11. Confederación Suiza

Höret doch mol uf mit dem Seich...

Se cruzó de brazos, permaneciendo en silencio. No deseaba protestar, puesto que sabía que no tendría sentido. De todas maneras nadie había pedido su opinión, ni nadie le haría caso. Le irritaba, sí, pero tampoco era que él fuese un quisquilloso que no supiese soportar a ese montón de inmaduros interesados. Porque a fin de cuentas todo era puro interés. Dios, el ser neutral no significaba ser un desconectado que se sentaba a observar y a comer queso. ¡No! Suiza no entendía por qué todo el mundo creía que él ignoraba lo que sucedía alrededor del planeta. Él sabía perfectamente por qué Rusia estaba cada vez de peor humor, por qué Alemania e Italia ya no se hablaban, por qué Prusia estaba cada día más pálido y serio, y por qué Inglaterra miraba con tristeza a Estados Unidos. Austria estaba solo; Francia, tan exhausto... Y él estaba rodeado por una disputa "no armada" que se extendía por el globo. Y era neutral, claro, por eso siempre se creía por ahí que él andaba en otra. ¿Pero cómo hacerlo, si cada que se aburrían de pelear como retardados con sus juguetes destructivos, venían a continuar su disputa de manera diplomática EN SU TERRITORIO? Había que ser estúpido para no percatarse de nada y Suiza no era ningún estúpido. Y estaba harto de observar cómo discutían y discutían, "buscando una salida pacífica", cuando en el fondo todos ya sabían cuál era la solución.

Pero nadie quería ceder.

1954: Conferencia de Ginebra


Siendo el territorio "neutral" que es, Suiza fue un favorito a la hora de celebrarse conferencias y firmarse tratados, ya antes de la guerra fría (Tratados de Locarno) como durante y después. La referencia del queso la tomé de mi vieja profe de historia ("Tampco se crean que los suizos se sentaron a ver el espectáculo y a comer queso"). La frase en cursivas al principio está en suizo (particularmente en mi dialecto, siendo que hay tantos...) y significa "paren con esta tontería".