Aclaraciones del capítulo:
¡Nuevo capítulo!
En particular adoro esta canción. En verdad les recomiendo leer la letra completa, si aún no lo han hecho. Es una de las canciones que creo que más se adecua a su personaje.
Reconocimientos a «silvermoon249» por la traducción de la letra. Agradecimientos a Kei-chan ¡tus reviews me hacen muy feliz!
Sin más, disfruten el capitulo.
Disclaimer: Uta no Prince-Sama no me pertenece. Ni el anime ni los juegos.
Capítulo 5
Cuando dijiste "cree"
Bright Road
—¡Mi bajo puede patearle el trasero a tu Reina cualquier día de éstos!
—¿¡Que dices Kurosaki!? ¡Ven y dímelo a la cara!
—¡Oh sí! Ésto es muy maduro de su parte.
Los siete integrantes de Starish y su compositora se sorprendieron al escuchar los gritos desde el pasillo.
Recién comenzaba a atardecer, cuando ellos volvían de una entrevista. El trabajo no había sido agotador, pero les había llevado toda la tarde, por lo que contaban con poder descansar un par de horas en la sala, antes de la cena. Pero a medida que se acercaban, y la discusión subía de tono, supieron que tendrían que retrasar sus planes, y apuraron el paso.
—Nada de peleas.
—¡Si Mi Reina...!
—¡Ya basta con tu maldita Reina!
—¿¡Cómo te atreves!? ¡Te enseñaré! ¡Tú, cretino!
— ¡Mou! No es posible estar así ¡me voy!
Tokiya no notó cuán cerca había sonado la última oración hasta unos momentos más tarde. Había llegado primero a la puerta y, con el resto de los jóvenes justo por detrás, sin dudar la abrió con fuerza. Inmediatamente sintió la madera golpear contra algo duro, seguido por un violento sonido.
El silencio se hizo en la habitación cuando vieron a Reiji tirado sobre el suelo. Luego de unos segundo, Ai habló.
—Lo mataste.
—¡K-Kotobuki-sempai! —Tokiya se apresuró a su lado.
—¡Ow, ow ow! ¡Eso dolió!
Con esas palabras, los más jóvenes respiraron tranquilos. Ai se acercó a Reiji, quien se frotaba la cabeza, mientras un avergonzado Tokiya le ayudaba a sentarse.
—¿Te encuentras bien, Reiji?
—¡Claro que sí, Ai-Ai! —el mayor soltó una risa y, aún en el suelo, rodeó el cuello de Ai con sus brazos— Pero me me hace muy feliz que te preocupes por mi ¡Ai-Ai me quiere!
—Sólo se trata de una pregunta acostumbrada en este tipo de situaciones, donde alguien pudo haberse herido por una acción imprudente.
— Mou, y así es como se destruye el ambiente... —Reiji terminó de ponerse en pie.
—¿Seguro que está bien, Kotobuki-san?
—¡Vaya que está bien! Su cabeza es dura, y no tiene nada adentro de todos modos.
Ranmaru sonaba duro, pero seguía mirándolo atentamente para cerciorarse.
—De todos modos —habló Syo— ¿Qué eran esos gritos?
Camus y Ranmaru rehuyeron las miradas y lanzaron sendos sonidos de disgusto. Ante ésto, Ren sonrió de lado.
—Parece que nuestros superiores han mostrado un lado diferente.
Los jóvenes los miraron con curiosidad. Si bien estaban acostumbrados a tratar con ellos, se dieron cuenta que ver la dinámica interna de Quartet Night era una novedad. Lo encontraron divertido. Pero justo antes de que alguien pudieron agregar algo, una risa profunda sonó desde las paredes.
—No me digas que... —alcanzó a decir Otoya.
—¡Así que ya se encuentran todos reunidos aquí!
—¡Director! —en una entrada un poco menos llamativa que lo común, Shinning se posicionó sobre una mesa.
—¡Ha pasado tiempo, jóvenes! Estoy aquí para un nuevo anuncio —nadie se sorprendió.
—Quien lo hubiera dicho.
Shinning ignoró el comentario de Ren y prosiguió.
—Por empezar, debo felicitarlos ¡Mikaze, Hijirikawa, Kurusu!, a pesar de los contratiempos —Syo de encogió un poco al oír esto— el video de prueba de "Beautiful Love" ha encantado a los principales productores. Y a mi. ¡Oh! ¡El poder del happy compass!
Los tres jóvenes se alegraron de la noticia, y se vieron rápidamente rodeados de felicitaciones.
El director esperó a que terminaron los reconocimientos antes de seguir.
La grabación final del single se llevará a cabo en unas semanas. Una vez más, espero un excelente trabajo.
—¡Cuente con ello!
—Y debido al éxito de esta pequeña prueba ¡Miss Nanami!, nuevamente será la encargada de componer una nueva canción, integrando a Starish y Quartet Night.
Si bien habían estado esperando esta noticia, aún resultaba difícil de creer.
—Entonces, ¿Quiénes...? —comenzó a preguntar Natsuki.
—¿Qué mejor que una canción entre estudiantes y su mentor? ¡Kurosaki, Jinguji, Hijirikawa! Han sido elegidos para la creación de la nueva melodía.
—Mmm —se limitó a decir Masato, pensando en la situación rápidamente. Ren sólo frunció el seño en silencio. A diferencia de ellos, a Haruka se le iluminó el rostro, evidentemente contenta por las nuevas posibilidades.
—¡Me niego!
«Y allí está»
Los presentes voltearon hacia Ranmaru, que había retomado su hostilidad.
—¡Ya ha sido suficiente con Quartet Night! No tocaré en grupo. Cantaré sólo, o lo harán ellos por su cuenta.
Aunque sus palabras o eran algo nuevo, su actitud los desanimó.
—¡Ran-Ran! —Reiji gesturó hacia él —¡Vamos, suena como una fantástica idea! —y suspiró— Creí que ya habíamos superado éste tema.
Ranmaru apretó la mandíbula, pero no retrocedió en su resolución.
—Joven Kurosaki —la voz de Shinning sonó ligeramente amenazante—, creo que tiene la equivocada idea de que tiene opción. El trabajo ha sido decidido, y sería muy poco profesional el rehusarse a llevarlo a cabo.
El artista no pudo sino apretar los puños, y su mirada se endureció. Después de unos tensos segundos, en los cuales todos los ojos estaban en él, volteó rudamente y se dirigió a la salida.
—¡Bien! Bastardos.
—¡Ah! ¡Ran-Ran! — Reiji hizo una rápida reverencia— Discúlpenos Director. ¡Ran-Ran, espera!
Ren soltó un suspiro aliviado mientras veían salir a los dos mayores.
—Oiga, Director —Syo volteó a para preguntar a Shinning— ¿Eh?
—¿¡Se ha ido!?
Otoya y Cecil comenzaron a buscarlo alrededor de la mesa. Ignorándolos, Camus se dirigió a Haruka.
—La tendrás difícil. Este encargo no será tan sencillo como los anteriores. Esta vez lidiaras con Kurosaki.
Camus pensó en decir algo más, pero se detuvo ante el rostro determinado de la chica.
—Lo sé, contestó ella —. Pero realmente quiero componer esta canción. Una melodía que atrape los corazones, no sólo del público, sino también los de Hijirikawa-san, Jinguji-san, y claro, Kurosaki-sempai.
A su lado, Masato y Ren escuchaban atentamente.
—Que así sea, entonces. Pero sólo recuerda, no por nada lo llaman "Shinigami Kurosaki"—dicho ésto, se alejó elegantemente—. ¡Aijima! ¡Quiero ese reporte en mi escritorio para el final del día!
—¿¡Ah!? ¡Aún no lo he empezado!
Dos días esteros pasaron sin novedades. Esa tarde, justo cuando Ren Y Masato estaban en su cuarto, pensando en ir a ver a la joven compositora, tocaron a la puerta.
—Hola, Ochibi-chan.
—¡Nada de Ochibi-chan! Sólo estoy aquí para entregar un mensaje. Haruka-chan quiere verlos en el aula de ensayos.
—Muy bien, vamos para allá.
Syo los acompañó hasta la planta baja, y luego se separó de ellos, alegando que tenía que mantener a Natsuki alejado de la cocina.
Ren y Masato continuaron hasta el aula en silencio y con ansias. Si la joven los había citado allí, lo más probable es que la nueva canción estuviese lista.
No se equivocaron. Una vez hubieron cruzado el umbral de la puerta, Haruka corrió desde el piano hacia ellos.
—¡Hijirikawa-san, Jinguji-san!
Ren se acercó a su rostro peligrosamente.
—Ten cuidado, corderita ¿qué sería de Starish si su compositora tropezara y saliera herida?
—¡Déjate de tontería, Jinguji! —Con rapidez, Masato lo tomó del cuello de la camisa y tiró de él— ¿Nos habías llamado, Nanami?
—Hum, sí. Espero no haberlos interrumpido en sus tareas.
—¡Entonces será mejor que ésto sea rápido! No tengo tiempo que perder.
Ranmaru entró con fuertes pisadas.
—Buenas tardes para ti también, sempai.
—¡No me busques Jinguji! Terminemos de una vez —Se dirigió a la chica— ¿son esas?
—¡Sí! Vengan, les mostraré.
En un instante estuvo de nuevo frente al piano. Los jóvenes se acercaron a mientras la miraban colocar los papeles en su lugar. Ella cerró los ojos, respiró profundo, y colocó suavemente sus manos sobre las teclas. Comenzó a tocar.
Como una brisa, la melodía llego a cada rincón de la habitación. «Una vez más» pensaron los dos menores «una obra maestra ha sido creada».
Masato cerró los ojos, y se dedicó a escuchar. Ren se limitó a seguir con la mirada las hábiles manos de la chica. Era una vista atrayente pero, no por primera vez, pensó que no resultaba tan hipnótico como ver a Masato en la misma situación.
Con un último desliz de los dedos, la canción finalizó. Ambos integrantes de Starish no pudieron sino aplaudir.
—Los has hecho otra vez, corderita.
—¡Inaceptable! —la voz de Ranmaru resonó fuertemente, rompiendo con la energía que la interpretación había generado en los demás— ¿¡Qué se supone que es esa cursi música de niña!? ¿En verdad creíste que podría cantar algo como ésto?
Haruka, aún sentada en la banqueta, se llevó las manos al rostro, afligida. Al momento, Ren y Masato se interpusieron entre ella y su superior, apenas conteniendo la furia.
—Eso no ha sido muy amable, sempai.
—¡La canción ha sido magnífica! ¿Qué es lo que encuentra inaceptable, Kurosaki-sempai?
—¿¡Cuántas veces he de decirlo!? ¡Yo sólo toco Rock!
—Tal vez si sempai probara...
—¡Nada de eso! —la discusión se iba saliendo de control— Conozco muy bien mi camino como idol. Y si quieren componer algo para mi, pues deberían adaptarse a eso.
—¿¡Acaso crees que...!?
—Basta, por favor —la voz de Haruka, débil pero firme, los detuvo—. No es bueno pelear. Puedo componer una nueva canción, si ésta no es de su gusto.
—No lo creo —Ren sonaba enfadado, a pesar de haber bajado la voz—. Ésta es perfecta, no hay necesidad de trabajar en una nueva.
Masato permaneció pensativo, pero Ranmaru replicó.
—¡Olvídalo! Tal vez no tenga opción en cantar con ustedes, pero el Director estará de acuerdo conmigo si no encuentro que la melodía es apropiada —y, señalándose el pecho con el pulgar, agregó— ¡Yo soy Rock! Y si esa mujer no puede crear algo que se ajuste, entonces ¡No puede llamarse a sí misma una compositora!
Si dar lugar a más discusiones, el superior se retiró ruidosamente del aula.
La habitación quedó sumida en silencio, hasta que Ren, al notar los ánimos de sus compañeros, tomó suavemente la mano de Haruka, y comenzó a llevarla hasta la salida.
—Vamos, no tienes que desanimarte, corderita. Seguro encontraremos una solución —miró por sobre su hombro— ¡Ven, Masa! ¿Por qué no descansamos un rato en la sala?
El rubio guió a los dos jóvenes por los pasillos vacíos, pero no intentó comenzar una conversación.
Una vez junto a la puerta de la sala, pudieron escuchar risas desde el interior.
—¡Oh! ¡Ya están aquí! —la sonrisa con la que Otoya los recibió desapareció al ver sus rostros— ¿sucedió algo, Haruka-chan?
Sus palabras atrajeron la atención del resto.
—¡No! Nada de eso —se excusó la chica, pero Ren intervino.
—Es sólo que Kurosaki-sempai nos está dando algo de trabajo.
Los tres recién llegados recibieron miradas de comprensión. Tokiya se acercó.
—¿Qué ocurrió?
Haruka intentó quitarle importancia al asunto, pero los dos jóvenes, aún indignados, no tardaron en relatar lo sucedido. Momentos más tarde, la chica intentaba tranquilizarlos.
—¡Imposible! ¡Las canciones de mi musa son perfectas!
—¿Están seguros que esas fueron sus palabras?
—¿¡Quién se cree que es!? ¡Shinigami Kurosaki o no yo le enseñaré algo inaceptable!
Poco a poco, los ánimos se fueron calmando. Natsuki se dirigió a Tokiya, quien había tomado las nuevas partituras y las estaba analizando críticamente.
—¿Que opinas?
—Es una melodía mágica. No puedo encontrar nada mal en ella —suspiró—. Nunca sé qué es lo que pasa por la mente de Kurosaki-sempai.
Esas palabras animaron levemente a Haruka. Fue entonces cuando ella notó que Ren había permanecido en silencio durante los últimos minutos.
—¿En qué piensas, Jinguji-san?
La atención fue hacia el rubio. Ren se llevó un dedo a los labios y comenzó a darse pequeños toques mientras pensaba.
—No puedo evitar preguntarme —habló al fin—, qué sucedió con en Ran-chan que conocíamos cuando eramos niños.
No dijo nada más tras esa respuesta, y la confusión creció. Ren pudo sentir como a su lado Masato desviaba la vista.
Al final, Otoya no pudo con la curiosidad.
—¿Qué dices? ¿Con "Ran-chan" te refieres a...?
Masato tomó la palabra.
—Así llamábamos a Kurosaki-sempai, cuando éramos niños.
Los jóvenes tardaron en asimilar las palabras, pero cuando la información logró colar, la sala se sumió en un caos de distintas opiniones.
—¿¡Conocieron a Kurosaki-sempai de niño!?
—Vaya, eso si que no lo esperaba,
Natsuki soltó una carcajada.
—¡Qué interesante! Debe de haber sido muy divertido.
Sobre el barullo, Haruka habló.
—¿Cuando lo conocieron, Jinguji-san? —el resto se detuvo a escuchar.
—¿Que cuándo lo conocimos? Bueno, los tres éramos los herederos de poderosas corporaciones, así que era normal que jugásemos juntos. Sí, podría decirse que eramos amigos de la infancia.
—¡Espera, espera, espera! —Syo estaba incrédulo. No parecía saber qué tema abordar primero. Finalmente siguió— ¿¡Kurosaki-sempai es también un niño rico!? ¿¡Kurosaki Ranmaru!?
—Ciertamente, parece algo difícil de creer —Agregó Natsuki, quien junto a Otoya intentaba imaginar a "Ran-chan".
—¿Eran amigos de la infancia? ¿Qué sucedió luego? —preguntó Tokiya.
—A saber —contestó el rubio —. De un día para el otro Ran-chan desapareció. Sin importar a quien le preguntásemos, nadie nos decía nada de él. Fue bastante sorprendente encontrarlo en el Master Course.
—¿En verdad? —interrumpió Syo escéptico— Jamás lo pareció.
—Sempai jamás menciono nada al respecto, así que decidimos dejar el asunto de lado. No creímos que fuere de nuestra incumbencia —Ren tomó aire y continuó—. Ahora me pregunto...
—¿Es posible que no los recordara?
—No es probable —contestó Masato, por primera vez— No éramos tan jóvenes.
Syo soltó un silbido.
—Aún no me lo creo.
A su lado, Cecil se había sumado a Otoya y Natsuki, divirtiéndose mientras intentaban hacerse una idea de "Ran-chan". Ren les sonrió.
—Era bastante lindo, de hecho.
Haruka fue la primera en soltar una risa, y el resto se unió.
La noticia, si bien formaba nuevas interrogantes, les había hecho pensar en un lado más humano de Kurosaki Ranmaru. Y ahora que ya no parecía tan temible, la chica sabía qué era lo que tenía que hacer.
—Iré a hablar con Kurosaki-sempai. Estoy segura de que si me guía en el camino correcto, podré componer una canción que le haga feliz.
Ella conocía la música de Ren, y podía componer sin problemas para Masato, pero había sido en esa charla cuando notó que realmente no sabía nada sobre Ranmaru. Había compuesto una canción sin tomar en cuenta los sentimientos del mayor. Se dijo que era hora de remediar eso.
—Entonces iremos contigo corderita —Ren puso una mano sobre su hombro.
Desde el otro lado Masato asintió.
—¡Nosotros también! —No tardaron en añadir Cecil y Natsuki.
—¡Claro que no! —los detuvo Syo— Ustedes dos, cabezas huecas, aún tienen que reparar el ordenador de Mikaze-sempai antes de que regrese. ¡Si llega a enterarse que una vez más lo han usado para jugar va a castigarlos! ¡Y por extensión a mi también!
Otoya, entre risas, ayudó a los tres jóvenes a escabullirse hasta afuera.
—Suerte, Haruka-chan —y entró.
Comenzaron la búsqueda en el salón donde habían visto a Ranmaru por última vez, pero claramente ya no estaba allí.
Continuaron por las aulas cercanas, hasta que encontraron a Camus, quien, luego de dedicarles una mirada fastidiada por haber interrumpido su ensayo, les dijo que Ranmaru solía practicar en los salones del ala oeste.
Se dirigieron hacia allí, y, por el camino, ayudaron a Ringo-sensei a cargar con una montaña de papeles hasta su despacho..
Finalmente, cuando llegaron al otro lado del edificio, supieron que estaban en el lugar correcto. Los fuertes acordes que atravesaban incluso varias paredes sólo podían provenir de una persona.
—Vaya, vaya —dijo Ren.
Masato se apresuró a buscar el aula correcta, y los otros dos le siguieron.
De golpe, se detuvo ante una puerta abierta. Los jóvenes se asomaron, primero con cuidado, y luego con confianza, puesto que el idol tocaba de espaldas a ellos.
Ranmaru se había acomodado en una silla con su instrumento, en una actitud salvaje. Había tirado la chaqueta al piso, dejando al descubierto sus brazos, y golpeaba el suelo con el talón de sus botas de cuero, al ritmo de la música.
Las vocales comenzaron, y los tres jóvenes escucharon aturdidos.
"Escabullámonos de ésta inútil fiesta
¿que dices, baby? ¡Vamos!
Deshazte de cosas como esta realidad sin valor
y te llevaré a un mundo, sólo para nosotros dos"
Mientras escuchaban la canción continuar, Ren y Masato se preguntaron qué se sentiría compartir el escenario con Shinigami Kurosaki. Con suerte, tal vez dentro de poco lo sabrían.
"Si yo fuera tu amante... si eso pudiera suceder
querría abrazarte por toda la eternidad
y así, finalmente comprendí tu intención
cuando me dijiste "cree" "
La realidad los golpeó con fuerza, y, mentalmente, los sacó de balance.
«¿quién hubiera pensado que sempai era capaz de crear letras con tanto sentimiento?»
"Vamos a convertirnos ¡como el brillante camino hacia el futuro!
Dejando detrás una calidez que no se desvanece.
Estamos conectados, la canción de mi corazón
enviaré hacia ti"
La canción estaba evidentemente a punto de terminar. Pensando rápido, Ren tomó a Haruka y a Masato y tiró de ellos hasta el pasillo.
—Hubiera sido incómodo si sempai hubiera volteado y nos hubiese visto allí parados —contestó el rubio a las miradas interrogantes de los otros dos.
Los jóvenes escucharon las últimas notas en silencio. Luego de un rato, en el que permanecieron pensativos, nuevos acordes empezaron a sonar, esta vez más tranquilos y sin vocales.
Sabiendo que la música taparía sus palabras del oído del profesional Masato habló.
—¿Qué piensas hacer, Nanami? ¿Aún quieres ir a hablar con él?
—No —Haruka los miró a los ojos. Su rostro brillaba—. Puedo ver ahora el talento de sempai para el Rock —suspiró—. La canción que compuse ¡definitivamente no está a esa altura!
Los chicos no respondieron. Seguían creyendo que la canción era buena, pero debían admitir que no era la apropiada para su superior. La chica continuó.
—No sabía por donde comenzar, pero ahora... —Haruka paró corriendo por en medio de ellos —¡Lo siento! Los veré más tarde ¡Tengo que ponerme a trabajar!
—¡Ah! ¡espera Nanami!
—Déjala ir —Ren detuvo a al otro joven con una sonrisa—. Está inspirada.
La observaron alejarse.
Cuando resultó evidente que ya no había nada más que hacer allí, Masato comenzó a caminar hacia la habitación. El rubio se apresuró a su lado.
—¿No tienes nada más que hacer? ¡Deja de seguirme, Jinguji!
—¿Seguirte? Meramente vuelvo a la habitación, así que es el mismo camino —y agregó con picardía—, dado que dormimos juntos ¿recuerdas?
—¡No lo digas de esa manera! ¡Lo haces sonar como si...!
—¿Si?
—¡Sólo cierra la boca, Jinguji!
«Así todo vuelve a la normalidad»
El resto del recorrido estuvo lleno de las normales discusiones entre los dos.
Para cuando llegaron al cuarto y entraron estaban ya enfrascados en una nueva pelea, por lo que no notaron que había algo extraño hasta que caminaron al centro del lugar.
Se detuvieron en el acto cuando, al unísono, detectaron un par de brillantes ojos grises, que los miraban con diversión desde la cama de Ranmaru. La alarma despareció en cuanto reconocieron al intruso.
—¿Otra vez por aquí, Reiji-san?
—¡Bienvenidos! Masa-chan, Ren-chan —el mayor de los idols los saludó con toda naturalidad. Se había tirado boca abajo sobre la oscura cubierta de la cama, con los pies hacia la cabecera.
Ren fue a sentarse a su lado. Masato, en un primer momento, había decidido ignorarlos, pero se acercó una vez notó algo.
—¿Es ese el diario de hoy? Kurosaki-sempai, aún no lo ha leído, Kotobuki-sempai.
Reiji soltó unas risas nerviosas, mientras intentaba -inútilmente- ocultar el diario, al cual le había tachado algunas palabra, y dibujado tonterías sobre las fotos.
Ren maldisimuló una risa.
—¡Vamos, vamos, Masa-chan! ¿Acaso no te he dicho que puedes llamarme Rei-san?
Ren y Reiji esperaban que el otro joven continuara con la reprimenda, aún cuando todos sabían que Reiji seguiría haciéndose el desentendido. Pero para su sorpresa, Masato se acercó un par de pasos, y cambió radicalmente de tema.
—Kotobuki-sempai, ¿podría hablarnos de Kurosaki-sempai?
El rostro del mayor se puso serio de repente. Ren observó atento.
—Masa-chan, puede ser... ¿que te hayas enamorado de Ran-Ran?
En cuestión de segundos, en rostro de Masato enrojeció. Reiji no pudo seguir con la fachada, y estalló en risas junto a Ren.
—¡Kotobuki-sempai!
—Lo siento, lo siento —apenas pudo decir mientras se sujetaba el estomago y rodaba sobre la cama—. Pero me la has dejado tan fácil, Masa-chan. ¿A qué ha venido esa pregunta?
Ren decidió entonces intervenir y contarle sobre lo transcurrido en el día. Increíblemente, el mayor escuchó atento y sin interrumpir. El rubio finalizó la historia expresando sus deseos de saber qué era lo que había sucedido, qué había hecho nacer esa desconfianza hacia los demás en su superior.
—¿Qué lo llevó a ser un idol, Reiji-san?
El moreno los miró con profundidad.
—Lo siento —al fin habló—. No sé mucho sobre ese aspecto de Ran-Ran. Y lo que sé, no es algo que pueda compartir por mi cuenta —los jóvenes asintieron, comprendiendo—. Pero —continuó el profesional, con una sonrisa formándose en su rostro— puedo ayudarles a averiguarlo.
Dicho ésto saltó de cama y les paso un brazo por los hombros a cada uno de los menores, quienes comenzaron a temer sobre hacia donde iba ésto.
—¡Prepárense! —exclamó— Mañana comenzará la misión secreta ¡Espionaje a Ran-Ran!
Otro capítulo completo para ustedes.
Aún hay algunas partes que no me convencen, pero en general y viendo hacia atrás, creo que estoy mejorando ¡Hurra por mi! pero ya dirán ustedes ¡Aún tengo mucho por mejorar! También, comenzaré a acortar las letras de las canciones y a alinearlas en el centro, de la otra manera se veía muy confuso y corta el hilo de la lectura. Arreglaré los cap anteriores en cuanto tenga tiempo.
Creo que Ranmaru me ha quedado un poco demasiado agresivo, pero ya se redimirá en el siguiente capitulo, y ¿qué se traerá Reiji entre manos?.
¡Recuerden que los Reviews me hace feliz!
Me despido con una reverencia
El Arlequin
