguien se le adelantó a responder… con otra pregunta.
- ¿Por qué crees que ella me defiende, Hyuuga?… - dijo Sasuke situándose detrás de Hinata.
Hinata abrió de forma desorbitada los ojos. Un sonrojo sin igual inundaba su cara, el labio inferior le temblaba, las lágrimas habían desaparecido o tal vez sido evaporadas por el bochorno que sentía. Pero no era la única aturdida, todos parecían descolocados por la escena que veían.
Sasuke Uchiha pegado a la espalda de Hinata Hyuuga, con sus manos ceñidas de forma posesiva en la cintura de ésta, miraba con aire de triunfo a Neji Hyuuga.
Un gesto de victoria apareció en Sasuke. El Uchiha podía ver en la mirada gélida de Neji, que éste sumaba uno más uno llegando a un resultado obvio.
Una respuesta que por la incredulidad que se reflejaba en los blancos ojos serios, Neji se negaba a aceptar; aunque al final al ver la mirada de su prima clavada en el suelo no tuvo más que creerlo. El enfado y la furia que mostraron segundos después los ojos de Neji Hyuuga fueron como el anhelado trofeo que esperaba Sasuke Uchiha.
Neji se sintió impotente. Le habían asestado un puñetazo bajo y ruin, pero al mismo tiempo poderoso e ineludible. Sasuke Uchiha le había dado un golpe que no le lesionaba pero que lo dejaba fuera de combate, porque él no sabía cómo contraatacarlo.
El genio del Bouke miró con desaprobación y cierto reproche a la heredera de su clan. Pareció como si le ofendiera, si le agraviara más, lo que acaba de descubrir con las palabras de Sasuke Uchiha que el anterior ataque de éste sobre su inferioridad por ser parte de la rama secundaria.
Antes de que Hinata tuviera oportunidad de hablar, Neji daba media vuelta marchándose del sitio, y mucho antes que Sasuke tuviera tiempo de reaccionar Hinata corría con desesperación tras de su primo.
- ¡TSK! - El rostro de Sasuke se distorsionó en una mueca. Su relación con los Hyuuga empezaba mal.
Los fríos ojos de Satoshi miraron emocionados a la heredera del clan Hyuuga salir corriendo del restaurante de ramen.
La mujer parecía agitada. Tenía el rostro enrojecido y un claro matiz de desesperación en sus ojos blancos. De improviso la vio detenerse a mitad de la calle mirando a todas direcciones. ¿Buscaría al tipo de pelo largo que siempre la acompañaba y que acaba de salir del mismo lugar con el chakra violentado?
El ninja de la roca seguía mirándola a cercana pero prudente distancia. A sus oídos llegaron las palabras de la chica, las venas alrededor de sus ojos se marcaron. El maldito dojutsu por el cual su padre había muerto y su familia había sido deshonrada apareció de inmediato en la mujer de cabello largo. La observó llevarse las manos al pecho y luego de un salto subir a las alturas.
Hinata suspiró. Había logrado localiza a su primo. Neji estaba en los campos de entrenamiento de su equipo, al parecer al igual que Tenten se desharía de su rabia e indignación haciendo práctica ninja. Presurosa dio un brinco aterrizando de inmediato sobre un techo, por arriba avanzaría más rápido. ¿Por qué tenía Sasuke que haber hecho aquello? ¿Por qué cuando pensaba que tendría algo de tranquilidad de nuevo esta se volvía a esfumar?
Mientras pensaba en qué diría a Neji comenzó a andar sobre las alturas. Pero sin que Hinata lo supiera alguien le perseguía sigiloso por los tejados de Konoha.
A un lado de Sasuke, como si ofreciera la mano, Naruto extendía la palma abierta hacia Kiba. El Inuzuka le miró confundido, cuando le entendió chasqueó la lengua para después voltear hacia otro lado fingiendo demencia. Los otros desviaron la vista de Sasuke para mirarles a ellos con desconcierto.
- Págame, ttebayo…
- ¿Qué?
- Neji se fue, así que el Teme ganó…
- P-Pero…
Akamaru gimió, luego avergonzado, tapó su cara con sus patas peludas. A Sakura pareció darle un tic en el ojo izquierdo, Shino movió la cabeza de manera reprobatoria. ¿Habían hecho una apuesta en medio de toda esa tensión? Kakashi se llevó una mano a la frente. Naruto y Kiba era tal para cual.
- "Pero"… Nada, cáete con la plata Kiba…
- ¡Tsk! - A regañadientes Kiba sacó de su pantalón una cartera tomando unos billetes y dándoselos de mala gana a Naruto. Después de haber recibido la paga, el rubio se giró hacia Sasuke. Él seguía mirando la puerta por donde se había alejado corriendo Hinata.
- Ahora, Tú teme…
Sasuke se giró, acto seguido, el puño de Naruto se estrellaba con bastante fuerza sobre la boca de su hermano-rival.
- ¡Naruto! – exclamó la voz de Kakashi.
- ¡Qué diablos te pasa idiota! –rugió el de pelo negro.
- ¡Es tu paga por jugarle sucio a Hinata-chan! – reclamó el rubio, tras él los ojos verdes de Sakura se mostraban de acuerdo. Su novio podría ser algo irreverente y alocado pero había hecho justamente lo que ella había pensado que merecía Sasuke.
Aun con todas las miradas encima Sasuke no dijo nada como siempre sucedía cuando no tenía la razón.
Kakashi se mesó los cabellos, Kiba se mostró sorprendido, luego asintió (en realidad también deseó hacer lo que Naruto), y Shino meneó la cabeza (Naruto y Kiba eran muy similares, todo lo querían arreglar con golpes).
Naruto volvió a acercarse a Sasuke sólo que ahora lejos de parecer molesto, se veía alegre. Ahora el rubio entendía muchas cosas que le habían parecido simples rarezas de Hinata o extrañas situaciones de la vida. Bien, pensaba, por lo menos Sasuke no era el raro que creía,…Bueno raro sí, pero no de la índole de "Raro" en donde le había clasificado.
- Me sorprende que Hinata-chan se haya fijado en alguien como tú… -dijo algo pensativo.- Pero qué más da... Me alegro por ti, ttebayo. - dijo poniendo una mano en el hombro y mostrando una enorme sonrisa.
Naruto como siempre iba a apoyar al Uchiha.
Tal vez otro habría agradecido el apoyo, o al menos sonreído al escuchar al rubio. Pero obviamente Sasuke Uchiha no, el pelinegro no dijo nada ni mostró gesto alguno. Sasuke hizo una mueca pero nunca demostró dolor alguno. Luego pasó la mano por su mentón quitando el pegajoso líquido rojo mientras miraba belicoso a Naruto. El Uzumaki se encogió de hombros pero no mostró arrepentimiento al ver el hilillo de sangre que se había limpiado su malhumorado amigo. Entonces de un momento a otro el gesto de Naruto se tornó meditabundo.
- Aunque no sé si me alegro por Hinata-chan… - dijo confundido. – Tú puedes ser bastante cabezota,…, y pesado,…, también deprimente,…, algo tenebroso y malhumorado…
- Amargado y presumido…- intervino Kiba. Naruto hizo una muequilla luego asintió en acuerdo. Sasuke apretó los labios, ni Naruto ni Kiba sabían cuando quedarse callados.
- Pero en fin,… cuando uno quiere no importa. Además ella siempre ha sido algo Rara. – siguió el rubio luego se rascó la cabeza de manera distraída como pensando.- Sí, Hinata-chan es Rara; si hasta estuvo enamorada de Gaara. Creo que fueron novios… o algo así…
Los ojos de Sasuke parecieron salir de sus cuencas al mirar a Naruto.
- ¿G-Gaara? – musitó Sasuke.
- El Kazekage de Suna,… Gaara, Gaara… Sabaku no Gaara… ¿qué conocemos otro? - dijo el rubio algo desesperado, luego le miró confundido. - ¿O no te acuerdas de él?
Kiba apretó los labios (él había deseado decírselo a Sasuke como una carta bajo la manga para hacerlo enojar y ahora el idiota de Naruto se lo echaba a perder), en su interior maldijo a Naruto que podía hacer cosas que él no. Shino volvió a mover la cabeza, esta vez con gesto cansado (si lo pensaba bien, Naruto era peor que Kiba), por su parte Kakashi, tomando en cuenta la expresión de su ojo, lucía notablemente sorprendido con esa noticia, y Sakura, molesta de nuevo, le asestó un manotazo a su lengua-suelta novio.
- ¡Sa-Sakura-chan! ¡Eso por qué! –gimió Naruto sobándose la parte de la cabeza que su dulce novia había golpeado. Dos personas aparecieron en el restaurante.
- ¡Hey, qué hay, qué hay! – sonó de pronto la voz de Suigetsu quien entraba con Karin de la mano.
- ¡EEH! ¿Qué pasa Sasuke? – indagó curiosa Karin al ver que su compañero observaba incrédulo a Naruto.
- Tienes cara de haber recibido un mazazo en la cabeza…- bromeó Suigetsu. Sasuke le atravesó con la mirada. Hozuki frunció la cara.
Tal vez no fuera literal y Suigetsu lo dijera de broma, pero para Sasuke la noticia que le había acabado de dar el atolondrado de Naruto la sintió como si de verdad hubiera recibido un fuerte golpe directo a la base del cráneo. Hinata había estado relacionada con… ¿Gaara? Debía ser un error, una mala broma de Naruto. Ese Anormal no podía haberle gustado a su Hinata.
- Si no lo recuerdas te lo presentaré de nuevo, ttebayo… - dijo Naruto poniéndole una mano en el hombro. - Dentro de unos días estará aquí, viene a Konoha… creo que a ver a Hinata…
Otro golpe más para el de pelo negro. Por segunda vez, en menos de una hora, Sasuke volvía a sentirse noqueado.
¡Ta-Tán!
Luego de dos meses hago mi regreso triunfal. Realmente no estuve flojeando estos días. Tuve muchas ocupaciones laborales, como amiga y una que otra vivencia rara. En fin, espero les haya gustado. Y espero actualizar más rápido ó0… si no siento que Lucy morirá. ;D
*lain: ¡Querida lain! Pues ya ves que Kiba no lo dijo pero se moría de ganas por ser él. Y los secretos se han revelado, con resultados bastantes locos. Pobre Neji, se sospechaba algo, pero creo que en su interior se negaba a creer, y sobre Sasuke pues él sigue en shock con lo de Gaara. XD. Espero que te haya gustado. Muchas gracias por seguirle, te mando un beso enorme. Mizuno asada ya no soy, ahora soy Mizuno quemada, me fui a la playa y mira si me bronceé. XD Besos, muchos. Ciao.
*princesshina: ¡Priiiin, hola! Neji ya supo la verdad, ese Sasuke fue algo ruin, pero pues ya ves, el karma se le regresó con Naruto. XD Nunca se imaginaba que Hina estuviera relacionada con Gaara. Y ya al parecer no le cayó nada en gracia, no se como se atreve a decir que Gaara en anormal ¬¬. Pobre Gaara aun no llega a Konoha y ya se echó un rival cuello. Veamos como pintan las cosas para después. Espero te haya gustado, y que sigas leyendo. Gracias mil por tu comentario. Saludos Priin…
*juno: ¡Juno-chan! Nop, ya ves que Naruto fue quien soltó la sopa. ¬¬, ese rubio le encanta meterse en problemas. Veamos ahora como le va a Gaara cuando llegue a Konoha, y también que hace Sasuke, yo creo que irá a enfrentar a Hinata, o a lo mejor se aparece en la fiesta de los Hyuuga. Lo malo es que no le han invitado ¿?. Muchas gracias por lo que dices sobre el fic, me pone de súperbuenas que te guste tanto para releerlo. ¡kya me emociona! *_* ojala el cap te haya gustado y haya valido la pena la espera. Muchos saludos, y abrazos. Besos ¡muak!
*cris . neji:¡Precioso! ¿Te gustó el cap? Aunque me da un poco de penilla que alguien de tu edad lea esto. XP. Este cap no tuvo nada fuerte así que no me sentiré muy culpable si lo lees. Como leíste la bomba le estalló a Hinata, a Neji y de más fea forma a Sasuke. Se me hace que con esto Sasuke cambiará su idea de no ir al clan, aunque quien sabe no tiene invitación, bueno a lo mejor Kakashi lo lleva. Ya te dije que me encantó tu rr, pues sí, me encantó. Muchas gracias por lo que dices de mí. En el sig cap Hinata tendrá que luchar, esperemos las cosas salgan bien… bueno nos estamos leyendo. Te veo en el FC, Besos, ciao.
*adimtzgza: ¡Hola! Pensé en ti cuando anduve por la playa. ^^ ojala te haya gustado el cap, mira que me tardé horrores… creo que nunca me había tardado tanto. Pues Sasuke se enteró, y hará entripado por el suceso, sobre todo porque Hinata no le dijo nada (ya empezó a armar una novela en su cabecita) y claro que el suceso le traerá un humor de perros. Ahora hay que ver que argumentos da Hinata a Neji, aunque creo que por más que diga, su primo no aceptara a Sasuke. óò. Nos estamos leyendo. Te mando besos, una piña colada que tomé fue a tu salud XD. ¡Ciao Adi!.
*akasulovecristina: ¡Mi chica Gaara-fangirl! Sí, pobre Gaara aun no tiene un paso en Konoha y ya esta metido en broncas. -.- Aunque Gaara tiene una ventaja por la cual Sasuke seguro lo ve aun más peligroso que a cualquiera, y es que después de todo Hinata fue quien lo besó a él, no al revés. Veamos como les salen las cosas a Sasuke y su amorcito (diría Kakashi) Muchas gracias por seguir leyendo. Espero verte por aquí. Un beso enorme. Bye..
*aiko uchiha: ¡XD! Aiko-chan si vieras como me reí con eso de los muchachos buenos del futbol… ¡Ah creo que te quiero! XP Esa era una de las razones secundarias por las que veía el mundial. XD Y como dijeras tú, volviendo al fic: Ya ves, a Neji le cayó como cachetada la revelación, y es que Sasuke fue algo desgracidillo. Pobre Hinata, los dos chicos que mas quiere enemistados, odiándose en un mal plan. Te imaginas si Neji reaccionó así, ¿cómo lo hara Hiashi? Pues a ver que pasa pronto. Espero no tardar mucho aiko-chan. Te dejo un beso grande, cuidate, bye!
*chachin: ¡Hola! Aquí esta la conti para que no sufras más mi chachin, ojala te haya gustado. Seamos honestas, si o no Sasuke merecía el derechazo que le acomodó Naruto? Verdad que sí, lo merecía. Aunque pobre, creo que lo sacudió más saber lo de Gaara XD.Y Hinata veamos como enfrenta a Satoshi, esperemos le vaya bien. óò Nos leemos pronto, muchas gracias por seguir el fic. Un Saludo enorme. Cuidate, ciao.
*betsy: ¡Happy birthday Darling! Cap con dedicatoria para usted. XD Me divierto como enana al leer tus rrs. ¿Dijiste -man? Yo amo a Alex, y a Lavi, y a Kanda… son divertidos, sexys y geniales, ¡me encantan esos exorcistas! (así, hasta dejo que me posea un akuma XP) Aunque ahora ando enganchada con una serie llamada Soul Eater, ¡esta genial! Pues de regresó al fic ya ves que Naruto soltó la sopa, Ah pero Sasuke no se quedó atrás con Neji. Pobre Neji, casi lo pude ver retorciéndose de coraje. Óò, en fin, espero el cap te haya gustado. Te mando abrazos, besos, apapachos. Cuidate y cumple tu condena con buena conducta, para que así salgas mas rápido XD. Bye, linda!
*Lucy: ¡Lucy-chan! Me dije: Mizuno actualiza o Lucy-chan entrará en shock como Sasuke al enterarse sobre Gaara. Lucy, tranquila, ya volví. Ne, Lucy… ¿A poco nunca te imaginaste que Naruto sería quien diría la secreta relación de Hinata? Yo creo que Gaara debería cuidar a quien le confía sus secretillos. A ver ahora que hacen los enamorados, por lo pronto Sasuke sigue sin creer que sea Gaara. (dijo que es un anormal, el burro hablando de orejas ¬¬) Como sea, espero que te haya gustado el cap, y que sigas leyendo. Te mando un saludo enorme,
*lolachan: ¡Lola-chan! No, no mueras. Mizuno ha vuelto ya con Sólo Contigo. Y mira que si pasaron cosas inesperadas. Pobres Neji y Sasuke, seguro les bajó la glucosa con semejante petardos de noticas XP. Hinata tendrá que demostrar porqué es Jounin y porqué merece ser la líder de su clan cuando enfrente a Satoshi. Y mas aun cuando Sasuke se ponga pesado con lo de Gaara. Espero te haya gustado y que igual, me dejes tu opinión. ^^ Muchas gracias, por pasarte, un beso, Bye!
*Tanya: ¡Hola! Pues he aquí la conti. Muchas gracias por lo que dices. Pues ya ves que Neji no lo dijo (aunque hubiera sido una buena venganza) o quien sabe tal vez luego lo tome como arma contra Sasuke cuando Gaara llegue a Konoha. y es que los hombres pueden ser bastante rencorosos, más Neji, que no olvida nada. Espero verte de nuevo, un saludo enorme. Bye.
¡Uff! Se siente tan bien estar de regreso. ¡Aah! Amo el Sasuhina.
Por cierto, ¿leen Your Embrance? ¿No? Deberían… ¡Esta genial! Y por cierto, espero con ansias Destiny ;D (no te hagas Amy)
¿Merezco un review?
Anden no me castiguen, aunque lo merezca por tardar, sean buenos, yo sé que quieren…
