Mala relación
SAKURA POV
Estaba enojada el imbécil que tenía como guardaespaldas, era un tarado no importaba cuanto intentara librarme de él no servía de nada, además de que su mirada fría y penetrante me daba escalofríos, siempre me observaba como si me odiara y además no me dejaba hacer nada me seguía a todos lados y eso me hartaba, esta noche voy a ir a una fiesta y mi padre nos obligo a llevar a nuestros "gatos" como Tomoyo y yo "dulcemente" los apodamos.
-podrías dejar de seguirme- le espete molesta y él solo sonrió con su estúpida sonrisa "que te encanta" dijo mi torpe conciencia.
-por mi estaría bien hacer eso, pero si no, no estaría haciendo mi trabajo, tonta-dijo mientras yo lo fulminaba con la mirada.
-eres un idiota ¿lo sabías?-le pregunte y estoy segura que si no fuera por esos lentes oscuros que no dejan ver sus ojos, me estaría fulminado con la mirada.
-y tu una niña consentida, caprichosa y descerebrada-dijo con una sonrisa mientras yo controlaba mis ganas de matarlo.
-vamos tengo que comprar lo que voy a usar en la fiesta-le dije mientras él me seguía.
-¿no puedes usar algo que ya tienes?-me pregunto y yo le sonreí.
-pero quien me crees, yo NUNCA repito un atuendo en NINGUNA fiesta-le dije mientras el solo se cruzaba de brazos.
-eso es estúpido-dijo mientras yo lo mire confundida-hay cosas más importantes que lo que vistes, y también hay cosas mucho más importantes de lo que tú crees-dijo con melancolía en su voz.
-si como tu digas, ahora espérame afuera del probador-le dije y el asintió, después de que termine de probarme toda la ropa salí para pagarla, he irme a casa junto a Shaoran, el cual manejaba la camioneta, en eso mi teléfono comenzó a sonar y conteste era Chiharu una amiga de la escuela ambas hablamos durante un buen rato de cosas realmente importantes como de qué clase de ropa íbamos a usar en la fiesta y de las personas que asistirían, de los chismes más recientes en la escuela entre otras cosas.
SHAORAN POV
Cuando oí a la señorita kinomoto hablar por teléfono no pude evitar rodar los ojos, hablaba de cosas tan superficiales que me daba nauseas, ¿Por qué? Esa pregunta daba vueltas en mi mente ¿Por qué? No podía evitar hacerme esa pregunta, ¿Por qué me molesta tanto? Será porque me recuerda a ella, me recuerda a una de las tantas personas que destruyeron mi vida y me destruyeron a mí, ¿Dónde? Esa pregunta que siempre me hacia ¿Dónde? Por más que lo intentara esa pregunta siempre estaba ahí, sabía a la perfección que las pocas personas que realmente me quieren se hacían esa pregunta ¿Dónde está Shaoran, el verdadero Shaoran? Murió me repetía a mi mismo ¿dónde quedo ese Shaoran al que tantos admiraban y respetan? Desapareció ¿dónde están las ganas de vivir? Murieron junto con la felicidad que alguna vez sentí, murieron junto con mis sentimientos, murieron junto con mi verdadero ser. Una voz me hizo volver a la realidad.
-oye te acabas de pasar un alto-dijo Sakura mientras se limaba las uñas.
-¡¿Qué?-le grite mientas ella comenzaba a reír-¿Qué es tan graciosos?-le pregunte molesto.
-sólo era una broma, pero es que como te vi muy distraído-dijo entre risas.
-una broma muy infantil para alguien de tu edad-le dije con una sonrisa arrogante-se nota que solo eres una niña caprichosa-pude ver por el retrovisor como fruncía el seño e inflaba los cachetes como una niña pequeña, se veía tierna cuando hacia eso.
-y tu un tonto distraído-dijo volteando a otro lado-sabes lo que te hará mi padre cuando se entere de que pusiste mi vida en riesgo-yo solo ignore su estúpido comentario.
-no y tampoco me interesa-le dije mientras estacionaba la camioneta dentro de su casa.
-¡eres insoportable!-grito y corrió a su casa, yo solo rodé los ojos.
-Hola joven Li-dijo una de las chicas que limpiaban la casa, yo me llevaba bien con todos trabajadores de la casa de los Kinomoto, cada vez que Sakura hace un desplante y humilla a alguien yo voy a ayudarlo. Apenas llevo una semana trabajando para el señor Kinomoto y ya no soporto a su hija, es berrinchuda, consentida, caprichosa, creída, -bonita- dijo una voz en mi mente-si-respondí, ¿un segundo porque estoy pensando esto?, moví la cabeza para despejar este pensamiento de mi mente.
-¿se siente bien joven Li?-pregunto la chica encargada del aseo.
-si-le dije con una sonrisa y ella se puso roja.
-y…yo….t-te…ngo…q-que…trabajar-dijo muy nerviosa y siguió asiendo lo que estaba haciendo, yo simplemente me limite a seguir sacando todo la que la señorita Kinomoto me había encardo bajar, ¿es que aun no entiende que no soy su sirviente? Ella no distingue entre una persona y un sirviente, Rayos debí haberle hecho caso a…
-¿te ayudo?-dijo una voz a mi lado, yo solo voltee a verla y me limite a mostrarle una sonrisa y a asentir.
-te dije que ella no distinguía entre una persona y un sirviente-dijo con una bella sonrisa en el rostro.
-tenias razón-le dije y luego suspire mientras cargaba muchas bolsas con ropa y accesorio que ella había comprado.
-bueno pero tú no eres una persona cualquiera, eres especial- cuando dijo esto no pude evitar sonrojarme, hace años nadie me decía así, en ese momento una gran tristeza me inundo, mientras trataba de borrar la imagen de mi pasado.
-yo no soy especial-dije con dolor en mi voz.
-claro que lo eres, no cualquiera da su vida por otra persona, sin siquiera conocerla-dijo mientras dejábamos las cosas en un sillón.
-bueno eso no es nada importante-"menos cuando no hay ganas de vivir" dijo esa voz en mi mente, es voz que me persigue desde que eso paso.
-perdón tal vez dije algo malo-dijo Akina, desde que había llegado ella me había tratado muy bien, creo que fue la primera persona con la que hable en este lugar, bueno aparte de Sakura y el señor Kinomoto. Ella era de ojos verdes como los de Sakura pero su cabello era negro como la noche y era muy amable conmigo y con las demás personas, ella tenía la misma edad de Sakura, ella era muy querida en esta casa y se llevaba muy bien con las demás chicas del aseo, era hija de el guardaespaldas de el señor Kinomoto.
-no fue nada-le dije y ella sonrió, luego de que platicamos un rato ella se fue, y en ese momento entro Eriol atrás de la joven Tomoyo Daidouji la cual estaba empapada y también parecía molesta, Eriol iba echando chispas además estaba todo empapado y rasguñado, se ve que ella tampoco es nada fácil.
-¡eres un imbécil!-grito ella a todo pulmón-por tu culpa estoy toda mojada-dijo con su tono fresa de niña berrinchuda, el mismo que tenia Sakura.
-¿mi culpa?-pregunto completamente molesto-si no te hubieras escapado esto no estaría pasando-ella bufo y lo fulmino con la mirada, luego dio media vuelta y subió las escaleras de la casa que daban a los cuartos.
-¿Cómo te va?-le pregunte mientras tocaba su hombro. El no contesto hasta que se aseguro de que ella se había ido.
-¡no la soporto!-grito y luego respiro para tranquilizarse, yo lo mire sorprendido a él nunca se le puede sacar de sus casillas, muchas veces lo intente y nunca lo logre, siempre estaba con su estúpida sonrisa, esta era una de las pocas veces que lo veía tan enojado, el no es fácil de sacar de sus casillas, ni siquiera se enojo la vez que tire sin querer mi jugo encima de su nuevo y muy caro videojuego.
-¿Qué paso?-le pregunte mientras veía que como volvía a su misma expresión de siempre.
-que la señorita-dijo con desprecio-Daidouji es una niña, caprichosa, necia, berrinchuda, creída y testaruda-dijo mientras le daba un tic en el ojo.
-cálmate-le dije mientras trataba de calmarlo-¿Qué fue lo que paso?-el respiro antes de empezar su relato.
-me pido que la llevara a comprar su estúpida ropa para la fiesta de esta noche-dijo molesto-todo iba bien hasta que ella se metió aun vestidor a "probarse ropa"-dijo haciendo comillas con los dedos-como tardaba mucho en salir me desespere, pero decidí ser paciente y esperar, pero cuando paso más de una hora me comencé a asustar porque ella no salía, y pensé que a ella le había pasado algo malo así que entre a los vestidores de chicas y ¿sabes qué?-me dijo mientras se comenzaba desesperar aun más.
-no se-le dije con un tono frio.
-bueno, pues ella no estaba-dijo alterado-y entonces las señoras que estaba ahí me trataron de linchar, porque según ellas "las estaba espiando"-dijo aun más molesto.
-¿Eriol que le paso?-dijo Akina.
-Daidouji-dijo él molesto y ella suspiro.
-voy por una toalla y un té de tila para calmarlo-dijo mientras salía a buscar las cosas.
-bueno sigue-le insistí mientras nos sentábamos en las escaleras.
-bueno pues después de que las mujeres casi me linchan, yo la empecé a buscar por todo el centro comercial y ella no estaba en ningún lado, llame a su celular y lo tenía apagado, así que me preocupe y la seguí buscando y en eso la vi muy tranquila comiendo un helado sentada en la fuente y cuando me acerque a reclamarle ella se levanto y antes de que se fuera corrí a alcanzarla.
ERIOL POV
Flash Back
-¡¿Dónde demonio estabas?-le grite y ella se me quedo viendo con cara de burla, antes de que corriera la sujeté del brazo.
-¿Qué te importa?-dijo molesta y tratando de zafarse de mí agarre.
-soy tu guardaespaldas-le dije molesto y ella se acerco a mi rostro.
-eres un idiota-me dijo tan cerca que podía sentir su aliento.
-y tu una berrinchuda-le dije mientras la acercaba a mi rostro sin darnos cuanta nos fuimos acercando hasta casi besarnos, pero antes de que nos besáramos ella me empujo a la fuente y luego se empezó a reír.
-eres un tonto-dijo entre risas y en ese momento la rabia me invadió.
-con que un tonto ¿he?-le dije mientras la sujetaba de un brazo y la jalaba hacia la fuente.
-¡eres un imbécil!-grito exprimiendo su ropa y yo comencé a reír.
Fin del Flash Back
-Y eso fue lo que paso-termine mi relato y el suspiro pesadamente.
-así que la señorita Daidouji también es igual de caprichosa que su prima-dijo mientras veía l techo.
-si o tal vez peor-dije con horror y él rio un poco-¿de qué te ríes acaso la joven Sakura no es mejor?-
-es 10 veces peor-contesto-a mí también me ha jugado bromas pesadas, pero si piensa que con unas simples bromas de "niña tontita" me va a hacer renunciar está muy equivocada-dijo Syaoran de manera fría.
-tienes razón-le dije y en ese momento entro Akina y me daba una toalla y el té de tila.
-gracias-le dije con una sonrisa, mientras Syaoran me ayudaba a secarme el cabello.
-realmente esto es más difícil de lo que pensé-dijo mientras suspiraba y yo le daba un sorbo a mi té.
-dímelo a mi-le conteste-oye-le dije llamando su atención y me miro-hoy me hablo mi padre-le dije y la cara de Syaoran no mostro sentimiento alguno, al igual que su mirada.
-¿y qué te dijo?-pregunto mientras desviaba la vista al suelo.
-pues lo de siempre, me pregunto por ti y dice que las cosas van mejorando de a poco con la empresa y que si las cosas siguen así, la empresa volverá a ser la misma de antes y entonces nos la heredara a mi hermana y a mi-dije y el me miro con su mirada fría, pero llenada de dolor.
-Eriol-dijo, su voz había cambiado, ahora era sólo un susurro, era la misma vos que el tenia cuando aquello paso.
-¿sí?-le pregunte y vi como su mirada se llenaba de dolor.
-un consejo, nunca confíes en nadie o terminaran traicionándote-dijo mientras se levantaba y se iba casi corriendo del lugar, yo iba a seguirlo, cuando bajo Tomoyo.
-gato-dijo y yo la mire frio.
-tenemos que ir a mi casa para que me arregle y luego volveremos por Sakura-dijo mientras caminaba hacia la salida, yo por mi parte buscaba a Shaoran con la mirada.
-¿Dónde estás?-pregunte con voz baja mientras miraba a Tomoyo. -¿te pasa algo?-dijo sacándome de mis pensamientos. -¿podrías esperarme unos minutos?-le dije mientras salía corriendo en busca de Shaoran, pero fui detenido por las suaves manos de Tomoyo.
-¿estás bien?-dijo con la mirada llena de preocupación algo raro en ella.
-si no te preocupes-le sonreí-vámonos-le dije mientras en el fondo sentí una gran preocupación, que paso rápido ya que recordé que pase lo que pase, Shaoran es más fuerte de lo que parece mucho más fuerte aunque también en el interior es más débil de lo que aparenta, yo sabía a la perfección que esa era la razón por la que se refugiaba en el tabaco y el alcohol, después de todo ¿Quién no lo haría después de lo que él paso? A veces aun me preguntaba como lograba si quiera conservar a cordura.
SAKURA POV
Baje a tomar un rica merienda, mientras tomaba un sorbo del delicioso té de limón me di cuenta de que no había visto en todo el día a mi gato, tal vez se había ido a vagabundear por ahí, de igual forma tenía que regresar pronto porque teníamos que irnos a la fiesta, después de que termine mi merienda me dirigí a uno de los jardines de mi mansión y ahí lo vi, estaba con un cigarro con la mirada perdida, miraba sin mirar la fuente que estaba en medio del jardín.
-¿Qué haces aquí?-le pregunte y él ni siquiera me miro.
-que te importa-respondió frio.
-pues esta es MI casa-le dije y él solo se levanto apago su cigarro y luego se sacudió la ropa.
-pues qué bien por ti, niña boba-lo ultimo lo dijo muy bajo pero alcance a escucharlo. -
y tu eres un idiota-le dije mientras él camina a la casa, pero se detuvo en seco y se acerco a mí.
-tú sólo eres una niña boba y berrinchuda-espeto con odio, yo lo mire aterrada, el se acerco y tomo mis muñecas y acerco su rostro a mi rostro, tanto que pude sentir su aliento con olor a tabaco.
-y tu un idiota pobreton-le dije mientras me perdía en sus hermosos ojos, los cuales por un momento se me hicieron conocidos, el se acerco más a mi rostro.
-te odio-dijo y yo me quede paralizada ante la frialdad de sus palabras.
-¿Qué?-le pregunte y el me miro con su mirada cargada de fastidio y enojo.
-te odio porque me la recuerdas-en ese momento no supe que decirle, pero antes de que le pudiera reclamar o decir algo, atrapo mis labios en un ágil movimiento, al principio yo no sabía qué hacer pero luego correspondí el beso, luego él se separo de mi y se fue sin decir nada, dejándome a mi sola y muy confundida.
Hola bueno aquí les dejo este capi, bueno no sé si podre actualizar pronto alguno de mis fics porque esta semana inician los condenados exámenes y realmente quiero salir bien, no me quiero llevar otra materia así que pienso estudiar mucho y no sé si me dé tiempo, además últimamente no he tenido mucha inspiración así que no prometo nada, pero tratare de actualizar antes de que los exámenes empiecen, bueno sin más es pero que le allá gustado el capi.
