-¡No!- exclamó Aerrow al ver caer al lanzador.
-Terminamos aquí, señores. ¡Vámonos!- ordenó el Az Oscuro. Pero Nachos se negó a dejar ir al caballero celeste.
-Están indefensos sin estos dos. ¡Es nuestra oportunidad para acabarlos!- replicó.
-Creo que no fui claro.- murmuró el cyclonio acercándose a él apuntándole con su espada.- Vámonos.- El molesto flajelo gruñó y se alejó lentamente de Aerrow. Luego de llamar al resto del equipo de Blakk, dejaron la Caverna Futuria.
El pelirrojo corrió rápidamente a donde Eli yacía en el suelo. Burpy salió del tubo de babosas en su lanzadora y se colocó al lado de su rostro, empujándolo con la esperanza de que eso lo despertara. Al no obtener resultado, volteó hacia el caballero con tristeza.
-Estará bien.- le aseguró este.- No te preocupes.
-Ay, no.- dijo Kord al ver al líder de su Banda.- ¿Qué pasó?
-El Az Oscuro lo golpeó.- explicó.
-Esto sí que es genial.- reclamó Finn, quien seguía al troll con los demás.- Ni siquiera lejos de Atmos podemos estar libres de que ese sujeto nos dé una paliza.
-Sí. Además, esas babosas golpean muy fuerte.- apoyó Junko frotando su brazo adolorido.
-¿Dónde están Piper y Trixie?- preguntó Aerrow.
-Ahí vienen.- respondió Stork señalando al par de chicas que se aproximaban corriendo hacia ellos.
-Chicos, Nachos y el Az Oscuro dejaron la caverna.- dijo la lanzadora.- Logramos alejar a los habitantes del duelo, así que nadie salió herido. Me parece extraño que... ¡Eli!- chilló de repente al verlo en el suelo completamente inmóvil.
-Tranquila, no es nada grave. Despertará en un rato, pero sí que estará adolorido.- confesó el caballero. Trixie lo miró y regreso su vista al Shane, colocando su mano en su mejilla.
-No lo entiendo.- dijo Piper.- No se llevaron nada de aquí. No fue un robo ni un saqueo. Se fueron luego de que los enfrentamos, ¡y ni siquiera les ganamos!- Fue entonces cuando Aerrow comprendió lo que sucedía.
-Eso es por que no era nada de esta caverna lo que querían, si no a nosotros.
-¿Qué?- preguntaron todos al mismo tiempo.
-Pues eso es lo que creo que sucede, pero puedo estar equivocado.- comentó.- No importa. Se los explicaré más tarde. Ahora, hay que llevar a Eli de vuelta al refugio.
-Yupi, otra vuelta en meca.- murmuró Stork levantando sus manos en celebración de manera sarcástica.
Mientras en la guarida de Blakk, el flajelo y el Az Oscuro se dirigían hacia la oficina del lanzador. El primero no lucía muy feliz. El e-guerrero de Atmos abrió las puertas para encontrarse con el científico en su silla de espaldas a la entrada.
-¿Acabaron ya con ellos?- preguntó Blakk sin voltear aún.
-No. Gracias a este payaso, la Banda de Shane y los Storm Hawks aún están libres.- explicó Nachos mirando de mala manera al nuevo colega. Su jefe frunció el ceño antes de ponerse de pie y caminar hacia el ciclonio.
-Debes estar ya al tanto de que los duelos de caballeros no son iguales a los duelos de lanzadores. Aquí, si dejas a tu oponente escapar, regresará aún más fuerte. Créeme que sé de eso.- le dijo con completa seriedad.
-Lo sé, pero estoy seguro que tanto en Atmos como en BajoTerra un oponente herido es incapaz de luchar.- respondió el Az con seguridad. La expresión de Blakk se relajó y se dispuso a escucharlo.- Mis adversarios no saben absolutamente nada de como lanzar una babosa. Eli Shane, por otro lado, es quien representa una amenaza ahora más que ese joven caballero. Con él fuera de los duelos, los Storm Hawks están vulnerables.
-¿Y cómo es que se supone que responda por el retraso de la operación a la maestra?
-Cyclonis confía en mí. Tan solo debe decirle fue parte de mi plan.- No habían aparente fallas en esa idea. La Banda de Shane sin su líder serían inútiles para defender al escuadrón de los ataques de Blakk.
El creador de malvadas asintió sin decir nada más y se dispuso a ponerse en contacto con su nueva aliada mientras los otros dos se retiraban de allí. Ni hablar de los deseos de Nachos por golpear a quien aparentemente ahora se encargaría de las estrategias.
-¡Auch!- replicó Eli a Piper.- Cuidado.
-Podría tener cuidado si dejaras de moverte. Te comportas como un niño.- respondió ella. Para contrarestar la herida hecha por la espada del Az Oscuro, la chica morena intentaba combinaciones con sus cristales.
-¿Cómo está?- preguntó Kord cuando terminó.
-Logré acelerar un poco el proceso de cicatrización, pero necesitará tiempo para que sane por completo.- explicó poniéndose de pie. El Shane intentó hacer lo mismo, pero de inmediato se inclinó por el dolor.
-Eli, mejor quédate ahí.- ordenó Trixie empujando sus hombros para hacerlo sentarse de nuevo.- No estás en condiciones de esforzarte.
-Y mucho menos de pelear.- agregó Aerrow.
-¿Y qué vamos a hacer sin él?- preguntó Finn preocupado.- Nuestras armas apenas sirven para esquivar a esas espantosas cosas con dientes.
-En ese caso no me necesitan a mí.- dijo el pelinegro.- Necesitan convertirse en lanzadores.
-¿Lanzadores?- repitió Stork.- ¿Quieres decir que debemos lanzar a esas cosas?- preguntó mirando asqueado a algunas de las babosas a su lado.
-Eli tiene razón.- dijo Piper.- Esto no es Atmos. Debemos aprender a defendernos aquí.
-Muy bien, primero necesitarán aprender a trabajar con las babosas. Una vez que conozcan las habilidades de cada una, podrán usarlas para combatir.
-Esto será grandioso.- dijo Junko feliz de trabar con las pequeñas.- Pero, ¿cómo pelearemos contra el Az Oscuro y Nachos si no sabemos disparar?
-Hey, amigo, creo que olvidas quien tiene la mejor puntería del equipo.- comentó Finn.- Una lanzadora no puede ser diferente a mi arma.
-Entonces contigo tenemos los disparos cubiertos.- dijo Eli.- Trix, tú eres la experta de babosas. ¿Crees que puedas enseñarles?
-Seguro.
-¿Y qué me dices de los equipos?- dijo el wallop.- Puede que Finn nos ayude con la puntería, pero no estamos acostumbrados a usar una lanzadora.
-Créanme.- dijo Kord.- Si este chico pudo aprender a usar una, ustedes también.- Rió golpeando la espalda de Eli, quien respondió con una mueca de dolor.
-¿Y cuándo nos enseñarán?- preguntó Aerrow.
-Comenzaremos ahora mismo.- respondió el pelinegro.
Mientras la esperanza regresaba para el escuadrón, su más grande oponente meditaba sobre sus planes en su gran terra.
La joven emperatriz Cyclonis comenzaba a dudar de la efectividad de Thaddeus Blakk para su beneficio. Era obvio que el equipo del caballero celeste había representado una dificultad para sus poco efectivos lanzadores en su primer encuentro.
Y aunque le tranquilizaba un poco la estadía de su más grande guerrero con ellos para asegurarse de que todo marchara a la perfección, ni siquiera el Az Oscuro era inmune a las peculiares estrategias de los Storm Hawks.
¿Se habría equivocado acaso? ¿Confiar en alguien de otro mundo le resultaría caro?
Tuve que negociar. Luego de partirme la cabeza tratando de resolver casi siete páginas de fórmulas matemáticas, finalmente accedieron regresarme el ordenador para actualizar. :3
