-Oi...Abre los ojos y deja de ignorarme-escuché como me llamaba una voz que parecía muy lejana, y, a la vez, parecía provenir del interior de mi ser-
-¿Que quieres? Tengo mucho sueño-afirmé mientras abría con pereza mis ojos, encontrándome con que ya no estaba en la comodidad de mi cama...Un momento..¿anoche llegue a acostarme en la cama? No recuerdo haber salido del laboratorio. Y frente a mí, parado en la hierba que formaba el paisaje donde me encontraba, pude ver al Maou, el cual me sostenía una mirada de irritación-
-Realmente eres perezoso-susurró para, al instante, soltar un bostezo de aburrimiento-Y eso que he venido ha hacerte una maravillosa propuesta- murmuraste para, después, sentarte en el mismo aire, haciendo uso de tus poderes-
-¿Propuesta?-pregunté con la confusión que me producían aquellas palabras y la simple presencia del chico en aquel misterioso lugar-
-Así es. ¿Te interesaría escucharla?-propusiste mientras fijabas tu, ahora divertida, mirada en la mía. Tenía un mal presentimiento sobre esa propuesta pero...¿que tan malo sería escucharla?-
-Adelante. No creo que una simple propuesta me afecte-dije con simpleza mientras me sentaba en el pasto con la intención de levantarme-
Subestimé el poder de las palabras...
-Entonces te la diré...¿Quieres cambiar tu pasado?-me preguntó con aquella sonrisa de superioridad que ya era parte de sus características-
-¿Cambiar mi pasado? Como si tu pudieses hacer eso-menosprecié sus palabras mientras negaba con mi mano, riéndome de aquella estupidez que había intentado hacer muchas veces en mi pasado-
-Tal vez tu no pudieses pero yo si puedo-afirmó mientras acentuaba su superioridad tanto en poderes como en presencia- Incluso puedo mostrarte un adelanto de esa realidad-susurraste en un intento de persuadirme, o eso me pareció a mi. Ya que al instante el escenario en donde nos encontrábamos cambió dejando ver esta vez un pueblo y junto a mí se encontraba Crea-
-Shi-tan ¿estas bien? Parecías despistado ahora mismo-afirmó mi amigo el cual apareció de la nada mientras yo con mi vista buscaba al Maou-
-Alba-susurré pero tu lo alcanzaste a oír y me miraste confuso ante aquel nombre que pronuncié-
-¿Quien es ese Alba,Shi-tan?-preguntaste y, esta vez, fue mi turno de confundirme ante aquella pregunta. Estaba claro que mi amigo no recordaba a Alba pero..¿porque? Entonces vi como Crea desaparecía con la misma rapidez con la que apareció y volvía a tener al Maou frente a mí-
-¿Que acaba de ocurrir?-le pregunté y el simplemente me continuó sonriendo ante mi confusión. ¿Te divierten estas situaciones cierto?
-Te he mostrado un poco de lo que sería tu presente si el primer Rukimedes no hubiese poseído el cuerpo de tu amigo y tu no hubieses tenido que ser el gran héroe Creashion-me informaste con algo de burla ante lo obvia que era esa situación para ti- Pero tú no has pensado en esa posibilidad y por eso creías que en ese momento me conocíais-
-¿De que hablas? No te entiendo-afirmé con ira por el comportamiento que tenía el castaño ante mi incomprensión de aquellos hechos-
-Cambié tu pasado por lo que no llegaste a ser héroe y, por lo tanto, yo tampoco llegué a serlo. Tampoco te convertiste en mi guerrero ni hubo problemas de ataques demoníacos en el mundo humano. Por lo que...en ese mundo Alba Fruhling es un desconocido para ti-sentenció mientras sus ojos se afilaban a la espera de mi reacción-
-Entonces ¿que es de Alba en este mundo? Sin mí seguro moriría pronto con lo débil que era cuando lo conocí- afirmé con burla mientras tu expresión se volvía más seria-
-Tu lo has dicho...El Alba de esta realidad esta muerto-rebelaste con toda la naturalidad, como si el hecho de que estuvieses muerto fuera completamente irrelevante para ti. Por lo que me hiciste dudar ¿me estabas mintiendo?-Así que no me crees. Tu cara de incredulidad me lo dice todo-afirmaste como leyendo la que iba a ser mi siguiente pregunta-Entonces te mostraré el lugar donde se encuentra-
Y con eso, nuevamente, me transporté a otro lugar. Este era un lugar muy pacifico donde el único sonido que podías escuchar era el canto de los pájaros que debían habitar en los arboles que habían en el lugar. Cuando, al fin, percibí donde me encontraba, me estremecí...Un cementerio.
-¿Vas a quedarte ahí mucho tiempo?-oí que me preguntabas y mis ojos se dirigieron a tu alejada figura.-
Entonces me decidí a seguirte hasta que te detuviste y tu mano señaló una pequeña lapida de piedra en el que habían gravadas las siguientes palabras:
Alba Fruhling
1995-2002
Murió a la edad de 7 años
Tal vez su muerte no fue la mejor
pero al menos permanece al lado
de su madre en el cielo como un ángel más
Y entonces quedé en shock ante la vista frente a mí y giré mi vista hacia el chico a mi lado.
-¿Como murió?-me atreví a preguntar ya que aquellas últimas palabras me habían dejado un inmenso sentimiento de desconsuelo-
-Murió asesinado...Tras ser torturado y violado por los agresores. Su madre sufrió el mismo destino ante la impotente mirada de no poder hacer nada ante aquella desagradable vista...No entiendo porque dice que su muerte no fue la mejor...Es perfecta-afirmaste mientras una sonrisa llena de locura y sadismo se fijo en la mía y, por mero instinto, alcé mi puño dispuesto ha estamparlo en tu cara, pero cuando estuvo a punto de contactar contigo, te desvaneciste-¿Entonces que realidad elegirás?-oí por toda mi mente y entonces todo comenzó a darme vueltas y el paisaje comenzó a romperse en pedazos mientras mi última vista se fijo en aquella tumba sin flores que permanecía silenciosa-
Y entonces, me desperté. Sentí como mi respiración estaba agitada y levanté la cabeza de la mesa en donde supuse que me había quedado dormido.
Sentía un gran malestar en mi interior por aquel sueño. ¿Porque en la realidad donde yo era feliz...Alba tenía que tener una muerte tan macabra?
En ese momento y acompañado por aquellos pensamientos sentí como un liquido se deslizaba desde mis rojizos ojos hasta mis mejillas...Lagrimas...Las intenté detener como pude, pero estas, antes de desvanecerse de mis ojos, se deslizaron hasta caer en el vaso de precipitados en el que había estado trabajando la anterior noche.
Y de ese vaso comenzó ha salir una luz que me cegó durante unos instantes. Cuando, al fin, pude abrir mis ojos, descubrí frente a mi una figura redondeada.¡El Maker! Pero era de un color extraño...no era azul como todos los que había conseguido hacer, tampoco era rojo como el de Alba...Entonces...¿que era aquel Maker? ¿Era un Maker nuevo formado a partir de mis lagrimas? ¿O me había equivocado en algún proceso?...No lo sabía pero su color ámbar era realmente atrayente y bonito.
No supe porque, pero, en ese momento lo toqué y este se introdujo en mi cuerpo. Y sentí una sensación...Una sensación diferente a la que le había producido el Maker cuando era Creashion...Era un sentimiento de calidez que apartaba la oscuridad que poseían los héroes.
...
Cuando, al fin, pude asimilar los poderes que acababa de recibir, salí de la estancia donde debí haber pasado toda la noche...por más que aquel sueño hubiese querido hacerme ver lo contrario.
No podía negar que me había parecido tan real como si lo hubiese vivido, pero la realidad era diferente y estaba feliz por ello. Aún sentía la sensación de malestar que recorrió mi cuerpo cuando oí las duras confesiones del ilusorio Maou de mis sueños...Un momento...Si era mi sueño, entonces, realmente me debatía aquella propuesta...¿Sería capaz de abandonar a Alba con tal de no sufrir nunca? ¿Había tenido aquel sueño como un reflejo de mis deseos?
Esa idea me aterraba.
¿Podría abandonar aquella dulce sonrisa que me tendió la mano, con tal de garantizar mi felicidad?
Entonces en mi mente se reprodujeron las palabras que le había dirigido el antiguo héroe a la pequeña Ruki la tarde anterior.
''Este Alba es un monstruo maligno dispuesto ha hacer cualquier cosa con tal de garantizar su propia felicidad''
Me la pasaba odiando a ese ''nuevo'' Alba pero...¿no era yo igual que él?
Aquellos pensamientos se apoderaban de mi mente a medida que me adentraba en ellos y lo único que pude hacer fue apoyarme en la pared del pasillo que estaba recorriendo y deslizándome hasta el suelo, quedándome sentado en este.
Entonces, sentí como algo que llevaba en mi pantalón, molestaba mi actual posición. Así que, dispuesto a lanzarlo fuese lo que fuese, lo saqué y interrumpí mi intencional acción ante el objeto que tenía en mis manos. ''El diario de Alba'' pensé con algo de pesar ante las tristes ideas que podía contener el libro. Recuerdo que llamaba al héroe masoquista pero..¿a caso no lo seré yo también? Porque en ese doloroso instante que atravesaba me propuse a reanudar mi lectura sobre este.
Abrí por una página al azar cuya fecha resultó ser, mas o menos, cercana a la última vez que se escribió en aquel libro de cubierta azulada.
Día 2 del año 2014 (Agosto)
Hoy he recibido una visita, no me ha sorprendido,pero tampoco puedo decir que esperaba su visita.
Teuffel-san ha venido como hace cuando le apetece, es decir, muy pocas veces si consideramos su pereza al hacer cosas.
Su visita ha hecho que se me olvide por un rato el hecho de que me queda poco tiempo. Siempre me divierto dibujando en mi cuaderno que él tiene en su custodia.
Es un poco tonto el que se lo de ¿no es así? Después de todo es mio y pocas veces puedo divertirme dibujando en él. Pero tampoco quiero mantenerlo a mi lado por dos principales razones.
La primera, porque me hace sentir nostalgia que yo mismo he creado.
La segunda, tal vez, por vergüenza a que Shion lo encuentre cuando viene a darme clases. Seguro se burlaría de lo irreconocible de mis dibujos...Ah~ ya estoy otra vez mintiéndome a mi mismo. Tal vez Elf tiene razón y llegamos a ser demasiado parecidos.
¿Algún día podré quitarme esta mascara que él dice que tengo?
Me responderé yo mismo: Es imposible. Tengo demasiado miedo ha herir a los demás o a salir herido. Pero esto es algo que nunca le diré a nadie, porque soy un cabezota masoquista...Recuerdo cuando no admitía estos insultos...Me gustaría poder verte una última vez antes de que pierda la razón. Pero dudo que pueda soportar esta presión hasta el día en que vengas...Os echaré de menos a todos pero tu siempre ocuparas un lugar especial en mi corazón.
Este corto pasaje me hizo sentir un revoltijo de emociones, cuya presencia ya se volvía como una costumbre para mí. Tantas preguntas se formulaban en mi cabeza...
Primero se formaron las racionales ''¿Donde estaría ese cuaderno?'', ''¿Tendrían alguna pista sobre como revertir el cambio de Alba?'', ''¿Nostalgia? ¿Mentiras?''...Pero a estas se les podían añadir, aquellas que surgieron a partir de mis ocultos sentimientos o más bien de uno de ellos...Los celos. ''¿Como podía ese bastardo mayordomo entrar en la celda de Alba cuando yo solo tenía permiso para darle clases?'',''¿Y el bastardo de Elf?'',''¿Porque parecían ser más confidentes de Alba de lo que yo lo soy?''...
-Porque lo abandonaste-fue la respuesta que apareció desde mi subconsciente, a la última pregunta que me había planteado. Pero también era la respuesta a las demás preguntas relacionadas con mis sentimientos...Lo había dejado solo y no me moleste en esforzarme con tal de permanecer a su lado...Simplemente, accedí a la obligación de darle clases una vez al mes.-
-Shi-tan~- oí una voz risueña a mis espaldas pero en la que podía percibir un rastro de preocupación- ¿Ocurre algo?-preguntó mi compañero de cabellos bicolores y entonces se fijó en el libro en mis manos- Shi-tan...deberías dejar de leer ese diario-me aconsejó a modo de petición mientras desviaba la mirada y con una seriedad extraña en él-
-No puedo-negué aquella petición mientras una de mis manos se posaba sobre mis ojos, los cuales me ardían, tal vez, como consecuencia de las lagrimas que había derramado al despertar-
-¡¿Porque?! ¡¿Porque no olvidas ya a Alba?! Él esta perdido...-afirmó con un deje de rabia en su voz pero, entonces, me levanté para acorralarlo contra la pared mientras lo sostenía por el cuello de la camisa-¿S..shion?-pronunciaste mi nombre con algo de temor-
-¡Alba no esta perdido! Lo recuperaré y por más que te aprecie...No permitiré que te entrometas si vas ha hacerlo-advertí al chico frente a mi, el cual seguía sosteniendo mi amenazante mirada, pero el me dirigió una mirada llena de tristeza cuya naturaleza era desconocida para mi-
-¿Porque haces tanto por él?-preguntaste con un tono más calmado...Tal vez con miedo a mi reacción pero, esa calma duró muy poco- ¡Él te dejó claro que el Alba que conocías ya no volverá! ¡No quiere saber nada de ti!-exclamaste con desesperación mientras te mordías el labio. Y puedo afirmar que esas palabras me dolieron porque yo mismo las había escuchado la tarde anterior pero...-
-¿Sabes? Me da gracia que eso lo digas tú...-dije con un cierto tono de superioridad mientras soltaba su cuello, pero seguía acorralándote contra la pared- Pasé años luchando contigo y aguantando las constantes negativas que me dabas a que pudiese recuperarte...Y ahora, ¿me dices esto?-pregunté pero no esperaba una respuesta. Tú estabas en shock...Tal vez por mi tono de decepción. No lo sé. Ya no conozco a nadie de los que creía conocer...Ni siquiera a ti.-
-Es diferente-susurraste lo suficientemente alto para que yo pudiese oírlo pero esta vez tu mirada estaba hacia el suelo.-
-Me gustaría saber cual es la diferencia...Tal vez en que a Alba,lo hice sufrir mil veces más que a ti-sentencié mi discurso y me largué en dirección a la sala-comedor, no sin antes darte una mirada de reojo viendo como te dejabas caer hacia el suelo y una lagrima traviesa caía de tu ojo derecho, a la vez que una aura azul oscuro te cubría...''¿Aura?'' pensé pero en ese momento solo quería salir del lugar lo antes posible.-
Antes de atravesar la puerta oí como alguien se acercaba donde esta mi shokeado compañero, siempre lo será por más peleas que tengamos, y me apresuré a salir por el lado contrario del pasillo. Solo alcancé a oír la infantil voz de Ruki preguntándole a Crea que le ocurría.
...
Pensaba ir a buscar al segundo Rukimedes cuando partí del laboratorio pero, ahora, mi humor estaba por los suelos debido a la reciente pelea y el sentimiento de no querer hablar con nadie había vuelto.
Así que nuevamente me dirigí hacía el exterior del castillo con un destino indefinido. Tal vez visitaría, de nuevo, el manzano. Ya que mis pasos se dirigían hacia aquel lugar inconscientemente.
Caminaba entre la espesura del bosque con la tranquilidad que transmitía este, pero a la vez recordaba la dolorosa pelea emocional que había tenido minutos antes en el pasillo del palacio con aquel al que consideraba mi mejor amigo.
Seguía sin entender aquella reacción por parte de él...Crea nunca pareció guardarle cualquier tipo de rencor u odio a Alba. Y entonces una oración que no podía recordar de donde la había oído o de quien se apareció en mi mente.
''Los sentimientos son poderosos. Son capaces de llevarte ha estar entre la espada y la pared.''
Ah~ Así me encontraba yo ahora. Pero en vez de estar entre una espada y una pared...Me encontraba entre mi mejor amigo y un amor recién descubierto y que tal vez nunca sería correspondido.
''¿Porque no les preste atención antes?'' me preguntaba a mi mismo mientras colocaba una mano en mi corazón. Pero, entonces, me fijé en que mis pensamientos se habían desviado del tema principal...Aunque solo tenía una estúpida idea de lo que podría estar ocurriendo...Pero eso era algo que el mismo Crea debía confirmarme...aunque, por ahora, dejaría que la tormenta se amansara.
Y a medida que me acercaba al lugar donde se encontraba el sano manzano, podía oír unos débiles sollozos junto a unos gritos de desesperación que eran acompañados por un nombre..''Alba''. Y mis piernas aceleraron su tranquilo paso hasta llegar al claro donde estaba el árbol de rojizos frutos pero eso no fue lo que me llamó la atención...Sino el cuerpo desfallecido del Maou tendido en el suelo con el niño, que la tarde anterior lo acompañaba, arrodillado a su lado...
-¿Que ocurrió?-le pregunté al niño que se sobresaltó al oírme pero, al instante, se repuso del susto y con sus ojos empañados en lagrimas y enrojecidos debido a estas, se dirigió a mi con el miedo y la desesperación que antes de que hablase ya había intuido.
-S..se desmayó. Por favor ayúdelo..-me rogó con aquellos ojos empapados de aquel cristalino líquido.- Alba-san no es malvado. No dijo lo de ayer porque lo sintiese...Él..-lo interrumpí al ver como lo cargaba en mis brazos-
-Tranquilo. Lo se, pero ahora debemos darnos prisa. Vayamos al castillo para que puedan revisarlo-le dije al niño el cual asintió agradecido y comenzó a seguirme pero, entonces, recordé que ahora era poseedor de un Maker lo que me permitiría crear un hueco que nos transportase hasta el castillo o sus cercanías...Donde fuese que alcanzase la magia que poseía en ese momento.-
