No he podido dormir, me siento incomoda, molesta, hoy en todas mis clases me he alejado de Harry y Ron, por el bien de ellos, aunque no lo parezca se que Barty me observa, ahora solo me queda esperar mi futuro, me ha dicho que le debo decir amo pero la idea de hacerlo me resulta repulsivo incluso denigrante, que se joda si piensa que le hablare así, ¿a quién quiero engañar?, lo haré no porque quiera sino porque debo hacerlo, mínimo tengo algo que me consuela, mi plan, al fin tengo un plan, tratare de sacarle la mayor información hasta tener las suficiente ire con Dumbledore y le contare todo, solo debo esperar cierto tiempo, debo aguantar solo un tiempo y tratar de disfrutar lo que me queda de vida.

-¿Hermione?- escucho a Ginny.
-¿Si?-
-¿Qué ocurre?-
-Nada, duerme ya Ginny-

Fijo dormir, pero sinceramente es difícil así que solo pienso en mi vida, jamás creí que iba morir joven, solo tengo 14 años y ya debo pensar en que quiero para mi funeral, pero es lo mejor no quiero vivir como una traidora, cierro mis ojos y al fin consigo dormir.

-Hermione, levántate, se nos hace tarde- abro mis ojos y veo a Ginny lista para ir a clases, genial hoy me toca primero Snape, no tengo ánimos de soportarle, me arreglo para ir a clases y tomo mis libros para ir rápido, no llego al desayuno y voy directamente al salón obviamente esta vacío, me acerco al escritorio que está muy al frente nadie se sienta en ese lugar para no tener cerca de Snape pero no me queda más, debo alejarme de todos, debo alejarme de Harry, cuando llega la gente Ron y Harry me buscan pero yo los ignoro en eso entra Snape como siempre con su cara de pocos amigos.

-Miren que tenemos aquí, ¿acaso quiere hacerme la vida más imposible Granger?, ¿creen que deseaba tenerla enfrente?, ¿quiere que la gente la alabemos señorita Granger?- Me limito a solo no contestar, callar, no decir nada, Hermione recuerda no te queda mucho de vida-¿ No abrirá hoy su boca Granger?- sigo sin decir nada, Snape queda asombrado de cierta manera lo veo en sus ojos, continua con la clase, acaricio mi cabello y pongo atención en la poción de hoy, trato de hacerla lo más rápido posible para no tener que enfrentarme a las palabras de Snape, entonces pregunta algo, si se la respuesta pero no contestare, lo cual noto de nuevo le impresiona, termino la poción pero no le digo nada solo me limito a verla y meter en un frasco la prueba que Snape siempre pide, entonces el tiempo termine Snape pide que dejemos las muestras y nos vayamos pero en eso me detiene.
-Granger la quiero en mi oficina, ahora- asiento y le sigo.

Su oficina está llena de libros, ingredientes de pociones, todas esas cosas que yo esperaba tener cuando creciera.

-Granger yo la detesto, por ser una insufrible sabelotodo más no paso por alto que hoy no abrió su boca-
-Pro…- me detengo, no vale la pena, prefiero me castigue por callar que por hablar.
-¿Granger?- mis ojos se encuentran con sus ojos negros, una lagrima sale de los míos, doy media vuelta y salgo.

No sé qué consecuencias tenga y sinceramente no me importa corro a la biblioteca, tomo varios libros y me concentro en ellos, le pido a Neville que me consiga las tareas y trabajos de clases, me quedo ahí sintiéndome algo protegida pero en eso llega Viktor.

-Hola Harmione- rio forzosamente.
-Es Hermione Viktor-
-Lo siento, Hemione- pongo que mis ojos en blanco y rio.
-No, repite conmigo, Her- mio-ne-
-Hermione-
-Ves si puedes-
-Erres muy buena mastra-
-Maestra Viktor-

Bromeamos de algunas cosas y le enseño mejor nuestro idioma me da risa pero a la vez paz, hablamos como una hora entera hasta que llega Neville con malas noticias.

-Hermione el profesor Moody te quiere en su oficina, dijo que era urgente-

Camino hacia la oficina de Crouch y cuando entro él está en su forma de Moody, maldito cobarde, espero que te mueras.

-Granger-
-Crouch-
-¿en qué quedamos?- dice retándome.
-Amo-
-Así es mejor, necesito que prepare más poción multijugos, sé que sabe hacerla Snape no deja de quejarse sobre tu insolencia en segundo año al prepárala, aunque algo que tampoco dejan de hablar los maestros es de tus faltas a clases, incluso a la mía-
-¿y eso que?-
-¿Qué?, ¿sabes lo que hace nuestro amo si no teníamos la preparación correcta?- niego- nos castigaba nosotros los Mortífagos tenemos que estar preparados para todo porque somos su reflejo y tu como reflejo mío debes ser la mejor en todo-
-eso suena …- detengo mi boca ante de decir alguna maldición.
-Granger no faltes a clases- me dice seriamente mientras veo su cambio ahora es Crouch- Pero no solo para eso te hable, quiero establecer ciertas reglas entre nosotros y para eso dame tu brazo- no reacciono entonces el lo tomo y levanta la manga de mi brazo derecho apunta con su varita en el- espera- hace un hechizo en la habitación- esto te va doler Granger- en eso dice unas palabras y siento como si me quemaran la piel, grito como loca, no soporto ese tipo de dolor es como si estuvieran poniendo acero caliente en mi piel.
-¡Basta!, ¡amo basta! Por favor- lloro- por favor, se lo suplico, ¡Ahhhh!- mis lágrimas arden pero no como mi piel, moriré, se que moriré de dolor.
-Listo- caigo al suelo no veo mi brazo hasta que Crouch se acerca a mi noto que hay tres numero romanos I, II, III- ¿te gusta?, representa el tiempo que tienes para llegar a donde yo te lo pida- en eso se levanta el brazo, no donde tiene la marca tenebrosa sino el otro- yo tengo otro igual, es como mi marca tenebrosa cuando te llame tiene solo cierto tiempo para llegar, por ejemplo te llamare Hermione llega en media hora y conforme pase el tiempo las marcas de arderán y comenzaran a desaparecer si cuando llegues al uno desaparece merecerás un castigo- explica sonriendo burlonamente, mientras yo solo lloro en el suelo- no entiendo porque lloras, mi amo es mucho más duro- en eso pone su dedo en mi mejilla- aunque he de decir que se siente excitante escucharte gritar así, tu voz es demasiado hermosa-
-no me toque- digo con la poca fuerza que tengo.
-Por ahora- sonríe burlonamente, en eso acerca su lengua a mi mejilla y con ella quita una de mis lágrimas.

Salí a cenar y no dejaba de recordar el dolor que sentía extraña, como si fuera una vaca a la cual marcan como propiedad, me duele el corazón ya que según Crouch cuando me llame sentiré un ardor.

-Hermione, ¿Qué te pasa?- escucho a Ron quien está frente a mí, ¡carajo! Quien le dijo que se sentara cerca de mi.
-Nada- me levanto de la mesa, camino a los pasillos.
-¡Hermione!- ay no, tu no, ¿Por qué?, ¿Merlín no he sufrido ya?, Harry, tu no- Hermione espera- en eso camino más aprisa pero Harry me toma del brazo, justamente en el cual estoy marcada- Herms, ¿Qué te pasa?, te siento demasiado distante-
-Nada, déjame- le quito mi brazo con brusquedad, siento un ardor dentro de mi, ¿será el juramente inquebrantable?, ay no, camino más rápido.
-¡Hermione!- me toma de los hombros, veo sus ojos verdes, esos ojos que me atrapan, no puedo evitar sentirme nerviosa, tiemblo-Hermione ¿Qué te pasa?- comienzo a llorar-¿Mione? ¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras?-
-¡Déjame en paz Potter!- grito, mi corazón se rompe- no me vueltas a tocar Potter, no quiero saber más de ti, espero que mueras en el torneo de los tres magos tal vez así me dejes en paz-
-¿Hermione, yo…-
-Ya me canse de tener que cuidarte, eres un inútil bueno para nada que no sabe hacer nada más que meterme en problemas y yo ya no quiero saber nada de ti, lárgate- cada palabra me quema el corazón pero no tanto como el dolor que siento físico por el juramento- ahora lo sabes Potter ya no estaré para arriesgar mi cuello por ti- digo alejándome de él, no le dejo contestarme, camino rápidamente no quiero ver ya a nadie, entonces siento un dolor enorme en mi brazo, y miro las marcas.

-Mi amo me llama-