Capitulo Primero
''No hay casualidad sino destino, no se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que está escondido"
Rozó la copa de cristal con la yema de sus dedos, y luego, de una forma elegante, tomó la copa y vertió el contenido de esta entre sus labios, saboreando el sabor agridulce de la bebida.
Cruzó las piernas ligeramente y se colocó más cómodamente en el asiento.
Mientras esperaba la llegada de uno de sus caballeros, tarareaba una canción que conocía desde pequeña.
El portón de la habitación se abrió de par en par, y una sombra masculina entró.
Con paso firme se aproximó hacia el trono real, y a penas a unos pasos de este, se arrodilló.
–Eternal Golden Queen – las palabras salieron de su boca con suavidad y firmeza – . Me arrodillo ante su majestad, en busca de encontrar en ella un ápice de compasión para este pobre hombre –¿Quién eres? – susurró con voz aterciopelada la mujer.
–Cloner –susurró arrastrando las palabras – . Y a partir de ahora estaré a vuestro servicio. Si su reina me lo permite.
–¿Por qué?
–Hace tiempo, hubo alguien en quién confié y me traicionó; por eso ahora sólo soy una sombra de lo que era. Sabiendo que su majestad quiere dominar la luz, la esperanza, la alegría,... Yo me ofrezco a serviros, porque sé que así arrebataré eso a la persona que una vez me traicionó.
–Lo que tú tienes es resentimiento, ¿pero es eso suficiente para vengarte? Oh, pobre iluso – soltó una ligera carcajada – . He oído de muchos servidores que al encontrarse de nuevo con aquella persona que los traicionó, o cuando conocen a alguien que llena sus corazones,... Esas personas traicionan a quiénes dicen servir – lo miró fijamente – . ¿Acaso tú crees que podrías evitar eso?
–Sí lo creo. Pero no tengo forma alguna de hacer que su majestad lo vea, ¿no es cierto?
–Sí la hay – la mujer sonrió. Soltó la copa y la depositó sobre una mesa, y puso su mano al frente – . Traición, depresión, desamor, engaño... – Una luz oscura comenzó a aparecer encima de la palma de la mano de la mujer – Anillo de la oscuridad – de pronto, la sombra se disipó y un anillo cayó sobre la palma de la reina, que se lo lanzó al joven – . Póntelo, y sé mi fiel servidor.
–¿Qué tiene este anillo de especial, mi reina?
–Es simple, es un sello que te fija a mí. No podrías traicionarme aunque quisieras, y no quieras saber cómo usarlo – sonrió – . Pero, no te importará, ¿no es cierto?
–No, es verdad. No me importa. No me importa si con esto os demuestro que estoy a vuestro servicio – la mujer sonrió de nuevo.
–Así me gusta – sonrió – . Así es como debe ser Cloner. Ahora ya puedes retirarte.
Antes de que el joven desapareciera, la puerta se volvió abrir, casi tan fuerte como un tornado, y un caballero entró a gran velocidad, luego de arrodillarse ante la Reina comenzó a hablar.
–La ceremonia de coronación ha sido traspuesta – ella frunció el ceño – .La princesa ha escapado y las Crystal Roses también. No hay reina en el reino vecino. Es vuestra oportunidad.
–¿Cómo que las Crystal Roses y la princesa escaparon? – preguntó fría, no sin mostrar interés.
–Exacto, al parecer la princesa ha decidido viajar a la Tierra, y debido a esto, las piedras confusas han viajado con ella, aparentemente la princesa no recordará nada de las piedras, así que si queréis esas piedras y ese reino, mi reina, es vuestra oportunidad. El destino os lo ha puesto en bandeja.
–No podemos desperdiciar esta valiosa oportunidad, no – dijo con cierto tono de satisfacción – .Da la orden y manda a mis caballeros a atacar el reino, y tú Cloner, avisa a tus nuevos compañeros, primero conquistaremos en el Reino de cristal, y después, el planeta Tierra. En poco tiempo, el universo nos pertenecerá y yo seré su reina.
–Sí señora – dijeron ambos jóvenes al unísono, y al mismo tiempo ambos desaparecieron.
La reina tomó de nuevo su copa de vino, y tomó un poco del líquido, saboreando bien el sabor de la bebida y el sabor de la satisfacción.
Estaba vez no habría nada ni nadie que pudiese pararla.
Pronto recuperaría el reino que una vez estuvo unido al suyo, hace miles de años atrás, cuando la Tierra ni siquiera existía.
Era su momento de reinado.
*** Algunos minutos antes***
¿Cómo?
Todo el mundo se había quedado igual, la coronación se había detenido.
El brillo que producían las Crystal Roses había desaparecido y la futura reina no había conseguido colocarse la corona, y cuando habían ido a comprobar qué había pasado, no habían piedras.
Una sola cosa pasó por la mente de todos, y era la princesa, ella tampoco estaba.
Muchos guardianes murmuraban cosas en contra de Roseelle, todos menos la madre de la joven.
–Roseelle, quiero hablar contigo, por favor – susurró temblorosa.
Ambas fueron a la salas de reuniones real y se sentaron, una frente de la otra.
–Yo... Lo siento mucho roro – fueron las primeras palabras en salir de la boca del hada – . No sabía que la princesa planeaba irse roro, si lo hubiese sabido yo... Habría hecho hasta lo imposible por evitarlo roro.
–Está bien, no tienes que disculparte. Probablemente ella jamás te habría dicho nada – susurró – .Pero no podemos dejar que esto acabe así, me veo obligada a mandarte al planeta Tierra en busca de la princesa, eres la única que puede hacerlo.
–¿Por qué yo roro? ¿Por qué yo que os he fallado roro?
–Porque estoy segura de que si Cristal quisiese que la buscasen, te elegiría a ti, además sólo las hadas pueden viajar sin olvidar su pasado, pronto tendré que hablar con los guardianes de las piedras, ellos buscarán las piedras, una cada uno, tu deber será encontrar a la princesa, y todos juntos debéis volver antes de que sea imposible volver atrás... Sin embargo – susurró – , si llegase a ser demasiado tarde, por favor – bajó la cabeza – ,protege a mi hija y cuida las piedras, no dejes que la Golden Queen los encuentre, por favor, te lo suplico Roseelle.
–Queen Crystal-sama, confía en mí roro.
–No... Yo no soy la Queen Crystal, yo sólo... – apartó la mirada – . Ahora no hay nada que esta mujer que tienes en frente pueda hacer algo por solucionar esto, si al menos fuese reina no sería tan grave, pero no tengo el poder de las Crystal Roses en mí.
–Cristal-sama roro – susurró el hada.
Las puertas del salón se abrieron y los guardianes de las piedras aparecieron.
–Mi reina, nos hemos enterado de lo sucedido muki – comentó uno de ellos.
–Sí. Iréis a buscar todos y cada uno de vosotros cada piedra Rose que cuidáis, yo me encargaré de proteger el reino con los caballeros...
–No es sólo eso muki – volvió a hablar la misma hada – . Lo que pasa es que, la Golden Queen ya está enterada de todo esto – bajó la mirada – . Vine a dominar este reino y el planeta Tierra.
–¡Entonces no hay tiempo que perder! ¡Marchad ahora todos! – exigió la reina.
–¡Pero Cristal-sama! ¡Si lo hacemos no podremos ayudarla con nuestra magia! ¡Es posible que usted...!
–Estaré aquí para cuando venga mi hija, y entonces haremos la coronación – sentenció – . Sin embargo, si algo llegara a pasarme. ¡No volváis al reino jamás! ¡Y mantened las Crystal Roses alejadas de la Golden Queen! ¡Olvidaos de mí porque yo ahora no soy nada sin esas piedras! ¡Sólo la llegada de la princesa junto con las Crystal Roses pueden hacer algo! ¡Marchad! – Roseelle, junto con las demás hadas guardianas de las Crystal Roses marcharon hacia el salón de teletransporte.
Se adentraron en el salón de teletransporte, y encontraron la posición de las piedras y la princesa, en Sapporo, la ciudad capital de la prefectura de Hokkaido.
Luego, todas las hadas fueron enviadas al lugar señalado, y poco a poco, según se acercaban a la ciudad, se fueron dispersando por esta, para encontrar lo antes posible a las piedras y a la princesa.
Mientras tanto, una joven singular, que no llamaría la atención por nada, salvo por su cabello rosa, entró en su clase, junto con unas cuántas amigas.
–¿Y vistes cómo está ahora de bueno? – susurró una de sus amigas.
–¡Ay, no! Me lo perdí. Mi madre me mandó a dormir – susurró con pesar.
–Pues estaba genial, yo lo vi. Qué pena que esté casado, ¿no es cierto? – su grupo de amigas asintió con pesar.
De pronto entró el profesor en clase, y todos los alumnos se sentaron en sus respectivas mesas.
–Chicos – comenzó a hablar – . Hoy tenemos un nuevo estudiante para este nuevo curso.
–Llega un poco con retraso ¿no? – comentó uno de la primera fila.
Entonces las puertas se abrieron y joven de cabello castaño entró en la habitación.
–Encantado mi nombre es Haku. Ichihara Haku.
