Perspectiva Nutty

Giggles estaba molesta de que no la dejara ir, pero ¿cómo podía soltarla?, no se me ocurría mayor error que hacer eso. Dije lo primer que me vino en mente sin importarme lo tonto que pareciera, ya estaba acostumbrado a que la gente me viera de esa forma, ella no haría la diferencia.

"Acompáñame a comprar dulces" No fue petición, más como una orden.

La llevé halando conmigo en contra de su oposición.

Claramente se trataba de una mentira ni siquiera tenía dinero para comprar alguno, ya se me ocurriría una mejor mentira estando afuera. Me gritó y me pedía que la soltara, lanzándome uno que otro manotazo, que suerte que no tiene mano pesada, yo la ignoré, fui indiferente a todos los reclamos que escuchaba salir de sus labios y un sordo a lo que se trataba de insultos, cuando ella se molesta no es ninguna persona dulce, es agria y picosa, a si le diría si tuviera que describirla.

Por fin salimos, el aire golpeó mi rostro sintiéndose frio al contacto con mi piel, pero eso era porque las gotas de sudor cubrían mi cuello y rostro, lo normal tratándose de semejante susto experimentado, ahora si podía poner de escusa tener la azúcar baja para poder comer más caramelos y paletas.

"¡Aún necesitó entrar para encontrar mi cartera!" Me seguía reclamando "Y ¿por qué nos fuimos?, no me diste tiempo de saludar a Cuddles ni a Toothy" Al último lo menciono haciendo una mueca con la boca.

'Creme, ellos no quieren que los saludes' Pensé.

"Es que quería un dulce" Mentí e incluso soné infantil para que me creyera.

Ella bufó enfadada y se tragó todas las malas palabras que quería decirme cuidando esa boquita delante de tanto público, seguramente pensaba que yo no tenía remedio.

Para mejorar la mentira metí mis manos en los bolsillos del pantalón y sudadera buscando lo que no encontraría, dinero, insistía en intentar encontrar algo mientras mi mente estaba en otra cosa.

¿No debería decir nada? y que tal si fingía que no había visto nada y tampoco sabía algo, ¡sí!, eso es la solución podía usar eso, es fácil ser un ignorante e hipócrita... la palabra resonó en mi mente, pero eso suena mal hasta en mi cabeza, no quiero ser eso pero tampoco quiero meterme en problemas, no soy bueno con los problemas, ¿cómo resuelvo esto?

Me sorprendió al toparme con algo dentro de mis bolsillos, encontré la cartera de Giggles en mi falsa búsqueda que si resulto en el hallazgo de un tesoro.

"¿Giggles me prestas dinero?, se me terminó el mío" Le dije eso mientras le devolvía el articulo con efectivo en su interior que era del mismo color que su moño, la cartera era para combinar ¿creo?, me recordaba a la paleta que comía hace rato.

Mi estómago gruñó, eso siempre pasa cuando pienso en cosas deliciosas como la paleta, puedo comer infinidad de dulces porque no sacian mi hambre, siempre quiero más... lo que no sé si es bueno o malo pero ahora por culpa del moño de Giggles tenía hambre.

Ni me contestó, gruñó, me arrebató su pertenencia y se fue con paso apresurado, ¡picosa! Me reí al verla rabiar y soportar su cólera.

También vi a dos figuras muy conocidas salir corriendo sujetadas de la mano, el rostro de Toothy estaba tan rojo que logré distinguirlo, ahí fue cuando mi risa ceso.

¡Qué será de mí mañana!, sollozaba internamente con ríos de lágrimas en los ojos, estoy tentado a ofrecer dejar de comer dulces con tal de que el tiempo se detenga.

¡No!, pero en que pienso, puras tonterías, los dulces son más importantes, mi verdadero amor platónico.

...

Llegué a mi casa con el desgano de ir a la cama para que el día continuara y llegara el mañana, aun sobre mis preocupaciones el sueño ganó, rápidamente quedé dormido cuando mi cabeza tocó las almohadas, no sé si ronco pero nadie en mi casa se queja así que no debe ser el caso.

El molesto despertador interrumpió mis sueños, pero nada que cinco minutitos más no pudieran arreglar después de apagarlo, solo iba a descansar los ojos por un rato mientras me animaba a poner un pie fuera de la cama o ese cansancio que aún tenía se desvanecía.

"¡Llego tarde!" Grité mientras quitaba de encima de mí la colcha y las sabanas que terminaron en el suelo.

Se supone que eran cinco minutos no veinte, me metía dentro del plantaron al mismo tiempo que tropezaba por todo el lugar dando saltos para que las piernas entraran en los agujeros.

Tomé una camiseta cualquiera de color amarillo del armario mientras acomodaba los cuadernos en mi mochila, hice un desastre de papeles, recogerlos fue lo que me hizo llegar más tarde a escuela.

Mi desayuno fue cereal directo de la caja a mi boca y leche que tomé de igual forma, ignoré los reclamos de mis hermanos por lo que hacía, que para ellos era un asco, no querían mis babas en la leche, ¡como si yo no me comiera las suyas!

En mi prisa estoy seguro de haber olvidado algo y se me fue recordado después de la peor forma... Corrí todo el camino aún arreglándome los pantalones en la entrada de la escuela, eso no me hizo detenerme, era tarde y pues eso no era el fin del mundo, pero si llegaba a esas horas una vez más mis calificaciones irían en pique sin mencionar que no era un estudiante de excelencia y no quería parecer más burro de por sí, mis calificaciones debían mejorar, quiero demostrarle a los demás que también soy inteligente, en especial a alguien… que también es mi mejor amigo. Nadie caminaba por los pasillos, señal de mi retraso, seguía corriendo y cuando estuve frente a la puerta del salón de clases, antes de abrir la puerta girando la perilla con brusquedad y entrar arrodillándome para que el profesor perdonara mi incumplimiento al tiempo, alguien me ganó, la puerta se abrió antes de que hiciera todo lo anterior a la lista y vi un rostro además del color morado, después fue el dolor en mi trasero.

"¡Duele!" Me dolía la frente y el trasero, pero más la frente, si definitivamente me dolía más la frente, sentí como si hubiera chocado con una pared aunque se trataba de una persona en realidad.

"¿Están bien?" Escuché la voz preocupada del docente.

"¡Sí!" Dijo la otra persona.

"Sí" Respondí yo quejándome y flotando mi dolor.

Dolía, tenía mis manos cubriendo mi frente, creo que también me golpeé la nariz pero eso dolía menos.

Lentamente separé mis manos, había una figura borrosa que iba aclarándose con lentitud delante de mí.

"¡Oh!" Exclamé e instantáneamente me alejé arrastrándome en el suelo.

¡No!, el Karma no me quiere, ¿qué cosa mala hice?

El rostro de Toothy fue adquiriendo color, se estaba sonrojando y me veía con miedo, la misma expresión que debía tener yo, pero...

"Perdón Toothy, ¿estás bien?" Todo lo anterior lo olvidé sustituido por mi preocupación al verlo sangrar de la nariz. Ese golpe lo debió lastimar.

Se cubrió la nariz y la boca con la palma de la mano sonrojándose más, ahora creo que era de vergüenza por ese pequeño accidente.

No me dio tiempo de disculparme más, el profesor nos mandó la enfermería de inmediato a que nos atendieran.

No tenía otra casa más que un golpe que se me haría un chichón, la enfermera sólo me dio una bolsa con hielos para que bajara la inflamación, al igual que Toothy, fue un simple sangrado por el golpe, pero ninguno teníamos permiso de abandonar la enfermería, algo bueno porque así no tendría que estar en las aburridas clases, pero también significaba que estaba a solas con el peli-morado.

"Perdón Nutty" Se disculpó conmigo sin verme a los ojos.

"De hecho fue mi culpa iba corriendo" No quería que se sintiera mal, sonreía y me aseguraba de que supiera que no estaba molesto, me miró buscando ese enojo que no delataba ni tenía, fue un accidente.

Más que estar molesto estaba asustado.

Sonrió un poco apenado, el suspiro de alivio de ambos me ayudó también a no sentirme tan nervioso, aunque no duró esa tranquilidad el silencio incomodo regresó.

Iba a decir cualquier cosa para cambiar el ambiente y la tensión, tal vez preguntarle por su tipo de dulce favorito.

"Toothy…"

"No digas nada por favor" Con tono suplicante me miró con ojos que querían llorar, yo... ¿Qué fue eso...? no tengo corazón de piedra, pero me sorprendió que me conmoviera.

"Decir nada de ¿qué?..." No me creía capaz de hablar del tema "Yo creo que todo los demás nos vieron, chocamos justo en frente de la puerta ya deben estar enterados" Cambié de tema inmediatamente fingiendo ingenuidad.

Abrió los ojos ligeramente mirándome confundido, probablemente preguntándose a que me refería o que pretendía, su sonrisa se hizo más grande, ¿por qué? no lo sé.

"Gracias"

"No deberías agradecerme, quien le agradece a alguien que te golpea" Seguía fingiendo inocencia. Con nerviosismo me reí, me daba demasiado crédito cuando la verdad sólo evitaba conversar sobre aquello.

"No necesitas fingir" Suspiró Toothy, pero no dejó de sonreír "Te doy las gracias por lo de Giggles" Me paralicé, se dio cuenta hasta de eso.

"No... No creo..." ¿Que me pasaba?, estaba tartamudeando.

"Prométeme que no dirás nada" No me lo pedía, me lo suplicaba.

"Yo no... Yo no diré nada" Suspiré, pero sentí que un peso se quitaba de mi espalda.

Solo querían mi silencio que alivio, espera... eso no me hace el cómplice e igual de culpable por saberlo, ¡no! De un lio me fui a otro igual.

Otra vez ese silencio incomodo entre nosotros, peor que el de un cementerio.

"¿Quieres... Quieres saber?" La duda se delataba en su voz, no era algo con lo que se sintiera cómodo hablando.

"¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No!" Me apresuré a negar sacudiendo las manos y la cabeza "No necesitas decirme" El asintió y regresamos al silencio, después de un rato me sorprendió que yo fuera quien comenzara e insistiera en el tema si acababa de decir que no quería saber nada "Pero entonces ¿Cuddles y tú... son novios?" 'La curiosidad mató a la ardilla', esperen era así ¿no?, la ardilla o era al gato, bueno el punto es que me até la soga al cuello yo solito.

El peli-morado asintió con una sonrisa brillante, algo de lo que dije lo hacía feliz. Yo también asentí como bobo que apenas entendía algo o le costaba entender, maquinalmente respondiendo que sí, no estaba seguro que otra cosa hacer o que decir.

Quería preguntar cosas como, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿qué sucedió?, entre otras, la lista no terminaba pero me mordí la lengua para no ser metiche, yo mismo le dije no necesitaba decirme.

Reí sin chiste alguno, eran solo mis nervios y él me veía extrañado, no lo culpo, me comparaba a mí mismo con un loco por el sonido y la forma en que reía, no tenía gran diferencia a lo que sería una persona demente, tampoco sabía porque reía lo que lo hacía más extraño, pero nos relajó y rió conmigo por un rato.

"Oye Toothy te está sangrando la nariz de nuevo" Dejé de reí en cuanto me percaté de eso.

Había una caja de pañuelos de papel a un lado de nosotros que la enfermera nos dejó por si eso pasaba, me acerqué a tomar uno y limpiar la sangre, no podía evitar sentirme un poco culpable.

La puerta se abrió y no me preocupé, la enfermera salió hacia unos minutos para tomar su almuerzo y ya debió haber terminado, escuché los pasos y con ello la silueta de un cierto rubio que conocía.

"Hola Cuddles" Lo saludé y seguí con lo que hacía limpiando la sangre "¡Cuddles!" Me paralicé, juraría que mi mano temblaba y no sólo mi mano.

Qué situación tan comprometedora, no tanto pero para dar motivos de duda o desconfianza, si

"Hola Nutty" Me saludó, pero me pareció algo rara la forma en que sonreía "¿Estás bien Toothy?" Se dirigí sólo al aludió con preocupación en los ojos ignorándome a mí.

"Estoy bien, sólo fue un golpe"

...

Perspectiva Cuddles

Conozco este sentimiento, no puede ser estoy celoso de Nutty, tengo que ignorar eso, mis fundamentos no son suficientes, sólo... relajarme no es nada, el peli-verde es un amigo y solo eso y yo confió en Toothy.

Tengo que decirme la verdad con todas sus letras de colores, ese miedo que sentí en el cine es difícil de comparar con otro, me aterró ver un futuro sin Toothy y sólo me confirmó lo mucho que lo quería, no sólo cerca de mí, lo quiero de muchas otras formas, lo quiero en cuerpo y alma y yo mismo me lo demostré en esa ocasión, si no, ¿cómo habría sido capaz de hacer aquello?

"Hubiera aparecido mucho antes, pero el profesor no me dejaba salir" Me senté al lado de Toothy manteniendo una distancia que quería hacer desaparecer al instante, pero no frente a Nutty.

Viéndolo de reojo su sonrojo llamó mi atención y no es que fuera poco, sino mucho, la cara tan roja como en ocasiones podía ser la de mi novio 'siento soberbia con esa palabra'

"¿De qué me perdí?" Pregunté.

"Es un poco incómodo de explicar" Respondió Toothy "Estaba hablando con Nutty sobre lo del otro día"

Yo mismo me sonrojé, como olvidar ese tema que específicamente había evitado con tanta desesperación durante toda la mañana, lo peor y de lo que me avergonzaba es que yo no me di cuenta de que Nutty nos había descubierto, tuvo que ser Toothy quien me lo dijera.

"¿Y entonces?" Pregunté apenado, tampoco estaba seguro de querer saber la contestación.

"Por mí no tienen de que preocuparse" Nervioso Nutty sonreía de la misma forma, yo debería estar peor que él.

Aunque ya había hablado con Toothy sobre lo que paso aún estaba un poco enojado conmigo, no lo culpo.

Se lo compensare hoy, tengo algo en mente.

"¿Qué piensas de esto?" Me aventuré a preguntar con seriedad, era algo que tenía que saber antes que nada.

"Pues... yo... yo..." Sus ojos iban y venían de un lugar a otro "Pues..." El timbre sonó "Llegaremos tarde" Como si el trasero se le estuviera quemando se puso en pie de un brinco en dirección a la puerta.

Algo me decía que tampoco quería saber, son muy diferentes las expresiones tener que y querer que. Se nos adelantó, ya camino a la puerta, pero antes de salir se detuvo con la mano sobre el picaporte.

"Hacen una linda pareja" Nos sonrió Nutty y luego se fue cerrando la puerta tras de él.

...

Perspectiva Toothy

¿Dijo que hacemos una linda pareja?, estoy feliz, me siento tan contento.

Cuddles me está mirado extrañado y yo no hago nada para ocultarlo solo puedo sonreír.

"¿Por qué tan feliz?" ¡Cómo si no supiera! empezó a sonreír igual que yo.

"Tendrás que adivinar"

"Es fácil, estás feliz porque nadie más va a saber lo nuestro" La sonrisa se borró de mis labios, de hecho no sabía "Mentí" Me abrazó con una sonrisa más grande llena de diversión "Estas feliz por lo que dijo…" Besó mis labios con ternura "…que hacemos un linda pareja" Por un segundo me creí lo otro que dijo.

"Tonto" Lo regañé con cariño y le di otro beso.

Lo olvidaba, algo importante que tenía que decirle pero se me adelanto.

"Hay que ser más cuidadosos de ahora en adelante"

"Cuddles" Me puse serio por un momento.

"¿Sí?"

"¿Qué... Qué crees que pasaría si los demás supieran?"

Sería un suspiro lo que escuché escapar de sus labios, esos labios que no me resistía a besar en ese momento pero me contuve. Imaginar sobre lo que pregunté también debía disgustarle, pero me contestó de buena gana.

"Sería raro y no puedo decir lo que sucedería o no pero no creo que sea algo muy bueno"

"Decidido nadie habla" Declaré con firmeza.

"¿Seguro?" Me miró dudoso.

"Por ahora sí, tal vez más después cambiemos de opinión"

Me dio la razón, conformándose con mi decisión, sé que no se opuso porque era lo mejor y lo sabía.

Nuestro secreto y silencio.

...

"¿Ni Giggles?" Me preguntó una vez que salimos de la enfermería "No es que quiera contarle, pero siento que ya sospecha demasiado"

Qué remedio, a mí me encantaría que supiera, así sabría que Cuddles es completamente mío, no estoy ciego sé que le gusta y de esa forma ya no haría ningún intento, lo siento Cuddles, pero esa es mi mentalidad, me dije a mí mismo, pero más lo sentía por mí.

"Que sepa hasta que encuentre todas las pistas, no hay que apresurar" Y si se metía en medio yo podía adelantar eso.

Es extraño ella y yo somos buenos amigos… bueno no tanto últimamente, ahora la siento como una rival y por eso no me gusta tanto tenerla cerca.

Nutty nos saludó como si nada cuando entramos al salón de clases, pero Giggles se apresuró en ponerse de pie desde su asiento y tomó las manos de Cuddles para halarlo y que se sentara rápido en su lugar para contarle algo.

No rabié de celos por dentro al ver eso porque la idea de que faltaban dos días para probablemente no verla se acercaban y me levantaban el ánimo apagando esos sentimientos tan negros, sería triste, pero también una cosa muy buena que podría pasar.

"¿Am... Toothy?" Me llamó la atención Nutty halando un poco la manga de mi chaqueta, se puso de pie desde donde estaba sentado en su asiento para susurrarme algo al oído "No deberías quedárteles viendo tan fijamente"

"Perdona... no me di cuenta"

Nutty seguía ayudando, era un muy buen amigo, sólo que sus hábitos... ¿alimenticios?, podían asustar a la gente un poco, debería hablar más seguido con él, conocerlo mejor y encontrar cosas en común.

Como Cuddles estaba ocupado con Giggles olvidándose de mi existencia ¿por qué no empezar con esos planes futuros de una vez?

Me senté en la otra silla delante de Nutty para charlar un rato con éste.

"¿No te molesta que me siente aquí?"

"No, al que creo que le molesta es al que estaba antes que tú" Me respondió con una sonrisa divertida, lo que dijo le daba gracia.

"Pero no creo que le importe está muy ocupado platicando por ahí"

Últimos dos días, los profesores estaban ansiosos por deshacerse de nosotros y nosotros por no verlos en un largo raro, los temas de los libros terminaron y ya no había que enseñar, nada más calladitos se ven bonitos y sólo eso.

"Toothy, ¿Cuddles es celoso?" Tenía cierta preocupación en los ojos, le incomodaba estar hablando conmigo, pero hace rato no era así.

"Que yo sepa no, ¿por qué?"

"Me da esa sensación"

Sería aún más feliz si fuera así, eso significaría que no me quería ver con nadie más y yo sólo sería para él, se vale soñar despierto, pero la vida no es ninguna novela romántica, y si fuera así ¿quién sería yo? la mujer o el hombre, claro que el hombre aunque... ¡Mejor no pienso en tonterías!

"Nutty, ¿no hay alguien quien te guste?"

Su mirada se alejó de mí y apuntó a cierta persona con gafas antes de ponerse rojo.

"No" Mentía en un tonito agudo, es muy malo mintiendo.

Decidido, esa sería mi menta en esos dos últimos días, conseguir que Nutty tenga pareja y deshacerme de una piedrita dentro de mi relación con Cuddles.

"Seguro... ¿no hay ninguna chica que llame tu atención?" Arrastrando un poco las palabras, discretamente le insinuaba mis propósitos.

"No, no, no me gusta nadie es en serio" Su rostro estaba más rojo y sacudía las manos negando.

Suspiré por dentro, Nutty es todo un caso, comparándolo con lo mío… pues va bien, solo que Cuddles no llegue a hacer nada tonto, sigo sin poder creer que esté todo tan bien. Unos días atrás con clama y privacidad conversamos seriamente sobre esto, fue antes de lo de Nutty y casi me caigo riendo desde la cama en la que estaba sentado, resolvimos todo ese malentendido del día en que me le confesé y enterarme que a él no le gustaban los chicos como a mí y como yo había pensado, hacía todo tan irónico y a la vez sorprendente, prueba irrefutable de sus sentimientos hacia mí. Aunque... no admitiera que le gustara, lo que no es el caso, yo tenía mi evidencia, después de que me dijo que perdió su mochila y lo ayudé a buscarla al día siguiente en la mañana antes de ir a la escuela la encontré tirada en el jardín de mi casa, cercas del árbol junto a mi ventana y también unas cuantas ramas rotas, debió haber estado espiando en alguna ocasión y se cayó, pobre, me alegro que no se haya matado desde esa altura, eran suficientes recuerdos, ese es mi caso pero... el de Nutty, le debo un favor.

"Bien, no te gusta ninguna chica, ya entendí" Le hice creer que me había dado por vencido y él suspiró de alivio, la sonrisa maliciosa apareció en mis labios "¿Y quizás... algún chico?"

"¡No!, ¡no!, para nada, ¡no!" Estaba más nervioso que antes.

De tanto que negaba con la cabeza estoy seguro que se debió haber mareado y sus ojos daban vueltas, casi sentía lástima por él y me arrepentía de estarlo atormentando de esa forma, casi…

Solté una risita complacida, el rostro al rojo vivo de mi amigo era todo lo que necesitaba que me dijera, sus intentos por negarlo le daban un resultado completamente contrario.

"¿Y quién es?" Me sentía como Giggles o Petunia al estar pregustando, aunque yo ya sabía de quien se trataba.

Lo que quería lograr con preguntar era hacer que admitiera esos sentimientos y el mismo lo confesara, Nutty no es tan terco le tomara poco tiempo decirme.

"No es nadie" Tan nervioso estaba que sus manos no podían estar quietas.

"No me mientes a mí, al que mientes es a ti" Aunque claro yo no lo presionaría.

Frunció los labios con una indecisión en la mirada, al parecer quería decirme y al mismo tiempo no, se debatía entre esas dos opciones.

"¿Puedo confiar en ti?" Me sentía en telenovela dramática con esto.

"Secreto por secreto" Le recodé.

"No estoy seguro..." Sus manos jugaban con los mangas de su chamara intentando quitarse el estrés y su mirada apenada apuntaba a todo menos yo "... no creo que me guste, eso que... pues... cuando supe lo de Cuddles y tú me puse a pensar en cosas... "

"Cosas como ¿qué?" Se ponía interesante.

"Casas como lo mucho que me gusta pasar tiempo con él y que en vez de parecerme aburrido todo lo que hace, llama mucho mi atención y es interesante" Nutty se ve tan lindo con el sonrojo en las mejillas y el resto del rostro, más esa expresión apenada le da el encanto inocente del que es merecedor.

Usare eso a mi favor, definitivamente es lindo, para que yo lo piense es que tengo razón, aunque mis ojos sólo son para un rubio que ya me pertenece, pero para alguien más Nutty está disponible.

Sonreí infundiéndole confianza.

"Yo te ayudare"

"No es necesario" Se apresuró a decir.

"¿Qué no quieres mi ayuda?" Fingí sentirme herido.

"No, no es eso, no..." Gimió estresado recostándose en la fría madera del pupitre derrotado "Me duele la cabeza..."

Todo un caso raro... yo no paraba de reír.

"Toothy..."

"Sí"

"¿De casualidad no tendrás un dulce?"

"No" Contesté y él gimió de nuevo.

"Lo quería para sentirme mejor" También es lindo cuando actúa infantil.

"El que es tu enamorado es afortunado" Dije.

Como yo lo soy con el mío.

FIN