-Se nota que no son de por aquí.- comentó Kord.
-Mi nombre es Eli Shane.- comenzó el muchacho de cabello negro.- Ellos son mis amigos y mi banda. Ella es Trixie, él es Kord y él...- Todos voltearon a ver al topoide tembloroso ante los gruñidos de Raddar.- Él es Pronto.
-Los sujetos que nos atacaron.- dijo Piper.- ¿Los conocen?
-Trabajan para el Doctor Blakk.- respondió Trixie.- Él es a quien intentamos detener.
-¿Ustedes son algún tipo de escuadrón?- preguntó Aerrow bajando su arma.
-¿Escuadrón? Creo que no comprendo.- dijo Eli.
-Ya saben. Héroes.
-Bueno, jeje, no nos gusta presumir.- dijo Kord.- Pero...
-¡Así es!- intervino el rastreador.- Somos la legendaria Banda de Shane, protectores de las noventa y nueve cavernas de BajoTerra.
-¿Bajo qué?- exclamó Stork.
-Algo me dice que estamos muy lejos de casa.- susurró Finn al líder de su equipo. Este asintió y se acercó a Eli.
-Mi nombre es Aerrow. Soy el líder de los Storm Hawks. Ellos son mi escuadrón.- El resto se aproximó también.- Venimos de Atmos, que mantenemos a salvo del imperio de Cyclonia.
-¿Atmos? Jamás había oído de esa caverna.- dijo el troll.
-No, no es una caverna.- rió el caballero.- Es un planeta dividido en terras flotantes en...
-¿... los cielos?- agregó Eli.
-¡Exacto! ¿Cómo lo sabes?- El Shane volteó a ver a los suyos. ¿Serían a caso ellos el acontecimiento que les había anunciado el Clan Sombra sobre la unión de dos mundos?
-Creo que tenemos mucho de que hablar...
Lejos de la Caverna Chispas Quemadas, en la guarida de Blakk, este fue interrumpido momentáneamente de sus experimentos para enterarse del reporte de uno de sus más recientes tratos.
-Señor, encontramos al escuadrón.- anunció la tétrica voz de Nachos por el intercomunicador.
-Confió entonces en que han acabado con ellos ya.- agregó el científico.
-Estuvimos a punto, pero la Banda de Shane intervino.
-¿Shane?- exclamó su jefe molesto.- ¿Cómo se enteraron ellos de sus asuntos allí?
-No parecían muy enterados de lo que llevábamos a cabo. Salieron casi de la nada.- respondió el flajelo.
-¿Y que pasó con el caballero celeste y su cuadrilla?
-Creemos que están ahora bajo la protección del Shane, eso indicaría que se resguardan en su refugio. ¿Tenemos permiso de atacar?
-No. Regresen aquí.- ordenó Blakk.- Si esos dos trabajan juntos ahora, debemos preparar un plan de mayor impacto.
-¿Afectará esto el trato?
-Claro que no. Yo hablaré con ella.- aseguró el villano antes de cortar. Acto seguido tomó una profunda bocanada de aire y se dirigió a su oficina en completa soledad. Abrió una de las gavetas de su escritorio y sacó de allí una caja. En su interior yacía un pequeño cristal de color violeta.
Lo tomó con cuidado y lo colocó sobre una minuciosamente elaborada base de metal. De inmediato el objeto irradió un débil luz antes de proyectar en su superficie la escalofriante silueta de lo que apenas podía apreciarse como una figura femenina.
-Confío en que te comunicas para informar que has cumplido con tu parte de nuestro acuerdo.- dijo la persona del otro lado de la proyección.
-Nada quisiera más, pero mi actual rival ha intervenido con el plan.
-Creí que todo esto se llevaba a cabo en total discreción. ¿Cómo es que se ha enterado el chico?
-Aparentemente no tiene conocimiento de lo que realmente sucede, al igual que tus rivales, pero mi informante me ha hecho saber que se ha llevado al escuadrón con él.
-Trabajan juntos ahora, parece.- dijo la espeluznante voz con una calma impactante.- Eso no es nada que me afecte a mí, representa más bien una dificultad para tí. El acuerdo sigue en pie. Sabes lo que debes hacer.
-Necesitaré algo de apoyo ahora para acabar con ambos.
-Bien.- dijo la misteriosa chica algo molesta.- Enviaré a alguien.- Ella concluyó la transmisión de manera repentina.
Luego de colocar todo de regreso a en su lugar, el Doctor Blakk golpeó con fuerza su mesa de trabajo. Una vez más los Shane intervenían en sus planes, pero este trato representaba mucho más que sus anteriores acuerdos con entidades externas. Si no cumplía con su parte a tiempo, serias consecuencias le esperaban.
Mientras a pie ambos equipos de héroes llegaron al refugio Shane. Durante el camino los líderes intercambiaron algunas palabras sobre sus misiones, siendo escuchados por el resto.
Sobre los hombros del caballero, Raddar prestaba atención muy atento, hasta que una pequeña mancha de color naranja sobre uno de los hombros del lanzador a su lado llamó su atención. Curioso se inclinó para olfatearle cuando el diminuto desconocido se incomodó ante tal cercanía. Incendiando su cabecita quemó la punta de la nariz del copiloto de Aerrow, quien gruñendo intentó abalanzarse sobre la babosa.
-¡Raddar!
-¡Burpy!- llamó cada uno de los chicos a su respectivo compañero.- ¿Qué pasa contigo?- preguntó seriamente el Shane a la infierno sosteniéndola en sus manos.
-Y esas babosas... ¿son venenosas?
-¿Venenosas? ¿Qué quieres decir?
-Bueno, solo pregunto en caso de que Raddar se lo trague.- comentó muy tranquilo el pelirrojo volteando a ver a su peludo amigo mirando aún de mala forma a la babosa. Esta miró a su lanzador preocupado.
-¡Wow! ¿Qué es ese lugar?- exclamó Finn señalando efusivo una construcción un poco más adelante.
-Ese es nuestro refugio.- explicó Eli.- Vengan.- Los Storm Hawks quedaron boquiabiertos al entrar. Era en efecto muy distinto al Cóndor, pero aún así era asombroso. Junko fue uno de los últimos en entrar, y el único en quedar atorado en la puerta. Sus anchos hombros no le permitían avanzar con facilidad como los demás.
-Ay, no.- dijo cabizbajo.
-Descuida.- dijo alguien tras él. Un par de enorme manos lograron darle un empujón suficientemente fuerte para que atravesara el marco.- Sé como es ser el más grande del grupo. Eso me pasa a veces. Solo tienes que intentar atravesarlo de lado.- le aconsejó con amabilidad el troll.
-Gracias.
-¡Es increíble!- exclamó Aerrow acercándose a uno de los varios hogares artificiales de babosas que habían allí.- Hay muchas más de estas pequeñas aquí.
-Es el resto de mi arsenal.- dijo Eli con una sonrisa, pero Stork no parecía muy feliz.
-Esas cosas me recuerdan a los gusanos cerebrales. No se aferran al cráneo, ¿o sí?- preguntó nervioso. Trixie y Pronto volvieron a verse entre sí un poco extrañados por la pregunta.
-Es impresionante como una criaturitas tan pequeñas pueden transformarse en auténticas bestias de batalla.- comentó Piper tomando en sus manos a Dirigible.- ¿Cómo es que lo hacen?
-Simple.- respondió la pelirroja acercándose.- Es por las lanzadoras. Al dispararlas a ciento sesenta kilómetros por hora se transforman. Cada una tiene una habilidad distinta a la otra.
-Tengo una pregunta técnica.- dijo Finn.- ¿En dónde es que estamos exactamente? Por que no puede verse el cielo desde aquí.
-Estas cavernas están kilómetros y kilómetros bajo la superficie de la tierra. Dudo mucho que puedan llegar a verlo desde aquí.- dijo el Shane.- Ahora, es nuestro turno de preguntar. ¿Cómo llegaron aquí?
-Esa es una larga historia.- dijo Aerrow.- Y ni siquiera sé si la comprendo bien.
-Pues podemos hablar todos en la cena.- dijo el topoide.- Pronto preparará para nuestras visitas un menú único basado en las mejores recetas topoides.- La Banda se miró asqueada entre sí.
-Si alguno de ustedes valora su vida, le recomiendo hacer algo ahora.- les susurró Kord.
-No se preocupen.- dijo Junko.- Yo le ayudaré.
-Es nuestro fin...- murmuró Stork.
¿Sobrevivirán los dos grupos a lo que posiblemente será una letal cena?
