- Pero te reíste- acusa Ryan-. Así que eres parte de ellos y su estupidez de "Ryan es Gay".

Sonrío ante el tono agudo que hace al decir las últimas palabras.

- De todas maneras no voy a besar a Trunks- Aclaro y cruzo los brazos como una niña pequeña.

- ¿Ah no?- Mi mirada pasa de Ryan a Trunks, quién se encuentra con una sonrisa malvada en su rostro, una ceja arqueada y sus ojos tienen un brillo maligno.

- Ay no-. Mis ojos se abren como plato y mi boca cae.

- ¿Cuánto debe durar el beso?-. pregunta Trunks, ignorando mi reacción.

- Mmmm… treinta segundos-. Responde Ryan. Su rostro lleva maldad en él.

- Ok-. Murmura Trunks, mientras se acerca a mí. Me arrastro hacia el fondo de la mesa tratando de alejarme de él. El peli-lila llega a mí, e inmediatamente agarra mis pies de los talones y me tira hacia adelante haciendo que quede frente a frente junto a él.

Trunks se encuentra entre mis piernas mientras que sus manos se encuentran en mis muslos. Nuestras respiraciones chocan. Mis ojos se encuentran en sus ojos, pero los ojos de este no están en los míos, sino que están en mis labios. Bajo mi mirada hacia sus labios, sus rosados y suaves labios que tuve la oportunidad de probar y que probablemente lo vuelva a hacer en este momento.

Una parte de mí grita que lo golpee o que haga algo para alejarlo, pero Dios, no puedo, otra parte, gran parte, está desesperada por probar los labios de Trunks.

Nuestros rostros se van acercando cada vez más, y lentamente, hasta que los labios de Trunks rozan los míos.

Cierro los ojos ante el tacto, hasta que siento como Trunks los une.

Trunks me besa de una manera lenta y suave, de una manera en la que jamás he sido besada. Su beso es como una droga, que hace que mi mente vuele hacia un lugar muy especial.

Lentamente coloco mis manos alrededor del cuello de Trunks mientras que las de él suben hacia mi cadera. El beso dura unos segundos más hasta que nos separamos por falta de aire.

- Guau… eso fue… interesante- Murmura Goten.

- ¡Bien hecho Hermano!- Grita Dereck, como si su amigo fuera el más grande de los ídolos. Pero, por alguna extraña razón me ruborizo.

- ¡Yo también quiero darte un beso!-. dice Ryan con el tono de un niñito que quiere una paleta.

- Nooo!-. grito con algo de humos mientras que tiro suaves patadas, tratando de alejarlo. Uno le da en el estómago, aunque mis patadas sean suaves y lentas, él simula dolor.

- No a la violencia-. Murmura. Me río. Los chicos, que también miran la escena, también ríen.

En un segundo de distracción al mirar a Trunks. Ryan se acerca rápidamente a mí y logra esquivar mis patadas. Luego me da un beso en la mejilla y se aleja rápidamente, permitiendo que reaccione.

- Bueno…. Al menos es un beso- Me sonríe-.

- Bueno, ya déjense de beso esto, beso otros y continuemos con los retos- Demanda Dereck.

Todos voltean hacia la mesa. Y este gira la botella.

Luego de algunos segundos la botella para.

Maldigo al notar que el pico de la botella apunta hacia mí.

Mi mirada va derecho, hacia donde apunta la otra parte de la botella. Subo, subo, hasta que me encuentro con esos ojos azules que poseen un brillo de maldad en ellos.

Trunks me está mirando con burla, mientras que sostiene una ceja levantada. Ruedo los ojos y me golpeo la cabeza con la mano.

- ¿Cuál es el reto?-. pregunto con algo de cansancio. No soy consciente de que hora es, pero creo que es demasiado tarde.

- Quítate la remera-. Escupe Trunks, como si lo hubiese pensado hace horas.

- Es broma, ¿verdad?-. miro a todos en la mesa esperando que alguien se ría o que alguien por los menos diga "Caíste", pero nadie habla, todos sonríen con picardía y maldad.

- No nena, no es broma-. Dice Trunks con una sonrisa burlona. Él en realidad quiere que me quite la remera porque… uno: quiere ver mis pechos, lo cual es lo más probable, o Dos: cree que no soy capaz de hacerlo, lo cual demuestra que no me conoce, pero me conocerá…