-Este es el circuito principal de energía. Es el corazón de la lanzadora.- explicaba Kord a sus "estudiantes" mediante la imagen de un arma.- La babosa sale por el cañón una vez que se haya colocado el tubo de babosas.

-¿La función del tubo es entonces hacer que la babosa salga disparada en línea recta?- preguntó Piper levantando la mano.

-Exactamente.- afirmó el ingeniero.

-Como si no tuviéramos suficiente con una sola nerd...- murmuró Finn dejándose caer en su silla.- Nada de esto nos sirve para patearle el trasero a esos sujetos. ¿Cuando se supone que comenzaremos a disparar?

-Sirve saber como funciona el arma que usarás si es que no quieres dispararte a ti mismo con ella.- le aseguró el enorme troll ahora de pie frente a él con sus brazos cruzados. El rubio se encogió en su asiento.

-...y esta es una babosa slirena.- Ni siquiera las numerosas lecciones de Trixie sobre las pequeñas criaturas lograban que el escuadrón memorizara los poderes entre tantas de ellas.

-¿Esa no es la que se convierte en un enorme globo rosa?- preguntó Stork confundido. La pelirroja lo miró extrañada.

-No, esa es la babosa jabonosa.- respondió golpeando su frente ya cansada de explicar por vigésima vez lo mismo.- Las slirenas al ser lanzadas pueden crear poderosas ondas de sonido que pueden desde destruir cosas hasta causar aturdimiento auditivo. Pero aún en su protoforma su voz puede...- Se detuvo repentinamente al ver a su "clase" dormida.- Bueno, al menos no olvidarán que es lo que hace.

-Muy bien, equipo, es hora de ver su puntería con las lanzadoras.- dijo el Shane señalando los blancos. Su herida comenzaba a sanar, aunque aún necesitaba apoyo para mantenerse de pie.- Muéstrenme que es lo que tienen.

Luego de pasar horas convenciendo a Garfio Rojo, la Banda había logrado conseguir lanzadoras para cada uno de sus nuevos amigos. Era momento de estrenarlas.

Finn, desde luego, era el más cómodo con la suya. Sin mucho problema derribó tres blancos con una carnero, una trilladora y una demoledora antes de que los demás pudieran siquiera cargar sus armas.

-¡Ja! A ver quien supera eso.- presumió colocando el aparato de vuelta en su cinturón. Piper rodó los ojos y se dispuso a igualarlo. Su aracnired tumbó el primero, su gelatinosa por poco llegó al centro del tercero y su punzante falló.

-¡Mi turno!- exclamó Junko. Con una granada y una congelada apenas llegó al objetivo. Su dividible ni siquiera se acercó.

-Van muy bien.- animó el Shane.- Stork, es tu turno.

-Creo que voy a necesitar un momento.- comentó él tratando de tomar a su escurridizo arsenal. Las babosas realmente parecían tener una clase de apego hacia el piloto del Cóndor, pero los sentimientos de este hacia ellas no eran muy mutuos. Finalmente consiguió despegar a su terror de su brazo y colocarla en la lanzadora. No fue una opción muy acertada, pero logró volcar dos objetivos.

-Pronto debe admitir que no se esperaba eso.- dijo el topoide tras ver el tiro.

-Si, realmente es bueno.- dijo Trixie.- Lamentablemente creo que no puedo decir lo mismo de Aerrow.- comentó señalando al caballero.

Sosteniendo la lanzadora con su brazo y apuntando sin fijarse el cañón hacia sí mismo, el muchacho intentaba descifrar como colocar la babosa en el tubo. Su arsenal estaba en el suelo, esperando que en algún momento supiera como colocarse el cinturón.

-Oye, Aerrow, ¿necesitas ayuda por ahí?- ofreció Eli.

-No, gracias. Estoy bien.- aseguró.

-Yo propongo quitarle la lanzadora antes de que nos mate a todos.- murmuró Kord a sus compañeros.- ¿Quién me apoya?- Sin pensarlo mucho, Pronto y Trixie levantaron sus manos.

-Vamos, chicos.- dijo el Shane.- Eso es cruel. Denle una oportunidad.- Cuando el ahora caballero lanzador logró colocar a su babosa, una punzante, en el arma, se dispuso a apuntar al blanco. Por desgracia pareció olvidar las lecciones de la especialista de babosas respecto a esa clase de municiones en particular.

En cuando la babosa chocó contra el borde del objetivo, rebotó por todo el lugar, haciendo a los Storm Hawks y a la Banda de Shane correr para dispersarse. Derribó el resto de los postes de práctica, hizo tropezar a Pronto y a Piper, golpeó a Finn en la cabeza y por poco lastima a Raddar. Finalmente una enorme flama detuvo el imparable misil. Eli disparó a Burpy con la orden de acabar con todo aquel desastre.

-Jeje, bueno, ¿qué tal lo hice?- preguntó Aerrow algo apenado.

-Pues un buen lanzador es letal con su arma.- trató de animar Trixie.

-Pero debe ser letal para sus oponentes, no para su propio equipo.- agregó el troll. El chico bajó la mirada.

-Creo que por ahora será mejor que continúes empleando tus espadas.- propuso Eli tomando su lanzadora. El caballero sonrió de medio lado y regresó cabizbajo con los demás. El Shane se sintió bastante mal por él.

-¿Crees que puedas subirle al ánimo?- preguntó a Burpy. Este asintió y saltó de su hombro para subir al del caballero en cuanto lo alcanzó.

La práctica acabó. Finn había resultado ser el mejor lanzador de los Storm Hawks, cosa que no dejaba de echarle en cara a los demás, y Stork no lograba quitarse de encima a las babosas.

-Oye, ¿estás segura de que no poseen ninguna clase de virus mutante?- le preguntó a Trixie despegando con asco a la bengala que más parecía haberse apegado a él. La pelirroja lo miró tratando de contener la risa.

-Claro que sí.- respondió.- ¿Por qué es que no te gustan?

-No le tengo mucho aprecio a cualquier cosa pegajosa con ojos que se arrastre.- confesó él.- Muchas de las criaturas de Atmos tienen esas características.

-Stork, esto no es Atmos. Tal vez puedas dejar de temer un poco aquí.- le sonrió la camarógrafa mientras regresaba a terminar de guardar las lanzadoras. Stork miró a la munición en sus manos, quien le miraba con ternura a pesar de todos sus desprecios. La colocó en el suelo con prisa y se alejó de ella.

-Tal vez sea ahora yo quien derrote al Az Oscuro.- presumía Finn.- Ya saben, ahora que soy el héroe aquí.- Aerrow bajó la miraba algo humillado, lo que llamó la atención de Piper.

-¿Qué sucede?- le preguntó en un susurro.

-Siento que les he fallado a todos desde que llegamos.- dijo frustrado.- Mis espadas no son la mejor defensa aquí, no pude hacerme cargo del Diablos Nachos, razón por la que Eli acudió en primer lugar y salió herido, y ahora hasta resulta que soy un completo inútil con la lanzadora. ¿Cómo podría ayudarlos ahora que hasta el Az Oscuro se ha unido a Blakk?

-Aerrow, eres un caballero celeste, no un lanzador.- le aclaró su amiga.- Y no estamos solos. La Banda de Shane nos ayuda con todo esto. Ellos son nuestros amigos.

-Sí.- agregó Junko.- A mi me agradan.- El líder del escuadrón volteó a ver a los mencionados, quienes llevaban a las babosas adentro entre risas y empujones. Se sentía algo culpable aún al ver a Eli herdido por ayudarle, pero le consolaba el pensamiento de que ya hallaría manera de devolverles el favor.

-Tal vez tengan razón.- dijo ya un poco animado. Raddar asintió y saltó a sus hombros, como de costumbre. Pero cual no fue su sorpresa al hallar en su lugar a la babosa infierno, a la que por poco aplasta.

Burpy le chilló molesto, pero su peludo contrincante estaba lejos de disculparse. Le gruño enseñando sus dientes, defendiendo su "territorio", pero la babosa no pretendía ceder tan fácil.

De un salto subió a su nariz e incendió sus bigotes como solía hacerlo con Pronto. Raddar golpeaba su hocico repetidamente tratando de extinguir el fuego. Cuando finalmente logró quitarse a su pequeño rival de encima, se avalanzó sobre él, lanzándose sobre Aerrow también sin querer.

-¡Raddar! ¿Qué haces? ¡Basta!- exclamó el chico mientras su copiloto no dejaba de corretear por su cuerpo tras la babosa.

-Raddar, ya quédate quieto.- le ordenó Piper tratando de quitárselo de encima.- ¿Qué sucede contigo?- Cuando la muchacha logró tomarlo vió a la infierno sobre el cabello de Aerrow sacándole la lengua al peludo.

-¿Burpy?- dijo él.- En serio debemos mantenerlos a ustedes a kilómetros del otro, ¿no es así?- La babosa se cansó de ser perseguido e intentó regresar con su lanzador. Pero no contaba con que apenas de alejó del caballero, Raddar se soltó de las manos de Piper y corrió tras él.

-¿Cómo te sientes?- preguntó Trixie al lanzador al verle que finalmente lograba mantenerse de pie más tiempo sin tambalear.

-En realidad me siento genial.- exclamó sonriente.- Esos cristales en verdad funcionaron.- Cuando soltó la pared en la que se apoyaba, Burpy saltó a sus manos.- Hey, ¿qué sucede, amigo?- le preguntó al verlo tan agitado.

-¡Eli, cuidado!- exclamó Aerrow corriendo con la muchacha morena hacia él. Muy tarde, Raddar ya se había avalanzado sobre el Shane.

No estoy tan concentrada en FanFiction porque tengo que enfocar toda mi mínima atención en estudiar para mi examen para inicios de febrero. Pero no quiero abandonar la página porque de verdad me gusta escribir, así que este es como el "enlace" que tengo acá.