Shinnosuke abrió los ojos vagamente, esperando encontrarse a un adorable Kazama durmiendo a su lado. Pero por desgracia, no habia nadie.
Unas voces llamaron su atención, las cuales venían justamente de la salita principal.
- Ummm... Entonces esto va así...
- ¡Ah! ¡Ya está! Eres muy bueno en este tema, Kazama.
- Bueno, tengo experiencia... -Rió la voz del chico.
Shin Chan bajó las escaleras con los ojos entrecerrados, acercándose a la puerta, y lentamente asomando la cabeza.
Su hermana tenía la agachada, escribiendo algo en un cuaderno, mientras Kazama, en pijamas miraba un libro de Inglés nivel bajo. El moreno suspiró aliviado, y cruzó la puerta, haciendo su entrada magistral.
- Ah. Buenos dias, Shinnosuke. -Saludó su invitado, haciendo un hueco para que se sentara a su lado.
- ¡Hola, hermanito! ¿Sabías que Kazama habla inglés perfectamente?
- Bueno... No es para tanto... Je. -Soltó el aludido, con una sonrisita orgullosa. Shinnosuke se sentó a su lado con las mejillas infladas.
- Ya lo sabía. ¿Pero a que tu no sabías esto?
El moreno se acercó rápidamente a la oreja del más bajito, y sopló suavemente con una sonrisa divertida.
Kazama apretó los ojos, sonrojado, y un escalofrio le recorrió toda la espalda.
- ¡Shinnosuke! -Le gritó con tono de regaño, mientras Himawari reía con su hermano.
- Toru~ Conozco tooodos tus secretos. -Sonrió Shin-Chan de forma malevola.
- ¿Y qué se supone que significa eso? -Frunció el ceño Kazama, apretado su oreja.
- Ejeee ejejeje.
- Deja de reír así. -El chico bajito suspiró.
- Haha. Que lindo. -Sonrió Himawari. -Ojalá vivieses aquí Kazama.
- ¿Eh? -El aludido se sonrojó un poco. -Ah... Muchas gracias.
- Ejem. -Shinnosuke tosió exageradamente. -Oye Kazama... ¿Me traes un vaso de agua?
- ¿Agua por la mañana? -Se extrañó el chico. -Además en todo caso serías TU el que tendrías que ir a por algo para mi.
- Wooo, wooo. ¿Y quieres algo?
- Umm... Un zumo estaría bien...
- Vale. Pues ya que vas traeme el agua.
Kazama entrecerró los ojos con enfado, pero comprendió que era inútil discutir con el idiota, asi que se levantó para ir a la cocina.
- Oye Hima. ¿De qué vas? -Preguntó Shin Chan, aprovechando que el chico había ido a por las bebidas.
- Hermanito. Creo que Kazama me gusta mucho. -Sonrió la pelirroja. -Tenías razón. Es fantaaastico~
- Si, pero es mi... amigo. -El moreno frunció los labios. -Te prohibo ligar con él. Además eres muy pequeña para eso todavía.
- Wooo, wooo. ¿Y no será que a ti te gus...?
- Bueno ya he vuelto. -Informó Kazama, con tres vasos en las manos. Dos con un líquido naranja y el restante con agua.
- Bieeen. -Sonrió Shin Chan agarrando uno de los vasos de zumo.
- ¡Oye! Ese es mi zumo. A ti te he traido agua. -Se quejó Kazama.
- ¿Eeeeh? ¿Agua por la mañana? Que asco Kazama. -El chico levantó las cejas, poniendo morritos. -Pero podemos compartirlo si quieeereees~
- ¿Eh? Apartate, Shinnosuke.
- Toooru~ No seas vergonzoso.
Himawari seguía riendo entredientes, cuando de pronto sonó el timbre de la puerta principal.
- Yo voy. -Dijo la muchacha a la parejita, que ahora estaba tirada en el suelo.
- Shin-Chan~ -La voz de Nene invadió el salón. -Veniamos a-
La pelirroja se quedó totalmente quita al ver a los dos chicos en pijama, uno encima del otro, y sospechosamente despeinados.
- ¿Qué pasa Nene? -Masao, Bocchan.y Ai-Chan entraron también, encontrándose con la escenita.
- Principe Shin...
- Boo...
Shinnosuke y Kazama se quedaron unos momentos en silencio hasta que el primero habló.
- Eje... Nos habéis pillado con las manos en la masa.
- ¡NO LES SIGAS EL ROLLO!
- Vaaaaya, ya veo. Asi que Kazama ha pasado la noche aquí. -Sonrió misteriosamente Nene.
- Sabía que mi principe Shin no podía ser así. -Respondió Ai-Chan, frotandose contra el brazo de un incómodo Shinnosuke.
- Bueno. Nosotros veníamos a preguntarle a Shin Chan si le apetecía venir al cine. -Soltó Masao. -Será divertido, ¿no?
- Bo...
- Vaya... Si suena divertido. -Sonrió Kazama, mientras que Shin-Chan se le quedaba mirando embobado. - ¿Tu qué dices, Shinnosuke?
- ¿Eh? ¡Ah! Ejeee. Si, si. Cine.
- Bueno, iré a cambiarme. -Se levantó el más bajito.
- Te acompaño Tooooruuu~
- Vale. Pero no hagas cosas raras... Tsk.
Nene y Himawari no pudieron evitar compartir una mirada cómplice.
