"Te estaba esperando" Saludó Cuddles a Toothy con un dulce beso en los labios.
"¿Te hice esperar?" Estaba preocupado por haber tardado mucho tiempo en llegar, pero ese retraso se debía a culpa de su familia que lo retuvo para conversar un rato con él.
"No, sólo unos cinco minutos, acabo de llegar yo también" Respondió con sonrisa amable
Sí, esos cinco minutos multiplicados por seis que dan la medio hora que pasó esperando de pie recargado contra una columna del lugar y que en realidad no mencionaba por cortesía y buena educación, tampoco era algo por lo que molestarse.
Los dos acordaron verse en el cine para ver una película juntos.
Cuddles ya había comprado los boletos y los tenía en mano, dándole el suyo a Toothy, ese tiempo de sobra lo empleó para algo. No se trataba de ninguna película cursi que hacía a las damas lagrimear o alguna de terror que no estaría, mal pero aun así no, ni una boba romántica de comedia, una agradable de tema sencillo para pasar el rato pero no por eso era mala.
Compraron palomitas y golosinas, casi obligatorias para pasar el tiempo cuando se ve alguna función, para hacer el rato más agradable.
El lugar estaba oscuro al entrar, ya era un poco tarde y habían apagado las luces de la sala y pasillos.
"¿Traes tu celular?" Preguntó Cuddles pensando que con la luz quizás alcanzarían a ver el escalonado.
"Sí, está en mi bolsillo" Toothy era quien llevaba las cosas en brazos, no podía pasárselo.
"¿En cuál?"
"En el delantero, creo que el izquierdo" Cuddles buscó a tientas en el los bolcillos sobre la tela, lo encontró en el derecho a diferencia de lo que le dijo.
"Cuidado" Le pidió Toothy cuando el otro metió la mano "Me estoy cayendo" Estaba sobre un escalón y Cuddles lo estaba empujando cada vez que intentaba sacarlo del bolsillo de su pantalón.
"Shh..." Los demás en la sala del cine les pidieron que se callaran aunque no podían verlos.
"Lo siento" Susurró Toothy, aunque nadie lo escuchó realmente.
"No puedo sacarlo" Los bolsillos eran muy pequeños y que Toothy se estuviera moviendo no ayudaba.
"Ya-Ya déjalo, mejor no, vamos a sentarnos" Su voz titubeaba, le alegró que no se pudiera ver nada, así no podían ver su expresión. Cuddles no sólo estuvo buscando el teléfono...
Después de tropezones y golpes en los dedos de los pies encontraron lugares en la parte de atrás, aunque el lugar tampoco estaba tan lleno como para no haberlos, pero ese era el sitio más alejado y donde se podía ver mejor la película, debajo del proyector para ser más precisos.
Era un día sólo para ellos, una hora y media sin ser molestados por alguien o la posibilidad de que alguien los viera, el cine era un lugar oscuro donde los ojos de nadie lograrían distinguirlos de cualquier otra pareja normal, además era silencioso y no había nadie cerca de donde estaban sentados.
Parte de la primera hora transcurrió, en pura suposición no más de la mitad, sin contar el tiempo que tomaban los cortos y demás en donde comieron la mitad de lo que llevaban.
Cuddles sí se fijaban en cada ocasión que su mano se topaba con la Toothy cuando quería tomar algunas palomitas, pero por su parte Toothy no, él estaba más concentrado en la película.
Eso de ser novios resultaba raro, Cuddles no le encontraba gran diferencia a lo que fue ser amigos, pasaban el mismo tiempo juntos, en ocasiones hacían las mismas cosas, hablaban de lo mismo, casi todo igual, entonces ¿por qué desde que empezaron con eso, se ponía nervioso, cuidaba más cada detalle de lo que hiciera el otro, no le resultaba molesto nada de lo que digiera o hiciera, era fácil estar de acuerdo y ese tiempo que compartían quería extenderlo hasta cuanto se pudiera?, ese deseo por compartir más cosas, experiencia, momentos, sonrisas, bromas, etc...
Podría ser que si se estaba enamorando, más allá de lo que creyó ser una manera para aferrar a la persona más importante para él a su lado, ¡nha!, lo descartó de inmediato, sólo era su imaginación.
Otra vez sus manos se tocaron, cada vez que pasaba eso su corazón daba un brinco y sentía el calor recorrer su rostro al igual que la falta de aire momentánea, ideas raras inundaban su mente, de ese tipo de cosas que se le ocurrirían hacer con una mujer estando a solas en el cine... unas no muy bien intencionadas y ¿por qué no...? ya lo habían hecho antes.
Lo del bostezo y el brazo por detrás del asiento estaba muy usado y era para conquistar cosa que no necesitaba, se le ocurrió algo mejor.
"Toothy" Le susurró lo suficientemente fuerte para que apenas pudiera escucharlo.
No es que hiciera mucho ruido y pudiera molestar a los demás, estaba seguro que nadie lo escucharía excepto su acompañante sentado a su lado.
Como esperaba éste lo miró un segundo y después se acercó para escuchar con atención lo que quería decirle. Perfecto, una vez cerca Cuddles besó su mejilla y cuando Toothy giró la cabeza para verlo un tanto confundido, besó los labios cumpliendo la idea que tanto rondaba en su cabeza.
Era sorprendente que Cuddles pudiera ser tan buen novio, considerando que en ocasiones cuando se es mejor amigo de alguien las relaciones no funcionan, Toothy le correspondió a esos dulces labios que lo besaban con el mismo trato cariñoso, todo apuntaba para ir en buen camino, si las cosas fueran así de simples siempre.
...
"Siempre me eh preguntado ¿de dónde consigues tanto dinero para comprar dulces?" Preguntó una peli-rosa a un peli-verde con amarillo que caminaba a su lado.
"¿A qué te refieres?" Sacó la paleta de cereza roja de su boca para poder hablar correctamente y después volvió a meterla.
"Pues... yo apostaría a que comes como dos kilos de azúcar diaria" Le explicaba con asombro en sus palabras.
Aunque lo haya visto en numerosas ocasiones aun no podía creerse que una persona normal pudiera comer cantidad asombrosa de dulces al día sin enfermarse.
"No es cierto, también como chocolate, chicles, gomitas, paletas..."
"¡No!, no me entendiste" Suspiró con resignación Giggles.
Nutty llevaba consigo una pila enorme de golosinas, aunque ya había comido más de tres cuartos de esta antes de entrar al cine.
Estaba desilusionada porque invitó a sus dos mejores amigas para que la acompañaran pero ninguna podía asistir y terminó por alguna extraña razón con Nutty, el que se topó por casualidad
Entraron a la sala de cine.
"Giggles está oscuro" Se quejaba Nutty preocupado por sus golosinas.
"¿De quién es la culpa?, si no te hubieras tomado tanto tiempo en la tienda podríamos haber llegado cuando las luces aún estaban encendidas"
"Pero..."
"Pero nada, no te quejes" Lo regañó "Y vamos a sentarnos"
De entre todos los asientos disponibles escogieron los que estaban en la parte de atrás, una o dos hileras de sillas antes de que terminaran éstas.
Todo bien cuando comenzó la película pero cinco minutos después.
"Nutty... me repites ¿para cual película compraste las entradas?" Preguntó Giggles.
Estaba extrañada, llevaba no más de cinco minutos viendo la función y ya estaba confundida.
"Mmm... no recuerdo" Dijo Nutty metiéndose un puñado de gomitas a la boca.
"¿No es la de 'amores inolvidables'?"
"¡Hyu!, eso es para niñas" La expresión de disgusto acompañó sus palabras.
"¡No compraste boletos para esa función!" Le gritó enfadada casi con la boca abierta a causa de la incompetencia de Nutty "¡Específicamente te dije que para esa!" Le importó muy poco las personas que le pedían que se callara.
"Lo olvide" Nutty estaba muy concentrado en los dulces.
"¡Nutty!..." Casi gritaba enfadada "Tú... eres un... ¡ahg!... un... un..." Habló atropelladamente sin saber a dónde redirigir su ira para no asfixiar a su amigo justo en ese momento.
Nadie vería si le sacaba los ojos con las uñas o le amarraba una cinta de teni en el cuello primero para que no gritara mientras hacía lo de los ojos o le terminaba de meter todos esos dulces que amaba a la boca para que se asfixiara, esa y otras cien formas de como matarlo aparecieron en su mente.
"¿Quieres?" Nutty le ofreció dulces a Giggles.
"¿Cómo que si quiero...? ¡agh!" Estaba echando humo por las orejas, ese amigo era el más grande... ¡tonto!, traga dulces, adicto, hijo de...
Podía parecer linda la peli-rosa, pero una vez enojada cuidado la persona que estuviera cerca a menos de un metro.
Salió como fiera recién liberada por los pasillos del cine, su cara estaba tan desfigurada del enojo, que el encargado en cuanto la vio se acobardó del miedo y no le dijo nada.
Y como no estar colérica si la única razón por la que estaba en ese lugar aunque fuera con la compañía de Nutty sin sus amigas era ver esa película que tanto había esperado para su estreno.
Nutty se encogió de hombros y regresó a ver la película en silencio y agradecido de que la escandalosa de Giggles ya no estuviera para hacer ruido.
En cuanto llegó a las puertas del exterior Giggles se detuvo en seco para tomar un poco de aire y tranquilizarse contando en retroceso números, le hablaría por teléfono a algún desdichado que no tenía la culpa ni la responsabilidad de escuchar sus quejas para desahogarse con ese no tan afortunado amigo, pero... cuando quiso tomar su teléfono celular se percató que no llevaba su bolsa consigo, la olvidó dentro del cine.
Mascullando palabras anti sonantes regresó al interior, el mismo encargado la vio pero no profirió palabra, no era bobo para meterse en su camino.
...
Habían pasado unos cuantos minutos desde que Giggles se fue y Nutty se olvidó por completo de ella, lo que lo preocupó fue que sus dulces se terminaron, con la punta de los dedos tomó el ultimo que quedaba dentro del recipiente vacío, mirando al interior para asegurarse de que no había algún sobrante, nada... y ya no tenía dinero...
"Nnm..." Se quejó en forma de puchero como solía hacerlo cuando su ración de azúcar se terminaba o no podía comprar algún dulce que quería.
¿Qué podía hacer?, miró estirando el cuello por sobre los demás asientos y la gente sentada más abajo de donde estaba, no había nadie que estuviera suficientemente cerca como para robarle algunas palomitas, su rostro reflejaba toda la desilusión que tenía.
Se recargó en el asiento con los brazos cruzados, a esperar a que la película terminara con cierto grado de aburrimiento y cara larga.
Los minutos parecían horas, la historia que veía pasar delante no era mala pero... quería sus dulces para disfrutar todo aún más.
El lugar era muy silencioso en total y por lo poco que veía diría que había por lo menos diez personas sin incluirlo, aparte de que no era un lugar exageradamente grande, uno que otro suspiro escapaba de sus labios, escuchar sus suspiros le causaba más aburrimiento y sueño además de los suspiros... escuchaba algo... aguzó el oído, que escuchaba, provenía de atrás, no era el sonido de alguien comiendo palomitas, ¿entonces?... giró la cabeza para saber de qué se trataba.
No veía nada y la luz del proyector lo cegaba, pero no era su imaginación escuchaba algo, probablemente otras personas viendo la película, lo ignoró, pero... esa persona podría tener golosinas...
Fuera quien fuera si no lo veían podría hacerse de las suyas.
Nutty rió de una forma extraña y se escabullo por el suelo junto a la hilera de asientos.
...
Los dos se besaban y se olvidaron de la razón por la que se estaba en un cine.
Últimamente encontraban muy poco tiempo para estar de esa forma. La escuela estaba descartada inmediatamente por evidentes razones, todo mundo es un chismoso en ese lugar y ellos seguían actuando como los dos amigos manteniendo las apariencias, que en ocasiones era difícil porque no faltaba momento que alguno de los dos quisiera tener entre brazos al otro.
En sus casas, pocas ocasiones se presentaban que sus familias estuvieran fuera, aunque podían tener una habitación para ellos, sólo que las paredes eran muy delgadas como papel.
Los sitios públicos aunque suene contradictorio eran opcionales, tenían que ser lugares que nunca frecuentaran y nadie los conociera. En otras palabras vivir escondidos, pero a petición de Toothy más que nada.
Tenían más de dos semana juntos, tiempo que pasaron muy felices, pero Cuddles tenía en mente algo más...
Toothy era muy vocal cuando le gustaba algo y por cómo se estaba escuchando, aunque fuera una sinfónica solo para los oídos de Cuddles, a su novio le estaba gustando mucho como lo besaba, oportunidad como esa no se desperdician, el ambiente oscuro sería su cómplice y cuidaría de que nadie se diera por enterado.
Las chicas no se dejan manosear dicho de la manera vulgar... pero Toothy más que querer con esos ojos brillantes se lo pedía, si no es que interpretaba mal las cosas.
Cuddles se acercó más pidiéndole a su novio que hiciera lo mismo, sólo el descansabrazo del asiento los separaba y era una completa molestia.
Con sigilo Cuddles metió la mano por debajo de la camiseta tocando sólo el vientre, Toothy se sorprendió abriendo los ojos aunque no era gran cosa lo que veía, una única silueta ante él, quiso separarse pensando que ya era suficiente pero Cuddles insistió en el beso.
¿Por qué era Cuddles quien empezaba?, ¿Por qué no le seguía el ritmo?, ¿había algún problema con lo que hacían?, de hecho no encontraba ninguno, pero estaba siendo demasiado cohibido, todo eso pasaba por la mente de Toothy.
Y Cuddles pensaba en algo similar, ¿por qué llegaba a esos extremos si no era gay?, ¿por qué lo hacía si aún no veía Toothy de esa manera?, ¿no lo hacía?, tendría que reconsiderar muchas cosas.
"Cud... ¡mmf!" Lo seguía besando y no lo dejaba hablar.
La piel de Toothy era muy caliente y su estómago era firme, con más hambre comió de esa boca.
La mano de Cuddles hormigueaba sobre su piel y le estaba dando calor, quería que esa mano cubriera más superficie. Lo que iba a decirle se le olvidó.
Correspondió el hambre, mordiendo los labios ajenos, pasionalmente sin palabras solicitando que no se detuviera chupó el labio inferir de Cuddles. El aliento de ambos cosquilleaba en la boca y sus labios ya dolían, porque no habían sido minutos los que estuvieron en eso.
Las yemas de los dedos jugaban danzando con suavidad hasta que se cansaron de lo mismo y la palma quiso participar también descendiendo hasta detenerse antes de entrar por debajo del pantalón.
¿Qué estaba haciendo?... Se separaron para verse por unos segundos.
"¿Toothy?" Apenas pudo pronunciarlo.
No pensaba, en nada, nada de nada, la ignorancia de posibles consecuencias es dulce.
Toothy regresó a besar esos labios que tanto deseaba de la persona que más quería y Cuddles también regreso a lo suyo, la mano no se detuvo ingresando bajo la tela del pantalón y la ropa interior...
...
El suelo del cine estaba pegajoso, lleno de... cosas que la gente tiraba, como gaseosas y envolturas de plástico, pero ni Nutty era tan asqueroso como para comer algo de ese lugar... bueno... no mientras hubiera mejores esperándolo. Llegó al pasillo que unía todas las filas.
"Nutty ¿por qué estas arrastrándote?" Delante del aludido algo bloqueaba su avance.
Levantó la vista y lo que distinguió fue la silueta de un moño que muy difícilmente podía decirse que era de color rojo.
"Giggles hasta a un lado" Le pidió empujando sus pies para que se moviera.
"¡Sólo vine por mi bolso!" Su enojo aún no desaparecía y la descortesía de Nutty no hacía nada por mejorarlo.
Pasó por sobre su amigo pisándole la espalda, éste se quejó por obvios motivos de dolor, suerte tuvo de que no usara zapatillas con tacón ese día.
Mascullando su enojo regresó a sus propios asuntos ignorándola.
Tenía razón había unas personas detrás de él, que pena, era una pareja que usaba el encubrimiento del sonido y la falta de luz para estar juntos, una sentada sobre la otra, esa pena alcanzó sus mejillas ruborizándolo, que inoportuno, no esperaba algo así, su juicio le ganaba a la adicción arrepintiéndose de su plan, además... era poco probable que estuvieran ahí para comer dulces, estaban para... hacer otras... cosas...
"¿Tú tienes mi cartera?" Interrumpió Giggles "Si mal no recuerdo te di el dinero para que compraras el boleto" La parejita dejó de hacer sea lo que sea que hacía.
"¡Shhhhhh!" Nutty casi se desasía los labios queriendo callarla.
"¿Qué tienes?" Nutty era raro "¿Esos no son Cuddles y Toothy?" Entrecerraba los ojos para enfocar, de que servía cerrarlo si de por si no veía nada "¡Chicos! ¿Qué están haciendo?" Los saludó con alegría y aliviada de que ya no estaba sola con Nutty.
...
"... ¿Qué están haciendo?" Sentado sobre las piernas de Cuddles, Toothy se levantó.
Estaba asustado, que estaban haciendo en ese lugar, no debía de ser así, como pudo ocurrírsele semejante estupidez, fue el momento, el acalorado momento, pero eso de... que los hayan descubierto.
Tuvo que cubrirse la boca para que el quejido no saliera desde su garganta, por lo que le dolió levantarse, mucho más de lo que fue sentarse, Cuddles había sido demasiado grande para lo que podía recibir por ahora.
Cuddles también se mordió la lengua para no gemir cuando se levantó apresurado de su regazo.
¿Por qué justo en ese momento cuando casi habían terminado? Estaba odiando desde lo más profundo a la persona que habló.
El peli-morado se encargó de acomodar su ropa, subir el zíper del pantalón y alisar la camisa para lucir la decencia que no tenía o la que perdió, limpió lo mejor que pudo antes de eso y además ayudó a Cuddles con lo suyo. Moría de vergüenza, su cara debía de estar de un brillante rojo, más de lo que había estado segundos antes y sus ojos vidriosos le facilitaban las ganas de llorar, desvergonzado, descarado, eso y más cosas se gritaba en la mente.
Mientras hacía todo aquello Giggles se fue acercando.
"Cud, ¡qué bien encontrarte!" Quería saludar a su amigo pero Nutty la sujetó para que no se acercara.
No estaba seguro de que hacer o que decir, pero si era la mejor opción no permitir a Giggles caminar más allá de donde él estaba y la sujetaba, no si no quería enterarse de algo y tampoco quería delatar a aquellos dos, aunque tampoco sabía que pensar al respecto.
"Oye ¿Nutty?" Giggles le pedía que la soltara.
Éste se ponía tan nervioso que sentía las pequeñas gotas de sudor formarse atrás en su nuca, ¿cómo preguntar por eso?, o ¿debía hablar al respecto con ellos?
CONTINUA…
