Hola a todos, me alegra saber que les gusto el capitulo anterior la historia de Quinn y Puck era totalmente diferente en un inicio pero cuando llegue a ella cambio radicalmente en fin a veces las historias se escriben por si solas.

Despues de 4 capitulos empieza la historia de Finn y Rachel. Espero les guste y me dejen algunos Reviews que bien suben la autoestima y las ganas de escribir :)

Recien terminado aqui les va el capitulo 5.

5.-

El tocadiscos había dejado de tocar ya hace varios minutos, la habitación se encontraba alumbrada por el fuego de la chimenea y la pequeña lámpara iluminaba el escritorio cubiertos de papeles. El teniente Hudson miraba por la ventana caer los pequeños cubos de nieve que habían empezado a caer esa noche llenando los techos de las barracas de los prisioneros.

El tocar de la puerta lo saco de sus pensamientos giro en sus pies y camino hasta el escrito no sin antes dar la orden de entrar a quien estaba al otro lado de la puerta.

.-Señor lamento interrumpirlo.- El sargento Evans entro a la oficina dirigiéndose al escritorio donde se encontraba Finn.- Traigo los papeles para que sean firmados. – Le entrego los papeles y espero a que se los devolviera.

.-Descanse sargento..- Tomo los papeles y con una señal le indico la pequeña mesita donde se encontraba una botella de whisky y dos vasos.- Sírvame uno... y toma uno para ti.-

Dejo los papeles a un lado y siguió escribiendo en el pequeño cuadernillo mientras Sam servía los tragos que había pedido el teniente. Cuando se volvía de nuevo de frente a Finn esté cerro el cuadernillo, dejando de lado la pluma y guardándolo en uno de los cajones bajo llave, se levantó de la silla tomo el vaso de whisky de la mano de Sam y camino a los pequeños sillones que se encontraban frente a la chimenea seguido por Sam.

.-No es el mejor Whisky pero .- Finn dio un sorbo a su bebida.- Tiene el mismo efecto.- Sonrió un poco y miro al fuego.

.-Cual es la ocasión?.- Pregunto Sam algo temeroso y viendo a su amigo que se encontraba extraño.

.-… Qué ocurre cuando la nieve se derrite?.- Pregunto Finn aun sin despejar su mirada de la chimenea.

.-Quiere decir que la primavera está por llegar señor.- Contesto Sam dando un trago más a su bebida.

.-Yo creo que solo se convierte en agua..- Volvió a decir pero esta vez miro a Sam quien lo miraba sin saber que le sucedía.- Dicen que el agua es símbolo de pureza... ¿así lo cree usted sargento? ¿Cree que cuando la nieve se derrita el agua será pura?.-

.-No lo sé,….En realidad no lo entiendo señor? Habla usted de la guerra o...-

Finn sonrió un poco e interrumpiéndolo siguió hablando.- No necesitas entenderme Sam.- Se levantó y se dirigió a servirse otro trago.- Solo necesito que alguien me escuche…. Y prácticamente eres mi único amigo aquí.- Se encamino al escritorio dejando el vaso con whisky en él y tomo los papeles que Sam le había dado minutos atrás.- Al menos así te considero Sam.-

Sam se levantó y camino hacia Finn .-Y lo soy. Finn soy tu amigo ….- Tomo aire por un momento desde que existía el rango entre ellos Sam no quiera faltar a ese rango pero sentía la necesidad de hacerlo en ese momento, sentía la necesidad de estar ahí con Finn con su amigo y no con su superior .- Finn no trates de cargar con todo tu solo … .- Sam se detuvo cuando Finn le puso los papeles frente a èl .-Aquí tiene sargento.- Fue lo único que dijo para caminar de nuevo al tocadiscos que había estado girando sin emitir ningún sonido.-Cierre la puerta al salir.-

.-Si Teniente.- lo miro por un segundo antes de salir. Conocía Finn y sabía que esa conversación significaba más de lo que él trataba de dar a entender, Finn era un hombre comprometido a su trabajo leal al partido y a sus hombres, no era común verlo quebrarse ante alguien aun que hubiera sido por un segundo.

El callejón era obscuro y solitario periódicos viejos adornaban el pavimento. La luz que salía de la puerta que acaba de abrirse del bar reflejado en las paredes daban vista a los poster viejos del partido Nazi.

.-Segura que no quieres que te acompañe.-

.-Estaré bien no está muy lejos.- Rachel le dedico una sonrisa a Jessie que se encontraba del otro lado de la puerta, listo para entrar y seguir con el entretenimiento.- Mejor me voy, no quiero que se haga más tarde.-

Dándole un beso tierno en la mejilla Rachel camino hacia la calle, Jessie la siguió con la mira hasta que la perdió de vista y entro de nuevo al bar.

Normalmente Jessie acompañaba a Rachel a su casa pues los días y las noches para los judíos eran de vida o muerte. Rachel camino hasta la acera cerrándose el abrigo y acomodándose la estrella de David que la había quitado del abrigo para ponérsela en su muñeca mientras cantaba. Caminando viendo el pequeño trozo de tela y ajustándola tropezó con un hombre que salida del bar en ese momento.

.-Disculpe señorita.- Rachel volteo rápidamente hacia la persona algo asustada.- No era mi intención asustarla.- Le sonrió el chico, Rachel jamás había una sonrisa como la de aquel chico alto aun y en tiempos de guerra y depresión el joven portaba una cálida sonrisa la más bella pensó Rachel.

.-… lo siento, no lo vi.- Le contesto torpemente y sonriendo al caballero que seguía mirándola con aquella sonrisa encantadora.- perdóneme usted señor, Salí muy deprisa que no me fije por donde iba fue un torpe descuido.- contesto Rachel, el hombre se le quedo viendo algo tranquilo, parecía hombre de dinero pensó Rachel traía un abrigo corto negro al igual que su pantalón y botas, era muy alto aun que todos eran altos a lado de ella.

.-Creo que será mejor que me vaya.- Volvió a hablar Rachel y camino hacia su dirección cuando el caballero de cabellos obscuros volvió a hablar.

.-Le parece bien si le invito un trago?.- Pregunto el rápidamente colocándose frente a Rachel, como si tratara de impedirle su camino.-

.- Se lo agradezco mucho pero creo que será imposible.- Los judíos no eran bien recibidos en restaurantes o bares que no fueran especiales para ellos. Por lo cual a pesar del deseo de Rachel por conocer al hombre que se encontrar frente a ella tuvo que rechazarlo.

.-Usted no bebe?.- Pregunto inocentemente.- Podemos beber un te si le apetece mejor aquí cercas hay un lugar donde podremos tomarlo.- Rachel no sabía si el sujeto hablaba en serio o solo le estaba jugando una jugarreta que terminaría muy mal para ella.

.-La bebida no es el problema señor..- bajando la cabeza por un segundo continuo tímidamente.- Soy Judía.- Rachel le mostro su brazo para que viera el pedazo de tela que llevaba .- Los Judíos no beben? .- contesto el sin prestar atencion en su brazo.- No quiero problemas señor.- continuo Rachel.

.-Problemas?.- Pregunto algo consternado.- Le prometo que nadie nos molestara.- Se hiso a un lado para que Rachel caminara. Aun no estando convencida volteo un poco hacia el bar no había nadie cercas ni siquiera Roy el chico que limpiaba los zapatos a los clientes por una moneda.- Descuide no le haré daño.- Le sonrió de nuevo el caballero y Rachel no tuvo otra opción que caminar a su lado.

A paso que daban Rachel miraba a todos lados, si un soldado o un miembro de la Gestapo la veía con este hombre en la acera seria detenida, tenia tanto miedo como curiosidad por el hombre que caminaba a su lado que no le importaba la baja temperatura, hacia tanto frio que no podía sentir sus manos las cuales frotaba sin parar.

.-Hace frio.- So no la voz del hombre castaño.- Yo vengo del campo ahí los días son cálidos y las noches frescas a mi madre le justaba cenar en el cobertizo de la casa.- Rachel volteo a verlo, sonreía un poco y miraba hacia el cielo, como si tratara de ver sus recuerdos en las estrellas.

.-Se escucha agradable.- Le dijo Rachel sin dejar de mirarlo no sabía por qué pero aquella sonrisa la tenía cautivada, no sabía si era la honestidad de su sonrisa o la melancolía de sus ojos lo cual le atraían a él.

.-Sabe, soy un gran admirador suyo.- Contesto cambiando el tema y volteando a verla con gran admiración.- Jamás había escuchado a alguien con tan magistral voz.-

Rachel se ruborizo un poco al escuchar aquel cumplido, había escuchado antes gente que la alagaba por su voz pero jamás siempre era gente cercana a ella amigos o familiares, nunca un extraño y sobre todo este extraño que arriesgaba mucho caminando con ella a lado.

.-Gracias.- Fue lo único que contesto.

.-Oh! Casi lo olvido.- Rachel se sobre salto un poco.- Me podría dar su nombre, quisiera saber cómo llamar a quien porta tan maravillosa voz.- Le dio una media sonrisa y la miro fijamente esperando escuchar el nombre de aquella mujer que lo había cautivado.

.-Rachel Berry mucho gusto.- Le dio la mano para saludarlo. El hombre tomo su mano y le dio un beso en la parte superior de ella.- Y a uste de que forma lo llamare?.-

.- Llamarme Finn como lo hace mi madre.- Ambos sonrieron y se miraron a los ojos por un segundo sin decir nada, ninguno de los dos necesitaba decir más el puro hecho de sostener la mano de uno con el otro era suficiente, cuando Finn la soltó sin decir nada siguió caminando en silencio a lado de Rachel.

Caminaron otro tramo más en silencio solo con el sonido del viento y los tacones de Rachel al pisar el concreto.

.- Bueno ya llegamos.- Rachel miro el lugar era una casita pequeña tenía una pequeña sombrilla que usaban como techo en donde Rachel supuso habían estado unas mesas y sillas que ya no estaban. Adentro del local se encontraban las luces apagadas y en la puerta se encontraban dos letreros uno de ellos decía en letras azules "Cerrado" y otro pequeño en letras negras "No Judíos Ni Polacos" Rachel desvió la mirada rápidamente para que Finn no notara la rabia y tristeza al ver ese clase de anuncio aun que ya había pasado tiempo aún seguía sin aceptar esa clase de racismo e injusticia.

.-Parece que el té será en otra ocasión.- Se quedó parado uno segundos como si buscara otro lugar a donde ir pero todo estaba ya cerrado pues ya pasaban de las nueve.- Le importa si la acompaño a su casa.?.- Pregunto tímidamente.

Rachel no sabía que decir, había sido una fortuna que Finn no resultara una persona mala que tratara de hacerle daño pero aun así no confiaba en él.

.-Entiendo.- Dijo tristemente.- Fue una noche agradable, espero verla de nuevo.- Finn extendió su mano para despedirse de Rachel que lo seguía mirando.

.-Seria un placer si me acompañara.- Al instante que Rachel escucho sus propias palabras sabía que estaba cometiendo un error pero por alguna razón, este hombre de altura prominente y sonrisa encantadora le transmitía seguridad y confianza.

Con una gran sonrisa en sus labios Finn asintió con su cabeza y ambos empezaron a caminar de nuevo.

.-Esta lejos su casa.- Pregunto Finn acasos de unos segundos.- Quisiera saber que tanto tiempo nos pueda llevar.- Volteo a ver a Rachel que le dirijo una mirada confundida. – No es que me moleste… es … solo que emm….- Soltó una carcajada rascándose la parte trasera de su cabeza.

.-Sabe soy algo torpe cuando hablo con chicas.- Confeso, algo ruborizado.- Mi madre cree que es lindo, ja... pero que puede saber ella los padres siempre ven lo mejor en sus hijos aun y cuando hacen estupideces.- Rachel solo sonrió le gusta oír su voz y estaba de acuerdo con su madre era lindo el cómo se ruborizaba cuando trataba de hablar con ella. Especialmente cuando ella no era más que una pobre judía que muy apenas podía sobrevivir.

.-Disculpe mi vulgar vocabulario, a veces olvido que me encentro frente a una señorita cuando hablo.-

.-Estoy acostumbrada.-

Siguieron caminando por otro momento a solas cuando por fin Rachel pudo ver el edificio desgastado donde se encontraba su departamento. Al llegar ambos se quedaron en silencio en el umbral del edificio ninguno de los dos quería despedirse pero ninguno de los dos decía algo.

Una ráfaga de aire frio sacudió a ambos, era congelante estar ahí afuera Rachel portaba un delgado abrigo y el frio le calaba hasta los huesos, pero al mismo tiempo estar con Finn aunque ninguno de los dos hablara la hacía sentir bien algo que hacía mucho tiempo había dejado de sentir.

.-Sera mejor..- Finn la interrumpió tomando sus labios por sorpresa, sus corazones latían rápidamente al sentir sus labios contra los suyos. Eran dulces y suaves la tomo con ternura de la mejilla y dio un segundo beso antes de separándose lentamente. Ambos se encontraron de nuevo al abrir los ojos segundo después ruborizados sonrieron nerviosamente.

.- Lo siento.- Declaro Finn rápidamente.- Pero no me pude evitarlo.- Bajo la mirada como niño castigado.

.-Creo que ya no siento el Frio.- Contesto Rachel tratando de buscar la mirada de Finn. Quien rápidamente se sacó el abrigo que traía puesto para ponérselo a Rachel por los hombros.

.-Oh no no no no ya estoy en casa no es necesario…-

.-Mi abrigo la calentara.- Mientras le colocaba el abrigo a Rachel quien podía oler y sentir la fragancia y el calor de Finn quedo perpleja, al ver a Finn sin su abrigo negro corto el cual a ella le quedaba largo. Finn portaba un saco negro, algunas medallas, un cinturón y una pistola. Pero lo que más sorprendió a Rachel era la cintilla de color rojo que llevaba en su brazo.

.-Eres un soldado?.- Pregunto Rachel asustada, Finn bajo su mirada para ver su uniforme reluciente y volvió a verla con mirada alarmante.

.-Sargento de hecho.- Rachel no sabía qué hacer, frente a ella se encontraba su sentencia de muerte, ningún nazi era capaz de dejar a un judío con vida ¿Pero y el Beso? Pensó ¿Acaso era una nueva estrategia de los nazi para capturar a las jóvenes judías como ella? No el beso había sido real lo sentía en el fondo de su corazón que aun latía fuerte pero ya no sabía si era por el beso o por el hecho que era un nazi quien se encontraba frente a ella. Rachel peleaba contra sus pensamientos, por una parte quería correr por otra quería abofetearlo pero también tenía miedo de que pudiera pasar.

.-Lamento no a verlo mencionado.- Escucho a Finn decir con voz tranquila.- No quería arruinarlo, en verdad me gusta.- Finn la miraba esperando a que le contestara. Pero sabía que era natural que le tuviera miedo.- Puede hablarme no le hace daño, lo prometo.-

Rachel lo miro pensativamente, en sus ojos veía la sinceridad que había visto segundos atrás cuando se dieron el beso pero en su ropa veía la sangre de muchos derramada de muchos amigos y familiares.

.- Mi padre me decía que en lugar de sospechar de la gente. Mejor que le creyera…- Dijo Rachel aun mirándolo

.-Su padre es un hombre sabio.-

.-Murió a manos de los soldados por tratar de ayudar un niño alemán que se había caído de un árbol.- Confeso Rachel tratando de contener las lágrimas al recordar a su padre quien siempre había sido optimista y que la guerra les traería a ellos algo de paz al final.

Finn no contesto nada solo bajo la mirada, como podía verla a los ojos después de que su padre había muerto a manos del partido que él servía y amaba, pero con Rachel sus votos hacia el uniforme desaparecían y odiaba el saber que ella no lo aceptaría pues él era parte de su sufrimiento.- Soy Leal a mi partido, tal vez no soy perfecto.- Por fin dijo y retomando la atención de Rachel.- Pero algún día voy a ser capaz de pararme y caminar por mi propia cuanta, Sin herir a nadie y sin ser una carga.- Levanto su mirada para encontrarse con la de Rachel.- Mis sentimiento hacia usted es traición a mis ideologías, pero no a mi corazón el cual aún late fuerte por usted.-

Tomando la mano de Rachel la coloco en su pecho.- Si no cree en mis palabras crea en mi corazón.- Rachel miro su mano que sentía aquella medalla en forma de águila con el símbolo nazi debajo de ella. Pero detrás da la medalla sentía un palpitar brusco, como si el corazón quisiera salirse del pecho, se sentía tan fuerte que solo el corazón de ella podía distraerla de sentir el latir de Finn. Tal vez era un error, tal vez habia sufrido tanto que sentir la calidez del beso de Finn no la hacian pensar con claridad pero algo en su corazon le decia que aquel militar de ojos claros y sonrisa angelical estaba siendo honesto con ella y sus sentimientos. Rachel dio un suspiro para después levantar su mirada y encontrar son los ojos miel de Finn.

.- Si alguien te hiere.- Le respondió con una triste sonrisa.- Siempre habrá alguien capaz de sanar esas heridas.- Eso le basto a Finn para soltar su mano y tomarla con ambos brazos en un abrazo.

Un grito resonante saco a Rachel de su sueño, levantándose rápidamente vio a Quinn parada enseguida de su cama junto con varias chicas que no conocían. Todas vean por las pequeñas rendijas de las paredes de la barca.

.-Que sucede?.- Pregunto Rachel a Quinn quien le hiso un sonido de silencio y un ademan que le decía mirara por la pared.

Rachel se acomodó rápidamente en su cama, y puso un ojo en una de las rendijas de tras de ellas se veía el patio cubierto de nieve varios soldados corrían hacia las rejas, mientras que otros traían arrastras a dos hombres poniéndolos de rodillas con las manos en la cabeza y esperando a que los otros soldados trajeran al otro que había alcanzado a saltar la cerca.

.-Intentaban escaparse?.-Pregunto de nuevo Rachel solo para volver se callada.-Lo siento.- contesto en un susurro y volvió a ver por la rendijilla.

Los soldados estaban apuntando a los dos hombres que se encontraban de rodillas, junto a los soldados Rachel alcanzo a distinguir al Sargento Evans que hablaba con los prisioneros caminaba de un lado a otro, sus movimientos eran exagerados sus gritos se alcanzaban a oír pero Rachel no podía distinguir lo que decían, después de segundos los soldados empezaron a golpear a los dos hombres delgados la sangre les brotaba rápidamente Rachel trataba de desviar la mirada de cerrar los ojos pero una extraña curiosidad la invadía y no podía dejar de ver la escena con rabia. A los pocos minutos la rabia de Rachel desapareció al ver a Finn caminar hacia donde estaban los hombres golpeados. Rachel vio como Finn y el Sargento Evans discutían sobre algo después el Sargento Evans sacaba su pistola disparando a uno de los hombre en una pierna haciéndolo gritar, mientras que Finn disparaba al otro dejándolo muerto al instante, vio como daba una orden y dos de los soldados arrastraron al hombre herido hacia una pequeña casa, mientras que Finn y el Sargento Evans caminaban de regreso a lo lejos se escucharon varios disparos.

Las mujeres de la barraca no tardaron en susurra lo que había pasado mientras se dirigían a la cama algunas lloraban otras se preguntaban si los soldados habían descubierto por donde se habían fugado. Pero Rachel solo tenía en su mente a Finn.

Bueno que les parecio?

:D