CAPITULO 4

Aquella cena solo permitió que hotaru y tu se acercaran, aun así en toda la noche no te vi sonreír, aunque se que lo intentabas por que con solo mirarte me daba cuenta de que en verdad lo intentabas, pero es que aun no puedo dejar de pensar, como era que mama, los mirara y tratara tan fácil, es como si ella los conociera, a pesar de que aquella tarde se presentaron por primera vez, mi padre estaba igual que yo, lo note por que no se sentó en el sofá se fue a su recamara, mi madre me miro y alzando sus cejas abriendo sus ojos mas de lo que pudo.

Yo esa noche no dormí, en serio no dormí, no me aparte de la ventana, solo me cobije con una sabana, y me acomode ahí, como lo hice todos los días después de aquella cena, no te volví a ver en lo que terminaron aquella vacaciones, hotaru incluso no te recordaba mucho, pero yo, nunca deje de pensar en que hacías y que te entretenía, volví muchas veces a ver a "sausin" pero no te encontré, después solo me dedique a mirar por mi ventana en las mañanas y en las noches.

Cuando volví a la escuela pase menos tiempo al menos la primera semana detrás de mi ventana, pero luego aunque se que nunca lo creíste, cuando volví a ver a Amy, si la amiga de mi hermana que me gustaba, lo único que pude fue pensar en ti, aunque Salí a comer con ella, aunque por las tardes no hacia otra cosa que conversar con ella, fue un mes después de haber entrado a la escuela, después de las dos veces que nos encontramos contrariamente con sausin, la primera vez cuando tu ya te ibas, y la segunda cuando yo me iba, después de esas dos veces en que no conversamos mucho, solo intentaste sonreírme, aunque aquella mueca la verdad me causo miedo, pero si después de aquella veces y las veces que Salí con Amy me di cuenta que me había enamorado de ti, que no sabia siquiera si habías notado que yo era un chico, pero yo había notado que eras una mujer, no una chica si no una mujer, bella, y aunque todo el tiempo mostrabas tristeza yo quería cambiar a aquella forma de vivir, quería llenarte de alegrías, que cada una de ellas recompensara una tristeza del pasado.

No se cuanto tiempo pudo pasar en tu mundo en aquel momento de nuestras vidas, yo recuerdo que no había pasado mas de tres meses, pero al parecer para ti, para mi madre incluso para Hotaru, que se había convertido un poco mas seria y menos atrevida al dar su opinión, pero que seguía entrando a mi alcoba sin pedir permiso y cuando me veía sentado mirando hacia tu casa no dejaba de decir que tendría una erección si no dejaba de mirarte como lo hacia.

Aquella tarde que volvía con Amy de la fuente de sodas, de donde por cierto jamás regrese después de que ella me hiciera probar el helado de chocolate, no se por que pero lo sentí tan amargo que no volví, claro no con ella y no después de mucho tiempo, ella y yo entramos en casa, pero mi madre consolaba a la tuya, hotaru no estaba y mi madre me miro con tristeza, si con aquella tristeza con la que me mirabas tu, fue ahí cuando entendí por que mirabas así siempre.

Aun me cuesta recordar la manera en como tu madre lloraba y ahogaba los gritos para que nadie mas la escuchara, Amy me había mirado desconcertada y yo solo atiene a pedirle que se fuera, que alguien muy especial estaba necesitándome, no recuerdo cuanto me odio aquella tarde y todo lo que me maldijo pro que estoy seguro que me maldijo, pero a mino me importo, y menos cuando escuche… "Serena tiene cáncer… Serena ya no quiere vivir…" eso fue lo mas devastador que un chico de 16 años enamorado puede oír, después de eso corrí, corrí y no pare hasta llegar con sausin y reclamarle su silencio.