"JOYAS DE FAMILIA"

Por Inuky666

Antes que nada, pongo la clásica advertencia: "No apto para personas sensibles", a mí me parece leve el contenido pero, no está de más mencionarlo. Les recuerdo que mi objetivo es entretener y no traumatizar a nadie :D

Ah! Y la pequeña introducción no es con fines religiosos (ni en pro ni en contra) solo que ese fragmento se acomodó al contenido de este capítulo. Ahora sí, bienvenidos sean :)

Como siempre la aclaración: historia, mía y personajes: Mizuki e Igarashi.


"Crees en los ángeles guardianes? Has oído hablar de ellos? Dicen que todos tenemos uno y nos cuidan en las peores situaciones...Pero no, no son ángeles, ni siquiera son buenos, pero siempre están presentes. Tú no los ves porque no quieres ni te gustaría verlos. Ahora están ellos justo detrás de ti; cada vez que te vas a dormir, cuando te bañas, cuando entras en una habitación oscura y no puedes ver nada, ellos están frente a ti...".

Capítulo 2. "RESPLANDOR NOCTURNO"

Archie había limpiado y colgado el espejo justo frente a su cama, su vanidad en ocasiones parecía no tener límites, pero era un muchacho de buen corazón, eso compensaba cualquier defecto que pudiera tener.

Como de costumbre, se cepilló los dientes, se puso su pijama y se miró en su "nuevo" espejo; adoraba el color de sus ojos y de su cabello, hasta para dormir cuidaba que su peinado no estuviese fuera de lugar.

Pero esta vez, algo le resultó aún más cautivador que su propio reflejo; nuevamente fijó la mirada en el marco del espejo, siguió visualmente cada una de esas enredaderas con hojitas que partían y llegaban de nuevo a la imagen del querubín alado en su centro inferior, fugazmente le pareció que el rostro del querubín se había transformado y ahora su sonrisa ya no era tan angelical sino que se asemejaba más a una risa sardónica. Se acercó para observar más de cerca ese pequeño rostro, pero no había cambio alguno realmente. Acercó su dedo índice para acariciarlo y entonces emitió un grito de dolor!

La herida era casi puntiforme, sin embargo le hizo sentir demasiado dolor, se llevó el dedo a sus labios, el sabor salado y herrumbroso de la sangre le confirmó que se había lesionado, cómo era esto posible? Revisó cuidadosamente el querubín, pero no encontró alguna saliente o defecto cortante.

Se dirigió a su cama, se cubrió con las cobijas y comenzó a dormitar, sin embargo sin motivo aparente, a las 3am sus ojos se abrieron. Inspeccionó en silencio el techo y los alrededores de su habitación: todo sumido en penumbras y aparentemente tranquilo…Aún así, una extraña sensación comenzó a invadirlo: no sabía desde donde, pero se sentía observado, vigilado; sin saberlo, esa fue la primera noche de algo que le dejaría marcado de por vida.


Varios días pasaron y todo parecía normal, pero realmente para Archie empezaba a ser un tanto incómodo el permanecer en su habitación durante la noche e inexplicablemente despertaba ya casi a diario a las 3am, como si sus ojos estuviesen programados para abrirse a esa hora.

-Te ves ojeroso Archie.

-Sí, es que últimamente he tenido un poco de insomnio en la madrugada…estoy pensando en tomar medicamento para dormir toda la noche sin problema.

-Tan grave es el asunto?

Archie miró en silencio a Anthony, la verdad es que no sabía qué responder, trataba de no dar mucha importancia a su insomnio.

-No es en sí el insomnio lo que me preocupa…sino el motivo por el que no puedo dormir bien –Dijo bajando el volumen de su voz al final-.

Anthony permaneció en silencio esperando que Archie dijera más sobre aquello, pero no fue así; en cambio éste último se dirigió a su habitación sin siquiera despedirse. Apenas eran las cinco de la tarde, qué haría a esas horas encerrado en su cuarto si ya no le resultaba acogedor ese lugar? No lo sabía con exactitud, pero tuvo la necesidad de ir y buscar nuevamente el motivo de su insomnio, el motivo a sentirse vigilado…y ese motivo estaba ahí, en su habitación.

Entró en silencio, se puso algo más holgado y cómodo, se tumbó en la cama y tomó con desgano aquella novela que aun no había terminado de leer. Tan pronto comenzó a deslizar su mirada sobre aquellas líneas, sintió repentinamente un sueño intenso, como si le obligaran a cerrar los ojos, entonces, quedó profundamente dormido.

-Cuánto tiempo habrá pasado? –Se preguntó al abrir lentamente los ojos y descubrir que ya todo estaba cubierto por la oscuridad-.

A tientas encontró su libro y lo colocó sobre el buró que estaba al lado derecho de su cabecera, iba a levantarse inmediatamente pero, nuevamente sintió que le observaban, quiso ignorar esa sensación pero sus intentos fueron en vano. Miró en silencio y lentamente a su alrededor, fue entonces que lo vio por primera vez: un extraño y breve resplandor luminoso en su espejo.

Encendió la pequeña lámpara que estaba también sobre el buró, se levantó y se dirigió al espejo, lo observó pero solo se encontró con la imagen de sí mismo mirándole de frente, entonces dio media vuelta y caminó hacia su ventana –al lado izquierdo de la cabecera de su cama-. Lo que Archie no notó, es que su reflejo se había quedado estático, en la misma posición como si aun estuviese él parado frente al espejo!

Se asomó ansioso a través de la ventana, quería encontrar el origen de ese resplandor, pensó que tal vez, algo allá afuera lo había provocado. Desde el espejo, su reflejo le siguió con una fría mirada y un rostro inexpresivo, en silencio.

Archie insistía en ver hacía fuera, en el jardín tal vez había alguien; en el espejo debió reflejarse la espalda del joven sosteniendo con fuerza una de las cortinas y en una postura ligeramente encorvada…pero no era así.

De repente la electricidad falló! Todo quedó sumergido en la más completa oscuridad y un silencio estremecedor golpeó sus oídos, no podía ver más allá de su nariz gracias a que los faros que iluminaban el jardín también se habían apagado. Caminó despacio, cuidando de no caer al tropezarse con algo, en momentos como este, se alegraba de ser lo bastante ordenado como para tener cada cosa en su lugar. Rodeó lentamente su cama, llegó hasta el buró que estaba del otro lado y buscó a tientas en el primer cajón una vela aromática y una cajita de fósforos que guardaba para casos de emergencia.

Lo siguiente que sucedió le heló la sangre y pareció detenerle el corazón: súbitamente sintió el aliento de "algo" o "alguien" muy cerca de su oreja izquierda, como si no estuviese solo en ese momento! Su cuerpo permaneció inmóvil y simplemente no se atrevió a mirar hacia atrás; era tanto el miedo que experimentó que sus manos temblaban tratando de encender un fósforo y en uno de esos intentos, de sus manos resbalaron tanto la cajita como el fósforo que sostenía!

-Maldición! –Dijo mientras palidecía y por su frente se deslizaban unas gotitas de sudor-.

Sintió que su corazón se agolpaba dentro de su pecho, sintió que la sangre se le congelaba, sus manos se volvieron aún más temblorosas y sus piernas se negaron a moverse. No se atrevió ni a pestañear por unos segundos, pero después, poco a poco se agachó cual si fuese un anciano que padece artritis; torpemente tanteó con las palmas de sus manos el suelo alfombrado buscando insistentemente la cajita de fósforos.

A cada segundo que pasaba, tenía más la certeza de que aquella extraña e intensa oscuridad lo devoraría o por lo menos terminaría muerto ahí, tirado en el piso de su habitación, asfixiado. Con mayor desesperación buscó los fósforos y entonces, de debajo de la cama salió algo parecido a una mano cuasi esquelética de largas uñas como garras que le sujetó del antebrazo con fuerza!

Ni siquiera pudo gritar porque su voz se negó a salir a través de su garganta, pero sí pudo reaccionar lo suficiente como para impulsarse al lado contrario obligando a aquella espeluznante mano a soltarlo!

Cayó con fuerza hacia atrás y alcanzó a ver que aquella mano volvía a perderse bajo su cama con rapidez; sintió que su propia mano apretaba algo con fuerza: la caja de fósforos. Encendió aprisa uno y vio la vela tirada a un lado del buró, la recogió con un veloz movimiento y logró encenderla antes que aquél fósforo le quemara los dedos.

-Debo estar soñando, lo que vi no es real…lo que vi no es real…-Se repetía una y otra vez a sí mismo en voz baja y quebrantada-.

Probablemente su primer impulso fue salir corriendo de su habitación, pero gradualmente logró contenerse y permanecer pegado a la pared, inmóvil, observando todo. Finalmente decidió dar algunos pasos y se dirigió a la puerta, sin embargo, al pasar justo frente al espejo vio que su reflejo le miraba en una postura diferente a la que en realidad tenía él en ese momento.

Miró sorprendido aquel reflejo de sí mismo pero distinto a la vez: la piel marmórea con unas pronunciadas ojeras, la mirada llena de malicia y una sonrisa burlona dejando al descubierto unos dientes pequeños y puntiagudos como los de una sierra.

-Quieres saberlo todo, verdad? –Dijo el reflejo de Archie con una voz espectral-.

-Nnoo…déjame tranquilo –Apenas pudo responder el joven-.

-No finjas modestia, estarías dispuesto a todo por saber…

Archie sentía que se orinaba del gran temor que estaba sintiendo, cerró sus ojos y en lo más profundo de su ser imploró a alguna fuerza benigna que le protegiera y le salvara de todo aquello que estaba ocurriendo; no era muy religioso realmente, pero esta vez fue distinto, se sintió tan vulnerable, tan frágil, que creyó que todo terminaría de una forma horripilante para él en ese mismo instante.


-Archie? Archie! –Gritó una voz proveniente del pasillo- Archie estás bien? Archie!

El picaporte se giraba una y otra vez con insistencia pero la puerta no se abría, era como si estuviese atorada. Bruscamente la puerta finalmente se abrió gracias a una patada que Anthony propinó y en seguida encontró a Archie desmayado, al pie del espejo.

-Archie! Archie respóndeme! –Le decía mientras lo sacudía para obligarlo a volver en sí-.

Anthony observó detenidamente a su primo: se veía muy pálido, con los labios casi azulados, al tocarlo se percató de que su piel estaba fría y entonces su preocupación se exacerbó; como pudo lo sacó arrastrando de la habitación, Stear que salía de su propia habitación medio adormilado al ver lo que estaba ocurriendo se apresuró a ayudar a Anthony.

-Qué le pasó? Mira! No puede respirar, Anthony!

-No te preocupes Stear, Archie está respirando, parece ser que se desmayó, podemos llevarlo a tu habitación?

Stear asintió sin decir nada más, estaba preocupado por el aspecto de su hermano, pero sabía que Anthony decía la verdad; por increíble que parezca, el pecho de Archie se hinchaba discretamente al respirar aunque su aspecto no fuese precisamente el de un ser vivo y respirando.

Poco a poco Archie recuperó color en su rostro, las ojeras se desvanecieron y sus labios se entreabrieron tratando de decir algo. Stear y Anthony lo observaron detenidamente y entonces le escucharon decir:

-"Pa-gar-por-sa-ber" –Dijo débilmente-.

Ambos se observaron entre sí sin lograr comprender a qué se refería Archie, lo llamaron por su nombre varias veces hasta que finalmente abrió los ojos y enseguida se sobresaltó, mirando a su alrededor.

-Qué te sucedió? Estás bien? –Preguntó Anthony preocupado-.

-La electricidad-Respondió Archie asiéndose fuertemente a la pijama del rubio- La electricidad falló y entonces…esa voz…le pedí que me dejara tranquilo!

El aspecto de Archie ahora era aterrador! Nuevamente había palidecido, sus ojos parecían salirse de sus cuencas y su frente se perló de sudor, hablaba atropelladamente lleno de desesperación y se agitó tratando de salir huyendo. Anthony y Stear lo sujetaron con fuerza evitando que saliera despavorido, después de unos minutos lograron calmarlo, pero entonces…

-No sé qué pasó…tal vez fue una de esas pesadillas muy vívidas…la verdad no entiendo cómo es que salí de la cama –Mintió abiertamente-.

-Pues entonces fue una pesadilla bastante pesada! -Dijo Anthony evidenciando que no creía ni una sola palabra de su primo- Gritabas con desesperación como si un animal salvaje te estuviera atacando!

-No es tan grave -Replicó con tono molesto Archie- No soy el único que de vez en cuando tenga pesadillas.

Se puso de pie y salió de la habitación de Stear sin decir nada más; Anthony y el joven inventor se miraron en silencio pero no se atrevieron a detenerlo para exigir más explicación.


Pasaron varias noches más, no hubo ningún otro incidente como el de aquella vez que la electricidad falló; Archie trataba de aparentar normalidad, pero no dejaba de pensar en todo lo acontecido tratando de explicarlo de una manera racional. Además, otra duda se había sembrado en el fondo de su ser: "Pagar por saber".

-Es verdad, estaría dispuesto a todo por saber… -Se dijo a sí mismo con los ojos cerrados y una pequeña sonrisa-.

Se levantó de su cama, miró por la ventana y se percató del ocaso, con paso firme se dirigió al espejo y lo observó fijamente, todo parecía común y corriente: el diseño del marco, el querubín alado, la superficie reflejante limpia…y su reflejo en su lugar, tal cual es él.

Dirigió su mano temblorosa hacia aquél espejo, decidió descolgarlo y observarlo más. Al voltearlo, en su reverso encontró algo que no había notado: el espejo tenía un doble forro de papel aterciopelado dejando entrever un discreto relieve de algo que estaba guardado en su interior. Sintió curiosidad y buscó en su cajón un abrecartas, se llevó el espejo a su cama y lentamente rasgó el doble forro.

-Qué es esto? –Se preguntó-.

Con sus dedos logró sacar del interior una hoja de papel ya amarillento y envejecido, la desdobló cuidadosamente y vio lo que parecía una carta escrita con letra manuscrita, seguramente la tinta en algún momento fue negra, pero ya estaba tan gastada que se veía de color café. Comenzó a leer y a medida que descubría el contenido de esa hoja, su boca y sus ojos se abrían en señal de sorpresa.

-Esto no puede ser verdad! –Exclamó invadido por una extraña mezcla de curiosidad, temor y confusión-.

Entre sus manos tenía algo sumamente extraordinario que podría ofrecerle lo que cualquiera desearía más que nada en este mundo.


Hola nuevamente! Espero que haya sido entretenido este capítulo (las ideas ya no fluyen tanto como cuando era más joven, por eso tardo un poco más jejeje). La introducción fue un pequeño fragmento de una historia de terror que se titula "Ángel guardián" se encuentra en internet por si les interesa leerla completa, es breve realmente.

Gracias por sus reviews y por acompañarme en otra historia! Bueno, parece que Neil tendrá su chance con Candy...al menos brevemente, así que no desesperen jejeje. Saludos!