Capitulo Séptimo

Roseelle se sentó en uno de los cojines que le había ofrecido Ichigo, cuando al día siguiente todos se habían reunido en la casa de esta.

–Bien, cuéntanos qué era eso de la marca – dijo Tori acomodándose.

–La verdad, no sé si realmente debería contarlo, porque no estoy segura de que sea verdad roro.

–Pero piensas que lo es muki, si es así, ellas merecen saberlo muki.

Roseelle tomó aire y comenzó a hablar:

–Hace como unos cinco meses, en el reino, se produjo... un asesinato roro – suspiró – . Fue por parte del caballero de quién la princesa estaba enamorada, obviamente, no se le dijo nada a la princesa roro, le rompería el corazón. Entonces, como castigo roro, se decidió de que el caballero debería morir roro, por el otro. No se supo que pasó para que el caballero lo matase roro, pero al parecer llevaba otros cuántos crímenes imperdonables encima, como uno de supuesta traición al reino y diversos asesinatos más. Claramente, todo esto no se le dijo a la princesa roro, por lo que ella cree, que fue su amado quién murió en aquella batalla en la que realmente, mató su amado roro. La cuestión es que, el caballero, tenía una marca en la mejilla, de una vieja guerra externa roro, y, curiosamente... Vi esa misma marca en Cloner roro.

–¿Quieres decir que es posible que Cloner...? – susurró Ichigo.

–No es seguro, porque sería imposible, ese caballero murió roro, y debería renacer en el mundo humano roro, como un bebé, no podría renacer ya como adulto en el reino opuesto roro. Supongo que es sólo una mera coincidencia...

–Espera, ¿entonces nuestra princesa es un bebé? – preguntó Tori.

–No ella, no roro. Ella se lanzó al Rosal de cristal roro, no murió – explicó el hada.

–¿Entonces ella busca a un bebé y no lo sabe? – preguntó Ichigo.

–Básicamente yuu – intervino Yuhime – . Ella busca a su amado, pero no lo sabe tampoco ahora. Igual que tampoco sabe que es probable que su amado sólo tenga unos meses yuu. Sólo un ser de nuestro reino renace con su edad si usa el teletransporte del reino yuu.

–E incluso hay veces en las que tardan años en llegar aquí roro – dijo Roseelle.

–¿Entonces la princesa puede estar buscando a un bebé tal como puede que su amado no haya ni nacido? – inquirió Ichigo.

–Exactamente rara.

***En otro lugar

–No me lo puedo creer – dijo la Golden Queen – . ¡Os advertí de que no hicierais el tonto! ¡Os mandé a los dos juntos para que de una vez por todas acabaseis con esas malditas Pretty Cure! – gritó – . ¡Y habéis fallado como de costumbre! Ya es la segunda vez de los dos, me esperaba más de vosotros, puesto que ya habéis peleado con ambas. ¡No quiero más fallos! – gritó.

–Su majestad – intervino Cloner – . Hemos perdido porque nos ganan en poder, a pesar de tener los Arukurai de nuestro lado, son bastante inútiles. Quizás deberíamos abandonar la misión de derrotarlas y centrarnos en buscar las otras Rosas de cristal, con mayor poder, más facilidad para vencerlas tendremos – decretó.

–¿Y quién, mi inteligente Cloner, se encargará de detenerlas mientras cumplís esa misión?

–Cualquier otro servidor de su señora – dijo Cloner.

–Yo lo haré, derrotaré a las Pretty Cure mientras Cloner busca las demás Rosas de cristal, y os traeré a las piedras rosa y azul – dijo Luna – . Dejádmelo a mí. No fallaré, no en esta ocasión.

–Eso espero, Luna. No me decepciones.

***En el Rosal de cristal.

"Mmmm... Pensándolo bien, ¿no es como si la princesa en realidad fuese ahora una asalta-cunas?"

–Oye tú – dijo una voz masculina sacándola de sus pensamientos – . ¿Te importaría no irte a la Luna? Cuanto antes terminemos, antes volveremos a casa.

–Qué sí... – susurró. Luego se giró al chico – . Oye, Ichihara-kun.

–¿Qué quieres ahora? – Haru suspiró.

–¿Por qué te caigo tan mal? Siempre me estás diciendo las cosas bordes, o al menos cuando te dignas a decirme algo, porque siempre me ignoras – inquirió.

–Digamos que – se giró a ella – , me provocas ese sentimiento.

–¿¡Qué!? ¿¡Cuál es ''ese sentimiento''!? – Haru comenzó a reír.

–Lo estás entendiendo mal, esto no es ninguna confesión de amor, es más, ¿quién podría enamorarse de algo tan torpe como tú?

–¡Pues que sepas que causo mucho furor entre los chicos! – le enseñó la lengua.

–Infantil – murmuró – . Lo que decía es que me causas el sentimiento de ignorarte y ser borde contigo, me sale solo cuando estoy junto a ti.

–Si no fuera por el principio, habría sido una frase muy bonita – se giró y continuó barriendo la clase – . Me pregunto cómo se enamorarían la princesa y aquel caballero, ciertamente la envidio un poco... – susurró.

–¿Qué susurras? – dijo Haru colocando los brazos encima de la cabeza de Ichigo, aprovechándose de su altura.

–¡Nada! ¡Quita esos brazos! – dijo Ichigo moviéndose.

–Oh, si estás enamorada. ¿Por eso susurras tanto y estás en la luna, no es verdad? Si quieres puedo darte consejos – le guiñó el ojo.

–¡No, no estoy enamorada de nadie!

–¿Quizás lo niegas ante mí, porque...? ¿Quizás por eso te emocionaste cuando...? – dijo acercándose hacia ella, al mismo tiempo que Ichigo daba pasos hacia atrás.

–¡No, tonto! ¿Quién podría enamorarse de alguien como tú? – repitió su frase.

–Bueno, entonces, si no estás enamorada, ¿qué te pasa?

–Hay una amiga...

–Ya he oído ese cuento de la amiga muchas ve... – Ichigo le golpeó el hombro.

–¿¡Pero quieres escuchar!? – Haru se calló – . Bien, lo que decía, hay una amiga, una vieja amiga, que se escapó de casa para encontrar a un chico, y ahora tiene... amnesia, y ese chico también, entonces...

–¿Me estás hablando de una novela? – la interrumpió. Ichigo le volvió a dar el golpe.

–¿¡Pero quieres dejar de hablar!? – Ichigo suspiró – . Bien, sí, es una novela, dejemoslo ahí. Resulta que hay otras chicas que tienen que buscarla, pero no saben quién es ella realmente, y digamos que se enteraron de un secreto muy fuerte acerca de su novio, que lo mataron por matar a otra persona, entonces cuando ellas la encuentren tendrán que decírselo... Pero es probable que la persona que le gusta ahora sea un bebé, y resulta que esas chicas se encontraron con un hada que vio una marca que tenía ese novio de la princesa, pero que esa marca estaba en la cara de otro... – suspiró.

–No sé qué quieres que te diga, es una tontería que te preocupes por una novela...

–Pero... Me estaba planteando – dijo despacio – , ¿qué harías tú si eso fuera real? Si te fueses una de las personas que se lo tiene que contar.

–Decírselo y listo. Tiene que aceptar la realidad, no puedes engañar a una persona, quizás pueda olvidar a la otra y volverse a enamorar. Igual, ¿te preocupas por una novela?

–Sí – mintió.

Unos minutos después, que ambos pasaron en silencio, una joven de cabello rubio recogido en una trenza a la izquierda entró en la sala, iba con otro uniforme diferente.

–¡Haru! – dijo nada más entrar. Al ver que había otra persona, se calló – . Oh, vaya, no sabía... ¿Ella es tu novia?

–¡No, claro que no somos novios! – gritaron ambos al unísono.

–Oh, vaya...

–Ella es una compañera de clase – dijo Haru – . Me tocó hacer la limpieza semanal con ella, y ya ves cuanto tarda.

–Estúpido – murmuró Ichigo – . Yo soy Sakurai Ichigo – sonrió.

–Yo soy Yoake Koko – se presentó –. Encantada. Haru es mi vecino, por eso...

–Sí, sí. Podéis iros, ya está terminado – dijo Ichigo contemplando la clase.

Tanto Ichigo como Haru recogieron sus cosas, y al pasar esta por su lado le susurró:

–Vaya, quién lo iba a decir, si es Ichihara-kun el que está enamorado.

–Cállate – susurró molesto.

Ichigo sonrió y pasó por al lado de Koko.

–Adiós chicos...

–¡Ala! – la interrumpió Koko – . Qué broche tan bonito – sonrió.

–¡Sí! Me lo regaló un amigo – respondió mientras recordaba a Romuki.

–Debe ser muy especial para ti.

–¿Realmente? Sí, lo es. También para mi amigo.

–¿Eso significa que entonces sí te gusta alguien? – inquirió Haru.

–¡No, no! Como ya he dicho, es sólo un amigo – sonrió ante la idea de pensar que podría surgir algo entre semejante escoria de hada y ella –¡Hasta luego, Yoake-san, Ichihara-kun! – dijo antes de echar a correr por los pasillos hacia la salida.

–Qué chica tan simpática – sonrió Koko.

–Sí, bueno, ¿nos vamos? – Koko asintió y ambos salieron del instituto.

***Más tarde, en el parque.

–Cloner ha ido a buscar las piedras pero – suspiró Luna – , dudo mucho que las consiga. Por alguna extraña razón, cada vez que las encontramos una guerrera se transforma, ya ha pasado dos veces... Tendríamos que adelantarnos a esas tontas hadas... Si pudiéramos poner a la princesa de nuestro lado, sería tan diferente... – suspiró y levantó la vista. Se estaba poniendo el sol, pronto anochecería – . Lo cierto es que el problema son las hadas – susurró – . ¡Claro! ¡Sin las hadas no pondrán transformarse, contaría con una gran ventaja y recuperaría las Rosas de cristal para Golden-sama! ¿Cómo no se me había ocurrido antes?

***En otro lugar.

"Me pregunto cómo reaccionará la princesa cuando la encontremos y le contemos toda la verdad, seguro que le hace daño" pensó Tori de camino a casa de Ichigo, donde habían quedado tras una urgente llamada de la segunda para que fuera corriendo a su casa.

Nada más entrar en la casa de Ichigo, Yuta, el hermano mayor de Ichigo, la invitó a pasar con frialdad mientras la observaba de arriba abajo a través de sus gafas.

–Buenas tardes – susurró entrando a la habitación de Ichigo, donde se encontraban, Romuki, Roseelle, su amiga y una extrañada hada blanca con forma de conejo y grandes ojos azules.

–¡Oh, Tori! – exclamó Ichigo – . Ellas es Tori, Cure Aile, la Pretty Cure de la libertad.

–Encantada – dijo Tori sentándose frente al hada – . ¿Se puede saber qué es todo esto?

–Soy Lord Raito rara – se presentó el hada – . Duque, guardia real, y mejor amigo de la Reina Crystal rara.

–¿Mejor amigo de la Reina Crystal? – murmuró Tori.

–Él ha venido en nombre de la reina para que vayamos a visitarla al Reino roro – dijo Roseelle.

–¡Ah! – Yuhime salió de su escondite en el bolso de Tori – . ¡Crystal-sama yuu! ¡Yuhime quiere ver a la Reina yuu!

–No sabía que se encontraba bien muki – dijo Romuki con la mirada perdida – . Temí que le hubiese sucedido algo muki.

–No le ha sucedido nada más que una pequeña depresión por no tener a su hija a su lado rara – explicó – . Confía en que vosotras podáis encontrar a la princesa pronto rara. ¡Cuánto antes reunamos todas las Rosas de cristal y a la princesa podremos vencer al enemigo rara!

–Pero – intervino Tori – . El problema está en que no sabemos cuántas son las Rosas de Cristal.

–Mmm... Quizás la reina lo sepa yuu – dijo el hada.

–¡En ese caso, vamos! – dijo Ichigo – . No tenemos nada que perder.

–¡Bien rara! ¡Abriré un portal y...!

–¡Espera un momento! – dijo Tori – . ¿Ahora? ¿Así cómo así? ¡No podemos hacer eso! Nuestros padres se preocuparían.

–Cierto...

–Una hora en el Reino de cristal es equivalente a dos vuestras rara. Si vamos por la noche no habrá problema, ¿Verdad rara?

–Entonces está decidido. Mañana a las seis en punto de la tarde, iremos a eso – dijo Ichigo.

–¿A las seis? – preguntó Tori.

–¡Claro! No podríamos escaparnos por la noche porque...

–¿Por qué no te quedas en mi casa? – preguntó Tori – . Mi madre siempre está fuera y mi hermana tiene turno de noche, estaremos solas y podremos viajar con facilidad – explicó.

–Entonces, está decidido.

***Al día siguiente

–Qué bien – sonrió Ichigo.

–Hoy te noto extrañamente feliz – dijo Yuki – . ¿Qué le pasa a mi dulce fresita?

–¿Oh? Esta noche iré a dormir a casa de Tori – explicó.

–Ah, ya entiendo – susurró Akane – . ¿Entonces te has cambiado de bando?

–¡No, no! Es mi amiga, y vamos a aprovechar para...

–¿Para qué? – preguntó Yuki.

–P-para hablar de cosas y jugar por la noche, porque ella se quedará sola... – mintió.

–Entiendo – susurró Ai – . Entonces, pásatela bien.

–¡Claro!

***A la salida del instituto de Tori

–¿Entonces quedaste con una amiga? – preguntó Ikki de nuevo, confuso.

–Sí, ¿tan difícil es de creer? La conocí hace poco y hemos hecho buenas migas.

–Ah ya entiendo, entonces, ¿Es de verdad? Pensé que sólo podías llevarte bien conmigo, me siento un poco celoso – se sinceró.

–¡Pero tú eres mi mejor amigo y mi novio! – reprochó – . Y ella es mi amiga. Son cosas diferentes, no tienes que sentir celos.

–Era broma tonta – dijo dándole un beso en la mejilla – . Diviértete,y si pasa algo malo, llámame.

–¡Sí! – dijo Tori separándose de él para ir a casa – . Si pasa algo malo, yo me puedo transformar Ikki – murmuró para sí misma.

***Horas más tarde, en la casa de Tori.

–Tienes una casa muy bonita – dijo Ichigo nada más entrar.

–Adelante, siéntete cómoda – dijo Tori ofreciéndole asiento – . Mi hermana bajará pronto – nada más terminar la frase, una joven de un largo cabello azul ondulado bajó las escaleras a toda velocidad y entró en el salón-comedor-cocina – . Ichigo, ella es mi hermana Mishiroko. ¡Onee-san! – llamó la atención de su hermana, la cuál levantó la vista – . Ella es Ichigo, una amiga.

–Encantada – dijo mientras metía su almuerzo en un bosque – . Siento no poderme quedar a charlar con la primera amiga que trae mi hermana a casa, pero es que tengo trabajo – dijo saliendo del salón – . ¡Adiós!

–Adiós – susurró Ichigo – . ¿La primera amiga?

–No simpatizo con las de mi instituto muy seguido.

–Eso es porque Tori está en un instituto privado con muchos niños ricos yuu.

–¿En serio?

–Sí... Mi abuelo fue director y me dejaron entrar con eso. No se distingue tanto de uno normal, créeme. Bueno – dijo Tori cambiando de tema – . ¿Quieres ver algo en la tele? – dijo mientras la encendía – . A fin de cuentas Lord Raito aún no ha llegado, tampoco Roseelle– Ichigo asintió.

El primer canal que salió en la televisión eran las noticias, estaban anunciado algo acerca de una peligrosa mujer que se encontraba en el parque causando estragos.

–En directo, una mujer está atacando a los niños en el parque – se puso una imagen del mismo parque donde Ichigo se transformó por primera vez, y donde Ichigo vio por primera vez a Tori – . Una joven de unos dieciséis años vestida con un traje de Lolita y con el cabello rubio está molestando a los niños del parque, el tema se volvió más serio cuando, según los niños, vieron que hizo magia negra para invocar un monstruo y comenzó a destrozar el patrimonio público que es el parque, en ese instante la policía decidió intervenir, pero es imposible acercarse a ella.

–No me lo puedo... – empezó a decir Ichigo.

–...creer... – terminó Tori – . ¡Es Luna!

–¡Tenemos que hacer algo! – dijo Ichigo.

–¡Vamos muki! – dijo Romuki saliendo del bolso de Ichigo.

Ambas chicas salieron de la casa de Tori en dirección al parque, donde se encontraba una pequeño grupo de policías impidiendo la entrada al parque.

–Así es imposible que nos transformemos – dijo Tori.

–O que siquiera entremos – añadió Ichigo.

Luna movió la cabeza en busca de las Pretty Cure, y cuando las divisó tras la policía, una sonrisa ladina apareció en su rostro, dejó de hacer lo que estaba haciendo y con una ola de viento fuerte empujó a los policías, provocando que salieran volando hacia un muro.

–¡Por fin, llegáis tarde! – gritó Luna.

–¡Tori! – dijo Ichigo, a lo que la otra asintió.

-¡Rosas de cristal... ! – gritaron las dos al unísono, tomando los broches con forma de Rosa, al mismo tiempo, ambas mascotas salieron de sus escondites y se encadenaron a los broches.

–¡No lo voy a permitir! – Luna invocó una fuerte ola de viento que provocó que ambos broces salieran disparados lejos de las chicas – . ¡Esta vez no os vais a transformar! ¡Se terminó el período de paz! – elevó su anillo al cielo y luego apuntó a las Pretty Cure – . ¡Trueno de la reina! – dijo mientras un rayo violeta salía de su anillo en dirección a las dos. De pronto, se produjo una explosión que impidió a Luna ver que había pasado.

Cuando el humo se disipó, pocos segundos después, pudo ver un enorme escudo con un sello de una Rosa enorme en él que impedía que las dos chicas fueran atacadas, luego de unos segundos,este se desvaneció, y tras este aparecieron Tori e Ichigo juntas, detrás de Roseelle y un misterioso joven vestido de blanco con una espada con mango dorado.

–¿Quién eres? – susurraron ambas chicas al unísono.

–Lord Raito, siempre al servicio de las damas – dijo.

–¿¡Tú eres Lord Raito!? – exclamó Tori – . ¡No te pareces en nada!

–¡Claro que no! – protestó – . Se me permite tomar mi forma de Duque y guardián de vez en cuando en el Rosal de Cristal. ¡Ahora es vuestra oportunidad, guerreras!

Ambas chicas asintieron y fueron a por sus broches, y volvieron a repetir el proceso que Luna había interrumpido.

–¡Rosas de cristal! – gritaron al unísono – . ¡Double change to Pretty Cure! – al momento una luz rosada que cambiaba al azul las envolvió y protegió de Luna mientras se transformaban.

–¡Yo soy la legendaria Cure Strawberry! ¡La Pretty Cure de la vida y guardiana de la Rosa de cristal rosada!

–¡Yo soy la legendaria Cure Aile! ¡La Pretty Cure que vuela libre por el cielo azul y guardiana de la Rosa de cristal azul!

–¡Las dos míticas rosas, las guardianas de cristal! ¡Nosotras somos Pretty Cure! ¡En busca de las Rosas de cristal! – dijeron ambas cures al unísono.

–¡Genial, Pretty Cure! – dijo Raito – ¡Acabad con el enemigo de la oscuridad!

Las dos chicas se acercaron para atacar a Luna, pero de pronto un Arukurai se interpuso entre estas y la joven, parando el golpe.

Ambas chicas aterrizaron en el suelo y luego se volvieron a elevar sobre el Arukurai.

–¡Pretty Cure Pinky Explosion!

–¡Pretty Cure Blue Explosion! – gritaron ambas cures al unísono mientras volaban directas al Arukurai, este recibió los dos ataques y perdió las manos que le habían sido otorgadas al poseer un muñeco Action-men . Las dos cures aprovecharon el momento de desconcierto del Arukurai y le dieron dos patadas a ambos costados, cada una por un lado al mismo tiempo. Debido al impacto el Arukurai se partió en dos.

–Qué frágil – dijo Aile.

–¡Estúpido, vuélvete a unir o haz algo! – la parte baja del Arukurai comenzó a dar vueltas en círculos, mientras que la parte alta daba saltitos hacia las Pretty Cure.

–Strawberry, es nuestra oportunidad – dijo Aile – ¡La libertad...! – empezó Aile.

–¡... y la vida...! – continuó Strawberry

–¡Se unen en un dúo invencible! – dijeron ambas al unísono – . ¡Pretty Cure...! Free life's attack! – un rayo azul y rosado salió desde el puño de ambas hacia el Arukurai, que tras recibir el impacto desapareció. Ambas chicas miraron hacia dónde Luna había estado observando la batalla, pero ella ya no estaba ahí.

–Siempre se marcha antes de que podamos intentar pelear contra ella – dijo Aile.

–Bueno, a lo mejor es mejor así – dijo Strawberry.

–¡Chicas! – intervino Lord Raito – . Es hora de irnos.

–¡Sí! – dijeron ambas al unísono.

*** En otro lugar

–¡Confié en ti! – gritó la Golden Queen furiosa – . ¡Has vuelto a fallar! ¡Y ya llevas tres fallos seguidos! ¡Esto es imperdonable!

–¡Lo siento muchísimo su majestad! Creí haber encontrado la forma de derrotarlas esta vez, pero la hada guardiana de la princesa y un joven de blanco aparecieron de pronto para ayudarlas. ¡Yo no sabía que estaban ahí! ¡Prometo que no fallaré la próxima vez! ¡Le traeré las dos Rosas de cristal rosa y azul!

–Eso espero Luna, porque se mi paciencia contigo se está acabando, y créeme cuando te digo que si mi paciencia acaba, tú no acabarás muy bien.

–Sí, señora.

–Quiero al menos una de las dos Rosas de cristal, no me falles.

–No lo haré – dijo antes de salir por la puerta.

Luna arrastró los pies hacia su habitación privada, donde se recostó sobre su cama con dosel.

–Malditas Pretty Cure... Me las pagaréis, no voy a permitir que la Golden Queen me mate por vuestra culpa, no ahora que encontrado una nueva forma de vida que me gusta... – se incorporó en la cama – . Ha llegado la hora de usar el mayor poder y derrotar finalmente a esas dos estúpidas. Entonces y por fin, la Reina se complacerá de mis servicios.

Luna se acostó de nuevo y poco a poco fue cerrando los ojos dejándose dormir.

No permitiría que su Reina perdiera la paciencia con ella, porque si lo hacía su vida correría peligro. No sabía cuántas oportunidades más tendría para intentar derrotarlas, pero ya no debían ser muchas.