Capitulo 3
No recuerdo cuanto tiempo pasamos aquel día hablando del sauce, jamás me miraste, yo aun no sabia por que si no me gustaban los arboles, creo que ni siquiera me gustaban algo mas a ya d los videojuegos o las chicas, pero aquella tarde todo lo que hablabas de "sausin" se me hacia interesante, no me preocupe por nada mas que no fuera escucharte. Fue nuevamente tu voz la que se despidió la que nos separo. Fue otra vez tu iniciativa la que terminaba lo que había empezado. Hasta aquel momento el extraño interés de mi madre por ustedes se me había olvidado, la curiosidad por aquella caja polvorienta solo regreso a mí cuando te habías desaparecido totalmente de mi vista.
No me moví de aquel lugar, cada vez que miraba a "sausin" como lo llamabas intentaba buscar alguna confesión de que era lo que tanto buscabas en el cielo, aquel cielo azul que ya comenzaba a verse mas oscuro, otra vez fue mi hambre la que hizo que me moviera, claro ya había tenido bastante tiempo para imaginar el interés de mi madre por ustedes, de imaginar que la misteriosa caja era el testamento de la abuela, o que quizá era la escritura de alguna propiedad, lo mas sencillo que pude imaginar fueron fotos de mama en muebles Carlos IV de los que había visto aquella mañana. Cuando empecé a caminar para llegar a casa me imagine a mi madre parada en l puerta, sabia que no me miraría, y me dedicaría una cálida sonrisa, pero que su cucharon si lo haría, lo haría notar al darse cuenta que me volvería a tocar cariñosamente, mi padre estaría sentado frente al televisor lugar de donde no se movía los días que descansaba, Hotaru estaría viendo animadamente como me regañaba mi madre y riéndose al final de las escaleras.
Me equivocaba nade estaba esperándome, la casa olía muy rico, su aroma no se me hacia conocido, las luces de la entrada se encontraban ya iluminando nuestro arbusto, nuestro tapiz que siempre se me había hecho polvoriento, hoy parecía relucir, algo me decía que la abuela estaba en casa, que importaba, yo seguía muerto de hambre, así que no pensé mucho y entre mi padre en contra de su costumbre estaba ayudando en la cocina, en verdad aquello era raro mi padre no hacia eso ni cuando la abuela venia, Hotaru no estaba en las escaleras, nadie me prestaba atención, bueno eso creí yo, hasta que mi madre y solo mi madre que salía de la cocina lo hizo, con su mirada me mostraba su molestia pero no me reprendió, no llevaba su cucharon, y solo la escuche decir seria y autoritaria.
-anda sube y ponte algo decente, pero no crea que tu aplanado de calles se quedara así, pero que esperas ándate-
Jamás había visto a mama tan ansiosa y tan efusiva, la música de la recamara de mi latosa hermana era alta, ella escucha a girls generator, aun cuando el pop nunca ha sido mi genero musical preferido aquel grupo llamaba mucho mi atención, tal vez era lo guapas y sensuales que me parecían, pero aquella t arde la música me hacia pensar solo en ti. Cuando me di cuenta que la música tenia desniveles altos, me di cuenta que se arreglaba, ella se arreglaba solo para salir con sus amigas, de las cuales una de ellas me gustaba, claro ante de que llegaras a mi vida, y meditando las palabras de mi mama "anda sube y ponte algo decente" me había mandado a arreglar, y lo hice me puse lo mas "decente" que tenia, tarde tanto como si fuera Hotaru la que se arreglaba, deje de escuchar la música uno 30 minutos antes de que yo bajara.
No quería estar sentado oyendo a mi familia quedar bien con algún familiar pero las risas que escuchaba al bajar no eran conocidas y aquellos olotes tan penetrantes se hacían mas fuertes, casi caigo hacia atrás cuando sentada en el comedor volví a ver tu mirada triste, tu rostro serio, estaba sentado justo enfrente de mi hermana, a la de ti tu madre y del otro lado tu padre, los miso mi padre estaba sentado a un costado de mi hermana, mi madre se encontraba parada con una olla de donde salía un e exquisito olor, tu rostro aun o cambiaba seguía teniendo aquella expresión triste.
Me senté a la mesa junto a mi hermana del otro lado a mi padre, no podía dejar de mirarte tu mirada segura fija en un solo punto esta vez no podía saber a que punto, mama debió darse cuenta de que mi curiosidad por ti era en verdad grande, me llamo a la cocina, con la excusa de que la ayudara, pero no era así ella me reprendió de tal manera, que mis mejillas debieron ponerse rojas.
-como es posible que no dejes de mirar a aquella chica, no te das cuenta que la puedes llegar a incomodar, Darien eres un barbaján, que yo te he educado así-
-no-
-entonces como es que te comportas así-
-es solo que su mirada siempre es triste y yo…-
-como sabes que siempre es triste- mi madre callo por un momento- es cierto lo que decía Hotaru, hay por dios niño
Debí contestar enseguida que no era así, pero la destreza de mi mama me gano, me dio dos cucharazos y no recuerdo su amenaza tal como lo dijo pero se que no quería que me acercara a ti, si no tenia intensiones de ser respetuoso contigo, yo lo único que pude ver de nuevo era aquella caja polvorienta, si la misma que tengo yo en la cocina, en la que alguna vez fue nuestra cocina.
