Holaaa! ¿Cómo estamos? Aquí traigo un nuevo capítulo de este fic que tiene como protagonista a nuestro psicópata favorito! Espero que lo disfruten!


Capítulo 2

Cuando desperté me sentía mareado y desorientado. No sabía a dónde me habían llevado. Lo último que recordaba era mi encuentro con Liu y el gas lacrimógeno que me había dejado inconsciente. Aún tenía la venda en los ojos cuando escuché una voz desconocida, pero que parecía pertenecer a alguien mayor.

-Buen trabajo, señor Woods. Si no hubiera sido por usted nunca habríamos cogido a su hermano.

Nadie contestó, pero deduje que era mi hermano quien recibía esos cumplidos.

-Ya podemos quitarle la venda.

Escuché que alguien se ponía a mi lado y me quitaba lo que me tapaba los ojos. Cuando volví a ver la luz eché un vistazo a mi alrededor: estaba sentado en el suelo dentro de una celda metálica con unos ventanucos a ambos lados y que tenía una intensa luz en el techo. A mi lado estaba un guardia de seguridad que parecía un gorila de lo grande que era, y tenía una cara de pocos amigos que me hizo reír:

-¿Qué te pasa, es que anoche no dormiste bien?

La única respuesta que me dio ese tipo fue una fuerte patada en el estómago que me tumbó en el suelo. A pesar del dolor no perdí la sonrisa y añadí:

-Veo que no.

Intenté mover los brazos para atacar a aquel mastodonte pero no pude. Dirigí la vista hacia mi torso y vi que llevaba puesta una camisa de fuerza. Y muy apretada, por cierto.

-Veo que has espabilado enseguida.

Cuando giré mi cabeza lo que pude hasta la procedencia de aquella voz vi a mi hermano junto a un hombre de entre cincuenta y sesenta años con bata de médico, gafas redondas tipo John Lennon y las manos tras la espalda. Lo mejor de ese tipo era que todo el pelo de su cabeza se había ido hacia su barba blanca.

-Permíteme que me presente. -dijo con una sonrisa de superioridad- Soy el doctor Henry Jones.

-Encantado. -respondí, sentándome como pude y cruzando las piernas- Te estrecharía la mano, pero las tengo ocupadas. Ya que estamos con las presentaciones...

-Sé quién es usted. -¿arrogancia? ¿DÓONDE?- Jeffrey Woods. O debería decir... Jeff the Killer.

-El mismo, Doc. ¿Puedo llamarle Doc.? Es que siempre he querido hacerlo. Una pregunta, bueno, dos: ¿dónde estoy y qué hago aquí?

-Eso no es asunto suyo.

-Ya. ¿Y eso de "doctor" de qué va? ¿Es de adorno o has estudiado algo?

Al parecer mi comentario no gustó mucho al calvito porque trató en vano de disimular una mueca de disgusto. Luego eché un rápido vistazo a Liu y vi que, mientras su rostro parecía serio, sus ojos delataban que estaba disfrutando un poco con mi conversación con el doctor.

El mastodonte que había pasado las oposiciones para guardia de seguridad exclamó:

-¡Muestra más respeto por el doctor!

Amenazó con darme otra patada, pero el tal Henry lo detuvo:

-Deberíamos dejar un rato en paz a nuestro nuevo invitado.

-Bueno, si tratas a tus invitados poniéndoles camisas de fuerza... Y no has respondido a mi pregunta. Es qué tengo curiosidad por saber qué doctorado tiene usted, señor Henry Jones -esto último lo dije con sorna.

-Bueno, ya que estás interesado, -tuve que disimular una mueca de disgusto. ¡Dios, que alguien le dé el récord Guinness de la soberbia!- yo me dedicaba a experimentar con humanos hace unos cuarenta años. Como mis superiores decían que mis proyectos eran poco ortodoxos...

-O sea, que te consideraban un científico loco...

-Exacto. Me despidieron y me prohibieron volver a trabajar para la ciencia. Hace unos 10 años decidí vengarme y creé el experimento 84-B.

-No entiendo ni papa.

-He oído que conoces a Slenderman.

-Bueno, no es que seamos los mejores amigos del mundo pero nos caemos bien.

-Pues antes de que Slenderman se convirtiese en lo que es hoy era un joven con los sueños rotos y las esperanzas marchitas. Intentó quitarse la vida, pero yo le ofrecí otra mejor.

Cuando aceptó le llevé aquí. Por poco se echa atrás, pero no tenía opción para escapar porque lo sedé y lo metí en una cámara para comenzar el experimento. Lo que mucha gente vio como un fracaso yo lo vi como un éxito rotundo. Gracias a mi nueva creación podría vengarme de quienes me despidieron. Como se borró del cerebro de la criatura la memoria de su vida anterior me fue más fácil usarlo para acabar con mis enemigos.

La poca cordura que me quedaba habló por sí sola:

-O sea, que transformaste a una persona inocente en un monstruo que siguiera tus órdenes. ¿Y qué pinto yo en todo esto?

-Por culpa de tu amistad con Slenderman él se ha vuelto un "gigante bueno" que ahora se refugia en los bosques, sin hacer daño a nadie.

-Corrijo... no es del todo un santo, sino que se dedica a asustar a quienes le tocan las narices, si tuviese nariz. Conmigo casi funciona...

-¡Pero eso no es suficiente! Necesito un asesino despiadado que siga mis órdenes. Y aquí entras tú...

-Lo siento, pero yo trabajo solo. Nadie me da órdenes salvo yo mismo.

-No me refería a eso. Te he encerrado aquí porque voy a borrarte del mapa y así atraer a Slenderman. Cierto es que intentará matarme, pero yo puedo subordinarlo de manera que vuelva a seguir mis mandatos.

-Y luego el loco soy yo. Vamos, que esto lo haces por puro egoísmo.

-Todos somos egoístas a veces. -el viejo sonrió como un villano de película Disney- Disfruta de tu último día de vida, Jeffrey Woods.

Por un momento vi en los ojos de Liu una chispa de compasión, pero pronto apartó la vista y comprendí que había dejado de confiar en mí.

-En cuanto a usted, Liu Woods, debería darte tu recompensa... pero veo que sabe demasiado. Guardia, enciérrelo.

El gorila cogió de los brazos a mi hermano, quien exclamó, furioso:

-¡¿Qué?! ¡Teníamos un trato!

-Usted lo ha dicho, "teníamos".

El señor guardia lanzó a Liu hacia el interior de una celda que había enfrento de la mía.

-Yo tengo que irme. -dijo el viejales antes de dirigirse al mastodonte- Mantén guardia. Y vigila sobre todo al psicópata.

Se cerró la puerta de mi celda, que también tenía un pequeño ventanuco, y el guardia se quedó delante. Lo único que pude hacer fue apoyar mi espalda contra la pared de la celda y esconder mi cara entre mis rodillas antes de ponerme a pensar. Aquella fue la primera vez que me dediqué a encerrarme en mí mismo. Nunca me habían atrapado de aquella manera ni me había sentido tan solo como en aquel momento. Quizá lo poco que me quedaba de cordura me demostró que hasta yo podría ser débil. Y le doy la razón. Recordé las palabras de Liu en el callejón: "Has arruinado mi vida. Y vas a pagar muy caro por ello". Mi hermano tenía toda la razón del mundo: si no le hubiera apuñalado como hice yo no estaría encerrado allí dentro. Digamos que estaba pagando por mi crimen. Una lágrima de arrepentimiento, algo que nunca había sentido, recorrió mi cara quemada y pensé con el poco pensamiento racional que tenía, que aquel momento no era para llorar, sino para escapar de allí y arreglar lo que yo había provocado desde que apuñalé a Liu.

Hablando de mi hermano, fue él quien me sacó de mis pensamientos cuando escupió unas palabras dirigidas hacia el científico loco:

-Será hijo de puta...

Eso me animó un poco y decidí contestar con una risotada:

-¡Y luego el maleducado era yo!

-Cállate, ¿quieres? Si no fuese por tu culpa ahora mismo yo no estaría aquí encerrado.

-Yo también estaba pensando lo mismo, Liu. Y lo reconozco.

A mi hermano le sorprendió aquella frase dicha por mí.

-¿Cómo? ¿Te arrepientes de lo que me hiciste?

-En cierto sentido.

-Esto tengo que grabarlo.

-¡Acaba de volver mi querido hermano! Pero las disculpas te las debo después. Ahora tenemos que salir de aquí antes que...

-Es imposible salir de aquí, Jeff.

Esa voz me resultó muy familiar. Como venía desde mi izquierda me levanté como pude y me dirigí al ventanuco de aquel lado, donde se veía el interior de otra celda. En una esquina pude distinguir un bulto encogido. Cuando reconocí la sudadera gris y las gafas de motociclista amarillas me di cuenta de quién era aquel prisionero.

-¿Ticci Toby? ¿Pero qué haces aquí?

-Nos capturaron cuando nos enteramos de los rumores sobre tu posible asesinato. He intentado escapar pero no se puede. Pero eso no es todo, lo peor es que, a cada rato, recuerdo la horrible visión de mi hermana en el accidente.

La hermana de Ticci Toby murió en un accidente de coche y, cada vez que cierra los ojos, él ve a su hermana muerta llena de cristales atravesando su cuerpo y ensangrentada. Y eso le atormentaba mucho, como a mí me atormenta a veces el recuerdo de mis autolesiones, un dolor insoportable que me viene cada vez que duermo (uso antifaz) y veo la noche en la que mi locura alcanzó su máximo grado.

-Espera... -dije, preocupado por el pobre Toby- ¿Qué quieres decir con "nos"? ¿Había alguien más contigo?

Escuché unos llantos infantiles y pensé en lo peor. Me acerqué al otro ventanuco y desde allí vi a Sally, llorando desconsolada. Apreté los dientes mientras pensaba, enfurecido, en aquel maldito científico loco. Traté de consolar a la pobre niña hablándole con tranquilidad:

-Sally, confía en mí. Saldremos de esta como sea. Te lo prometo.

Ella dejó de llorar y me miró con esos ojitos tan monos (es que Sally es mi debilidad, ¡es la cosa más mona que he visto en mi vida!) y, entre gemidos, me dijo:

-¿Me lo prometes en serio?

Puse mi mejor sonrisa (algo que asusta mucho pero que a ella le agrada) y asentí con la cabeza mientras ella se animaba un poco.

POV Liu

No podía creerme que aquel cabrón de Henry Jones me encerrase cuando tenía un trato con él. Me prometió que me daría una gran suma de dinero si le ayudaba a coger a Jeff. Pero veo que el odio por mi hermano y el deseo de librarme de él me cegaron.

Creí que él no era más que un asesino psicópata sin piedad, pero al ver en sus ojos a un animal indefenso algo me dijo que todavía conservaba algo de humanidad. Y cuando me dijo que se arrepentía de lo que me había hecho, me sentí culpable de haber traicionado a mi hermano. Vi que su cordura no había desaparecido del todo cuando trató de consolar a la tal Sally con aquella tranquilidad en su voz. Quizá había pensado mal de Jeff al fin y al cabo durante estos años. Él no había matado a mi Susan, así que no podía echarle toda la culpa a él.

Mientras estaba encerrado y soltando insultos en voz baja al maldito bastardo que me había engañado, escuché unos ruidos extraños en una celda que estaba junto a la mía. Eché un vistazo al ventanuco, pero no vi a nadie hasta que, de repente, una cabeza calva y grisácea de ojos brillantes apareciese de forma repentina, asustándome. Yo pegué un grito y me hice hacia atrás, mientras la extraña criatura me miraba son curiosidad, antes de colar una mano por el agujero de la pared. Tenía unas garras larguísimas que empezó a agitar lentamente, como pidiendo ayuda. Entonces escuché una risotada de Jeff.

-¿Qué te pasa ahora, Liu? -preguntó, divertido- Parecías una niña gritando.

-¡Tú también te pondrías así si un bicho gris y calvo con las uñas enormes te asustase! -exclamé.

-No te preocupes por él. Es The Rake. Puede parecer alguien malvado, pero es como un perrito. Lo que no sé es por qué lo encerraron aquí. Pero eso no importa porque vamos a salir de aquí.

-¿Y cómo vas a escapar, listo?

-La pasma me ha cogido varias veces pero pude liberarme perfectamente de esas pulseras que llaman esposas. La camisa de fuerza no me será problema.

POV Jeff

-¡Eh, tú, gorila!

Eso sirvió para que el personaje que vigilaba la puerta se diese la vuelta y me mirase.

-¿Qué quieres?

-Nada, hablar contigo.

-¿No has hablado lo suficiente con tus amigos?

-Ya, pero quiero conocer a mi verdugo. Es mi última voluntad.

Mientras hablábamos busqué una forma sutil de liberarme de la camisa de fuerza. Tras agitar un poco los brazos fingiendo incomodidad logré aflojar un poco la camisa, mientras avanzaba hacia la puerta de la celda.

-Voy a hacerte una pregunta, y quiero que contestes sinceramente: ¿qué harás cuando me quite esta camisa de fuerza?

-Pues nada porque eso no va a suceder.

Agaché la cabeza y reí por lo bajo mientras dejaba que mi psicopatía me invadiese y la camisa de fuerza se aflojase del todo.

-¿Estás seguro?

Liberé del todo mis brazos, dejándolos a ambos lados de mi cuerpo y miré fijamente al guardia con el pelo tapándome un ojo y sonriendo como el loco que yo era. Eso surtió efecto porque en los ojos de mi carcelero se reflejó el terror en estado puro.

-No te esperabas esto, ¿verdad? ¿Crees que un muro con un agujero va a detenerme? Pues va a ser que no.

Sin que el vigilante tuviese tiempo para reaccionar, saqué los brazos por fuera del ventanuco y, cuando él me dio la espalda, lo empecé a estrangular con la tela sobrante de las mangas de la camisa de fuerza y pegándolo contra la puerta. Acerqué mi cara al ventanuco y susurré:

-Ahora abre la puerta si no quieres morir.

Lo solté antes de que se escuchasen unos sonidos electrónicos. Cuando se abrió la puerta vi al guardia apuntándome con una pistola. A pesar de eso yo me mantuve sereno.

-¿Qué te pasa, ya no eres tan duro o qué?

A pesar de la firmeza de su voz, le delataban su mirada asustada y sus manos temblorosas. Sonreí e incliné la cabeza a un lado mientras decía con burla y acercándome al tipo:

-Una pistolita de juguete no va a asustarme.

-¡Acércate más y te vuelo los sesos!

Detuve mis pasos antes de mirar fijamente a quien apuntaba a mi cabeza con el arma.

-Inténtalo.

Con un rápido movimiento que no vio el guardia, quien disparó en vano, me coloqué detrás de él.

-Sally, tápate los oídos.

-Ya está.

Tras el aviso de la niña agarré el mentón y la frente de mi víctima antes de moverlos bruscamente, partiéndole el cuello con un crujido. El hombre ya muerto se desplomó, con los ojos todavía abiertos. Como el oído es lo último que funciona cuando alguien muere, me agaché junto al cadáver y le susurré al oído:

-Nunca subestimes a un psicópata.


Bueno, aquí acaba este capítulo. ¿Qué tal les ha parecido? Recuerden dejar una review, que quiero saber la opinión de los comentarios se responderán en el siguiente capítulo. Gracias y hasta el próximo cap!

ChyntiaHalloween9: Me alegro que te guste y sí, he buscado que sea intenso :)

Lady Lyuva Sol: Sí, te dejo en ascuas porque es mi manera de escribir :). Y hago esas referencias a los creepypastas porque, sinceramente, soy famn de todos ellos y, si quieres hacer un fic sobre creepypastas, tienes que conocerlos bien.