Alusiones a la Guerra de Corea (que comenzó en marzo de 1950), tras la cual quedaron divididos el Norte y el Sur y por lo tanto se considera aquí un "empate" entre el bloque comunista y el bloque capitalista. Por favor tener en cuenta de que Rusia no es sinónimo de la Uión Soviética, la URSS también incluía a los bálticos, Ucrania, Bielorusia y otros tantos más.


2. Rusia

¿Quién me metió aquí?

Cerró la puerta tras sí, quitándose la chalina y el abrigo, colgándolos a ambos y encaminándose hacia la sala.

-Ya llegué -dijo o más bien murmuró, sin saber del todo a quién.

Sin hacerse esperar, apareció Lituania corriendo, con esa sonrisa fingida y nerviosa que tanto le divertía, pero que ahora solo le irritaba aún más.

Estaba harto de aquella situación, harto de Estados Unidos y su maldito capitalismo, y de no ser por el comunismo, ya se habría retirado hace mucho. Estaba harto de estar metido en cosas por excusas falsas y sin sentido, aquello le ponía del peor humor posible. Pero con las ganas que tenía de bombardearle todo el territorio a ese cabeza hueca con complejo de héroe... Aquello no parecía querer tener fin, pero Rusia mejor que nadie sabía que nada podía ser totalmente eterno y aquello parecía hasta un pequeño rayo de esperanza.

La regla no tenía excepciones.

-¿Qué tal estuvo su estadía en Corea, señor Rusia? -preguntó Toris mientras terminaba de servir la cena.

"Horrible", quiso responder Rusia, pero en cambio solo sonrió de la manera acostumbrada, musitando una "inocente" respuesta que llegó a ponerle de punta los pelos al lituano. Lituania asintió tenso, sabiendo lo que aquello significaba. Se había enterado de que el conflicto había terminado en una especie de "empate" entre la URSS y los EEUU. Había llegado a oír incluso de la destitución de MacArthur como medida para evitar la extensión del conflicto.

-Todos los capitalistas deberían simplemente morirse -murmuró de pronto Rusia a sus espaldas, haciéndolo víctima de un escalofrío tenebroso.

-¿E-eh? -logró articular, sintiendo su fin cerca, pero grande fue su sorpresa cuando vio que Rusia ni caso le hacía.

-Pero me alegro que China por fin se nos haya unido –musitó Ivan y sonrió inocentemente.

De no haber sido así, tal vez nunca se habría podido detener a MacArthur y a sus tropas. Sus propias tropas no era que hubieran estado muy presentes durante los encuentros armados.

-Espero que dure.

Dicho esto, Rusia se paró, llevándose consigo una botella de vodka a la sala, dejando en claro que no estaba de humor como para tener compañía cerca. La puerta de la cocina se cerró casi de golpe y Lituania suspiró.

Era como si aquel conflicto hubiera sido por nada. Al fin y acabo, Corea seguía dividida y de nada había servido tanto invadir y defender. Excepto por China tal vez… Tal vez lograría convencerse de que ha valido la pena.

1950 - 1953: Guerra de Corea