NADA ME OBLIGA A QUEDARME CAPITULO 5
No puedo dejar de pensar en rukia después de la noticia de que se casa, maldición esto esta mal en muchos sentidos pero no es como si ella tuviera la culpa, es decir merecía continuar con su vida y 10 años son mucho tiempo para cualquiera pero, rayos como me gustaría hablar con ella para aclarar mis dudas aunque probablemente me resulte difícil hablar con la hija de la familia mas importante del pueblo, mucho mas teniendo en cuenta que los rumores de mi llegada deben seguir expandiéndose y no creo que a renji le agrade mucho saber que estoy aquí pero bueno, pensare sobre ello después de ir a comprarme algo de ropa con mi fabulosa paga de ayudante de tendero para el papa de uryuu,
-¿kurosaki? ¿Se puede saber a donde vas?-
-voy a aprovechar mi descanso para ir por ropa digamos que ser un trotamundos no ayuda mucho al cuidado de la misma-
-ok pero ve con cuidado que la ciudad ya no es la misma de antes-
¿Es que acaso nadie se cansara de decirme lo mismo una y otra vez?
-ya lo se vuelvo en unas horas-
Voy con la única mentalidad de conseguir la ropa mas barata y cómoda posible, después de todo creo que la única razón para que yo volviera no quiere saber nada de mi por lo que mi estancia aquí será mas bien corta.
Me encuentro con un outlet de ropa conocida de cierto felino, probablemente no tenga mejor opción, tras una media hora de seleccionar camisetas, pantalones, zapatos deportivos y sudaderas mi intuición me dice que algo no va bien, el hombre trajeado que perfectamente podría ser un guardaespaldas o un luchador, no se a movido de la entrada desde que llegue sin dejar de mirar su reloj y de mandar textos por celular, dispara mi alarma interna y me decido a salir corriendo del lugar
-¿señorita puedo pedirle un favor?-
-dígame joven que necesita-
-pues vera unos tipos creo que quieren asaltar o la tienda o a los clientes entonces podría pagar mis cosas, dejárselas y después pasar por ellas? Además de llamar a seguridad claro-
-¿por supuesto a nombre de quien?-
-kurosaki ichigo-
En ese momento la cara de la vendedora se ilumina al tiempo que me dice:
-¿ichigo eres tu?, no puedo creerlo!-
-si pero tu quien...
En ese momento la empiezo a reconocer, un cabello azul obscuro amarrado en una coleta que en otros tiempos se alzaba como una suerte de corona aunque ahora esta lisa y cae hasta media espalda, unos ojos rojos profundos como abismos y una figura pequeña aunque madura solo comparable con rukia...
-¿senna en verdad eres tú?-
-lo mismo te pregunto berryboy-
Hmph con que el chico fresa pero bueno es agradable encontrarse con un rostro conocido en este pueblo de locos
-gracias a dios un rostro conocido-
-¿entonces quien te sigue?
-no lo se pero no creo que sea buena idea averiguado-
-ok deja lamo a seguridad para ver que pasa mientras tanto tu usa la salida de empleados-
-¿estas segura?-
-¡claro! Seria lo menos que puedo hacer por ti después de todo somos amigos-
Lo dice con una sonrisa al tiempo que alza el auricular de su teléfono y me guía a una puerta trasera
-sal por aquí y al salir gira a la derecha, llegaras a la plaza comercial, ya llame a seguridad pero por tu propio bien ve a la plaza, dudo que hagan algo en publico pero camina con cuidado y vigila tus paso ¿vale?-
-ok-
-había escuchado rumores de que regresaste pero no pensé que fueran verdad que emoción!-
Esas ultimas palabras fueron seguidas de un fuerte abrazo, el cual me tomo por sorpresa y me hizo recordar viejos tiempos al tiempo que me dirigía a la plaza comercial, recuerdos de la juventud, cuando nuestra única preocupación era saber que desayunaríamos al día siguiente o la tarea que olvidamos hacer...
Senna, rukia, Chad, tatsuki, inoue, uryuu... En fin toda la pandilla nos conocíamos desde niños, cada uno con su propia historia, senna, niña huérfana de nacimiento con una actitud positiva ante todo por que según ella "si dejo de reír no me quedara nada", Chad, parte japonés parte mexicano sufriendo abusos por su interesante complexión pero tranquilo como el mismo buda, tatsuki, hija de un prominente maestro de artes marciales la cual por deber familiar debía seguir el legado de su padre, inoue niña cuyos padres la querían mucho hasta que fallecieron en un accidente, quedo al cuidado de su hermano mayor el cual falleció tiempo después en la clínica de mi padre, uryuu un niño mas bien introvertido con un padre muy severo, rukia cuyos padres fallecieron poco después de que ella naciera quedando al cuidado de su hermana lisanna, la cual a su vez se caso con kuchiki biakuya, el hijo único de la familia mas importante del pueblo por lo que de manera automática ella obtuvo ese mismo nivel a costa de el desprecio de los padres de biakuya por hacer que un par de vagabundas formaran parte de la familia, y después estoy yo, mi madre falleció cuando yo aun era un niño al evitar que la corriente del rio me arrastrara, quede al cuidado de mi padre y a su vez le ayudaba con mis hermanitas, todo iba bien hasta que cumplí los 15 años, era de noche y papa y mis hermanas fueron a comprar algo para mi cumpleaños y esa fue la ultima vez que los vi con vida, hubo un accidente en la carretera, fallecieron al instante los 3, eso fue la gota que derramo el vaso...
Bueno ahora que llegue a la plaza debo hacer algo para matar el tiempo, mientras curioseo a través de los anaqueles veo a un par de sujetos que de alguna firma me parecen familiares, el primero de ellos con rasgos afroamericanos y piel negra como la noche con los ojos ocultos tras sendas gafas de sol y el segundo hombre era casi albino, con un rostro parecido al de un zorro, creo reconocerlos de algún lado de mi pasado pero no lo ubico... Hasta que voltearon a verme y reconocí el movimiento de prepararse para desenfundar un arma, mejor averiguar quienes son después de salvar mi vida otra vez...
Me meto a una tienda de ropa para intentar despistarlos, es una tienda para damas así que usare mi última alternativa... Entrar a un vestidor rezando por que no haya nadie...
...
...
...
Como odio cuando la suerte me da la espalda y se aleja corriendo, no solo había alguien en el vestidor sino que es la última persona que quería ver... Y creo que soy la última persona que ella querría ver...
Mientras tanto en la residencia abarai...
-sor me permite entrar-
-dime que necesitas, primero- respondía un renji con rastros de resaca después de festejar una campa muy exitosa semanas antes de las elecciones, lo curioso es que el era el mas aplaudido y ni siquiera era el candidato, simplemente era un asesor
-es una carta de parte de... Sousuke aizen-
-le dije que no quería saber nada de el, maldito criminal-
-dijo que le interesaría leerla cuando supiera que kurosaki ichigo regreso a la ciudad-
-¡dámela en este instante!-
El empleado estiro la carta para que renji envuelto en una bata abriera la puerta del cuarto solo para tomar la carta y cerrarla en la cara del mensajero...
Después de leer la carta solo se puede ver una sonrisa en el rostro de renji...
-Hmph, yo queriendo evitar asuntos turbios antes de las elecciones y este loco de aizen me sale con esto, pero debo admitirlo es un plan que nos conviene a los dos ¡JAJAJAJAJAJAJA!
Y con esto termino este capitulo después de solo dios sabe cuanto tiempo, disculpen la tardanza pero el trabajo no me dejaba pero con mi nuevo Windows Phone con Word integrado, espero poder publicar a la velocidad de la luz pues este capitulo lo hize en 5 dias XD los dejo con ganas de mas y espero tener algo la otra semana
