¿Que hay mis queridos lectores?

Me di una escapada rápida de mis deberes hogareños para subir esta conti… aprovechando que el Xbox esta trabajando exhaustivamente a causa de mi marido y mi hermano XD

Y de antemano quiero pedirles una ENORME DISCULPA ya que, como ustedes comprenderán, también soy una humana común y corriente, que tiene necesidades y "obligaciones" ¬¬U… bueno ya, al grano…

Lo que sucede es que conseguí un trabajo, y no es por obligación o necesidad, es solo que necesitaba distraerme, salir y que me diera el aire por lo menos unas horas jejeje, así que, pues ando acoplándome a mis nuevos horarios, y mientras lo hago, tendré en pausa unas semanas mas mis tres fics en proceso, pero no se asusten, no los abandonare, SOLO ESTARAN EN STOP, repito… SOLO ESTARAN EN STOP.

Se que querrán matarme, pero se que también son comprensivos y esperaran a que tenga tiempo, ya que no considero ni siquiera la idea de escribir cualquier burrada solo para estar al día, saben que me gusta escribir cosas que sean de su agrado y con las que queden satisfechos, así que espero me entiendan.

Sin mas, los dejo con el segundo capitulo de esta historia que en lo personal me encanta, ya que la inspiración en este fic fluye cual agua del rio ¬¬U bueno ya se, muy mala metáfora, pero en fin, me dejo de tanto bla, bla, bla… ¡que lo disfruten!

DISCLAIMER: Idea inspirada (NO BASADA) en la canción de Karakuri Burst propiedad de Yamaha, personajes propiedad de Kishimoto Masashi, lo demás son cosas que rondan en mi mente jejeje.

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CAPITULO 2 ***** ADIOS *****

-¡Cuando aprenderás estúpido mocoso que debes de obedecerme!-

Los gritos de un enfadado Ebizu se podían escuchar hasta el mismísimo patio de "juegos" del orfanato, a pesar de estar el en cuarto de castigo en lo mas alto de uno de los pilares de la institución, todos y cada uno de los niños que ahí se encontraban jugando, no hacían caso en lo mas mínimo, pues para ellos era ya de lo mas común que, "el novio de la bruja" como ellos le decían a Naruto fuera castigado por su desobediencia, muchos incluso se reían de el a sus espaldas pues pensaban que todo era culpa de Hinata y que quizás lo había maldecido con algún raro hechizo, y que por esa razón el estaba condenado a que los tutores siempre lo golpearan, principalmente Ebizu.

Mientras que en el pasillo de ese cuarto, escondida debajo de una de las viejas mesas que adornaban el estrecho corredor de aquel viejo pilar donde el pobre rubio estaba siendo castigado por su desobediencia, se encontraba Hinata con los ojos llenos de lagrimas, escuchando cada insulto, cada golpe y cada palabra que el ogro le infería a su hermano, la paliza ya había durado mas de lo habitual, por eso estaba aun mas preocupada de lo que pudiera estar pasando dentro, y peor aun, por que no había escuchado a Naruto quejarse ni una sola vez.

Cinco largos minutos mas, pasaron antes de que el tipo desgarbado saliera del cuarto de castigo con un palo en la mano y en la otra la camisa del pequeño rubio manchada de sangre, su rostro, a pesar de las feas gafas demostraba enojo, quizás por que el ojiazul no se había quejado ni una sola vez en sus castigos desde que llego al orfanato, sin duda, era un chico bastante rudo para su edad.

En cuanto el hombre desapareció de su vista, Hinata salió de su escondite y rápidamente se metió al cuarto, solo apoyada con su sentido del tacto pudo llegar hasta donde el rubio se encontraba, ya que el cuarto estaba totalmente a oscuras y el olor a humedad hacia aun mas insoportable estar ahí, pero no dijo nada, solamente le preocupaba el estado en que habían dejado esta vez a Naruto.

-¡Auch!- La voz un tanto apagada del pequeño se dejo escuchar por los pies de Hinata, así que inmediatamente, esta se agacho y sacando una pequeña vela de entre sus ropas y unos fósforos que escondía adentro de su media, encendió con cautela el fosforo para después alumbrar tenuemente la habitación con la vela.

-Lo… lo siento Onii-chan no quise pisarte, pero… no sabia donde estabas- Su manita acerco la vela al rostro de su hermano, para comprobar que esta vez había sido mas dura la golpiza, el llanto que tanto había querido reprimir, salió sin permiso de sus ojos y con tanta fuerza, que Naruto tuvo que callarla con su propia mano o si no, la descubrirían y también recibiría un castigo por ayudarlo, pero la pequeña no pudo evitarlo, su Onii-chan estaba muy maltrecho, ya que su ojo estaba amoratado y definitivamente no se abriría completamente en una semana o quizás dos, sus mejillas estaban rojisimas de los golpes al igual que su labio lucia hinchado y con sangre, sin contar que quizás tuviese unas costillas lastimadas y unas laceraciones en la espalda que se encontraba desnuda en esos momentos.

-No te preocupes Hime, no llores- recuerda que en este lugar debemos ser fuertes, nada ni nadie debe vernos llorar…- En ese momento al hacer un leve movimiento, el pequeño rubio se agarro las costillas con un gesto sumamente doloroso, pero siguió hablando. -…nadie tiene por que maltratarnos, por eso… ¡cof, cof! Yo te prometo que te sacare de aquí cuanto antes, solo necesito recuperarme de esta… por que al ogro si se le paso la mano esta vez.

-Shhtt ya no hables Onii-chan, descansa, aquí estaré contigo, prometo cuidar de ti- Hinata quería abrazarlo, pero sabia que podía lastimarlo mas, así que solo acaricio el maltrecho rostro del ojiazul con su pequeña manita.

-Y yo de ti Imouto-chan, veras que nos largaremos de aquí y viviremos mejor, trabajare duro por ti y algún día… cuando seamos mayores… ¡cof! Me… casare contigo- Después de decir aquellas palabras Naruto se desmayo del dolor, dejando a una muy preocupada y confundida Hinata cuidando de el en aquel oscuro cuarto mal oliente.

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Cuatro años pasaron como agua entre las manos, unos niños corrieron con la fortuna de ser adoptados, pero otros no, había quienes tristemente habían muerto en aquel lugar por no haber tenido la asistencia medica adecuada y otros tantos habían escapado del lugar para sentir lo que era la libertad fuera de las golpizas y trabajo duro que les imponían en el orfanato. Para Naruto y Hinata, no había pasado mayor cosa, dado que eran constantemente vigilados por Ebizu, "Pein", Kabuto y otros guardias que estaban a cargo, ya que ellos habían intentado escapar en muchas ocasiones del lugar, sin ningún resultado hasta ahora.

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Era una hermosa tarde de otoño, el mes de octubre estaba recién comenzando, el calendario marcaba el día 9 en sus hojas, justo un día antes del cumpleaños del rubio revoltoso, así que Hinata estaba planeando algo lindo para el, solo que, como siempre, estaba de castigo por haberla defendido de un chico que quiso propasarse con ella, no entendía que es lo que quería hacerle, solo que Naruto lo llamo "pervertido" por que ese chico quería tocarla.

Su castigo fue pequeño esta vez, al menos no lo habían golpeado, últimamente los tutores ya no querían ni tocarlo por que, en varias ocasiones alguno de ellos había resultado con el ojo morado o con un dolor agudo en el estomago, así que solo lo habían encerrado en "el calabozo" como ellos llamaban a ese lugar, lo bueno es que para la cena estaría libre nuevamente.

Una hermosa mujer, claramente joven y con un andar elegante, se interno en las oficinas del orfanato, su cabello azul le daba un toque de distinción entre las demás personas, sin duda se trataba de toda una dama de sociedad, o al menos eso es lo que aparentaba, se acomodo graciosamente en las sillas que estaban fuera de la oficina principal esperando ser atendida por el Director… Orochimaru Sama.

Mientras tanto dentro de la oficina, se encontraba el mismo director leyendo una carta para el, recién la había recibido en sus manos, no espero mas y la leyó completamente, al terminar, una sonrisa malvada se dibujo en el decrepito rostro y frotándose las manos ordeno a Kabuto, su mas fiel ayudante que encontrara a Naruto y lo llevara a su oficina inmediatamente.

-A sus órdenes Orochimaru Sama, pero antes, una mujer esta afuera esperando poder hablar con usted, supongo que viene a adoptar a alguno de estos escuincles andrajosos.

-Esta bien Kabuto, hazla pasar, pero inmediatamente después que se valla la mujer, quiero al revoltoso Namikaze aquí, por fin me podre deshacer de el- Una risa retumbo en la oficina, contagiando a su asistente mientras salía de la oficina.

Orichimaru Sama:

Ruego que acate mis órdenes sin preguntar, ya que es mi decisión que Naruto se valla a una escuela militarizada

dadas las constantes quejas que me han hecho llegar sobre su mal comportamiento, además que ya cuenta con

12 años y esta a punto de cumplir los 13 años, edad ideal para ingresar al ejército ¿no le parece?

Así que le anuncio que mañana por la mañana, enviare a mis dos hombres de confianza

para llevar a cabo mis órdenes y quitarle ese peso de encima que puede resultar ser ese mocoso.

Atte: Nagato U.

Esas eran las exactas palabras que contenía esa corta misiva, pero que marcaban cruelmente el destino de ambos niños.

-Buenas tardes Orochimaru sama- La elegante mujer se asomaba tras la puerta de fierro y con una sonrisa sumamente fría entro.

El viejo director estaba feliz de saber que pronto se desharía del revoltoso, y mas feliz se puso cuando miro a aquella mujer entrando en su oficina, era sin duda una hermosura de las cuales estaba acostumbrado tener en su cama, claro que siempre pagaba por esos favores ya que el era un hombre viejo, pálido en extremo y nada agraciado en sus facciones, manteniendo su compostura ofreció asiento a la mujer.

-Buenas tardes señorita…- Una pausa para saber su nombre.

-Yutaka… Konnan Yutaka- Dicho esto, la joven extendió su mano hacia la huesuda de Orichimaru, reprimiendo un gesto de asco por el contacto.

Acariciando su mano descaradamente, Orochimaru le sonrió de forma lasciva, cosa que asqueo a la chica, retirando inmediatamente su mano, recobro su postura y dibujo esa sonrisa fría nuevamente.

-Supongo que esta aquí para adoptar a alguno de nuestros queridos niños ¿verdad?- Tan falso como un domingo entre semana Orichimaru fingió alegría y ternura en sus ojos, entrelazando sus dedos y recargando su mentón en ellos, pareció interesado en la conversación.

-Una niña.

-¿Perdón?- Orichimaru estaba confundido.

-Me interesa adoptar una niña, una que este en verdadera necesidad de cariño… cariño que yo puedo darle- Konan miraba fijamente a los ojos a su interlocutor, su mirada vacía inquieto al director.

-Bueno, usted sabrá que no es fácil adoptar un niño en estos días, se necesita tener buena posición económica, estabilidad emocional, que usted este casada, no podemos dejar a nuestros niños en manos de gente desconocida y…

-¡Todo eso lo se! No es la primera vez que adopto ¿sabe? Además, conmigo, esa niña estará mejor cuidada que aquí- La peliazul manteniendo la calma, le señalo el lugar haciendo obvio la falta de higiene del orfanato.

-Lo dudo mucho señorita- Orochimaru estaba ofendido, no iba a dejarle tan fácilmente todo eso.

-Pues no lo dude mas…- De su pequeño bolso saco un fajo de billetes demasiado gordo y con enfado los aventó hacia el pálido hombre que gustoso los recogió.

-Ejem… pues creo que usted es de fiar así que hoy mismo hare los tramites y mañana por la mañana usted escogerá a la niña que desea llevarse.

La mujer se puso de pie y dando la espalda al director se despidió…

-Mañana estaré aquí a las 9 en punto, tenga lista a la niña mas linda que tenga en este horrible lugar.

Una sonora carcajada retumbo en la oficina del director, era su día perfecto, habían pagado bien por una mocosa y también se desharía del rubio molesto. Simplemente no cabía de felicidad.

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En el patio se veía a Naruto molesto, estaba siendo agarrado fuertemente del brazo por Kabuto para que no se escapara, no sabia para que, pero "la víbora del director" lo había mandado llamar y seguro no era para nada bueno, mejor hubiera preferido quedarse encerrado, pero no podía negarse, al día siguiente seria su cumpleaños numero 13 y lo celebraría con Hinata escapando de ahí, se lo había prometido y esta vez estaba dispuesto a no fallar, esta vez si sacaría a Hinata de ese horrible lugar aunque se le fuera la vida en el intento.

-¡Vamos Namikaze, Orochimaru sama te espera, se educado con el!- Naruto solo contesto con una seña obscena la cual consisito en levantar su dedo medio, cosa que hizo enfurecer mas aun a Kabuto, pero no pudo hacerle nada por que se corrió lejos de el y se encerró en la oficina.

-Bien mocoso, siéntate que quiero hablar contigo de algo que no te va a gustar jajaja- Orochimaru sonreía de forma perversa cosa que hizo erizar los cabellos del chico rubio, algo le decía que lo que el le diría impediría sus planes.

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Hinata, ajena a todo lo que estaba sucediendo con Naruto, pues pensaba que aun estaba encerrado en la torre, se encontraba en su rincón, sola como siempre que su nii-san era castigado, estaba feliz tejiendo unos delgados hilos y uniéndolos con unas pequeñas piedritas de colores, que antes pertenecieron a un collar que tenia desde antes que fuera llevada a ese lugar.

-¡Por fin termine!- La pequeña miraba orgullosa su trabajo. – Espero que esta pulsera le guste mucho a mi nii-san, será su regalo de cumpleaños- No podía reprimir esa sonrisa, estaba feliz por que, por primera vez, podía regalarle algo lindo a su hermano, algo que representara toda la gratitud por cuidar de ella estos años.

Pero su sonrisa se borro cuando vio salir de la oficina del director a su hermano, lo vio corriendo por todo el patio, se asusto pensando que se había escapado del calabozo y si era así, sabia que lo castigarían peor y quizás no estaría con ella para su cumpleaños, pero su corazón se paralizo al miran en sus ojos lagrimas que escurrían sin piedad, Naruto jamás lloraba y siempre se lo decía a ella, pero si el estaba en ese estado, era por que algo grave le ocurría, así que, sin pensarlo mas, corrió tras su hermano.

Lo había perdido de vista, lo busco por todos los rincones y no lo podía encontrar, sus tiernos ojos se estaban bañando en lagrimas por no saber de su hermano, hasta que, detrás de un cuartucho en el rincón mas alejado del lugar, escucho ruido, como si alguien estuviera golpeando la pared, así que con mucha cautela se acerco.

La imagen que tenia en frente la llenaba de tristeza, Naruto estaba con los puños sangrando por golpear tanto en la pared, las marcas de sangre se podían apreciar en el frio concreto, estaba llorando, pero parecía que se reprimía y por esa razón estaba desquitándose con la pared.

-Nii… nii-san… ¿que te sucede?- La niña se había acercado sin hacer ruido, en su mano sujetaba fuertemente el regalo de su hermano y lo oprimía sobre su corazón.

-Imouto…- Fue lo único que pudo decir ya que sus ojos azules sacaron todas esas lagrimas que estaba luchando por guardar, la tomo entre sus brazos sin importarle manchar su vestido con sangre y la abrazo con fuerza, como si tuviera miedo de que desapareciera en cualquier momento.

Hinata estaba inmóvil, no sabia que pasaba, pero su corazón le advertía que no era nada bueno, ya que el estaba llorando, así que, solo pudo rodearlo con sus pequeños brazos y esperar hasta que calmara el llanto.

Horas después y ya cayendo la noche, aun se encontraban ambos en ese lugar, nadie los había ido a buscar y Naruto sabia que no les importaban, nadie había dicho nada en todo ese tiempo, pues después de que Naruto se calmo, recostó su cabeza rubia en las piernas de la niña y así se quedo mirando el cielo que poco a poco se iba oscureciendo.

-Naruto Nii-san… ¿que te sucede, por… por que estas triste?- El silencio se vio interrumpido por aquella niña de ojos perlas, ella estaba acariciando los rubios cabellos, mientras su hermano aun seguía perdido viendo, quizás, con envidia a las estrellas que podían ser libres a diferencia de ellos.

-Hinata…- El rubio se levanto de su cómodo lugar y acerco su rostro al de la niña, la miro directamente a los ojos y le dijo… -prométeme que jamás te olvidaras de mi y que… a pesar de todo, serás fuerte, muy fuerte.

La chiquilla se extraño por esas palabras, y peor aun, el jamás la llamaba por su nombre, así supo de inmediato que algo malo sucedía o sucedería pronto, así que fingiendo no haber escuchado sus palabras, le quiso adelantar su regalo de cumpleaños, quizás así se sentiría mejor.

-Mira Nii-san, quería regalarte esto mañana, pero… como estas triste, quiero obsequiártelo hoy…- En ese momento, la pequeña mostro frente a los azulinos ojos la pulsera color naranja con piedras de colores que había echo para el.

-Esta linda Hinata chan, muchas gracias, con una pequeña sonrisa le pidió que se la pusiera, cosa que ella obedeció, la contemplo por unos instantes como si fuera la pulsera mas cara de todo el mundo. – Pormeto que la cuidare y jamas me la quitare ¡dattebayo!-

Hinata sonrió feliz de que a su hermano le haya gustado su regalo, pero esa felicidad se esfumo cuando Naruto la miro nuevamente y le exigió que le prometiera ser fuerte.

-Yo, no, no puedo sin ti Nii-san, tu siempre estarás conmigo, así que no me preocupo por que…-

-¡Hinata escúchame!- El rubio la tomo de los brazos con desesperación. –¡mañana me iré… me llevan y no puedo hacer nada!- El corazón del chico se rompió en mil pedazos al mirar como aquellos ojos que, siempre evito que derramaran lagrimas, ahora estaban llenos de ellas por su culpa.

-N… no… Nii-san, tu no…- En ese momento Naruto sin saber por que, la beso, solo fue un beso casto y lleno de pureza, quería calmar su dolor y no pensó en algo mejor que besarla, si, eran apenas unos niños, pero su vida había sido peor que la que un adulto podría soportar.

Separando sus labios, Naruto la abrazo con fuerza nuevamente y trato de ocultar su rostro para que no lo viera llorar, así que no se separo de ella mientras la obligaba a prometerle que seria fuerte, cosa a lo que ella accedió cuando el le prometió que regresaría y la sacaría de ese horrible lugar.

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Los primeros rayos del sol apenas y comenzaban a alumbrar los ventanales del orfanato y los niños ya estaban aseando el lugar, ese día todas las niñas habían sido obligadas a bañarse y a arreglarse muy bien ya que era una niña la que estaba próxima a ser adoptada, así que los niños solo se dedicaban al limpiar y sacudir todo.

Hinata era la única niña que no estaba arreglada, ni siquiera se había bañado ese día, estaba muy triste por su hermano, ademas sabia que nadie la adoptaría por que los ojos que ella poseía eran malos, muchos se lo habían dicho. Por esa razón desde que se despertó, no se separo ni un solo instante de su hermano, y el tampoco la soltó por nada quería estar junto a ella lo mas posible.

Pero la hora de llegada de la mujer de cabellera azul llego, y con demasiada formalidad, Orochimaru formo como si de soldaditos se tratara, a todas las niñas en el patio principal para que pudiera verlas mejor la mujer, parecía que estaba comprando frutas en el mercado y estuviera escogiendo la de mejor aspecto.

Pero no había ninguna que le gustase a la mujer, solo niñas sin chiste, sin coraje, sin valor y sobre todo, ninguna poseía ese "algo" que ella deseaba. Haciendo una mueca de fastidio, se alejo de ese lugar y llevándose a Orochimaru con ella, le dijo que no le interesaba ninguna, cosa que dejo helado al pálido viejo.

Mientras tanto, en la entrada principal, llegaban dos hombres con aspecto serio, bien vestidos pero mal encarados, le entregaron una nota a Kabuto quien estaba cuidando el portón y, al leer lo que contenía el papel, sonrió e hizo pasar a los dos hombres, a mitad del patio pudo ver a Orochimaru discutiendo con la bella mujer del día anterior y acercándose al oído del viejo, le dijo que los hombres que exterminarían la plaga, ya habían llegado.

Con una horrible sonrisa en su fea cara, el tipo se excuso por un momento con Konan y se fue con aquellos hombres, y les señalo un lugar, la peliazul irritada, saco un cigarrillo de su bolso y lo encendió sin importarle que hubiera niños ahí presentes, después de todo, parecía que esperaría un buen rato.

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-¡Naruto sal de tu agujero!- Kabuto sabia que estaban escondidos en el calabozo, los había visto a el y a Hinata correr hacia ese lugar cuando amaneció.

Ambos chiquillos se abrazaban con fuerza, no se querían separar, pero parecía que el destino quería seguir siendo cruel con ellos.

Uno de esos hombres jalo a Hinata de los brazos del rubio, mientras que el otro apresaba al chiquillo y se lo llevaba arrastrando por el pasillo. La pobre niña se revolvía entre los brazos de aquel hombre, lloraba, gritaba con desesperación el nombre de Naruto, pero no consiguió nada, solo que Orochimaru la abofeteara por desobedecerlo.

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En el patio, justo donde estaba Konan esperando, se comenzaron a escuchar gritos de un niño que provenían de una torre, así que, curiosa se acerco a ese lugar para averiguar lo que estaba sucediendo, subió por unos escalones en forma de caracol y, cuando llego al final de ellos, vio una escena que la dejo sin habla.

Habían dos hombres tirados en el piso inconscientes, uno de ellos era el secretario del director y el otro era el director mismo, mientras que un desmayado niño rubio yacía en los brazos de uno de los tipos mal encarados y el otro se sobaba el estomago como si algo le hubiera golpeado sacándole el aire por completo.

Pero lo que mas le sorprendió fue ver en el fondo de aquel pasillo a una niña de ocho años, con un aura asesina tras ella, esa misma aura que había estado buscando por años y que sabia bien de que trataba… la chiquilla miraba con odio a los tipos que estaban aun en sus cinco sentidos, pero a los pocos segundos, también cayo fulminada quedando dormida en el suelo… esa niña era sin duda la elegida para ser su "Angel" y se la llevaría consigo cueste lo que cueste.

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¿Pero que rayos?

Supongo que eso se estarán preguntando jejeje, pero aun no puedo revelar las intenciones de Konan, así como tampoco puedo decir nada sobre lo que le sucedió a Hinata, eso se ira revelando conforme vaya pasando la historia, así que no coman ansias n_n

¿A que fue lindo el beso de esos niños?

Yo casi lloro con esa despedida, y aun mas con ese beso tan dulce e infantil, creo que recordé viejos tiempos XD

Espero que aun estén interesados en seguir leyendo esta historia, y si es así, plisss, déjenme un review expresando lo que piensan de este fic y de lo que les esta gustando y lo que no, eso es para ir mejorando solo por, y para ustedes.

Ahora pasemos a los reviews…

Rizeto Usumaki: ¡Felicidades! Fuiste la primera en dejar un review y eso te hace ganadora de…. ¡toda mi gratitud y mi amor desinteresado! Jejejeje, se que quizas no es mucho el premio, pero en serio estoy super agradecida contigo por darle una oportunidad a esta historia, y para que no me mates, aquí esta la conti, espero que mis obligaciones me permitan actualizar pronto, besos y un abrazo con muchísimo cariño.

Yannin: Que bueno que te gusto el nuevo NaruHina que traigo en mente n_n

Espero que a estas alturas ya hayas tenido oportunidad de ver el video… ¡es que es tan guay! En fin, espero que aun siga gustándote este fic y con respecto a eso de no hacerlos sufrir, pues… mmm… creo que ahí si te quedo mal, creo que ese es mi fuerte y del sufrimiento de mis protagonistas vivo… jejje, creo que eso sono muy malvado O.o

Te mando un gran abrazo, espero que estes muy bien mi querida amiga, besos, sayo.

Selene Uchiha Hyuuga: Hola, muchísimas gracias por leer y por dejar tu comentario, espero que la continuación haya sido de tu agrado y ojala que me sigas en esta loca idea, cuídate y nos leemos en el siguiente capi, un beso.

Rocio Hyuga: ¡AMIGA QUE GUSTO QUE ME ACOMAÑES EN ESTE FIC TAMBIEN n_n!

Veo que tuviste la misma idea de adaptar esta canción, ojala que te hubieras animado, así habrían dos historias de esta canción echas NaruHina, pero ni modos, el día que te animes, cuentas con mi apoyo y con mi lectura XD

Millones de gracias por augurarle éxito a este fic, ojala que tengas voz de profeta y que asi sea, aunque lo que importa es que, quien lea esta historia se lleve un buen sabor de boca y que se quede con ganas de mas, ese seria mi mayor premio. Ojala que este capi te haya gustado, espero contar contigo a lo largo de esta historia y que me alegres las tardes con tus lindos reviews, asi que sin mas, me despido sumamente agradecida por que estas aquí. Nos leemos en el siguiente capitulo, mientras tanto, cuídate mucho y recibe un beso y un abrazo con mucho cariño de mi parte, sayo.

Por cierto, antes de que se vallan, quiero darles una recomendación para un buen NaruHina, este fic lo esta escribiendo uno de mis hijos, Masdrako, espero que le den su apoyo ya que es un gran escritor y en esta ocasión se animo a escribir un NaruHina, (si lo animamos con muchos reviews, quizás se anime a ser escritor NaruHina de por vida ¿no creen?)

El nombre del fic es: "Detective del amor"

Aquí les paso el link: .net/s/7312341/1/Detective_del_amor

Espero lo visiten, sin mas me despido, espero que pronto pueda tener tiempo y regresar a actualizar mis historias.

Les dejo muchos abrazos y muchos besos con mucho amor, ahí se los reparten jejeje, ¡sayo!