Buenas noches! :D Muchísimas gracias a todas por los reviews... Mi ego se alimenta xD ok no.

Como sea, espero que disfruten este capitulo :)

OUAT no me pertenece. La trama es mía.

-¿Es cierto, Canada? – dijo una voz detrás de ella…

Ella se volteó y miro al tipo que la llamaba "Canada", odiaba que Robín, le llamara "Canada" se lo aceptaba a la chica rubia, porque sonaba totalmente adorable cuando ella lo hacía, pero Robín, no era sexy.

Robín era el conductor del noticiero de ABC y como era famoso se creía la última Coca Cola del desierto. Incluso tenía mujer e hijo, pero a él le fascinaba coquetear con todo lo que tuviera vagina.

-Hola, Robín… - dijo cansadamente.

Robín sonrió y miro a Ruby, quien hizo una mueca de desagrado. Solo por él no me gusta el noticiero de ABC, decía ella de vez en cuando.

-¿No me piensas presentar, Canada? – preguntó el coquetamente.

-Mi nombre es Regina, Robín – dijo rodando los ojos-. Esta es Ruby, mi mejor amiga. Ruby, él es Robín.

-Soy conductor de ABC, rojita – dijo él presumidamente.

Regina negó con la cabeza. No conocía a Ruby bien cuando ya le ponía apodos, como rojita…

-No me vuelvas a llamar "rojita" – dijo Ruby imitando la voz de él.

Siguieron caminando, pero Robín se les pegó cual chicle.

-¿Quién es Swan, Canada? – no tenía caso… él siempre la iba a llamar Canada.

-Nadie que te importe – dijo Ruby, por ella.

-Wow… FIERA – dijo él, sin dejar de sonreír.

Ya estaban dentro del edificio de ABC, cuando Regina se volteó y lo encaró.

-Robín, Swan es alguien, ¿sí? Y ya no te daré detalles – dijo metiéndose en el ascensor junto con su amiga.

-Fastidioso… - dijo Ruby.

-Presumido… - dijo Regina.

Las puertas del ascensor se abrieron y siguieron el camino hasta la oficina de Regina.

-¿Por qué vienes aquí un sábado? – preguntó Ruby sentándose.

-Porque no quería hacer esto el lunes en la mañana.

Ruby rodo los ojos.

-¿Entonces que con Swan?

-Nada…-dijo tristemente, mientras organizaba su trabajo para el lunes.

Después aquella noche, se quedó en casa. Su casa estaba totalmente vacía, en cuanto a personas se refiere. Vivía sola, algo que preocupaba a su madre. Siempre estaba paranoica sobre ladrones y violadores. Regina suspiró al recordar la voz de su madre sobre la tasa de delincuencia de New York. Pero pronto dejó de pensar en la voz de su madre.

Pronto su mente se transportó a la voz de "Swan". Pronto se transportó a los ojos y a su cabello. Pronto se transportó a las miles de preguntas en su cabeza. Ella chica resultaba fascinante, o al menos ella la encontraba fascinante, ya que Ruby la veía simplemente como otra chica normal. Pero ella no la encontraba normal, no. Ella era la criatura más adorable y solo llevaba un día de haberla visto por primera vez.

Sacudió su cabeza tratando de no pensar mucho y se levantó. Tal vez ir a la librería que quedaba cerca de su apartamento y tomar un libro, le ayudaría a no pensar.

Salió del apartamento y se dirigió allí. Una vez dentro se encaminó al tramo de terror y suspenso; se encargó de buscar a Stephen King. Busco entre los títulos hasta que encontró uno que le llamo realmente la atención y que no había leído del gran autor.

Con "Cell" bajo el brazo se dirigió a la caja, para pagarlo. Casi se cae de espaldas cuando la vio allí. Era la cajera.

-Oh Canada – dijo ella, como si estuviera cantando el himno.

Ella le pasó el libro.

-Hola – dijo tímidamente y sonrojándose.

La rubia sonrió.

-Nos volvemos a encontrar nuevamente – dijo sonriendo y tomando el libro-. ¡Cell! Realmente bueno, Canada. Stephen es un genio en eso de escribir, ¿no crees?

Se sonrojó violentamente cuando la llamó "Canada". Resultaba agradable cuando ella lo decía.

-Sí – dijo-. Es mi favorito.

La rubia sonrió aún más.

-Él no es mi favorito, pero es uno de ellos. Te daré un descuento por eso.

-¿Qué? No, no es necesario – dijo apresuradamente.

-Bah… - toma le dio el libro en una bolsa de la librería-. Siempre es bonito verte, aunque los Maple hayan ganado.

-Te dije que ganarían – dijo.

Miro alrededor. La librería estaba tranquila y no había mucha gente. De hecho solo estaban ellas y un adolescente sentado leyendo algo y con audífonos.

-Bueno, me voy… -dijo ella, una vez que pagó.

Y salió de la librería quitándose la oportunidad de saber algo más de la rubia. ¿Es que era tonta? La tercera era la vencida, ¿no? Aunque ya sabía dónde trabajaba, tal vez la rubia no volvería y seguramente esa era la última oportunidad de verla.

Se golpeó mentalmente y se giró sobre sus talones. Entró de nuevo.

-¿Se te olvido algo, Canada? – dijo la rubia sonriente.

-Me preguntaba si te gustaría tomar algo conmigo, es que no tengo muchos amigos aquí y bueno te he visto 3 veces el día de hoy y… - dejó de hablar porque seguramente estaba espantando a la chica.

-Mientras no sea Starbucks – dijo la rubia dándole una sonrisa.

-¿Cuándo estas disponible?

-Bueno… - hizo un gesto de estar pensando totalmente adorable-. Saldré dentro de 5 minutos.

Miró su reloj de pulsera. Faltaban 5 para las 8.

-¿Te espero?

-Eso estaría bien.

Sonrió. Al menos ya tenía una especie de cita con su fascinación personal.

¿Que opinan? No sean timidas y diganme. Tambien si tienen alguna pregunta, no lo piensen dos veces y me la hacen :D responderé a gusto.