Hetalia no es mio... YoY


No miraban, que solos (…) y lloraban un aire perdido y sin llanto y abiertos y ausentes y distantes y heridos en la sombra que estaban, estaban callados, vacios.

En la sombra estaban sus ojos, sus ojos estaban vacíos, asustados (…) y fríos.

"Mordedura de amor."

Cap. 7

Despertó.

El cielo estaba despejado, el clima estaba agradable, se asomo por la ventana, vio a la gente del pueblo, a los niños jugar y a unos cuantos soldados del ejército prusiano pasar, si, era un día hermoso… un segundo… ¿¡el ejercito prusiano!

-¡…maldición! ¡Fritz!

No podía estar equivocado, los soldados se dirigían hacia donde los había encontrado el día anterior…

-"tengo que decirle."

Pero si lo descubrían entonces sería él quien los llevaría hacia Fritz…

No sabía que hacer, si salía podía descubrirlos, si no hacía nada los tomarían por sorpresa y quien sabe que sería de ellos, conociendo a su rey lo más seguro es que tenía planeada una dulce y cruel venganza en contra de su hijo y de sus cómplices.

-"¿Qué debo hacer? Algo debe hacerse o de lo contrario… lo defraudare."

No podía quedarse sin hacer nada, no era su estilo…

…algo podía hacer solo era de pensar bien las cosas.

Paso a un lado de los soldados sin ser notado…

-"kesese… todo va de acuerdo a mi plan… ¡que inteligente y guapo soy!"

Avanzo a toda velocidad, no podía fallar, no ahora y tampoco podía darse el lujo de perderse.

A lo lejos pudo ver a un joven tomando agua de un pozo, vio a otros dos de espalda alejándose.

-¡…diablos! ¡Ya casi llego!

Alcanzo al joven del pozo quien apenas estaba acomodando sus cosas para marcharse, lo tomo de hombro y lo giro.

-¡…Keith!

Keith miro confuso a la persona que se encontraba frente suyo.

-disculpe señorita… ¿de dónde la conozco?

-¡…soy Prusia!

-¿¡…que! ¿Qué haces vestido de sirvienta?

-larga historia, como sea, deben de apresurase, el ejercito prusiano viene tras ustedes.

-¿…que tan cerca está?

-como a dos pueblos de distancia… yo que se… ¡lo que importa es que lo vi y viene tras ustedes! ¿Dónde están Fritz y Hans?

-se adelantaron.

-avísales, diles que tienen que marcharse lo más pronto posible a Inglaterra, desvíense del camino original así tardaran mas en encontrarlos.

-…tranquilo, les diré e idearemos una estrategia para que nos pierdan el rastro, gracias por venir a avisarnos.

-no hay problema, yo también tomare una desviación, no quiero que los descubran por algun descuido mío.

-con ese disfraz dudo mucho que sospechen de ti.

-…bien, me marcho, apresúrate no tienen tiempo que perder…

-confía en mí, llegaremos con bien a Inglaterra.

Prusia se marcho, había cumplido con su deber.

-así que vienen tras nosotros…

"ahora comprendo porque Fritz confía en ti Gilbert pero…"

-oye Keith.

-¿mande?

-¿Quién era la señorita con la que estabas hablando?

-oh, nadie en especial Hans.

-¿no te dijo que quería?

-…no, al parecer me confundió con otra persona, Federico.

-es extraño ¿no? ¿Qué tiene que hacer una sirvienta en estos rumbos?

-ni idea…oigan… ¿Qué tal si nos detenemos a comprar provisiones en el pueblo siguiente?

-buena idea Keith.

Si, era un día hermoso.


Algo muy en el fondo no lo dejaba en paz.

¿Qué pudo haber pasado por alto?

-…el plan que idee es perfecto justo como yo…

Incluso se disfrazo para no ser descubierto…

Nada en su plan había fallado, tomo una ruta distinta…

Tal vez solo estaba preocupado o…

…muy triste.

-…

Entrecerró los ojos e hizo un gesto de molestia.

-…todo es su culpa… estúpido… Fritz…

El volumen de su voz fue disminuyendo… desde que comenzó su "aventura amorosa", por llamarla de alguna manera, no podía pensar bien, perdió su dignidad y su orgullo, olvidaba lo maravilloso que era, o por lo menos se le olvidaba cuando estaba cerca de él.

-… soy demasiado perfecto como para deprimirme… ¡soy maravilloso! ¡Soy el grandioso reino de Prusia!

Tan grandioso que gritaba a la nada.

-…me he vuelto patético.

Esa palabra siempre venia a su mente, podía decirse que era su nueva frase "soy patético" o "que patético soy", había dejado de ser genial por él, había esperado por él, había pecado por el…

Y aun así no pudo mantenerlo entre sus brazos lo suficiente para decirle lo que sentía realmente, lo que lograba sentir cuando se encontraba cerca de él… Lo que solo Fritz podía lograr cuando se encontraba a su lado, borrar esa sensación de soledad, la soledad que tanto presumía, la soledad que disfrazaba de fortaleza.

Tal vez realmente el amor es un sentimiento que al principio produce una gran calidez pero que conforme avanza va destrozando poco a poco tu alma hasta no dejar nada…

Por lo menos eso creía.

-…no permitiré que eso ocurra…

No lo permitiría, seguiría adelante, si Fritz logro olvidarlo tan rápido, el podía hacer lo mismo, olvidaría la tristeza, su vida seguiría con o sin él, estaba decidido.

-…lo olvidare.

Y no daría un paso atrás, nunca más.


El teniente Keith era conocido por su habilidad para lidiar con cualquier cosa.

El teniente Hans Hermann von Katte, en cambio, era conocido por ser culto y hábil en cuanto a estrategias de guerra.

Y también eran reconocidos por ser amigos inseparables de Federico II de Prusia.

El rey sabía perfectamente bien lo que hacía, desde el momento que ponía la vista sobre algun joven, este ya estaba destinado a estar en el ejército prusiano y esos dos no eran la excepción.

Si, el rey reconocía el talento con solo mirarlo.

Más nunca espero que las cosas se salieran de control y si había algo que odiara más que ser contradicho, era que las cosas se salieran de control, todo debía que ser a su manera.

-…señor, según la información proporcionada el príncipe se encuentra en el pueblo vecino.

Pero, Federico Guillermo no era conocido como "el rey sargento" por nada, su mayor arma era ser un buen estratega, su perseverancia era algo admirable, su crueldad algo temible, pero sobre todo era reconocido por ser un buen negociante.

Y esa era un arma que Keith, Hans Hermann von Katte y Federico II nunca tomaron en cuenta, un descuido que le costaría la vida a uno de ello y un descuido que le daría la ventaja a otro.

-avancemos entonces…

Era un día hermoso, perfecto para atrapar a los traidores desde el punto de vista del rey.

-…señor, respecto a Keith…

-sigan el plan original.

-¿y respecto a Federico y Hermann von Katte?

-… yo me encargare de ellos.


Un escalofrió recorrió por completo su espalda.

-¿ocurre algo?

Fritz negó con la cabeza.

-…no, no ocurre nada… solo… tuve un mal presentimiento.

-¿quieres que salgamos del pueblo?

Keith, que se encontraba a un lado de estos, los observo un momento y se detuvo frente a ellos.

-Hans no es que desee contradecir a Federico pero… ¿no creen que exageran con eso de irnos del pueblo?

-es mejor ser precavidos, nos hemos tomado demasiadas libertades, además sabes perfectamente que la intuición se Fede es infalible.

-yo solo digo que deberíamos seguir con calma, no es como si fueran a atraparnos hoy.

-y yo digo que hagamos caso a la intuición de Fede.

-basta…

-¿eh?

-estoy de acuerdo con Keith, no es necesario tomar medidas tan… como decirlo… extremistas, solo hagamos lo planeado lo más rápido posible.

-¿seguro?

-Completamente.

-bien, continuemos.

-¿ven? No hay nada de que preocuparse.

"no por lo menos hasta que lleguen por nosotros."

"y entonces…"

"…será tiempo para empezar de nuevo."


Keith comenzó a recordar, sus recuerdos iban a unos cuantos días antes de que se fugaran, cuando el rey lo mando a llamar, sin que se enterase Hans ni el mismo Fritz.

Entro a esa enorme mansión, atravesó aquellos pasillos hasta llegar al lugar donde fue citado, la sala principal del palacio.

Lo primero que vio fue al rey cerca de la ventana, con una copa en la mano.

-¿me llamo Majestad?

El hombre volteo y con la mano le indico que se acercara.

-¿en que puedo servirle?

-teniente Keith, necesito que respondas con honestidad, ¿Cómo va mi hijo?

-…disculpe la pregunta mi señor… ¿ir en que sentido?

-me refiero a esas ideas suyas tan salidas de sitio, ¿ya ha comprendido cual es su lugar en esta casa?

Keith dudo si debía contestar tal pregunta, también dudo si debía contarle al rey sobre los planes de su hijo en los cuales el se encontraba incluido.

-y bien… ¿no piensa contestarle a su rey, teniente?

-su hijo es demasiado perseverante respecto a sus ideales mi señor, el no da a su brazo a torcer…

-entonces siguen revoloteando esas ideas estúpidas en su cabeza ¿verdad?

-…esta en lo correcto mi señor.

-¿algo más que desee contarme?

-hemos ideado un plan de escape…

Se quedo callado, al igual que Federico y Hans, el también anhelaba liberarse de las garras del rey pero… ya había hablado de mas.

-no es nada concreto… es decir solo es la idea de escapar… bueno está muy bien ideada así que la considero como un plan.

Sintió una fuerte opresión en el pecho, sabía que no podía seguir en la partida por mucho tiempo, había cosas importantes en el juego, tanto del lado del rey como del príncipe… dos bandos muy distintos…

-¿esta dudando teniente? ¿Por qué se contradice de pronto?

-lo siento mi señor, me niego a seguir con esto…

-me gusta su honestidad, teniente, ahora tiene dos opciones…

-¿…señor?

-la primera es a seguir negándose darme información completa y morir decapitado o… seguir el plan de mi hijo bajo ciertas indicaciones…

-¿está sugiriendo que traicione a Fritz?

-no lo tomes como traición, será una pequeña ayuda para que camine por el sendero correcto.

-…me niego.

-¿prefiere morir?

-¡no! ¡No deseo morir!

-entonces dígame más respecto a su plan.

-no puedo.

-bien teniente, le sugiero que si desea continuar con la cabeza en su sitio obedezca mis indicaciones… si lo hace perdonare su falta y no solo eso… le concederé su libertad.

Lo miro fijamente… ¿si hablaba lo dejaría seguir adelante?

-me alegra ver que tengo su atención, todos deseamos algo… usted por ejemplo desea ser libre ¿verdad? Que otra razón justificaría que se escapara con mi hijo y dime teniente… ¿solo usted ayudaría a Federico o el teniente Hermann von Katte también se encuentra incluido?

Libertad, esa palabra resonaba en su mente, como una especie de eco infinito, pero… ¿estaba bien hacerle tal jugada a Fritz y a Hans?

-…pensare en lo que me dijo señor…

Se dio la media vuelta.

-¿A dónde cree que va?

-córteme la cabeza si así lo desea pero no hablare mas… usted tendrá que seguir por cuenta propia, en el momento que menos se lo espere usted y yo nos enfrentaremos cara a cara… además necesita de mi ¿o me equivoco?

-¿usted cree que no lo mandaría a la guillotina en este instante?

Sonrió, lo tenía justo donde quería.

-solo si quiere quedarse sin un informante tan cercano a su hijo.

-¿Qué es lo que desea en verdad?

-usted me concederá mi libertad, eso delo por seguro, pero yo no le daré mas información respecto al plan, no por lo menos en este instante, eso sería una estupidez, le propongo un trato…

-lo escucho teniente…

-seguiré en marcha con lo que acorde con su hijo, me encargare de las rutas que tomaremos y al día siguiente de la huida yo me encargare de que esa información llegue a sus manos mi rey… pero a cambio me dará mi libertad completa y ninguno de mis compañeros deberá saber que fue de mi después de mi huida, Fritz jamás debe enterarse de mi traición… tampoco le diré quien mas está implicado en esto… solo le diré que es alguien muy cercano al príncipe…

-…teniente…

-piénselo bien mi señor, aun puede matarme si lo desea pero jamás sabrá a donde irá su hijo, dudo que lo descubra a tiempo no por lo menos sin saber cuándo será y con la ayuda de quien… y mucho menos sin saber que camino tomara…

-te daré tu libertad y no solo eso, te daré el oro que me pidas y cumpliré esa petición tuya… solo dime… ¿Quién mas lo ayudara y hacia donde ira?

-¿le gustan los juegos en los cuales hay que pensar mi rey? Si es así, sea paciente y lo sabrá a su debido tiempo, yo le ayudare si usted cumple su palabra.

-…no seas estúpido Keith…

-… solo un estúpido se arriesgaría a decir todo lo que sabe para después ser asesinado, mientras usted necesite de mi no podrá matarme.

-… tu…

-si no tiene nada más que preguntarme, me retiro.

Salió de aquella habitación, hacía mucho tiempo que no se sentía tan feliz.

-"después de tantos años por fin saldré de este maldito lugar… me librare de este hombre."

Un grito irrumpió sus pensamientos, al dirigir su vista a los jardines del palacio pudo observar a Fritz discutiendo con Prusia.

-"si mi teoría es correcta… el rey creerá que Gilbert se prestara para la fuga de Fritz… bueno, puede que sea correcto… pero…"

Los observo atento.

-"pensándolo bien… es obvio que no se prestaría para algo así o por lo menos Hans no lo permitiría."

Gilbert trato de besar a Fritz pero este le respondió con un puñetazo.

-además… a nadie le gusta la competencia ¿verdad, Hans?


"otra vez volví a soñar con esas sombras pero esta vez, cuando abrí los ojos…"

"…recordé por fin la razón de su existencia."

"…todo comenzó desde que…"


Keith se adelanto, Fritz y Hans se detuvieron un instante a comprar pan y queso, se hacía tarde, levanto la mirada al cielo y observo las nubes, ese era su ultimo día como esclavo.

Recordó cómo se unió al ejército…

Mejor dicho como fue obligado a unirse al ejercito.

Era una mañana tranquila, se dirigía a casa después de haber trabajado tan duro la noche anterior, se sentía agotado.

Justo al llegar a la puerta de su casa ocurrió, sintió un golpe muy fuerte en la cabeza y después como le cubrieron esta con un costal, escucho el llanto sofocado de su madre…

En algun momento perdió el sentido, porque no lograba recordar nada más allá de aquello, cuando recobro el sentido se encontraba dentro del castillo y vestía un uniforme militar.

-¡Keith…! Cuanto tiempo…

Volvió de sus memorias.

-…lo mismo digo mi señor…


Se encontraba algo nervioso, los escalofríos se habían vuelto más frecuentes, odiaba aquella sensación, la primera vez fue cuando cometió el terrible error de contestarle a su padre frente al ejército… era imposible olvidar lo que le siguió a su tragedia, ser humillado y golpeado frente a estos…

Podía recordar con detalle todo lo ocurrido, el sauce blanco, el llanto, el dolor…

"¿me odias?"

"…Fritz…"

Lo recordaba claramente, pero sabía que en esta ocasión la sensación anunciaba algo diferente.

-¡Federico…!

Algo no estaba bien.

-¡Federico! ¡Fritz!

Hans lo tomo por los hombros y comenzó a sacudirlo, al ver que no reaccionaba le dio un golpe en el hombro…

Fritz volvió de sus pensamientos más profundos a la realidad.

-¿q-que ocurre? Ese golpe me dolió.

-ya es hora de irnos, no podemos perder el tiempo aquí.

-tienes razón, ¿Dónde está Keith?

Comenzaron a buscarlo y no tardaron en darse cuenta de que algo andaba mal, el pueblo estaba demasiado tranquilo, no había niños corriendo ni gente en la plaza, los vendedores comenzaban a guardar sus cosas…

Era sospechoso que las actividades cesaran tan temprano… tan de pronto sin un motivo aparente.

…entonces los vieron, los tenían rodeados…

-Hans… n-nos han… nos han…

-¡diablos!

Miraron a su alrededor, por todos lados, como por arte de magia, había soldados del ejército prusiano por todas partes.

-¡Hans! ¡Fritz!

Keith se encontraba acorralado por varios soldados.

-¡Keith!

Los observo detenidamente, después aparto la mirada.

Federico trato de acercarse a este pero fue detenido por uno de los soldados.

Hans bajo de su caballo.

-¡déjennos pasar! ¡Es una orden!

Algunos soldados rieron, otros guardaron silencio y algunos cuantos lo insultaron.

-¿y quién te crees que eres para mandarnos? ¡Traicionaste a Prusia y con ello has perdido tu honor! Tu ya no eres más el teniente Hermann von Katte al cual respetábamos.

Fritz se decidió a hablar.

-entonces háganlo por su príncipe.

Nadie rio, se limitaron a mirar tras ellos y ahí junto a Keith se encontraba "el rey sargento."

-¿aun crees que tienes la autoridad suficiente para ordenarles?

La mirada de Fritz cambio totalmente, se podía ver el miedo reflejado en sus ojos…

-¡óyeme bien Federico porque esta será la última vez que escuches esto! Te dejare hacer lo que te venga en gana si renuncias a tu puesto como príncipe heredero.

Hans y Keith prestaron atención a las palabras del rey y dirigieron la mirada hacia Fritz esperando su respuesta.

El rey se acerco hasta quedar frente a su hijo.

Federico levanto la mirada y comenzó a carcajearse.

-Jajaja… ¿renunciar a ser príncipe, dices?- dejo de reír y el semblante de su rostro cambio por completo, su mirada se torno indiferente.-si pudiera renunciar a algo en este momento padre…- dijo en un tono fuerte y claro.- ¡seria a ser tu hijo!- finalizo.

El ambiente se torno pesado, la tempestad apenas comenzaba.


He terminado el cap.7 y debo decir que estuvo pesado…me había quedado truncada en una parte del capítulo y no sabía cómo continuarlo sin que fuese incoherente… T.T

Espero actualizar lo más pronto posible, si no es que algo me detiene. ¬o¬

Bien espero que les guste y preparasen para lo que sigue… O.O

¡Gracias x leer! ^u^

comenten que de eso vivo! (es enserio)

aqui estan las respuestas a los reviews:

YuzuOwO: Me alegra que te guste, trato de hacerlo mejor posible, por desgracia Pru tubo que verlos, es algo que servira mas adelante, Gil dejara de sufrir (algun dia) gracias por comentar O¬O