Continuación del otro capitulo. Ya nos acercamos a los planes de Naruto.
Naruto no me pertenece.
Advertencia: Les advierto no es para mentes puras e inocentes.
-¿Qué vas a hacer conmigo?- Kiba exigió, que produjo una mueca de enojo en la cara del rubio. Este golpeo la cara de Kiba, sacándole un poco de sangre.
-No me hables chico perro. Eres mi perro ahora. Me perteneces.- dijo Naruto con un tono muy serio.
Kiba no podía creer lo que estaba pasando. Hace unos segundos se habían estado besando con pasión. Ahora Naruto le estaba pegando y atándolo como un perro.
-Ahora lo que va a pasar es que yo voy a hacer lo que quiera contigo. ¡Voy a mostrar que los zorros, somos más listos, fuertes y el dominante alfa por encima de los perros! – Naruto dijo, como puso una mano sobre la cabeza de Kiba. Kiba odiaba ser suprimido, pero Naruto lo excitaba tan fuerte, que se le olvidó.
Además con las cadenas parecían eliminar su fuerza y chakra. Era obvio que eran especiales y no las podría romper. Una parte de si, le recordó que no quería romperlas.
-¡Jadea para mí!- dijo Naruto, para gran confusión de Kiba.
-¿Que?- Kiba pregunto ladeando la cabeza, inconscientemente como un perro.
-Dije, jadeo para mi- Naruto levanto su voz antes e volver al agarre en Kiba una vez más. Kiba no entendía por qué quería Naruto que jadeara.
-Jadea, como si suplicaras por las sobras de la mesa.- Kiba hizo lo que Naruto dijo.
Como Kiba jadeo, Naruto frotó su pulgar sobre la lengua y los labios. Luego trajo la boca de Kiba a su polla.
-Lame.- Naruto hablo, Kiba obedeció de inmediato, lamiendo la cabeza enorme de Naruto. Él acababa de hacer, pero estaba completamente dispuesto a hacerlo de nuevo. Kiba trato de tomar más, pero se encontró con la mano de Naruto, tirando hacia atrás una vez más.
Antes de que Kiba pudiera abrir siquiera la boca, Naruto lo agarro y tiro de la cadena para que se encontraran cara a cara.
-¿He dicho chupa mi polla? Perros no chupan pollas. ¡Así que sea un buen chico y lamer!- Naruto mando, Kiba hizo exactamente lo que dijo, y comenzó a lamer la entrepierna de Naruto. Saboreando su sudor. Su garganta se encontraba dolorida, como Naruto señalo sus bolas. Kiba seguía lamiendo la entrepierna de Naruto, hasta que Naruto hablo.
-Alto.- Naruto le ordeno y el dejo de lamer.
-Ahora estas comenzando a seguir de buena manera las ordenes.- Naruto elogio a Kiba. Kiba no respondió con el temor de ser golpeado de nuevo. Se sintió avergonzado de que estaba siendo obligado a la fuerza por el ninja zorro, cuando normalmente su orgullo le incitaría a pelear.
Naruto comenzó a caminar lejos de Kiba.
-¿Me vas a dejar aquí?- pregunto Kiba, Naruto se dio la vuelta, pero no fue para pegarle. Kiba se acerco a Naruto, se agacho y rasco la parte posterior de su oreja derecha, avergonzando a Kiba.
-Confió en mi perro, habrá mucho más mañana.- Naruto dijo antes de alejarse con Akamaru.
Kiba después de que el rastro de olor de Naruto se alejaba, trato de zafarse de las cadenas. Trato de hacer un Jutsu de sustitución para escapar, pero no funciono. Debían de tener algo las cadenas para evitar su huida.
Sin duda Naruto no solo había crecido no solo en tamaño y sexualidad, sino en poder shinobi. Viendo que no podría escapar de su amarre y nadie se acercaría a su casa decidió descansar.
La casa de perro que había invocado Naruto era lo bastante grande para su desnudo cuerpo. Así que se metió en ella para descansar. Ahora podía sentir la fatiga después del acto sexual con Naruto y Akamaru.
También comenzó a sentir como el semen de su perro comenzaba a salir completamente de su ano. Kiba un poco avergonzado por la acción, procedió a sacar el semen con un dedo. Los ruidoso perros de su clan no habían ladrado durante todo su show y tampoco ahora. Algo muy sospechoso.
En la noche tuvo que agradecer que hubiera sido entrenado en las artes shinobis para resistir el hambre, frio y la sed. Pues Naruto no dejo nada para satisfacer esas necesidades, como otras más.
Además Naruto había planeado esto, tal vez con información de Akamaru, pues su mama y hermana no estaban, sus compañeros irían a misiones especiales por su posición en sus clanes y su sensei no estaba en Konoha.
Estaba solo a merced del rubio y sus planes. Pero poseía un plan, cuando Naruto lo desencadenara, él lo atacaría con fuerza y escaparía. Aunque sintiera un irrefrenable deseo sexual incluso podría decir que se acostaría con cualquier perro para eliminar ese deseo.
Con eso en su mente el desnudo Kiba trato de dormir.
Al día siguiente era luminoso y soleado pero Kiba durmió como cualquier otro día. Excepto que no era otro día, no estaba durmiendo en su cama, sino en el patio en una casa de perro y desnudo. Pero claro resguardado dentro de la casa pera evitar asolearse.
Así que Kiba espero a la llegada de Naruto, para saber si iba a castigarlo o no; aunque no sabia si le gustaba o no. Después de todo, a él siempre le había gustado Naruto de una manera sexual. Pero ahora el conseguiría su libertad, incluso ante la idea de sexo con el rubio.
La cara blanca de Akamaru salió de la nada, provocando que Kiba saltara y se golpee la cabeza contra la madera de la casa de perro. Luego vino la cara de Naruto.
-¡Levántate y brilla, chico perro!- él dijo alzando y sacando a Kiba de la casa, agarrándolo por la espalda. Naruto saco a Kiba al suelo, despertando totalmente con éxito al ninja perruno.
-¡Naruto! ¡Suéltame o pateare tu culo!- Kiba dijo desde el suelo.
La reacción de Naruto fue casi instantánea. Agarro la boca de Kiba y golpeo su cabeza contra el suelo. Si no fuera por la vida de ninja que llevaba el castaño, se habría desmayado del dolor. Naruto estaba encima de Kiba en menos de un segundo, con su enorme polla presionando contra los labios suaves del castaño. Naruto tomo la boca de Kiba y la abrió, no perder en cualquier momento empujando su polla dentro.
-¡Si muerdes te daré de comer a los perros!- dijo Naruto amenazante, dando una buena amenaza para que Kiba hiciera lo que decía.
Si alguien los hubiera visto, hubieran visto a Kiba desnudo en el suelo, con la boca abierta y Naruto con su ropa pero de sus pantalones naranjas brotaba su polla ansiosa de entrar en la boca del chico perro.
Un espectáculo total del dominio total de parte Naruto. Su enorme polla entro en la boca del chico perro, hundiéndola en la boca y la garganta de Kiba, Kiba sentía que ese ahogaba al entrar el enorme pedazo de carne en su boca, pero no hizo intento de zafarse y dejo a Naruto usar su boca como un objeto de disfrute sexual.
Naruto metió su polla, mientras disfrutaba de la humedad caliente del agujero de Kiba, jugaba con ella en el agujero del castaño. Hundiéndosela a la garganta y después empujarla contra las mejillas tatuadas del Inuzuka. Kiba podía saborear el rastro de orina que estaba presente y también de semen, mientras su nariz se llenaba del almizcle de Naruto.
Después de unos minutos el chico zorro saco su polla de la boca de Kiba y la limpio en su mejilla, dejando el rastro de saliva en el tatuaje rojo de colmillo. Kiba no hizo nada para tomar represalias, él estaba bajo la voluntad de Naruto.
Y entonces lo sintió y olio algo distinto. Pudo observar que todos los perros del clan no estaban en sus jaulas y sus cadenas estaban ahí, vacías. Estaba claro que Naruto pensaba hacer algo con él y el ejército de perros ninjas.
Sin decir una palabra, Naruto se levanto y desencadeno la cadena de Kiba y tomo el extremo de la cadena y comenzó a caminar hacia el patio trasero de su casa. Kiba estaba a punto de ponerse de pie para poder caminar, pero fue empujado rápidamente por Akamaru que estaba detrás de si.
Kiba se dio cuenta que sentía el tirón en su cuello por la cadena y entonces se dio cuenta; Kiba no era solo prisionero de Naruto, pero también de su perro blanco, su propio perro. Eso lo asusto aun más.
El olor de los perro se olía con más claridad, mientras el trió se acercaba a la puerta que conducía a su patio trasero. Kiba no tenía cosas en su patio trasero, solo en ocasiones sacaba la basura o ahí practicaba.
Lo que Naruto había planeado era un completo misterio para el ninja de pelo castaño, solo podía suponer que involucraba a las familias de perros preciados de su clan.
La puerta se abrió y pudo ver una tipo de establo, de madera. Kiba olio entonces a los perros. El olor de todos ellos enloquecía los sentidos de Kiba. El olor se hizo más fuerte a medida que Naruto abrió la puerta y jalo a Kiba para después empujarlo adentro.
Kiba al perder fuerza y estar débilmente solo pudo moverse para evitar golpearse. Como se desplomaba cayo dentro de un pequeño foso, a unos 8 a 10 metros debajo del suelo.
Kiba sintió la fuerza del golpe, y cuando se recupero pudo sentir otros 15 cuerpos. Cuando Kiba finalmente volvió en si miró a su alrededor para encontrar a 15 perros que lo miraban fijamente. Eran los perros de su clan.
-Así que este es el regalo de nuestro maestro nos has preparado, hmm.- uno de las cualidades de los perros grandes ninjas eran la capacidad de hablar. Kiba alzo la cabeza para mirara a Naruto, esperando que lo ayudara. Él sin embargo se quedo en la parte superior del pozo mirando a Kiba.
-Volveré en un par de horas. Si usted no esta completamente capacitado para entonces, no se que lo hare.- Naruto dijo antes de alejarse.
Kiba estaba a punto de gritarle a Naruto, pero fue abordado por un cuerpo gigantesco.
-Usted no quiere hacer esto.-, susurro en su cara un perro marrón grande cuya polla estaba actualmente presionando contra la pierna desnuda de Kiba.
-¡Quítate de encima!-, dijo Kiba, tratando de empujar al perro. Todos los perros estaban alrededor de el en un segundo, lo que obligo a Kiba a comportarse.
-No puedes y podrás hablar nada, ese derecho solo se obtiene cuando haya a aprendido a comportarse como un perro.- dijo un perro beige que si bien recordaba era uno de los lideres de los perros en el clan. Kiba no dijo nada pero se pregunto como Naruto había ganado el respeto de casi todos los perros de su clan y él no se había dado cuenta.
Su silencio provoco que ningún perro hiciera algún movimiento. Pero Kiba miro a su alrededor y vio que cada uno de los perros tenían una polla roja brillante debajo de ellos, apuntando a su dirección. Kiba recordó que era temporada de apareamiento.
-¡Ladra!- otro de los perros hablo. Kiba hizo todo lo posible por hacer un ladrido fuerte. Pero al igual que cuando era pequeño y pensaba que era un perro, su ladrido no fue bueno. Trato pero era muy difícil. Él no quería hacerlo más. No era divertido sino que era un poco peligroso.
-¡Ladra!- otro perro exigió, haciendo al chico-perro casi mear en sus pantalones no existentes.
-¡No puedo!- Kiba grito de nuevo. Cuando se dio cuenta que fue un error. En un abrir y cerrar de ojos, dos perro ninjas lo mordieron en el brazo, extrayendo su sangre.
-Gyaa.- Kiba no quizó sonar tan débil, pero así se sentía.
El perro beige fue directo a la cara de Kiba, con la nariz tocando a Kiba.
-Harás lo que se te dice- gruño, mientras le mostraba los dientes. Era el hijo de la matriarca del clan y sin embargo tratado como un perro.
Kiba por la adrenalina o miedo, ladro fuertemente, sin lugar a dudas un ladrido canino.
-Bien.- dijo el perro beige antes de alejarse, solo para tener otro que lo sustituya.
-Jadea, chico, jadea como si usted ni tuviera glándulas sudoríparas y que acaba de correr veinte millas.- otro perro marrón exigió. Kiba sabía como hacer eso. Comenzó jadeando, con el rostro un poco agachado y la mirada inocente y obediente.
Todos los perros lamieron sus labios mirando al chico-perro con la lengua suelta. No fue difícil averiguar para Kiba lo que sucedería a continuación.
Los perros ninjas quietos, comenzaron a moverse a su alrededor, empujando sus pollas grandes a través de unos y otros para llegar a Kiba. La boca de Kiba fue pronto asediada por dos pollas caninas en su boca apenas dejándolo respirar, mientras trataba de tomar a los dos perros al mismo tiempo; sin incluir a los tres que estaban tratando de ponerse en su culo.
Kiba grito cuando los todos perros detrás de su culo, pudieron entrar en sus entrañas. Sentía como si fuera partido en dos, nada de que nunca hubiera experimentado. Cuando empezaron a moverse tratando de introducir su nudo fue aun más doloroso.
Un líquido carmesí pegajoso y caliente goteaba del agujero abusado de Kiba. La sensación de dolor nunca se detuvo. Los perros grandes solo lo embistieron tan duro, como si no pudieran parar. Sus pollas juntas en maceración dentro de Kiba.
-¡Dios esto se siente tan bien!- uno de los perros dijo desde atrás. Kiba se encontraba ya en posición a cuatro patas. Los perros ninjas comenzaron a follar contra el cuerpo abierto de Kiba, follando en contra de cualquier piel que pudieron encontrar.
El cuerpo de Kiba se sacudía alrededor de los perros, mientras el estaba follado por todas partes posibles. Uno de los perros incluso había logrado pasar por debajo de el, y estaba follando su ombligo. Fue difícil para Kiba realizar un seguimiento de vista y olfato de las pollas rojas viscosas que lo follaban.
Se sentía completamente utilizado. El hijo de la matriarca, la puta y perra personal de los perros de su propio clan. No había ninguna parte que no estaba siendo utilizada por los perros. Por lo que podía decir que al menos había una docena de perros follandoló.
Y ni siquiera era lo peor de todo. Tan pronto como el primer perro eyaculo en la boca de Kiba, un frenesí lo envolvió. Todos los perros lo olían, lo que provoco que todos quisieran terminar tan pronto como pudieron.
Semen voló por todo Kiba, y dentro de él como los penes gigantes disparo su semen en explosiones de largo alcance. La boca de Kiba, se lleno en una carga, lo que lo ahoga con el semen de los edemas perros.
Kiba comenzó a ahogarse con el líquido sin fin. Semen recubre las paredes dentro de su culo, proporcionando una excelente lubricación para los próximos perros que tomaron su lugar. Todo el cuerpo de Kiba estaba cubierto por el espeso y blanco semen. Una piscina del líquido blanco, comenzó a formarse debajo de él.
Eso tampoco fue el final de la acción. Cuando los perros llegaron al clímax más tomo su lugar o los mismos cambiaban. Kiba no podía cerrar la boca. Los perros sin fin follaron y lo violaron. Después de tres ciclos delos perros, Kiba perdió toda sensación en la boca y en el culo.
Se dejo caer al suelo, sin fuerzas donde los perros todavía lo follaban continuamente. Después de diez ciclos, Kiba se perdió. Después de dos horas de apareamiento sin fin, la mente de Kiba se volvió liquida y dejo de pensar. Claro todavía respiraba las funciones básicas seguían en pie. Pero la idea de que él era un ser humano comenzó a deslizarse, y perderse hasta que no quedo nada.
Kiba ya no era humano. Era un perro con muerte cerebral. A medida que el décimo ciclo de los perros estaba terminando, Naruto abrió la puerta de la cabaña de madera. Para mirar hacia abajo y ver a Kiba remojándose en una piscina de tres pulgadas de grosor. Naruto bajo al foso y miro a Kiba.
-Maldita mierda, no me esperaba eso.- Naruto dijo corriendo por el foso. Los perros retrocedieron como su maestro hizo su camino.
-Creo que esta listo.- dijo el perro beige, el líder de los perros reunidos, con una sonrisa en su hocico. Naruto se volvió al perro, y miro a Kiba.
-¡Quería que lo entrenara, no matarlo!- Naruto dijo, la desesperación palpable en su voz.
-Todavía esta vivo, él no podrá saber como hablar durante una semana, pero no es lo que querías ¿No?- el perro beige dijo perplejo.
Kiba estaba en el charco de semen, con la mente completamente vacía. Trato de pensar, pero no estaba seguro de cómo. Era como estar bajo la influencia de drogas múltiples. Kiba se pregunto que eran las drogas. Pero había preguntas más importantes en su mente.
¿Quién era él? ¿De donde había salido? Lo único que podía recordar era el foso. El foso y Naruto, una imagen del rubio desnudo mucho más alto que el apareció en su mente.
Sus orejas oyeron sonidos y su nariz pudo distinguir el olor de algo distinto a los perros y la sustancia que lo ahogaba. Se sentía que se hundía pero no podría comunicarse su estado. Se sentía tan débil y adolorido. Sus ojos oscuros se llenaron de miedo, como sintió que se ahoga y moriría.
Sin embargo sintió la presencia nueva más cerca de él, casi como rodeándolo. De pronto salió de la piscina de semen, que goteaba como si fuera agua.
Sentía como algo que lo sujetaba y lo tenía retenido, pudo respirar de nuevo y supo que estaba salvado. Miro a la cosa que lo sostenía, era fuerte y protector, sintió su aroma y supo que era fuerte y dominante era el alfa.
Pudo ver piel acanelada, cabello brillante como ninguna otra cosa, y ojos azules como el cielo. Era como un Dios, un alfa, su salvador.
-Está bien, Kiba-chan, voy a limpiarte.- Naruto dijo en un tono cariñoso. Kiba no estaba seguro de que estaba diciendo, ni siquiera podía entender los sonidos de la boca del rubio. "Naruto. Su nombre es Naruto" dijouna voz en su mente.
Kiba trato de responder de la única manera que él sabía. Ladro, tratando de comunicarse con Naruto. Naruto sonrió al oír a Kiba, aunque el entrenamiento no había sido lo que había esperado, los resultados fueron satisfactorios.
Naruto salió del foso con el descerebrado Kiba. Y se dirigió a la casa de este último. Había trasladado pertenencia suyas para cumplir lo que seria la siguiente fase de su plan.
Kiba todavía húmedo y adolorido, miro con curiosidad la cosa donde habían entrado. Sus instintos pudieron detectar su aroma y el de Naruto. Así que debía ser su hogar.
Naruto se movió hasta el cuarto de baño. Y acostó al descerebrado Kiba en la tina de baño. Kiba miro con interés las acciones del rubio y trato de sentar en la tina, aunque un poco adolorido lo hizo al igual que un perro.
Naruto dio vuelta al grifo y dejo salir el agua caliente para que el agua se eleve. Kiba sintió un poco de miedo pues le recordó que casi se ahogaba, pero al estar Naruto ahí se sintió seguro.
Kiba se relajo en el agua caliente, que empezó adquirir un tono rojizo cerca de su agujero abusado. Él gimió ante la sensación del agua caliente en su adolorido cuerpo.
Naruto elimino su camisa y se puso a lavar a Kiba, tratando de quitar el semen que era dos pulgadas de grueso en su cuerpo. Tenía el pelo completamente enmarañado y lleno de él.
Kiba gimió ante la sensación de las manos de Naruto con una cosa tallar su cuerpo. Sentía la mano tallar su cuerpo, sobre su pecho. Su abdomen todo su torso, incluida su espalda. Después toca las piernas de Kiba y este entiende el mensaje de darle acceso a sus piernas.
Después llega un momento incomodo para Kiba. Su virilidad y su agujero, que es donde siente el dolor y un poco de ardor. Naruto talla sus partes intimas dándole un escalofrió a Kiba. Y de pronto hace un movimiento que sorprende a Kiba, Naruto jala su trasero, para después se entretiene con su trasero, las talla con ambas manos, llenándolas de jabón y las talla con un poco de fuerza Kiba no sentía nada extraño, se sentía en realidad bien.
Naruto sin embargo siguio con su tarea, separo sus nalgas y comenzo a enjabonar su agujero con un dedo lleno de jabón. Kiba comenzó a sentir como entraba un dedo en su culo.
Kiba jadea, y Naruto puede sentir como los adoloridos músculos aprietan su dedo, tomándolo por sorpresa y suelta un gemido cuando sintió el calor en él. Naruto maldijo por lo bajo y una presión en sus pantalones creció aun más.
Naruto se tuvo que mantener su excitación. Ahora no, tendría una semana ya planeada y si resultaba bien, mucho más tiempo. Siguió con su dedo dentro el culo de Kiba, pero solo para sacar todo el semen de él.
Aunque haría algo más profundo para mañana. Aunque Kiba parecía disfrutarlo. Kiba se sintió un poco triste como Naruto saco su dedo. Después Naruto se entretuvo lavando la cabeza de Kiba, y este disfruto de la sensación relajante.
Una ultima tallada en todo el cuerpo y Naruto enjuago a Kiba. Naruto saco el tapón de la tina, y salió en busca de una toalla y cuando regreso vio que Kiba se sacudía como un perro para secarse la humedad.
-Kiba-chan, alto.- Naruto ordeno. Como si fuera un choque de electricidad Kiba se detuvo y lo miro. Naruto se acerco y seco con la toalla a Kiba. Después de secarse Naruto recogió al limpio y desnudo Kiba.
Salió del baño rumbo a la habitación y se en la cama. No por que hubiera llegado sino por lo que vio. Naruto miro los ojos negros de Kiba. Él solo pudo encontrar una pizca de humanidad en ellos: Amor.
Kiba de repente salto de su agarre y lo tumbo en la cama. El chico zorro se sorprendió la fuerza de Kiba, estando y habiendo pasado por el "entrenamiento" de hoy. Salto sobre Naruto y comenzó a lamer su rostro. Naruto estaba completamente desconcertado al principio, pero después lo aparto.
Naruto calmo a Kiba y puso al roto Kiba en la cama. Naruto se deshizo de su ropa, quedando en unos apretados bóxers naranjas. Después distendió la cama y se acostó en ella, quedando dormido después de unos minutos.
Kiba aun desnudo, no le pareció extraño y comenzó a dar vueltas para encontrar su lugar para dormir encima de la cama. Ya encontrado Kiba, se acurruco en la cama, al lado de Kiba mientras dormía.
El roto Kiba solo sabia una cosa, y esa fue su lealtad y amor a Naruto, el chico que lo había salvado de morir ahogado.
Ya tenemos una parte del plan del rubio, eso fue hacer a kiba un perro en mente, no solo en cuerpo. En el siguiente capitulo leeremos lo que Naruto tiene preparado.
