Pues bien... espero que les guste la interacción de estos dos.


- … - ¡Es sorprenderte! ¡todo lo que decían de ti es verdad…! de hecho no te hacían justicia ¡Estas vivo! ¡¿Cómo es eso posible?! Piensa tantas cosas al mismo tiempo mientras acaricia suavemente el casco de la armadura. Se asusta al sentir como el cuerpo que está bajo sus manos tiembla, los pulsos eléctricos son arrítmicos, antes de que la armadura indique normalidad se vuelven desesperantes para el moreno… de pronto, siente que puede oír los latidos de su corazón - ¿Steve? – llama con inseguridad, pronto se aclara la garganta y… - Capitán – dice con la voz más grave que puede - ¡Me escucha capitán! – el joven ve como comienza a toser fuertemente y ordena que la máscara se retraiga - ¡Tranquilo! Estas a salvo - trata de empujarlo con todas sus fuerzas para que no se incorpore.

- ¡¿Qué...?! – no pude exhalar pues la tos es tan fuerte y seca que le duelen sus pulmones, trata de inhalar lo más que puede pero… está ciego… no puede ver nada más que una luz brillante…

- Calma – le pide el más joven – cierra los ojos y respira lentamente – pide pero contrario a sus indicaciones el mayor le muestra sus monumentales cuencas azules, con la mirada le dice que jamás sucederá y Tony lo entiende… ¿Cuánto tiempo debe llevar en ese estado? Es obvio que ya no quiere "dormir" – respira profundamente… pero hazlo lento – sus manos siguen en el pecho del mayor, es por eso que se da cuenta de lo fuerte que son sus tomas de aire.

- ¿Quién… eres? – pregunta con la voz más profunda que ha oído Tony en toda su vida, ¡no puede evitar temblar ante él!

- Anthony Edward Stark, a sus órdenes Capitán – dice sin pensar, pero se pierde más en la reacción del mayor.

- ¡Stark! – llama con algo parecido a la angustia.

- Sí, soy su… - no termina de explicar pues Rhody anuncia que ya encontró el suero.

- ¡¿Cómo…?! – antes de que siga preguntando, Tony toma los "guantes" de la armadura y con ellos apoya todo su cuerpo en los amplios hombros del mayor, le mira directamente.

- Estas a salvo, te hemos sacado del agua y pronto estarás bien – dice con profesionalismo, Steve sólo se puede preguntar ¿por qué un niño como él tendrá esa mirada? - por favor descansa… te diré todo lo que quieras pero… - por un momento la preocupación de Tony disipa la de Steve. El soldado está seguro que alguien que lo mira de esa forma, no puede ser un peligro, además es familiar de Stark… ¡tal vez su hermano o…! - ¡por favor! – al oír esa suplica Steve decide seguir sus indicaciones.

- No quiero dormir – declara sin pensar, el miedo es tanto que no puede controlarlo.

- Tal vez sea lo mejor… pero – comienza a decir Tony, automáticamente Steve toma su brazo y lo mira con desesperación – te despertare – dice, antes lanzarle una promesa implícita con determinación de su mirada… cierra la máscara y ordena a la armadura dormirlo. Steve está muy desesperado pero hay algo en ese niño que lo calma, trata de tocar lo que tiene en el rostro y que le cubre por completo pero siente como poco a poco se va durmiendo… se alteraría si no fuera porque una pequeña mano que oprime firmemente la suya.

Rhodye no tiene corazón para mover a Tony del lugar en donde está, se le ve tan preocupado que no sabe cómo reconfortarlo.

- Armadura – Rhodye ordena ponerlo quieto e inmediatamente pincha la vena que más le salta al rubio – al fin tantas horas en la enfermería han dado frutos – dice satisfecho, pero se sorprende al ver que su amigo no se inmuta – estará bien ¿te dijo algo? – trata de indagar, espera y después de un largo suspiro Tony se mueve.

- Creí que no eras una enfermera – aun con la mirada puesta en el formidable hombre.

- ¡Cállate! – protesta y le dice a su propia armadura que levante la mano – a falta de algo que lo sujete… - con instrucciones del piloto la armadura Maquina de Guerra toma delicadamente la bolsa de suero, así el líquido podrá circular con facilidad en la sangre del... ¿capitán?

El silencio que sigue es largo y tortuoso, Rhodye trata de creer lo que está viendo, Tony se dice una y otra vez que todo saldrá bien y Steve está en lo profundo de la inconciencia…

- ¿Qué vamos a hacer? – pregunta finalmente el menos impactado de los dos.

- No lo sé… - admite Tony - ¿esperar?

- ¿Cómo lo llevaremos a Utopía?

- No lo sé – declara con molestia.

- Necesita atención – establece el moreno – Banner no está, así que no hay médico. ¿Qué vamos a hacer? – pregunta nuevamente.

- ¡No lo sé! – grita exasperado – ¡me preguntas como sí tuviera todo planeado y previsto…! estoy igual o más asustado que él – dice lo último en un susurro.

Guardan silencio nuevamente y la armadura declara su diagnóstico: deshidratación en sus órganos, respiración y circulación sanguínea "normal"; la computadora recomienda que cuando se reestablezca hasta el 70 % se le den estímulos, también reporta algo alarmante… la dosis de calmantes que tiene no es suficiente, su metabolismo sintetiza rápidamente todo lo que se le da. Tony le dice que cuando despierte retraiga la máscara y lo deje ver todo lo que quiera, pero sin quitarle la armadura por completo.

- Debemos buscar un refugio, mientras tú te vas por ayuda yo lo cuidare y…

- ¡Tony! ¡no los dejare solos!

- Hay un campamento abandonado, debes llevar todo lo que sacamos y salir por transporte.

- No puedo…

- Estaremos bien, tengo la armadura… bueno él la tiene, pero puedo defendernos.

- No…

- ¡Mientras más te estés negando en ir, regresaras más tarde! –advierte con cansancio Tony.

- ¡Maldición! – grita Rhodye tan angustiado, y no puede pensar en nada más que seguir sus indicaciones – ¡está bien! Traeré a todos los que pueda.

- Apresúrate, yo lo llevare a él – toma la bolsa de suero de la armadura gris y pide la propia seguirlo – estaremos bien – trata de conversarse así mismo.

- ¿Qué es lo que voy a decirles…? Se supone que para no pedir cuentas, salimos sólo tú y yo… - su protesta muere a escuchar el sonido característico que hacen los mordedores, los jadeos muertos que suenan en la parte más profunda del bosque van aumentando gradualmente - comenzare a trasladar las cosas al campamento, ¿mientras tengas los repulsores de las manos estarás bien? – pregunta pero inmediatamente se le ocurre algo - ¿Por qué no te pones los de las botas….?

- Cierto, tal vez…

- ¡Puedas elevarte…! - completa

- Además la armadura lo llevará con los de la espalda, torso y piernas… es una camilla que vuela – analiza Tony e inmediatamente le ordena a la armadura ponerle las botas y que se eleven lentamente en el aire – apresúrate – pide mientras lo ve salir.

- Si jefe - dice con sarcasmo mientras carga todo lo que puede.

.-.-.-.

Hace una hora que Rhodye se fue, afortunadamente Tony está en el lugar más seguro que pudieron encontrar; a unos cuantos metros de donde descargaron había un campamento, este estaba infestado… pero en lo más alto de la colina alcanzaron a ver un faro abandonado.

El enorme faro tenía algunos mordedores, pero nada que "Maquina de Guerra" no pudiera vencer.

Sí sus cálculos son correctos dentro de 4 horas más, la ayuda llegara, Rhodye debe traer trasporte para todo lo que sacaron; Tony sólo debe esperar… pero la verdad es que esta más concentrado en que la anestesia sea la suficiente para que el Capitán América pueda llegar tranquilamente a Utopía.

Pero tal vez eso sea imposible.

Apenas si lo puede creer… las historias que recuerda le conto su abuelo, son verdaderas.

Howard perdió.

Tony ríe al recordar la primer apuesta que hizo con su padre, "¿cuánto a que el Capitán América vive?", tenía 7 años y mientras su padre le replicaba que eran cuentos de su abuelo, él se prometía firmemente encontrarlo algún día. Deja de pensar en tan buenos recuerdos al oír que la respiración del mayor comienza a ser muy fuerte.

- ¿capitán? – pregunta y le quita el casco, se asusta al sentir su cuerpo temblar – ¡Armadura dame un informe de su estado!

- La anestesia se ha terminado y dentro de poco despertara completamente, el daño en general sigue siendo severo, necesita más líquidos –Tony se levanta y lo más rápido que puede va por mas bolsas de suero, afortunadamente sabe cómo ponerlas.

- Tal vez si… - de pronto el joven recuerda las ocasiones en las que ha estado herido, a veces cree que no hay nada más reconfortante que oír una voz familiar… de alguna manera, sabe que puede ayudarlo – Señor… eh, capitán – carraspea con nerviosismo antes de continuar – Steven, yo… me puedes decir Tony, de hecho lo prefiero y… ¡demonios! – se reprende internamente por lo nervioso que esta – no sé si tienes muy buena suerte o pésima – declara finalmente – y no lo digo porque sea precisamente yo quien te encontrara… pues, veras… es que últimamente creo que nadie está a salvo en mis manos – se excusa- en fin… ¿Cuánto tiempo estuviste ahí? – entre más habla más se acerca a él, de hecho se encuentra sentando, cruzado de piernas y acariciando uno de los fuertes brazos del rubio – seguramente más de 100 años – bromea y de pronto se entristece – cuando me implante el extremis fuiste de gran ayuda, me inspiraste ¿sabes?... Gracias – los recuerdos de ese descubrimiento inevitablemente le alegran, hoy todavía los usa a pesar de que la tecnología ya no es de gran ayuda con el problema, de pronto se entristece nuevamente - pero… la verdad es que no pudiste haber escogido peor época… tal vez unos años antes, cuando se suponía que trabajara en como despertarte… es que, veras… no es difícil de explicar ¡el mundo se está terminando!... –dice con "alegría"- vaya sorpresa ¿no?... – su sonrisa fingida termina tan pronto como apareció - ¿sabes? antes no todo estaba tan mal… de hecho yo… pude agradarte y - detiene sus ideas al percatarse que poco a poco el mayor va despertando.

- ¿Quién…? – alcanza a susurrar –tu… - ya no esta tan sorprendido pero sigue muy débil como para intentar incorporarse.

- Soy Tony Stark señor yo… -es interrumpido por un fuerte ataque de tos.

- Howard… - alcanza a decir el rubio.

- Si, él es mi papá… ¿o se refiere a mi abuelo? – pregunta intrigado, pero de pronto lo recuerda.

- ¿Qué? – dice sin entender nada.

- ¡claro! a él lo conoció en la guerra es obvio que no sabe de mi padre– se reprende inmediatamente – mira ¿te refieres a él? – pregunta mientras con uno de sus guantes proyecta una foto de su abuelo y su padre cuando era niño – ¿si verdad? – dice al ver la mirada sorprendida de Steve.

- ¿Cómo es que…? – no alcanza a terminar su pregunta pues tiene otro ataque de tos.

- ¡ah! Que tonto soy… te refieres a esto – dice señalando sus guantes – es algo que yo invente, me gusta crear algunas cosas… - aunque el capitán este apenas consiente, puede ver en su mirada que le presta total atención - te perdiste de varias cosas en tu… "retiro" – dice sin encontrar la palabra adecuada – espera un momento – se levanta y va hacia las provisiones, encuentra una botella de agua, también rápidamente toma una manta que está cerca, regresa a ver a un rubio muy alterado que está sentado en el piso.

- ¿Qué ha pasado? – pregunta con dificultad, Tony abre la botella y se la extiende hacia el más grande, pero ve que con esfuerzos puede levantar su mano, es entonces que decide ayudarle.

- Pues no sé mucho sobre tu situación… - explica en tanto se hinca frente al mayor y le da de beber el agua- de hecho al principio te creía un cuento de hadas, cuando era muy pequeño todas las noches antes de dormir mi abuelo me hablaba de ti… - se detiene mientras espera a que el mayor siga bebiendo – bueno, también está que eres el Capitán América, es obvio que todos te conocen… pero nadie creería que sigues vivo.

- ¿Stark es tu… abuelo? – alcanza a preguntar Steve, todavía siente que su garganta lo matará y se cerrará en cualquier momento; pero aunque reconoce que le duele todo el cuerpo… darse cuenta de la situación es aún peor.

- Si - afirma a pesar de ver el sufrimiento en la mirada del mayor – Howard Stark, el que te ayudo durante la guerra… - dice mientras deja la botella y toma la manta que llevaba.

- ¿Cuándo? ¡¿qué sucedió con la bomba?! – pregunta alarmado, contrario a la actitud de Tony, pues con tranquilidad le ayuda a incorporarse y ordena a la armadura levantarlo también, de hecho apenas si puede sostenerlo por lo grande que es, con mucho cuidado lo apoya en una de las paredes de la habitación.

- Desapareciste en el 43… - dice mientras extiende la manta en el piso - y estamos en el 2015, fueron…

- 72 ¿años? – pregunta con incredulidad, no se inmuta cuando es jalado por el menor y lo sienta sobre la manta.

- Si… - dice como si se disculpara, comienza quitarle la armadura y lo arropa mientras piensa en lo que daría por poder darle algo más de calor.

- ¿Cómo es que…? – susurra el rubio ajeno a todas las atenciones que le está prestando Tony.

- ¡No lo sé! ¡te acabamos de rescatar de un cuartel general que cayó en combate! – dice al terminar y tomar nuevamente la botella de agua.

- ¡¿Qué?! – Steve no puede entender nada de la información que le dan, se pregunta si la guerra se extendió tanto tiempo o...

- Tranquilo… te explicare todo lo que pueda… pero por partes – indica el más joven mientras se sienta a su lado - Mi padre al igual que mi abuelo te busco, de hecho el viejo sabía seguías vivo y siempre nos dijo que debíamos encontrarte… - Steve se percata del tono del joven, le habla con tanto anhelo que a pesar de estar en shock, no puede evitar sentir agradecimiento ante sus palabras -Cuando la guerra termino, el mundo… bueno, no todo fue "paz y amor"… los problemas han sido algo constante, pero te puedo asegurar que nosotros habíamos tratado de evitar la violencia… y pues se vivió "bien" por bastante tiempo… hasta que esto sucedió…

Ante la mirada atónita de Steve, de la palma de Tony se proyectan imágenes sobre la implantación…

- ¡¿Cómo puedes mostrarme…?! ¡¿esos son extraterrestres?! – pregunta aun incrédulo el capitán.

- Fue sencillo, diseñe los propulsores para que puedan hacer muchas otras cosas… - interrumpe su explicación al darse cuenta que - ¡oh! Y por cierto, lo extraño es que esto no fue lo malo… - Tony inmediatamente proyecta a la primer persona infectada… - ellos vinieron y nos atacaron, pero lo peor fue este virus… - Steve ve como una persona aparentemente herida a mortalidad se levanta y muerde a uno de los médicos que le atendían – se contagia por medio de fluidos, si te muerden o rasguñan… estas perdido – advierte, pero se pregunta sí con él funcionara la enfermedad al igual que todos… Hulk está exento y Banner trabajo a partir del suero del súper soldado, tal vez…

- Esto parece un sueño… - susurra con los ojos abiertos.

- Una pesadilla – repone el joven mientras le muestra más escenas de ataques por los "mordedores"

- Ellos… ¿Las personas…?

- Esas cosas ya no tienen vida y la mayoría de la población mundial está infectada – contesta para interrumpir su pregunta.

- … - el silencio que sigue sólo es interrumpido por los jadeos secos de los mordedores que se siguen proyectando desde el repulsor – por favor ¡dime que esto es una broma…!

- Siempre he sido gracioso pero nunca cruel… - dice seriamente y cree que ha metido la pata, ¡¿Pero qué mejor forma hay para reincorporar al Capitán América en el fin del mundo?! – lo lamento, discúlpame soy un… un idiota que, es insensible y… realmente lo lamento… ojala puedas perdonar - se detiene al sentir una fuerte mano apretar la suya…

Ambos se quedan callados por varios minutos, Tony sólo puede pensar en lo fuerte del agarre del capitán, también, sólo puede ver su confusión y dolor al asimilar todo lo que se perdió… ¡como desearía poder ayudarle más!

Por otro lado, Steve trata de entender toda la información que "el joven" Stark le proporciona, no quiere creerlo ¡No puede creerlo! Lamentablemente cada que levanta la mirada y ve el lugar en donde están, las imágenes que salen de sus palmas… ¡todo le confirma la terrible verdad! Su único pensamiento es ¡No puede ser!


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