Hola! Aqui de nuevo, abajo explicare porque me tarde tanto.

Advertencias: contiene WI? y Gender bender

Disclaimer: los personajes son de J.K Rowling, la historia es de mi propiedad y algunos personajes :D

Disfruten~


"Primera navidad"

Severus frunció el ceño al sentir como la jalaban―¡Sev!―sin pensarlo mucho le arrojo una almohada a Erin. La pelinegra se acostó mejor entre las sabanas.

―¡Severus, tenemos que irnos! ¡Vacaciones de Navidad!―sonrio levemente al escuchar el bufido de Narcissa, sabía que la rubia no le hallaba el sentido a la navidad.

―Maldición, Erin, son las 5:00 de la mañana―murmuro la de ojos negros mientras se intentaba acurrucar.

Narcissa soltó una risita divertida―Oh, querida Severus, déjame decirte que te equivocas, son las―hizo una pausa casual―10 y media de la mañana, el tren sale dentro de media hora.

Snape se puso de pie rápidamente, mientras tomaba unas cosas y salía corriendo en dirección del baño. La niña mascullo una maldición mientras se desvestía a una velocidad estrepitosa, se lanzó al chorro de agua que salía de la ducha. Apenas y se pudo bañar, salió con velocidad de la ducha y empezó a vestirse con rapidez, de su cabello escurría bastante agua, no le tomo mucha importancia y siguió con lo suyo.

Cuando Severus salió del baño, ya vestida, se encontró a Erin y Narcissa viéndola con diversión, la pelinegra frunció el ceño al sentir el bochornoso sonrojo en su rostro―por cierto, trajimos comida, seguro tienes hambre―Erin le sonrio amigablemente mientras le pasaba un panecillo dulce y un poco de jugo.

―Gracias…―murmuro la de ojos negros mientras tomaba la comida.

―Bien, es un alivio que hayamos dejado las maletas listas desde ayer―menciono tranquilamente Black mientras tomaba sus cosas―es hora de ir saliendo, no quiero quedarme aquí―la rubia suspiro mientras se ponía de pie con elegancia.

Erin asintió efusiva mientras se ponía de pie dando un brinco―vamos Sev, te ayudamos con tus maletas, mientras te terminas de comer eso―la de ojos cafés tomo, sin complicación, las maletas de la pelinegra. Mulkey tenía una gran condición física, era como un terremoto de energía.

Narcissa resoplo―bueno, solo el a la Sala Común, de ahí los elfos lo llevan al tren―aclaro con cierto alivio mientras tomaba una pequeña bolsa de mano, ahora fue el turno de Erin de bufar.

Severus rodo los ojos ante el comportamiento de esas dos, Snape tomo con cierta dificultad unos cuantos libros que se quería llevar. Camino con tranquilidad junto a las otras dos chicas. Erin parecía completamente feliz, Narcissa también aunque se lo guardaba para ella misma, Snape siguió caminando por el pasillo, con un rostro levemente aburrido.

Cuando llegaron a la Sala Común, había bastantes alumnos. En Slytherin, casi nunca, se quedaba alguien para celebrar en Hogwarts. Una sonrisa suave se posó en los labios de Snape, al ver la cara de irritación que estaba poniendo Narcissa por las estupideces que decía Erin, la rubia estaba tan concentrada en ignorar a la castaña que no se dio cuenta que iba a chocar contra alguien. La rubia no esperaba eso, por lo que solo se cayó al suelo con todas las cosas, Severus vio como en el rostro de Narcissa aparecía un suave sonrojo. La de ojos celestes alzo la vista avergonzada, pudo ver la sorpresa de Black al notar con quien había chocado, el rostro de la niña obtuvo un rojo tomate―disculpe―murmuro Black mientras se ponía rápidamente de pie. Lucius Malfoy la siguió observando con el siempre serio rostro, el de ojos grises solo asintió levemente mientras se daba la vuelta y se marchaba por el pasillo.

Severus frunció el ceño al escuchar los murmullos de todas las personas a su alrededor, en la mayoría eran de chicas mayores que ellas―esa Black sí que es torpe.

―Y yo pensé que la deshonra familiar era el de Gryffindor―mascullo otra con aire divertido.

―No olvides a la mayor, podrá ser Slytherin pero es demasiado…―el grupito de tres chicas empezaron a reír.

Severus noto como Narcissa bajaba el rostro unos segundos para después alzarlo con una sonrisa y mirada gélida―¿Sabes Erin?

Mulkey también tenía un rostro similar al de la Black, cuando Mulkey lo necesitaba, sacaba su vena Slytherin―¿Qué ocurre Narcissa?―pregunto con una sonrisa amenazadora bailoteando en los labios.

Severus permaneció en silencio mientras mataba con la vista a las otras chicas de cuarto año, que empezaron a sentirse incomodas―Oí que mi padre planea recortar personal―Narcissa sonrio peligrosamente al ver como las otras chicas dejaban de pestañear―creo que lo ayudare―Black sonrio dulcemente―sería divertido verlos andrajosos, sé que padre puede mover ciertos contactos.

Erin puso un rostro de consternación―¡Oh querida! Eso es de muy mal gusto―las tipas parecieron aliviadas por lo dicho por Mulkey, Severus se permitió mostrar una sonrisa sarcástica―lo mejor es cortar el mal servicio desde la raíz―Erin les dio una mirada tan hostil, haciendo que las tipas se pusieran pálidas―si entiendes a qué me refiero―la castaña y la rubia se dieron una mirada cómplice.

―Hay pociones que son indetectables― murmuro la pelinegra, casi con aburrimiento. Las otras chicas salieron caminando rápidamente de la Sala Común. Todos los demás miraron con seriedad a las niñas.

Narcissa camino con seguridad mientras dejaba las maletas junto a las demás―es hora de irnos―Snape y Erin asintieron mientras hacían lo mismo. Antes de salir se toparon de frente con Lucius Malfoy, el de ojos grises las observaba con seriedad. Narcissa le regreso la mirada mientras alzaba un poco la barbilla y salía por la puerta, derrochando elegancia.


Las niñas suspiraron mientras tomaban asiento en un compartimiento del tren―la supremacía Slytherin―murmuro Erin mientras se estiraba en su asiento con pereza.

Narcissa frunció el ceño―esas tipas―mascullo entre dientes la rubia.

―Quedaron traumadas, no creo que se atrevan a molestarte de nuevo―Severus sonrio levemente. Narcissa y Erin le regresaron la sonrisa.

―¡Cissy estuvo genial! ¡No se dejó intimidar por Malfoy! ¡Reconstitución! ¡Reconstitución!―Erin se puso de pie mientras alzaba el puño repetidas veces hacia arriba.

―Maldición, Erin―mascullo la pelinegra.

Narcissa alzo una ceja después de un momento al percatarse de algo―Severus, no me malentiendas pero, ¿Por qué no estas con Evans?―pregunto curiosa la de ojos celestes.

Snape desvió la mirada avergonzada― Lily vive cerca de mi casa―murmuro quedamente. Narcissa y Erin se vieron por un momento, ambas suspiraron.

―Oh, ya veo, espero que la señora del carrito pase pronto, tengo hambre―murmuro la niña de cabello castaño.

―¿No vives en Escocia?―pregunto Snape mientras miraba a la castaña.

―Claro que vivo en Escocia―menciono la niña animada.

―¿Entonces?―interrogo Black.

―Mis padres querían ir de viaje, entonces los convencí que me recogieran en la estación, quería estar un rato más con ustedes―aclaro la niña con simpleza antes de salir corriendo por la puerta al ver a la señora del carrito.

Narcissa suspiro―a veces se me olvida porque está en Slytherin.


Las niñas se miraron entre si cuando el tren se detuvo―bueno―empezó la escocesa―espero que me escriban y me envíen un regalo, porque yo se los voy a enviar―menciono frunciendo el ceño.

―Entonces será por compromiso―dijo tranquilamente la rubia mientras se ponía de pie, después de esperar que los animales sin modales salieran corriendo.

―Mientras me den algo, me da igual―aclaro satisfecha la castaña, Severus rodo los ojos.

La niña busco con la mirada a sus padres, se los encontró al instante, su padre venia vestido con un traje negro y una corbata verde, su madre estaba al lado de este, con el cabello recogido en un moño con algunos mechones sueltos, junto con un vestido sencillo y bonito de color verde jade. Los ojos de la niña brillaron levemente―los encontré.

―Todavía no han llegado por mí―suspiro Narcissa.

―Tampoco por mí―Erin negó con la cabeza―seguro tiene que ver con papá.―la castaña entrecerró los ojos―¡Ya sé! Preséntanos a tus papás―la niña no espero más y se fue corriendo a donde miraba la pelinegra.

Severus suspiro pesadamente―vamos―llamo a la rubia que miraba con pena ajena a la castaña.

Black y Mulkey miraron con curiosidad a los dos pelinegros. Severus abrió la boca―ellas son Erin Mulkey―la castaña sonrio enormemente mientras agitaba la mano―y Narcissa Black―la rubia les dio un asentimiento cortes―son de Slytherin y son mis…―desvió la mirada avergonzada.

―Tus amigas―finalizo amablemente Tobías. Severus asintió ocultando su rostro dentro de la enorme bufanda verde.

―Mucho gusto―dijeron en coro las niñas.

Eileen les dio un asentimiento con una suave sonrisa―mi nombre es Eileen Snape y él es mi esposo Tobías Snape―el hombre les sonrio.

―Son iguales a como las describiste, Severus―soltó casualmente Tobías mientras miraba como el rostro de su hija enrojecía, la pequeña pelinegra le dio una mirada molesta que divirtió al mayor.

―¡Erin!―un huracán paso alzando a la castaña.

―¡Papá!―gritó un poco asustada la castaña para después ponerse a reír junto al hombre que la cargaba. Era un castaño de ojos verdes, tenía una sonrisa hermosa tuvo que reconocer avergonzada Severus.

―Demonios, bájala Craig―una pelinegra de ojos castaños venía con el ceño fruncido.

El hombre suspiro quedamente―a veces no recuerdo porque me case contigo, Crissa― soltó dramáticamente el hombre, que hasta ese momento noto la presencia de los demás.

La familia Snape y Narcissa se habían quedado viendo a la otra familia con cara extrañada. La pelinegra de ojos cafés carraspeo un poco mientras los miraba a todos, alzo una ceja―¿Eileen?―pregunto.

La de ojos negros abrió un poco los ojos―Crissa.

La pelinegra le sonrio―hace mucho que no te veía, te desapareciste.

Eileen asintió―he estado trabajando en una boticaria propia―sonrio levemente―no sabía que te habías casado con un Gryffindor―soltó divertida la pelinegra. Crissa pareció levemente avergonzada―bueno, eso se veía venir desde el colegio.―Craig le guiño un ojo a Eileen mientras bajaba a Erin.

Narcissa y Severus se giraron rápidamente a donde estaba la castaña―tus padres―murmuraron atónitas.

―Cierto, nunca les dije, mi papá es un Gryffindor y mi mamá una Slytherin, ¿Cómo terminaron juntos? Es una historia chistosa, después se las diré, ¿Por qué le dije eso a Sev sobre Evans si mi papá es Gryffindor? Porque en los tiempos de papá, no habían estúpidos que se dedicaran a atosigar a una niña―murmuro con el ceño fruncido la castaña.

―Bueno me dio gusto verte de nuevo, Eileen, pero tenemos que tomar un vuelo, Craig y Erin insistieron―Crissa negó con la cabeza―me dio gusto conocerlas―menciono amablemente la pelinegra mientras se llevaba arrastrando a su esposo y a su hija que no paraban de protestar.

―Eso explica muchas cosas―suspiro Narcissa―bueno es hora de irme, acabo de ver a mis padres―menciono la de ojos celestes―fue un gusto conocerlos señores Snape―la niña se despidió con un asentimiento de cabeza.

―Tienes amigas muy curiosas―murmuro divertido el pelinegro.

Severus ignoro el comentario de su padre mientras caminaba hacia la salida, tal vez el rostro mal humorado funcionaria mejor si no estuviera sonrojada.


Snape abrió los ojos adormilada, era cierto era el 25 de diciembre, se puso de pie con algo de sueño. Otra vez se había desvelado leyendo, el cabello lo llevaba totalmente enmarañado y unas ojeras surcando el rostro de la niña. Se dirigió a la cocina donde sabia estarían sus padres.

―Tus amigas enviaron regalos, deberías abrirlo junto al de nosotros―menciono su madre mientras servía el desayuno.

Severus asintió levemente mientras se dirigía al árbol de navidad que estaba en la sala de su casa, encontró dos regalos que no estaban ahí ayer, uno envuelto en verde y plateado, mientras que el otro era dorado con purpura. Suspiró, era obvio cual pertenecía a quien. La niña abrió primero el regalo perteneciente a Narcissa, frunció el ceño cuando lo vio, era una falda junto a una camisa. Había una carta debajo de la ropa.

Querida Severus:

Es hora de que seas más femenina, así que quita esa cara de odio, no te sienta bien querida. Te deseo una feliz navidad.

Pd: También envié un libro que sé que estabas buscando desde hace mucho pero no encontrabas, así que espero que no botes nada.

Pd2: También mentí, las caras de odio quedan perfectas en ti aunque las sonrisas lo hacen más.

Severus bufo mientras tomaba el regalo de Erin, alzo una ceja al ver como se movía. Abrió con cuidado la caja dejando ver a un perro negro con grandes ojos negros. También había una carta.

Querida Severus:

¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¿Cómo estás? Espero que bien, yo lo estoy, aunque sé que te da igual. Bien, siempre he pensado que pareces un gato, pero sé que eres alérgica a ellos y que no te agradan ¡¿Por qué demonios no te gustan?! ¡Los gatos son hermosos! Así que lo pensé bien y me dije, ¿Qué otra cosa puedo darte? Y mientras caminaba por el campo, es cierto no te dije que fui al campo en Alemania, es hermoso, bien me desvíe, vi un perrito como estos y me dije, ¡Severus no necesita un gato porque es como un gato! Ella necesita algo que la saque de la rutina y me dije, cierto Erin, esto es lo mejor, Severus te lo agradecerá en el futuro. Bien, eso es todo, cuídate y feliz navidad.

Pd: Hazle algo a ese perro y te matare.

Pd2: ¡Hablo en serio!

Severus miro al perro y a la carta sucesivamente. Lo pensó un momento y suspiro mientras se ponía de pie cargando al animal. Camino un poco a la cocina.

―Mamá, papá―vio como sus padres alzaron una ceja al ver al animal―es Cian―lo alzo un poco y el perrito ladro.

Severus suspiro un poco, eso no era lo que se esperaba para esa navidad, por lo menos esperaba que los regalos que les había mandado a los Marauders llegaran sanos y salvo. Un brillo de venganza cruzo por los ojos negros. Después le preguntaría a Narcissa por su querido primo.


Gracias por leer la historia, gracias por los review, por agregar a favoritos y por seguir la historia w/ los amo, disculpen la demora pero he estado haciendo muchos examenes, tres semanas enteras -.-U espero que no les moleste y que me disculpen. Por cierto, estaba pensando y si hacemos un grupo en Whatsapp? .o. xD no sé, seria divertido. Bueno me despido, cuidence ;D Los amo~

Nanami off~