¡Por fin un nuevo capítulo! Mil disculpas por tardar tanto, pero... supongo que pasar de escribir en papel a la compu con detalles extra lleva su tiempo. Al menos noté que de los primeros capítulos a estos últimos aumentaron mucho la longitud de los capítulos. Solo espero que no tarde tanto en escribir el siguiente. No falta mucho para que termine la historia. ¡Disfruten este nuevo episodio!

Capitulo 11:La batalla de Canterlot y la esperanza perdida:

- ¿T...Torn?- Repitió Twilight sin poder creerlo- ¿Spike? Yo no... no lo entiendo.

- Torn. Asegúrate de dejarles claro tus intenciones a nuestros invitados- Le ordenó Sombra mientras se desvanecía en su elemento y se dirigía a la salida.

- Como quieras.

- ¡Espera un momento, desgraciado!- Le ordenó Rainbow mientras chocaba en el lugar a donde estaba Sombra pero no golpeándole a nada- ¡Regrésanos los Elementos y a Spike!

- ¡Spike!- Gritó Twilight en tono de súplica- ¿No me recuerdas? ¡Soy yo, Twilight!

- Twi... light... Sparkle...- Dijo entrecortadamente el dragón masticándose cada una de esas palabras. Tomó aire y lanzó un grito agudo que hizo volar el pelo de todas las ponis más Naruto hacia atrás.

- ¡Al túnel!- Ordenó Naruto al ver que no lo iban a convencer por las buenas- ¡Rápido!

Todas salieron corriendo gritando por el tunel y Torn lanzó una llamarada que fue a parar a la entrada de la caverna. Naruto las siguió corriendo por la pared sosteniéndose con el chakra en la planta de sus pies. Torn rugió de furia y los siguió aunque no pasaba por el tunel, comenzó a dar zarpasos y escupir fuego para abrirse paso mientras los demás se cubrían al otro lado.

Naruto junto con las otras se aplastaron contra la pared mientras oían acercarse a Torn por el otro lado de la caverna.

- ¡Twilight! ¿Ahora que hacemos?- Preguntó Rainbow observando por la esquina de la pared de la cueva al dragón abriéndose paso.

- No lo entiendo...- Respondió Twilight mirando el suelo- Si Spike nos reconoce... ¿Por que nos está atacando?

- Más extraño aún...-Intervino Fluttershý que temblaba cubriéndose la cabezay hablando con su voz suave- ¿Que le pasó? Antes era un pequeño y adorable bebe dragón y ahora es un enorme y aterrador dragón adulto.

- Creo que estarán de acuerdo conmigo en que ese no es el Spikie Wikie que nosotros conocemos- Observó Rarity.

- Eso está a la vista- Dijo Applejack- La pregunta ahora es... ¿Que le pasó y como lo recuperamos?

- Posiblemente...- Contestó Naruto haciendo memoria a la Cuarta Guerra Ninja- Lo estén controlando mentalmente. La única manera de pararlo sería o derrotando al que lo controla o inmovilizándolo- Miró hacia el campo llano donde no abía nadie- Y dado que Sombra no está por ningun lado...

- No nos queda otra opción más que pararlo- Concluyó Rainbow, mientras pasaba su mirada a su compañera- ¡Tu turno, Fluttershy!

- ¿Yo que...?- Dijo esta temblando de arriba abajo

- No nos queda mucho tiempo. Héchale tu "mirada" y terminemos con esto.

- ¡Yo no controlo la "mirada"!- Sollozó la poni amarilla mientras oía acercarse al dragon por el tunel- ¡Y le tengo miedo a los dragones! ¡Sobre todo a los grandes, que escupen fuego y que solían ser amigos mios!

- Si no queda otra...- Dijo Naruto mientras formaba el sello y hacía aparecer a tres clones a su lado- Yo me encargo de él.

- ¡No!- Le pidió Twilight- ¡No lastimes a Spike! ¡El no tiene la culpa!

- ¡Twilight, yo tampoco quiero hacer esto!- Se excusó el chico- ¡Pero si Torn...!

- ¡Es Spike!- Chilló Twilight- ¡No es Torn! ¡Sigue siendo mi Spike!

- ¡Aunque siga siendo Spike!- Continuó Naruto sosteniéndola de los hombros- ¡Si no lo paramos, nos va a hacer pedazos! Trataré de mantenerlo inmovilizado, pero si no encuentras una manera de regresarlo a la normalidad...

- ¡Hay una manera!- Gritó desesperada la princesa. Naruto la miró excéptico- ¡Si la hay! Si lo puede mantener quieto, puedo lanzarle un hechizo de memoria. ¡Si hay algo de Spike dentro de él, con eso va resurgir!

Naruto miró hacia la caverna y comenzó a sentir el calor del fuego del dragón llegando al final del tunel. Lanzó un suspiro y asintió a uno de sus clones que se sentó en pose de meditación.

- De acuerdo. Pero no me juzgues si uso algunos métodos algo... drásticos

- ¡Lo prometiste!- Le señaló Pinkie con seriedad, dándose cuenta a lo que se refería.

- Prometí que no me iba a salir de control, no que no iba a usar su ayuda.- Observó Naruto. Ante esa verdad, Pinkie se sentó y se quedó observando con mirada curiosa lo que hacía el clon de Naruto- Muy bien... ¡Vamos, muchachos!

Torn sacó su cabeza y hombros de la cueva solo para ser recibido con un Rasen Shuriken que le impactó en el pecho, Naruto tuvo un blanco facil ya que el dragón quiso levantarse y no tenía mucha movilidad al estar en una cueva más pequeña que él.

La montaña se estremeció cuando la oleada de cortes explotó dentro de la cueva con Torn en ella, se oyó un horrible rugido de dolor y el brillo hizo a Naruto junto con sus clones y a las ponis taparse los ojos y cubrirse de las ráfagas de viento.

- ¡Spike!- Gritó Twilight al dejar de oir los gritos de dolor de su antiguo compañero.

- ¡No te preocupes, Twilight!- Exclamó Naruto en respuesta- El Rasen Shuriken es muy poderoso, pero no es mortal contra objetivos extremadamente duros o enormes. Ese golpe de seguro lo dejará inconciente y listo para que puedas lanzarle tu hechizo.

El efecto terminó y se levantó una nube de polvo en su lugar. Naruto afinó la vista en la entrada de la cueva, buscando el bulto enorme que sería la cabeza del dragón. Pero todos se horrorizaron al ver que Torn salió completamente de la cueva, estiró sus alas dejando ver su verdadero tamaño, que no era poco, y aleteó un poco para quitar el polvo. Una vez que fijó su vista en sus presas, miró a Naruto con un odio asesino y dijo:

- Ese golpe... me dolió...¡PERO NO VA A EVITAR QUE LOS MATE!

Con un aullido se abalanzó sobre Naruto y sus clones que lo esquivaron dando saltos y piruetas. No dejaron de sorprenderse del hecho que Torn recibió un Rasen Shuriken de lleno y no tenía ningun rasguño, pero aun así, eso no los privaría de pelear.

Uno de los Naruto comenzó a trepar por la cola saltando de un lado a otro y sosteniéndose con Chakra, intentando llegar a algun punto superior del cuerpo. No se esperaba con que en la cola comenzaran a salir espinas largas y gruesas que lo tomaron por sorpresa y una de ellas lo atravezó por completo haciendo que desapareciera en una pequeña nube de humo.

Un segundo llegó un poco más lejos y subió por el lomo, donde su cola no lo alcanzaba y Torn no podía mover bien sus brazos. Rápidamente sacó un kunai y lo clavó en la piel del monstruo. El arma se partió al medio.

- ¡¿Que?!- Gritó el clon al ver lo dura que era la piel del bicho. Torn no le dio tiempo a hacer nada más, apenas sintió el golpe en su espalda, dobló su cuello largo y de serpiente y lanzó una llamarada sobre el atónito Naruto que desapareció tambien en otra nube de humo.

- ¡Guau!- Exclamó Pinkie mientras comía palomitas junto al clon en pose de meditación y observando la pelea sin inmutarse- Estuvo muy cerca en esa.

Mientras la poni rosada disfrutaba el "espectáculo", las otras ponis miraban inquietas al Naruto que se mantenía quieto junto a ellas y a los que estaban peleando contra Torn. No podían negar que Naruto era alguien increíble al enfrentarse solo a esa tremenda bestia y mantenerse firme, pero comenzaron a ponerse nerviosas al ver que nada de lo que hacían Naruto y sus clones surtía efecto.

- ¡¿Se supone que vamos a quedarnos sentadas sin hacer nada?!- Exclamó Rainbow elevándose un poco con sus alas- ¡Yo no se ustedes, pero yo voy a ayudar a Naruto!

Se lanzó al aire pero no llegó muy lejos al sentir que alguien le tiraba de la cola.

- ¡Auch!- Se quejó la pegaso azul, miró quien la estaba parando y frunció el entresejo al ver que era Applejack- ¡AJ! ¿Cual es tu problema?

- Yo no me metería, azucar- Respondió la poni terrestre escupiendo la cola de Rainbow y fijando su vista en el Naruto sentada junto a ellas, que ya se estaba levantando-

- Cuando Naruto comience a pelear en serio, dudo que le seamos de mucha ayuda- Intervino Twilight- Más bien todo lo contrario.

- ¿Pelear en serio?

- ¡Tu solo observa, Dattebayo!- Gritó el clon de Naruto que estaba junto a ellas revelando sus ojos ovalados, producto de haber juntado energía natural. Acto seguido, el clon desapareció dejando a las ponis perplejas y obligándolas a seguir observando la pelea.

Torn giró devuelta su cabeza hacia el frente solo para darse encontrarse con el verdadero Naruto, que siendo impulsado por su último clon volaba hacia su cabeza a gran velocidad. Pero ahora, el chico se veía diferente, sus ojos se volvieron naranjas y ovalados como los de las ponis, y en su cara mostraba una sonrisa suficiente. Torn creyó que el chico se estaba desesperando al querer atacarlo de frente luego de ver su enorme resistencia, pero...

- ¡Poni Tataki!- Gritó Naruto golpeando con sus dos brazos al mismo tiempo la cara del dragón como si fueran dos pezuñas. El ataca era una variación de su antiguo ataque "Choque de sapo", solo que al ser energía natural de Equestria el efecto era más devastador.

Torn no se esperaba la enorme fuerza de los puños de Naruto, el golpe lo hizo retroceder atontado y golpearse contra el flanco de la montaña. Naruto no podía hacer más que sonreír al notar la diferencia de fuerza.

- "Tal y como sospeché"- Pensó el chico mirando sus manos- "Generalmente me vuelvo más fuerte y mis sentidos se agilizan solo con usar energía natural de los sapos, pero aquí la energía natural es diderente: Me vuelvo mucho más fuerte, mis sentidos se agudizan, mis reservas de Chakra aumentan... y adquiero suficiente fuerza para golpear como un caballo. Me gusta."

El dragón simplemente se enderezó confundido y miró a su pequeño contrincante con odio. ¿Como era posible que una criatura tan pequeña que caminaba sobre dos patas pudiera tener semejante fuerza? Recordaba vagamente de su antigua vida a los humanos, todos eran parecidos a él pero no tenían nada de especial. ¿Que tenía este niño que lo hacía tan diferente a ellos?

Lanzó una llamara al aire en señal de frustración y arrojó un coletazo contra el chico que lo esquivo facilmente gracias a sus reflejos aumentados.

- ¡Deja de pelear, Spike!- Le gritó Naruto mirándolo serio- Aunque seas enorme, me he enfretado a criaturas más grandes y poderosas. No tienes oportunidad.

- ¡Regresa con nosotros, Spike!- Le suplicó Twilight interviniendo desde lejos en la pelea- ¿No ves que Sombra te está controlando? Regresa con nosotros y volvamos juntos a Ponyville.

- ¿Controlándome?- Repitió Torn mirando a las ponis- ¡¿Controlándome?! ¡¿Tal como tu me controlaste a mí?! ¿Se atreven a ofrecerme volver a su lado, ponis, después de todo lo que me hicieron pasar?- Pasó la mirada entre Twilight y Rarity- ¿¡Despues de todo lo que me quitaron?!

- Spike... ¿De que estás...?

Torn rugió con toda su fierza y se abalanzó sobre las ponis que lo miraban asustado y atónitas. Naruto estaba lejos de él por lo que no pudo pararlo desde el principio y tuvo que perseguirlo.

- ¡Espera un momento, tú!- Exclamó el ninja saltando desde el suelo para alcanzarlo.

- ¡Tu apártate!- Le ordenó el dragón dando un coletazo que Naruto no pudo esquivar al estar en el aire, el chico salió despedido hacia el suelo y se estrelló en el suelo rebotando un par de veces antes de detenerse en el suelo, golpeado pero no herido de gravedad.

Torn llegó a donde estaban Twilight y las otras y levantó su garra cerrada en forma de puño. Su brazó descendió a gran velocidad listo para aplastarlas apenas tocara el suelo. Se oyó un enorme sonido parecido a un gong y Torn levantó de nuevo su puño, confundido.

Donde estaban las ponis se levantó un reluciente campo de magia de color púrpura con Twilight y sus amigas dentro. Twilight tenía su cuerno brillando y una mirada de tristeza y cansancio al ver que su antiguo amigo las estaba atacando con esa fuerza monstruosa.

Torn simplemente lanzó un gruñido seguido por una llamarada que engulló el campo por completo durante unos segundos. El terreno alrededor del escudo quedó completamente negro y chamuscado, y el escudo mostraba un color más rojizo ante el intenso calor, pero más allá de eso no presentó ningun daño. Twilight comenzó a jadear un poco al tener que aguantar semejante furia y calor por parte del dragón.

Torn golpeó una vez más el escudo con su puño, que seguía caliente, y esta vez la magia se resquebrajó completamente aunque no rompiéndose. Torn lanzó un rugido de triunfo y uso sus llamas para prender fuego su garra, que al ser un dragón no sufrió ningún daño.

- ¡Aguanta un poco más, Twilight!- La animó Applejack al ver que su amiga respiraba entrecortadamente y su cuerno comenzaba a titilar.

- No... creo... que pueda...- Informó la princesa con voz cansada.

Torn observó su puño cubierto en llamas y pasó su a las ponis que temblaban dentro del menguante escudo. Las ponis cerraron los ojos preparadas para el impacto. Ese último golpe terminaría todo. Pero si iba a acabarse, estarían juntas.

Una vez más se escuchó un estruendo pero este no era parecido al sonido que emitió el escudo. Twilight y las demás abrieron los ojos solo para encontrarse con Naruto frente a ellas con sus dos brazos cruzados frente a él aguantando la enorme fuerza del monstruo. Naruto ahora estaba en su modo control de Chakra, con la energía llameante de Kurama cubriéndolo en adición con el chakra del modo sennin, su mas poderosa forma despúes de la del modo Kiuby completo.

- ¡No vamos a permitir que lastimes a mis amigas mientras todavía tengamos algo que ofrecer, Dattebayo!- Gritó Naruto, quien hablaba por el y Kurama.

Torn se sorprendió de que Naruto haya podido resistir un golpe que además estaba cubierto de fuego. Naruto aprovechó su confusión para usar su velocidad aumentada y en un instante llegó al pecho del dragón. Una vez allí, utilizó sus puños con su fuerza aumentada para propinarle golpe tras golpe a la barriga de Torn, que sintió cada impacto y arrojó un aullido de dolor.

Dándose cuenta de que estaba peleando contra alguien más rápido, tan o más fuerte y al mismo tiempo más pequeño que él, Torn retrocedió hasta la montaña y aplastó su espalda contra las rocas en un intento de tomar distancia.

Naruto al ver esto decidió mirar hacia atrás y observó el estado de sus amigas. Twilight había bajado el escudo pero ahora se encontraba exhasta en el suelo jadeando ante el esfuerzo exesivo, sus amigas se mantenían cerca de ella intentando socorrerla pero no parecían haber sufrido daños.

Torn, sabiendo que no iba a poder vender a ese molesto insecto con su propia fuerza, miró hacia todos lados buscando una solución, pero solo tenía a mano unos cuantos kilometros de hierba, más allá un pueblo que no le servía de nada y detras de él una montaña que si bien podía escalarla y escapar, tenía orgullo y enojo suficiente para saber que escapar no era una opción.

De repente, un recuerdo lejano pentró en su mente, uno de un detalle acerca de su especie que le había pasado desparecibido pero que podría servirle en esa situación, y que irónicamente, se lo había dicho Twilight hace apenas unos días. Miró hacia el flanco de la montaña y arrojó una llamarada de fuego con toda sus fuerzas. El fuego era el más caliente que podía arrojar, debía ser capaz de cumplir su cometido. La piedra sólida comenzó a dilatarse, los minerales y metales ocultos en la enorme montaña se derritieron y Torn se colocó debajo de ellos, si su plan funcionaba, podría continuar con su batalla.

Naruto se quedó observando a su oponente confundido sin saber que hacer. Lo único que veía era a ese enorme monstruo lanzando llamaradas a la montaña sin mostrarse interesado en continuar con la pelea.

- ¿Que demonios le pasa?- Se preguntó.

- ¿Se habrá frustrado al saber que no puede ganarte?- Preguntó Rainbow con entusiasmo.

- No...- Dijo Twilight observando detenidamente desde el suelo la escena- Un dragón nunca abandona una lucha. Creo que está poniéndo en práctica algo que le enseñé sin querer...

- ¿Eh?

La roca fundida cayó sobre Torn y este la recibió con los brazos abiertos como si fuera una ducha, asegurándose de que cubra todos sus puntos débiles, que principalmente iban del torso hasta el lomo y la naríz hasta la cola.

- Los dragones pueden fundir el metal y otros materiales sobre sus cuerpos para hacerse más fuertes- Continuó explicando Twilight ante la mirada confundida de sus amigas y Naruto- Parece que no está haciendo nada productivo, pero cuando acabe... tendrá una armadura con la dureza de una montaña cubriéndolo completamente.

Naruto se quedó observando preocupado la situación: El podía vencer facilmente a Torn atacándolo duro y certero, pero corría el riesgo de exederce y llegar a hacer algo que realmente no deseaba hacer. Por otra parte, Torn ahora de seguro iba a ser más fuerte que antes y no iba a poder atinarle un buen golpe sino tenía una distracción. Podía usar sus clones, pero el modo de control de Chakra junto con el modo sennin dejaba su Chakra inestable, y no podía arriesgarse a dividir en varias partes su energía o flaquearía de algun lado, no tenía suficiente entrenamiento de esa parte.

Twilight y las demás podrían darle la distracción que necesitaba, pero en ese estado no podía arriesgarlas, a menos que...

- ¡Kurama!- Gritó Naruto en su interior- ¿Puedes hacer "eso" con ellas?

- ¿Sabes lo mal que suena eso, Naruto?

- ¡No es hora de chistes sobre...- Pensó por un momento esa imagen y luego agitó la cabeza- ...lo que sea! Tu sabes bien a que me refiero. ¿Es posible o no?

- Es posible, aunque no se que podrían hacer una vez que se lo entregue. Recuerda que no son ninjas, Naruto.

- Me basta con que las ayude a que se recuperen, y tal vez algo extra.

- Mocoso... ¿No me conoces? Conmigo no existen los "extras". Yo soy un "Pack completo".

Naruto se quedó cayado un momento mirándo al zorro.

- Ay, Kurama... Se nota que Luna te está cambiando, ¿Desde cuando haces chistes? ¿Y de hecho, desde cuando tienes sentido del humor?

- ¿Desde que te conocí a tí, y vivo dentro tuyo observando todas tus estupideces?

-Ah... cierto...

Naruto se acercó a las ponis con su manto de Chakra y les comentó su plan:

- Si este tipo se vuelve mas fuerte, coy a necesitar atacarlo con todo lo que tengo para inmovilizarlo, voy a necesitar que organicen una distracción para mí.

- ¡Cuenta conmigo, Naruto!- Exclamó Raimbow

- Y con nosotras- Aclaró Applejack algo molesta de que la pegaso se quisiera llevar toda la acción- ¿Que necesitas que hagamos?

- Necesitaría tu ayuda, así como la de Rainbow y la de Pinkie, las demás preferiría que cuiden a Twilight, pero hay algo más...

- ¿Que?

- Déjenmes entregarles algo, las va a hacer sentir mejor- Dijo acercándose a ellas y tocándolas una tras otra en la cabeza.

Tan pronto como las tocó, un manto de chakra rojo comenzó a cubrirlas una por una otorgándoles el poder compartido de Kurama con Naruto. Tan pronto como Twilight fue cubierta por el manto, dejó de temblar y de jadear y se levantó sin mucho esfuerzo.

- Me siento... mucho mejor- Dijo cada vez más sorprendida.

- Se siente... cálido, y relajante- Describió Fluttershy

- ¡Me siento al 120% más genial!- Gritó Rainbow- ¿Que es esto?

- Les traspasé parte del Chakra de Kurama- Explicó Naruto- Es un pequeño truco que utilicé en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, confío en que las proteja lo suficiente como para que puedan ayudarme.

- Estoy sintiéndome algo...- Dijo Pinkie con un súbito tic nervioso en el ojo- sobrecargada...

- "Oh... oh..."- Pensó Naruto- "Debí pensarlo mejor antes de entregarle la energía extra a Pinkie, aunque... no creó que pase nada peligroso"

En el fondo, Naruto temía que eso no era verdad.

Torn terminó con su obra, aún sentía el calor del metal de la montaña derretido sobre su espalda, pero no le importó. Levantó la vista y observó a las ponis y al ninja, parecía que también tenían un plan. Se sacudió un poco y estiró sus alas, las membranas escamosas tenían pedazos de metal derretidos pero eso no le impediría volar, se sentía más pesado, pero su movilidad no se redujo demasiado. Sonrió con malicia y comenzó a acercarse a sus presas, esta vez no iban a detenerlo.

Apenas se acercó unos metros, una de las pegasos salió volando hacia el cielo a velocidad de vertigo y desapareció entre las nubes, Torn sonrió, ya estaban escapando, pero ella no le importaba, a los únicos que quería hacerles pagar eran a Twilight Sparkle, Naruto y esa yegua blanca.

Camino un poco más y contó a las presas restantes: Quedaba Naruto Uzumaki, Twilight y tres ponis más.

- "Un minuto..."- Pensó de repente olisqueando el aire- "¿Cuatro ponis? Tenía entendido que eran seis. ¿Donde está la restante?"

De repente, delante de sus ojos apareció una poni rosada que Torn reconoció como Pinkie Pie, sus recuerdos de su vida anterior trayeron imágenes de ella y su actitud alocada. ¿Como demonios había llegado hasta ahí?

- ¡Guau!- Exclamó la poni dando saltitos en su nariz haciendo que los ojos del dragón la siguieran con dificultad al tener que hacer un esfuerzo para no quedarse visco- Si que tienes ojos enormes, me pregunto si de ahí surgió el mito de que los dragones hechizan con la mirada. Hablando de eso... ¿Por que siendo el Spike que teníamos antes no tienes un color morado como antes? ¿No preferirías un color más brillante? ¿Que te parece rosa? ¡Oh! ¿Que tal rojo? No, rojo no, te parecerías a ese dragón malo que nos enfrentamos antes. ¿Que tal azul? ¿O que tal...?

- ¡YA CÁLLATE!- Le ordenó mientras tiraba un manotazo a su nariz tratando de aplastarla. Su garra aplastó su nariz pero no encontró rastro de la poni- ¿Adonde se fue?

- ¿Hola?- Escuchó tenebrosamente cerca de su oreja derecha, que era tan grande como para que quepa una poni dentro- ¡Oye! ¡Aqui hay eco! ¡HOOOOOOOLAAAAAAAAA!

El grito de la poni rosa le dio un terrible dolor de tímpano al dragón, que se retorció y puso su garra derecha sobre su oreja para intentar callarla. ¿Como era posible que esa poni se moviera tan rápido?

Una vez se aseguró de que su tímpano se calmó, buscó por todo su cuerpo olisqueando en busca de Pinkie, pero no la encontró por ningún lado, ¿Adonde se había ido ahora? Sintió algo húmedo en su cabeza e intentó observar, auque claro, sus ojos no le permittían ver sobre su cabeza.

Naruto, junto a las otras ponis, había invocado solo un clon y preparaba su ataque. Sabía que no debía, puesto que era Pinkie Pie, pero aun así le sorprendió el hecho de que esa loca pudiera esquivar con facilidad la vista del dragón y burlarse de él sin que se diera cuenta. Realmente... no le gustaría tener que enfrentarse a Pinkie en una batalla, tenía habilidades que engañaban a simple vista.

Applejack corrió cerca de las patas de Torn, aprovechando que estaba confundido con Pinkie, y una vez que estuvo debajo de él, se preparó para patearlo, como si fuera un arbol de manzanas.

- ¡Muy bien, mis preciosuras...!- Dijo refiriéndose a sus pezuñas- ¡No me fallen ahora!

Entre la fuerza que tenía la poni, y la energía extra del chakra de Kurama que le otorgaba potencia y velocidad, le resultó bastante sencillo golpear con todas sus fuerzas la pata del dragón haciendo que la levantara y y gimiera de dolor. Tan rápido como levantó una, Applejack se apresuró a golpear de la misma forma a la otra.

Sin un punto de apoyo, Torn cayó de rodillas para adelante y se tuvo que sostener con sus patas delanteras para no quedar acostado boca abajo en el suelo. Reaccionando rápido, buscó institivamente a la poni que le hizo eso y una vez la ubicó, no le dió tiempo de nada y le arrojó una llamarada buscando dejarla hecha nada más que cenizas. Esta vez, el fuego dio en el blanco.

- ¡APPLEJACK!- Gritaron las ponis horrorizadas.

- ¡No se preocupen!- Les dijo Naruto aun juntado chakra- No sufrió ningun daño.

Y era verdad. Cuando las llamas se extinguieron ,Applejack se estaba cubriendo en el suelo, pero el manto de Chakra de Kurama la protegió evitando que le pasara nada.

- ¡Ahora es mi turno!- Gritó Rainbow desde las alturas mientras bajaba a toda velocidad

Con el manto del Kyubi, Rainbow pudo ascender y descender a mayor velocidad que antes, y la velocidad de su caída era mayor de la que pudiera haber hecho sola. Poco a poco la estela de ella cayendo se hizo más fina hasta que por fin pudo hacerlo: El Sonic Rainboom.

Le explosión de arcoiris seguida por la aceleración al romper la barrera del sonido dispersó las nubes oscuras por un instante llamando la atención de Torn, que miró hacial el cielo solo para encontrarse con la pegaso mirándolo con una sonrisa llena de emoción y una vez más, un impacto tremendo hizo que Torn se diera vuelta atontado y cayó de espaldas a la tierra. Se tocó la cara solo para darse cuenta con horror de que la armadura que se había puesto en la zona de la mejilla estaba completamente destruída.

A pocos metros de él, Rainbow se encontraba en el suelo, cansada, con el manto del zorro aun suministrándole energía pero ahora mucho más debil debido al esfuerzo que realiz´para darle ese golpe final.

Torn tenía la visión borrosa, no podía levantarse y la cabeza la deba vueltas. Estaba perdiendo, y pese a eso, el enojo no lo dejaba rendirse. Con el ceño fruncido y lanzando un gruñido, apoyó sus garras, que estaban temblando luego del gran golpe de la pegaso, e intentó levantarse. Las piernas le dolían, aun se sentía maredado pero recobró un poco el sentido y miró hacia el cielo, abrió grandes los ojos al mirar con horror que Naruto estaba volando hacia el con una enorme técnica en forma de tifon dentro de una esfera en su mano.

- ¡Aun no terminé contigo!- Le gritó mientras ponía su atacó delante suyo- ¡Senpō: Chō Ōdama Rasengan!

Este Rasengan era de un tamaño superior al normal, gracias al chakra de Kurama más la energía natural que Naruto había juntado previamente. El ataque era del tamaño del torso del dragón, y Naruto lo impactó justamente sobre él mientras se mantenía indefenso acostado boca arriba.

EL ataque tardó unos segundos en hacerlo, pero destruyó por completo la coraza que Torn había construído, y el dragón sufrió todo el impacto del ataque haciéndole sufrir un dolor insoportable que requirió toda su energía para no hacerle desmayar. Pese a que no fue mortal, el daño causado fue tal que no podía moverse, y el dolor le prevenía de intentarlo. Naruto quedó sentado sobre la superficie caliente de lo que era la coraza sobre el torso de Torn.

- ¡Ahora Twilight!- Le gritó Naruto al ver que Torn se mantenía inmovil y adolorido, pero sabiendo que resisitió un Rasen Shuriken, ese ataque no lo tendría quieto para siempre.

Twilight, veloz como el rayo, se acercó galopando a la cabeza tendida de Torn y su cuerno comenzó a brillar mientras lo apoyaba sobre la cabeza, los ojos del dragón se abrieron bien grandes al sentir el contacto de la magia de la princesa en su mente.

En la cabeza del dragón comenzaron a aparecer recuerdos de su vida anterior, recuerdos en los que aun era un pequeño dragón viviendo en un pueblo de ponis, pero estos no eran iguales a los que tenía en su mente: estos le mostraban momentos de felicidad y aceptación, recuerdos de cariño, de afecto, de amor.

No lo entendía. Se suponía que siendo Twilight Sparkle, debía ser la malvada poni que lo mantenía sirviéndola como su esclavo, pero en esos recuerdos se veía a ella sonriéndose y agradeciéndole cada ayuda que le proporcionaba. Los recuerdos se agolpaban unos con otros y Torn comenzó a sentir que estaba perdido. Ni siquiera recordaba porque se llamaba Torn, recordaba a Sombra, a sus palabras amables y como él le había dado esa forma, ese nombre, pero también Twilight había presenciado su nacimiento y le había dado su antiguo nombre: Spike. ¿Quien era él? ¿Por que tenía dudas acerca de su pasado? ¿Por que se sentía tan perdido?

El hechizo terminó y Twilight observó cansada como Torn la miraba con ojos desorbitados. De repente miró preocupada a su antiguo compañero, algo iba mal. Naruto saltó del torso del dragón mientras este se movía pese al dolor y agitaba la cabeza como intentando sacarse un dolor de cabeza.

- ¿Que me hicieron?- Preguntó asustado al ver que en parte odiaba y quería a sus oponentes. No sabía ni que hacer en ese momento- ¿¡QUE ME HICIERON?! ¿¡QUIEN SOY!?

- ¡Spike!- Le suplicó Twilight al ver lo perdido que estaba su amigo- ¡Puedo aclarar todas tus dudas! Si me dejaras ayudarte...

- ¡No!- Gritó el dragón retrocediendo y abriendo sus alas- ¡Aléjate de mí! ¡No se me acerquen! ¡Déjenme solo!

Y acto seguido se elevó por el aire agitando sus alas y se perdió de vista entre las nubes volando a toda velocidad hacia el horizonte.

- ¡Spike!- Llamó Twilight desesperada- ¡SPIKE!

Viendo que no iba a volver, la princesa se sentó en el suelo cansada mientras el manto del Kyubi desaparecía de su alrededor junto al de las otras ponis. Las lágrimas comenzaron a salir y Twilight estalló en llanto mientras lanzaba patadas al suelo.

- ¡Se fue! ¡SE FUE!- Gritó sin poder creerlo- ¡Lo perdimos! ¡Perdimos a Spike!

Todos se quedaron alrededor de ella sin saber que contestar. Todas las ponis miraban tristes a Twilight sin saber que hacer. La dejaron unos minutos para que se descargue y luego Applejack junto a las otras se acercaron a ella y le dieron un abrazo conjunto, Fluttershy y Rarity también derramaron un par de lágrimas. Si algo podían hacer sus amigas era demostrarle que podía contar con ellas, en las buenas y en las malas.


Celestia observaba sentada los cristales del castillo de Canterlot, aquellos que mostraban las grandes hazañas que salvaron el destino de Equestria. En ese momento estaba interesada en uno en particular: Ese en el que ella desterraba a Nightmare Moon sellándola en la luna por mil años. Realmente no le agradaba que los ponis recuerden ese día, pese a que fue necesario para salvar el destino de Equestria, tuvo que abandonar a su hermana en la fría superficie de la luna, dejándola sola en un estado durmiente. ¿Realmente era necesario que ella llegara tan lejos? ¿No podía haber hecho algo más?

Normalmente dejaba de pensar en ello puesto que ahora su hermana estaba con ella, pero en esta situación era distinto: esta vez Celestia le pidió a su hermana que la abandonase. Recordaba la reacción de Luna el otro día y en las palabras que le dijo. ¿Esa era la Luna que conoció hace tanto tiempo? ¿O es que acaso ella maduró y cambió su manera de pensar luego de lo que le sucedió?

En todo esto meditaba la princesa cuando un unicornio blanco con armadura dorada entró corriendo a la sala y se sacó el casco revelando que se trataba de Sharpen Sword, su general de confianza y jefe militar de Canterlot.

- ¡Su alteza!- Le dijo el general algo nervioso- ¡Hemos avistado a los Changelings! Se acercan a la ciudad en enjambre tal y como usted supuso.

Celestia cerró los ojos, sabiendo lo que se acercaba.

- Con que así comienza...- susurró.

- ¿Su alteza?

Celestia se levantó con pose firme y levantó la mirada con seriedad.

- Reúna a los soldados, general. Que cierren el paso del tren por los riscos y que se preparen para la lucha. ¿Los civiles abandonaron Canterlot por el pasadizo de la montaña como ordené?

- Aun quedan algunos rezagados y otros que se negaron a abandonar la ciudad- Respondió Sharpen poniendo una mirada que mostraba su irritación- Dicen que no quieren dejar Canterlot sin pelear, intentamos convencerlos de que era una locura al no estar formados, pero aun así...

- Muy bien- Lo interrumpió la princesa mientras se dirigía a la salida del castillo- Si algunos desean pelear para defender sus hogares y su familia, no podemos negarles su deseo.

- Con el debido respeto, Princesa- Observó Sharpen siguiéndola- Civiles que no saben luchar más que con sus pezuñas no harán más que estorbar a...

- Déjenlos pelear- Les ordenó Celestia- De todas formas, preferiría que los soldados abandonasen la ciudad también.

- ¡Princesa!¡No estará hablando en serio!

- Me doy cuenta de que los estoy obligando a pelear una batalla que no ganaremos. ¿De qué servirá protegerme a mí y a esta ciudad si no hay nadie que proteja a mis súbditos?

- Estos ponis juraron protegerle y servirle hasta cualquier final- Dijo Sharpen poniéndose firme- Con gusto darán sus vidas por usted.

Celestia no respondió a eso. Bajó las escaleras de mármol acompañado por su general mientras se dirigía al palco en donde daba sus discursos. Dos líneas de guardias la esperaban en posición de firmes escoltándola de cualquier peligro. La Princesa pensó que era injusto hacer que se pongan en peligro por protegerla a ella, ¿O tal vez no era esa la razón?

Se detuvo un momento cuando esa idea cruzó en su mente y los soldados la miraron nerviosos al igual que su general.

- ¿Sucede algo majestad?

- Nada en lo absoluto- Dijo Celestia mientras se asomaba por el palco viendo a la gran ciudad.

Canterlot se hallaba vacía, los residentes que antes llenaban la plaza y las calles ahora fueron reemplazados por un par de cientos de soldados que la miraban silenciosamente. Celestia observó sus rostros, muchos de ellos tenían miradas tristes, o nerviosas. Podía imaginarse porque, aunque no podía hacer nada para calmar sus preocupaciones. La princesa los miró con una mirada solemne como les daba a todos siempre, y habló con la voz real de Canterlot, que poco usaba.

- ¡Soldados! ¡Hoy, protegeremos nuestros hogares de la oleada de oscuridad que acecha a Equestria! ¡No les pido que me protejan a mí! ¡Os pido que peleen por lo que vale la pena para ustedes! ¡Vayan a sus puestos, y muestren su orgullo, ponis! ¡Porque hoy, cada uno de ustedes hará historia!

Los soldados dieron un saludo y se retiraron a los muros de la ciudad y muchos otros se ubicaron en las calles en pelotones para mantener la lucha en varios frentes. Los pegasos del ejército se elevaron en escuadrones y se quedaron volando quietos en varias formaciones alrededor de la ciudad.

Celestia sabía que debía hacer su parte, hizo brillar su cuerno con su luz dorada y lanzó un rayo de energía al cielo que se expandió en cierto punto hacia los costados. La energía poco a poco formó una burbuja de color dorado transparente que envolvió la ciudad por completo con su ejército dentro, protegidos, por el momento.

El general levantó un catalejo y observó el horizonte, en donde se veía una gran nube negra de lo que parecían mosquitos acercándose poco a poco a la ciudad.

- Princesa...- Informó el soldado- Los Changelings se aproximan y llegaran a la ciudad en cuestión de minutos, pero también parecen seguirlos de lejos una extraña formación de nubes oscuras. No parece una tormenta natural.

- No lo es- Respondió Celestia, recordando sus batallas en el Imperio de Cristal- Cuando esa nube llegue a Canterlot, temo que la lucha se volverá más difícil. Si llega el caso, quiero que lleve a todos los soldados que pueda por el pasadizo y luego lo selle para que nadie pueda pasar.

- Pero... su Alteza...

- ¡Es una orden! De todas formas, los supervivientes de esta batalla podrían informar a la Princesa Luna y a la Princesa Twilight de lo que aconteció aquí. Eso les permitirá saber que acciones tomar una vez los refuerzos del Imperio lleguen aquí.

- Si, su alteza.

Esperaron. La espera antes de una batalla es la peor parte para la moral de un ejército, es donde todos los miedos salen a la luz y comienzan a pensar en cómo terminará todo ante la tragedia entrante. Por suerte, solo duró unos minutos.

Los Changelings llegaron volando todos juntos, no atacaron de inmediato como la Princesa Celestia creyó que harían. Simplemente se quedaron volando haciendo ruido con sus alas de insecto, era espeluznante puesto que todos juntos sonaban como un enjambre de avispas enfurecidas. Los Changelings eran demasiados, Celestia no pudo contarlos fielmente, pero calculó que eran cerca de diez mil. Tenía gracia: en Canterlot solo había mil soldados como mucho, por lo que fielmente los superaban diez a uno.

Una vez desplegaron todas sus fuerzas, Chrysalis hizo su aparición. Se dejó ver poniéndose enfrente de todos sus soldados mirando Canterlot seriamente.

Celestia la llegó a ver bien y le sorprendió la mirada de Chrysalis: no sonreía burlonamente como cuando atacó Canterlot la última vez, sino que pasaba la mirada de un lado a otro de la ciudad deteniéndose en un momento en cada pelotón de soldados enemigos que se cruzaba.

- "¿Que está haciendo?"- Pensó rápidamente al ver esa actitud de la Reina de las Changelings- "¿Analiza la situación? ¿Busca mofarse de la superioridad numérica de su ejército? No. Si fuera eso, no estaría tan seria. ¿O acaso se preocupaba acerca de las defensas? Pero... eso no tiene sentido"


Lo cierto es que en la cabeza de la Changeling surcaban otros pensamientos. Observó detenidamente a los soldados pero sabía que podían dominarlos si atacaban todos juntos.

"Tal vez tengan complicaciones para traspasar la magia de Celestia, pero eso no debería ser un problema a largo plazo."

Aun así, en su mente surgían otras dudas. Observó cada centímetro del pueblo y lo único que vio fue soldados y algun que otro sin armadura. ¿Donde estaban todos los ponis? ¿Acaso huyeron al saber lo que venía?

Si eso era así, conquistar Canterlot les sería mucho más sencillo, pero... ¿Por qué conquistar una ciudad que no les aportaría nada más que pérdidas? ¿Que sentido tenía todo eso?

Miró a los Changelings que la acompañaban y observó sus miradas decididas, todos estaban dispuestos a seguir su voluntad y obedecerle hasta las últimas consecuencias. Entonces... ¿Por qué? ¿Por qué sentía esas dudas acerca de lo que debía hacer?

Volvió a pensar en su objetivo. En realidad, su verdadero propósito no era conquistar Canterlot, sino alimentar a su prole. Conquistar una ciudad que solo tenía un puñado de soldados más algunos civiles que posiblemente la mayoría acaben muertos no les ayudaría a alimentarse. ¿Cual era el sentido de atacar Canterlot?

Meditó unos segundos y en su mente llegó una conclusión.

- "Estoy siguiendo la voluntad de Sombra. No la mía"

Estuvo a punto de decir que retrocedieran cuando su vista se posó en Celestia, y su mirada decidida. Pese a estar a la distancia, observaba esos ojos y llegó a verla: la misma inseguridad que sentía ella. ¿Acaso sentía dudas acerca de todo eso al igual que ella?

Sacudía un poco la cabeza y cerró los ojos.

- "¡No! ¡No puedo flaquear ahora! Celestia es mi enemiga, es una amenaza para mis planes. De ser por ella, todos mis Changelings morirían de hambre."

No podía permitirlo. Y además... ¿Que importaba si morían varios de sus Changelings? Debían cumplir su voluntad.

Abrió los ojos y dijo con voz firme.

- ¡Comiencen el ataque!


Celestia frunció el ceño mientras observaba como Chrysalis se perdía entre sus miles de Changelings mientras la mayoría se lanzaban al ataque. Cientos de ellos usaron su magia para encenderse y arrojarse contra el campo de fuerza como si fueran meteoritos vivientes. Ella hizo brillar su cuerno mientras los Changelings impactaban contra el campo de fuerza. Los ataques eran de a centenares, pero el escudo aguantaba sin sufrir el menor daño.

Los soldados se quedaron quietos mientras observaban a los Changelings impactar, muchos se ponían nerviosos al ver venir a tantos monstruos y solo impactar a un par de metros de ellos solo por la magia de la princesa. Celestia sintió un golpe de cansancio ante el primer embate de todos los Changelings, aunque luego los ataques progresivos pero individuales le fueron más soportables.

- Su alteza- Dijo el general con tono de advertencia- No se desgaste más de lo necesario.

- Si no hago esto...- Replicó Celestia- Nuestras defensas caerán demasiado rápido ante tantos ataques. Es mejor hacer que se desgasten aunque sea un poco. Si logro que se cansen antes de luchar con nosotros... inclinará al menos un poco la balanza a nuestro favor.

El general no dijo nada mientras Celestia se concentraba en su hechizo. Los Changelings se mostraban también agotados luego de cada embestida, si mantenía ese escudo por unos cuantos minutos más, podrían llegar a tener una oportunidad.

Pasaron varios minutos y ningún lado parecía rendirse. Pero las nubes finalmente alcanzaron la ciudad, y las primeras sombras de estas tocaron los edificios.

Chrysalis miró hacia las nubes, recordando las palabras proféticas de su "socio".

- Llegas tarde- Le reprochó- ¿Te pudiste encargar de Twilight Sparkle?

- La dejé en compañía de nuestro "amigo"- Le respondió Sombra materializándose al lado de ella desde la oscuridad de las nubes- Y los planes cambiaron un poco.

- ¿A qué te refieres?

- Me refiero, a que quiero esta ciudad junta a toda Equestria sumida en las tinieblas, y hasta ahora no veo esfuerzos de tu parte.

- ¿Que quieres que haga?- Protestó Chrysalis- La energía de Celestia no parece que se acabe nunca.

- Es porque no se acaba- Observó Sombra- Celestia, al igual que Luna, recibe poder del Elemento que tiene bajo su mandato, en este caso el sol. Mientras tenga la luz solar de su lado, no va a agotarse completamente. sanará más deprisa y se recuperará de cualquier ataque. Mientras le quede un poco de magia, seguirá peleando.

- Si eso fuera así...- Insistió Chrysalis recordando sus batallas pasadas- ¿Porque yo pude derrotarla en Canterlot la última vez que nos enfrentamos?

- No confundas un suministro inagotable con un poder invencible. Según tengo entendido, tú la atacaste valiéndote del amor que absorbiste de ese corcel que tenías hipnotizado, la magia del amor era más poderosa que la magia que Celestia tenía a su alcance.

- Tú sabes que no creo en esos poderes ridículos.

- Y sin embargo los usas y obtienes alimento y poder de ellos. ¿Estás segura que te diferencias de los demás Changelings por tu inteligencia?

- ¡Ya me tienes harto con tu sarcasmo!- Le gritó Chrysalis enfrentándose a él- ¡¿Porque no ayudas en algo en vez de quedarte mirando?!

- ¿Que crees que hago aquí? Es cierto que debemos encargarnos de ese escudo, pero tambien... debemos sacar al sol del alcance de Celestia.

Sombra le señaló el suelo y Chrysalis se sorprendió al ver la cantidad de sombras que había juntado. Eran suficientes como para cubrir la ciudad por completo si fuera necesario, esto se debía a que Sombra estaba controlando todas las Sombras de las nubes alrededor de Canterlot, y estas se expandían cada vez más, aumentando su arsenal. En el cielo, las nubes avanzaron sobre la ciudad buscando tapar toda la luz solar dejando en tinieblas las calles.

Las sombras en conjunto atacaron el escudo oleada tras oleada como el mar que se estrellaba contra un arrecife. Celestia sintió los ataques como si de pronto le golpearan la cabeza con una masa, perdió la concentración por un momento, el escudo por primera vez comenzó a mostrar grietas y los Changelings hicieron sonar sus alas más fuerte, como si estuvieran ansiosos por poder entrar.

Celestia no se rindió, lanzó otro rayo de energía reparando el escudo aunque sabía que sería un esfuerzo en vano, Sombra era capaz de superarla en cualquier momento. Cerró los ojos por un momento, concentrándose y luego miró a su general.

- ¿Tiene familia, soldado?- Le preguntó como si fuera un día cualquiera. Su jefe militar la vio extrañado pero luego se relajó.

- S...si. Tengo una esposa, y una hija. En este momento se encuentran camino al Imperio, si es que les damos suficiente tiempo.

Celestia sonrió. Al fin, cuando sabía que no iba a poder ganar, encontró su respuesta.

- Es un honor pelear junto a usted para protegerlas- Le dijo sinceramente el general.

- Es un honor, pelear junto a alguien que protege lo más valioso que tiene y que está dispuesto a arriegar la vida por ello.

Otra oleada de sombras imactaron contra el escudo y las grietas se abrieron cada vez más, la magia de la princesa no soportaría otro golpe. Con mirada decidida, Celestia dejó de aportar magia al escudo y esperó, debía ahorrar energía si quería hacer lo que pensaba como siguiente movimiento.

Se hizo un silencio terrible antes de que Sombra lanzara otra oleada de oscuridad y el escudo dorado se fragmente en mil pedazos que comenzaron a desmoronarse y desaparecer en miles de partículas. Se levantó una nube de polvo en medio de ambos ejércitos y Celestia alzó su voz una vez más en un último grito.

- ¡Por sus familias!¡Por sus amigos!¡POR EQUESTRIA!- Gritó mientras hacía brillar su cuerno, alentándolos a pelear por lo que más querían en esa dura pelea.

- ¡EQUESTRIA!- Se alzó la voz de todos los soldados, que sonaron como un terremoto, llenos de valor ante la tormenta que se acercaba.

La niebla se disipó, los Changelings avanzaron a gran velocidad a su encuentro con las tropas de Canterlot, que mantenían su posición.

Celestia estiró sus alas y se elevó unos metros del suelo formando una pose delante del símbolo del sol como en la Celebracion del Verano. El sol brilló a travez de ella y ella al mismo tiempo canalizó toda esa energía hacia los muros y paredes de la ciudad. Para sorpresa de todos sus oponentes, Canterlot por un momento brilló completamente como si el sol le hubiera prestado su brillo. El enorme resplandor cegó a muchos Changelings, hizo desaparecer las sombras del rey al igual que las nubes negras y también dejó inconscientes a muchos enemigos que no pudieron defenderse.

Aun así, el resplandor duró unos segundos y luego Canterlot volvió a su estado original, Celestia bajó al suelo y su general junto con otros soldados tuvieron que ayudarla a mantenerse de pie. No iba a poder hacer eso de nuevo.

- ¡Ataquen!- Ordenó Sharpen Sword mientras ayudaba a llevar a Celestia al castillo.

- General...- Susurró Celestia mientras observaba como sus soldados aprovechaban la confusión de su ataque para ofrecer un buen comienzo a la lucha- Cuando llegemos, deme mi armadura y ayude a sus hombres a continuar la batalla y a evacuar a los heridos. Yo estaré bien.

- ¡Si, su alteza!

Los Changelings que se recuperaron del fogoso ataque de Celestia se abalanzaron contra las tropas que defendían la ciudad. En el aire, los pegasos chocaban contra las oleadas de Changelings sufriendo bajas por ambos frentes, en el suelo, cada soldado se apoyaba en sus compañeros no dejando pasar a los invasores. La batalla de Canterlot había comenzado.


Luna se encontraba en Ponyville, organizando los preparativos para el contra-ataque de Equestria.

A la mañana siguiente luego de que Twilight y Naruto junto con las demás se retiraron, recibió con sorpresa la visita de los Wonderbolts, el mejor grupo de voladores de Equestria. Su capitán, Spitfire, le había informado que Cloudsdale ya estaba consciente de la situación de Equestria así como Manehattan y las otras grandes ciudades.

Junto a los Wonderbolts habían llegado muchos otros pegasos que, si bien parecían civiles, le aseguraron que deseaban luchar para defender Equestria. Entre los tantos ponis de Ponyville como los de Cloudsdale que se quedaron a pelear se encontraban Big Macintosh (A quien la abuela Smith insistió que se quedara, por extraño que parezca), Bull Biceps, quien daba ánimos a los que estaban cerca, la mayoría de los estudiantes de la Academia Wonderbolt y Vynil Scrath, que parecía quedarse porque su mejor amiga se encontraba en peligro.

Todos los demás ponis salieron de Ponyville y avanzaban en caravana lentamente hacia el norte. Los Apples, los Cake, los pegasos de Cloudsdale, los potrillos, todos aquellos que no podían o no querían involucrarse en la lucha tuvieron que recoger sus pertenencias y marcharse. Algunos, como los Rich, tuvieron que irse a regañadientes, porque aunque no deseaban abandonar sus hogares, las nubes de Sombra se veían desde toda Equestria, y eso no los dejó otra opción que aceptar lo inevitable.

Hubo particularmente un problema relacionado con las Cutie Mark Crusaders, puesto que ninguna de ellas deseaba irse sino todo lo contrario, querían quedarse a pelear. Luna tuvo que intervenir ordenándoles que no podían bajo ningún concepto involucrar a tres potrillas indefensas en una guerra. Applebloom y Sweetie Bell aceptaron de mala gana, Scootaloo, por otra parte, estuvo de acuerdo con Luna y para sorpresa de todos, les dijo a sus compañeras que debían ayudar a proteger a las familias indefensas. Luna sospechó que esa actitud de alguna manera tenía que ver con Naruto.

Luna se sentía insegura de ese plan: Pese a que juntaba cada vez a más ponis y había cumplido con su objetivo de evacuar a los civiles, lo cierto es que la mayoría de esos ponis no eran soldados ni tenían ninguna experiencia militar. Un grupo de ponis así no podían considerarse un ejército confiable pese al valor que tengan en sus corazones, por otra parte, los Wonderbolts eran conocidos por su disciplina así como sus discípulos y ya había visto el poder de Ponyville hace dos noches y sabía que no estaba con un montón de ponis indefensos.

Lo que más atormentaba a Luna era el hecho de que el destino de Equestria pendía de un hilo muy fino. Ahora que Sombra y Chrysalis se habían aliado, se necesitarían los Elementos de la Armonía para detenerlos, y pese a que Celestia confiaba en que Twilight fuera a recuperarlos, dependía de ella recuperar Canterlot con su ejército de ser necesario. Temía por sobre todas las cosas que no pudiera ser lo suficientemente fuerte para enfrentar sola a Sombra o a Chrysalis o que los refuerzos del Imperio de Cristal no llegaran a tiempo.

Es por eso que no lamentaba la decisión que tomó la noche anterior.


Flash-Back:

Un grupo de personajes particularmente extraños se presentó ante Luna con la intención de ayudarla a proteger Equestria. Luna al verlos, les preguntó quienes eran y al oír sus historias les parecía extraño que quisieran ayudarlos.

- ¿Puedo confiar en que nos ayudaran a proteger Equestria?- Les preguntó con voz solemne intentando imitar a Celestia, cosa que no le salía tan mal.

- Le debemos mucho a Twilight Sparkle y sus amigas- Le respondió la que parecía ser el líder del grupo- Equestria también es nuestro hogar.

- Díganos que hacer y le daremos nuestro mejor esfuerzo- Insistió la que parecía la segunda al mando.

- Muy bien...- Dijo Luna convencida de que podía confiar en ellos, pese a que no tenía prueba alguna- Ya que conocen a Twilight Sparkle y a las demás, les daré un trabajo que puede que ayude a inclinar la balanza a nuestro favor.


- ¿Crees que ese grupo de raros pueda ayudarlos?- Le preguntó Spitfire, que desde ese momento era la segunda al mando luego de la Princesa Luna tanto por su puesto en los Wonderbolts como por su influencia.

- No lo sé...- Respondió sinceramente Luna- Solo se que si puedo creer en los demás y en lo que pueden llegar a ser, pueden llegar a sorprenderme. Es algo que aprendí de Twilight Sparkle, y... también de Naruto.

Al pensar en el chico, Luna se quedó observando el pueblo, pero su mente pensaba en Kurama. Deseaba que pudiera estar cerca de él, volver a sentir esa energía cálida que le transmitía valor... y seguridad...

Al ver nuevamente a los ponis esperando pacientemente en Ponyville, apoyándose unos a otros y compartiendo risas pese a la situación en que se encontraban, se juró a si misma que volvería a verlo, sin importar el costo.


Twilight seguía triste en el suelo, sus amigas se separaron de ella luego de abrazarla y se quedaron cerca de ella por si necesitaba su ayuda. Naruto maldijo por lo bajo y se acercó a Twilight, pese a que no le gustaba, tençian que seguir con la misión.

- Lo siento, Twilight- Le dijo Naruto con voz suave. Esta lo miró sin comprender- Te prometí que rescataríamos a Spike, y no pude mantener mi promesa. Aun así, podemos seguir intentándolo, encontrarlo y hacer que regrese con nosotros. Pero ahora tenemos que seguir, recuerda lo que nos dijo Luna, tenemos que recuperar esos Elementos a cualquier costo.

- ¡Los Elementos!- Exclamó Twilight levantándose de repente. Sus amigas se sorprendieron de lo rápido que se recuperó- ¡Podemos usar los Elementos de la Armonía para rescatar a Spike!

- Pero no sabemos adonde se fue- Observó Applejack- Y no tenemos tiempo para buscarlo.

- ¡No importa!- Respondió Twilight mientras comenzaba a caminar hacia el tunel- Si los Elementos de la Armonía no lo rescatan, nada lo hará, pero fueron lo suficientemente poderosos para transformar a Nightmare Moon en Luna otra vez. Pueden salvarlo, tienen que hacerlo.

Sin dudar, cruzaron de nuevo el tunel. No les seorprendió encontrarlo más grande y diferente luego de que Torn pasó con su enorme cuerpo por él. Una vez cruzaron se encontraron de nuevo delante del castillo oscuro. Solo que esta vez, no dudaron en entrar por la puerta principal, o al menos Twilight no dudó. Lo cierto es que las otras ponis se sentían inseguroas dentro de aquel castillo, y a Naruto le preocupaban otras cosas aparte de recuperar los Elementos de la Armonía.

Una vez entraron, cruzaron por un amplio corredor hasta que llegaron a otra habitación. En ella una escalera continuaba el camino recto y hacia arriba, a ambos costados de esta había otras dos que dirigían hacia abajo a las profundidades, pero todo indicaba que ambas iban hacia el mismo lado. Naruto y las ponis al ver esto se detuvieron por un instante.

- ¿Y ahora hacia adonde?- Preguntó Applejack. Todas miraron a Twilight pero esta miró ambas escaleras sin decidirse.

- Yo creo...- Dijo Naruto adelantándose- Que deberían ir por la escalera de en medio que va hacia arriba y yo iré hacia abajo.

- ¡¿Que?!- Exclamaron todas ante la sola idea de que Naruto se vaya solo por su cuenta.

- Naruto. Se razonable- Dijo Twilight- No sabemos que hay allá abajo, y tampoco lo que nos espera arriba. Y para colmo no sabemos si todavía hay Changelings esperándonos en cualquier esquina.

- Yo si lo sé- Respondió Naruto- Cuando me transformé a mi modo de Control de Chakra, sentí la presencia de los prisioneros ponis allá abajo...- Las ponis lo miraron sin entender- y también sentí la presencia de los Changelings, pero no se cuantos son porque todos estaban demasiado profundo abajo de la tierra, parece que estan bastante lejos. No se si los Elementos están allá arriba, pero creo que es lo mejor que ustedes se alejen de los Changelings mientras yo busco a esos prisioneros.

- ¡No puedes hacer eso!- Discutió Rainbow Dash- ¡Vas a ir directo a una trampa de Changelings!

- ¡Y recuerda lo que nos dijo la Princesa Luna!- Intervino Twilight- ¡Prometimos ir por los Elementos de la Armonía sin importar el costo!

- Yo no prometí nada de eso...- Les respondió Naruto con una sonrisa- De hecho... yo recuerdo que le prometimos a Vinyl que rescataríamos a Octavia, aunque ni siquiera la conozco, pero da igual...

Las ponis se callaron ante esta declaración. ¿Como era posible que ese humano sea tan imprudente?

- Además...- Continuó poniéndo lanzando una mirada seria a Twilight- Si eres una Princesa de Equestria... ¿De verdad vas a dejar que tus súbditos se queden aquí abajo cuando tenemos una chance de rescatarlos? Yo al menos no soy de este reino, así que no tengo porque obedecerte. Yo voy a rescatar a esos ponis.

- ¡Prometiste ayudarnos en todo lo que podías!- Chilló Rarity indignada.

- Las ayudé a despejar el camino hasta aquí, les informé que no hay enemigos más adelante y ahora voy a recatar a sus amigas. ¿No creen que las estoy ayudando bastante?

Ninguna de las ponis contestó y se quedaron mirándose unas a otras sin saber que decir. Finalmente Twilight tuvo que ceder.

- De acuerdo Naruto, puedes ir. Pero cuídate mucho y no hagas nada imprudente, eres mucho más valioso que...- Pensó un minuto lo que iba a decir, Naruto enarcó una ceja- Nada.

- Muy bien- Dijo Naruto poniéndose en marcha, pero cuando bajó el primer escalón se detuvo e hizo un sello de manos, de inmediato apareció un clon al lado suyo- Llévense este clon con ustedes. Si hay algun problema, volveré corriendo.

- Buena suerte- Le dijo Twilight mientras se dirigía escaleras arriba junto a las otras.

Una vez avanzaron un buen tramo, Applejack se le acercó.

- ¿Honestamente crees que sea buena idea dejarlo ir ahí abajo solo?

- Es más fuerte que todas nosotras juntas en este momento- Respondió sin detenerse y sonrió- Y además... ¿Que podríamos hacer para detenerlo? Es el humano más terco que conocí en mi vida.


Naruto caminó profundo por los túneles, no le daba miedo la oscuridad, pero se sentía inseguro. Mientras se internaba cada vez más en los tuneles llegó a un punto en el que debió usar su forma de Control de Chakra para iluminar el camino.

Un par de veces se encontró con una bifurcación o un pasillo que tenía más de una salida, y en cada una de esas ocasiones realizó su Jutsu Clones de Sombras solo para descubrir que daban a un callejón sin salida o que un mismo túnel se separaba solo por un tramo del camino para luego volver al mismo camino de antes. Luego de caminar lo que le pareció media hora, comenzó a preguntarse si estaba caminando en círculos.

- "Es como si no hubiera un camíno que seguir"- Pensó luego de que se encontró con otra bifurcación que creía haber visto ya- "¿Como demonios logran orientarse esos bichos?"- Pensó acerca de como sería caminar por allí como un bicho gigante y de pronto...- "Un minuto..."

Miró hacia el techo y concentró chakra en la planta de sus pies para sostenerse, comenzó a caminar por la pared y quedó boca abajo. Fue un cambio abrupto, pero acertado de perspectiva. Cuando comenzó a caminar boca abajo observó que en el suelo había indicaciones en una lengua extraña que no iba a poder traducir, sin embargo, notó que en ciertos puntos las indicaciones llevaban por un camino en concreto, por lo que volvió a realizar su misma tarea con los clones de sombra y esta vez descubrió que en lo que parecían ser callejones sin salida en realidad había caminos que seguían verticalmente, y donde había bifurcaciones en realidad había caminos que solo podían verse desde esa perspectiva.

Así fue como pronto encontró una sala llena de puertas enrejadas y extrañas puertas y paredes de color verdoso que parecían sólidas pero que eran frágiles como telgopor, Naruto no quiso saber de que estaban hechas en realidad. Una vez que el original llegó a ese pasillo se extrañó de que no haya Changelings ni ningún tipo de guardias u obstáculos más allá de esas puertas.

Sin dudarlo, le pidió a Kurama que llame al resto de sus clones usando su telepatía que compartía con todas sus copias, una vez allí, los clones más al Naruto original (que debían ser cerca de veinte) comenzaron a trabajar.

Cada clon se encargó de abrir las puertas solo o en parejas y descubrieron para su desagrado las extrañas prisiones en forma de crisálida donde los ponis residían inconscientes. Con mucho cuidado, cada clon usó sus Kunai para liberarlos y comenzaron a llevarlos uno a uno por donde habían venido. No tardaron en darse cuenta que no sabían como regresar, por lo que Naruto tuvo que enviár otro grupo de exploradores mientras Kurama se reía de su tremenda estupidez.

Cuando el Naruto original abrió una de las celdas de reja con ayuda de uno de sus clones, se sorprendió de encontrar al prisionera dentro fuera de su crisálida y de quien se trataba.

- ¿Zecora?- Dijo sin poder creerlo. La cebra se encontraba agazapada en el suelo e inconsciente- ¡Zecora! ¡Estás viva!

La levantó con cuidado y la sacudió un poco.

- ¡Oye! ¿Estas bien? ¡Zecora! ¡Resiste!

La cebra abrió un poco los ojos y se sorprendió un poco de no encontrarse con uno de sus captores, aunque claro, también pensaba que podía estar soñando

- N...¿Naruto?- Preguntó con voz susurrante- ¿Eres tu?

- Si. No te preocupes, te voy a sacar de aquí.

- Hay otros... otros ponis. Necesitan que los rescaten también.

- Me estoy ocupando de ello. No te preocupes- La tranquilizó mientras la levantaba y la acomodaba en su espalda, curiosamente en la posición de caballito- Saldremos de aquí y volverás a rmar en un santiamén

- Si esto no es un sueño...-Respondió Zecora que comenzó a despertarse ante las sacudidas que daba Naruto al cargarla- Tu no deberías estar aquí. Los Changelings estan al acecho.

- Ya estoy advertido sobre los Changelings, Dattebayo- Le aseguró el ninja- Las princesas estan recuperando los Elementos de la Armonía en estos momentos y cuando termine contigo y con los prisioneros me reuniré con ellas.

- ¿¡Twilight Sparkle está aquí?!- Exclamó Zecora con voz debil pero con suficiente exaltación para que varios clones que llevaban ponis desmayados a sus espaldas se giraran para verla

- Si... pero esta en el castillo en la superficie. No se va a encontrar con los Changelings allí.

- No lo entiendes, Naruto- Le respondió la cebra alarmada- Sombra quería que vengan aquí. Quería tenerlos lejos para poder atacar Canterlot a su antojo, y ahora que entraron, no nos dejará salir tan fácilmente. Todos caímos en la trampa.

Naruto la observó preocupado y luego miró hacia el túnel que llevaba a la salida. ¿En verdad hicieron mal en venir hasta aquí? ¿Ya era demasiado tarde?


Twilight y las demás junto con el clon de Naruto continuaron escaleras arriba por corredores amplios y extraños. Había puertas a los costados por todo el camino y las otras se dedicaron a abrirlas para ver si había señal alguna de los Elementos. Había cantidad de cosas extrañas en ese castillo: Algunas puertas solo daban a habitaciones vacías, cámaras llenas de extrañas celdas como en un panal de abejas, incluso algunas estaban llenas de un material extraño que era espeso, verde y goteaba por toda la habitación. Solo Pinkie, en toda su locura, se decidió a tocarlo y lo describió como "Una extraña combinación de miel y masa de pastelitos", para desagrado de las demás y horror de Rarity.

- Lo que no entiendo- Dijo Twilight después de un rato de explorar puertas y habitaciones- Es por que Naruto nos dejó un clon suyo. ¿No habría sido más productivo enviar a los clones a buscar a los rehenes y que venga el con nosotros.

- Los clones de sombras desaparecemos si sufrimos un daño muy grande en nuestros cuerpos- Explicó el Naruto que las acompañaba- De haber enviado clones a buscar a los prisioneros, podrían haber caído en una trampa y no habríamos conseguido nada.

- ¿Y que pasará si nos atacan a nosotras?- Dijo Rainbow cerrando una puerta- Quiero decir... se que eres rápido, pero... ¿No llegarías muy tarde si nos pasa algo? Quiero decir... el Naruto verdadero.

- Si sucede algo, yo voy a enfrentarme a lo que aparezca.- Se defendió el clon aunque sin ofenderse- Puedo hacerlo porque tengo las mismas habilidades que el Naruto original. Si consigo derrotar al oponente, mejor, si desaparezco, el Naruto original sabrá que sucede y vendrá preparado para lo que sea que nos ataque.

- ¿Como funciona eso?- Insistió Twilight- ¿Le envías un mensaje a Naruto? ¿O todos comparten la misma visión o algo parecido?

- Una vez conocí a un tipo que podía hacer eso. Pero no. Si un clon de sombra desaparece la experiencia y conocimiento almacenadas regresan al Naruto original, así también como el cansancio. Si desaparezco, Naruto sabrá adonde estamos, quien es nuestro oponente y que habilidades tiene.

- Así que esa técnica también conlleva un riesgo.

- Todos los Jutsus tienen precios y debilidades. Es por eso que los ninjas tenemos que saber utilizarlos de la mejor manera posible.

Terminada la clase, Naruto y Twilight retomaron el camino mientras las otra abrían puertas saliendo con cara de decepción o asqueadas haciendo que las otras no quieran preguntar que había dentro.

Por suerte, Twilight supuso que la cámara del trono estaba en línea recta como en el castillo de Canterlot, y no se equivocó. El camino fue tranquilo y sin interrupciones hasta que se encontraron con una enorme puerta de color negro con la imagen de un gigantesco Changeling tallado sobre ella. Una verdadera pieza de arte arquitectónico de no ser porque era bastante grotesca. Lo que más llamaba la atención eran los ojos del Changeling, que eran dos joyas grandes y verdes que Rarity identificó como esmeraldas.

Rainbow instintivamente empujó la puerta pero esta no se movió. En cambio, al sentir el contacto de algo vivo, el Changeling se movió un poco y habló con voz clara.

- Ojo por ojo, diente por diente. La deuda que la justicia exige que se pague con sangre. ¿De qué estoy hablando?

- ¿Que?- Dijo Rainbow, confundida.

- Es un enigma- Dijo Twilight- Supongo que esta puerta usa una palabra clave para poder abrirse. Solo tenemos que responder la adivinanza.

- ¿Y cuál es la respuesta?- Dijo Rarity.

- ¿Podrías repetírnosla?- Preguntó Twilight, que nunca creyó que le pediría algo a un Changeling. La puerta pareció fruncir el entrecejo pero aun así repitió la adivinanza.

- Ojo por ojo, diente por diente- Repitió Rarity- Bueno, podría estar hablando de un pésimo comerciante, eso seguro. ¿Quien intercambiaría ojos por los de otro?

Naruto no dijo nada, pero conocía a ciertas personas que si lo habían hecho.

- Es un dicho muy conocido, Rarity- Le explicó Applejack algo fastidiada- Significa que le hagas daño al otro si este te lo hace a ti. Aunque es un dicho bastante hipócrita.

- Aun así...- Continuó Twilight pensando- Tiene algo que ver con la respuesta. ¿Tu qué opinas, Naruto?

Todas miraron al clon y este simplemente se encogió de hombros y puso cara de desconcierto.

- Soy pésimo con las adivinanzas.

- Vamos Naruto- Le dijo Kurama desde el interior- Es una respuesta muy sencilla. Tú la conoces demasiado bien para no saberla.

- ¿Por qué en vez de seguir con el misterio no me dices la respuesta de una vez?

- Porque a los Bijuu nos encantan los juegos de mente y tomarnos nuestro tiempo para resolver enigmas. Si no pueden responder una adivinanza tan sencilla, dudo que este reino esté en buenas manos.

- ¡Demonios!- Exclamó Naruto ante la terquedad de su compañero.

- ¡Lo tengo!- Exclamó Twilight de repente- La respuesta es Venganza.

La extraña figura del Changeling asintió y la puerta se abrió lentamente.

- ¿Como la adivinaste?- Le preguntó Fluttershy.

- Muy sencillo- Explicó Twilight- "La deuda que la justicia exige que se page con sangre", si la combinamos con la primera frase "Ojo por ojo, diente por diente" la idea está clara: retribución. Pero Chrysalis siendo tan retorcida, era obvio que pensara que la venganza tiene algo que ver con la "justicia". Además... desde que llegó a Equestria, está obsesionada con vengarse de nosotras por lo que le hicimos la última vez.

- Mas bien está obsesionada contigo, azúcar- Le aclaró Applejack- ¿O no te acuerdas que fuiste tú la que descubrió toda su tapadera con eso de convertirse en Cadence y casarse con tu hermano?

- ¡Ah!... cierto.

Entraron a un salón amplio donde se encontraba una alfombra toda raída que llevaba a un trono con cojines completamente descocidos y en mal estado. Delante del trono había una caja grande de oro cerrada con candado que desentonaba por completo con el resto de la habitación.

Las chicas entraron desconfiadas en la cámara del trono y todas se fijaron en el cofre, se pusieron alrededor de este y miraron inseguras a Twilight.

- Apártense un poco, chicas- Les ordenó Twilight- Quien sabe e clase de protección tiene este cofre.

Hizo brillar su cuerno y un rayo violeta fue a dar al candado dorado que brilló por un momento, luego, magia púrpura oscura surgió de él y le devolvió el mismo ataque que estaba haciendo obligándola a parar. Twilight retrocedió un poco contrariada y luego frunció el entrecejo.

- Que acertado- Exclamó con amargura- Un hechizo antimagia. No voy a poder abrirlo con ningún tipo de hechizo.

- ¿Y qué tal si tratamos convenciéndolo por las malas?- Preguntó la pegaso chocando los cascos.

- Rainbow Dash. Ese candado es enorme y está hecho de oro, de ninguna manera vas a poder romperlo a menos que traigamos una bomba con nosotros.

Todas instintivamente miraron a Pinkie que las miró a todas extrañada.

- ¡Hey! Yo traigo bombas, pero bombas de serpentinas y un cañón festivo. Ni siquiera yo estoy tan loca.

- Creo que yo puedo ayudar en eso- Intervino el clon acercándose al cofre. Sacó un pequeño papel de pergamino que estaba pintado con varios símbolos extraños. Lo envolvió alrededor del candado y luego sacó dos Kunai y comenzó a frotarlos para hacer chispas- Será mejor que se cubran.

Apenas encendió el papel salió corriendo como chico que acaba de encender un petardo en Navidad. Una vez que se alejó lo suficiente se agachó hasta que sintió la explosión seguida por un sonido metálico.

Las ponis se acercaron una vez más y vieron al candado destruido en el suelo y la caja de oro con huellas negras provocadas por la explosión. Applejack, Twilight y Rarity miraron inquisitivas al chico y el clon sacó otro de esos pergaminos y se los enseñó.

- Papeles bomba- Explicó.

- Poco ortodoxo, pero efectivo- Le dijo Twilight mientras abría el cofre- ¡Los Elementos!

Las ponis se agolparon alrededor del cofre y algunas (Rarity, Pinkie y Fluttershy) se pusieron eufóricas y comenzaron a saltar y a abrazarse. Twilight y las otras simplemente se miraron sonrientes mientras Twilight los levantaba con su magia.

- ¡Rápido chicas!- Les dijo mientras les colocaba en el cuello su respectivo Elemento- Tenemos que apresurarnos, no se quiten sus Elementos hasta que terminemos con...

No terminó la frase, porque cuando se puso su corona de repente la estrella que era su "elemento" cambió a su color original y un haz de magia oscura como un látigo atrapó a todos los otros elementos elvando a las ponis unos centímetros del suelo.

El extraño fenómeno más los gritos de las ponis alarmaron al clon, que corrió a socorrerlas mientras la energía se juntaba en el "Elemento de la magia".

- ¡Twilight! ¡Hey! ¿Que es lo que suce...? ¡Whaaag!

Una explosión de energía oscura derribó al clon desparecíendolo mientras las ponis dejaban de gritar, víctimas del hechizo de Sombra.

Marios metros por debajo del suelo, el Naruto original sintió la experiencia vivida por el clon que acompañaba a las ponis y se quedó de piedra al ver lo que su contraparte había visto.

- ¡Twilight!- Gritó mirando hacia el techo. Miró a Zecora y luego a los clones que lo acompañaban llevando al resto de las ponis prisioneras- ¡Llévenla! - Le ordenó a uno pasándole la cebra- ¡Vayan a la superficie y crucen el pasadizo para salir de Badlands y espérenme ahí! ¡Yo voy a ayudar a Twilight y las demás!

- ¡Buena suerte, Naruto!- Le deseó Zecora desde la espalda de uno de los clones mientras Naruto se convertía a su forma de control de Chakra y salía a toda velocidad por los túneles.

Tan rápido como el rayo, cruzó todos los túneles de regreso a la escalera y de allí siguió el camino recto que siguieron las chicas hasta la sala del trono. Una vez allí, se encontró con las ponis cabizbajas y silenciosas sin señal alguna de daños.

- ¡Twilight! ¡Chicas! ¿Están bien?

- Estamos...- RespondióTwilight mientras ella y las demás levantaban la cabeza revelando sus ojos de color verde y estelas de magia oscura saliendo de sus párpados- Mejor que nunca.

- No...- Dijo Naruto viendo a sus amigas en ese estado al igual que Kurama hace un par de noches- No ustedes también.

Twilight hizo brillar su cuerno y arrojó un rayo de energía que fue a parar contra la puerta, pero Naruto con sus rápidos reflejos y velocidad lo esquivó con facilidad. Applejack, Rarity y Rainbow Dash salieron a atacarlo cuerpo a cuerpo pero tuvieron el mismo resultado ya que Naruto veía a través de sus movimientos y no eran lo suficientemente rápidas como para alcanzarlo con sus golpes pese a que lo atacaban todas juntas.

- ¡Applejack! ¡Rainbow! ¡Rarity! ¡Reaccionen!- Les gritó Naruto mientras esquivaba los golpes de ambas ponis- ¡¿No recuerdan que soy su amigo?!

- ¿Amigo?- Repitió Rainbow sonriendo- ¿Quien necesita amigos?

Naruto saltó hacia adelante y se topó con Fluttershy lanzándole su "mirada", que pese a que le causó un escalofrío en la parte baja de la espalda, no lo paralizó. A su lado, Pinkie trató de dispararle con un cañón festivo pero Naruto dio una voltereta hacia atrás esquivando cada ataque pero sin atreverse a responder.

- ¿No recuerdan nada?- Les preguntó intentando razonar. Las ponis se detuvieron por un momento- ¿No son ustedes los Elementos de la Armonía? ¿No se acuerdan? ¿Bondad? ¿Lealtad? ¿Honestidad? ¿Generosidad?

- ¿Honestidad?- Dijo Applejack con esa sonrisa malvada que no era propio de ella- ¿De qué sirve ser honesto en un mundo de mentirosos?

- ¿Para qué quiero ser leal a algo o a alguien?- Continuó Rainbow Dash- Al final todos me van a traicionar y cualquier causa termina siendo una pérdida de tiempo.

- ¿Ser bondadosa?- Se burló Fluttershy- Eso solo te hace débil. Te convierte en alguien a quien todos pueden pasar por encima.

- Nadie es generoso en realidad, todo el mundo tiene deseos propios y egoístas.

- ¿Quieres reírte? Te daré algo de que reírte- Exclamó Pinkie con una mirada desquiciada que asustó más a Naruto que la mirada de Fluttershy.

- ¡Soy una princesa!- Dijo Twilight estirando sus alas y poniéndose firme- ¡Soy superior a todos los que me rodean! ¿De qué sirve la amistad cuando tienes poder?

- ¡Ustedes no son así!- Replicó Naruto viendo que todas se acercaban a él con gesto amenazante.

Las seis ponis lo atacaron al mismo tiempo, Naruto tuvo que esquivar en el lugar a Rainbow Dash y Applejack, que de todas eran las que golpeaban más duro. Sus reflejos apenas bastaron para darse cuenta de que Pinkie le apuntaba con su cañón otra vez, por lo que tuvo que saltar hacia arriba en el momento en que disparó. Una vez en el aire, Fluttershy lo atacó e increíblemente intentó morderlo. Naruto tuvo que responder agarrándola y dando un giro en el aire arrojarla hacia el otro lado, pero lo hizo con poca fuerza para no estrellarla contra el suelo.

Subestimó bastante su nivel de planificación, porque apenas se libró de Fluttershy sintió que estaba paralizado y no podía moverse. Con un poco de esfuerzo miró hacia abajo y descubrió que Rarity aprovechó su pelea para mantenerlo en el aire. Podría haberse librado rápidamente de no ser porque Twilight también había alzado vuelo y cargó su cuerno de tanta energía que desde abajo parecía que estaba haciendo un rasengan de color púrpura.

Naruto se esforzó por liberarse pero solo logró soltarse del agarre mágico cuando el ataque ya estaba encima de él por lo que tuvo que cubrirse con ambos brazos entrecruzados sabiendo que lo que venía le iba a doler.

Con una enorme fuerza, el ataque lo estrelló contra el suelo resquebrajándolo y atravesándolo haciendo caer al ninja a niveles inferiores del castillo, pero no terminó allí, el ataque también explotó tirando a Naruto contra un nivel inferior y quebrando el suelo también. Naruto por poco perdió el conocimiento ante el ataque de magia, y miró desesperanzado como sus amigas se quedaban sonriendo con malicia mientras él se hundía más en las profundidades del castillo.


Canterlot.

La ciudad era un caos.

Ya había pasado media hora desde que inició la batalla y a la larga la superioridad numérica de los Changelings estaba dando resultado. Los guardias de Celestia comenzaron con un buen inicio atacando a los Changelings y haciéndoles retroceder mientras luchaban en una formación cerrada, pero apenas la primera oleada se recuperó del ataque solar de Celestia y lograron reagruparse con la segunda oleada, las cosas fueron de mal en peor.

Los escuadrones voladores fueron los primeros en caer, de los cientos de pegasos que se encontraban en el suelo, solo quedaron un par de docenas que apenas podían dar batalla de lo cansados que estaban. Aprovechando la superioridad aérea, los Changelings se estrellaron contra las formaciones de soldados abriendo grietas entre ellos y haciendo que los Changelings que atacaban por tierra pudieran rodearlos y destrozarlos.

Una vez que las filas se rompieron, los Changelings penetraron en la ciudad y los guardias apenas pudieron hacer algo para detenerlos. Ganaron algo de tiempo para los heridos haciendo barricadas y líneas defensivas a través de las calles, pero la mayoría no lograron escapar. Sharpen Sword luchó valientemente contra decenas de Changelings y logró reducir a muchos, pero finalmente pereció mientras intentaba ganar tiempo para que sus soldados abandonaran la ciudad. Al menos alguien debía avisarle a Luna lo que estaba pasando.

Celestia se encontraba en la cámara del trono, se había puesto su armadura y había abierto una compuerta en el techo para que le llegue la luz solar. Con el correr de la batalla, el cansancio se había ido pero desgraciadamente no pudo hacer mucho más por ayudar a sus tropas, entre el ataque de Sombra y el hechizo masivo que utilizó para defender Canterlot, la energía de su cuerpo se había esfumado.

Cuando se sintió recuperada casi por completo, el sol dejó de entrar por la ventana. Celestia observó y vio las nubes negras de Sombra interponiéndose entre el sol y ella. Sintió un pequeño escalofrío y se paro con mirada seria, estaba ahí.

- ¡Muéstrate Sombra!- Le ordenó mientras miraba hacia todos lados. Los ventanales y el castillo perdieron su brillo por completo al no recibir la luz del sol.

- Que apropiado- Dijo la voz de Sombra desde la oscuridad, sin mostrarse- La princesa de Equestria, defendiendo su última posición, mientras todo lo demás se derrumba. Que... heroico.

- ¡Si quieres acabar conmigo, empecemos de una vez!- Le respondió mientras hacía brillar su cuerno.

- Como quieras...

Sombra se apareció delante de Celestia con una mirada autosuficiente e hizo brillar su cuerno con magia oscura. De inmediato unos cristales negros surgieron del suelo intentando atrapar a Celestia pero esta los destruyó creando un haz de luz dorada y blandiéndola como un látigo.

Sombra aprovechó la distracción para avanzar en forma de Sombra al flanco de Celestia y se materializó al lado de esta apenas dándole tiempo a mirarlo. Las sombras alrededor de él se desprendieron y atacaron a Celestia como una multitud de tentáculos pero esta desapareció de repente con un haz de luz y apareció varios metros más atrás arrojando un rayo de energía que Sombra cubrió con sus sombras sin recibir el menor daño.

- "¿Que está pasando?"- Pensó Celestia mientras observaba como Sombra le sonreía- "Sombra es poderoso, pero sus sombras jamás aguantaron un golpe directo de mi luz solar. Y además, no está peleando como hace tiempo, está mucho más confiado. Hay algo que está mal."

Decidida a saber que estaba pasando, Celestia cargó contra Sombra de frente y este se sorprendió de esto. Pero en vez de lanzar un rayo de energía, lanzó un hechizo invisible que no era exactamente para atacar.

Sombra no supo que era hasta que fue demasiado tarde, la mente de Celestia penetró en la suya como una lanza y comenzó a explorar en todo lo que podía encontrar buscando una pista de que era lo que le pasó a Sombra, o mejor, como derrotarlo.

Los pocos recuerdos que alcanzó a ver fueron de un Sombra que estaba solo, sin su Imperio, vagando por el hielo y tierras lejanas buscando poder, otros eran recientes, de cuando se encontró con Chrysalis o el ataque a Ponyville. El que más le llamó la atención era uno en el que sostenía delante de él el Elemento de la magia y el recuerdo llegaba hasta donde lo hacía reaccionar ante su magia. De ahí en adelante no vio nada más.

Sombra no se quedó de brazos cruzados dejando que Celestia atacara su mente. Así como atacaba con ilusiones y pensamientos, también sabia defenderse de estos, y no tardó de usar su voluntad para expulsar a Celestia. Irónicamente, fue de esa manera que Celestia pudo tener una prueba concluyente de lo que pasó.

Cuando la voluntad de Celestia comenzó a fallarle, observó la voluntad de Sombra y descubrió un ser lleno de odio, rencor y sed de poder, que no mostraba grandes sentimientos acerca de quién era ni lo que fue. Detrás de esto se encontraba algo más misterioso: Era como si otro ser estuviera ayudando a Sombra a expulsarla de su mente, pero este era muy diferente. Era algo antiguo y ancestral, no tenía una forma física y no parecía preocupado por tener una, no mostraba deseos de tener una identidad ni nada por el estilo, solo sintió una voluntad inquebrantable y el deseo de hacer una misión, de un plan planeado hace ya mucho tiempo. Por más que intentaba, Celestia no podía sacarse de la mente que ese ser lo había visto en alguna parte.

Cuando Celestia regresó a su mente y Sombra agitó la cabeza algo confundido, la princesa retrocedió un poco asustada y le preguntó a Sombra intentando recuperar la compostura.

- ¿Que fue lo que hiciste? ¿Quien eres?

Sombra simplemente se rió y luego cambió la mirada a una mucho más seria.

- ¿Sorprendida, princesa? ¿Tanto tiempo comandando la luz del sol y ahora te asusta la verdadera oscuridad? Gracias al Elemento de la magia, desperté algo mucho más fuerte dormido en mi interior. Comparado con sus poderes, yo era un niño que apenas sabía hacer magia, y tú también. Ya no controlo las sombras ni magia oscura como solía hacerlo, ahora controlo la oscuridad, la gravedad infinita, el vacio mismo.

Celestia se paralizó por un instante, si era verdad lo que decía, Sombra ahora era mucho más poderoso que ella y Luna juntas. El vacío era una fuerza sobrenatural que no permite pasar ni siquiera la luz. ¿Como era posible que Sombra alcanzara a dominar eso? A menos que...

- ¡Tu... tu eres...!

- ¡Se acabó la charla!- Gritó Sombra arrojando sus Sombras contra ella.

Celestia intentó repelerlas con su magia pero la magia de Sombra no lo permitió. Las sombras se enroscaron alrededor de su cuello y piernas inmovilizándola completamente.

- Así es Celestia. Ahora soy uno con la oscuridad- Le dijo Sombra sonriente mientras se acercaba a paso lento- Y ahora ni tú no eres rival para mí, ni tu hermana, ni tu estudiante.

Sombra le mostró su corona revelando que poseía el Elemento de la magia consigo, Celestia sintió como el alma se le iba a los cascos y forcejeó para liberarse de sus ataduras.

- No pienso matarte- Le informó- Ahora es cuando voy a hacerte ver todo lo que no querrías ver. El fin de una era se aproxima, y la oscuridad cubrirá estas tierras sin nada que puedan hacer para evitarlo. Puede que hasta despierte entonces la sensatez en tu hermana y abrace de nuevo su verdadero ser- Celestia lo miró a los ojos al oír estas palabras- ¡Tal vez Equestria pueda experimentar la oscuridad eterna con ella a mi lado como mi reina!

Celestia hizo brillar su cuerno y sus ojos se volvieron opacos de tanto brillo que arrojaban. Sombra retrocedió al ver que la princesa destruía sus látigos de Sombra y lanzaba un brillo parecido al que generó cuando hizo brillar la ciudad.

- ¡Puede que este sea el fin de todo, Sombra! ¡Pero no serás tú el que viva para verlo!

Un enorme campo dorado similar al que estaba alrededor de la ciudad se generó alrededor de Celestia y dentro de este, la princesa comenzó a despedir luz al punto de que Sombra creyó que se estaba enfrentando a una versión miniatura del mismísimo sol. El calor que generaba era insoportable y la figura de la princesa apenas se distinguía dentro del gran orbe brillante. Sombra reunió las sombras a su alrededor y las hizo crecer al mismo tiempo que se fundía con ellas para volverse una enorme masa oscura que se acercó a ella como una ola enorme.

Celestia al mismo tiempo cargó con su orbe como escudo contra él lanzándose mutuamente en un todo o nada en ese último ataque.

Fuera del castillo, Chrysalis observaba a sus Changelings atrapar vivos a muchos de los soldados y ocuparse de los... restos de los que no sobrevivieron, cuando el sonido de una explosión salió del castillo y las ventanas se iluminaron por un momento para apagarse a los pocos segundos.

Chrysalis no perdió tiempo, junto a varios de sus tenientes y se dirigió a la cámara del trono volando a toda velocidad. Cuando llegaron, la visión los dejó impresionados.

Parecía que había explotado una bomba enorme en la habitación. El suelo tenía un cráter y estaba quemado, los ventanales estaban resquebrajados pero no se destruyeron. En medio del cráter se encontraba Sombra, sin mostrar signos de daño alguno, y acostado junto a él se encontraba Celestia, inerte y con su melena desparramada por el piso. Cerca de ella estaba su corona dorada, la cual Sombra destruyo de una pisada y miró despectivo a Chrysalis y sus Changelings.

- Lleven a esta prisionera a las mazmorras en las profundidades dela montaña - Les ordenó mientras se dirigía al trono de Celestia- Canterlot es nuestra.