Tercera entrega de esta historia. Se desarrolla en el mundo normal de Naruto pero con un poco de amor yaoi.
Kiba caminaba a su casa. A su casa propia. Después de mucho tiempo de estar pidiendo (Kiba jamás admitiría que suplico) a su madre para darle un poco de libertad. Su madre accedió después de ver su desempeño y su actual rango como Chunin.
Así que ahora el Chunin Inuzuka, tenía un hogar propio, aunque claros e encontraba en el clan y no se encontraba totalmente solo, pero al menos tener su propio hogar era algo para sentirse mayor.
Pero Naruto vivía solo desde que podía recordar.
Recordar a Naruto le trajo una sensación de nostalgia, tristeza y a la vez excitación. Había pasado tres años desde que había salido de la aldea para entrenar, casi 4 desde su último encuentro sexual y casi 6 desde su primer encuentro.
Ahora se encontraba solo y lo único que podía pensar cuando no era en su vida, su nuevo rango o que su compañera Hinata y él mismo compartían en mismo amor platónico; era Naruto. Naruto el chico rubio de ojos azules que era la figura central de sus fantasías húmedas.
Kiba ansiaba pasar tiempo con el chico zorro. El chico zorro del cual estaba enamorado. Pero no había contacto desde que eran genin, aunque la esperanza de tener algo con él, parecía imposible.
Solo trataba de llamar su atención a través de peleas, incluso se burlo cuando le dio un beso accidental a Sasuke, cuando por dentro se moría de celos. Pero por lo que sabia Naruto era heterosexual con un fetiche con los perros.
Después de unos minutos llego hasta su hogar. Los perros ninjas Inuzuka, le ladraban a él, como siempre lo hacían. Pues, aunque su madre le había accedido dar un hogar para él, tenía que estar a cargo de los perros. Kiba iba a abrir su puerta con su llave, cuando el sonido de las patas golpeando el suelo se oía detrás de él.
Kiba se volvió justo a tiempo para ser abordado por su perro blanco, Akamaru. Aterrizo sobre su espalda con Akamaru encima de él, lamiendo su cara. Hubo ocasione en que se sentía celoso de su perro, por tener mucho más acceso a Naruto que él. Incluso se alió al rubio, para ganarle en sus primeros exámenes chunin.
No había visto a su perro hoy, pues al parecer se encontraba en otro lugar toda la mañana; como cuando ocurrió su primera vez con Naruto.
-Vamos, ya basta Akamaru.- Kiba se rio. Akamaru sin embargo no se detuvo, siguió lamiendo su rostro. La emoción alimentaba sus besos salivosos de perro.
Kiba comenzó, incluso un poco a gustarle eso; pues le recordaba a una fantasía donde Naruto lo besaba con pasión. Una tienda de campaña se formo en sus pantalones, una erección que se moría de ganas de salir. Kiba no podía creer que se estaba poniendo excitado por su perro y jadeando por los besos. Entonces recordó, -No es nada diferente a un ser humano. Además de que ya tiene experiencia en eso…- Kiba razono al recordar las palabras de Naruto.
Era sospechoso que Akamaru no hubiera estado toda la mañana, pero Akamaru ya no era un cachorro si no un perro casi adulto. Kiba siguió divagando en los besos y comenzó a deslizar lentamente fuera de sus pantalones negros, su polla dura. Se deshizo de sus pantalones.
Akamaru rápidamente se dio cuenta, y dejo de lamer la cara de su amo. Akamaru miro a la polla ya babeante de líquido pre seminal, y luego volvió a mirar al castaño. Kiba no quería perder esta oportunidad, por lo que comenzó a acariciar la cabeza de Akamaru, empujándola hacia abajo al mismo tiempo.
Akamaru no estaba cediendo. En lugar de eso ignoro la polla de Kiba y camino recto sobre él. La gruesa polla roja de Akamaru se presiono contra la cara del castaño ninja.
-Akamaru.- Kiba se quejo, aunque contempló la gran polla de su perro. Decidió que no podía saber si no le gustaba si nunca lo intento. Kiba abrió su boca, y Akamaru no dudo en moverse. Akamaru empujo su perruna polla pasando atraves de los labios suaves de Kiba y comenzó a follar la boca de su amo.
Kiba encontró que realmente le gusto, lo disfruto realmente. El sabor de la polla jugosa de Akamaru era embriagador. Kiba decidió que amaba chupar la carne gruesa de Akamaru. Le recordó a Naruto. Akamaru, incluso parecía oler a él. Kiba gimió ante el pensamiento, con la polla de Akamaru en él. Kiba lamio la polla delante de él.
Kiba pudo asegurar que su perro estaba llegando a su fin. Se centro en la cabeza de Akamaru, tratando de ordeñarla. Ni siquiera estaba seguro si le gustaría la corrida. Akamaru exploto su carga en los labios de Kiba, el sabor confundió a Kiba, fue una sensación de deja vu. Akamaru disparo su carga en toda la cara y la boca del castaño. Kiba trago todo lo que pasaba en su boca.
Entonces algo sucedió, algo que cambio por completo la situación. Por el rabillo del ojo vio una gran cosa blanca se mueve hacia él. Quito rápidamente sus labios de la polla de Akamaru para ver lo que era. Él estaba esperando a un shinobi de su clan, pero en su lugar encontró a Akamaru. Kiba miro al Akamaru que estaba chupando, completamente confundido.
-¿Cómo es mi sabor, Kiba?- dijo el perro blanco impostor, en sus labios se formaba una sonrisa. Con un puf de humo después y Naruto estaba ahí. Sentado, completamente desnudo con una sonrisa dibujada en su rostro triunfante y su polla reluciente de semen y saliva.
-¡Naruto!- Kiba grito, no podía creer que estaba chupando él a su mejor amigo, a su amor platónico, el dueño de sus fantasías; después de 3 años. Lo había engañado como en su examen chunin. La voz de su amigo interrumpió su conmoción.
-¿A usted le gusta chupar la polla de un perro, Kiba?-Naruto pregunto ladeando su cabeza, Kiba no sabia como responder. Nunca había estado en una situación así, bueno no que fuera descubierto o en forma humana.
-Hombre, su lengua se sentía muy bien.- dijo Naruto, poniéndose de pie y mirando a Kiba hacia abajo en conmoción.
–Usted me acaba de chupar mi polla.- dijo. Kiba no sabía porque se enojo. Había querido esto durante tanto tiempo. En su posición bebió la imagen actual de Naruto. Sin duda había crecido en altura, musculatura y en su herramienta.
Fácilmente media lo mismo que él. Sus músculos se encontraban más grandes y marcados. Además su cuerpo creció en grandes proporciones, su polla debía de medir 12 o tal vez 13 pulgadas de largo y se había engrosado por lo menos una pulgada. Además tenía unos rizos rubios y sus bolas eran aun más grandes. Su cabeza era en forma de seta y era de color rosa rojizo, y tenia un hilo de semen que destilaba de ella. Además de que olía, algo fuerte y excitante como un alfa.
Dejo de comérselo con la mirada, cuando Naruto volvió a hablar.
-No es como que no quería hacerlo.- dijo el ninja zorro orgulloso. A pesar de que se le hacia baba de solo verlo, Kiba guardo compostura. El chico zorro se adelanto y cerró la pequeña distancia entre ellos. La polla dura de Naruto lo apuntaba a menos de 5 centímetros de la cara de Kiba.
-Y vas a hacerlo de nuevo, siempre y cuando usted quiera mantener esto en secreto.- Kiba no lo podía creer. No estaba seguro si debía tener miedo o amor. Era una fantasía transformada. Naruto lo convirtió en una forma que no podía explicar.
Naruto hizo unos gruñidos, que provocaron que Akamaru ladrara y se acercara a ellos dos. Kiba miro a Akamaru como el perro blanco lo rodeo y lo olfateo. Akamaru se detuvo detrás de Kiba, haciendo que se siente incomodo. De repente Akamaru empuja hacia delante a Kiba, enviando su polla al expuesto Kiba. Kiba no sabía lo que estaba pasando hasta que la polla del real Akamaru fue metiéndose en su entrada.
-¿Naruto?- pregunto.
-Akamaru, fue mi primer amante y el me dijo lo que habías hecho conmigo. Tu ya no eres virgen ese honor yo lo tome hace casi 6 años. Él me ayudo a preparar esto. – kiba se sorprendió al saber que el rubio tenia ese conocimiento, pero era a un más extraño que lo supiera su perro.
-¿Sin lubricación?- pidió al sentir la polla en su culo, mirando al imponente Naruto.
- Quiero que lo sientas. Que experimentes tu nuevo lugar.- Kiba no entendió las últimas palabras de Naruto. Naruto agarro su polla y lo acerco a los labios de Kiba. Era aun más gruesa de cerca, nada comparado con el henge de Akamaru en Naruto, tuvo que abrir su boca aun más. Kiba chupó la polla de Naruto medio dispuesto, medio renuente.
–¡Maldita sea, chupa mi polla Kiba!- Naruto gimió, dejando caer la cabeza hacia atrás, mientras que el empujaba en la boca de Kiba.
Mientras tanto Akamaru conducía su polla en el culo no virgen de Kiba. Akamaru gruño mientras él estrello su polla en el agujero apretado.
–Si, tome la polla de Akamaru en su culo.- Naruto hablo. Kiba comenzó a lamer la polla del chico zorro, en vez de chupar pues sus labios se estaban cansando.
-Lame mi pene, chico perro.- dijo Naruto, agarrando la parte posterior de la cabeza de Kiba y presionándolo en su vello púbico. Kiba inhalo el fuerte aroma almizclado de Naruto, era un mejor que hace años.
-Sabes tan bien, Naruto.- finalmente dijo Kiba.
-Lo se, te encanta chupar mi polla ¿Verdad Kiba?- Naruto dijo, mientras Kiba se balanceaba sobre su polla. Saliva de Kiba se sentía fresca y húmeda en la entrepierna de Naruto.
-Voy a volar toda mi carga en tu cara.- Naruto dijo, antes de retirarse y soltar sus chorros de liquido blanco en la cara de Kiba.
Kiba no podía pensar siquiera en el sabor, con el golpeteo incesante de Akamaru. Podía oír los jadeos de su perro en su oído, lo que lo excito aun más. Akamaru tiro dentro y fuera de su agujero caliente y apretado. Placer llena a Kiba, no podía creer lo mucho que le gustaba Akamaru follandolo con fuerza. Naruto entonces interrumpió la concentración de Kiba en la polla de Akamaru.
Naruto tomo el mentón de Kiba en su mano, y le acerco sus labios a los de Kiba. Kiba se sorprendió al encontrar que Naruto un amoroso. Naruto se echo hacia atrás y susurro:
-Tus labios saben bien, como Ramen.- palabras románticas de Naruto. Kiba pensó en mil respuestas, pero termino diciendo la cosa menos romántica posible.
-Akamaru viene dentro de mí.- declaro.
Naruto sonrió, y dio la vuelta a la espalda de Kiba. Un segundo más tarde regreso con una mano llena de espermas que había goteado fuera de él. Naruto lo llevo a sus labios, que Kiba sorbió rápidamente. Le lamio los dedos de Naruto, lo mejor que pudo para conseguir todo lo posible. Kiba bebió el semen de Akamaru, el verdadero; al mismo tiempo que estaba siendo bombeado en el culo.
Después de que Akamaru dejo salir su semen espeso de perro en Kiba, permanecieron juntos, pero sin abotonarse; hasta que Akamaru se alejo. El perro grande de color blanco no perdió el tiempo tirando su polla. Akamaru se alejo y comenzó a limpiar su carne.
Sin embargo Naruto y Kiba, no estaban prestando atención. Ellos estaban unidos en un apasionado beso. Hicieron esto mucho tiempo. Kiba se sintió como si estuviera en el cielo, su enamorado lo estaba besando no era un sueño ni una ilusión, era real y sentía su amor en ese beso.
Sin embargo Naruto lo engaño, él tenia sus propios planes. En un rápido movimiento Naruto agarro a Kiba del cuello y le ato alrededor un extraño collar de perro. Kiba de nuevo s confundió por las acciones de Naruto, mientras Naruto se ponía de nuevo de pie, y alzo su mano en el sello del tigre; mientras miraba a Kiba.
Kiba sintió una especie de calor y de repente las pocas prendas que tenia a su alrededor comenzó a quemarse y finalmente desaparecer.
-Naruto ¿que estas haciendo?- pregunto Kiba, con un poco de ira. Naruto sonrió al desnudo Kiba, y puso una mano en el piso. Un poco de humo después y apareció una casa de perro bastante grande y un poste, con cadena incluida.
-Tu familia no estará en una semana, y yo necesito un poco de diversión, de modo de bienvenida. Es muy buena la compañía de Akamaru, pero nada mejor que un perro nuevo. O debería decir un viejo cachorro.- Naruto dijo. Kiba recordó su primer encuentro como cachorro en ese jutsu y sus mejillas se sonrojaron.
-¿Qué perro?- pregunto el no tan atónito Kiba. Naruto se acerco, inclinándose para estar de frente, cara a cara. Kiba se lamio los labios inconscientemente al ver el par de suculentos labios de Naruto.
antes de enganchar la cadena al poste que se conectaba su collar a la cadena y esta al poste. Dejando amarrado a Kiba como un perro con collar.
Continuara, en poco tiempo actualizare mi historia del Nuevo Vecino.
