Hola! Qué tal estamos? Hoy traigo el primer capítulo de este fic. Espero que lo disfruten!
Capítulo 1
Todo comenzó la noche del 30 de diciembre de 2013. Yo estaba en una casa abandonada echando una partida al Call of Duty en una Xbox que yo había cogido "como recuerdo" de un asesinato que cometí unos cuantos días atrás, además de una buena tele que Eyeless Jack robó por mí en una tienda a cambio de los riñones, los pulmones y el corazón de mi última víctima. Total, el caníbal ciego y mudo que a veces me mira como si yo fuera un pollo asado (y es lo más incómodo del mundo) es él.
Volviendo a lo nuestro, yo estaba volando cabezas de zombis tranquilamente cuando recibí un Whatsapp de Slenderman (no es que seamos los mejores amigos del mundo, pero tampoco andábamos peleándonos a muerte). Resulta que él había encontrado más dibujos que habían hecho fans míos, por lo visto. No sé cómo la gente supo de mi existencia, y lo que más me extraña es que alguien me admire. Quizá esté de moda eso del "chico malo y rebelde". Al fin y al cabo, yo estaba dentro de ese grupo.
Abrí las imágenes y, tras verlas, las dividí en dos categorías: los trabajos realmente buenos (vamos, los que me representan como el psicópata siempre cubierto de sangre que soy) y los que no servían ni para papel higiénico (los que me hacen demasiado gay, aunque he de reconocer que no eran malos dibujos).
Pero eso no era lo peor porque más tarde recibí una captura de pantalla de los típicos blogs de "pregunta a fulanito de tal", y esta vez la víctima de las preguntas era yo, o sea, algún bloguero que hacía dibujitos míos (muy simpáticos, hay que reconocerlo) respondiendo esas preguntas. Me entraron ganas de cortarle el cuello a la persona que escribió, y son palabras textuales: "Hola, Jeff :-) te violaré mientras duermes".
-¡¿Qué coño le está pasando a esta gente?! -terminé exclamando, furioso- ¡Soy un asesino psicópata sin escrúpulos, no un icono sexual, joder! -suspiré antes de añadir- Menos mal que el administrador del blog está de mi parte. ¿Y qué es eso de "haz yaoi con Slendy"? Pimero, no soy gay; y segundo, Slenderman tampoco. Ahí lo dejo.
Tras responder a Slendy con todo el cabreo del mundo volví con el Call of Duty, solo que me imaginaba que los zombis eran esas fangirls acosadoras.
-Así que pretenden violarme si me ven, ¿verdad? Pues estoy completamente seguro de que cambiarán de opinión cuando mi cuchillo rebane sus cuellos.
Entonces empezó a sonar la canción de Skrillex "Kill everybody", que es mi preferida porque estuvo hecha para mí, sobre todo esa frase que dice: "I want to kill everybody in the world". Me quedé unos segundos disfrutando de esa música de batidora hasta que me di cuenta de que era mi móvil. Casi me abalanzo sobre él para cogerlo, pero cuando lo descolgué se había cortado.
-Oh, mierda. ¿Seré idiota? -me encogí de hombros y añadí- Bueno, seguro que me llamará de nuevo.
Seguí jugando mientras esperaba a que volviera a sonar el móvil cuando la pantalla del televisor empezó a hacer cosas raras. Lo primero que pensé fue en Slenderman, pero recordé que estaba en la otra punta del mundo, por los bosques de Rusia o algo así, por lo que descarté esa posibilidad.
Me acerqué a la pantalla de la televisión para ver qué le pasaba cuando escuché una voz siniestra que me hablaba desde la tele:
-Jeff...
Me extrañé muchísimo de aquel momento Poltergeist, así que me puse enfrente de la pantalla. Ahora me arrepiento de ello porque, sin avisar, de la pantalla de la tele salió Ben Drowned . Para quien no lo sepa, es un niño vestido de Link, el de Zelda, que vive en un cartucho maldito de un juego de The Legend of Zelda, algo como "La máscara de Majora".
Por culpa suya y del cacho susto que me dio pegué un grito y tropecé hasta caerme de culo, quedándome sentado en el suelo.
-¡Dios, Ben! ¡A ver si aprendemos a entrar por las puertas! ¡Casi me provocas un infarto!
-Perdón, Jeff. Tenía que hacer esto porque no me contestaban al móvil.
-Ah, que eras tú...
-Te entretuviste con el tono otra vez, ¿verdad?
Asentí, con una mueca de disgusto.
-Lo sabía. Tienes que cambiar la música del móvil.
-¡Ni de coña, Ben! Pero vayamos al motivo por el que interrumpes mi racha de zombis muertos. -me crucé de piernas y brazos- Más vale que sea importante.
-Has acertado en el blanco, Jeff, porque esto que te voy a decir es muy importante y vital para ti. He recibido rumores de Ticci Toby y de Sally.
-¿Rumores?
-Según ellos hay alguien que planea acabar con tu vida.
Nos quedamos un momento en silencio mientras nos mirábamos fijamente, hasta que, de repente, sin poder aguantarme, solté una risotada que no le gustó nada a Ben.
-¡Jeff, acabo de decirte que podrías morir en cualquier momento, ¿y tú te ríes?!
-¿Sabes qué acabas de decir, Ben? ¡Nadie es tan estúpido como para matarme! ¡Y si alguien lo intentase lo mataría yo primero!
-Esto es muy serio, Jeff. Yo que tú tendría cuidado.
-¡Venga, que no eres mi madre! ¡Estoy seguro de que nadie me va a tocar ni un pelo!
-Como tú quieras, Jeff. Yo te lo advertí.
Ben desapareció, dejándome la tele y la consola apagados.
-Mientras no se haya cargado la Xbox...
Tras unos segundos en los que no supe si quedarme o salir a matar gente me levanté del suelo y terminé diciendo:
-Ñe, me voy a dar una vuelta a ver a quién mando a dormir hoy para matar el tiempo (nunca mejor dicho) y para descansar un poco la vista. Demasiado tiempo delante de la consola no es bueno para la salud. Además, hay que hacer un poco de ejercicio, ¿no?
Cogí mi cuchillo, me puse la sudadera sobre mi camiseta negra, me subí la capucha sobre la cabeza y me fui a la calle. Lo de la capucha era simplemente un elemento de discreción. No iba a ser tan idiota como para que nadie me vea la cara.
A esas horas de la noche las calles estaban abarrotadas. "Mejor para mí", pensé mientras sonreía y buscaba a mi próxima víctima. Lo bueno de ser un psicópata es que no te da remordimientos cuando hundes tu cuchillo en la carne de tu víctima mientras sientes la sangre caliente salpicando tu cara y tu ropa y los latidos del corazón de esa persona se van apagando hasta que no queda nada más que silencio y un cadáver con los ojos abiertos por el terror y una mueca de sufrimiento. Tras morir, la mano que utilizó para agarrarte y tratar de defenderse en vano reduce su fuerza hasta que se desploma en el suelo, encharcado del líquido escarlata que se vuelve brillante con la luz de las farolas. Si supierais lo bien que me sentí tras convertirme en lo que soy... Siempre he sido alguien tímido o reprimido, pero desde que la locura ha ocupado gran parte de mi mente y soy un asesino, puedo hacer lo que quiero sin miedo a nada. Digamos que, a partir de que se me quemó la cara, me liberé.
No había estado mucho tiempo en mi paseo cuando localicé a mi objetivo. Aunque estaba dándome la espalda, tuve el presentimiento de que conocía a ese tipo del gorro de lana y la bufanda a rayas. De todos modos, y sin importarme mucho esa sensación, lo seguí hasta un callejón, donde se detuvo. Imbécil. Acentué mi sonrisa y empecé a reír por lo bajo mientras sacaba mi cuchillo antes de acercarme a mi víctima, desarmada y sola, sin que nadie pueda defenderla. Entonces pregunté, mientras jugueteaba con mi arma pasándomela de una mano a otra:
-¿Sabes que acabas de meterte en un callejón sin salida? ¿Literalmente?
La persona que estaba delante de mí habló con una seriedad que me sorprendió, como si aquel desconocido no se diera cuenta de la grave situación a la que se enfrentaba:
-A ver si lo adivino: vas a acercarte a mí con ese cuchillo y antes de matarme dirás "Go to sleep", ¿cierto?
-Vaya, ¿eres adivino o algo? Me sorprende tu capacidad para predecir el futuro.
-No, Jeff. Lo sé porque lo sufrí yo mismo.
El tipo se dio la vuelta y se quitó el gorro. Justo entonces me di cuenta de quién era. Reconocería esos ojos verdes, en aquel momento con un brillo de rabia, y ese pelo castaño en cualquier lugar. Aunque esa barba de dos días y la gran cantidad de cicatrices en su cara y en las comisuras de los labios me dejaron un poco confundido.
-¿Liu?
-Vaya, veo que me acabas de reconocer después de tanto tiempo. Te veo con los ojos abiertos por la sorpresa. Espera... si no tienes párpados.
-Si te soy sincero, sí que estoy sorprendido. ¡Cómo has cambiado, tío! Pero creí que habías muerto. De hecho, fui yo mismo quien te apuñaló.
-No debiste cantar victoria porque sobreviví de milagro. Me sometí a muchos trasplantes y me recuperé de todas ellas a pesar del intenso e insufrible dolor.
-No sé si alegrarme por verte bien o frustrarme por no haberte rematado, ¡pero estás estupendo! -me puse las manos en los bolsillos- ¿Y qué hay de tu vida después de esos dolorosos trasplantes? A mí no me preguntes, ya sabes la respuesta.
Mi hermano mantuvo la seriedad (¿es que se ha olvidado sonreír después de este tiempo?).
-Mientras me recuperaba conocí a una enfermera, Susan...
-¿Era guapa o algo?
-La mujer más hermosa que había conocido en mi vida. Cuando salí del hospital decidimos salir juntos...
-¡Quién lo iba a decir! ¡Mi hermano con novia! ¿Y qué tal fue?
-Lo mejor que había pasado en mi vida. Le hablé de ti y de cuando mataste a nuestros padres y casi acabas conmigo...
-¡Oye, que así quedo como un mal cuñado!
-Un año después de conocernos le pedí matrimonio...
-Peero cortó contigo.
-Murió, Jeff. Un bastardo la hirió de muerte.
-Omm...
-No sabes qué decir, ¿verdad?
-Esto... -¿Liu era vidente o qué?
-Acabé matando al asesino de mi Susan, además de muchos criminales y otras personas.
-Eso está mucho mejor. Usas parte de tu potencial asesino para una causa justa. No es mi estilo, pero me vale.
-Según conocí a Susan -¿es que no me hacía caso o qué?- volvimos al que había sido mi hogar...donde mataste a nuestros padres...
Clavó sus ojos en los míos y, con toda la rabia que pudo sacar, me gritó:
-¡Por culpa de lo que nos hiciste y del desastre que dejaste ahí me volví loco, Jeff! ¡Ha habido momentos en los que sufrí lo imposible porque tenía el impulso de querer matar a Susan! ¡Por tu culpa me he vuelto un asesino desquiciado!
Del bolsillo de su chaqueta de cuero sacó una navaja. Pensé que era una broma, así que sonreí mientras pensaba: "¿Con ese juguetito pretende hacerme algo? Me da que no tenía presupuesto para nada mejor".
-Has arruinado mi vida. -añadió Liu, con la voz profunda y manchada de odio- Y vas a pagar muy caro por ello.
Tiré mi cuchillo antes de abrir un poco los brazos, sin perder la sonrisa.
-Inténtalo si te atreves. Te puedo dar la oportunidad de irte si no quieres salir mal parado.
-No me voy a arrepentir de matarte. De hecho, disfrutaré con ello.
Entonces me acordé de los rumores de los que me había hablado Ben Drowned sobre un posible asesino que acabaría con mi vida. ¿Mi propio hermano iba a matarme? El mundo es un pañuelo, y comprendo que él pueda vengarse. Pero no esa noche. Todos morimos, a veces el destino elige cómo; otras, son personas ajenas a nosotros (como los asesinatos); y el resto lo decidimos nosotros. Y en ese momento decidí no morir. Soy muy joven y tengo mucha vida por delante.
Liu corrió hacia mí, navaja en mano, mientras gritaba de rabia y odio, para clavarme el arma. Yo fui más rápido que él y le agarré el brazo que empuñaba el arma antes de retorcerlo, haciendo crujir sus huesos, para volver la hoja en su contra, apoyando el filo en su cuello. Liu se quejó y apretó los dientes a causa del dolor:
-Podría matarte ahora mismo, hermanito. Pero, como ya te has convertido en alguien igual que yo, te dejaré en paz.
-¡Jamás seré como tú, Jeff!
Solté a mi hermano y me quedé con la navaja. Entonces recogí el cuchillo del suelo, lo guardé en el bolsillo de mi sudadera y le di la espalda a Liu para marcharme y buscar otra víctima.
-Ya lo eres. Desde que has perdido la cabeza y has empezado a matar sin compasión te has vuelto idéntico a mí. Acéptalo, Liu, eres un asesino psicópata que mata sin escrúpulos. Y como ya estamos en paz, ya que has decidido ser un asesino como yo, he perdido mi interés en matarte.
-¡Cobarde! ¡¿Por qué no vienes aquí y acabas lo que empezaste?!
Sonreí antes de volverme hacia Liu mientras la lanzaba la navaja, que solo le hizo un corte en la mejilla y le cortó unos cuantos cabellos.
-Ya lo has hecho tú solo. Adiós, Liu. -me di la vuelta y me despedí con la mano- ¡Pasa una buena noche, que yo sigo con lo mío!
Mi hermano murmuró algo que no pude entender y un objeto metálico cayó junto a mis pies. Volví la vista al suelo y vi una especie de lata de la que empezó a salir un extraño gas que me rodeó enseguida. Pronto mis ojos empezaron a escocerme (¡¿por qué tuve que quemarme los párpados?!) y me los tapé con las manos mientras exclamaba de dolor por culpa de la terrible quemazón:
-¡Gas lacrimógeno! ¡Mis ojos! ¡Me queman!
Y es no era todo: el gas tenía somnífero incluido porque empecé a quedarme inconsciente (sí, puedes quedarte dormido con los ojos abiertos). Con los ojos llorosos y luchando por mantenerme en pie volví la vista hacia mi hermano, quien se había tapado la boca y la nariz con su bufanda y se había protegido los ojos con unas gafas. Fue lo último que vi antes de que alguien me agarrase por detrás y me pusiera una venda en los ojos, justo cuando todo se volvió negro.
¡Fin del primer cap de este fic! Espero que les haya gustado. Dejen una review, que quiero saber vuestra opinión. Todas las reviews de este cap las contestaré en el próximo. Hasta el próximo cap! :3 3
ChyntiaHalloween9: Me alegro de que te guste mucho. Es lo que aprecio de los que me leen :)
Lady Lyuva Sol: ¡Es que últimamente me estoy aficionando a los creepypastas, y Jeff es mi favorito! Tenía ganas de hacer algo. Y aquí está el resultado :3
