Ciaossu~

Kuro-desu~ Y aunque es un poquito tarde aquí estoy con el fic~ Hoy es cuatro así que –redoble de tambores- Es el día de mi adorado Noya! Pero en fin mis idioteces y demás al final~

Recuerde:

TA = Tu Apellido

T/N = Tu nombre

.

.

.

.

.

El cuarto de navidad mi amor me regalo~

.

.

.

4 Noyatasticos accidentes ~

.

.

.

-Hola – saludo sonriente el chico que estaba en frente de tu puerta ¿Qué rayos le pasaba a Nishinoya? Para venir a las ¡5am!

-… - estabas pensando seriamente en cerrarle la puerta en la nariz y volver a tu cálida cama

-¿Quieres salir? – pregunto ilusionado y tú solo atinaste a poner cara de asco

-… ya viste la hora ¿verdad? – preguntaste mientras te abrazabas a ti misma, la nieve ya cubría las calles y tú lo menos que querías era seguir en la entrada con tan solo tu pijama

-Sip, vamos será divertido – dijo tomándote de la mano y haciéndote salir un poco, justo entonces un fuerte viento te calo hasta los huesos

-I-i-i-idiota – estabas tiritando de frio – ta-ta-tan siquiera deja que me cambie – te soltaste del agarre y volviste a entrar cerrándole la puerta de sopetón en la cara

-¡Aquí te espero! – escuchaste el grito y maldijiste internamente esperando que tu hermano no se despertara o ahí ardería Noya

- ¿A dónde rayos más irías? – pensaste sarcástica

Apenas 10 minutos y ya estabas lista, ropa calientita y abrigadora, aunque no te molestara mucho el frio, afuera parecía la Antártida. Tomaste tus botas y dejaste una nota a tu madre en la cocina, ni por error mencionaste que saldrías con un chico y así después de dejar cada cosa en su lugar saliste tratando de ser lo más silenciosa posible.

-¡Vamos T/N! – dijo tomando tu mano y jalándote para que caminaras junto a el

-… ¿No tienes vergüenza cierto? – preguntaste después de un rato de caminar con tu cara de gato estreñido

-¿A qué te refieres? – pregunto como si de verdad no fuera consciente de lo que había ocurrido hace apenas unas cuantas horas

-Explícame ¿Qué rayos hacías en la puerta de MI casa a las 5am? – preguntaste soltándote del agarre y cruzándote de brazos

-No seas paranoica – dijo volteando la cara

-¿Qué dijiste? – pero antes de que la sangre se te subiera a la cabeza sentiste un impacto en la cara seguida de un potente estornudo

-Jajajaja que gracioso estornudas – reía todo quitado de la pena, te había lanzado la bola de nieve justo en medio de los ojos

-¡Idiota! – hiciste una bola de nieve y la aventaste con todas tus fuerzas, pero Noya logro esquivarla y justo escuchaste como se rompía un vidrio

Ambos se voltearon a ver y la cara se les volvió azul. La luz se encendió y comenzaron a correr como almas que lleva el diablo.

Estaban jadeando buscando el preciado aire, había corrido hasta el parque que estaba a unas cuadras de tu casa.

-¡Idiota mira lo que ocasionas! – reclamaste sin piedad alguna

-¡¿Qué?! ¡Tú fuiste quien lanzo la bola de nieve! – reclamo la falsa acusación

-¡Tu empezaste! – le dijiste y caminaste hasta los columpios

-Solo porque tenías cara de malhumorada – se excusó el parándose en el columpio de al lado y comenzando a balancearse

Después de unos minutos en silencio y después de que se te bajara el coraje volteaste a ver a Noya

-Ten cuidado o te vas a caer – le dijiste al ver como se mecía muy alto

-Tranquila, tengo un movimiento especial que quiero probar – dijo confiado comenzando a poner más impulso

-¡Oi Noya! ¡Que te vas a ir de boca! – te paraste del columpio dispuesta bajarlo de un buen golpe cuando de repente se aventó, casi se te sale el ama del cuerpo

-¡Flying rolling thunder! – lo escuchaste gritar y después viste como aterrizaba dando una voltereta. El alma te volvió al cuerpo pero ahora tú lo querías matar

-¡Idiota no hagas eso! – le dijiste en cuanto se acercó a ti

-¡Vamos! Si fue asombroso – se vitoreaba solo

-Pero fue peligroso – le reñiste

-Nada que mi grandiosidad no pueda controlar – afirmo, después del susto siguieron caminando un poco más hasta que volvieron a tu casa

-Bueno, nos vemos en la escuela – dijiste antes de entrar

-Espera – te tomo la mano y sonrió

-¿Q-que sucede? – porque se ponía ansioso de repente

-Vendré por ti así que espérame – dijo y te beso la mejilla antes de echarse a correr

-…. – no sabías que decir o hacer, abrías y cerrabas la boca como idiota, además tu cara estaba más roja que el trasero de un mandril

Entraste cerrando con un fuerte portazo, olvidando que tu hermano estaba en casa y que tanto el cómo tu madre ignoraban que habías salido a dar una paseo de madrugada con el líbero de Karasuno

Llegaste a tu cuarto y te tiraste a la cama en donde golpeaste tu pobre almohada gasta estar satisfecha. Después de eso te arreglaste, aun si fuera invierno tenías que ir al club a entrenar. Arreglaste todo, bajaste a desayunar como siempre. Y con un termo extra con chocolate caliente partiste rumbo a la escuela. O eso planeabas hasta que viste cierta figura acercase corriendo

T/N! – Llego corriendo – vamos – dijo y se puso a caminar a tu lado

-Lo decías en serio – dijiste desviando la mirada y abriendo tu termo con chocolate

-Claro, yo siempre hablo en serio – dijo alegre y noto el agradable olor de tu bebida – dame chocolate – "pidió" extendiendo la mano

-No – respuesta inmediata

-¿Por qué?

-Es MI chocolate, MIO – dijiste alejando el recipiente por inercia

-Soy tu senpai – argumento

-No lo pareces – alejaste aun así el traste

-Quiero

-No – dijiste alejando aun más el chocolate y cuando acordaste habías chocado con un poste de luz

-Eso te pasa por no respetar a tu senpai – dijo poniendo sus brazos sobre su cabeza de manera despreocupada

-¡Nishinoya! – gritaste comenzando a perseguirlo

El corrió mientras reía, mientras tu sentías como la leche sabor chocolate quemaba tus inocentes piernas y abdomen, tendrías que cambiarte y seguro que llegabas tarde al club, porque claro primero tenías que liquidar a Noya

Llegaste apenas al club, pero como amonestación tendrías que salir a dar 10 vueltas a la escuela. Aguantándote las ganas de golpear al capitán y su "brillante idea" saliste a correr. Apenas ibas por la tercera vuelta cuando viste a Nishinoya caminar solo por el pasillo que conectaba los salones con el gimnasio del vóley.

Sonreíste y cambiaste el rumbo de tu camino, estaba ahí, solo. Parecía concentrado en algo, seguramente estaría pensando el siguiente nombre tonto que gritara al hacer alguna recepción. Estabas a punto de abalanzarte sobre el cuando de repente

Charco congelado salvaje y sensual aparece

-¡Waaaaaa! – gritaste mientras esperabas el impacto, ibas a caer sobre Noya, pero aun así seguramente te golpearías bastante

Pero bueno, no sentiste dolor ni nada ¿Por qué? Simplemente porque caíste en una posición tan comprometedora que no te lo creías. Se estaban besando ¡Los besos accidentados de esos que solo pasan en los mangas shoujo!

Te levantaste de inmediato, y veías la mirada de Nishinoya simple y puro asombro para después llevar su mano a la boca. Te diste vuelta y hacheaste a correr como loca ¿A dónde ir? Y de repente sentiste una punzada en la pierna. La enfermería, ahí podías esconderte y de paso revisar que te había pasado.

Llegaste y de inmediato te revisaste. No podías arriesgarte a tener una lesión. Afortunadamente solo era un raspón, limpiaste, parchaste y todo listo. Miraste añorante la puerta como esperando algo, pero ¿Qué podías esperar?

Justo estabas por meterte a la blanca cama cuando se abrió la puerta. Y ahí lo viste de pie con su usual sonrisa.

-Si estabas tan desesperada por besarme pudiste habérmelo dicho – dijo mientras entraba y cerraba la puerta tras de si

-¿Cómo dices que dijiste? – dijiste perpleja, ¡¿el creía que lo habías atacado?! Tu cara se volvió roja y no sabías si era de ira o de vergüenza

-Que si querías un beso solo tenías que pedirlo – dijo muy seguro de sí mismo

-No sé lo que este pasando por tu mente, y tampoco quiero saberlo, pero yo no te ataque, bueno si ¡pero no de ese modo! – decías mientras lo veías acercarse

-No seas tan tímida, se te nota a leguas que no podías apartar la mirada de mi asombrosita – dijo mientras se señalaba si mismo con el dedo pulgar

-Primero no inventes palabras, y segundo aquí el que va tras de alguien eres tu – dijiste ahora más enojada que sonrojada mientras ponías tus manos en las caderas

-¿Qué quieres decir con eso?

-Por favor Noya, sino porque irías a mi casa a las 5 de la mañana y me llevarías precisamente a ese parque en donde se puede ver un lindo amanecer y justo después de eso me compañas a la escuela – dijiste sacándolo todo, era frustrante no saber que rayos pensaba, primero te trataba de esa manera y luego parecía un idiota enamorado de la manager de su equipo o cualquier chica que lo llamara senpai

-¡Lo hice porque somos amigos! – no dejaste pasar sus mejillas sonrojadas

-¿Y por qué te sonrojas? – atacaste de nuevo

-¿Por qué te interesa tanto? – contrataco

-…

-…

Si ahora ninguno sabía cómo continuar. ¿Por qué te interesaba? Era obvio pero no querías admitirlo.

-Me interesa porque…

-Por la misma razón que yo hice todo eso ¿verdad? – dijo Nishinoya con una voz seria, algo inusual en el

-¿Qué?

-Me gustas T/N – dijo mirándote fijamente a los ojos, esos ojos avellanas que parecían brillas más que nunca

-… I-idiota – dijiste mientras restregabas tus ojos para que ninguna maldita lágrima se atreviera a salir

-T/N – dijo de nuevo con su usual tono de voz – Me gustas – repitió y ya no pudiste más

-Y tú a mí – susurraste – ¡Me gustas Noya-senpai! – de alguna manera lograste articular esa palabras en la misma oración

-¡Vamos! – dijo emocionado tomando tu mano

-¿Eh? ¿Qué? ¿A dónde? – preguntaste dejándote guiar hasta la puerta de la enfermería

-A contárselo todo Karasuno – dijo el abriendo la puerta y echándose a correr contigo de la mano. Apenas avanzaron medio metro cuando chocaron con algo

-¡Auch! ¡Estos jovencitos de hoy en día! – se quejaba el subdirector mientras trataba de ponerse de pie

Sus caras estaban en blanco, habían tumbado al sub director y peor aún, tenías su peluquín en la cabeza. El también empalideció cuando vio que su preciada falsa melena se vio evidenciada, nuevamente.

-¡Nishinoya! ¡¿T/S?! – dijo reconociéndolos

-No vimos nada – dijo Noya mientras se ponía de pie y te ayudaba para después salir huyendo, no sin antes dejar el peluquín a su dueño

-¡Contigo solo son problemas! – dijiste mientras ibas corriendo junto a el

No respondió solo sonrió mostrando sus blancos dientes y esa chispa de alegría en sus ojos. Justo iban llegando al club de vóley para dar inicio a su "anuncio a toda la escuela" de que estaban saliendo cuando

Charco congelado salvaje y sensualon vuelve a aparecer

-¡Waaa! – Gritaste esperando caer en un montón de nieve, pero nada

-No dejare que nada te pase – dijo Nishinoya que te tenia agarrada de la mano – porque soy tu senpai – dijo muy orgulloso de si

-Ah~ - Suspiraste – Estoy saliendo con un idiota – Definitivamente nada bueno podía pasar al estar saliendo con Noya

.

.

.

Fin

.

.

¿Y? ¿Qué les pareció? Antes de anda aclarare, son 4 accidentes los que los unen, el cristal roto, el chocolate caliente, el resbalón con ese sensual charco congelado y el ultimo es el peluquín, y ya después la magia de Noya nos quita la mala suerte~

Nah, mentira Noya-san es todo mío :v Si tengo problemas con Noya… y Bokuto, pero esa es otra historia xD

Espero les haya gustado y me disculpo que actualice tan tarde~ Paran muchas cosas en mi vida y aparte de eso Noya… te amo, pero eres difícil de manejar xD

Espero les gustara y gracias por todos su reviews, follows y favoritos, en serio me alegran mucho~

Gracias Mika-senpai de nuevo me ayudaste mucho

Ya-nyan~