Capitulo 8

ALICE POV

-¿Qué te sucede hija?- me pregunto papá en la cocina

-Nada de importancia- le mentí, ya habían pasado dos semanas desde lo que escuche en el psiquiatra, no volvería aunque mi padre y madre no sabían la verdadera razón, las fiestas de Navidad y Año Nuevo habían sido perfectas

-Pero sucede algo- me dijo bebiendo su taza de café

-Papá- comencé a decirle- ¿te llevas bien con el señor Alisteir? – pregunte mordiendo una dona achocolatada

-Claro cariño, es un gran tipo, lo conocí cuando éramos jóvenes, nunca fuimos los grandes amigos pero si buenos conocidos – me decía – viene de una familia adinerada es por eso que tiene algunos hospitales en el país- me seguía contando- tengo entendido que su única hija estudia con ustedes ¿no hija? – me pregunto a lo que simplemente asentí – conoció a la madre de su hija en la universidad después de que nació las pequeña María ella los dejo y desde entonces no ha estado en ninguna relación estable, de hecho ha estado con mujeres no muy estables emocionalmente- termino de decir mi padre

-¿Por eso María tiene problemas? – pregunte recordando que una vez Jasper dijo que tenía problemas

-¿Los tiene?- pregunto mi padre

-Eso escuche- le dije tomando otra dona

-¿Te llevas bien con ella cielo?- me pregunto

-No mucho- le dije tranquilamente, no le diría que soy su juguete

-Ha de ser buena persona como su padre, recuerda que gracias a el señor Alisteir soy el director del hospital lo que agradezco mucho- me dijo volviendo a su periódico

-Seguro- le dije

-¿Jasper vendrá hoy?- me pregunto mi padre, al escucharlo mis ojos se abrieron de par en par ¿Qué clase de pregunta?

-No lo sé- dije encogiéndome de hombro- ¿Por qué lo habría de saber?

-Pensé que venía a verte- dijo mi papá

-¿A verme? ¡Qué cosas dices papá! – le dije sorprendida

-¿No ha eso ha estado viniendo? Mira que no me trago que solo viene por tus hermanos ni que acompaña a su prima, he visto cómo te mira hija- me decía

-Te hace daño la cafeína papá- reí

-También he visto como lo miras- me dijo arqueando una ceja

-Y según tu ¿Cómo lo miro?- dije apoyando mis manos sobre la mesa y arqueando también una ceja

-Como tu madre me mira- dijo con sus ojos azules mirándome fijamente

-No creo que sea exactamente igual papá- le dije sorprendida

-Pero parecido- me dijo volviendo a su café

-Hace una semana que tenía novia, no pudo haber cambiado de parecer en poco tiempo- informe

-Mi dulce Alice, Jasper te mira de esa forma desde que te conoció- me dijo- solo que tal vez él no se había dado cuenta

-Papá –dije muy seria- el café está afectando gravemente tu cerebro

-Intenta negarme que no – le dije colocando su taza en el fregadero

-No lo niego papá pero no creo que el sienta lo mismo por mi, digo bueno yo estoy como decirlo un poco dependiente de los medicamentos, en otras palabras enferma mental entonces como le podría gustar, y en casi de que sea cierto no podría estar con él solo sería una carga y estorbo- dije demasiado rápido

-Hey no hables tan rápido- me regaño papá – no estoy de acuerdo en todo lo que dices con excepción del "no lo niego" – dijo enfatizando las últimas palabras- hija Jasper te quiere y lo hace aun sabiendo tu problema Ali

-Papá su ex novia es la hija del señor Alisteir- dije

-Oh- solo pudo exclamar

-Exacto prefiero evitar problemas- dije sacando otra dona del paquete

-Como quieras hija yo solo digo lo que observo- termino de decir- ¿has tomado tu medicamento? – solo me quede callada y mire el suelo realmente no lo había tomado porque se había agotado y solo yendo con la psiquiatra me lo daban – Alice estas demasiado ansiosa hija, es la quinta dona que te comes- me dijo cerrando el paquete que estaba frente de mí y subiéndola sobre el refrigerador

-Lo siento- dije en voz baja

-Necesitas tu medicamento cariño – me dijo depositando un beso en mi cabellera y saliendo de la cocina, mi padre tenía turno vespertino aquel día

Me levante después de mi padre y me dirigí a la habitación de Edward

-Hola- saludo a mi hermano entrando a su alcoba

-Hola enana- me dijo desde su escritorio – que te trae por mis aposentos ¿Jasper? El vendrá dentro de un rato

-Edward- regañe- ¿no puedo venir a ver a mi hermano mayor? – pregunte ofendida y el solo arqueo las cejas, esta bien- Papá dice que se nota que me gusta Jasper y yo a él

-Ya se- dijo sin voltear a verme

-¿Cómo que ya sabes?- pregunte sorprendida

-También lo noto, no hace falta ser un experto en el tema para notarlo hasta un niño de cinco años lo ve- me dijo

-¿Crees que yo tengo esperanzas?- pregunte abrazando una de las almohadas de su cama

-Claro- me dijo – solo que todo a su tiempo Alice, a él le importas desde hace mucho así que tu tranquila si lo amas sabrás esperar correctamente- me decía Edward él siempre tenía las palabras indicadas

-Que sabio ¿Qué haces? - pregunte poniéndome de pie y mirando su laptop estaba bastante entretenido en ella

-Nada- dijo cerrándola de golpe

-Mientes, déjame ver- le dije intentando abrirla

-Para Alice, la romperás- me regaño intentando quitar mis manos

-Tonterías déjame ver- dije abriendo la laptop y sorprendiéndome de lo que veía – Esto…es …Edward ¿tu?

-¿Yo? – pregunto con los brazos cruzados y una ceja mas arriba

-Son anillos de compromiso- dije sorprendida

-Ya se- dijo

-Deja de decir Ya se – le dije molesta- es obvio que lo sabes ¿te vas a casar? – Pregunte - ¿con Bella? ¿Cuándo? ¿Cómo fue que lo decidiste? ¿Por qué no me habías dicho- pregunte rápidamente

-Calma Ali- dijo- hace un tiempo que lo vengo pensando tal vez sea demasiado pronto pero ambos pasaremos a universidad y creo que podríamos llevar una vida juntos, Emmet ya sabe de esto

-¿Le dijiste al oso y a mí no? – pregunte ofendida

-Ya te lo dije- dijo suspirando- Mira Ali, no digas nada a nadie aun no estoy seguro, estoy convencido de que me quiero casar con Bella, tal vez si sea pronto, quiero hacer las cosas bien – me dijo mirando seriamente los anillos

-Bueno- suspire- en caso de que te decidas elige ese- le dije señalando un pequeño anillo- es perfecto, pequeño, elegante y hermoso, completamente discreto y no llamativo tal como a Bells le gusta- le dije mirándolo sobre su hombro

-Gracias Ali- me dijo observando el anillo que le había dicho

JASPER POV

-Vamos por favor digan que si- decía Alice mostrándonos la portada de su película favorita – hace mucho que no la veo

-Alice no me harás ver cursilerías de niñas de cinco años- dijo Emmet con mi prima sentada entre sus piernas

-Por favor- dijo poniendo su cara de niña de tres años

-No creo que sea tan malo- dije aceptando su idea de la película

-Lo dices porque no viste la película unas trescientas veces cuando tenías siete años- dijo Edward – con sus permisos iré con Bella

-Mamé enviara tus cosas a casa de Bella vives más tiempo allá que en casa- le dijo Emmet

-Cierra la boca- se quejó Edward y salió de casa

-Que humor- dije mirándolo sorprendido

-Está en sus días- comento Emmet

-¡Emmet!- Rosalie golpeo su brazo – sabes que te parece si vamos por un poco de comida- dijo mi prima sabía que lo hacía apropósito

-Comida suena apetecible- dijo Emmet besando a mi prima y saliendo de la sala

-Solo quedamos tu y yo – me dijo Alice -¿veras la película conmigo? – me pregunto

-Claro porque no – le sonreí a la dulce Alice

Alice puso la película en el reproductor, se sentó a mi lado con las piernas como chinito sobre el sofá y un tazón de palomitas para ambos, creo que nunca había visto esa película o al menos no la recordaba, realmente mi prima Rosalie nunca había sido de ver películas de princesas creo que eso influía mucho.

Por ratos la miraba de reojo se encontraba tan fascinada como una niña pequeña sus ojos brillaban como si fuera un cuento de verdad, su sonrisa era la más sincera que había visto en mi vida, era como una pequeña princesa. Mire de nuevo el televisor de plasma era la escena más bonita de la película cuando la princesa bailaba con su príncipe que parecía todo menos eso.

-Si que te gusta- le dije observándola al mismo tiempo que volvía a mirar el televisor

-Me encanta- dijo sonriendo

-¿Alguna vez te han dicho que te pareces a la princesa? – dije observándola bien era tan perfecta como ella-excepto los ojos, los tuyos son más hermosos- le dije mirándola a ver

-Mis padres lo decían cuando era pequeña- dijo sonrojada- es por eso que Bella es mi princesa favorita

-¿Por qué te pareces a ella?- me parecía la cosa más tierna

-Si- sonrió – y porque su historia con bestia es sincera, se basa en el corazón y no en la apariencia

-¿Tu esperas a tu bestia?- pregunte dudoso

-En realidad espero una relación que se basa en el corazón y que no importe lo demás- me dijo triste- creo que lo que en verdad espero es que yo algún día pueda estar con alguien

-No veo motivos porque no puedas- le dije sonriendo

-Me alegra que no los veas- dijo bajando la mirada y volviendo a la película

Cuando la bestia se convirtió en el príncipe me quede observando a Alice ella lucia bastante emocionada

-Sabes- me dijo ruborizada- tú te pareces a Bestia

-¿Tan feo estoy?- pregunte riendo

-No tonto- dijo sonrojándose aún más- cuando se convierte en el apuesto príncipe, eres como él

-¿Apuesto?- pregunte

-Uhum- dijo asintiendo con la cabeza y las mejillas coloradas

-Me alegra escucharlo- dije tomando su mano sin embargo tarde más en tomarla que en lo que ella la arrebato de mi

-Lo siento- me dijo

-No tranquila, no debí hacerlo- dije –Sabes Alice, me importas mucho

-Jasper yo…- dijo ella apenada

-No digas nada solo quería que lo supieras- dije

-Tu también me importas Jasper- me dijo mirándome a los ojos- creo que podríamos a llegar a ser muy buenos amigos

-¿Podríamos intentarlo no? – dije partiéndome el alma, yo no quería ser solo su amigo, pero no la iba a presionar poco a poco podría ganarme su confianza

-Me parece perfecto- me dijo ella

Después de eso pasamos el resto de la tarde platicando, pronto regresaríamos de vacaciones y cada quien volvería a su respectiva escuela, la universidad venia cargada este semestre así que tenía que aprovechar los momentos con Alice, tal vez algún día me diría porque le sucedían los ataques y yo le podría decir que no me importaba que estaría con ella y la apoyaría infinitamente en todo momento.