Hola gente, ha pasado un tiempo, ¿eh? ... No me maten D. Se que hace mucho que no actualizo y tal, ¡pero no lo he dejado! Aunque acabo de empezar la uni y... ya saben... no tiempo D.
En fin, les dejo leer ^_
Kyrukyru (8)
Capítulo 9: Acorralados
Finalmente ambos detuvieron su acelerada huida sin rumbo por los oscuros pasillos al no poder soportar las nauseas por más tiempo. El sonido de sus toses hizo eco en el pasillo, acompañado por las arcadas que cumplieron con la amenaza de vaciar sus estómagos. Pronto el aire se lleno del nauseabundo hedor de comida a medio digerir y jugos gástricos. El horrible sabor a vómito sólo aumento su malestar, provocando aún más arcadas y aumentando la cantidad de fluidos expulsados por sus bocas. Pronto sus respectivos vientres se encontraron totalmente vacíos y los jugos biliares eran lo único que continuaba goteando de sus labios
Una extraña mezcla de sentimientos se apoderaba de sus mentes, repugnancia, ansiedad, tristeza, ira, miedo... Aún no se habían mentalizado de lo que acababan de ver, sus corazones aún latían desbocados y sus pulmones no lograban reunir el oxígeno necesario para respirar. La sensación de mareo aumentaba con cada segundo y su consciencia amenazaba con apagarse. No podían permitirlo. Si se desmayaban aquí, estaban muertos. Intercambiaron una mirada en un intento de darse ánimos, no funciono muy bien. Ver al otro en ese estado de ansiedad no ayudó para nada a calmar los nervios.
En medio del ataque de pánico sus manos se entrelazaron, y casi a la vez, tomaron aire lentamente, y lentamente lo expulsaron. Repitieron el proceso varias veces, cerrando los ojos y concentrándose sólo en la mano del otro. Poco a poco sus respiraciones se fueron calmando, abrieron los ojos y se miraron el uno al otro. La chica tenía los ojos vidriosos, pero no lloraría, no ahora al menos, era demasiado terca, además, no había tiempo para llorar, pensaba. Tenían que encontrar una forma de salir de allí y pronto. El joven estaba pálido como la cera, pero también se mantenía firme, aunque seguía estando terriblemente asustado no podía admitirlo. Si lo hacía probablemente no podría continuar. Ulrich abrió la boca para decir algo, pero nunca llego a salir ningún sonido de sus labios, realmente no tenía ni idea de que decir en un momento como este. Acababa de ver un cadáver, y no un cadáver cualquiera, el cadáver recién asesinado de un amigo. Si bien su amistad con William no estaba muy bien definida, y en ocasiones incluso lo detestaba, nunca le habría deseado algo tan terrible. Una mirada a Yumi le confirmo que la chica estaba peor, era normal, a fin de cuentas, ellos dos iban a la misma clase y eran algo más cercanos, uno de los motivos por la que su relación con William era algo tirante... Finalmente decidió que no había nada que decir realmente, por lo que comenzó a buscar una salida junto con Yumi. No le gustaba la idea de dejar el cuerpo de su amigo abandonado, pero la verdad es que incluso aunque tuviera el valor necesario para volver, no tenía ni idea de donde estaban.
El sonido de pasos acercándose a su posición les hizo reaccionar, intercambiaron una mirada antes de buscar un lugar donde esconderse. Al examinar el pasillo vieron una puerta entreabierta y sin pensarlo dos veces pasaron el marco llegando a una especie de oficina. Cerraron la puerta con cuidado y buscaron un escondite rápidamente mientras los pasos se acercaban cada vez más. La oficina no contaba con muchos lugares para ocultarse, los únicos lugares eran un armario y detrás del escritorio. Este último contaba con un espacio vacío en donde deberían haber estado los cajones, lo cual lo hacía perfecto para ocultarse sin que se les vieran los pies. En medio de la confusión y la duda de cual sería el mejor escondite los pasos seguían acercándose, tenían que decidir y rápido. Finalmente optaron por esconderse bajo el escritorio al considerar el armario una elección demasiado obvia. Ambos se encogieron en el estrecho espacio que habían elegido y contuvieron la respiración. Los pasos se oían cada vez más cerca y sus corazones se aceleraban cada vez más. Aunque existía la posibilidad de que fuera alguno de sus amigos, en su estado de tensión actual esa opción no pasó por sus cabezas.
Y, por desgracia, no estaban equivocados. A través de un pequeño agujero en la madera del escritorio, Ulrich pudo ver como la puerta se abría y dejaba paso al extraño chico que encontraron en la mansión. Estaba cubierto de sangre.
Ulrich podía sentir como se erizaba hasta el último pelo de su cuerpo. Podía notar el olor de la sangre y el sonido de su respiración desde su posición. Podía sentir la desesperación de Yumi que estaba al lado suyo sin poder ver nada. Xana comenzó a andar dentro de la habitación y Ulrich por instinto se aferro a las katanas hasta que sus dedos se pusieron blancos. Se acerco al armario del despacho y lo abrió, de él saco algo que no pudo distinguir y luego se dirigió de nuevo a la puerta. Ulrich pensaba que su corazón iba a salirse de su pecho, Xana estaba en el marco de la puerta, un paso más y estaría fuera de la habitación, y entonces...
- Puedo oíros...
Sus ojos se abrieron de par en par y dejaron de respirar mientras Xana se giraba lentamente, solo Ulrich pudo ver la sonrisa psicópata que adornaba su cara, sus dientes blancos resaltaban sobre sus mejillas rojas, solo él pudo ver el brillo antinatural en sus brillantes ojos rojos.
Odd corría con todas sus fuerzas a través de los laberínticos pasillos, podía notar la sangre de Jeremy escurrirse por sus piernas. Era cálida, y, mientras tanto, el cuerpo de Jeremy se volvía cada vez más frío. Tenía que encontrar algo para detener la hemorragia. Las vendas en su mochila no eran suficientes. Llevaba un rato corriendo sin rumbo hasta que finalmente llegó a una especie de enfermería. Sin pensarlo mucho entró dentro y dejo a Jeremy sobre una camilla, antes de nada cerró la puerta y la obstruyó, no quería que ninguno de los robots que habían visto antes les sorprendiera.
Apenas tardo unos minutos en bloquear la puerta y comenzó una frenética busca de vendas y medicinas. No tardó demasiado en hallar las vendas que buscaba. No eran vendas cualquiera, eran especiales de hospital para casos como el de Jeremy. Gracias a la película del interior, las heridas sangrantes cicatrizaban mucho antes. No se entretuvo con dudas, no era momento para dudar, Jeremy se moría. Aplico los escasos conocimientos médicos que tenía, nunca se había enfrentado a algo como esto, pero limpio la herida lo mejor que pudo y a continuación la vendo con aquellas vendas.
Odd estaba agotado después de correr por tanto tiempo mientras cargaba con el cuerpo de Jeremy, pero no podía descansar, aún tenía que atender la herida en la cabeza de su amigo. El chico estaba realmente pálido, había perdido muchísima sangre. Odd sintió un escalofrió mientras vendaba su cabeza, estaba empezando a temerse lo peor. Si no lograban salir de aquí en las próximas horas, Jeremy estaba condenado. No podía quedarse sentado, tenía que hacer algo, ¿pero qué? No tenía ni idea. Una vez termino de vendar su cabeza, arropó a su amigo y comenzó a buscar por toda la enfermería, la cual era bastante grande. No sabía que estaba buscando en realidad, simplemente no podía quedarse quieto sin hacer nada. Revolvió todo el lugar, rebuscando en cada rincón, pero no encontró absolutamente nada que pudiera ayudar a Jeremy. Se dejo caer en una silla frustrado, no podía hacer nada más...
Creo que cada vez hago los capítulos más cortos... Oh well, contestemos los comentarios ._
HeiMao.3: Si, las cuatro de la mañana es una buena hora para mandar mensajes ._ Y cierto, la cara tuerta nació por tu culpa, y por si fuera poco ahora has creado a la cara triocular, eres maligna ._ (P.D.: Pobre Jeremy...)
SMilecrisSty: pobre Jeremy... soy una persona horrible ._
Marilyn: Me alegro de que te guste, la verdad he visto pocas de Saw (pereza) pero vi una con una amiga y nos reímos bastante ._ (somos unas putas perturbadas de la cabeza, supongo ._ )
Nada más que añadir, nos leemos.
Kyrukyru (8)
