Me sentía tan frustrado por el hecho de ver al Maou en cama sin que yo pudiese hacer nada. ¿Porque no despertaba? No parecía estar herido...y el niño que lo acompañaba, nos dijo que, cuando ocurrió, Alba y él se encontraban en una feliz calma. Aunque eso no acabé a entenderlo.
-Buenos días-oí una tímida voz que se adentraba en la habitación donde me encontraba en este momento...La habitación del héroe- He llamado a la puerta pero al no responder nadie, creí que Alba-san estaba solo-te excusaste por tu entrada.-
-Tranquilo, puedes venir cuando quieras. Él seguro esta más feliz si tu estas aquí con él-afirmé,para al instante, ver como el pequeño esbozaba una sonrisa misteriosa a la que acompañaron unas palabras con las mismas características-
-Alba-san ya estaba lo suficientemente feliz sin que yo estuviese en esta habitación-dijo mientras se acercaba a la cama con las intenciones de subir a ella. No intenté indagar más en aquellas palabras porque algo me decía que no iba a decirme nada más sobre el tema-
-Por cierto, aún no nos hemos presentado.- dije a la espera de recibir algo más de información sobre el pequeño que parecía mantener, actualmente, una estrecha relación con el héroe-
-Tiene razón. Con las prisas no pude presentarme-afirmó mientras se sentaba en la cama para ver hacia mi-Mi nombre es Aruba Frling y supongo que usted debe ser ''Ross'' ¿He acertado?- me preguntó con una divertida pero infantil sonrisa que me hacía sentir bastante cómodo-
-Así es.- respondí mientras acercaba mi silla al borde de la cama- Aunque ahora ya no uso mucho ese nombre-dije mientras me acomodaba nuevamente en el asiento que había estado ocupando toda la noche- Mi verdadero nombre es Shion y puedes hablarme con menos formalidad si quieres.-dije a forma de consejo mientras el pequeño frente a mi mostraba una mueca de confusión-
-¿Porque tienes dos nombres?-preguntó tan directamente y a espera de una respuesta, cosa que se reflejaba en sus determinados ojos, que podía hacerme sentir un aterrador sentimiento...Como si viese a través de mi-
-Es algo complicado-respondí tratando de evitar aquella incómoda pregunta. Además aunque comenzase a explicárselo sería demasiado confuso para un niño como lo era él- Y tu, ¿que relación tienes con Alba?
-No contestaré a menos que tu lo hagas primero-respondió mientras hacía un puchero que me sorprendió...Me recordaba a cuando el héroe se enfadaba cuando lo visitaba y pretendía ignorar aquello que hacía bien para remarcarle sus defectos. Ahora que lo pienso, suena algo sádico y malvado.-
-Pero de verdad es complicado. Además es una historia muy larga y antigua-dije en un intento de convencer al testarudo y determinado chico-
-No será tan larga~ Porque Shion-san no parece muy mayor-
-Oh~ ¿De verdad? ¿Que tal si te digo que ha pasado más de un siglo desde que nací?-dije mientras mostraba una sonrisa misteriosa que confundió aún más al niño-
-¿Que es un siglo?-preguntó mientras yo suspiraba ante el repentino cambio de ambiente. No pensé que tal vez Aruba no conocía algunas palabras-
-Un siglo son cien años-expliqué y el niño pareció entenderme pero entonces me miró con sorpresa y se acercó estirando mis mejillas-
-Pero no eres viejo ni tienes la piel arrugada-dijo mientras me miraba intrigado por mi respuesta, cosa que me hizo bastante gracia. ¿Así es como se sentía Alba cuando hablaba con él?-
-Eso es porque en una época fui un demonio. Bueno, nací como uno(*) pero gracias a Alba puedo, al fin, tener una vida normal como un ser humano junto a mi mejor amigo-
-Entonces ¿Alba-san también vivirá muchos años?- preguntaste mientras bajabas tu, ahora, entristecida mirada hacia el colchón en el que estabas sentado- Se volverá a quedar solo. Porque yo no soy un demonio y moriré más pronto que él-murmuró mientras parecía formar una especie de bola, abrazando sus piernas-
Yo nunca había reflexionado sobre eso. Entonces, ¿lo volvería ha abandonar? Porque yo ya no soy un demonio, al menos no uno completamente.
Otra vez estoy entre la espada y la pared. Salvar a Alba conlleva dejar que el maker que ahora tengo, despierte a mi demonio interior de nuevo, volver a los tiempos en que perseguía a un ''Maou'' para que me devolviese a mi amigo...Y eso me recordaba que debía hablar con Crea sobre el asunto de aquella mañana.
Pero entonces, un débil llamado me hizo deslizar la mirada hacía la puerta que se abría en ese momento.
-Shi-tan, Aruba-kun es hora de desayunar. Necesitáis comer si no queréis desmayaros y causarle más preocupaciones a Alba-dijo mi alegre amigo como si lo ocurrido el día anterior no hubiese pasado nunca.-
-Alba-san voy a comer. Vuelvo después. Recupérate por favor-escuché decir al pequeño y dirigí mi mirada hacia él, el cual besaba la frente de el dueño de esas palabras. Y eso me recordó que mi pregunta había sido olvidada entre la conversación anterior...¿Que relación tenían esos dos?-
-Pareces querer mucho a Alba-confesé mientras veía la tierna escena frente a mis ojos-
-Eso es porque Alba-san es mi héroe. Él me salvó-murmuró para, al momento, salir corriendo hacia la puerta, dejando nuevamente mi mente con aquella incertidumbre. Pero no podía remediarlo, así que lo seguí viendo como Crea estaba parado en la puerta esperándome, muy a diferencia que el pequeño Aruba-
-Shi-tan yo...Debo disculparme. Estuve pensando sobre la discusión que tuvimos ayer y más desde que vi como entraste con el cuerpo desfallecido de Alba. Él nos apoyó en tanto y nunca se quejo cuando decidiste venir conmigo de viaje y dejarlo a él en la cueva...Solo estaba algo celoso-admitió mientras miraba hacia la cama donde yacía el héroe dormido- Porque temía que Alba me arrebatase mi lugar aquí, a tu lado-
-Crea, la profunda y antigua amistad que tengo contigo es muy diferente a los sentimientos que tengo por Alba-admití tras tanto tiempo en el que me oponía a la simple ídea que ahora era tan importante en mi mente y en mi corazón -
-Lo se. Tal vez me hubiese gustado que esos sentimientos que tienes por Alba-kun, hubiesen sido dirigidos hacia mi. Pero entiendo el porque los tienes. Lo más seguro es que si yo hubiese estado en tu lugar y hubiese pasado lo que habéis pasado juntos, me habría enamorado de él-confesó y eso me hizo sentir un pequeño sentimiento de angustia o más bien de celos. Debía admitirlo, era muy posesivo y celoso cuando se trataba del héroe, y siempre lo había sido aunque hasta hace poco no entendí la razón-
…...
Cuando entramos a la sala-comedor, había un invitado de más en la estancia pero no por ello imprevisto. Sus cansados y aburridos ojos se dirigían hacia nosotros por la interrupción de la seria charla que parecían mantener él y el segundo Rukimedes.
-Creashion, Teuffel-kun ya esta aquí. ¿Esta el maker acabado? -preguntó con rapidez a la vez que yo cerraba la puerta por la que acababa de entrar y me fijaba en los colores que rodeaban a cada una de las personas presentes, aquel aura tan misteriosa...Aunque no le había prestado mucha atención a mis recién descubiertos poderes por todo lo ocurrido, bien sabía que el maker estaba completo y formaba parte de mi interior-
-Sí, lo esta. Pero no necesitaremos que el tuyo sea extraído.- dije mientras la confusión se apoderaba de algunos de los presentes por lo que me decidí a continuar- El maker que he creado es algo especial, tiene poderes que no se presentaban en los otros makers y además esta hecho a partir de una sustancia especial. Por lo que este maker es el idóneo para mi y tiene características que solo yo puedo controlar.-
-Entonces, ¿es un maker diferente al usual?- preguntó, ahora más interesado, el que un día fue el mayordomo principal del rey de lo humanos-
-Así es. Un maker creado especialmente para salvar a Alba...Lo que me recuerda que tu tienes algo que le pertenece. ¿O me equivoco?- pregunté de forma retórica mientras mantenía fijamente mi mirada carmesí sobre su azabache -
-¿Tu como sabes eso?-preguntó con un deje de desconfianza por la procedencia de esa información lo que me hacía suponer que eso debía ser un secreto entre el héroe y el antiguo mayordomo-
-Leí el diario de Alba-confesé mientras podía ver un ligero cambio en las monótonas fracciones de aquel que me enfrentaba...Un cambio que parecía ser molestia por su claro ceño fruncido-
-No deberías leer algo tan privado como lo es un diario y menos el de alguien como Alba-dijo mientras mantenía en su voz el tono de misterio que parecía rodear cualquier cosa referente al héroe-
-Fue un caso de extrema necesidad y el que te pida ese cuaderno de Alba que tu tienes en tu poder, es también parte de este caso tan extremo-afirmé mientras un tenso e incomodo silencio se formaba en la sala, hasta que fue interrumpido por las infantiles voces de Ruki y Aruba, junto a la adulta de Honey-san. Solo bastó mi mirada para decirle a aquel que segundos antes enfrentaba, que no pensaba desistir en el tema-
-¡Woah esto se ve delicioso!-exclamó mi compañero mientras observaba la comida con unos ojos que parecían brillar por el esplendido banquete-
-La comida de hoy la hizo Aru-chan- dijo Ruki mientras se sentaban juntos a deleitarse por el manjar que se presentaba ante sus ojos-
-¿Sabes cocinar?-pregunté ya que el niño no parecía tener más de 7 años y el banquete presentado no era algo que normalmente un niño supiese hacer-
-Si, antes cocinaba yo en casa. Ya que no tenía una mama que lo hiciera y papa...bueno, él no se preocupaba mucho de lo que pudiese necesitar-afirmó el pequeño mientras mostraba una sonrisa con un toque nostálgico y nuevamente el aire que envolvía la sala se volvía tenso-
-¿Y como es que llegaste con Alba?-pregunté aunque sabía que tal vez no era el momento más apropiado para hacerlo. El chico bajo su cabeza unos segundos reflexionando, tal vez, si debía responder mi pregunta-
-No lo sé exactamente-respondió con duda pero no parecía estar mintiendo acerca de ello- Solo sé que de un momento a otro pasé de estar con mi padre a estar en brazos de Alba-san donde me dormí. Después de eso, recuerdo haber despertado en este mundo junto a él- confesó aunque incluso yo podía apreciar que entre aquella historia faltaban unas partes que el niño parecía conocer-
-No pasa nada Aruba-kun. Tampoco queríamos hacerte sentir mal...¿Verdad, Shi-tan?-decía mi compañero de cabello bicolor mientras me miraba, haciendo gestos de lo más graciosos en un intento de que yo afirmase lo que él había dicho-
-Claro que no.-dije mientras probaba la comida que yacía frente a mi, que resultó ser exquisita y muy apetitosa...Hacía tiempo que no comía una comida decente como esa-
-No pasa nada, Crea-san. Pero tal vez no parezca importante pero tengo miedo de que un día Alba-san enloquezca. En los pocos días que llevo con él, he visto su cambio de personalidad muchas veces. Yo sé que él intenta ocultarme eso, pero yo no quiero perderle.-se negó el pequeño mientras sus ojos se aguaban, formando pequeñas bolsas de agua en sus ojos pero eso no lo detuvo de continuar- Alba-san es como la madre que nunca tuve y yo mismo sé que suena muy estúpido ya que Alba-san es un chico pero me transmite un sentimiento parecido al que tenía con la oba-san con la que iba de vez en cuando ha charlar...Es lo más cercano a una madre que tengo.-confesó-
-Aru-chan yo entiendo eso-dijo la pequeña Ruki mientras sonreía recordando, tal vez, pasadas vivencias con el héroe-Cuando viajaba con Ross-san y Alba-san sentía como Alba-san transmitía un sentimiento de maternidad que también tiene mi mama-confesó Ruki mientras yo en una pequeña desviación de mi preocupada mente, me imaginaba a un Alba con un delantal y junto a una pequeña niña parecida a él-
-Wow así que esto es el actual castillo-se oyó una despreocupada voz recorriendo el pasillo y al instante la puerta donde nos encontrábamos se abrió mostrando a un hombre castaño de cabello y ojos que llevaba una gabardina y un gorro marrones arena. Y que me recordaba mucho, en el aspecto físico,a alguien.-
-¿Quien es usted?-preguntó el segundo Rukimedes mientras se levantaba y todos los demás nos poníamos en guardia imitando la acción del dueño del lugar donde nos encontrábamos-
-Oh por favor no os pongáis tan hostiles no he venido ha hacer nada malo. Mi nombre es Midnight y fui un gran amigo del primer Rukimedes pero a diferencia de él soy un completo inútil para todo-afirmó el misterioso hombre mientras con su mano hacia gestos que reflejaban, aún más, su despreocupación-
-¿Y, entonces, que le trae por aquí?-preguntó de nuevo el segundo Rukimedes mientras seguía igual de tenso que yo ante aquella presencia y aún más por el hecho de que era un gran amigo de mi padre-
-Oh~ He venido ha visitar a mi hijo-
(*) Se que no es cierto pero no se...me gustó más así.
Bueno, como siempre, me tardé en escribir el capítulo.
Yo toda emocionada con las vacaciones de verano y pum..
La inspiración decidió tomarse unas también.
Pero bueno creo que esto ya va encaminandose por donde yo quería y
comenzarán a aparecer más personajes (Ni tantos solo un par más)
Espero sus reviews.
Ya nee,Lucy~
(No esta revisado si encuentran algún fallo por favor diganlo...Ahora no tengo tiempo XD)
