-Cállate. Eso no es asunto tuyo,Crea-dije a forma de descargar toda la frustración que sentía en esos momentos tras leer aquella pagina del diario del Maou. Me sentía como una basura en ese momento. Me sentía como una basura en ese momento. Yo siempre pensé que él había tenido una vida fácil,donde lo único que le había podido hacer un ínfimo daño era que le rompiesen su juguete favorito.-
De repente las paredes comenzaron a temblar,al igual que el suelo, y las rocas se desprendían de las paredes para buscar refugio en el suelo.
-¡Shi-tan!-me llamaste sacándome de mis pensamientos y tomando mi mano para echar a correr hacia la salida antes de ser aplastados por los escombros que caían por los constantes temblores de origen desconocido-
Entonces me decidí a a tomar el control y ser yo el que arrastrara a Crea,ya que yo conocía mejor aquellos pasillos que había recorrido tantas veces para ir a ver a Alba.
Tantas veces que tu me recibías con tu dulce sonrisa, y que tal vez no volvería a ver.
Corriendo mientras veía como se derrumbaba el único lugar donde podían haber pistas del paradero del héroe. Al menos aún conservaba en mis manos el diario de Alba.
Tal vez si lo leía podría encontrarlo...Tal vez...ya lo había encontrado.
Cuando por fin llegamos a la salida pude ver,entre la deslumbrante luz, la silueta de aquel que estaba desde hace un momento ocupando mi mente.
-Ara,ara ¿que hacían dos chicos tan apuestos dentro de ese mugroso lugar?-preguntaste mientras nos observabas con curiosidad junto a aquella sonrisa...Una sonrisa diferente a la usual...No era una sonrisa dulce y cálida, era una sonrisa burlesca y maliciosa. Tus ojos ahora eran del profundo color de la sangre que se adecuaban al sentimiento que transmitían...Esos ojos sedientos de sangre. -
-Alba-kun que suerte que estés bien-afirmó con alegría mi compañero dispuesto a ir a abrazarlo pero yo extendí mi brazo para detenerlo-¿Shi-tan?-
-¿Quien eres?-pregunté por más que veía aquel rostro idéntico a mi héroe me negaba a aceptar que este se hubiese convertido en tal monstruo sediento de sangre-
-Quien soy ¿eh?-repitió mi pregunta mientras colocaba un dedo en su mentón, tal vez pensando el la forma en que debía presentarse-Alba...Alba Fruhling. Aquel que es el Maou de este mundo, aquel que lo reconstruirá, aquel que hará caer en la desesperación a todos vosotros,seres inferiores-remarcó aquellas ultimas palabras para que entendiésemos nuestra posición- Soy tantas cosas que no se como presentarme...¿cual crees que debería usar?-dijo dirigiéndose a mi y en un parpadeo lo tenia levitando frente a ía ver aquellos ojos sediento de sangre mirar fijamente los míos-Tu...eres interesante-susurraste de forma que tu aliento chocó con mi nariz para después separarte aun con aquella sonrisa burlona-Creo que me despediré por hoy.
-¡Espera!-fue la única palabra que pude pronunciar y entonces una sonrisa nostálgica apareció en sus labios pero a penas duro un par de segundos en aquel rostro-
-Para la próxima vez que nos veamos pídele al estúpido e inútil del anterior Rukimedes el mana maker. Después de todo no le sirve de nada.-afirmó mientras veía al horizonte desde la altitud de los restos de lo que anteriormente era la cueva donde él había habitado-Este mundo es tan aburrido y solitario.-dijo para después girar su cabeza hacia mi mostrando nuevamente una sonrisa divertida- Espero que la próxima vez que nos veamos puedas divertirme. Y cuando nos volvamos a ver no seré tan compasivo con vosotros, humanos.-advirtió para después desaparecer junto a una ráfaga de viento de la que me pareció escuchar un susurro que decía ''Esta vez tendrás que buscarme tu a mi,Ross''-
-Mnm...¿que ha pasado?-escuché como preguntaba mi olvidado compañero con voz de acabar de despertar-¿Y Alba-kun?-preguntaste de nuevo pero no me molesté en responderte ya que yo tampoco lo sabía. Ni siquiera me di cuenta en que momento durmió a Crea, ¿como podía ser tan poderoso y conciente de sus poderes?-
Hasta hace un mes a penas y podía hacer levitar una piedra, y ahora usaba sus poderes para formar parte del cielo como si fuese un ángel...un ángel caído. O más bien a un ángel que bajo para ayudarme a ser feliz y que cuando consiguió su propósito, lo abandoné y ni siquiera le ayudé a volver al cielo.
Tal vez sea tarde pero recuperaré a mi ángel.
-Crea-le llamé y el se giró hacia mi a la vez que bostezaba-Es hora de visitar al anterior Rukimedes-dije mientras veía como el sol se ocultaba entre las robustas montañas del oeste.-
