Disclaimer - Una vez mas, nada me pertenece... Excepto el personaje de la rubia, ya lo verán.


Poco a poco, la niebla se fue disipando, dejando ver a quien habían invocado.

- No se ustedes, - dice Hyung. - Pero no se ve muy monstruoso que digamos.

Un hombre, alto de tez blanca y cabello negro. Viste de manera muy peculiar, con un traje de cuero, y partes metálicas; parecía mas una especie de armadura. Pero no es solo la ropa lo que lo destaca, si no que sus ojos; verdes esmeralda, con un brillo sobrenatural y malicioso.

Había algo muy familiar en ese sujeto. El primero en decir algo, fue Ivan.

- Esperen, ¿No es ese el tipo de esa película americana? Esa de los superhéroes, se me fue el nombre... Hiddle-algo

- Hiddleston. - Le corrige Arthur.

Ivan, siendo el mas sensato del grupo, hizo lo que tal persona sensata haría al estar ante la presencia de una celebridad invocada de manera no intencional. Sacar su celular y tomarle una buena foto.

¡Alfred se moriría de envidia cuando viera eso!

Constantin, siendo menos prudente y conociendo muy poco sobre el espacio personal, decidió que era buena idea el acercarse a aquel sujeto ridículamente bien parecido.

- Ah, disculpe, pero... ¿Podrría decirrnos quien es usted?

El hombre, habiendo ignorado al grupo hasta ahora, dirige su atención hacia el rumano, con una mueca burlona en el rostro.

- ¿Invocan a alguien sin saber quien es? Yo soy Loki, de Asgard.

Hubo un largo y pesado silencio entre los presentes, el cual se rompió con la risotada de Hyung.

- Y te quejabas de la rutina, Ivan!

Arthur, a quien estas alturas ya se le había ido todo el color de la cara, jala consigo a Constantin, apartándole del dios nórdico, antes de que este hiciera alguna de sus rarezas como el olfatearlo, o peor aun, intentar morderlo.

- ¡Disculpe la molestia! - Dice Arthur con una nerviosa sonrisa. - Este fue un terrible error, ¡Pero no se preocupe! Enseguida lo regresaremos a su hogar.

Rumania asiente y retoma el libro, buscando apresuradamente entre las amarillentas hojas.

- No, yo creo que no me iré a ningún lado. - Loki se ve entretenido con la incredulidad de esos mortales. - Este mundo se ve interesante.

- No, no! ¡Somos muy aburridos! Constantin apresúrate!

En vista que el par de hechiceros parecían no hacer nada, Hyung e Ivan decidieron entrar en acción; el primero sacando su revolver del uniforme, y el segundo tomando la tubería oculta en su abrigo.

Pero antes de que alguno de los dos pudiese hacer algo, Loki simplemente desapareció.

Arthur esta histérico, Constantin fascinado.

- ¡Mira lo que has hecho, Constantin!

- ¿Yo? Si no mal recuerrrdo fue tu idea el invocarrlo!

- Quería una criatura inofensiva. ¡No un dios! ¡No al dios del caos!

- Trrravesura, Inglaterra. Dios de la trravesura.

- ¿Que tan peligroso puede ser? - Hyung se acercó al par de europeos. - Es decir, soportamos a Ivan a diario, no puede ser peor.

Ese comentario hace que el norcoreano reciba un buen golpe de parte del ruso. La tensión es cortada por el sonido de un celular. Ivan contesta inmediatamente.

- ¡Duuuuuuuuuuude! - Grita una voz ruidosa y chillona al otro lado de la linea. - ¡No me dijiste que habían hecho fiesta de disfraces! Mucho menos que invitaron gente! Holy shit, de haber sabido que Hiddles estaría ahi, habría faltado a la fiesta de Obbie!

- Alfred, Rumania e Inglaterra hicieron otra de sus estúpidas invocaciones. - Rusia no es alguien que suelte rodeos. - Ese parece ser el verdadero Loki.

¿Y que recibe con esa afirmación? Una molesta risotada de parte del americano.

- ¡Good one, Ruskie! ¡Loki no es mas que un mito, un villano de historieta! Hey, dude; consígueme un autógrafo, ok? Ah, y dile a Stacy que no coma muchos dulces!"

Después de eso, la llamada se corta, e Ivan recibe un molesto recordatorio.

- ... Anya!

Cosa que hace que el enorme ruso salga corriendo del sótano y de la casa. Hyung solo le ve ir, para después dirigirse a los europeos.

- Imagino que han de tener algún plan.

- Ustedes van por el, lo trraen y yo lo regrreso de donde vino.

Tal respuesta hizo que el rumano se ganara un buen jalón de orejas de parte de Arthur.

- ¡Nada de eso! Iremos todos por él. Maldita sea, Constantin, sabia que esto pasaría, cada vez que estoy contigo... Es como lo de la caja!

Rumania ya no dijo mas, rodó los ojos y salió del sótano, jalando a Arthur consigo. Hyung fue detrás de ellos, tenia que alcanzar a Ivan antes de que este hiciera algo estúpidamente suicida.

Mientras tanto, en la ciudad; una chica se pasea por las calles; viste un traje de Capitán America y carga consigo una enorme bolsa llena de dulces y un escudo de plástico que seguramente venia con el traje incluido.

Anastasia F. Jones, también conocida como Alaska, uno de los tantos territorios pertenecientes a Estados Unidos, hija de este y Rusia. Es una chica alta, aparenta tener 17 años aunque es mas vieja que eso. Su figura es robusta, por no decir 'llenita'; después de todo, Alaska es el Estado con mayor extensión territorial; su cabello es rubio, de largo hasta los hombros y un mechón sobresaliendo; sus ojos de un tono azulado que borda al violáceo.

Suele pasar gran parte del tiempo en su territorio, pero el estar tan lejos del resto es algo tedioso, por lo que va a ciudad cb cada cuanto. Esta vez con la excusa de pasar la noche de brujas ahí.

Lo que ella no sospecha, es que esta siendo acechada.

¿Y aquel sujeto que acecha a la americana? No es mas que la vieja, viejísima nación de Mongolia.

Temujin Bataar. ¿Que se puede decir de este hombre? Para empezar, es viejo. Algunos alegan que hasta más viejo que el mismísimo China. Es de estatura baja, viste con pieles y andrajos que quién sabe cuando fue la ultima vez que se lavaron. Su cabello es negro y largo, recogido en una trenza y cubierto por un gorrito.

Mongolia alguna vez fue un gran imperio, llegando a someter naciones como Rusia y China. Ninguno de ellos dos le tiene aprecio de ello. Un gran guerrero y estratega en su tiempo, hoy en día su mente sigue en algún punto remoto del pasado.

En otras palabras: Mongolia esta loco.

Y el viejo guerrero, al hallar a su presa, no duda en dar su grito de guerra al lanzársele encima.

- ¡Gorda!

Tan fino, el buen mongol. Tan fino que ese ataque sorpresivo le hace ganar una buena patada de parte de la rubia.

- ¿Porque no me sorprende el verte por aquí? Ugh, quítate que apestas.

Pero el mongol no se quitaría de encima hasta haberle dado una buena manoseada, cosa que hace que se gane otra golpiza.

La relación entre esos dos es extraña; se conocieron durante los días del proyecto de la mansión y Mongolia le había tomado gusto por la americana, muy para horror de los padres de esta.

Loki aparece a unas cuadras de donde esta la americana y el mongol. La gente alrededor le mira con interés, algunos niños lo señalan y toman fotos, pensando que se trata de alguien con un muy buen disfraz.

Es extraño, piensa el dios; que los humanos no hayan huido aun, ni que haya aparecido su odioso hermano y su manojo de mascotas mortales que llama "amigos".

¿Acaso había llegado a un universo diferente?

Un Midgard alterno, sin Thor y sin los Vengadores. Seria fácil adueñarse de ese mundo, fácil y rápido. Los humanos no se darían cuenta hasta que fuese muy tarde.

- Woah, ¿Es Tom Hiddleston ese de ahí? - Grita una voz femenina. Una chica rubia con un traje similar al del Capitán America, acompañada de un vago.

Tal vez canto victoria muy pronto. El asgardiano enseguida se puso a la defensiva. Un casco dorado, con cuernos apareció cubriéndole la cabeza; una especie de cetro, con una punta brillante y filosa se materializa en sus manos.

Mongolia sabe cuando hay una pelea cercana, y en menos de lo que uno podría esperar, el anciano sacó entre sus andrajos una fina espada, fina e igual de vieja que él.

¿Pero que es un anciano contra un dios? Si, podrá ser que el mongol sea rápido, pero el otro es rápido y fuerte. Un rayo verdoso es disparado contra el asiático, apartándole a unos buenos metros de ahí.

No, ese definitivamente no es Tom Hiddleston.

En un momento estúpido e irracional, la joven americana hace lo primero que se le ocurre para defenderse: lanzar su escudo de plástico.

Estimados lectores, creo que ustedes pueden darse una idea de que tan efectivo fue eso.

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- ¿Que tan peligroso puede ser ese sujeto?

Ivan miró de reojo a su amigo asiático, para responderle. Conforme avanzan por la calle, se van acercando cada vez mas a donde se encuentra el dios nórdico.

- Es un dios, date la idea de eso.

- Recuerda que no soy la nación mas devota, camarada.

- Viste la película.

Hyung puso una cara de asco, y su voz mostró indignación.

- ¡Basura capitalista! ¿Por quien me tomas?

- Fuiste conmigo a verla, así que no me lo niegues.

Hyung hizo una pausa, frunciendo el ceño. No podía negarle ese hecho al ruso, pero si podía cambiar el tema.

- Tenemos un pseudo-dios suelto y tu te preocupas si vi o no una estúpida película americana. A veces tus prioridades son preocupantes.

El par se detuvo llegado a una de las avenidas principales. Ahí se pudo ver el desastre causado por un enfrentamiento, y entre ese desastre, se ve al caótico dios, y a unos metros de este, al mongol y la americana inconscientes.

- - -
En otra parte de la ciudad, Rumania e Inglaterra trataban de comunicarse con Noruega. Porque si alguien habría de saber como lidiar con los dioses nórdicos, debía de ser él.

Pero muy para su mala suerte, el escandinavo no contesta su celular, por lo que no queda mas que dejarle un correo de voz.

"Noruega, soy Inglaterra... Rumania hizo algo estúpido e invocó a Loki. Si, Loki, ese de tus viejos mitos. Llamanos en cuanto puedas, necesitamos deshacernos de el"

Claro, un mensaje rápido y muy creíble. Seguro les contestaría pronto.

O tal vez no.

- No contesta. ¡No contesta! - Dice Arthur, a punto de tener un colapso nervioso.

- Trranquilizate, Arrthur.

- ¿Que me tranquilice? - El rubio tomó al rumano de los hombros, zarandeándolo. - ¡¿Como quieres que haga eso?! Maldita sea, ¡siempre es lo mismo contigo!

Constantin se separó y tomó distancia del británico. A pesar de la neurosis del otro, el rumano mantiene una calma aparente. Y con esa misma calma, se dirigió hacia su cómplice.

- ¿Como luchas contrra un dios? No podemos hacerrlo de forrma directa, ¿Porrque no combatimos fuego con trrueno?

- Se dice 'fuego con fuego'.

- No, no. Usaremos dios contrra dios. Al dios del trrueno.

Esa idea suena estúpida. Estúpida y arriesgada. Es su única alternativa, por mas que le desagrade la idea a Arthur.
Pero, ¿Sera eso suficiente?

Arthur suelta un suspiro lleno de resignación.

- Vas a hacer que nos maten a todos.

Y con eso, el par de hechiceros se fueron de vuelta al sótano. Una vez mas, prepararon todo para la siguiente invocación. Arthur espera salir vivo de esta, así podría matar a Constantin por su falta de cuidado.

Una vez todo arreglado, los europeos empezaron con el rito. Los símbolos escritos con tiza brillaron con la misma intensidad, y el aire se llenó de estática.

A las afueras de la casa, el cielo se llenó de nubes, cargadas de electricidad.

Un trueno iluminó la noche, ardiente, brillante y cegador.


Antes que nada, me disculpo por esta larga, larguísima espera. La vida y la escuela se me cruzo en el camino. Peeeero ya toy de vacaciones, así que todo estara bien e intentare actualizar lo mas pronto posible.

En segunda, si, esto es un crossover. ¿Porque no lo publico en la parte que le corresponde? Porque yolo. Ok, no. En realidad es porque nadie se mete ahí, nadie de habla hispana. ¿Y que es un autor sin un publico?

Btw, el personajes de Mongolia le pertenece a mi queridísima co-autora y compañera de rol y mil batallas.