¡Bienvenidos a las 50 Sombras de Abadeer! como lo expresa el nuevo cover del fic XD me rei bastante cuando termine de hacer la imagen... no se, es sencillo pero se ve gracioso...x) Escuchen "crazy in love" que ocupan en el trailer de la pelicula hay un cover muy parecido (L) con eso escribi lo que se viene l8D
¡Bien! leeran un relato con contenido 1313 pero lo he hecho bastante poético por decirlo de alguna forma xD... No es grotesco y tampoco es dirty jaajj y no es largo ;) ademas se que han leido cosas un millon de veces peores :#
Amo a Jake y los movimientos fugaces de Marceline ..ya veran xD
Aqui el cap 8 espero que les guste ;)
« -Hey Marshall, quiero presentarte a mi nueva mejor amiga…Su nombre es Fionna – Entraba alegre una joven Marceline.
-Encantado de conocerte, yo soy Marshall, el inteligente de la familia –Sonreía dándole la mano a la joven rubia que tenía en frente.
-¡Hey! Tú eres un estúpido… -Reprochaba la pelinegra y todos reían.
-Fionna ¿Cierto?... ¿Te quedas a cenar con nosotros? –Pregunto el chico quien empezaba a observar la belleza de aquella joven.
-Si no les molesta, me encantaría –Asintió con la cabeza dejando ver una tranquila sonrisa.
-Marceline… ¿Tu amiga…tiene novio? –Pregunto tímido cuando Fionna ya se había ido.
-¡Aja! Así que te ha gustado ¿eh?
-…Amm…bueno, es una linda chica –Reía nervioso.
-Tranquilo…No tiene, por eso la he traído…creo que tu y ella harían una linda pareja – Decía con total seguridad.
-Entonces…-Sonrió feliz - ¿Me ayudarías con ella?
-¡Por supuesto!...Solo quiero verte feliz –Sonrieron ambos.
-¡Eres la mejor hermana!… »
Todos habían quedado en silencio al escuchar las palabras de Marceline. Bonnie trataba de relacionar todo lo que sucedía, ella no sabía que hacer, por un lado su chica rockera había sido golpeada por quien fue su ex novio que a la vez era el hermano de la chica por la cual nuevos sentimientos habían comenzado a florecer.
-¿Tu…hermano? –Pregunto la peli rosa sin entender la situación.
-Asique de verdad… ¿No lo sabías? –Murmuró Marshall. -¡Bonnie, no mereces juntarte con una persona como ella! ¡¿Que no lo ves?! ¡Te está seduciendo para usarte y volver hacerme daño, es lo único que le interesa!– explicaba de manera desesperada.
-¡De que estás hablando! –Exclamó Jake quien era sujetado por Finn.
-¡Bonnie!, me imagino que debes saber todo ¿no?, la imbécil de mi hermana seguro te habrá contado una triste historia en donde ella es la victima ¿Verdad?
-…Marshall… ya basta… - Hablo de manera triste Marceline mientras veía a su hermano actuar de tal forma.
-¡Cállate! ¡Deja de actuar como la victima!
Marshall al decir esto se acercó violentamente a su hermana, otra vez, pero antes de cometer otro acto de rabia, Jake lo interceptó y lo puso contra la puerta.
-Si no quieres que te desfigure tu lindo rostro a golpes… será mejor que te vayas ahora y no te vuelvas a acercar a ninguna de mis chicas… y eso incluye a Bonnie. –Dijo desafiante el mayor de la casa quien estaba a punto de golpear al joven modelo.
-Jake, tranquilo…por favor… no es su culpa –Trataba de calmar a su amigo la peli negra.
-Pero Marcy… mira lo que ha…
-¡Es mi hermano! – Exclamo – y el aun sigue siendo parte de esta familia…
El chico modelo miro atentamente a su hermana provocándole una serie de sentimientos adversos a los que sentía actualmente, pero aun así no dudo en seguir con su plan de conseguir a su chica.
-Bonnie…Ven conmigo, larguémonos de este lugar. Dame la oportunidad de hacerte feliz…Lo único que lograras quedándote aquí es convertirte en el juguete de esa imbécil –Dijo Marshall señalando a Marceline – Entiende solo te quiere para olvidar a su ex novia, Bonnie… ven conmigo –Le estiro la mano.
Bonnie sin decir nada, escuchó cada palabra que dijo el chico. Al recibir tal propuesta la peli rosa no lo dudo un segundo más y se acerco al joven modelo.
-Bonnie… -Dijo Marceline sorprendida al ver caminar a su chica hacia su hermano.
-¡¿Qué hace?!... –Murmuro Jake confuso.
-He ganado. –Pensó Lumpy mientras estaba parada de brazos cruzados y con una tensa sonrisa que no podía ocultar.
-Sabia que aun me amab…
Fue interrumpido por una gran bofetada que hizo ruido por cada centímetro de la casa.
-No sé de que rayos estás hablando Marshall, pero con quien yo quiera o no quiera estar es mi decisión y claramente no me importa que es lo que pienses, porque tú y yo dejamos de estar juntos hace mucho tiempo.
Yo puedo perdonarte que me hayas dejado por otra chica, pero lo que le has hecho a tu hermana jamás, Marceline solo quiere solucionar las cosas contigo y si quiere usarme como dices tú… pues no me importa, porque será mi decisión.
-No me jodas… -Dijo el modelo tocándose la mejilla – Soy yo a quien traicionaron y pisotearon… y aun así ¿Soy el malo?...por favor.
Todos lucían sorprendidos con la reacción de la chica de pelo rosado pero mucho más Lumpy quien veía como su oportunidad de ganar aquella apuesta con Jake se derrumbaba.
-Siempre fuiste una aburrida nerd –Le dijo a Bonnie – No importa con quien estés, siempre te terminaran dejando…como yo lo hice.
Al escuchar esto Marceline y Finn se enojaron siendo este último quien hablo antes de que la peli negra pudiera hacerlo.
-¡Eres un hijo de puta! –Grito Finn quien contuvo sus ganas de golpearlo - ¡Si vuelves a decirle algo mas…
-¿¡Que harás!? –Lo desafío el modelo - ¿te haces el hombre frente a la chica?... Ni te esfuerces… con eso no te llevaras a la cama a Bonnie –Sonrió.
Antes de que Marcy hiciera algo, Marshall la miro.
-Puedes quedarte con mis sobras… -Dijo con una mirada de odio – Eso es lo que más te gusta ¿verdad?
Marceline sentía como la rabia se apoderaba de ella pero no podía dejar de pensar que él era su hermano, sabía que él no era así y que tal vez todo esto había sido por su culpa.
-Solo…vete…-Dijo la peli negra apretando los dientes.
-Hey Lumpy… lo siento, no he podido reconquistar a tu amiga como me lo pediste –Dijo provocando el asombro de todos.
Bonnie miro a Lumpy.
-¿De qué habla? –Preguntó Bonnie.
-No… sé de que habla… -respondió Confusa Lumpy.
-¿Ah? ¿Acaso tu buena amiga no te dijo que fue ella quien me llamo para venir hasta acá? ¿No te conto lo bien que lo pasamos anoche? –Decía fingiendo inocencia.
-¡Por favor! ¡No puedes creerle Bonnie, está totalmente loco! –Exclamaba cada vez más nerviosa.
-¿Quieres que les muestre todas nuestras llamadas y mensajes?
-¡Estás loco! – Grito Lumpy nuevamente.
-¿Es…verdad, Lumpy? –Dijo una desconcertada Bonnie.
-¡¿Le vas a creer a él en vez de a mi?! ¡Soy tu amiga! ¡Tú mejor amiga!
-Hoy en la mañana…¿venias de allá?
-¡Bonnie…por fav…
-¡Si eres mi amiga… respóndeme por favor! –Grito apretando sus ojos.
Hubo un silencio, un silencio que basto para delatar a la chica de pelo morado.
-…Solo quería que fueses feliz…
-¡Que! ¡¿Esta es tu forma de hacerme feliz?! En que...estas pensando…
-¡jajajaja! –Rio Marshall – Por favor Lumpy, ¿también querías hacerla feliz cuando te acostabas conmigo en el momento que comenzaba a salir con Bonnie?
Bonnie miro el suelo sintiéndose asqueada por el comportamiento de quien decía ser su amiga.
Finn se acerco a la peli rosa pero esta hizo una seña para que no se le acercara.
-No quiero…verte a la cara Lumpy…ahora mismo… solo quiero estar sola y lejos de ti.
-Bonnie… -Trato de decir la peli morada.
-¡Cállate! –Dijo apartando a Marshall de la puerta para poder salir de ese lugar.
Al abrir la puerta, se abalanzaron cientos de paparazis quienes cegaban su vista con todos los flashes.
Todos se sorprendieron al ver tanta gente rodeando la casa, nadie se explicaba que estaba pasando, como habían llegado hasta ese lugar.
Marshall hizo a un lado a la peli rosa y salió como todo una súper estrella atreves de los paparazzi.
-Qué bueno que hayan llegado, como les había avisado… he venido a conquistar a Bonnie mi ex…pero creo que será imposible –Reía Marshall– Pues ahora le gustan las chicas…pero bueno al menos este galán pudo probar a su amiga aunque fuese poca cosa –Sonrió.
Al decir esto, todas las miradas se dirigieron a Bonnie quien estaba ahí parada sin saber cómo reaccionar.
Trato de correr atreves de los paparazis en una forma de desesperación pero fue acechada por con cuanto reportero había.
-¿Es cierto, lo que acaba de decir su ex novio? –Preguntaba un reportero.
-¿Señorita Bonnibel, es cierto que está embarazada?
-¿Le gustan las chicas ahora?
-¿Es porque no soporto su quiebre con Marshall Lee?
-¿Son ciertos los rumores sobre una relación paralela entre su amiga Lumpy y Marshall?
-¿Por qué vacacionan en un pueblo tan feo como este?
-Jake, ayuda a Bonnie…Por favor –Dijo Marceline en tono triste.
-No tienes que pedírmelo… -Dijo dándole una sonrisa.
Jake corrió hasta el lugar en que estaba Bonnie y la abrazo, protegiéndola de cuanta cámara y micrófono se le ponía por delante.
-¡Ok, buitres…se acabo el show! ¡Dejen a la chica en paz! –Decía mientras intentaba avanzar – Tranquila… –Le susurro a Bonnie – te llevare lejos de estos sujetos.
-G-gracias… -Murmuro.
-¿Es usted el nuevo novio de la señorita Gum?
-¿Es el padre del hijo que espera Bonnibel?
-¡¿Qué?! ¡Qué rayos están hablando! ¡Podrían hacer mejor su trabajo! –Gritaba molesto Jake.
-¿planean casarse?
Después de unos minutos Jake logro llevar a Bonnie a uno de los hospedajes que había, lejos de los paparazis.
-Sana y salva señorita –Dijo con una sonrisa.
-Gracias Jake, de verdad gracias. –Dijo con una mirada triste.
-debes estar pensando en muchas cosas ¿no?
-…si…
-No te preocupes, todo saldrá bien… ¿quieres que me quede contigo?
-Gracias, pero quiero estar sola…
-Me parece bien…
Minutos antes en la casa quedan solo Marceline, Finn, Keila y Lumpy.
-Me caías bien…-Dijo Keila mirando a Lumpy.
-…Lo siento… -Dijo la peli morada mientras salía por la puerta.
Aun estaban los paparazis esperando por ella, pero no le importo e ignoro a todos como ya estaba acostumbrada a hacerlo.
-¡Agg! ¡Estos sujetos me estresan! –Me encargare de ellos - Dijo molesta Keila y se dirigió hasta ellos – ¡Muy bien chicos! ¡Este es un pueblo pequeño y no pueden llegar así como así, asique si no tienen un permiso, me veré obligada a denunciarlos a todos por hostigamiento a la gente del pueblo… -Fue lo último que se escucho antes de que Keila cerrara la puerta.
-Vaya cumpleaños…-Dijo agotaba Marceline.
-Déjame ver esa herida –Se acerco Finn –Traeré el botiquín… no te muevas.
-¿eh? ¿Ya se retiran esos sujetos? –Preguntó Jake quien entraba por la puerta.
-Keila se está encargando de ellos –Respondió la pelinegra. - ¿Cómo…esta Bonnie?
-Sana y salva, le dije al recepcionista que nadie pueda entrar o comunicarse con ella…no quiere ver a nadie.
-Es…comprensible.
-¡Aquí está el Botiquín! –Apareció Finn.
-Finn, ¿Puedes ir a comprar unas vendas?
-Pero aquí hay, Jake.
-No, pero quiero de esas elásticas, ya sabes…
-¿Para qué quieres eso?
-¡Por favor, Finn!
-Ok… -Dijo dirigiéndose a salir.
-¿Para qué quieres esa vendas? –Preguntó la peli negra.
-Para que nos deje hablar a solas –Sonrió.
-¿Sobre qué?
-¿Te parece poco todo lo que ha pasado hoy? Tu chica está sufriendo…¿Por qué no quisiste ayudarla?
-Solo le hubiese traído mas problemas… -Suspiro. – Todas esas cosas que dijo Marshall…siento que todo es mi culpa.
-¡Olvídate de Marshall! Solo piensa en Bonnie, ella te necesita…ahora más que nunca necesita a alguien como tú.
-Desearía que fueses mi hermano –Sonrió ampliamente.
-…Lo soy, siempre lo he sido para ti.
-Bien… -Dijo poniéndose de pie.- es hora de ir…
-¿Ahora? Pero ella dijo que no quería ver a nadie.
-Si no me quiere ver a mi, entonces tendrá que decírmelo en mi cara –Dijo confiada.
Jake sonrió como sabiendo la respuesta de la peli negra.
-Toma...-Dijo Jake entregándole un papel.
-¿Qué es esto?
-Muéstraselo al recepcionista, le dije que no dejara entrar a nadie…excepto a la persona que presente este papel… soy el mejor ¿no?
-Jake…-Suspiro sonriendo.
Marceline corrió hasta el lugar en donde estaba Bonnie. Al llegar presentó aquel papel y pudo pasar, llego hasta la puerta y golpeo un par de veces pero no obtuvo respuesta alguna.
-¿Bonnie?...Soy yo, Marceline…Solo quiero saber cómo estas…pero si no quieres….-Alcanzo a decir hasta que la puerta se abrió.
Apareció una triste Bonnie que no dijo nada, solo se abalanzo sobro la peli negra y la abrazo firmemente.
-Deseaba que vinieras… -Dijo aferrándose a la rockera.
-Ya estoy aquí… -Dijo acariciándole el cabello.
Amabas entraron a la habitación. Bonnie se sentó en la cama mientras que Marceline estaba de pies cerca de la ventana observando a su chica.
-Siento todo acerca de Marshall –Dijo la peli negra después de unos segundos.
-Honestamente no me importa ese imbécil…lo siento, tu hermano.
-No te preocupes…-Dejo ver una leve sonrisa – ahora mismo es un completo imbécil pero es buena persona cuando no esta tan jodido con sus problemas.
Bonnie no dijo nada en ese momento, Marceline se acerco y se arrodillo en frente de ella tomándole las manos.
-¿Dónde está el ahora? – Pregunto Bonnie.
-No lo sé… Nadie lo vio después…
-¿Y…Lumpy?
-Tampoco lo sé. Salió rápidamente después de que te fuiste.
-¿La prensa sigue ahí?
-No…-Negó con la cabeza – Keila se está encargando de eso.
-¿Crees que Lumpy esté bien? –Preguntó mientras una pequeña lagrima caía por sus mejillas.
-Eres una linda persona –Sonrió y le limpio aquella lagrima con su mano. –Ella debe estar bien- Bonnie la miro y le sonrió.
-Mira…-Dijo señalando algo atrás de la peli negra.
-¿Ah? ¿Una guitarra? ¿Por qué hay una guitarra aquí? –Se paro y la tomo.
-No lo sé, parece que aquí aman la música –Rio. - ¿Tocarías algo para mí?
-Bueno…creo que podría cantarte algo…
Toco algunos acordes tratando de afinar dicha guitarra. Marceline se paro frente a ella y comenzó a cantarle una sincera canción.
"No somos, no, no somos amigos
No, nunca lo hemos sido
solo tratamos
de mantener estos secretos en una mentira
Y si ellos lo averiguan
Todo ira mal
Y sabe el cielo que ninguno quiere que pase eso
Así que podría tomar el camino de vuelta
pero tus ojos me conducirían de regreso a casa
Y Si tú me conoces, como yo te conozco
Deberías amarme, deberías saber
Que los amigos duermen en otra cama
Y los amigos no me tratan como tú lo haces
Bueno, sé que hay un límite para todo
pero mis amigos no me amarán como tú
No, mis amigos no me amaran como tú
No somos amigos
Podríamos ser cualquier cosa si intentamos
mantener estos secretos a salvo
Nadie se enterará si todo está mal
ellos nunca sabrán lo que hemos pasado
Así que podría tomar el camino de vuelta
pero tus ojos me conducirían de regreso a casa
Y Si tú me conoces, como yo te conozco
Tú deberías amarme, tu deberías saber
Que los amigos solo duermen en otra cama
Y los amigos no me tratan como tú lo haces
Bueno, sé que hay un límite para todo
pero mis amigos no me amarán como tú
No, mis amigos no me amaran como tú
Pero de nuevo, si no somos amigos
Alguien más podría amarte también
Pero de nuevo, si no somos amigos
No habría nada que pudiera hacer
Y es por eso que los amigos deberían dormir en otra cama
Y los amigos no deberían besarme como tú lo haces
Y Se que hay un límite para todo
pero mis amigos no me amarán como tú
No, mis amigos no me amarán como tú."
-Bueno…-Dijo la pelinegra dejando la guitarra en su lugar - ¿Te ha gustado?
Bonnie sintió como la pelinegra intentaba demostrar sus verdaderos sentimientos.
-Me ha encantado… -Respondió mientras se acercaba lentamente hacia la rockera – Amo tu voz, amo la forma en que miras cuando cantas, amo tus manos… amo cada parte de ti –Dijo estando ahora a pocos centímetros de los labios de Marceline.
-B-bonnie…-Se sonrojo la chica.
La peli negra vio aquella boca dispuesta a ser besada y no lo dudo un segundo, ambas se fundieron en un lento y apasionado beso. Bonnie abrió su delicada boca dejando a merced de su compañera hacer con su lengua lo que más quisiera, se volvió una batalla sumisa y a la vez violenta.
Antes de quedar sin aire, separaron sus labios pero la chica rockera no estaba deseosa de parar, prosiguió mordiendo el labio inferior de la peli rosa y luego succionó el superior. Bonnie lucia encantada jamás nadie la había besado de tal manera y esto provocaba que un gran calor recorriera toda su entrepierna.
Marceline sostenía el rostro de su compañera con ambas manos, continuo besándola pero lentamente fue llegando a la curvatura del cuello de la chica, quien solo se dejaba llevar. Paso dejando delicados besos por su barbilla, luego el cuello, llegando hasta los hombros donde dio pequeños y sensuales moriscos. Al sentir a la peli negra en aquellos lugares sintió como un cosquilleo en su vientre se apoderaba de ella haciendo que abrasara a la rockera de manera desesperada. Al sentir tal abrazo, Marceline la levanto tomándola de los muslos y la pegó contra la pared, su compañera entrelazó sus piernas en la cintura de esta.
La pelinegra con una de sus manos comenzó a explorar lentamente lo que había por debajo de la polera de su chica sin dejar de besarla, Bonnie no pudo contener más un pequeño gemido, esto hizo que ella misma se avergonzara y tapo su cara con el hombro de quien la sostenía.
La acción de la peli rosa llamo la atención de Marceline.
-¿Qué ocurre? –Preguntó la peli negra tratando de verla a los ojos – ¿Estamos yendo muy rápido?
-No… - Dijo suavemente mientras negaba con la cabeza. –Solo estoy un poco nerviosa… -Trataba de decir avergonzada.
-¿Nerviosa?, No tienes que estarlo…No haré nada que no quieras hacer –Dijo sonriendo al decir tal cliché.
-Es que… nunca he tenido sexo con una chica –Dijo sumamente avergonzada mientras aún seguía escondida en el hombro de la pelinegra.
Marceline en la misma posición en la que estaban contra la pared la llevo hasta a la cama y la recostó quedando ella encima de la chica de pelo rosado.
-Esta noche, tú y yo no tendremos sexo… -Dijo mirándola a los ojos. Se acerco un poco y roso sus labios con los de ella pero su objetivo era llegar hasta el oído de la chica – Esta noche, tú y yo… haremos el amor… -Le susurro para luego mirarla otra vez.
Bonnie al escuchar tales palabras se ruborizo e hizo que una gran adrenalina corriera por todo su cuerpo. Los ojos de la chica que tenia encima derrochaban lujuria pura, Bonnie dejo atrás sus inseguridades y no se contuvo mas a tal tentadora mirada.
-Tú…me excitas.
La abrazo por el cuello y comenzó a besar a la rockera de manera desenfrenada. Por su parte Marceline respondía aquel beso pero sus manos se impacientaban y decidió recorrer otra vez las curvas que dibujaba la cintura de su chica. Lentamente, delicadamente, suavemente, jugueteaba por su abdomen, su vientre; cada vez más cerca de aquella sensible zona pero pasó directamente a los muslos y luego a sus piernas. Sus manos la recorrían como si todo fuera parte de su propiedad.
La peli rosa en tanto se agitaba cada vez más al sentir delicadas manos recorriendo su cuerpo y más aun cuando la rockera no dejaba de besarla.
Marceline esta vez subió un poco el ritmo, le quito cuidadosamente cada prenda que vestía dejándola solo en ropa interior.
Bonnie veía como Marceline observaba cada parte de su cuerpo.
-No tienes de que avergonzarte… -Hablo con voz grave la chica rockera - …Eres hermosa.
Ella no iba a dejar que la peli negra tomara el control de la situación, por lo cual procedió a hacer lo mismo. Ambas se arrodillaron sobre la cama y entre besos y carisias comenzó a desvestirla.
En ropa interior, Marceline en un fugaz movimiento con una mano soltó el brasier de la peli rosa, lo dejo caer y sus besos comenzaron a bajar seductoramente por su cuello hasta llegar a tan anhelados pechos, mientras que con su otra mano llegaba a ese lugar sensible y húmedo. Comenzó acariciando circularmente aquel lugar y luego introdujo sus dedos provocando que la peli rosa se retorciera de placer.
Marceline la dejo caer lentamente a la cama, ahora con más intensidad introducía sus dedos. La peli rosa ya no se podía contener, gemía expresando todo el placer que le provocaba, se aferro al cuello y luego la miro para devorar la boca de aquella chica.
Sus caderas comenzaron a moverse al ritmo de la peli negra, intensificando las caricias de que recibía.
Mientras continuaba, comenzó a bajar con sus besos lentamente hasta llegar al punto exacto de más éxtasis.
-Estas tan húmeda… eso me encanta – susurro Marceline.
No esperó más y probó lamiendo tan deseada parte. Hizo que Bonnie se retorciera otra vez pero ahora con mucha más intensidad, metió su lengua para poder saborear un poco más sus dulces sabores.
Paro un segundo pero sintió unas manos en su cabeza que se lo impidieron.
-No, aun no… -Murmuro casi sin aire la peli rosa. –Por favor…sigue -Suplicó
-Eres tan…dulce –Dijo a la vez que penetraba con sus dedos a la chica. –Te deseo…tanto.
Bonnie gemía, soltó la cabeza de la chica y se aferro a las sabanas.
-Eres…mía, córrete para mi, Bonnie – Dijo seductoramente.
Su cuerpo convulsionó y no aguato, se corrió gritando un cortante orgasmo.
Marceline subió y la beso.
-Descansa mi dulce princesa… -Le susurró y la volvió a besar.
-Aun no –Dijo la peli rosa sonriendo – Ahora es mi turno.
Bonnie no era una experta pero ya sabía lo suficiente como para llenar de placer a una excitada Marceline.
-Vamos…abre… -Decía convencida la peli rosa -… no… un poco mas –Sonría.
Tomo las piernas de la peli negra y las puso en sus hombros, comenzó a bajar lentamente besando las piernas hasta encontrarse con el lugar el cual había estado deseoso de probar.
-Aquí solo hay que terminar el trabajo…-Susurro sensualmente mientras introdujo sus dedos en la peli negra.
Marceline sintió como la chica ya estaba en su interior produciéndole una irresistible sensación de placer. A su vez la peli rosa sin parar de hacer lo que ya hacía, comenzó a usar su lengua. Una nueva sensación descubrió, algo que jamás había probado, pero le encantaba…tal vez fuera solo por la chica que tenía en frente.
Marceline ya había estado lo suficientemente estimulada, con lo que solo basto un par de caricias de parte de su amante para que vinera un complaciente orgasmo.
-Ven, siéntate… -Dijo Bonnie dejando caer lentamente las piernas de la chica pero sin sacar sus traviesos dedos.
-Como…mi princesa…ordene… -Dijo con respiración entrecortada y una débil sonrisa con la cual intentaba demostrar su satisfacción.
La peli negra se sentó encima de la traviesa mano, tal cual se lo habían ordenado. Mientras la peli rosa mantenía lo más rígido posibles sus dedos, Marceline hizo lo suyo. Sus caderas subían y bajaban de manera lenta y a veces rápida.
La chica estimulada lo suficiente, se corrió por segunda vez, dejando caer su cuerpo sobre el de la peli rosa.
-¿Te quedaras esta noche? –Preguntó Bonnie mientras la abrazaba.
Marceline la miro fijamente y le acarició el rostro.
-Todas las noches que tú quieras… -Respondió sonriente y regalándole un último beso antes de cerrar sus ojos y descansar sobre quien se convertía en su nuevo amor.
Minutos antes en un lugar lejos del pueblo de Ooo se encontraba una chica viendo la televisión.
-Hemos visitado a las chicas más buscadas de estos momentos, Bonnibel Gum y Lumpy Space… De vacaciones se encontraban en un pueblo desconocido llamado Ooo…
-¿Ooo? –Se pregunto una chica de pelo rojo que parecían se flamas. - ¡Fionna! ¡Ven a ver esto!
-¿Qué ocurre? –Pregunto la rubia.
-¿Ese no es tu antiguo lugar de residencia?
-¡¿Que está pasando?!... esas dos no son…y ¿Marshall? ¡¿Qué está haciendo?!
-¿Tu ex novio?
-Si… se ha convertido en un completo idiota. –Dijo mirando el televisor – Flame… muero por saber que está ocurriendo…
-¿Qué quieres hacer?
-¿Quieres conocer Ooo? –Dijo sonriente.
¡Por Jesús y todos sus amigos imaginarios! no saben cuanto me costo hacer este cap :'( tuve que salir a buscar chicas para poder inspirarme XD nah' mentira, pido perdón por la parte del encuentro del 4 tipo si no fue de su agrado DX... asi que si les pareció que salio bien, aplausos albus dumbledore para mi XD y si no, pueden putearme todo lo que quieran pero con cariño (':
PD: si! un dialogo es del libro fifty shades of grey, como homenaje xD aunque personalmente no me gusto ningun libro.
Si te gustó este ff házmelo saber si no te gusto compártelo con alguien que si le guste (Y) (:
Gracias,
Caitlin Cooper.
