Capitulo segundo

''Créeme cuando te digo que vale la pena esperar, yo sé por qué te hago esperar. Atte, el destino''

***A la hora del almuerzo***

–Ay que ver, ay que ver – dijo Akane Miyamoto – , qué suerte tienes chica.

–¿Suerte? – susurró ella – . La verdad es que sí. En el fondo es bastante guapo.

–Sí. Pero parece que es un poco distante ¿no? – contestó Ai Takashi.

–Sí. Y a pesar de que es guapo es maleducado. Cuando le hablé me ignoró por completo – hizo un mohín.

–¡Esa es mi moe Ichigo! ¡Mi dulce fresita! – la abrazó Yuki Hoshihiro.

–Bah, no es moe en absoluto – añadió Ai – , es más bien torpe con ganas. ¿Y qué es eso de ''Mi dulce fresita''?

– De su nombre, Ichigo de fresa y fresita – explicó – Pero es tan mona – dijo Yuki mientras seguía estrechando entre sus brazos a Ichigo – . Tiene la cara como el culito de un bebé – dijo mientras movía las mejillas de ella – . ¡Y cuándo se sonroja se ve tan adorable! ¡Ojalá Miko-chan fuese como ella! – dijo haciendo mención a su hermana menor.

–Miko-chan es un terremoto – dijo Akane – . Es un peligro para la sociedad japonesa actual – dijo antes de llevarse una de sus bolas de arroz a la boca.

–Qué bruta – susurró Ichigo – . ¡Anda si tienes muchas! – Akane tragó.

–Las hice yo, anoche – sonrió con satisfacción.

–¿Las hiciste tú? – Akane asintió – . ¡Déjame una! ¡Y yo te doy un poco de mis macarrones!

–¡No! ¡Mías! – cogió el bento y lo apartó de sus amigas.

–¡Anda no seas tacaña! – la reprendió Ichigo – . ¡Si total engordarás mucho si te las comes todas! – Akane suspiró y le dejó coger una.

–Ya que estás – dijo Ai tomando otra de sus bolas de arroz.

–¡Que aproveche! – Yuki tomó otra más.

–Malditas ladronas...

–Toma, te dejo un poco de mi sushi – dijo Ai dándole un poco.

–Oh, yo quiero probar – dijo Yuki.

–¡Y yo! – añadió Ichigo.

Un joven con gafas rectángulas de color rojo se acercó hacia el grupo.

–Presidenta... Esto – susurró con timidez.

–Oh, hola Hiro-kun – saludó Ichigo – . ¡Mira, la presidenta trajo un montón de sushi!

La chica le ofreció, pero el chico declinó.

–Sólo venía a informarte de la reunión de esta tarde.

–Sí. Lo sé – dijo Ai – . Me temo que hoy no podré acompañarte a casa Ichigo-san.

–No pasa nada, estaré bien.

–Bueno, procura no darte contra una farola – dijo Akane.

–Ni tampoco cruzarte con un terrorista – añadió Yuki.

–Y tenga cuidado con los charcos, normalmente siempre pisa alguno Sakurai-san – comentó Hiro.

–¡Qué malos que sois todos! – todos menos la joven de cabello rosa comenzaron a reír.

***Horas más tarde***

–¡Hasta mañana, Ichigo-chan, Akane-chan! – dijo Yuki mientras se marchaba por la izquierda.

–¡Adiós Ichigo-chan, Yuki-chan! – se despidió Akane yéndose recto.

–¡Ya nos veremos Yuki-chan, Akane-chan! – comenzó su recorrido hasta su casa por el camino de la derecha.

–Hmm... Me pregunto en qué gastaré hoy mi tiempo libre – susurró mientras se marchaba de camino a su casa – , los deberes son tan aburridos... Los haré esta noche, antes de dormir. Aunque mañana tengo un control de inglés, se me da tan mal... Pero no tengo ganas de estudiar tampoco, así que... Si hubiese una forma más fácil de hacer las cosas.

Continuó caminando, hasta adentrarse en el paseo de los cerezos, que en esa época todavía florecían.

Mientras caminaba notó algo raro tirado en la acera y se acercó a tomarlo.

Era un pequeño broche de una rosa de color rosado.

–¿Un broche de una rosa? – la tomó con cuidado de no pincharse – . Qué extraño. Jamás había visto uno... Es muy bonito – lo elevó un poco para observarlo mejor.

–¡Qué voy muki! – dijo un extraño animal acercándose a ella – . ¡Ese broche rosa... muki! – susurró cansada el hada – . ¡Ese broche, en ese broche está la Rosas de cristal de color rosa muki! ¡Eso me pertenece muki! ¡Pertenece al Reino cristal muki!

–¿Al Reino Cristal? ¿Dónde está eso? – dijo Ichigo agachándose – . De todas formas, ¿esto es una broma? ¿Un gato que habla? Eso es imposible – rió – . ¿Eres un peluche parlanchín?

–¡Yo no soy un peluche muki! ¡Ni un gato muki! – gritó enfadado el hada – . Me llamo Romuki, y soy el guardián de la Rosas de cristal de color rosa muki. ¡Y ese broche guarda esa Rosas de cristal muki! ¡Te ordeno que me lo devuelvas!

–¿Esto? – miró al hada – . ¿Me he vuelto loca?

–¡Claro que no muki! – hizo un mohín – . Si tú puedes hablar muki, Romuki también puede muki.

–Los gatos no hablan, maúllan – frunció el ceño.

–¡De todas formas, yo no soy un gato muki!

***Horas antes***

–Bien – dijo la Golden Queen mientras tomaba asiento en el trono real del Crystal Palace – . Ahora que este precioso reino me pertenece,... – chascó los dedos y al momento, unas cuántas sombras aparecieron en el salón – . Necesito a alguien para que encuentre las Rosas de cristal.

–Yo me ofrezco – una joven de cabello rubio rizado, vestida con un traje de Gothic Lolita, se detuvo frente a la reina –. Mi nombre es Luna, y estoy a su servicio...

–Bien, entonces ve y encuentra las Rosas de cristal cuanto antes lo hagáis, antes dominaremos el mundo. Y aquellos que me hayáis ayudado desde el principio, tendréis vuestra recompensa – una espesa niebla inundó la habitación, y cuando se dispersó, Luna y la reina ya no estaban.

***Horas más tarde***

–Este sitio es muy aburrido – susurró una niña vestida con un traje negro y violeta – . Necesita un poco de acción – su mirada se oscureció – . Necesita... Oscuridad – elevó el anillo que le había otorgado su reina cuando había llegado al grupo, y de este salieron rayos negros que le quitaron su color al cielo azul. Un niño, con unos patines pasó frente a ella. Entonces, chascó los dedos, y al momento, el cuerpo del pequeño cayó al suelo como un cadáver, y una luz oscura salió de este, hasta que se juntó y tomó una forma humana gigante, y luego, se solidificó – . Mi pequeño ser de la oscuridad... – susurró melosa – ,busca la Rosas de cristal más cercana –

–Entonces, ¿esto es tuyo porque guarda una piedra de tu reino que huyó cuando la princesa de tu reino se fue y la que iba a ser reina no pudo evitarlo y tú tienes que recuperar la piedra para poder devolver la paz a ese Reino de cristal? – Romuki asintió. No era muy difícil de creer.

–No sé a qué se debe el hecho de que esté en un broche de rosa, pero, es mío muki. Y lo necesito muki. Debo volver cuanto antes muki – explicó.

–En ese caso, ten – dijo Ichigo mientras se lo tendía – . Salva tu mundo.

Antes de que Romuki pudiera agradecerle, el cielo que estaba sobre ellos se tornó oscuro.

–¿Qué está pasando? – susurró Ichigo mirando a Romuki.

–No lo sé muki, pero me temo lo peor muki – el hada, tomó el broche y corrió en la dirección de la que provenían unos extraños ruidos. Ichigo no dudó un sólo segundo y siguió al extraño gato.

En cuanto llegaron a la plaza, divisaron a una sola joven en ella.

Estaba sentada sobre un extraño gigante, con las piernas cruzadas, y al alrededor del gigante, estaban, tirados en el suelo, varios cuerpos humanos.

–¿Qué es todo esto? – Ichigo miró a su alrededor aterrorizada. ¿Sería capaz aquella niña de hacer todo eso? – . Romuki...

–Están buscando las Rosas de cristal muki. Por eso han causado esto muki.

De pronto, los ojos de Ichigo detectaron un cuerpo que reconocía muy bien.

–¡Ai-san! – gritó mientras corría a acercarse a su amiga – . ¡Ai! Respóndeme, Ai – susurró abrazando el cuerpo inmóvil de su amiga – . Podría ser que... ¿Esa mujer te haya...? – Ichigo se pasó el brazo por los ojos, evitando que las lágrimas cayeran por sus mejillas – . Eso es muy cruel... Como alguien – hipó – , puede ser capaz de hacer algo así...

–Y hará eso con todo el mundo sino la detenemos muki – dijo Romuki a su lado.

–No voy a dejar que se vaya de rositas después de esto. Eso si que no – dejó el cuerpo de su amiga y se levantó – . Definitivamente... ¡Jamás se lo perdonaré!

Luna paseó su vista por la plaza hasta ver dos extrañas figuras en el suelo.

Después de chasquear los dedos, su gigante la bajó hasta el suelo, y con paso firme se acercó al dúo que eran una simple niña y un hada, probablemente del reino de cristal.

–Vaya, vaya – se fijó en el broche – . ¿Está ahí la Rosas de cristal que busco?

Romuki apretó el broche contra él.

–Jamás te lo daré.¡Dejad nuestro reino en paz muki! ¡Y dejad este mundo en paz muki! ¡Devuelve la vida a aquellos a los que se las ha robado muki!

–¿Devolver la vida a alguien que está muerto? – rió – . ¡Eso es totalmente imposible! Una vez han muerto, ya no pueden volver... Ahora la vida de todos se ha convertido en uno de mis preciosos Arukurai. Y están por ahí, causando estragos en esta aburrida ciudad... ¡Ahora ya no hay solución!

–Mi ciudad... – susurró Ichigo – , mis amigos y mi familia... ¿Todo está en peligro ahora? – apretó los puños – . No voy a permitirlo... ¡No te lo voy a permitir! – gritó – . ¡No permitiré que alguien como tú le haga daño al mundo que quiero!

–¿Qué vas a hacer tú, niña? – rió sonoramente – . No podrás hacer nada por salvar a los que quieres... Cada vez que mate a alguien te dejaré estar al frente, y verás y sufrirás – sonrió con malicia y levantó la mano – . ¡Mis queridos Arukurai! ¡Acabad con todo! – su anillo se iluminó.

–¡No lo permitiré! – Ichigo tiró del brazo de Luna, evitando que su ataque se efectuara – . ¡Jamás! – Luna frunció el ceño y empujó a Ichigo.

–Me molestas niña – dijo antes de lanzarle un ataque más.

Ichigo cayó al suelo, e intentó levantarse a duras penas. Luego, se puso en pie y apretó su brazo, que tenía una herida que chorreaba un poco de sangre.

–¡No permitiré que dañes mi mundo y ataques a las personas que realmente quiero! – gritó.

De pronto, el broche de la rosa, que contenía la Rosas de cristal de color rosa, comenzó a brillar con fuerza.

–¿La Rosas de cristal está brillando muki? – Romuki soltó el broche y este se elevó y comenzó a brillar sobre Ichigo – . Ichigo... ¿Podría ser que ella es...? – Romuki miró a Ichigo.

¿Quizás Ichigo era...? ¿Quizás ella podía salvar el reino cristal?

Ichigo miró sobre ella, donde se encontraba el broche brillando con intensidad.

–¡Es mío! – gritó Luna antes de abalanzarse a por él.

Antes de que Luna pudiera ponerle una mano encima, Ichigo dio un pequeño salto para tomar el broche y lo apretó contra su pecho, y entonces la luz rosa la iluminó a ella también.

Su uniforme escolar se sustituyó por un traje blanco sencillo.

–Rosas de cristal! – levantó la mano con el broche – .¡Cambio a...! – bajó el broche y formó un corazón con él frente a ella – . ¡Pretty Cure! – poco a poco, su vestido blanco fue tomando una forma diferente. Las asillas del vestido tomaron la forma de la parte alta de un corto vestido rosado, que tenía un cinturón de tela en perpendicular con una rosa en el lado izquierdo. Además, tenía unas botas largas hasta las rodillas, con unas pequeñas medias que sobresalían de las botas, y una gargantilla rosa y unos pendientes de rosas rosa – . ¿¡Qué diablos es esto!?

–¡Te has convertido en una Pretty Cure muki! – explicó el hada – . ¡Eres la legendaria guerrera Pretty Cure rosa muki! ¡La guardiana de la Rosas de cristal de color rosa muki! ¡Somos un equipo muki! ¡Los dos guardianes de la Rosas de cristal de color rosado muki!

–¿Soy una qué?

–Una guerrera legendaria muki. ¡Eres la única que puede salvar este mundo y el mío muki!

–En ese caso... ¡Prepárate enemiga! ¡Porque no permitiré que dañes mi mundo!

–¿Quién diablos eres tú...? – susurró Luna.

–Yo soy... Esto... Yo soy... – miró a su alrededor y su mirada se topó con Ai:

"–¡Esa es mi moe Ichigo! ¡Mi dulce fresita!.

Bah, no es moe en absoluto, es más bien torpe con ganas. ¿Y qué es eso de ''Mi dulce fresita''?

De su nombre, Ichigo de fresa y fresita. Pero es tan mona"

–Yo soy... – sonrió – . ¡Cure Strawberry! – señaló a Luna – . ¡Soy la protectora de la Rosa de cristal de color rosado! ¡La legendaria Pretty Cure...! ¡Cure Strawberry! ¡No dejaré que destruyas mi mundo ni pongas en peligro a las personas que quiero! Jamás te perdonaré la muerte de Ai... ¡Así que prepárate para pelear!

–¿Una Pretty Cure? Nadie me informó de algo parecido, pero sigues siendo tú – rió – . No podrás detenerme, no importa el poder que obtengas ahora de la Rosas de cristal... Te derrotaré y te robaré ese broche tan bonito para dárselo a mi reina.

–¡Tú reina es mala muki! ¡Nos intenta conquistar muki!

–No. Ya lo ha hecho – rió – , y tu reina está muerta. Ya no podéis hacer nada por ella. ¡Nunca más!

–Recuperaré el mundo de Romuki,... ¡Cueste lo que cueste!