-Creo que hay que subir la apuesta.- propuso Pronto al troll mientras la Banda de Shane avanzaba en sus Mecas.- Diez piezas de oro.
-Hecho.- afirmó Kord.
-¿Qué están tramando ustedes dos?- preguntó Trixie a sus compañeros.
-El troll de las cavernas asegura que el Clan Sombra nos llamó para una misión mística, pero Pronto cree que no es más que otro problema con Blakk. Así que decidimos apostar.- explicó el topoide.
-¿Es enserio?- preguntó Eli volteando a verles.- Y Kord, ¿a qué te refieres con "una misión mística"?
-No lo sé. Cada vez que nos topamos con ellos, cosas extrañas suelen suceder.- respondió el ingeniero.
-Bueno, en eso tienes razón.- apoyó Trixie.
-No es verdad.
-Sí lo es. ¿Ya olvidaron el aquella vez que nos los encontramos en las Cavernas Magmas? O el incidente con el pasaje a las Cavernas Profundas y las babosas guardianas.- rescondó la pelirroja.
-En ese caso, no creo que nos pueda pasar algo más extraño.- rió Eli. Continuaron avanzando hasta finalmente encontrarse con el grupo de criaturas. El Shane desendió de su vehículo seguido de su equipo antes de colocarse el SombraDuctor.
-Nos alegra que repondieran a nuestro llamado.- dijo el líder.
-Saben que siempre estaremos cuando nos necesiten.- respondió el lanzador.- Entonces, ¿qué sucede?
-Se aproxima algo grande, joven Shane. Algo que jamás se ha visto en las noventa y nueve cavernas con tal magnitud. El choque y la alianza de dos mundos con millones de kilómetros entre sí para acabar con el mal una vez más.
-¿El choque de dos mundos? ¿Cómo podría ser eso algo nuevo aquí en Bajoterra? Yo vengo de la superficie.- comentó Eli extrañado.
-Ni siquiera el Mundo Ardiente puede compararse con lo que se acerca: el enlace de las cavernas subterránes con las tierras en los cielos. Deben estar atentos.
-¿Las qué en dónde?
-Todo comenzará entre fuego y llamas. Deben estar preparados.- agregó el ser antes de desaparacer entre la oscuridad con el resto de los suyos.
-¡Alto! ¡Esperen! Aún no comprendo. ¿Qué es lo que sucederá?- exclamó el chico intentando detenerlos. Pero ya era tarde. Se habían ido.
-¿Qué sucede, Eli?- preguntó la pelirroja.
-Yo... no tengo la menor idea.
Mientras, en un lugar de inimaginable distancia con el mundo de nuestros héroes, un escuadrón de jóvenes guerreros se preparaba para lo que prometía ser otro largo día de duelos en las nubes. Una llamada de alerta de desconocida procedencia indicaba que el Az Oscuro, mano derecha de la emperatriz Cyclonis, se encontraba con empleados de la misma en una misteriosa aperación en Terra Tundras.
-Ellos no deben esperar nuestra llegada.- dijo Piper desde su heliscooter.- Sugiero un acercamiento silencioso para evaluar su trabajo allí.
-¿Estás bromeando?- interrumpió Finn.-Si saben que vamos en camino, no deben estar armados. Yo digo que hay que ir ahí y patearles el trasero.
-¿Es que acaso no puedes escuchar por una vez en tu alocada vida una de mis estrategias?- reclamó la muchacha.
-¿A eso llamas estrategia? Solo quieres que vayamos a espiarlos. No ganamos nada con eso.
-Oh, disculpa por no querer armar un escándalo.
-Chicos, dejen ya de discutir.- cortó Aerrow.- Finn, investigaremos primero. Necesitamnos saber que es lo que están haciendo en Tundras. Y Piper, si es necesario atacaremos. Finn tiene razón en que podrían estar desarmados. Eso no daría una ventaja.
-¿Finn podría tener razón?- preguntó Junko impresionado. Raddar comenzó a reir.
-Sí, una clara señal del apocalipsis.- agregó Stork.
El equipo descendió en un terreno alejado de donde se hallaban los mineros del imperio de Cyclonia. La operación estaría en un grave lío si descubrian sus motocicletas. Con sigilo se acercaron al enemigo, para encontrarse con más guardias armados que hombres trabajando.
-Bien, creo que podemos ir descartanto la idea de un enfrentamiento. Estos sujetos están armados hasta los dientes.- señaló el caballero.
-Pero, ¿por qué llevan consigo tanto armamento si se trata de tan solo una extracción de material?- dijo Piper.
-En ese caso, creo que el Az Oscuro no está tan solo aquí para vigilar el trabajo. Deben estar esperándonos.- susurró el wallop.
-Eso es correcto.- respondió alguien a sus espaldas. El escuadrón volteó rápidamente. Al rededor de ocho armados guardias los tenían rodeados.
-Es una trampa.- dijo Piper.
-¡Ataquen!- ordenó Aerrow. Todos tomaron sus armas y se lanzaron contra los ciclonios, alertando por su puesto a los demás con el ruidos de los cristales de su equipo.
-¡Los Storm Hawks!- exclamó el Az Oscuro al verlos.- Ya saben que hacer.- se dirigió a uno de los generales, quien asintió y se aproximó al grupo con sus hombres.
-Son demasiados.- chilló Stork.
-Eso me temo.- dijo el líder.- ¡Retrocedan!- Con sus amigos ya aparte, el caballero celeste se preparó para hacer su movimiento. Un luminoso destello y un gran golpe dejó noqueados a sus contrincantes.
-Bien, eso es todo. ¡Hora de irse!- sugirió el relajado rubio.
-¿Bromeas? Eso fue demasiado fácil.- notó la especialista de cristales.- Esto no puede terminar aquí.- Se acercó a Aerrow.
-¿Qué tal?- preguntó este con entusiasmo mientras Raddar regresba a sus hombros.- Todo el grupo con un solo golpe.
-¿Realmente crees que fue todo el grupo?- preguntó ella.
-Sí. Aún queda el Az Oscuro.- agregó Junko.
-Pues creo que se ha retirado. No lo veo ya.
-Sabes que no me retiro sin pelear.- corrigió el mencionado asomándose tras unas rocas.
-Pues ven y lucha.- le retó el pelirrojo.- Tu débil equipo no nos a cansado ni un poco.
-Su trabajo no era cansarlos.- aseguró el Az.- Tan solo debían traerlos al blanco.- Cuando finalmente se mostró completo, el escuadrón pudo ver lo que llevaba con él.
En sus manos cargaba el arma más extraña que jamás habían visto. Grande y redonda, se podría decir que asimilaba el diseño de la pistola de Finn. Pero su intimidante apariencia no se podía comparar con la particularidad de sus misiles. Estos emitían extraños ruidos. Casi podría decirse que estaba gruñiendo. Esperen, ¿acaso esas cosas estaba vivas?
-¿Qué rayos es eso?
-¿Esto? Tan solo es una ametralladora.- dijo con simplicidad el villano acercándoseles.
-¿Qué clase de cristales son esos?- dijo Piper.
-Cristales no, ingenua niña. Son babosas.
-¿Babosas?- repitió Finn incrédulo.- ¿Quién lucha con babosas? Es lo más ridículo que he escuchado.
-Veamos que tan ridículo es cuando las vean en acción.- Dicho esto, activó al aparato y apuntó al suelo bajo el equipo. Las espeluznantes criaturas lanzadas amplificaron su tamaño, y conforme más eran arrojadas, una especie de vórtice se creaba en la tierra.
-¿Qué es esto? ¿Qué sucede?- preguntaba una asustado Junko aferrándose a sus compañeros. Aerrow intentó alejar a las babosas de sus amigos golpeándolas con sus espadas, pero ni siquiera eso fue suficiente.
-Eso no funciona. Chicos, debemos alejarnos de aquí antes de que sea muy tarde.- chilló la chica.
-¿Tarde?
-Esas babosas, de donde sea que hallan salido, están liberando demasiada energía.- explicó.
-¿Realmente crees que es un buen momento para una de tus lecciones de ciencias, Piper?- reprochó Finn.
-¡Quiero decir que están abriendo una especie de portal!
Intentaron dejar el sitio, pero un campo de fuerza los redeaba, impidiéndoselos. Poco a poco podían ver como literalmente el suelo comenzaba a absorverlos.
-Cuéntenme que tal es todo por allá abajo... si es que logran sobrevivir.
Luego de una espera de casi un mes y estar el día completo escribiendo como si no hubiera un mañana, les presento mi fic número docientos, mi primer CrossOver. Elegí a los dos grandes de Nerd Corps porque, además de ser mis favoritas, realmente creo que harían una gran versión juntos.
Este es, además, el nuevo "Fic del Domingo".
No les mentiré, es corto. No tiene más de ocho capítulos, pero en serio espero que lo disfruten. Me encantaría que dejaran reviews para saber que opinan del desarrollo de la historia.
Eso sería todo por hoy. Creo que no escribiré por lo menos en las próximas doce horas. ¡Un abrazo de troll y de wallop!
